Infortelecom

Noticias de parlamento

08-12-2020 | Fuente: abc.es
El centro-derecha gobernará Rumanía, pero sin el hasta ahora primer ministro, Ludovic Orban
El cierre de las urnas en Rumanía, en las elecciones del pasado domingo, ha dado lugar a una frenética sucesión de acontecimientos políticos, a causa de un resultado que tomó a todos los partidos por sorpresa. Con más del 99% de los votos escrutados, el opositor Partido Socialdemócrata (PSD) se hizo con más del 30% de los sufragios y el gobernante Partido Nacional Liberal (PNL) apenas obtuvo un 25% de apoyos, debido fundamentalmente a la participación históricamente baja, del 31,84%, por el miedo de los votantes a contagiarse en los colegios electorales. Este resultado pareció por un momento entregar el relevo al PSD, aunque el presidente Klaus Iohannis se negó a encargar a su candidato que formase gobierno tras comprobar, en un rápido sondeo con sus dirigentes, que no tenía los suficientes apoyos. Pocas horas más tarde, y a pesar de haber declarado la noche electoral que estaba «seguro» de que su partido había ganado las elecciones y que se debía esperar a que terminara el recuento de votos, dimitía el primer ministro, Ludovic Orban, rostro del grupo de centro-derecha que ha perdido los comicios a pesar de que en enero, inmediatamente antes de estallar la crisis sanitaria, las encuestas le otorgaban un 45% de intención de voto. «He decidido renunciar a mi mandato de primer ministro, después de un año y un mes en los que Rumanía se ha enfrentado a un período extremadamente difícil», anunció Orban, aludiendo a la pandemia y a la crisis económica. El presidente Iohannis movió la siguiente ficha, designando a un primer ministro interino, el titular de Defensa, Nicolae Ciuca, de 53 años y general del Ejército de Tierra, que llegó al Ejecutivo en noviembre de 2019 tras derrocar al anterior gabinete socialdemócrata en una moción de censura, que permanecerá en el cargo hasta que el Parlamento rumano salido de las urnas esté listo para investir a un nuevo jefe de gobierno y se conforme un nuevo gabinete. Iohannis ha dejado claro que no hay una mayoría estable que pueda apoyar un gobierno del PSD y que permanece a la espera de que el PNL designe a la persona a la que encargará la formación de gobierno, un primer ministro de centro-derecha que logre una coalición entre el PNL gobernante, la alianza centrista USR-Plus, que obtuvo un 16% de los votos, y quizá otros partidos afines. Entre los posibles socios, en cuarta posición y con un 9% de los votos, se sitúa la Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR), una formación de corte nacionalista que debutaba en unas parlamentarias. Y el quinto partido es la Unión Democrática de los Magiares de Rumanía (UDMR), que representa a la minoría húngara del país balcánico y consigue alrededor de un 6%. Rechazo del presidente a los socialdemócratas Constitucionalmente, el presidente rumano decide con libertad a quién encarga la formación de gobierno si el partido vencedor no logra una mayoría absoluta. Y Iohannis no ocultó durante la campaña electoral que su opción de gobierno era una coalición entre PNL y USR-Plus, un partido de centro liberal fundado en 2016. Abiertamente, ha señalado que no desea la vuelta al poder de los socialdemócratas, asociados con enormes y recientes escándalos de corrupción que han llevado incluso al exlíder del PSD, Liviu Dragnea, a cumplir en estos momentos una pena de cárcel, además de con una crisis económica brutal, que ha obligado a emigrar a una importante parte de la población (sólo en España hay 670.000 rumanos) y que ha convertido el país en el de mayor exportación en el tráfico de personas de Europa. Aunque no tenga posibilidades de formar gobierno, se espera que el PSD designe un candidato a primer ministro, para poner al menos en una situación incómoda a Iohannis, y según su líder, Marcel Ciolacu, el hombre sería el prestigioso médico Alexandru Rafila, representante de Rumanía en la Organización Mundial de la Salud (OMS) y cuyos consejos han sido muy apreciados durante la pandemia por la población rumana.
08-12-2020 | Fuente: abc.es
La CDU pos-Merkel insistirá en reforzar las fronteras exteriores europeas
«En la medida en la que disfrutamos de libertad de movimiento de capital, productos y personas, las fronteras griegas, italianas o españolas no son fronteras griegas, italianas o españolas, sino que son fronteras europeas», defiende Friedrich Merz, el candidato con más opciones a convertirse en el sucesor de Merkel al frente de la Unión Cristianodemócrata alemana (CDU). Merz insiste en que Alemania ha de implicarse mucho más que hasta ahora en lograr una política europea común de inmigración y en que la UE debe reforzar las fronteras exteriores para mantener bajo control la cuestión migratoria. «Tenemos un acuerdo con Turquía que lleva cuatro años funcionando, y eso lo considero un éxito, pero también tengo claro que con eso no basta», ha dicho a un grupo de corresponsales extranjeros en Berlín, dejando claro que esa es una opinión mayoritaria en el seno de la CDU y que esa será la línea del partido posterior a la era Merkel, tras las elecciones de 2021, sea cual sea el candidato a canciller. Merz ha recordado que trabajó cinco años en el Parlamento Europeo y «por eso sé que el día a día interno de la UE es muy complejo, muy trabajoso, pero también sé que esa es la única manera, el único camino por el que Alemania puede hacer frente a los actuales retos». En su abiertamente declarado antieuropeísmo se ha desmarcado del partido antieuropeo y antiextranjeros Alternativa para Alemania (AfD), al que está confiado en poder robar votos en las próximas elecciones. Por este motivo se le ha atribuido a menudo un deseo de desplazar la CDU a la derecha desde el centro en el que Merkel ha mantenido al partido durante las últimas cuatro legislaturas. «Se equivoca quien lo vea así», corrige esa lectura, «yo no quiero un desplazamiento de la CDU hacia ningún lado, lo que pretendo de la CDU es una apertura hacia un espectro más amplio de votantes». «Es un hecho que hemos perdido votantes por la resignación, porque no lograban identificar dónde estaba este partido. Los viejos clichés de izquierda y derecha ya no bastan para describir la realidad. Yo llevo años diciendo que considero correcto legislar un salario mínimo, llevo años insistiendo en la necesidad de reforzar la economía social de mercado y un capítulo entero de mi libro está dedicado a subrayar la defensa de políticas ecologistas. ¿Es eso izquierda? ¿Es derecha? En realidad no estamos discutiendo sobre las metas, sino sobre el camino por el que llegar a ellas y, en ese sentido, el votante tiene que tenerlo claro, debe saber lo que está votando», responde Merz a quienes ven en su figura el brazo que devolverá a la CDU su cara más conservadora, «hay quien lo llama polarizar, yo digo que es hacer reconocibles las diferencias entre los partidos políticos». Lejos de la extrema derecha Al mismo tiempo, Merz se distancia claramente de AfD y asegura que «no me moveré ni un milímetro en dirección a ese partido, saben que no tienen nada que hacer conmigo». Pero también asegura que «la CDU puede dar un hogar político a votantes conservadores bien intencionados, que en algún momento se han sentido políticamente huérfanos, mantener unida a esa parte del electorado bajo un paraguas cristianodemócrata, integrarla y evitar que se radicalice, especialmente en el este del territorio, donde la democracia es más joven y está menos asentada». Merz, que según las encuestas es valorado por el electorado como el político más competente en materia económica de todos los partidos alemanes, dice que las ayudas económicas para evitar la recesión, como consecuencia de la pandemia, deberán «prolongarse tan largo como sea necesario pero tan corto como sea posible», y critica la política de Merkel al respecto, alegando que «hubieran sido mucho más efectivas ayudas por la vía fiscal, en lugar de estas, porque nos estaríamos asegurando de ayudar a empresas que van a seguir creando riqueza después de esta crisis, en lugar de inyectar dinero a empresas que muy posiblemente desaparecerán después de que desaparezcan las ayudas». «Commerzbank fue rescatado hace 10 años y el Estado alemán sigue presente en su accionariado, es un ejemplo de cómo no se deben hacer las cosas», señala. Considera que Biden «es una nueva oportunidad para retomar los intereses comunes entre EE.UU. la UE y Alemania, una nueva oportunidad para reforzar los organismos multilaterales como la OTAN. No estoy de acuerdo con Macron en que la OTAN está muerta, soy más bien de la opinión de la presidenta de mi partido, Annegret Kramp-Karrenbauer, de que desde dentro de la OTAN debemos reforzar Europa». «Hay que hacer sentir a los americanos que no están solos en la tarea de mantener la paz en el mundo, y Europa tampoco está sola», dice, «juntos, no separados». Proyecto imperial de China Su discurso se enciende cuando aparece sobre la mesa la relación con China. «Tengo a mis espaldas dos décadas de trabajo empresarial con China y estoy convencido de que hemos infravalorado su velocidad de desarrollo y su plan a largo plazo. A diferencia de las democracias, los regímenes autoritarios disponen de tiempo y China tiene a largo plazo un proyecto imperial global». «Europa no tiene una estrategia común para China, pero les puedo asegurar que China tiene una estrategia para Europa, por eso es muy importante que la UE desarrolle una política común al respecto sobre el concepto de reciprocidad», subraya, «somos demasiado dependientes y, créanme, no hay la más remota ilusión de que China pueda moverse hacia la democracia, seguirá instalada en el capitalismo de Estado, por eso debemos preguntarnos ya qué haremos el día que China compre infraestructuras europeas». Sobre el gasoducto Nord Stream 2, para transportar gas ruso hasta la costa norte de Alemania y que tanto daño ha causado en la relación con EE.UU., Merz dice que «Alemania no puede parar el proyecto» y considera «inaceptable la intromisión del Senado de los EE.UU.», pero está de acuerdo en una moratoria de dos años antes de permitir que finalice la construcción, «dos años para lograr un consenso entre Rusia, Polonia, EE.UU. y Alemania sobre las condiciones en las que podría entrar en funcionamiento».
08-12-2020 | Fuente: abc.es
Orbán quiere negociar un estatus especial para Fidesz en el Partido Popular Europeo
El partido húngaro Fidesz sigue suspendido en su membresía del Partido Popular Europeo (PPE) y el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, quiere aprovechar las actuales negociaciones sobre los Presupuestos Europeos para revertir, al menos en parte, esa situación. En una carta dirigida al presidente del PPE, el alemán Manfred Weber, Orbán sugiere una nueva conversación sobre el estatus del partido con el objetivo de que siga formando parte del grupo parlamentario del PPE en el Parlamento Europeo, aunque como partido autónomo. Orban ofrece una nueva forma de cooperación, similar a la que existió entre 1999 y 2009 entre el PPE y los Demócratas Europeos (DE). Esta posibilidad desbloquearía la situación de Fidesz en el Parlamento Europeo desde que el PPE tomase esa drástica decisión en 2019, tras tensas discusiones en su seno y después de determinar que las políticas de Fidesz no eran compatibles con los valores de comunes y compartidos del PPE sobre democracia y Estado de derecho. En disputa con la UE El Gobierno de Orbán se mantiene constantemente en disputa con las instituciones de la UE. Actualmente, junto a Polonia, Hungría mantiene bloqueada la negociación de los presupuestos europeos, que incluyen las cruciales ayudas del Fondo de Recuperación para luchar contra la recesión que ha traído la pandemia, resistiéndose así a los deseos de Bruselas de vincular la distribución del dinero a la condición de que los países cumplan convenientemente con los requisitos de un solvente Estado de Derecho. Una vez estuviese de nuevo formando parte del PPE, resultaría más difícil afirmar que sus políticas respetan el Estado de derecho. En su carta a Weber, filtrada a varios medios alemanes, Viktor Orbán arremete directamente y sin miramientos contra Alemania, a la que pone en el punto de mira y acusa de impulsar esas exigencias, que su gobierno entiende como un ataque contra los gobiernos de Polonia y de Hungría, con la intención de perjudicar a gobiernos electos. «Los alemanes han exigido mucho a los húngaros a lo largo de la historia, pero ustedes son los primeros en considerarnos tontos», dice la misiva, consciente de que con sus palabras revuelve a sectores conservadores alemanes simpatizantes con su gobierno y que no participan de la posición que la gran coalición de Merkel con los socialdemócratas del SPD defiende en Bruselas. Weber había declarado el día anterior a la fecha de la carta que la vinculación prevista de la distribución de dinero de la UE al Estado de derecho no está dirigida específicamente contra Hungría y Polonia, pero Weber contradice esa afirmación en la carta. «La verdad es todo lo contrario», reprocha. Grupo de análisis Un «consejo de sabios» del PPE está examinando actualmente si la política de Fidesz sigue siendo compatible con los valores de la asociación o no, pero Orbán considera que no se trata de un gremio imparcial. En la carta a Weber, cita a varios políticos de la UE que según su opinión trabajan expresamente contra Hungría y Polonia y concluye: «La situación es clara, querido Manfred. Queréis cambiar la situación legal actual y habéis creado instrumentos que pueden dirigirse contra Hungría y Polonia en cualquier momento». Mientras que Polonia ha relativizado su postura desde el inicio de la negociación de los presupuestos, Hungría sigue descartando por el momento ceder en una cuestión clave: Obán no permitirá que se vincule el presupuesto de la UE a cuestiones políticas sobre el Estado de derecho, ni siquiera en los anexos del acuerdo de julio sobre el plan. «Para nosotros, adherir tan declaración, como un recordatorio pegado a un cartel, no funciona», ha declarado recientemente en la radio pública húngara, en una entrevista en la que insistió en que primero hay que distribuir los fondos y después discutir las cuestiones sobre el Estado de derecho. El debate de los Presupuestos Según un acuerdo suscrito en noviembre en Budapest, Polonia y Hungría se han comprometido a no aceptar un acuerdo de presupuestos que no sea satisfactorio para los dos países en conjunto y el primer ministro húngaro sigue confiado en que Polonia respetará ese pacto. «Los polacos se comprometieron igualmente, firmamos una declaración conjunta», recuerda, «y los dos países se apoyarán mutuamente hasta el final». Hoy, precisamente, termina el plazo que las autoridades comunitarias han dado a estos dos países para que rectifiquen su posición y levanten el veto en la negociación de los presupuestos europeos. De lo contrario, será activado un «plan B» que haga posible poner en funcionamiento el tan necesario Fondo de Reconstrucción al tiempo que los presupuestos siguen siendo negociados, con la amenaza subyacente de perjudicar a Hungría y Polonia en el reparto o incluso excluir a estos dos países. La UE podría buscar otro modo alternativo de financiar el fondo, para evitar su bloqueo, mientras continúa la batalla política con Budapest y Varsovia, aunque está por ver si esa nueva formulación no revertiría en nueva deuda para los Estados receptores de las ayudas, entre los que España ocupa un puesto destacado.
