Infortelecom

Noticias de parlamento

20-12-2020 | Fuente: abc.es
Los diez hitos del Brexit: del referéndum de 1975 al divorcio definitivo el 31 de diciembre
El 31 de diciembre de 2020 concluye el periodo transitorio del Brexit. Once meses después de que el Reino Unido saliera formalmente del bloque comunitario, con la llegada de 2021 se estrenarán las nuevas relaciones comerciales entre ambas partes, que se vienen negociando en las últimas semanas en un proceso que ha agotado ya todos los plazos. Es el fin de un camino que se inició poco después del ingreso del Reino Unido en la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1973. 5 de junio de 1975 . Referéndum sobre la pertenencia a la CEE. El 67% de los británicos aprueban la entrada en el Mercado Común, en el que ingresaron en 1973 30 de octubre de 1990. El «no, no, no» de Thatcher. En un célebre discurso ante el Parlamento, la Dama de Hierro rechazó adoptar la moneda única. 23 de enero de 2013. Cameron promete el referéndum. El primer ministro garantiza una consulta sobre la UE si gana las elecciones en 2015. 22 de mayo de 2014. Farage gana las europeas. UKIP, el partido nacionalistas y antieuropeo, se impone en las urnas en el Reino Unido. 23 de junio de 2016. Los británicos votan el «Leave»La opción de salir de la UE gana en el referéndum que había prometido Cameron. 29 de marzo de 2017. Se activa el proceso de divorcio. Theresa May firma la aplicación del artículo 50 del Tratado de Lisboa para la salida de la UE. 7 de junio de 2017. May dimite al no lograr el acuerdo. La primera ministra tira la toalla ante su incapacidad de conseguir un acuerdo para una salida ordenada. 12 de diciembre de 2019. Johnson gana con mayoría absoluta. El candidato conservador, uno de los adalides del Brexit, logra una victoria holgada en las elecciones. 31 de enero de 2020. El Reino Unido deja oficialmente la UE. Después de 47 años, los británicos salen del bloque europeo y empieza una transición de once meses. 31 de diciembre de 2020. Fin del periodo transitorio. Con el final de año concluye la transición del Brexit y Londres y Bruselas estrenarán su nueva relación
20-12-2020 | Fuente: abc.es
Francia amenaza con prolongar la agonía del Brexit
La tensión aumenta según se acerca la hora del esperado anuncio este mismo domingo sobre la posibilidad o no de llegar a un acuerdo para regular las relaciones entre la UE y el Reino Unido a partir del 1 de enero. Los aspectos más comprometidos siguen estando ahí y no hay síntomas que permitan pensar que si se pudiese llegar a un pacto este será fácil. Francia intentó añadir un poco de presión ayer mismo al decir que no le inquieta la posibilidad de que no se pueda llegar a un resultado hoy mismo y que si hay que seguir negociando para obtener un mejor resultado no tendría inconveniente en ello. El anuncio contradice al Parlamento Europeo, que había fijado para.. Ver Más
20-12-2020 | Fuente: abc.es
Brexit: la historia de cuatro años de psicodrama inglés
El sentido del humor y la fascinación por la excentricidad son notas distintivas del alma inglesa, admirable por muchos motivos, aunque arrastre sus defectos (la hipocresía y el clasismo). El 15 de junio de 2016, solo ocho días antes del crucial referéndum del Brexit, acabó siendo un día de coña marinera. Nigel Farage, entonces de 52 años, el descacharrante líder del partido eurófobo y xenófobo UKIP, el nota de la pinta y el cigarrete, hizo esa jornada un esfuerzo infrecuente en él y se levantó a las cinco de la mañana. Objetivo: remontar el Támesis desde el puerto de Ramsgate, en Kent, hasta el mismísimo costado del Parlamento, capitaneando una flota «Leave» de treinta barquitos. Todo en defensa de los.. Ver Más
20-12-2020 | Fuente: elmundo.es
Dolors Montserrat : "La UE será el muro ante los atropellos a la independencia judicial de Sánchez"
La portavoz del PP en el Parlamento Europeo y ex ministra de Sanidad desconfía de que el Gobierno tenga preparado un plan de vacunación masiva. 
