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Noticias de panal

31-05-2016 | Fuente: elpais.com
Competencia multa con 128 millones a siete empresas de pañales por inflar precios
Les acusa de pactar desde 1996 sobrecostes en los paquetes que financia la Seguridad Social para pacientes no hospitalizados. Hay cuatro directivos sancionados
19-05-2016 | Fuente: abc.es
El testimonio desesperado de una venezolana: «¿Hasta cuándo vamos a vivir así?»
Patricia Tagliaferri es una venezolana que decidió compartir su frustración con el estado de su país en un vídeo desgarrador en YouTube. En él relata las dificultades que viven los venezolanos en su vida cotidiana en la actualidad. Tagliaferri, que asegura que es funcionaria pública pero que nunca ha podido ejercer como técnico superior en informática, su titulación, relata la pobreza en la que vive el país. «Tengo un hijo de dos años que se merece un futuro mejor. No tiene pañales, no tiene leche, no tiene comida. Es el único que puede comer de vez en cuando un pedazo de pollo o de carne», cuenta. «Mi sueldo alcanza para comprar solamente tres pollos al mes». Esta venezolana también explica que su coche fue robado a punta de pistola delante de su marido y su hijo. «Tuvimos que rogar para que no nos mataran». También relata que no tiene cómo salir del país en busca de un futuro mejor. «Nos han empobrecido a todos. Lo único que podáimos vender, que era el carro, tampoco». «¿En qué país vivimos? Tengo una tía que hace cuesitón de tres seamans, por reclamar un horno que le quedó mal arreglado, mire cómo la dejaron», y enseña una foto de una mujer tendida en el suelo entre un mar de sangre. «¿Hasta cuándo? ¿Cuándo vamos a seguir viviendo así? ¿Hasta cuándo no hay alguien que nos ayude?», grita a cámara con la voz quebrada. Su objetivo con este vídeo es «que todo el mundo a nivel mundial se entere de lo que el venezolano vive todos los días». Añade: «Siempre he estado en contra de este gobierno. Este gobierno que nos ha llevado a la miseria, al fracaso, a una depresión terrible».
11-04-2016 | Fuente: abc.es
La técnica más cruel para interrogar que la CIA promete no volver a usar
A los agentes de la Central de Inteligencia Estadounidense (una organización más conocida por sus siglas: CIA) se les atribuyen el uso de todo tipo de tropelías para lograr que sus prisioneros desvelen información. Entre ellas han destacado siempre la privación del sueño o -por ejemplo- introducirles inyecciones por vía rectal. Sin embargo, hay una de ellas que ha llamado la atención de miles de personas por su barbarie: el «ahogamiento simulado» o «submarino». Una técnica que se basa en hacer que el cerebro del reo sienta que no es capaz de respirar. No obstante, parece que estas prácticas están a punto de tocar a su fin (en el caso de que todavía se siguiesen practicando). Al menos, así lo ha afirmado el director de la CIA, Jhon Brennan, a la cadena NBC News. En ella, el estadounidense ha señalado que su agencia no va a llevar a cabo prácticas «duras de interrogatorio» como el «ahogamiento simulado». «No estoy de acuerdo con muchas de estas tácticas que van de boca en boca. No pienso tolerar que ningún agente de la CIA la utilice», ha señalado. Estas palabras vienen como respuesta a las afirmaciones que hizo el candidato republicano Dondal Trump hace algunos días y en las que señalaba que, si es elegido presidente, volvería a legalizar el «submarino» (prohibido en 2009). El «ahogamiento simulado» El «ahogamiento simulado» fue considerado hasta 2009 como una de las torturas más bárbaras de la CIA. Esta se basa en colocar al prisionero en una camilla boca arriba. Posteriormente se le atan las manos y los pies para que no pueda moverse y, a continuación, se le tapan los ojos. Para terminar, se le rocía la cara regularmente con agua proveniente de un cubo. Puede parecer absurdo, pero la sensación que produce en el cerebro es similar a la que este siente cuando se está ahogando bajo el mar. El resultado, de hecho, ha sido calificado en multitud de ocasiones como clasustrofóbico y desesperante. Durante alos, el «ahogamiento simulado» era impartido como parte del programa SERE estadounidense, un curso de «Superviviencia, Evasión, Resistencia y Escape» que reciben todos los militares que llevan a cabo misiones en el exterior. Su objetivo es que, si son capturados en territorio enemigo, puedan sobrevivir a las torturas de sus enemigos sin darles ninguna información valiosa. Esta cruel práctica nació en los años 50, cuando se enseñó a los aliados como una forma de combatir contra los nazis. A pesar de que -según dicen las malas lenguas- el «ahogamiento simulado» fue utilizado por la CIA durante la primera década del año 2000 sobre todo tipos de presos en Guantánamo, finalmente fue prohibida en 2009. Lo mismo sucedió con otras tantas torturas que, según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, se usaron. Entre ellas había algunas como privar a los reos del sueño, hacer que se vistan únicamente con un pañal, golpearles repetidamente en la cara y el abdomen o introducir en su celda insectos.
