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Noticias de periodismo

14-09-2020 | Fuente: abc.es
Roberto Quiñones: «Tergiversaron todos los hechos que ocurrieron durante mi arresto y fabricaron los cargos»
Roberto de Jesús Quiñones Haces, abogado y periodista independiente, es una de aquellas personalidades contra las cuales el régimen de Cuba utilizó de forma severa su maquinaria de ensañamiento y hostigamiento. Un mecanismo coercitivo, contra aquellos ciudadanos que disienten o se oponen a la total ausencia de derechos y libertades que sufre la sociedad civil en la isla. Juzgado bajo falsos delitos comunes de «resistencia» y «desobediencia», como parte de la represalia ejercida contra su labor como periodista independiente, Quiñones Haces fue condenado a un año de privación de libertad, justo cuando las autoridades del régimen amenazaron con reactivar con rigor la Ley 88, conocida como Ley Mordaza. La misma Ley bajo la cual fueron juzgados y encarcelados, en 2003, 75 disidentes, veintisiete de ellos periodistas independientes. Hechos que son conocidos como «la Primavera Negra». En abril de 2019 Quiñones Haces reportaba para el diario digital Cubanet los pormenores de un juicio, en el Tribunal Municipal de Guantánamo, contra el matrimonio de pastores evangélicos Ramón Rigal Rodríguez y Ayda Expósito Leyva, quienes abogaban por el derecho de los padres a elegir la educación de sus hijos, tras lo que decidieron retirar a sus hijos de la escuela y practicar con ellos el homeschooling. Rigal Rodríguez y Expósito Leyva serían procesados, condenados y encarcelados bajo los delitos de «Otros Actos Contrarios al Normal Desarrollo del Menor», y sancionados a uno y dos años de privación de libertad respectivamente. Detenido y golpeado En agosto Quiñones Haces fue declarado culpable de los delitos contra él fabricados, y ratificada su condena de un año de privación de libertad. El 11 de septiembre de 2019 fue arrestado en la provincia Cienfuegos y conducido a la Prisión Municipal de Guantánamo, donde permaneció hasta su liberación el pasado 4 de septiembre. El periodista, unos días después de su excarcelación, relata para ABC las circunstancias de su encarcelamiento: «El 22 de abril de 2019 fui arrestado de manera violenta cuando me disponía a presenciar el juicio contra el matrimonio de pastores evangélicos Ramón Rigal y Ayda Expósito. Luego, en la estación policial, fui golpeado severamente por oficiales de la policía política ?señala?. La justificación utilizada para aquella detención violenta, fue que yo iba a participar de una manifestación popular el día del juicio contra el matrimonio de pastores. Pero la Seguridad del Estado sabe que ese no es mi perfil. Mi labor es la denuncia desde el periodismo y no las manifestaciones públicas». Roberto Quiñones, antes de entrar en prisión y un año después, tras cumplir un año de condenaQuiñones explica que desde 2015 era víctima de «un hostigamiento por parte de la policía política, fundamentalmente por el oficial identificado como Víctor Víctor, que implicaban detenciones arbitrarias». Al presentar formalmente una denuncia contra los policías implicados en su arresto el día del juicio, «resultó en que tergiversaron todos los hechos que ocurrieron durante mi arresto y fabricaron los cargos de desobediencia y resistencia». Y subraya que en su caso «se violaron todas las normas del debido proceso que están contenidas en la propia Ley de Procedimiento Penal». Sobre cómo fue tratado durante este año de encarcelamiento, asegura que «el trato fue rotundamente riguroso, discriminatorio. Era víctima de requisas sorpresivas. Por mis denuncias a las condiciones de hacinamiento y al régimen carcelario fui sancionado por el Consejo Disciplinario de la Prisión Municipal de Guantánamo que, entre otras injusticias, me prohibió escribir y me ocuparon todas mis libretas de apuntes donde anotaba las denuncias de los reclusos y que las autoridades del régimen no quieren que se divulguen. Es decir, fui despojado hasta de los más mínimos derechos». «Se me prohibió escribir y me ocuparon todas mis libretas de apuntes donde anotaba las denuncias de los reclusos y que las autoridades del régimen no quieren que se divulguen» Quiñones, conocedor del funcionamiento de la estructura y los mecanismos de represalias del régimen, «sabía que tendría que cumplir la condena de privación de libertad completa, a pesar de la enorme campaña internacional, y dentro de Cuba, que exigió desde el primer día mi liberación