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Noticias de otan

08-12-2019 | Fuente: abc.es
El relevo generacional hunde al SPD alemán en las encuestas
La renovación de la directiva del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), que ha requerido el sacrificio de toda una generación de políticos con experiencia de gobierno, amenaza con hacer desaparecer del mapa electoral a la más antigua formación política alemana. Tras la elección de la presidencia bicéfala de Saskia Esken y Norbert Walter-Borjans, impulsada por el agitador jefe de las juventudes del partido, Kevin Kühnert, que queda en el puesto de vicepresidente, el SPD se hunde todavía más en los sondeos. En la última encuesta de Forsa, el barómetro de tendencias para RTL/ntv realizado del 2 al 6 de diciembre, los socialdemócratas han caído hasta el 11% en intención de voto, en comparación con el 14% que obtenía la semana anterior a las votaciones. La CDU de Merkel sigue en el 28%, los liberales del FDP obtienen un 9% y Los Verdes, grandes beneficiarios del declive socialdemócrata, llegan al 22%. Los partidos más radicales a uno y otro lado del arco político, Die Linke (La Izquierda) y Alternativa para Alemania (AfD), obtienen respectivamente un 8% y un 14%. «Contrariamente a lo que esperaba el SPD, el largo proceso de primarias a la búsqueda del nuevo liderazgo del partido no ha resultado una «gran canción de democracia», sino un gran fracaso que ha dejado al partido con fuerzas todavía más reducidas», analiza el jefe de Forsa, Manfred Güllner, «con el ?giro a la izquierda? ahora iniciado por el partido y su enfoque en los temas de redistribución, el SPD no solamente no está recuperando a ninguno de los muchos exvotantes que han emigrado en gran medida a los Verdes, sino que está decepcionando a votantes que se habían mantenido fieles a pesar de las calamidades». Esta encuesta recoge ya la reacción al congreso que el parido ha celebrado en Berlín desde el viernes, en el que apenas ha logrado recuperar la frágil paz consigo mismo y que ayer todavía ofrecía sus últimos estertores, con la elección de la junta federal, de la que cayeron candidatos solventes como el ministro de Asuntos Exteriores, Heiko Maas, el alcalde de Berlín, Michael Müller, e incluso el izquierdista Ralf Stegner, después de que la figura con más posibilidades en unas generales, el actual ministro de Finanzas, Olaf Scholz, quedase excluido en la segunda vuelta de la votación de las bases. El desastre llegó ayer a tales dimensiones que la nueva presidencia decidió interrumpir momentáneamente las votaciones para discutir tras el escenario sobre lo que estaba sucediendo y arreglar al menos la permanencia de Maas bajo mesa. Mientras tanto, el tesorero Dietmar Nietan advertía sobre el inminente cuello de botella en la contabilidad. Desde las elecciones generales de 1998, el SPD ha perdido a la mitad de sus miembros y ya no puede permitirse el mismo nivel de gasto del aparato. El proceso de primarias en dos fases, que ha exigido conferencias regionales en todos los Bundesländer, debates y ediciones especiales de las publicaciones, ha agotado el presupuesto. En la campaña electoral general de 2017, el SPD todavía contaba con un presupuesto de 27,5 millones de euros. Según el Informe Financiero Federal presentado ayer, «el presupuesto para las próximas elecciones de 2021 tendrá que ser significativamente menor». Pero los delegados no prestaban demasiada atención a estas reflexiones, sino que se esforzaban por concentrarse en el frenético zig-zag de la nueva política, que en los últimos días ha pasado varias veces de la intención de romper la coalición a la de perpetuarla. Después de múltiples idas y venidas de los nuevos líderes, el asunto fue sometido a votación y ganó la permanencia, dando lugar al divertido titular de Der Speigel «Los socialdemócratas votan por Merkel».
