Infortelecom

Noticias de partidos politicos

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Fujimori pide perdón y agradece el indulto otorgado por Kuczynski
El exmandatario peruano Alberto Fujimori ha pedido este lunes «perdón» por haber «defraudado» a una parte de sus compatriotas durante su Gobierno (1990-2000) y agradeció el indulto humanitario que le otorgó el presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski. «Soy consciente que los resultados durante mi gobierno de una parte fueron bien recibidos, pero reconozco, por otro lado, que he defraudado también a otros compatriotas. A ellos les pido perdón de todo corazón», dijo el expresidente en un mensaje grabado en vídeo en la clínica donde permanece internado desde el viernes pasado. En el mensaje, difundido en su cuenta oficial en la red social Facebook, Fujimori aseguró que la noticia del indulto humanitario le «sorprendió» en la unidad de cuidados intensivos de la clínica. «Esto me ha producido un fuerte impacto en el que se mezclan sentimientos de extrema alegría y pesares», añadió. El exgobernante expresó, además, su «gratitud por el paso complejo» que, según dijo, dio Kuczynski al aprobar su indulto y el perdón de todas sus penas y de los procesos que aún tenía en curso. «(Esto) me compromete, en esta nueva etapa, para apoyar decididamente su llamado a la reconciliación», aseguró. Kuczynski otorgó el indulto humanitario y la gracia presidencial a Fujimori el pasado domingo 24, pocas horas antes de la Navidad, lo que sorprendió a sus compatriotas y en las horas siguientes generó manifestaciones de protesta y el rechazo de gran parte de la sociedad organizada y partidos políticos. El presidente firmó el indulto solo tres días después de evitar su destitución por el Congreso, por sus vínculos con la constructora brasileña Odebrecht, gracias a abstención de un grupo de diez fujimoristas liderados por Kenji Fujimori, hijo menor de Alberto, que anteriormente había pedido de manera abierta a Kuczynski indultar a su padre. «Errores» En un mensaje televisado, Kuczynski llamó el lunes «errores» a los delitos de lesa humanidad por los que fue condenado Fujimori a 25 años de cárcel y aseguró que la decisión de indultarlo «quizá» ha sido la más difícil de su vida. «Se trata de la salud y las posibilidades de vida de un expresidente del Perú que, habiendo cometido excesos y errores graves, fue sentenciado y ha cumplido ya 12 años de condena», argumentó. El indulto era la única vía de Fujimori para salir de la cárcel, pues la naturaleza de lesa humanidad de los delitos, por matanzas y secuestros durante su mandato, no le permitía acceder a ninguna reducción de la pena. Por ese motivo, se sustentó en el informe de una junta médica que consideró que Fujimori padece fibrilación auricular paroxística, hipertensión, insuficiencia mitral, cáncer de lengua del que ha sido operado en seis ocasiones y una hernia lumbar, lo que se supuestamente se agrava en prisión. El expresidente fue condenado en 2009 a 25 años de prisión como autor mediato (con dominio del hecho) del asesinato de 25 personas en las matanzas de Barrios Altos (1991) y La Cantuta (1992), perpetrada a cargo del grupo militar encubierto Colina, y por el secuestro de un periodista y un empresario en 1992.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Italia se asoma al «escenario español» tras las elecciones
El primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, se reunió con el presidente Sergio Mattarella el jueves en el primer paso formal antes de la disolución del Parlamento, que es necesaria antes de que se convoque una elección, dijo a Reuters una fuente del gobierno. Después de la reunión con Gentiloni, se espera que Mattarella convoque a los portavoces de las dos cámaras y disuelva el parlamento. El gabinete de Gentiloni establecerá la fecha de las elecciones, que se espera que sean el 4 de marzo. Una vez más en la agitada historia política de Italia, las próximas elecciones generales podrían empujar a los partidos a una situación muy fragmentada y en la que casi con total seguridad se necesitarán pactos: es el temido «escenario español». Al observar los avatares políticos de 2016 en la vecina España, los cronistas italianos tomaron nota de los 314 días que Mariano Rajoy gobernó en funciones y acuñaron este término que, a decir verdad, describe a la perfección la historia política transalpina. 