09-02-2016 | Fuente: abc.es
Detienen a tres delicuentes por su supuesta vinculación con el crimen del «Aylan mexicano»
Tres hombres fueron detenidos ayer por el asesinato del bebé de siete meses, Marcos Miguel Pano. Se trata de Juan Antonio López, Arturo Arzate y Óscar Silver, tres delincuentes a los que se capturó en una casa de lujo de uno de sus familiares, en Santiaguito de Etla, en Oaxaca. El asesinato del bebé, conocido como el «Aylan mexicano», y el de sus dos progenitores de 24 y 17 años, se produjo en Pinotepa Nacional, en Oaxaca y conmocionó México. Según el fiscal general del estado, Héctor Joaquín Carillo, «Juan Antonio López era el encargado de extorsionar a las autoridades locales» y fue el que dio la orden de perpetrar los asesinatos. La imagen del bebé, en pañales y camiseta, salpicado de sangre, despertó una vez más el pasmo y la náusea de México, donde pareciera que el horror nunca es suficiente. Acurrucado boca abajo, enseguida los medios y redes sociales lo compararon con el niño sirio ahogado en las costas griegas este verano: el «Aylan mexicano». Tráfico de drogas La procuraduría del estado declaró que los padres se dedicaban a la venta de drogas y que el probable móvil del crimen es un ajuste de cuentas. «Una pandilla de Guerrero los ubicó y acribilló», dijeron los fiscales en entrevista con CNN. La prensa local dice, además, que los jóvenes trabajaban para el narcotraficante Isidoro González Gerónimo, alias «El Isis», que trapicheaba en Guerrero y también fue asesinado en Pinotepa la misma noche.
05-02-2016 | Fuente: abc.es
Un bebé de siete meses asesinado con sus padres, nuevo símbolo del horror en México
Ocurrió la noche del pasado viernes en Pinotepa Nacional, en la Costa Chica de Oaxaca, justo en la frontera con el virulento estado de Guerrero. Salían de un comercio Juan Alberto Pano Ramos, de 24 años, y Alba Isabel Colón, de 17, con el hijo de ambos, de siete meses, Marcos Miguel, cuando unos desconocidos los mataron a balazos y quedaron tendidos en plena calle. La imagen del bebé, en pañales y camiseta, salpicado de sangre, despertó una vez más el pasmo y la náusea de México, donde pareciera que el horror nunca es suficiente. Acurrucado boca abajo, enseguida los medios y redes sociales lo compararon con el niño sirio ahogado en las costas griegas este verano: a Marcos Miguel ya lo llaman el «Aylan mexicano». La procuraduría del estado declaró que los padres se dedicaban a la venta de drogas y que el probable móvil del crimen es un ajuste de cuentas. «Una pandilla de Guerrero los ubicó y acribilló», dijeron los fiscales en entrevista con CNN. La prensa local dice, además, que los jóvenes trabajaban para el narcotraficante Isidoro González Gerónimo, alias «El Isis», que trapicheaba en Guerrero y también fue asesinado en Pinotepa la misma noche. Tres personas fueron detenidas un día después de los asesinatos, pero desde entonces no se sabe más de la investigación. Impunidad «Que los padres se dedicaran a la venta de drogas no quiere decir que no sean víctimas», advierten desde la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM). Esta organización lleva dos registros de homicidios infantiles relacionados con el crimen organizado. Uno, basado en datos oficiales, que arroja más de 1.000 niños entre cero y cuatro años asesinados de 2006 a 2015, y otro propio, documentado a partir de notas periodísticas, que indican más de 63 infantes de la misma edad solo en los últimos cinco años. «En la mayoría de estos casos predomina la impunidad y ausencia de investigación profesional», determina REDIM.