inmediata». Una campaña que se mantuvo hasta el mismo día de su excarcelación. «Ha sido un año muy difícil, pero reitero que no me arrepiento de nada de lo que he hecho», subraya el periodista, quien a pesar de haber sufrido esta prisión, no cejará en su lucha contra el régimen cubano. «Salí de prisión mucho más fuerte. He crecido como ser humano a pesar del sufrimiento que mi encarcelación acarreó sobre mis hijos y mi esposa. Dejé una prisión con muchas carencias, una prisión donde los oficiales en ocasiones en vez de tratar de aliviarles el dolor a los reclusos, se lo agravan». Denunciar las condiciones de las cárceles Sobre las condiciones en la cárcel comenta que la comida era «pésima, la situación de la salud es deplorable porque los médicos no cuentan con medicamentos. Estas denuncias no pasarán de largo y es mi objetivo y compromiso que trascienda. Aunque me siento desfasado y casi tengo que aprender nuevamente a manejar las tecnologías». «He sufrido mucho en la cárcel, pero estoy preparado para recibir nuevos ataques y nuevas represiones de la Seguridad del Estado» Roberto Quiñones ha sido el único periodista condenado y encarcelado desde los eventos relacionados con la Primavera Negra en 2003. ¿Cómo asume este símbolo que usted representa? «No deseo a nadie la experiencia de la cárcel, sin embargo, me ha servido para comprender mejor la naturaleza del régimen cubano. Toda la campaña por mi liberación debemos también hacerla extensiva a los otros hermanos que permanecen en prisión por ejercer las libertades de expresión, de prensa y asociación ?afirma?. Las condiciones de los presos políticos en Cuba son sumamente alarmantes, y para estas denuncias mi voz se sumará a la de miles. La represión y la discriminación es constante y permanente para los opositores en las cárceles cubanas. He sufrido mucho de esto en esta prisión, sin embargo, estoy preparado para recibir nuevos ataques y nuevas represiones de la Seguridad del Estado», concluye.
04-09-2020 | Fuente: abc.es
Liberan al periodista cubano Roberto Quiñones tras casi un año en prisión
Tras un año de prisión donde perdió casi 20 kilos de su peso corporal, ayer fue liberado en Cuba el abogado y periodista independiente guantanamero Roberto de Jesús Quiñones Haces, contra quien el régimen de la isla se ensañó, demostrando la vigencia de la llamada Ley Mordaza. Quiñones Haces fue detenido y golpeado el 22 de abril de 2019 por oficiales de la policía política cuando se disponía a reportar sobre el juicio al matrimonio de pastores Ramón Rigal y Ayda Expósito, procesados bajo los delitos de «Otros Actos Contrarios al Normal Desarrollo del Menor» por querer educar a sus hijos en casa. Quiñones, tras su excarcelación - Foto cortesía de la familia, a través de Cubanet Bajo falsos cargos de «resistencia y desobediencia a la autoridad», el periodista independiente fue condenado a un año de trabajo correccional con internamiento, que se negó acatar hasta que efectivos del régimen, en un operativo policial violento, lo condujeron a la instalación carcelaria provincial de Guantánamo, donde debía haber ingresado el 5 de septiembre de 2019. La condena a un año de cárcel contra el periodista independiente Quiñones Haces fue una demostración de que el régimen de La Habana está empeñado en utilizar con rigor la Ley 88, conocida como «Ley Mordaza», como amenazó el presidente del Tribunal Supremo Popular, Rubén Remigio Ferro. Con esta norma el régimen ha presumido de tener una herramienta eficaz para silenciar a quienes ejercen dentro de la isla el periodismo independiente. Bajo esta Ley fueron penados a largas condenas de cárcel, en la primavera de 2003, 75 disidentes. De los juzgados en este proceso, conocido como la Primavera Negra, 27 eran periodistas independientes. Durante el año de cárcel, Quiñones Haces denunció las condiciones de reclusión que imperan en las prisiones de la isla que incluyen desde hacinamiento hasta la mala calidad del agua, los alimentos y la falta de atención médica adecuada a los reclusos. Por estas denuncias fue sancionado por el Consejo Disciplinario de la Prisión Municipal de Guantánamo, que le prohibió escribir en lo adelante, según testimonios recabados por la organización Artículo 19. De 63 años de edad, Quiñones Haces desarrolló durante su año en la prisión varias dolencias médicas, resaltando trastornos gastrointestinales y respiratorios, además de otras complicaciones de salud relacionadas con patologías preexistentes como habrían declarado sus familiares.