64 gobiernos en siete décadas Italia suma 64 gobiernos en sus recién celebradas siete décadas de democracia y, con la disolución del Parlamento prevista para hoy, zanja una legislatura en la que se han sucedido tres primeros ministros desde 2013: Enrico Letta, Matteo Renzi y Paolo Gentiloni, todos del Partido Demócrata (PD). La principal duda ahora es si el país tendrá un Gobierno estable el día después de los comicios, que se esperan a comienzos de marzo. Según todos los sondeos que se han venido publicando durante todo este 2017 de ambiente electoral, la respuesta es tajante: no, los pactos y coaliciones serán indispensables. Las encuestas muestran un panorama de enorme división política y habrá que ver el Parlamento que genera la nueva y controvertida ley electoral, que de alguna manera obliga a las grandes coaliciones. El nuevo sistema electoral, aprobado "ad hoc", otorga el 36 % de los escaños de la Cámara de los Diputados y del Senado mediante un sistema mayoritario basado en circunscripciones uninominales y el 64 % restante de forma proporcional. En base a sondeos y a los últimos datos electorales, el profesor de Ciencias Políticas de Universidad romana de "La Sapienza" Oreste Massari vaticina en conversación con Efe "un tripolarismo, una situación en la que casi seguramente nadie logrará una mayoría". Las partes parecen claras: el centroizquierda del PD, la coalición de centroderecha liderada por «Forza Italia» (FI) y el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S). Y ninguno de ellos parece capaz de alcanzar el 40 % de los votos que se requiere para gobernar en solitario y sin sobresaltos. Como ya ocurriera en 2013, cuando fue la formación más votada sin concurrir en coalición, el «anticasta» M5S ha venido encabezando todos los sondeos, también el publicado la semana pasada por el instituto SWG, que le otorga el 25,7 % de los sufragios estimados. Su batalla es la de la crítica al bipartidismo y la defensa de la transparencia y su candidato Luigi di Maio, que con 31 años podría convertirse en el primer ministro más joven de la historia del país, ha prometido que anunciará sus ministros antes de las elecciones. Subida de la Liga Norte Pero, ante estas perspectivas, el M5S deberá poner fin a su tradicional rechazo a los pactos y trazar alianzas si quiere llegar a Palacio Chigi, algo a lo que Di Maio ya se ha mostrado favorable. En segundo lugar se encontraría el PD de Matteo Renzi, para el que SWG apuesta por un 25 % de los votos, y lo hace con el desgaste propio de haber gobernado el país durante el último lustro y con enormes diferencias con las otras formaciones progresistas. Un ejemplo es el de "Libres e Iguales" (LeU), escisión del PD y que podría contar con un 7 % de los votos, gracias al espaldarazo de pesos pesados como el presidente del Senado, Pietro Grasso, líder de la lista, o la presidenta de la Cámara Baja, Laura Boldrini. En cuanto a la derecha tradicional, el sondeo otorga un 14,8 % de los votos a la FI de Silvio Berlusconi y un 13,7 % a la Liga Norte, que ha subido como la espuma con sus discursos contra la inmigración irregular y la omnipresencia mediática de su líder, Matteo Salvini. El profesor ve claro que «hará falta discutir posibles coaliciones después de votar» y en ese momento «las alquimias pueden ser muchas", afirma, para después apostar por alguna alianza entre la derecha y el M5S, unidas por el rechazo frontal a Renzi, bestia negra también para parte de la izquierda. Tras las elecciones, mientras los partidos políticos debaten con los resultados en la mano el futuro del Gobierno, este deberá seguir funcionando y lo que podría ocurrir es la continuidad en funciones de Paolo Gentiloni. Un político de carácter sereno y bien valorado por los italianos que se perfila ya como «un recurso», ya que podría hacerse cargo de hacer funcionar Italia en periodo de "sede vacante" del mismo modo que lo hizo tras la dimisión de Renzi en diciembre de 2016. «La perspectiva más plausible es que haya una red de protección en torno al Gobierno de Gentiloni, que no dimitiría. Permanecerá en funciones para el ordinario funcionamiento de la administración", augura el politólogo, no sin antes subrayar que en cualquier caso, y sobre todo en Italia, no hay que dar nada por sentado.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El presidente de Italia disuelve el Parlamento para la convocatoria de elecciones