04-02-2016 | Fuente: abc.es
Un bebé de siete meses asesinado con sus padres, nuevo símbolo del horror en México
Ocurrió la noche del pasado viernes en Pinotepa Nacional, en la Costa Chica de Oaxaca, justo en la frontera con el virulento estado de Guerrero. Salían de un comercio Juan Alberto Pano Ramos, de 24 años, y Alba Isabel Colón, de 17, con el hijo de ambos, de siete meses, Marcos Miguel, cuando unos desconocidos los mataron a balazos y quedaron tendidos en plena calle. La imagen del bebé, en pañales y camiseta, salpicado de sangre, despertó una vez más el pasmo y la náusea de México, donde pareciera que el horror nunca es suficiente. Acurrucado boca abajo, enseguida los medios y redes sociales lo compararon con el niño sirio ahogado en las costas griegas este verano: a Marcos Miguel ya lo llaman el «Aylan mexicano». La procuraduría del estado declaró que los padres se dedicaban a la venta de drogas y que el probable móvil del crimen es un ajuste de cuentas. «Una pandilla de Guerrero los ubicó y acribilló», dijeron los fiscales en entrevista con CNN. La prensa local dice, además, que los jóvenes trabajaban para el narcotraficante Isidoro González Gerónimo, alias «El Isis», que trapicheaba en Guerrero y también fue asesinado en Pinotepa la misma noche. Tres personas fueron detenidas un día después de los asesinatos, pero desde entonces no se sabe más de la investigación. Impunidad «Que los padres se dedicaran a la venta de drogas no quiere decir que no sean víctimas», advierten desde la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM). Esta organización lleva dos registros de homicidios infantiles relacionados con el crimen organizado. Uno, basado en datos oficiales, que arroja más de 1.000 niños entre cero y cuatro años asesinados de 2006 a 2015, y otro propio, documentado a partir de notas periodísticas, que indican más de 63 infantes de la misma edad solo en los últimos cinco años. «En la mayoría de estos casos predomina la impunidad y ausencia de investigación profesional», determina REDIM.
20-01-2016 | Fuente: abc.es
La cesta de la compra en Venezuela aumentó su precio un 443% en 2015
La canasta alimentaria familiar registró un incremento del 443,2% desde diciembre de 2014 a diciembre de 2015, según un informe difundido hoy por el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM). El estudio indica que para hacer las compras de una familia de cinco personas en diciembre se necesitaban 93.600 bolívares, 14.857,1 dólares a la tasa oficial más baja de 6,30 bolívares por dólar o 470,3 dólares a la más alta del Sistema Marginal de Divisas (SIMADI), que ronda los 199 bolívares por dólar. Según el Cendas, la cifra equivale a 9,7 salarios mínimos, ubicados en 9.648,18 bolívares o 48,4 dólares. El informe indica que la diferencia entre los precios de los productos subvencionados por el Estado venezolano y los del mercado se sitúo en un 2.260,04%. Agrega que 24 productos, el 41,3% de los 58 capítulos de la canasta, registraron problemas de escasez. Entre los productos que escasean se cita la leche en polvo, sardinas y atún enlatado, pollo, carne de res, margarina, azúcar, pernil, aceite de maíz, huevos, queso blanco duro, caraotas, arvejas, lentejas, arroz, harina de trigo, avena, pan, pastas, harina de maíz, café, salsa de tomate, mayonesa y queso amarillo. El Cendas menciona también entre los productos que escasean medicamentos como atamel, losartán, aspirinas, anticonceptivos y jeringuillas, además de jabón de baño, papel higiénico, toallas sanitarias, pañales, desodorante, afeitadoras desechables, crema dental, champú, detergente, lavaplatos, servilletas, cloro, suavizante, insecticidas, compotas, alimentos para bebés, leche líquida de litro y leche condensada. Por su parte, el Comando Estratégico Operacional de la Región Estratégica de Defensa Integral Occidental militar difundió hoy también un boletín, con información recogida el 18 de enero pasado, en el que informa de escasez de entre el 59% y el 91% en 17 de los principales productos de la cesta básica. Según el informe del mando militar que se ocupa de la zona fronteriza con Colombia, café, detergente y toallas sanitarias presentaron en los comercios visitados un desabastecimiento promedio del 91%, el más alto de todos los productos medidos en la zona, que incluye a los estados Lara, Falcón, Yaracuy y Zulia.