08-12-2020 | Fuente: abc.es
Johnson y Von der Leyen asumen las riendas para buscar in extremis un acuerdo pos-Brexit
La presidenta de la Comisión Europea y el primer ministro británico mantuvieron este lunes una segunda conversación telefónica en tres días, que terminó igual que la primera, sin asomo de posible coincidencia en la negociación sobre el tratado que ha de regir las relaciones comerciales en el futuro. Esta vez ambos pactaron al menos una declaración conjunta que reconoce las divergencias, pero que adelanta que van a intentar resolverlas personalmente en una reunión presencial en Bruselas. «Coincidimos en que no existen las condiciones para finalizar un acuerdo, debido a las diferencias significativas restantes en tres cuestiones fundamentales: igualdad de condiciones, gobernanza y pesca», dice este comunicado en el que a renglón seguido afirman que van a tomar las riendas del último intento de evitar una ruptura brusca a partir del 1 de enero, cuando el Reino Unido se desconectará definitivamente de la UE. Para ello piden a sus jefes negociadores y sus equipos «que preparen una descripción general de las diferencias restantes para discutirlas en una reunión física en Bruselas en los próximos días». Durante las últimas semanas, el negociador europeo, Michel Barnier, había intentado sutilmente explicar que las negociaciones técnicas habían alcanzado su límite y que no había más capacidad de avanzar a falta de una decisión política que por su propia naturaleza podría suponer rebasar alguna de las líneas rojas. Con las que cada parte ha planteado como infranqueables, ya se ha visto claramente que no llegarán a converger en ningún caso. Ayer dio la impresión durante unas horas de que los equipos de Barnier y de David Frost habían explorado esa puerta, porque el domingo a las 11 de la noche se difundieron noticias que daban a entender que la Unión Europea podía ceder en el caso de la pesca, que es algo que se puede ajustar en compensaciones económicas, número de barcos y plazo transitorio para su aplicación, y a cambio Londres parecía dispuesto a renunciar a esa parte de su reciente legislación que va en contra del acuerdo de salida y que amenaza con forzar el restablecimiento de las fronteras físicas en la isla de Irlanda. Pesca en aguas británicas Además de Frost, este martes viajó a Bruselas también Michael Gove, el «número dos» del gabinete de Johnson, para reunirse con el vicepresidente de la Comisión, Maros Sefcovic, con el que forman el comité de coordinación del cumplimiento del tratado del Brexit, para hablar precisamente de esta controvertida legislación británica que Londres parece enseñar en la negociación, aunque sin demasiada convicción porque retirarla tendría un coste político muy alto para Johnson. El espinoso asunto del acceso a las aguas británicas por parte de los pesqueros europeos tampoco estaba resuelto y de hecho el Gobierno de Londres ha advertido claramente de que si no hay un acuerdo, a partir del 1 de enero se ha instruido a la Royal Navy para que expulse por la fuerza de las aguas británicas a todo pequero europeo que se encuentre dentro de sus límites. El secretario de Medio Ambiente, George Eustice, anunció que se ha aumentado la capacidad de la flota de protección pesquera de la armada británica para vigilar las aguas del espacio económico exclusivo, precisamente porque ello «evitará que los barcos de la UE entren a pescar» en caso de que no se llegue a un acuerdo. Más delicado aún es el tema del respeto de los operadores económicos británicos de las regulaciones europeas como condición para seguir teniendo acceso al mercado único, en el que la posición europea se ha definido como inflexible. La prensa británica asegura que los gobiernos de Francia y Alemania han reiterado al equipo de Michel Barnier las directrices de negociación según las cuales esta sería una infranqueable línea roja, por lo que el resultado final de las negociaciones sigue siendo incierto. El tema de las regulaciones comerciales es un asunto fundamental para ambos. La UE no puede aceptar que los fabricantes británicos puedan competir con los europeos sin tener que respetar las mismas reglas de protección a los consumidores o al medio ambiente, mientras que para Boris Johnson aceptar esta exigencia significa tener que asumir que una de las banderas de los partidarios del Brexit, que era escapar del marco regulatorio europeo, no se va a cumplir. Peor aún, deberían seguir obedeciendo las reglas europeas a pesar de que ya han perdido su capacidad de elaborarlas y de modificarlas, ya que se ha retirado de las instituciones. Bruselas pretende que el Reino Unido tenga que aceptar la posibilidad de imponer aranceles unilaterales sobre las exportaciones británicas que no cumplan con esas regulaciones, para evitar la competencia desleal para las empresas comunitarias. Por la mañana, Barnier tuvo una reunión con los miembros de la comisión de seguimiento del Brexit en el Parlamento Europeo y con los embajadores de los países miembros, a los que explicó con claridad que a su juicio solo quedan dos días para poder llegar a un acuerdo, el martes y el miércoles, y que si el jueves la situación sigue bloqueada, no quedará más opción que empezar los preparativos para una desconexión sin acuerdo, tal vez con una excepción para permitir a los aviones seguir volando, puesto que a falta de un acuerdo general será necesario empezar a construir desde cero todo un arsenal de normas comunes, como si el Reino Unido fuera un país tercero con el que acabamos de establecer relaciones diplomáticas. La amenaza de Francia Tal vez Johnson está convencido de que negociando directamente con Von der Leyen obtiene una cierta ventaja respecto a la situación simétrica de los negociadores. En su caso, él es la última instancia que decide, mientras que la presidenta de al Comisión tiene la legitimidad, las competencias y el mandato para negociar, pero a partir de ciertos límites no puede tomar una decisión sin estar segura de que será aceptada por los principales países. Conoce muy bien las posiciones del suyo, Alemania, pero tiene que lograr un resultado que sea aceptable también para todos los demás, especialmente para Francia, que ya ha amenazado varias veces con bloquear un acuerdo que rebase agunas de las líneas rojas. Todos, europeos y británicos, insisten en que quieren intentar llegar a un acuerdo, pero no con la misma intención. Este lunes, la ministra de Asuntos Exteriores española, Arancha González Laya, dijo que prefería «un acuerdo modesto» que una separación sin acuerdo. Sin embargo, el presidente Emmanuel Macron ha dicho que Francia prefiere ese Brexit sin reglas «que un mal acuerdo». Tal vez en eso también coincide Boris Johnson, aunque el británico aún no ha asumido que para su país cualquier acuerdo será malo, porque será peor que estar en el club del que formaron parte durante 40 años y del que decidieron irse voluntariamente.