18-12-2020 | Fuente: abc.es
Johnson pide gestos a Bruselas que le ayuden a vender el acuerdo a Londres
Un acuerdo razonable sobre las relaciones futuras entre el Reino Unido y la Unión Europea está al alcance de la mano, pero el primer ministro británico, Boris Johnson, podría tener problemas para lograr que sea aprobado por sus propios seguidores, entre los que hay una proporción importante de fervorosos partidarios de la separación total con Europa. Por ello cobra peso la tesis de que el propio Johnson utiliza esta situación, incluso en la llamada telefónica del jueves por la noche, para tratar de convencer a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de que acepte hacer concesiones significativas, especialmente en el muy sensible capítulo de la pesca, para ayudarle a mantener el apoyo de sus seguidores al resultado de las negociaciones. La prensa británica asume que desde Bruselas creen que en la clase política británica empieza a pesar el vértigo ante la opción posible del no acuerdo y sus terribles consecuencias. La ausencia de preparativos concretos para un escenario de no acuerdo por parte del Reino Unido ha aumentado el nerviosismo en Londres. Las negociaciones están en su inevitable recta final y todos los actores asumen que deberá haber un desenlace antes de mañana, domingo por la noche, cuando será necesario anunciar ya sea que ya hay un acuerdo o asumir que el 1 de enero se terminan todas las conexiones legales entre el Reino Unido y el continente. Es lo que el negociador europeo Michel Barnier definió ayer como «el momento de la verdad». División entre los conservadores Frente a esta situación, en el seno del Partido Conservador de Johnson las opiniones se dividen entre quienes creen que es urgente alcanzar un pacto y aquellos que apremian al primer ministro para que no ceda a las presiones, ni siquiera ahora que el país se asoma al abismo de la desconexión económica. Entre estos últimos, informa desde Londres Ivannia Salazar, está el diputado John Baron, que hace un par de días declaró a la prensa local que sería mucho mejor que el «premier» se alejara de la mesa de negociaciones que firmar algo de lo que luego se arrepienta. «Es mejor que no haya acuerdo a que haya un mal acuerdo», aseguró, en línea con lo que piensan otros partidarios de un Brexit duro, tanto dentro como fuera de los conservadores. Estos temores de los más radicales a que Johnson sea capaz de aflojar a última hora y dejar que se rebasen lo que hasta ahora habían sido líneas rojas, es lo que hace pensar en Bruselas que la suerte de un posible pacto acabe siendo la misma que sufrió el acuerdo de retirada, que necesitó tres votaciones en el Parlamento y un cambio de Gobierno. Sin embargo, ahora mismo en las instituciones comunitarias no hay más objetivo que llegar a ese acuerdo en las pocas horas que quedan para que pudiera ser formalmente aprobado y ratificado de modo que se evite la incertidumbre de la separación sin red a partir del próximo 1 de enero. Ayer por la mañana, Barnier compareció ante los diputados en la que tal vez haya sido su última intervención de este tipo. En enero cumplirá 70 años, por lo que a 31 de ese mes la Comisión está obligada a jubilarlo según sus propias reglas. Si no hubiera acuerdo, probablemente no podrá seguir en el puesto de negociador, y, si lo hubiera, también perderá su trabajo por falta de actividad. Después de una larguísima y fructífera carrera de político y funcionario público tanto en Francia como en la Unión Europea, Barnier tenía ayer un aspecto cansado y envejecido, probablemente debido en parte a la intensidad del trabajo en esta recta final. «El Reino Unido saldrá el 1 de enero del mercado interior y de la unión aduanera, en cosa de horas se decide si va a ser con o sin acuerdo», recordó al explicar que digan lo que digan los más radicales desde Londres, lo que se está negociando es «el acuerdo de libre comercio más amplio que jamás hayamos ofrecido a nadie». Siguen los obstáculos Sin embargo, los obstáculos siguen estando donde estaban, especialmente en el capítulo de la pesca. «El Reino Unido quiere tener la potestad de expulsar cuando quiera a la flota europea de sus aguas soberanas a partir del primer momento. Nosotros decimos que en tal caso queremos tener la potestad de responder con otras medidas como impedir la venta en el mercado europeo de los productos de la pesca de los barcos británicos. Sería injusto -y yo lo creo así personalmente- que toda la industria tenga un periodo transitorio para adaptarse a la nueva situación, salvo los pescadores». El matiz de que cree «personalmente» en la pertinencia de esta reivindicación venía al cuento porque se sabe que Francia, su propio país, es el que ha amenazado con vetar el acuerdo si no se resuelve antes el tema de los pescadores, aunque