El presidente de Italia, Sergio Mattarella, ha firmado este jueves el decreto de disolución del Parlamento, paso previo para la convocatoria de elecciones legislativas, previsiblemente el próximo 4 de marzo. El primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, se reunió con el presidente en el primer paso formal antes de la disolución del Parlamento, que es necesaria antes de que se convoque una elección, dijo a Reuters una fuente del gobierno. Después de la reunión con Gentiloni, se esperaba que Mattarella convoque a los portavoces de las dos cámaras y disuelva el parlamento. El gabinete de Gentiloni establecerá la fecha de las elecciones, que se espera que sean el 4 de marzo. Una vez más en la agitada historia política de Italia, las próximas elecciones generales podrían empujar a los partidos a una situación muy fragmentada y en la que casi con total seguridad se necesitarán pactos: es el temido «escenario español». Al observar los avatares políticos de 2016 en la vecina España, los cronistas italianos tomaron nota de los 314 días que Mariano Rajoy gobernó en funciones y acuñaron este término que, a decir verdad, describe a la perfección la historia política transalpina. 64 gobiernos en siete décadas Italia suma 64 gobiernos en sus recién celebradas siete décadas de democracia y, con la disolución del Parlamento prevista para hoy, zanja una legislatura en la que se han sucedido tres primeros ministros desde 2013: Enrico Letta, Matteo Renzi y Paolo Gentiloni, todos del Partido Demócrata (PD). La principal duda ahora es si el país tendrá un Gobierno estable el día después de los comicios, que se esperan a comienzos de marzo. Según todos los sondeos que se han venido publicando durante todo este 2017 de ambiente electoral, la respuesta es tajante: no, los pactos y coaliciones serán indispensables. Las encuestas muestran un panorama de enorme división política y habrá que ver el Parlamento que genera la nueva y controvertida ley electoral, que de alguna manera obliga a las grandes coaliciones. El nuevo sistema electoral, aprobado "ad hoc", otorga el 36 % de los escaños de la Cámara de los Diputados y del Senado mediante un sistema mayoritario basado en circunscripciones uninominales y el 64 % restante de forma proporcional. En base a sondeos y a los últimos datos electorales, el profesor de Ciencias Políticas de Universidad romana de "La Sapienza" Oreste Massari vaticina en conversación con Efe "un tripolarismo, una situación en la que casi seguramente nadie logrará una mayoría". Las partes parecen claras: el centroizquierda del PD, la coalición de centroderecha liderada por «Forza Italia» (FI) y el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S). Y ninguno de ellos parece capaz de alcanzar el 40 % de los votos que se requiere para gobernar en solitario y sin sobresaltos. Como ya ocurriera en 2013, cuando fue la formación más votada sin concurrir en coalición, el «anticasta» M5S ha venido encabezando todos los sondeos, también el publicado la semana pasada por el instituto SWG, que le otorga el 25,7 % de los sufragios estimados. Su batalla es la de la crítica al bipartidismo y la defensa de la transparencia y su candidato Luigi di Maio, que con 31 años podría convertirse en el primer ministro más joven de la historia del país, ha prometido que anunciará sus ministros antes de las elecciones. Subida de la Liga Norte Pero, ante estas perspectivas, el M5S deberá poner fin a su tradicional rechazo a los pactos y trazar alianzas si quiere llegar a Palacio Chigi, algo a lo que Di Maio ya se ha mostrado favorable. En segundo lugar se encontraría el PD de Matteo Renzi, para el que SWG apuesta por un 25 % de los votos, y lo hace con el desgaste propio de haber gobernado el país durante el último lustro y con enormes diferencias con las otras formaciones progresistas. Un ejemplo es el de "Libres e Iguales" (LeU), escisión del PD y que podría contar con un 7 % de los votos, gracias al espaldarazo de pesos pesados como el presidente del Senado, Pietro Grasso, líder de la lista, o la presidenta de la Cámara Baja, Laura Boldrini. En cuanto a la derecha tradicional, el sondeo otorga un 14,8 % de los votos a la FI de Silvio Berlusconi y un 13,7 % a la Liga Norte, que ha subido como la espuma con sus discursos contra la inmigración irregular y la omnipresencia mediática de su líder, Matteo Salvini. El profesor ve claro que «hará