07-12-2020 | Fuente: abc.es
La mayoría de los venezolanos rechaza la farsa electoral de Maduro
La presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Indira Alfonso, anunció hoy a la 1,30 de la madrugada que con el 83% de los votos escrutados el número de participación fue de 31%, lo que representa 5,2 millones de votos, lo que contrasta con la poca afluencia de electores y la apatía generalizada de los venezolanos que se observó a lo largo de la jornada de unas parlamentarias catalogadas de fraudulentas por la oposición y la comunidad internacional. Tras unas seis horas de espera, Alfonzo emitió su primer boletín, diciendo que había triunfado la paz. Sus cifras contrastan con la abstención de 81% que registró el Observatorio Electoral contra el Fraude de la oposición. Los resultados oficiales dan por ganador al chavismo integrado por el Gran Polo Patriótico y el Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) ganó la mayoría con 177 escaños de los 277 diputados. El nuevo parlamento chavista cuestionado por su falta de transparencia y trampas, no llega ni a los talones de la legítima Asamblea Nacional que fue elegida en 2015 con la más alta votación de 14 millones de electores, el 74% de participación, una cifra récord en la historia republicana del país. Sobre la larga tardanza del CNE, el presidente interino Juan Guaidó comentó en su tuit que ?A esta hora la dictadura todavía fabrica resultados y ahora saben que está en jaque hasta su esquema de control social, muchos no cayeron en el chantaje y la mentira. Sabemos intentaran anunciar cerca de 30% pero sin transmisión, electricidad o credibilidad por la obvia soledad?. Con el anuncio de los resultados Nicolás Maduro dijo a esa hora de la madrugada que ?hace 5 años salí a reconocer la derrota y ahora gracias al pueblo celebramos ahora una victoria?. Antes de los anuncios de Alonzo, el ministro de Defensa Vladimir Padrino López dijo: ?No hay mucho que decir, no se produjo ninguna incidencia, felicitamos al pueblo venezolano?, en la clausura del Plan República en la que participaron unos 108 mil uniformados. ?Todo transcurrió en completa normalidad?, aseguró el general Padrino López. ?Tenemos una nueva Asamblea Nacional que asumirá el 5 de enero para reinstitucionalizar el país, para que haga su tarea de legislar?, añadió. Alta abstención Una pequeña fila de electores todos adultos mayores, con una distancia de dos metros entre cada uno, se formó religiosamente a las 7.00 de la mañana en la Escuela Básica Rafael Napoleón Baute, un centro de votación ubicado en el sector José Félix Rivas, la barriada más populosa de Petare y de Latinoamérica con casi un millón de habitantes. En ese centro electoral donde están registrados unos 9.000 electores habían organizado a las personas con preferencia para que no esperaran para votar. Pero no hizo falta tal paripé porque el centro estaba vacío. Los adultos mayores iban fluyendo holgadamente a las mesas sin tener que esperar casi nada. En menos de 20 minutos los abuelos habían cumplido el rápido proceso, gratificados al final con la asignación de una bolsa (antes era una caja) de alimentos «CLAP» (Comité Local de Abastecimiento y Producción) y tal vez un pernil navideño si tienen la suerte de recibirlo. EL chantaje y las amenazas de Diosdado Cabello: «el que no vota no come» fueron más reales que nunca. A las 12.45 de la mañana hora local, apenas un 7,6% de los venezolanos habían depositado su voto en las urnas, muchos de ellos obligados a participar. Esto representa tan solo 1.520.000 electores, de un padrón de más de 20 millones registrados en el Consejo Nacional Electoral. Esta cifra la ofreció el Observatorio contra el Fraude, creado por el presidente encargado Juan Guaidó, ante la poca transparencia del Gobierno de Venezuela con los datos, que en un segundo boletín informativo denunció que el 70.2% de los centros tenían un «punto rojo» del partido gobernante PSUV donde controlaban a los votantes. El chantaje del CLAP «Hay más cola en las estaciones de gasolina que en los centros de votación», manifiestan los opositores que pasan cerca de un centro de votación. Donde falló más la organización chavista fue en los centros de la clase media donde los miembros de mesa, garantes del proceso, no se presentaron a trabajar. Desganados y soñolientos simplemente no aparecieron como fue en el caso del Colegio Santo Tomás de Villanueva, donde vota el líder opositor Henrique Capriles. Eran las 11 de la mañana y todavía no habían abierto el colegio por lo que tuvieron que improvisar llamando a voluntarios para iniciar el proceso de votación. Más al centro de Caracas en el Liceo Andrés Bello, bastión chavista, situado en el barrio español de La Candelaria, donde votan más de 15.000 electores, otra fila de adultos mayores esperaban para votar no sin antes haberse registrado en el «punto rojo» de control chavista, ubicado a 200 metros del centro. Luego pasarían a retirar la bolsa de comida que les permitirá alimentarse los próximos tres días. Lo destacable era que los votantes no querían declarar a la prensa por vergüenza, tal vez de haberse dejado chantajear por la bolsa de comida. Muy pocos pueden resistir el chantaje del chavismo debido a la pensión de 2 dólares mensuales que no les alcanza ni para comprar una docena de huevos. Los que votaron por el Parlamento para atornillar a Nicolás Maduro en el poder, coincidieron en señalar que «votamos para tener garantizada la comida y la vivienda que con la oposición no la vamos a tener». El populismo chavista no ha cambiado en 21 años de poder. Puntos rojos Según el Observatorio contra el fraude, en el 55.9% de los centros de votación y puntos rojos del PSUV (toldos chavistas ubicados cerca de los centros) pedían el carnet de la patria para corroborar quienes fueron a votar y a quienes habría que llamar avanzada la jornada para obligarlos a sufragar. Una práctica recurrente del régimen en las elecciones. Pero solo en el 15,7% de los puntos rojos repartían comida y oros beneficios populistas. El analista y periodista político Pedro Pablo Peñaloza comparó las elecciones legislativas como una partida de naipes que Maduro jugó en solitario, en el que va poniendo y acomodando las piezas a su conveniencia. Calles desoladas El oeste de Caracas, que era una zona considerada chavista, mostraba sus calles desoladas, cuando en procesos anteriores la fila de personas se extendía por varias manzanas. El toque de la diana y los cohetazos, usados por el chavismo para despertar a las 6.00 de la mañana a los electores, no sonaron esta vez. «No nos dan nada. Una harina que no sirve, en cambio a los del ministerio les dan todos los lujos. A ellos les dieron su ?combo hallaquero? (la hallaca es el plato típico venezolano de Navidad) y nosotros nos estamos muriendo de hambre. ¿Cómo voy a votar por ti Maduro si nos estás tratando mal?». Este es el testimonio desgarrador de una venezolana que se ha hecho viral en las redes sociales durante la farsa electoral montada por Maduro. En algunas zonas del oeste de la ciudad capital se escuchaban canciones del PSUV desde vehículos que hacían recorridos para invitar a votar a las personas que aún no lo habían hecho. «Salgamos todos para sacar a esta Asamblea imperialista», resonaba una voz desde un parlante. En sus declaraciones a la prensa, Nicolás Maduro dijo que votar en este quinto proceso de la era chavista para elegir una nueva Asamblea Nacional, es seguro. «No hay excusas para no salir a votar (..) tenemos que sacarnos de encima esa Asamblea nefasta que trajo la plaga de las sanciones», dijo. Maduro estuvo acompañado por su esposa Cilia Flores, el jefe de campaña, Jorge Rodriguez; el ministro de Petróleos, Tarek El Aissami; y la vicepresidenta Delcy Rodríguez. Maduro hizo una llamamiento a los venezolanos que «acaten los resultados de este proceso histórico». Reiteró que lo que hizo la Asamblea saliente fue «dirigir una traición a la patria, que nos llevó a una situación difícil», dijo con relación a las sanciones.