en las últimas semanas el presidente Emmanuel Macron se ha abstenido siquiera de hablar por teléfono con Johnson, a pesar de que este último lo ha intentado varias veces. En fin, mientras los negociadores siguen dando vueltas a los mismos temas que han desmenuzado en los últimos meses, buscando matices y encajes de última hora, no cabe sino recordar las primeras palabras que transmitió Barnier cuando fue nombrado y que pronunció en inglés, una lengua que entonces, en 2016, no dominaba con la comodidad con la que ya lo hace ahora: «The clock is ticking» dijo, algo así como «el tiempo vuela». Han pasado más de cuatro años entre una cosa y otra y el drama final del Brexit se va a decidir en los últimos dos días. El domingo sabremos si aquel referéndum fue un error desgraciado o una catástrofe mayúscula, sobre todo para el Reino Unido. La Eurocámara aprueba las medidas de contingencia El Parlamento Europeo aprobó ayer el paquete de medidas de contingencia para evitar la interrupción del transporte aéreo y por carretera con el Reino Unido y también para extender las cuotas pesqueras vigentes, pensando en la eventualidad de que no se llegase a un acuerdo en las negociaciones sobre un acuerdo comercial que regule las relaciones futuras. Las medidas han sido diseñadas por la Comisión Europea y preparadas desde hace semanas, con la intención de preservar un mecanismo legal que permita mantener un mínimo de normalidad en las relaciones económicas y sociales de Gran Bretaña con Europa, aunque, como es natural, su entrada en vigor depende de que las autoridades británicas acepten las mismas medidas. Se trata de elementos tan banales como la validez de los seguros de coches y camiones o incluso su autorización para circular en las carreteras europeas, puesto que si no hubiera un acuerdo se convertirían de repente en ilegales o alegales. También se propone que se prorroguen las condiciones en las que se llevan a cabo actualmente los vuelos comerciales o incluso la validez de ciertas piezas de los aviones, cuya certificación dejará de tener equivalencias a partir del 1 de enero salvo que se firme otro acuerdo en el que se mantengan. La Comisión no ha querido dar mucha relevancia a las medidas para no alentar la opción del no acuerdo, que de todos modos es real y tiene partidarios entre los votantes más acérrimos de la salida de la UE. La Unión fue la que impuso que el proceso de separación tenía que pasar primero por la negociación del divorcio y que solo aceptaría negociar las condiciones de la nueva relación con un Reino Unido que jurídicamente estuviese definitivamente fuera de las instituciones.
18-12-2020 | Fuente: abc.es
Ingresado por Covid el diputado alemán que se burló del virus usando una mascarilla con agujeros
El pasado 20 de noviembre, el diputado alemán Thomas Seitz, del partido ultra Der Flügel, fue amonestado por la vicepresidenta del Bundestag, el Parlamento federal alemán, por ridiculizar las medidas anti-Covid utilizando durante su intervención una mascarilla agujereada, tal y como se muestra en un vídeo compartido por El HuffPost.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">El diputado alemán Thomas Seitz bromeaba, el 20 de noviembre, poniéndose una mascarilla con agujeros. Hoy está ingresado grave por coronavirus. <a href="https://t.co/QuMcgqV99D">pic.twitter.com/QuMcgqV99D</a></p>&mdash; El HuffPost (@ElHuffPost) <a href="https://twitter.com/ElHuffPost/status/1339594493201301509?ref_src=twsrc%5Etfw">December 17, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> El coronavirus no entiende de chanzas pero sí de medidas, y ayer Seitz fue ingresado por coronavirus en una clínica de Lahr, ciudad de Selva Negra de la que es originario el político, según informa el periódico local Lahrer Zeitung. El diputado, de 53 años, requirió atención médica, si bien su partido guarda silencio y prefiere hablar de una «gripe»: «Su pronóstico para una pronta recuperación es favorable, según los médicos que le están tratando», reza un comunidado emitido por su oficina. No deja de ser irónico que Seitz, que se ha burlado públicamente de la enfermedad haya acabado contagiado por la Covid, como ya le sucedió a Trump, a Boris Johson y a Bolsonaro, entre otros políticos que desdeñaron la pandemia en una primera fase. Seitz ha asegurado en alguna ocasión que «Las mascarillas son un burqa para todo el mundo», y que sólo sirven como «protección simulada». En el incidente del pasado 20 de noviembre, la vicepresidenta del Bundestag, Claudia Roth, ofreció a Roth una mascarilla FFP2 que extrajo de su bolsa estéril utilizando un bolígrafo, para evitar infecciones. Seitz se quejó entonces del «bozal», después de que Roth le amenzara con una multa. El uso de la mascarilla fue decretado obligatorio en el Budestag el pasado 6 de octubre.