14-01-2016 | Fuente: elmundo.es
La democracia en pañales
 
29-11-2015 | Fuente: abc.es
Venezuela, el país de la escasez
Una crisis de desabastecimiento y escasez golpea fuertemente a la nación bolivariana. Encontrar los productos es un verdadero viacrucis para los ciudadanos que deben visitar al menos unos siete establecimientos a la semana para poder completar las compras. Aquellos días en los que llegaban grandes cargas a los puertos y la producción nacional ayudaba a llenar los los supermercados quedaron en el pasado. En las calles de Caracas desde muy temprano se puede observar muchedumbres desesperadas por los productos más esenciales de la dieta básica como: arroz, café, leche aceite o harina de maíz. A las afueras de las cadenas de la red estatal de alimentos (Mercal, Pdval y Bicentenario), es donde más se agrupa la gente, ya que es allí donde llegan con mayor frecuencia el abastecimiento. Galería de imágenes Vea la galería completa (3 imágenes) «Es como nos toca vivir: cada semana tenemos que organizarnos en la familia para poder comprar la comida que necesitamos y que nos alcance el sueldo para comprarlos» dice Carmen, una madre soltera con tres hijos que desde la madrugada tuvo que hacer cola para obtener un número que le permitiera tener acceso diez horas más tarde al Abasto Bicentenario de la urbanización Terrazas del Ávila en Petare La escasez ha generado que la gente se convierta en acaparadores de productos, que compre lo que no necesita por miedo a que no vuelva a haber. «Yo tengo café en mi casa, pero hay que guardar todo lo que se pueda, no sabemos cuanto dure esto? así lo dice Pedro Martínez un pensionista que se enteró que había llegado un producto regulado cerca de su casa y salió buscarlo, aunque no le hacia falta. La escasez de esta nación tan rica, no se entienden hasta que no se vive. Todo es extraño, lo que se dice muchas veces no es lo que se ve o viceversa. Tenemos el caso de los restaurantes que cuando llegas a un sitio están al máximo de su capacidad y los supermercados en su mayoría abarrotados de productos: licores, zumos naturales, enlatados, pero cuando ordenas en los restaurantes, solo es posible elegir quizás la mitad de lo que se ofrece y cuando entras al supermercado lo que mantiene las estanterías, es un mismo producto probablemente de una misma marca que se repite por todo el pasillo. El caso de Makro de Caracas, la cadena privada de ventas al por mayor de insumos comerciales es uno de los mas notorios. Muchos de sus enormes pasillos están cerrados al público. Las neveras completamente vacías y desoladas como si estuviesen exhibidas para venderlas. Nos comenta un trabajador de la cadena que prefirió estar en el anonimato lo difícil que es para ellos trabajar «Se forman filas kilométricas para cancelar los pocos productos que nos llegan como los pañales para niños. Es denigrante ver el desespero y las peleas que se generan entre  amas de casa para poder llevar un paquete más de lo regulado». Para evitar la violencia el gobierno mantiene en los establecimientos escoltados por la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). La situación está muy volátil en las carreteras los saqueos de camiones que transportan alimentos u otros productos son eventos que se han tornado cada vez más frecuentes en las últimas semanas y que también están empeorando los problemas de desabastecimiento en el interior del país. El Gobierno de Nicolás Maduro decretó para todos los bienes el precio de venta justo, que, ha generado la desaparición de los productos y alimentos esenciales, pero todo esto se inició cuando el fallecido presidente Hugo Chávez impuso un sistema de control de cambio en 2003 con el que buscaba evitar la fuga de capitales del país y controlar el precio de los alimentos básicos, es decir que los venezolanos necesitan dólares, para importar o para viajar al exterior, tienen que dirigirse a una agencia estatal donde los pueden comprar a una tasa impuesta por el gobierno, la cual denominan «preferencial». La cantidad de dólares disponibles a esa tasa es restringida, así nació el mercado negro de divisas que hoy cuenta con una gran distorsión. Los comerciantes han tenido que comprar dólares en el mercado negro para poder importar, así que deben cobrar precios muy altos para poder obtener un margen de ganancias. El resultado de toda esta situación es que Venezuela dependa de las importaciones. Según el Centro de Documentación y Análisis de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), a través de su estudio correspondiente al mes de agosto del año en curso, diez rubros de la canasta alimentaria aumentaron de precio. Indican que la diferencia entre los precios controlados y los precios reales de mercado, se ubica en alrededor de 814,90% y con respecto a la escasez de algunos rubros, detallan que en la investigación de campo se detectaron 21 productos que no se consiguen en los anaqueles.