07-12-2020 | Fuente: abc.es
Los cuatro principales opositores coinciden en que la abstención ha constatado la farsa de Maduro
Los cuatro líderes más influyentes de la oposición venezolana han rechazado en todo momento las elecciones parlamentarias, organizadas por el Consejo Nacional Electoral y auspiciadas por el régimen de Nicolás Maduro. Cada uno y por separado han hecho frente a las trampas cometidas por el árbitro electoral para llevar adelante el proceso que buscaba escoger una Asamblea Nacional «renovada», aunque chavista. A través de las redes sociales, Juan Guaidó, Leopoldo López, María Corina Machado y Henrique Capriles Radonski criticaron el evento electoral de este domingo y coincidieron en que la abstención demostró que el régimen «está solo». El presidente interino y actual líder de la Asamblea Nacional dijo a través de un mensaje difundido en sus redes sociales que «el fraude ha sido consumado y el rechazo mayoritario del pueblo de Venezuela ha sido evidente». Por Twitter, el dirigente opositor se dirigió a los venezolanos en un vídeo, asegurando que será difícil ocultar la abstención que imperó este domingo en todo el país. A la medianoche, el Consejo Nacional Electoral (CNE) seguía sin anunciar los resultados a los venezolanos. Guaidó aseguró en otro mensaje que «la dictadura todavía fabrica resultados y ahora saben que está en jaque hasta su esquema de control social, muchos no cayeron en el chantaje y la mentira Sabemos intentaran anunciar cerca de 30% pero sin transmisión, electricidad o credibilidad por la obvia soledad». El comité designado por el presidente interino para vigilar las irregularidades informó en su último balance hecho a las 19.00 horas que la abstención superaba el 80%. Más de 20 millones de venezolanos fueron llamados a participar en este proceso que pretende elegir a los nuevos integrantes del órgano unicameral. La baja participación también fue constatada por ABC en un recorrido por Caracas. «Nos mantendremos en funciones» Guaidó, es diputado por el estado La Guaira, cercano a Caracas, y es reconocido por más de 60 países como presidente legítimo en 2019. En su mensaje aseguró que no se detendrán en la lucha por recuperar la democracia de su país y «nos mantendremos firmes y en funciones para para cumplir con nuestro mandato constitucional». El actual líder del Parlamento lleva adelante una consulta popular que se aplicará en todo el país desde este lunes hasta el 12 de diciembre, y que servirá para medir el rechazo a las elecciones y al Gobierno chavista. «Una dictadura decadente» Para el líder del partido Voluntad Popular, Leopoldo López, la poca afluencia de votantes que se registró ayer en los 14.221 centros electorales habilitados en Venezuela demuestra que en su país hay «una dictadura decadente y sin pueblo». Desde su exilio en Madrid, Lopez resaltó en un mensaje por Twitter que este evento no puede ser considerado como un proceso electoral porque se realizó «con partidos políticos secuestrados; con líderes inhabilitados, encarcelados y empujados al exilio; sin un árbitro legítimo ni observación electoral confiable». López recordó que hace cinco años «el país se manifestó de manera contundente a favor del cambio, dándole a las fuerzas democráticas 2/3 de la Asamblea Nacional. La respuesta de la dictadura fue desconocer la voluntad popular, perseguir al parlamento y cerrar la vía electoral». Voluntad Popular quedó excluido por el CNE después de que en junio el Tribunal Supremo de Justicia emitiera un fallo para autorizar al chavismo a apropiarse de los símbolos, los colores y el nombre de varias formaciones políticas. «Nadie les cree nada» Por su parte, la radical y líder de Vente Venezuela, María Corina Machado, se limitó a decir por la misma red social: «Digan lo que les dé la gana y lo celebren los cómplices y los corruptos de aquí y de afuera. Por ahí no es». Al principio del mensaje, la exdiputada venezolana dijo sin muchos detalles que «nadie les cree nada». Machado fue una de las primeras opositoras en descalificar las elecciones convocadas por el Gobierno chavista cuando se negó a postular su organización política en el Consejo Nacional Electoral. Ella es la única de los cuatro destacados líderes que no está inhabilitada para ejercer un cargo público. El resto tiene inhabilitaciones en curso de 15 años. «Replantear alternativas reales» El dos veces candidato presidencial, Henrique Capriles Radonski, criticó por su parte tanto las elecciones legislativas orquestadas por el régimen como las acciones promovidas por la oposición que lidera Guaidó para salir de la crisis política en el país sudamericano. En su opinión, «después de todos estos fracasos, habrá que replantear alternativas reales y abrir caminos de la mano de todos los sectores. El venezolano merece recuperar la confianza, tener una ruta real que permita alcanzar soluciones verdaderas», dijo por su cuenta personal de Twitter. «Hoy (por el domingo) los venezolanos y el mundo fuimos testigos de un proceso para los intereses del PSUV (partido de Maduro) y el rechazo del país ha sido evidente y contundente», expresó Carpiles, quien coincide con las visiones de los otros líderes sobre la «poca o nula participación» de los venezolanos este domingo. «El espectáculo de hoy en nada va a resolver la situación de millones de niños y abuelos en el país que necesitan ayuda», insistió. Criticó nuevamente a la oposición que dirige Juan Guaidó por «la respuesta» que ha dado ante las maniobras del régimen para atornillarse en el poder. A su juicio, han monitoreado «un fracaso que sabíamos que ocurriría». Capriles también cuestionó los llamamientos «a movilizaciones sin soluciones tangibles». Los tradicionales adversarios de Maduro han denunciado en todo momento que estas elecciones parlamentarias están marcadas por irregularidades. Dos de sus argumentos, respaldados incluso por la Unión Europea, han sido la exclusión de partidos y la falta de garantías para que se realicen unos comicios democráticos y transparentes.