28-08-2020 | Fuente: elpais.com
Visa pour l?Image: el mejor fotoperiodismo en defensa de la naturaleza
Las denuncias contra las agresiones medioambientales ocupan cada vez más parte de la agenda de los fotoperiodistas, convirtiéndose en uno de los temas principales de la nueva edición del festival internacional de Perpiñán
03-08-2020 | Fuente: abc.es
Asesinado a tiros un periodista protegido tras recibir amenazas en el sur de México
El periodista mexicano Pablo Morrugares, que formaba parte de un programa de protección gubernamental para reporteros amenazados en su país, fue asesinado a tiros durante la madrugada del domingo junto a su escolta en el estado sureño de Guerrero, informó la asociación Periodistas Desplazados y Agredidos de México. «Asesinan a Pablo Morrugares periodista en resguardo federal por la Secretaría de Gobernación de México además de ser desplazado. En vida fue director de PM Noticias. Hace un mes fue amenazado junto a otros más en una narcomanta», detalló la asociación en Twitter. La Fiscalía General del Estado de Guerrero anunció en un breve comunicado la apertura de una investigación por el homicidio ocurrido a las 00.40 horas del domingo (5.40 GMT), en Iguala, ciudad conocida por la desaparición en 2014 de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. El Ministerio Público indicó que el suceso ocurrió en un bar donde «llegaron los ocupantes de un vehículo y dispararon en el lugar», matando al periodista y al policía estatal que lo acompañaba. Las autoridades recabaron 55 cartuchos de balas de fusil. El periodista era director del portal de noticias PM Noticias, difundido a través de Facebook y desde 2016, tras recibir amenazas de muerte, contaba con medidas de previstas en el Mecanismo de Protección a Periodistas y Defensores de Derechos Humanos. «Lamentablemente Pablo Morrugares fue asesinado esta noche y desde este espacio exigimos a las autoridades cero impunidad, queremos justicia para nuestro compañero y que se castigue a los culpables. ¡Descanse en Paz!», publicó en redes sociales el portal de noticias que dirigía. De confirmarse, Pablo Morrugares sería el cuarto informador asesinado este año en México por su labor periodística. México es uno de los países del mundo más peligrosos para ejercer el periodismo, una profesión amenazada por el crimen organizado y políticos corruptos. Al menos 133 periodistas han sido asesinados desde el año 2000 en México, 14 de ellos bajo el actual Gobierno de Andrés Manuel López Obrador, que inició su mandato en diciembre de 2018. La mayoría de los casos quedan impunes.
30-07-2020 | Fuente: abc.es
Encarcelan al periodista marroquí Omar Radi, acusado ahora de violación
El periodista marroquí Omar Radi, ya investigado por supuesto espionaje, ha sido hoy ingresado en detención preventiva y será acusado además de un presunto delito de violación. Según un comunicado de la Fiscalía de Casablanca, la acusación de presunta violación se produce tras «una denuncia de una ciudadana y en virtud de una investigación realizada por los efectivos de la Policía Judicial de la Gendarmería Real» de esta ciudad. Asimismo, la Fiscalía también solicitó investigar otro delito que pesa contra Radi por «atentar contra la seguridad del Estado» mediante sus supuestos vínculos con un agente de inteligencia extranjero para «perjudicar a la diplomacia marroquí». La nota añadió que el juez de instrucción decidió ingresar al reportero marroquí en detención preventiva para continuar la investigación en ambos delitos. La acusación de atentar contra la seguridad exterior del Estado según los artículos 191 y 206 del Código Penal lleva aparejada una pena de hasta cinco años, y el delito de violación sexual se castiga con penas de entre 5 y 10 años. Omar Radi, de 33 años, ganador en 2013 del premio de periodismo de investigación de la Asociación Marroquí de Periodismo de Investigación, colabora con varios medios locales e internacionales y se considera uno de los periodistas más críticos con el poder en el país magrebí. El pasado mes de marzo, el Tribunal de Primera Instancia de Casablanca dictó contra Radi una condena de cuatro meses de prisión -aunque está en libertad condicional- por haber proferido «injurias a un juez» en su cuenta en Twitter. La organización Amnistía Internacional considera que Radi -además de otros periodistas y militantes de izquierda- ha sido él mismo víctima de un espionaje continuado por parte del Gobierno marroquí, que lo niega y exige a la organización que presente públicamente pruebas de sus acusaciones.