falta discutir posibles coaliciones después de votar» y en ese momento «las alquimias pueden ser muchas", afirma, para después apostar por alguna alianza entre la derecha y el M5S, unidas por el rechazo frontal a Renzi, bestia negra también para parte de la izquierda. Tras las elecciones, mientras los partidos políticos debaten con los resultados en la mano el futuro del Gobierno, este deberá seguir funcionando y lo que podría ocurrir es la continuidad en funciones de Paolo Gentiloni. Un político de carácter sereno y bien valorado por los italianos que se perfila ya como «un recurso», ya que podría hacerse cargo de hacer funcionar Italia en periodo de "sede vacante" del mismo modo que lo hizo tras la dimisión de Renzi en diciembre de 2016. «La perspectiva más plausible es que haya una red de protección en torno al Gobierno de Gentiloni, que no dimitiría. Permanecerá en funciones para el ordinario funcionamiento de la administración", augura el politólogo, no sin antes subrayar que en cualquier caso, y sobre todo en Italia, no hay que dar nada por sentado.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Maduro cubaniza Venezuela a marchas forzadas
«La estabilidad del Gobierno de Venezuela depende de las directrices de la dictadura cubana, a quien Maduro sigue consultando con frecuencia», recalcan a ABC dos expertos en la relación bilateral más estrecha de toda América Latina, que está llevando a la potencia petrolera a la mayor crisis política, económica, social y humana de su historia. Nicolás Maduro ha acelerado la cubanización de Venezuela que Hugo Chávez comenzó hace 19 años. Una decisión que le ha servido para mantenerse en el poder pese a la debilidad en que le dejaron las protestas del primer semestre de este año y el triunfo de la oposición en las legislativas de 2015. «Maduro ha demostrado que políticamente es un adversario peligroso, ha logrado sostenerse en una situación muy débil», señala el exministro de Defensa venezolano Fernando Ochoa Antich. Los últimos episodios de la copia del modelo castrista han sido la creación de una Asamblea Nacional Constituyente a la cubana (no pluralista), el nombramiento de un militar al frente de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) o la reciente excarcelación de presos políticos «a su conveniencia». «Nicolás Maduro libera a los presos políticos al estilo del castrismo, poco a poco, sin prisa, usándolos como instrumento político de cara a la comunidad internacional y a las fuerzas internas», sostiene el activista de derechos humanos Elizardo Sánchez. El exprisionero de conciencia cubano cree que «la excarcelación a conveniencia del gobierno es una manipulación». Secreto de Estado Chávez conmocionó a los venezolanos cuando a su llegada al poder en 1999 decidió que «la principal fuente de su asesoría personal y del Gobierno iban a ser los cubanos. Les entregó muchas ramas del sector público y los puso como asesores militares. Generó muchas fricciones y críticas, pero se salió con la suya», asegura Javier Corrales, profesor de Ciencias Políticas de Amherst College (Massachusetts). La cifra exacta y su misión concreta son un misterio. «Es secreto de Estado, ni siquiera lo sabe el Gobierno venezolano, además muchos cubanos han huido por Colombia», afirma Sebastiana Barráez, periodista venezolana experta en Defensa. El número de asesores cubanos ha disminuido durante la presidencia de Maduro con la reducción del intercambio de petróleo por profesionales a causa de la crisis venezolana. «La compra de servicios profesionales (médicos, maestros..) por parte de Venezuela mermó de 9.500 millones de dólares en 2013 ?el mayor ingreso de divisas cubano? a 6.295 millones de dólares en 2016», explica el economista cubanoamericano Carmelo Mesa-Lago. Algunas estimaciones apuntan que cuando el sucesor de Chávez llegó al poder en 2013 había 45.000 cubanos. Pasado golpista La infiltración de la Inteligencia cubana en las Fuerzas Armadas venezolanas ha sido determinante, según los expertos, para que la alternativa golpista no haya surgido hasta ahora en el madurismo a pesar del historial de Venezuela. «Los oficiales cubanos de contrainteligencia, con la ayuda de informantes venezolanos, en gran medida impiden que se produzca la fractura en las Fuerzas Armadas», asegura el periodista cubano Roberto Álvarez Quiñones. El general de división Ochoa Antich, que como ministro de Defensa vivió el