07-12-2020 | Fuente: abc.es
El Gobierno Conte, en el aire ante la decisiva votación del fondo europeo
Italia está a las puertas de una grave crisis de gobierno, con la posible caída del primer ministro, Giuseppe Conte, con un decisivo voto parlamentario el próximo miércoles. Es verdad que, una vez más, hay mucho de comedia política a la italiana y cabe esperar que todo quede en fuegos de artificio para evitar un daño a Europa y a la imagen de este país. Pero, aunque se evite el suicidio político de la mayoría gubernamental, inevitablemente quedará reflejada la división y debilidad de este Gobierno. El miércoles se vota una resolución sobre la reforma del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), conocido como fondo salva-Estados. Si el Gobierno pierde la votación, sería muy difícil formar otra mayoría parlamentaria. Además, el presidente de la República, Sergio Mattarella, habría advertido que si cae Conte se debería acudir a las urnas. Por tanto, se trata de un voto trascendental con vistas al Consejo Europeo de los próximos días 10 y 11, que deberá aprobar definitivamente la reforma del MEDE. Salvini: «Alta traición» Sobre este asunto Italia arrastra desde hace meses una increíble y bastante surrealista batalla política, que se ha transformado también en lucha ideológica, un caso único en Europa. El Gobierno italiano podía haber dispuesto de 37.000 millones de euros de ese fondo para destinarlos a la emergencia sanitaria durante la pandemia y solventar las carencias que está mostrando el sistema sanitario italiano. Soberanistas y populistas han utilizado gran retórica para oponerse al MEDE, destacando que Italia se vería condicionada en el futuro si aceptaba las condiciones impuestas. Matteo Salvini, líder de la Liga, acusó a Conte de «alta traición» si daba su aprobación al fondo salva-Estados; mientras Georgia Meloni, de Hermanos de Italia, llegó a afirmar que el MEDE suponía intentar sacar «la sangre de los italianos». Forza Italia, que representa la moderación en el centro derecha, era favorable, pero en los últimos días su líder, Silvio Berlusconi, ha modificado su posición y ha preferido mantener la unidad con sus aliados Salvini y Meloni. Sorprendente es la posición del Movimiento 5 Estrellas (M5E), que forma parte de la coalición de Gobierno, junto al Partido Democrático e Italia Viva. El M5E ha sido siempre contrario al MEDE, pero para evitar la caída del Gobierno la mayoría de sus parlamentarios votarán a favor del fondo. «No llevéis a Conte al patíbulo, tenemos que fiarnos de él», ha dicho el ministro de Asuntos Exteriores, Luigi Di Maio, exlíder político del Movimiento. El líder de la Liga, Matteo Salvini, interviene en el Senado - Efe Una parte del M5E se muestra contraria a ese fondo de rescate y sigue al respecto las ideas del fundador del Movimiento, el cómico Beppe Grillo, que, volviendo a sus orígenes populistas, ha empleado duras expresiones contra el MEDE: «Es un instrumento no solo inapropiado, sino también inútil para hacer frente a las exigencias de nuestro país». En total, unos 50 parlamentarios, entre ellos unos 15 senadores (la mayoría gubernamental es muy estrecha en el Senado), están de acuerdo con la línea de Grillo. Ante la dura batalla que se ha planteado dentro del Movimiento 5 Estrellas, la actual dirección amenaza con la expulsión del partido a quienes voten contra Giuseppe Conte. Duras presiones de Europa Son horas de gran tensión en la mayoría gubernamental, que está a la caza de votos indecisos. Se trata de evitar un verdadero suicidio político. Conte se ha mostrado seguro de que no caerá el miércoles: «Estoy al frente de un Gobierno europeo; seremos protagonistas de la reforma del MEDE junto a Berlín y París», declaró el primer ministro. La canciller alemana, Angela Merkel, está haciendo claras presiones sobre Italia, con llamadas a Conte. A los ojos de Europa, sería inconcebible que el parlamento italiano votara contra la reforma del MEDE, cuando Italia se sostiene hoy gracias a Europa, mediante compras masivas de deuda pública por el Banco Central Europeo, el fondo SURE para ayudar al mercado de trabajo y el Fondo de Reconstrucción, que destinará 209.000 millones al país. Hay mucho en juego, demasiado, como para no evitar por todos los medios la caída de Conte y que la sangre llegue al río.