18-12-2020 | Fuente: abc.es
El secretario general de la ONU pide a Alemania que asuma un rol más fuerte en el mundo
La visita del secretario general de la ONU Antonio Guterres a Berlín se produce en el momento en el que Alemania hace balance ya de su semestre en la presidencia por turnos de la UE y a pocos días de que comiencen las campañas de vacunaciones en Europa, un punto de inflexión en la lucha contra la pandemia que ha valorado como «significativo» y que ha aprovechado para felicitar, una vez más, la aportación alemana, dado que la primera vacuna desarrollada procede de un laboratorio de Alemania. Guterres ha hecho, ante el pleno del Bundestag, un discurso laudatorio a la gestión de la canciller Mekel, no solamente contra el coronavirus sino también ante otros grandes retos a los que se enfrenta la humanidad en la década de los años veinte, como la protección del clima o la preservación del multilateralismo. «Los estudios demuestran que los trabajos de gestión dirigidos por mujeres en la lucha contra la pandemia Covid han dado mejores resultados», ha aludido a la condición femenina de Merkel, que ha pedido a Alemania «un rol más fuerte en el mundo» y ha reivindicado que «la vacuna debe ser un bien público global». Guterres ha descrito la Alemania de 2021 como «poder de paz» y «columna del multilateralismo». «Como secretario general de la ONU, soy testigo de cómo trabaja Alemania en el día a día, con profunda conciencia histórica y responsabilidad, para asumir progresivamente un papel de liderazgo en el mundo», ha dicho, «veo cómo Alemania afronta los grandes retos de nuestro tiempo». «Alemania es un aliado importante en todo el mundo en nuestra lucha por la paz», ha enfatizado, poniendo como ejemplo el compromiso alemán en Afganistán y en la región del Sahel. También ha felicitado expresamente a Merkel por la organización de la Conferencia Internacional de Libia, el pasado mes de enero en Berlín y ha animado al Parlamento alemán a seguir esa misma senda cuando Merkel, que termina en 2021 su cuarta y última legislatura en el poder, se haya marchado. «Se lo pido a ustedes con urgencia, Alemania debe asumir un papel más fuerte en el mundo, en el mantenimiento de la paz y el multilateralismo, en la defensa de los Derechos Humanos, que hoy está conectada directamente con los procesos de digitalización y protección del clima», ha urgido a los diputados alemanes. «Hoy la amenaza mayor no son las guerras, sino nuestros propios crímenes contra la naturaleza», ha advertido, pasando a anotar la serie de datos que respaldan el hecho de que «el calentamiento climático es ya un hecho» y describiendo un escenario «apocalíptico» en el que Alemania hace en su opinión una importante aportación con sus metras de reducción de emisiones hasta 2030, su política de abandono de las energía procedentes del carbón y su soporte al Acuerdo de París, al que contribuye «con un gran apoyo a su financiación». También ha señalado que Alemania es necesaria «en el trabajo sobre muchos otros retos, como la erosión de las potencias nucleares», y ha terminado su discurso lamentando que no puedan celebrase hoy los grandes conciertos en todo el mundo proyectados con motivo del 250º aniversario del nacimiento de Ludwig van Beethoven, cancelados a causa de la pandemia. «Pero a cambio hemos podido escuchar un coro global, con cantantes que desde diversas partes del mundo cantaban al unísono su Oda a la Alegría, un signo de los nuevos tiempos que vivimos, en los que también hay nuevas esperanzas». Este discurso halagador y agradecido tiene lugar cuando está a punto de terminar la ocupación interina de Alemania de uno de los sillones del consejo de Seguridad de la ONU, que el país reivindica desde hace décadas como permanente. Coincide también con el enfrentamiento que en el seno del consejo han protagonizado en los últimos días los representantes de Rusia y China con el embajador alemán ante la ONU, Christophe Hughes, que en una sesión sobre Siria criticó las posiciones de estos dos países y advirtió que contribuyen a complicar aún más la entrega de importante ayuda humanitaria. El Gobierno alemán acaba de publicar un informe, además, en el que denuncia el deterioro de la situación de los Derechos Humanos en China, Rusia y Turquía, en el que señala, por ejemplo, la tendencia negativa en China desde 2012. «Los derechos individuales están siendo socavados cada vez más», alerta el documento, que estipula que «esto concierne tanto a los derechos civiles y políticos como a la liberta de prensa y expresión, además de la libertad religiosa». Sobre Rusia, declara que «especialmente en lo referente a las elecciones de 2019, la libertad de asamblea ha sido mercada» y critica que la Ley de soberanía de Internet de 2019 «ha creado un escenario en el que se permite la censura online». El discurso de Guterres viene a respaldar estas posiciones y supone, además, una despedida de Merkel con mención de honor por los muchos servicios prestados en diversos conflictos internacionales durante sus 16 años en el poder.