golpe de Estado de Chávez en 1992, cree que los militares venezolanos «tienen miedo a ser descubiertos, pero aún así hay oficiales detenidos por discrepar con el Gobierno». Ochoa cree que el nombramiento del mayor general Quevedo como presidente de Pdvsa «es una manera de ir comprometiendo a las Fuerzas Armadas en el Gobierno para que la alternativa del golpe militar no se dé». Este estamento en Cuba dirige la mayor parte de la economía. En Venezuela sus funciones son cada vez más numerosas: controlan la distribución de alimentos, los precios y el flujo de importaciones. Diferencias A pesar de que el castrismo y el chavismo-madurismo se asemejan a marchas forzadas, aún hay diferencias. El general Ochoa cree que «Venezuela es un país rico en petróleo aunque mal administrado, donde el poder tiene un origen electoral y existen ciertas libertades, pese a las amenazas a ciudadanos y medios. La oposición mantiene un impacto muy importante en la opinión pública». Javier Corrales, estadounidense de origen cubano, define al país como « una dictadura no totalitaria», pero precisa que «su sistema no se ha cerrado del todo: todavía hay un poco más de libertad de prensa, partidos políticos organizados y las universidades siguen siendo más o menos autónomas». Aunque el profesor de Ciencias Políticas presume que el objetivo del Palacio de Miraflores es controlar todas las instituciones y llegar a «lo que ellos definen como Estado comunal». Sin estudios académicos, Maduro se formó políticamente en La Habana. Cuando Chávez murió, los Castro sabían que era su hombre en Caracas. Nicolás Maduro, entre Raúl Castro y Miguel Díaz Canel (i), durante una cumbre del ALBA el pasado 14 de diciembre en La Habana - Reuters Hacia el castrismo Estado comunal En Venezuela hay partidos de la oposición, elecciones y ciertas libertades, pero el impulso del chavismo es controlar todas las instituciones y llegar al Estado comunal que pretende la Constituyente. Militares Los militares en Cuba dirigen la economía. El nombramiento del mayor general Quevedo al frente de Petróleos de Venezuela ?va en esa línea. Desabastecimiento Ambos sufren la escasez por el control de precios y la baja productividad. Venezuela se está quedando sin clase media. Justicia Estrechan su cooperación en materia judicial. La Justicia en Venezuela está cada vez más al servicio del Ejecutivo.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El 75% de los franceses, hartos de la izquierda y la derecha tradicionales
Según varios estudios sociológicos concordantes, los franceses están hartos, muy cansados o cansados de las divisiones tradicionales entre «izquierda» y «derecha», esperando «nuevas alternativas». La elección presidencial y las elecciones legislativas de los meses de mayo y junio pasados consumaron un cambio político muy profundo, pero todo sugiere que la «erosión» y el «cansancio» venían de años atrás. Según un estudio del «Observatoire de la Démocratie» publicado por «La Revue Civique», el 75 por ciento de los franceses piensan que «hacer trabajar juntos a mujeres y hombres de izquierda y la derecha» es positivo para Francia. Ese porcentaje se eleva al 78 por ciento cuando se trata de tomar decisiones de carácter «local» o «regional». Según el mismo estudio, el 50 por ciento de los franceses piensan que el enfrentamiento de las ideas de izquierda y derecha «ha dejado de tener sentido», aunque un 44 por ciento estiman que la división izquierda/derecha no ha desaparecido y sí «tiene sentido». Sea cual sea su sensibilidad, los franceses parecen «aspirar» a una vida cívica con menos enfrentamientos de fondo: el 60 por ciento piensan que «no es pertinente» el «antiguo» enfrentamiento izquierdaderecha, otro 66 por ciento rechazan a los partidos políticos «tradicionales» y el 77 por ciento esperan nuevas fórmulas de participación «directa». A primera vista, el estudio sociológico del «Observatoire de la Démocratie» y «La Revue Civique» parece sugerir que Emmanuel Macron y su minúsculo partido, La République en marche.! (LREM), hasta el verano pasado, fueron los primeros beneficiarios de esa «ola» de fondo, proponiendo un programa «ni de izquierda ni de derecha», para gobernar a la derecha reformista. Sin embargo, los mismos estudios sugieren que, en verdad, los franceses habían comenzado mucho antes a estar cansados de los equilibrios tradicionales. Entre 2015 y 2016, cuando el socialismo