07-12-2020 | Fuente: abc.es
Juan Guaidó: «La mayoría de Venezuela dio la espalda a Maduro»
El presidente interino y jefe de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, se dirigió a la nación y a la comunidad internacional en un vídeo para denunciar formalmente que «el fraude ha sido consumado y el rechazo mayoritario del pueblo de Venezuela ha sido evidente». A las ocho y media de la noche, y a pesar de la censura y hegemonía comunicacional, «la verdad no se puede ocultar», dijo al referirse a la alta abstención de 80%: «La mayoría de Venezuela le dio la espalda a Maduro y a su fraude que empezó hace meses». «Los resultados de las fraudulentas elecciones parlamentarias de este domingo «estaban preparados en días de anticipación» pues se contaba con un falso Consejo Nacional Electoral y falsos candidatos opositores», dijo. Recordó que este tipo de acciones no son nuevas en el régimen y citó como ejemplo el proceso de la Constituyente en 2017, y el 20 de mayo de 2018, al que definió de «fraude presidencial». Indicó que el resultado de estas acciones fue más crisis y sufrimiento para los venezolanos. «Sólo hacen fraude los que temen al pueblo, y Maduro y su régimen perdieron todo el apoyo popular. Quienes queremos cambio en Venezuela somos una amplia mayoría, por eso no se atreven a convocar elecciones libres. Por eso tienen que controlar el árbitro, elegir sus contrincantes, negar la observación internacional, extorsionar a un pueblo con hambre, con necesidad, diciendo: "El que no vota, no come". Saben que jamás ganarían una elección libre. Venezuela le dio un rechazo al fraude y a la dictadura, ahora todos a la calle el 12 de diciembre», exclamó. «Es sencillo y claro el foco de nuestra acción: lograr solución a través de elecciones presidenciales y parlamentarias libres; movilizar al pueblo de Venezuela a través de la Consulta Popular, y lograr construir alternativa en este momento». Informó que miles de voluntarios dentro y fuera de Venezuela, están realizado un esfuerzo extraordinario para otorgar y garantizar a los venezolanos la oportunidad de decidir sobre tres puntos fundamentales en la Consulta Popular: el rechazo al fraude, la convocatoria de elecciones presidenciales y parlamentarias libres, y la solicitud de ayuda internacional para el rescate de la democracia, la atención a crisis humanitaria y detener los crímenes de lesa humanidad. No hay solución mágica Resaltó que la voz del pueblo en la Consulta Popular (del 7 al 12 diciembre) sirva entonces para aumentar esa ayuda internacional. «Sé que para este momento ya todos esperábamos haber logrado la tan ansiada libertad, la solución y que cuesta mucho seguir a veces en el camino que nos queda por recorrer, los sacrificios que se han hecho. A pesar, que no puedo prometer hoy una solución mágica, sí les puedo decir con certeza y con seguridad: no están solos; no nos vamos a rendir. Vamos a darlo todo hasta vencer». Prometió que la Asamblea Nacional que fue votada por 14 millones de electores en 2015 continuará en sus funciones para lograr elecciones presidenciales y parlamentarias libres que permitan iniciar la reconstrucción del país. «La legítima Asamblea Nacional, yo, como Presidente encargado, seguiremos aquí, juntos, con ustedes. Asumiendo, no solamente el principio de continuidad Constitucional, la responsabilidad del Parlamento y defender la legítima misión que nos encomendó el pueblo de Venezuela, proteger a nuestra gente, lograr la solución, salir de esta tragedia», dijo para concluir.
07-12-2020 | Fuente: abc.es
La izquierda rumana da la sorpresa y le gana al centroderecha
El opositor Partido Social Demócrata (PSD) dio la sorpresa en las elecciones generales de Rumanía este domingo, al superar imponerse al gobernante y favorito Partido Nacional Liberal (PNL), de centroderecha, según los resultados oficiales parciales hechos públicos en la madrugada del lunes. Con más del 90% de los colegios electorales escrutados, el PSD obtiene en torno a un 31% de los votos, frente al 26% del PNL y el 16% de USR PLUS. En cuarta posición con un 9% de los votos se sitúa la Alianza para la Unión de los Rumanos (AUR), una formación de corte nacionalista que debutaba en unas parlamentarias. El quinto partido que entraría en el Parlamento es la Unión Democrática de los Magiares de Rumanía (UDMR), que representa a la minoría húngara del país balcánico y saca alrededor de un 6 %. El actual primer ministro rumano, Ludovic Orban, del PNL, aseguró tras el cierre de los centros electorales que pese a lo que muestran estas estimaciones su partido se «considera ganador de estas elecciones», y pidió esperar a «la finalización del recuento», que según el candidato a la reelección confirmará sus palabras. Sin la diáspora Orban recordó que los sondeos a pie de urna «no incluyen los muy numerosos votos de la diáspora», que normalmente favorecen al PNL y -desde la fundación en 2016 de esta alianza- a USR PLUS frente a unos socialdemócratas a quienes los rumanos del exterior identifican con los tiempos duros de la transición a la democracia en los años 1990 y con la más reciente corrupción, que llevó al exlíder del PSD Liviu Dragnea a cumplir en estos momentos una pena de cárcel. El PNL tiene intención de proponer al presidente, Klaus Iohannis, como encargado de formar un nuevo Gobierno. Iohannis, que pese a tener la obligación constitucional de ser neutral ha hecho abiertamente campaña a favor de sus aliados del PNL, adelantó antes de los comicios que no designaría a ningún miembro del PSD para formar ejecutivo y que apostaría, en cambio, por un Gobierno de coalición entre PNL y USR PLUS. Por su parte, el líder socialdemócrata, Marcel Ciolacu, destacó hoy tras conocer los primeros sondeos, que ya le daban una ventaja a su partido, que «el PSD lleva ventaja en los sondeos a pie de urna aunque ponderemos el voto de la diáspora». Añadió que «los rumanos han mostrado que se necesita un cambio», e interpretó la sorpresa dada por su partido en las urnas como un castigo a «la burla hacia Rumanía» que a su juicio ha supuesto la gestión de la pandemia del coronavirus por parte del Gobierno del PNL. Efectos de la pandemia Según el jefe de la oposición, los rumanos han castigado al Gobierno por «el cierre de escuelas, el cierre de mercados, el cierre de iglesias y la bancarrota de miles de empresas de capital rumano y de cientos de miles de parados en los últimos seis meses». «Necesitamos un Gobierno capaz, que ofrezca soluciones y sepa resolver los problemas reales de los rumanos», dijo Ciolacu. Además, anunció que el prestigioso médico Alexandru Rafila, representante de Rumanía ante la Organización Mundial de la Salud (OMS), será su propuesta de primer ministro, aunque según los analistas es improbable que Iohannis acepte esta opción al tiempo que el PSD carece a priori de apoyos en el nuevo Parlamento para formar Gobierno. Baja participación Solo un 31,84% del electorado acudió a votar en las elecciones de este domingo, lo que establece un nuevo récord de absentismo (más del 68%) en la historia de los comicios legislativos de la Rumanía postcomunista. El anterior récord fue establecido en las pasadas parlamentarias, celebradas en diciembre de 2016 y en las que se abstuvo un 60,5% del electorado. Esta baja participación se explica en gran parte por la pandemia, que podría haber llevado a muchos rumanos a quedarse en casa ante el miedo a infectarse en los colegios electorales. Esta baja participación parece haber beneficiado a los socialdemócratas, teniendo en cuenta que ha sido en sus feudos del sur y el suroeste del país donde se registraron niveles más altos de presencia en las urnas. La pandemia pasa factura El PNL, que llegó al poder en noviembre de 2019 tras derrocar al PSD en una moción de censura, parece haber pagado el desgaste que han significado para su Gobierno en minoría las limitaciones de las libertades y la actividad económica para contener la pandemia de covid-19. Según estimaciones oficiales, Rumanía cerrará 2020 con un déficit público de más del 9%, y la economía se contraerá a final de este año más de un 4%. El PSD ha criticado las medidas de reducción del gasto público tomadas por el Gobierno de Orban, al que recrimina no haber apostado por los tests masivos que permitieran aplicar restricciones más localizadas a la hora de responder a la pandemia.