15-07-2020 | Fuente: abc.es
El diario The New York Times traslada su sede de Hong Kong a Seúl por la Ley de Seguridad
El diario estadounidense The New York Times trasladará parte de su sede en Asia, situada en Hong Kong, a la ciudad de Seúl, capital de Corea del Sur, en respuesta a «los esfuerzos de China por impedir los asuntos» de la antigua colonia británica, según un artículo publicado este martes en el periódico neoyorquino. El periodista Michael Grynbaum explica en un artículo que Hong Kong ha servido durante décadas como sede de su diario y de otros muchos medios de lengua inglesa por su proximidad a la China continental y su «rica tradición de una prensa libre». «Pero una ley general de seguridad nacional aprobada por China en junio, destinada a obstaculizar a las fuerzas opositoras y prodemocráticas en Hong Kong, ha perturbado a las organizaciones de noticias y ha creado incertidumbre sobre las perspectivas de la ciudad como centro para el periodismo en Asia», asegura la nota. Grynbaum recuerda que varios trabajadores del Times han tenido problemas para la obtención de sus permisos de trabajo, «obstáculos que son comunes en China pero que rara vez fueron un problema en la antigua colonia. Con la ciudad enfrentando una nueva era bajo un estricto dominio chino, los editores del Times determinaron que necesitaban una base adicional de operaciones en la región». «Algunos periodistas también están preocupados por que Pekín tome medidas enérgicas contra el activismo y la libertad de expresión de manera más similar a la forma en que se trata a los medios de comunicación en China continental», agrega el autor del artículo, antes de destacar que Estados Unidos y China han mantenido un enfrentamiento diplomático sobre los medios de comunicación desde mediados de febrero, cuando China expulsó a tres reporteros del diario The Wall Street Journal. Esta decisión coincide con el anuncio hecho hoy por el presidente de EE.UU., Donald Trump, de que ha firmado un decreto que pone fin al trato económico y comercial especial que Washington daba a Hong Kong, además de una ley por la que impondrá nuevas sanciones a China por haber «extinguido la libertad» de esa ciudad semiautónoma. «He firmado un decreto que pone fin al trato preferencial de Estados Unidos hacia Hong Kong. Ahora les trataremos igual que a la China continental», dijo Trump en una conferencia de prensa en la Casa Blanca. «No tendrán privilegios especiales, no tendrán un trato económico especial ni podrán exportarnos tecnologías delicadas. Además, ya saben que hemos puesto aranceles masivos a China», recordó, insinuando que esas tasas se aplicarán también a los productos procedentes de Hong Kong. El decreto de Trump supone un paso más respecto a su anuncio de mayo, cuando el mandatario estadounidense ya ordenó a su Gobierno reducir al mínimo el trato preferencial que daba a Hong Kong, un estatus que contribuyó a que esa antigua colonia británica se convirtiera en centro financiero global a lo largo de las dos últimas décadas. La medida forma parte de las represalias de Washington por la aprobación de la controvertida ley de seguridad nacional sobre Hong Kong, que busca prohibir todo acto de «subversión contra el Gobierno» central chino en la ciudad semiautónoma y que Trump considera una vía para «oprimir» a ese territorio.