era mayoritario en la Asamblea Nacional -siendo presidente François Hollande- y la derecha tradicional era percibida como «alternativa evidente», el PS y Los Republicanos (LR, el partido de Nicolas Sarkozy) comenzaron a perder militantes de manera muy llamativa. Alain Duhamel, profesor de ciencias políticas, analizó entonces tal proceso comentando: «Parece irreversible el proceso de erosión y decadencia de los partidos políticos tradicionales». El mes de febrero de 2016, quince meses antes de las presidenciales de 2017, Martial Foucault, director Cevipof (Centre de recherches politiques de Sciences Po) publicó un estudio en el que se afirmaba: «A partir de principios de los años 80, la crisis económica comenzó a engendrar una demanda de eficacia y competencia. Menos ideología y más eficacia. A partir de ahí las respuestas meramente ideológicas comenzaron a perder credibilidad. Los militantes no podían competir con los expertos, iniciándose entonces una demanda creciente de renovación». Dos años más tarde, el «cansancio» o «hartazgo» cívico ante la retórica ideológica tradicional parece confirmar una demanda y exigencia de eficacia que viene de muy lejos y tiene raíces muy profundas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Túnez cede ante las protestas con una pequeña subida del subsidio a los más desfavorecidos
Después de una semana marcada por las protestas por la grave situación económica, las autoridades de Túnez aprovecharon el séptimo aniversario de la «revolución de los jazmines» para anunciar que aumentarán la ayuda económica que reciben las familias más desfavorecidas. El ministro de Asuntos Sociales, Mohamad Trabelsi, adelantó que el subsidio, que afectará a unas 250.000 familias, aumentará de los 150 dinares actuales (50 euros) a una cantidad entre 180 y 210. El anuncio se produjo al mismo tiempo que miles de tunecinos tomaban las calles de la capital para conmemorar la revolución que acabó con 23 años de dictadura de Zine El Abinide Ben Ali. Los eslóganes que entonces decían «el pueblo pide la caída del régimen», se convirtieron en «el pueblo pide la caída de la Ley de Presupuestos», en referencia al texto que entró en vigor el 1 de enero y que supone el final de la subvenciones y el alza de los impuestos. Durante toda la semana se registraron movilizaciones contra esta ley, una persona murió en los choques con las fuerzas de seguridad y hubo más de 800 detenidos, lo que obligó a las autoridades a desplegar al Ejército para asegurar la gran manifestación convocada en la capital. La avenida Habib Burghiba, arteria central de la ciudad y sede de las mayores movilizaciones en 2011, volvió a vestirse con los colores de la bandera nacional en una jornada que transcurrió sin graves incidentes. Obligados por el FMI El presidente del país, Beji Caïd Esebsi, se reunió de urgencia con representantes de los partidos políticos, patronal y sindicatos para intentar calmar la situación y, en declaraciones recogidas por la prensa local, acusó a los medios extranjeros de «exagerar» las movilizaciones de los últimos días. Pese al anuncio de la tímida subida de los subsidios a los más desfavorecidos, el ministro de Comercio, Omar el Bahi, aclaró que el Ejecutivo «no cambiará una coma» de la Ley de Presupuestos de 2018. Este texto supone la subida de los impuestos y la retirada de las subvenciones como primeras medidas de choque para intentar ajustarse a las exigencias de un Fondo Monetario Internacional (FMI) que en 2016 acudió al rescate del país con un préstamo de 2.400 millones de euros. El Gobierno de consenso formado por nacionalistas e islamistas, el noveno desde la caída de Ben Ali, no tiene más remedio que imponer medidas de austeridad y el descontento crece en un amplio sector de la población que no ve cumplidos los sueños que tenía tras la revolución de 2011. «No hay nada más que pobreza, no ha cambiado nada desde la revolución. Nuestra revolución ha sido robada y la gente no hemos ganado nada», lamentaba ante los micrófonos de la cadena Al Jazeera Rachida Gheriani, activista del opositor Frente Popular en la marcha de protesta de la capital. Este partido, junto a la plataforma Fesh nastanneu? («¿A qué esperamos?»), mantiene para los próximos días la llamada a las movilizaciones de protesta contra los recortes.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
«¿Para qué sirvió la revolución democrática de Túnez?»