06-12-2020 | Fuente: abc.es
La abstención es la vencedora en la farsa electoral de Nicolás Maduro
Una pequeña fila de electores, todas personas mayores, manteniendo la distancia de dos metros entre cada uno, se formó religiosamente a las 7.00 de la mañana en la Escuela Básica Rafael Napoleón Baute, un centro de votación ubicado en el sector José Félix Rivas, la barriada más populosa de Petare y de Latinoamérica con casi un millón de habitantes. En ese centro electoral donde están registrados unos 9.000 votantes los chavistas se habían organizado para que las personas no formaran grandes colas a la hora de votar. Pero no hizo falta porque el centro estuvo medio vacío todo el día. Las personas mayores pudieron acercarse a las mesas sin tener que esperar apenas unos minutos. En menos de 20 minutos los abuelos habían cumplido el rápido proceso, gratificados al final con la asignación de una bolsa (antes era una caja) de alimentos «CLAP» (Comité Local de Abastecimiento y Producción) y tal vez un pernil navideño si tienen la suerte de recibirlo. El chantaje y las amenazas de Diosdado Cabello: «el que no vota no come» tuvieron mucho menos eco del que esperaba el líder chavista. Al cierre de esta edición, apenas el 16,1% de los venezolanos habían depositado su voto en las urnas, muchos de ellos obligados a participar. Esta cifra representa tan solo 3.332.000 electores, de un padrón de más de 20,7 millones registrados en el Consejo Nacional Electoral. Es el porcentaje ofrecido por el Observatorio contra el Fraude, creado por el presidente encargado Juan Guaidó, ante la poca transparencia del Gobierno de Venezuela con los datos, que en un segundo boletín informativo denunció que el 70.2% de los centros tenían un «punto rojo» del partido gobernante donde controlaban a los votantes. En sus declaraciones a la prensa, Nicolás Maduro dijo que había que votar en este quinto proceso de la era chavista para elegir una nueva Asamblea Nacional. «No hay excusas para no salir a votar (..) tenemos que sacarnos de encima esa Asamblea nefasta que trajo la plaga de las sanciones», aseguró Maduro acompañado por su esposa Cilia Flores, el jefe de campaña, Jorge Rodríguez; el ministro de Petróleos, Tarek El Aissami; y la vicepresidenta Delcy Rodríguez. Maduro hizo una llamamiento a los venezolanos que «acaten los resultados de este proceso histórico». Reiteró que lo que hizo la Asamblea saliente fue «dirigir una traición a la patria, que nos llevó a una situación difícil». El dirigente opositor y proclamado presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, aseguró ayer que la población venezolana está rechazando el «fraude» de las elecciones legislativas en Venezuela no yendo a votar a los centros de votación. «En este centro de votación de la parroquía Macuto (estado La Guaira) normalmente hay muchísima gente cuando hay votación. Hoy lo que hay es un fraude en nuestro país que se rechaza claramente en las imágenes, en los videos (..). Este centro de votación ya en 2015 ya les voy a pasar una imagen para que contrasten», afirmó Guaidó en un vídeo publicado en redes sociales.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">¿Que como va el Fraude de Maduro?<br>(12:00pm)<br><br>Cómo su régimen: fracasado y solo<br><br>Imagen 2015 vs 2020 centro de votación estado Vargas<a href="https://twitter.com/hashtag/QuedateEnCasa?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#QuedateEnCasa</a> <a href="https://twitter.com/hashtag/EstoNoEsUnaEleccion?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#EstoNoEsUnaEleccion</a> <a href="https://t.co/RyYF5rL2iq">pic.twitter.com/RyYF5rL2iq</a></p>&mdash; Juan Guaidó (@jguaido) <a href="https://twitter.com/jguaido/status/1335631907426537474?ref_src=twsrc%5Etfw">December 6, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> «Hoy queda claro que la dictadura sigue quedándose sola», ha remachado, al tiempo que ha emplazado a la población a participar en la consulta popular convocada por la oposición para rechazar este proceso electoral y que se celebra entre el 7 y el 12 de diciembre, el último día con carácter presencial El chantaje del CLAP «Hay más cola en las estaciones de gasolina que en los centros de votación», manifiestan muchos ciudadanos que pasan cerca de un centro de votación. Donde falló más la organización chavista fue en los centros de la clase media donde los miembros de mesa, garantes del proceso, no se presentaron a trabajar. Desganados y soñolientos simplemente no aparecieron. Así fue en el caso del Colegio Santo Tomás de Villanueva, donde vota el líder opositor Henrique Capriles. Eran las 11.00 de la mañana y todavía no habían abierto el colegio por lo que tuvieron que improvisar llamando a voluntarios para iniciar el proceso de votación. En pleno centro de Caracas, en el Liceo Andrés Bello, bastión chavista, situado en el barrio español de La Candelaria, donde votan más de 15.000 electores, otra fila de adultos mayores esperaban para votar no sin antes haberse registrado en el «punto rojo» de control chavista, ubicado a doscientos metros del colegio electoral. Luego pasarían a retirar la bolsa de comida que les permitirá alimentarse los próximos tres días. Lo destacable era que los votantes no querían declarar a la prensa por vergüenza, tal vez de haberse dejado chantajear por la bolsa de comida. Muy pocos pueden resistir el chantaje del chavismo porque con una pensión de dos dólares mensuales que no les alcanza ni para comprar una docena de huevos. Los que votaron por el Parlamento para atornillar a Nicolás Maduro en el poder, coincidieron en señalar que «votamos para tener garantizada la comida y la vivienda que con la oposición no la vamos a tener». El populismo chavista no ha cambiado tras 21 años en el poder. Según el Observatorio contra el Fraude, en el 55.9% de los centros de votación y puntos rojos del PSUV (toldos chavistas ubicados cerca de los centros) pedían el carnet de la patria para corroborar quienes fueron a votar y a quienes habría que llamar avanzada la jornada para obligarlos a hacerlo. Una práctica recurrente del régimen en las elecciones. Pero solo en el 15,7% de los puntos rojos repartían comida y otros prebendas. El analista y periodista político Pedro Pablo Peñaloza comparó las elecciones legislativas como una partida de naipes que Maduro jugó en solitario, en el que va poniendo y acomodando las piezas a su conveniencia. El oeste de Caracas, que era una zona considerada chavista, mostraba sus calles desoladas, cuando en otros procesos anteriores la fila de personas se extendía por varias manzanas.