12-07-2020 | Fuente: abc.es
Un periodista reconvertido en jefe de espías, al mando del ingobernable Irak
«Perseguiremos a los asesinos para darles el castigo que merecen, no permitiremos que los asesinatos vuelvan a las calles de Irak. No hay nadie por encima de la ley», escribió el nuevo primer ministro iraquí, Mustafa Al Kadhimi, en Twitter para despedir a su amigo y asesor, Hisham Al Hashemi. Dos desconocidos abatieron el martes a tiros a la puerta de su casa a Al Hashemi, analista que tenía un peso importante en los medios nacionales e internacionales por su labor de investigación sobre el grupo yihadista Estado Islámico (EI) y por sus críticas a las milicias chiíes apadrinadas por Irán y que tienen un fuerte poder en el país. «Fue un mensaje a Kadhimi y su círculo más cercano», declaró a The New York Times Michael Knights, analista del Washington Institute for Near East Policy, sobre un asesinato que hasta el momento no ha reivindicado ningún grupo. El primer ministro ordenó abrir una investigación, puso al número dos de Interior a frente de la misma y anunció que nombraría una calle de Bagdad en honor a Al Hashimi. El primer ministro fue recibido con plomo por aquellos que se oponen a su promesa de reformas. Kadhimi, de 53 años, es abogado de formación, pero ejerció de periodista durante 13 años hasta que le nombraron jefe del Servicio Nacional de Inteligencia en plena guerra contra el califato. Llegó a la jefatura de Gobierno en mayo, después de seis meses de protestas en las principales ciudades del país, que dejaron cientos de muertos y obligaron a dimitir a Adel Abdul Mahdi, y los intentos fallidos de investidura de Mohammed Tawfiq Allawi y Adnan al-Zurfi, que no recibieron el respaldo de la cámara ni el de las calles. El perfil pragmático, apolítico y fuertemente nacionalista de Kadhimi, le sirvieron para tener la luz verde dentro y fuera del parlamento. Un cartel recuerda a Hisham Al Hashei, exasesor del nuevo primer ministro que fue asesinado el pasado 8 de julio en Bagdad - REUTERS Este experiodista reconvertido en jefe de Inteligencia y sin experiencia política tiene por delante la tarea hasta hoy imposible de gobernar un país roto por 17 años de sectarismo, convertido en un tablero en el que Teherán y Washington dirimen sus diferencias y con el precio del petróleo, la principal fuente de ingresos, por los suelos. «Por primera vez todos los partidos chiíes se ponen de acuerdo y apoyan a un candidato no islamista, que cree en la libertad y que puede resultar una amenaza para los intereses de las milicias apoyadas por Irán», escribió el difunto Al Hashimi al conocer el acuerdo para el nombramiento de Kadhimi. «Es un candidato de acuerdo entre Occidente y Oriente (Estados Unidos e Irán), con la aprobación de Bagdad», declaró al canal Rudaw el diputado Aliya Nsaif. En su discurso de presentación prometió «combatir la corrupción» y sus primeras decisiones fueron la liberación de los manifestantes detenidos, colocar de nuevo a Abdul-Wahab al-Saadi al frente de la unidad antiterrorista, su destitución fue la chispa que encendió las calles de Irak en octubre, y dar luz verde a una redada contra el cuartel general de las milicias pro iraníes. Pocos días después de esta redada se produjo el asesinato de su asesor, Al Hashemi, una de las voces más críticas con estos paramilitares a quienes acusó de disparar a manifestantes durante las protestas antigubernamentales. Del exilio al poder Nacido en Bagdad en 1967, un año antes de la Revolución del 17 de julio que trajo al baazismo al poder, el nombre original del jefe de Estado es Mustafa Abdellatif Mshatat y la represión del régimen de Sadam Husein le obligó a exiliarse en 1985. Primero viajó a la vecina Irán, refugio de opositores iraquíes, y de allí a Alemania y Reino Unido, país en el que obtuvo la nacionalidad. Licenciado en Derecho, regresó a su país natal en 2003, tras la invasión de Estados Unidos, y comenzó su carrera como periodista al frente de Iraqi Media Network, trabajo que compaginó con la dirección de la Iraq Memory Foundation, organización encargada de documentar los crímenes del antiguo régimen. En 2010 dio el salto a la web estadounidense Al Monitor, como coordinador de la sección dedicada a Irak, y seis años después, por sorpresa, dejó el periodismo para convertirse en el jefe del Servicio Nacional de Inteligencia. Dirigió desde ese despacho la guerra contra el «califato» establecido por el EI. Trece años de profesión dejan una hemeroteca importante con artículos como este de 2013, cuando Nouri Al Maliki era primer ministro, en los que defendía que «solo un Irak fuerte y unido puede ayudar a defender los intereses a largo plazo del país y esto no puede ocurrir hasta que los actores nacionales e internacionales nos dejen de considerar un simple patio trasero de Irán. El Gobierno necesita pone en práctica políticas independientes». Al Kadhimi criticaba el sectarismo de la clase política que ascendió al poder en 2003 y no perdía ocasión para exigir reformas. Diecisiete años después, la supervivencia de esa élite dirigente ha depositado su confianza en él para tratar de contener la ira de una sociedad que clama contra la corrupción y el desempleo.
09-07-2020 | Fuente: as.com
El reto más difícil de Eddie Howe
Eddie Howe, el técnico favorito del periodismo inglés, ha obrado milagros en el banquillo del Bournemouth, pero ahora se enfrenta por primera vez a la posibilidad real de un descenso.
02-07-2020 | Fuente: marca.com
Los profesionales debaten sobre la nueva era del periodismo
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