La campaña «Fech Nestannew?» («¿A qué esperamos?», en árabe) ha logrado movilizar a tunecinos de todas las regiones del país contra la nueva ley de Finanzas, que prevé el alza de los precios de productos básicos como el arroz, las frutas o el café y que presumiblemente afectará a los más pobres. Cerca de 800 personas han sido detenidas en esta última semana de manifestaciones contra los altos precios y la austeridad en Túnez, justo cuando este domingo se cumplían siete años de la claudicación del dictador Ben Ali por las masivas protestas contra su dictadura. Y una pregunta sobrevuela cada marcha y cada tuit en contra de la gestión del gobierno de unidad nacional: «¿Para qué sirvió la revolución?». Los militantes de Fech Nestannew?, que convocaron para el domingo -día de la Revolución- manifestaciones por todo el país, presentan el movimiento como una campaña ciudadana sin líderes e integrada esencialmente por los jóvenes, especialmente golpeados por la crisis económica y cuando además un tercio de los parados (15%) cuentan con una titulación de enseñanza superior. Para los manifestantes, la ley de Finanzas exacerba los problemas de gestión pública de la coalición de gobierno: «Ellos dicen que no le toca al pueblo tunecino pagar el precio de la corrupción y las políticas fallidas», explica a ABC Nadia Chaabane, una de las principales impulsoras de la ley que acaba con la impunidad de los violadores en Túnez aprobada en verano y acordada por el Gobierno de unidad nacional de Nidas Tounes (liberales laicos) y por varios miembros del partido islamista Ennahda. «Esta deriva autoritaria se explica en parte por la nostalgia del régimen de Ben Ali», señala un informe del think tank International Crisis Group publicado hace unos días, que enumera los «pecados» económicos del Gobierno de unidad nacional y que han sacado a miles de tunecinos, especialmente de los barrios populares, a protestar contra las élites políticas: pese a que el crecimiento económico no supera el 2%, el dinar tunecino se ha depreciado un tercio en un año sin beneficiar la competitividad externa de la producción nacional o el déficit comercial, que sigue aumentando. La corrupción, la burocratización y la hipertrofia del sistema público suponen auténticos agujeros negros para las finanzas públicas: el pago de los salarios del sector consume casi la mitad del presupuesto anual y deja poco espacio para impulsar proyectos con los que desarrollar la anquilosada economía tunecina. REUTERS «¡Entiendo completamente su furia! ¡En siete años se les ha prometido que las cosas cambiarán, que crearemos empleos para ellos, que sus situaciones cambiarán .. y nada! Sin horizonte, sin apertura, sin esperanza? Los pobres se han vuelto más pobres. Los jóvenes de barrios y regiones de bajos ingresos se quedan atrás, marginados, desesperados», exclama Faten Abdelkefi, una de las blogueras más influyentes de la Revolución y que ahora lidera Be Tounsi (Hecho en Túnez), un proyecto para recuperar la artesanía tunecina. Si bien no todas las manifestaciones son violentas, el primer ministro Youssef Chahed ha criticado a los «agitadores» y ha acusado a los movimientos de extrema izquierda y de «la mafia» de estar detrás de las protestas. Abdelkefi, que formó parte de un partido progresista tras la revolución y recuerda cómo los policías afines a Ben Ali acribillaron a balazos al marido de una amiga tras el 14 de enero y encarcelaron a otros blogueros como ella, incluidas menores de edad, desconfía del origen de las protestas: «Yo estoy por el derecho a manifestaciones pacíficas, garantizadas por la constitución, pero estoy en contra de los actos de vandalismo, el saqueo y el robo de propiedades. ¡Estos jóvenes que salen de noche no tienen nada que ver con los manifestantes