17-12-2020 | Fuente: abc.es
Johnson obliga a los Comunes a hacer horas extra para aprobar un pacto pos-Brexit
Los diputados de la Cámara de los Comunes empezaron ayer su receso navideño con la advertencia de que en cualquier momento podrían ser llamados al Parlamento para ratificar el acuerdo con la Unión Europea, en caso de que finalmente Londres y Bruselas lleguen a un acuerdo in extremis. «Creemos que podemos aprobar la legislación necesaria antes del 31 de diciembre para dar seguridad jurídica a las empresas en el futuro», declaró el número dos del Gobierno, Michael Gove, que sostuvo que dicha aprobación podría producirse solo dos días después del anuncio de un pacto. Sin embargo, fue claro en que «si no hay tiempo para el escrutinio parlamentario, saldremos (el 31 de diciembre) sin acuerdo». Por su parte, una fuente de Downing Street aseveró que no creen que sea necesario que los parlamentarios trabajen el día de Navidad, sobre todo ahora que la nueva fecha límite para el fin de las negociaciones es el domingo por la noche, y según fuentes del Parlamento, podría acordarse una votación el 28 de diciembre si se llega a un acuerdo antes de la medianoche del domingo 21 de diciembre. El Reino Unido tiene además dos proyectos de ley relacionados con el divorcio en diferentes etapas del proceso legislativo: el proyecto de ley del mercado interno y el proyecto de ley de impuestos. El primero, que se encuentra en las fases finales antes de su aprobación, generó mucha polémica cuando el gobierno admitió que supondría una violación del derecho internacional ya que algunas de sus cláusulas entran en conflicto con partes del Acuerdo de Retirada. No obstante, el Ejecutivo justificó su decisión diciendo que este es un paso importante para poder garantizar el libre comercio entre las cuatro naciones que conforman el Reino Unido ?Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte? una vez que la salida de la UE sea definitiva. Además, quiere tener una red de seguridad ante los previsiblemente complejos acuerdos aduaneros, ya que mientras los bienes y productos deberían poder moverse sin obstáculos entre Irlanda del Norte y el Reino Unido, el Gobierno no quiere que Irlanda sea «una puerta trasera» para la entrada de mercancías desde el bloque comunitario. El Gobierno de Boris Johnson considera que en ambos textos legislativos hay cláusulas necesarias para proteger a Irlanda del Norte en caso de que haya dudas, lagunas o directamente una falta de acuerdo sobre cómo gestionar su frontera con la República de Irlanda. Pero en todo caso, en las últimas semanas suavizó su posición diciendo que podría estar dispuesto a eliminar algunas de las cláusulas conflictivas si hay una conclusión «satisfactoria» en los próximos días de las conversaciones con respecto a la implementación de las reglas en la frontera irlandesa, y que son independientes de las negociaciones sobre un acuerdo comercial pos-Brexit.
17-12-2020 | Fuente: abc.es
¿Qué es el Brexit?