27-11-2015 | Fuente: abc.es
Venezuela, el país de la escasez
Una crisis de desabastecimiento y escasez golpea fuertemente a la nación bolivariana. Encontrar los productos es un verdadero viacrucis para los ciudadanos que deben visitar al menos unos siete establecimientos a la semana para poder completar las compras. Aquellos días en los que llegaban grandes cargas a los puertos y la producción nacional ayudaba a llenar los los supermercados quedaron en el pasado. En las calles de Caracas desde muy temprano se puede observar muchedumbres desesperadas por los productos más esenciales de la dieta básica como: arroz, café, leche aceite o harina de maíz. A las afueras de las cadenas de la red estatal de alimentos (Mercal, Pdval y Bicentenario), es donde más se agrupa la gente, ya que es allí donde llegan con mayor frecuencia el abastecimiento. Galería de imágenes Vea la galería completa (3 imágenes) «Es como nos toca vivir: cada semana tenemos que organizarnos en la familia para poder comprar la comida que necesitamos y que nos alcance el sueldo para comprarlos» dice Carmen, una madre soltera con tres hijos que desde la madrugada tuvo que hacer cola para obtener un número que le permitiera tener acceso diez horas más tarde al Abasto Bicentenario de la urbanización Terrazas del Ávila en Petare La escasez ha generado que la gente se convierta en acaparadores de productos, que compre lo que no necesita por miedo a que no vuelva a haber. «Yo tengo café en mi casa, pero hay que guardar todo lo que se pueda, no sabemos cuanto dure esto? así lo dice Pedro Martínez un pensionista que se enteró que había llegado un producto regulado cerca de su casa y salió buscarlo, aunque no le hacia falta. La escasez de esta nación tan rica, no se entienden hasta que no se vive. Todo es extraño, lo que se dice muchas veces no es lo que se ve o viceversa. Tenemos el caso de los restaurantes que cuando llegas a un sitio están al máximo de su capacidad y los supermercados en su mayoría abarrotados de productos: licores, zumos naturales, enlatados, pero cuando ordenas en los restaurantes, solo es posible elegir quizás la mitad de lo que se ofrece y cuando entras al supermercado lo que mantiene las estanterías, es un mismo producto probablemente de una misma marca que se repite por todo el pasillo. El caso de Makro de Caracas, la cadena privada de ventas al por mayor de insumos comerciales es uno de los mas notorios. Muchos de sus enormes pasillos están cerrados al público. Las neveras completamente vacías y desoladas como si estuviesen exhibidas para venderlas. Nos comenta un trabajador de la cadena que prefirió estar en el anonimato lo difícil que es para ellos trabajar «Se forman filas kilométricas para cancelar los pocos productos que nos llegan como los pañales para niños. Es denigrante ver el desespero y las peleas que se generan entre  amas de casa para poder llevar un paquete más de lo regulado». Para evitar la violencia el gobierno mantiene en los establecimientos escoltados por la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). La situación está muy volátil en las carreteras los saqueos de camiones que transportan alimentos u otros productos son eventos que se han tornado cada vez más frecuentes en las últimas semanas y que también están empeorando los problemas de desabastecimiento en el interior del país. El Gobierno de Nicolás Maduro decretó para todos los bienes el precio de venta justo, que, ha generado la desaparición de los productos y alimentos esenciales, pero todo esto se inició cuando el fallecido presidente Hugo Chávez impuso un sistema de control de cambio en 2003 con el que buscaba evitar la fuga de capitales del país y controlar el precio de los alimentos básicos, es decir que los venezolanos necesitan dólares, para importar o para viajar al exterior, tienen que dirigirse a una agencia estatal donde los pueden comprar a una tasa impuesta por el gobierno, la cual denominan «preferencial». La cantidad de dólares disponibles a esa tasa es restringida, así nació el mercado negro de divisas que hoy cuenta con una gran distorsión. Los comerciantes han tenido que comprar dólares en el mercado negro para poder importar, así que deben cobrar precios muy altos para poder obtener un margen de ganancias. El resultado de toda esta situación es que Venezuela dependa de las importaciones. Según el Centro de Documentación y Análisis de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM), a través de su estudio correspondiente al mes de agosto del año en curso, diez rubros de la canasta alimentaria aumentaron de precio. Indican que la diferencia entre los precios controlados y los precios reales de mercado, se ubica en alrededor de 814,90% y con respecto a la escasez de algunos rubros, detallan que en la investigación de campo se detectaron 21 productos que no se consiguen en los anaqueles.