que se enojan con el alto costo de la vida! Estos jóvenes son pagados por partidos políticos que ocultan sus planes, ¡quieren el caos!», denuncia. A diferencia de hace siete años, el objetivo de las protestas no parece ser derribar el régimen o propiciar un cambio de gobierno. «La justicia social no es un lema sino una necesidad. Implica una mejor distribución de la riqueza y una contribución justa de todos al esfuerzo colectivo. Dado que el IVA es el impuesto más injusto, no puede ser el instrumento para lograrlo. La justicia social también presupone la imposición de grandes fortunas», expone Chaabane, que vivió la revolución exiliada en Francia, organizando comités de apoyo a los habitantes de Sidi Bouzid, donde el vendedor de frutas Mohamed Bouazizi se quemó a lo bonzo en diciembre de 2010 y desató las protestas en el mundo árabe. Muy crítica con los islamistas de Ennahda, esta activista, que fue diputada de la Asamblea Constituyente desde 2011 hasta la aprobación de la constitución tres años más tarde, les culpa de buena parte de las dificultades económicas del país. «Ellos (como líderes de la coalición de la Troika (2011-2014) son en gran parte responsables de la situación del país debido a las responsabilidades que dejaron en 2014. solo estamos subiendo la pendiente de lo que destruyeron». Para Chaabane, los manifestantes le están pidiendo al Gobierno que mire más por los más desfavorecidos y no tanto por la élite liberal del país. «Por supuesto que ahora hay muchos derechos que son positivos, la ley sobre la tortura que no había con Ben Ali, un crimen imprescriptible, la ley sobre las asociaciones, partidos políticos, libertad de prensa? Muchísimos avances y no lo negamos», considera Mounir Baatour, presidente de la asociación Shams, que aglutina decenas de organizaciones LGTB y que aboga por la despenalización de las relaciones homosexuales. Baatour, que como abogado se manifestó junto a otros magistrados frente al Palacio de Justicia y junto a otros miles de tunecinos marcharon en 2011 sobre la avenida Habib Burguiba frente al Ministerio del Interior que simbolizaron la lucha contra Ben Ali, abrazó el activismo tras su paso por la cárcel condenado por sodomía, donde se negó a pasar un test anal por la policía. «Sí, estoy decepcionado con el balance de estos años tras la Revolución, pero aunque la calidad de vida de los tunecinos se ha deteriorado materialmente, hemos ganado la libertad de expresión de reunión y asociación». Más de 57 millones de euros para los más pobres Efe. En Túnez los precios se han disparado desde el 1 de enero en el combustible, comunicación y alojamientos por la cancelación de los subsidios estatales. En respuesta, el Gobierno ha anunciado que se destinarán 170 millones de dinares (unos 57 millones de euros) para la población más necesitada, unas 250.000 familias.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Rumanía tendrá a una mujer como primera ministra por primera vez en su historia
El presidente de Rumanía, Klaus Iohannis, ha designado este miércoles a la eurodiputada socialdemócrata Viorica Dancila como nueva primera ministra del país balcánico, tras la dimisión esta semana del jefe de Gobierno Mihai Tudose, quien había perdido el respaldo de su propia formación. «He decidido dar al Partido Social Demócrata (PSD) otra oportunidad y nombrar a la persona propuesta, a la señora Dancila», ha declarado Iohannis en rueda de prensa, tras una reunión con representantes de los partidos políticos con representación en el Parlamento. Fiel aliada del controvertido líder del PSD, Liviu Dragnea, quien esta acusado de corrupción, Dancila se convertirá en la primera mujer al frente de un ejecutivo rumano y en el tercer jefe de Gobierno en este país en poco más de un año.
...
56