El Reino Unido pondrá fin a su relación con la Unión Europea el próximo 1 de enero de 2021. A partir de ese momento, deberá quedar establecido un acuerdo de comportamiento entre el país y el organismo supranacional, aunque todavía en estos momentos no hay nada cerrado y se teme una salida sin un acuerdo. El propio primer ministro británico, Boris Johnson, dijo que veía «muy complicado» un acuerdo con la UE. Uno de los principales escollos que existen en las negociaciones es el de la pesca, sobre todo por parte de Francia, ya que pretenden seguir entrando en aguas británicas, algo que no contempla el Gobierno de Boris Johnson. Todas las reuniones y negociaciones no son de ahora, ya que el Brexit se produjo en 2016, cuando se llevó a referéndum por parte del Ejecutivo de David Cameron. ¿Qué es el Brexit? El Brexit es un acrónimo de dos palabras en inglés («Britain» y «exit») y hace referencia a la salida del Reino Unido de la Unión Europea. El artículo 50 del Tratado de la Unión Europea permite que los estados miembro puedan decidir su salida del organismo. Posteriormente, la UE negociará con el Estado su forma de salida, así como relaciones futuras. En el caso de Reino Unido, el referéndum de salida tuvo lugar el 23 de junio de 2016 y se notificó al Consejo Europeo el 29 de marzo de 2017. Desde entonces comenzó una fase de dos años para negociar las condiciones de salida. El Acuerdo de Retirada fue rechazado en varias ocasiones por el Parlamento británico, pero con la llegada de Boris Johnson se pudo ratificar el 23 de enero de 2020. El 31 de enero de este año comenzó lo que se denomina el Periodo Transitorio para definir las relaciones entre la UE y Reino Unido. Estas comenzaron en febrero con Michel Barnier como negociador principal. ¿Cómo se encuentran las negociaciones? El Periodo Transitorio no se renovó en junio de 2020, fecha tope para hacerlo, por lo que el 31 de diciembre de 2020 termina esta fase. El 1 de enero de 2021, Reino Unido ya no pertenecerá a la Unión Europea, haya o no acuerdo. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, dijo que el acuerdo del Brexit es posible, aunque todavía «está lejos» de materializarse. Mientras tanto, las negociaciones siguen en secreto y desde Bruselas se piensa en positivo. En cambio, el problema puede tenerlo Boris Johnson, que tendría que aceptar algunos acuerdos como el de la pesca y un cambio de regulación para poder llegar a un entendimiento.
17-12-2020 | Fuente: abc.es
A vueltas con el Estado de derecho
¿Podría ser que uno de los más perniciosos efectos secundarios de la pandemia fuera un creciente cuestionamiento del estado de derecho? Al hilo de la actual crisis sanitaria ya hemos visto erosionarse desde los límites al poder del Estado hasta el balance entre derechos individuales y colectivos, pasando por el cuestionamiento de la privacidad de los ciudadanos y otros derechos civiles. A esta lista de daños colaterales con profundas implicaciones políticas, sociales y económicas toca sumar el contagio de diversos gobiernos (no importa si bajo la influencia de la izquierda radical o del nacional-populismo) empeñados en tomarse libertades con el estado de derecho, especialmente en lo que respecta a la separación de poderes y la independencia judicial. Para salirse con la suya en la saga del Brexit, aunque sea incumpliendo las obligaciones internacionales asumidas por el Reino Unido, Boris Johnson ha olvidado una y otra vez que el Gobierno de Su Graciosa Majestad debe contar con una base legal para todo lo que hace y que sus ministros deben cumplir con las leyes aprobadas por el Parlamento y aplicadas por los tribunales («enemigos del pueblo»). Sin salir del Viejo Continente, Polonia y Hungría han intentado tomar como rehén a las finanzas más necesitadas que nunca de la Unión Europea para salir impunes de su sistemático asalto al estado de derecho. Incluso el gobierno de España se ha metido en este callejón sin salida al considerar la renovación del Consejo General del Poder Judicial sin una reforzada mayoría parlamentaria. La próxima Administración Biden tampoco es inmune a esta alarmante tendencia. La mutación americana se llama Court Packing, intentada de forma desastrosa por FDR en su segundo mandato, y supone expandir el número de jueces en el Supremo para forzar una mayoría favorable. Tras cuatro años de turbios manejos judiciales por parte de Trump, al otro lado del Atlántico también hay dificultades para recordar que Estados Unidos, antes incluso que una democracia, es una república gobernada por la ley.