08-12-2019 | Fuente: abc.es
El cara a cara con Corbyn deja en el aire la mayoría absoluta para Boris Johnson
La seguridad, la inmigración, los impuestos?, pero sobre todo el sistema nacional de salud y el Brexit. Mucho Brexit. Esos fueron los asuntos principales en el último debate entre los líderes de los dos principales partidos políticos del Reino Unido antes de las elecciones del próximo 12 de diciembre. El encuentro cara a cara del viernes en la BBC no aportó nada diferente a lo que los votantes han escuchado durante toda la campaña. Tanto Boris Johnson como Jeremy Corbyn se ciñeron a las líneas que se habían marcado previamente: Johnson repitiendo su mantra de que lo importante es salir ya de la Unión Europea, junto a su promesa de que la salida se producirá antes del 31 de enero; y Corbyn abanderando la lucha en favor del NHS, el sistema nacional de salud, orgullo de los británicos y venido a menos por los recortes. Otros temas sirvieron de relleno a la discusión, en la que no hubo ningún encontronazo reseñable. Los expertos creen que este último debate no fue decisivo para los votantes, pero ni ellos ni las encuestas son capaces de predecir qué pasará. Hay una tendencia a favor de los conservadores que se refleja en las consultas de opinión, pero la diferencia no es tan grande como para dar por sentado que habrá un parlamento con mayoría absoluta. De hecho, la brecha entre laboristas y tories se ha ido acortando. Lo que sí parece estar claro es que los últimos días antes de los comicios no auguran grandes sorpresas, salvo que alguno de los candidatos tenga guardado un as bajo la manga. «Pocos cruzan la brecha» Al menos así lo cree Sir John Curtice, profesor de política de la Strathclyde University, investigador del NatCen Social Research y el think thank The UK in a Changing Europe. Este renombrado psefólogo se caracteriza por sus análisis exhaustivos de los movimientos electorales y, aunque asegura que no hace predicciones, sus «proyecciones» son bastante acertadas. En un encuentro con periodistas en la Asociación de la Prensa Extranjera de Londres en la que participó ABC, Curtice aseguró que «toda la dinámica de estas elecciones gira en torno al Brexit» y que antes de votar «la gente necesita entender qué partido representa mejor su visión» al respecto. En un profundo análisis de las encuestas, así como del contexto de esta votación que podría cambiar por completo el intrincado panorama electoral, Curtice echó mano de un juego de números y de porcentajes. Según él, «si las encuestas son correctas, hay un 70% de posibilidades de que los conservadores obtengan la mayoría general que necesitan. Una ventaja de 10 puntos será suficiente si se traduce en las urnas. Pero si la ventaja no supera el 6%, entonces hay un 50% de posibilidades de un parlamento sin mayoría». «La mayor parte del movimiento en las encuestas durante la campaña electoral consistió en que los votantes cambiaron su elección de un partido pro-Brexit a otro, o de un partido pro-referéndum a otro. Muy pocos votantes han cruzado la brecha del Brexit», señaló. Pero entre esos pocos están los laboristas de la clase trabajadora que apoyan a Johnson y los conservadores que ya no quieren salir de la UE aunque hayan votado sí al divorcio en el referéndum de 2016. Curtice sostiene que, a pesar de que el Brexit no es el único tema importante en estas elecciones, sí es lo que les ha dado forma «y parece probable que lo haga en la última semana de la campaña». Y aunque los laboristas hayan construido una narrativa de políticas domésticas, el conflicto del NHS no es lo suficientemente poderoso como para atraer votantes del otro lado del Brexit. Tampoco lo son las acusaciones de antisemitismo contra los laboristas, de islamofobia contra los conservadores ni la politización del atentado del puente de Londres en el que dos personas fueron asesinadas por un terrorista en libertad condicional. Durante el debate, lo que hicieron ambos contrincantes fue básicamente ajustarse a lo que dicen sus respectivos «manifiestos» o programas electorales. Pero «los manifiestos son para las elecciones como lo son las galletas para la Navidad», asegura Anand Menon, director del Reino Unido de The UK in a Changing Europe y profesor de Política Europea y Asuntos Exteriores en el King?s College de Londres, es decir, solo «promesas poco creíbles». Caída de los liberales Curtice cree que «a las encuestas les cuesta evaluar qué pasa con los indecisos y corren el riesgo de subestimar el apoyo a los laboristas de los jóvenes que dicen que no van a votar». Y aunque muchas personas ya tengan decidido su voto, «hemos tenido elecciones donde en la última semana ha habido cambios de última hora». Con respecto a otros partidos, «la mayor sorpresa de la campaña electoral hasta ahora ha sido el fracaso de los demócratas liberales para capitalizar su posición distintiva en el Brexit. Jo Swinson ha hecho de Stop Brexit su mensaje central de la campaña», dice Curtice, pero el apoyo de los votantes no ha dejado de caer. Y si el Brexit es lo más importante, aunque Boris Johnson obtuviera la mayoría absoluta, salir de la UE antes del 31 de enero es casi imposible. En palabras de Curtice, «es un plazo ridículamente ambicioso».
05-12-2019 | Fuente: elpais.com
La OTAN asume por primera vez como reto colectivo el poderoso ascenso de China
Los mandatarios de la Alianza logran pese a las discrepancias firmar una declaración conjunta en la que se comprometen a luchar contra "cualquier tipo de terrorismo"
05-12-2019 | Fuente: elpais.com
Vox creció cada día de campaña con votos del PP y Ciudadanos
Tres días antes de las elecciones, un 17% de los votantes de PP y Cs en abril decían que iban a votar a Vox, según el 'tracking' de GAD3
05-12-2019 | Fuente: abc.es
Trump llama «falso» a Trudeau tras el vídeo donde se burla de él con Macron y Johnson
Las relaciones entre Justin Trudeau y Donald Trump vuelven a convertirse en un dolor de cabeza para las autoridades de Canadá tras los cotilleos y supuestas burlas del primer ministro canadiense durante la cumbre de la OTAN y la respuesta del presidente estadounidense. El último sobresalto en las relaciones entre los dos socios y vecinos se inició con la publicación de un vídeo en el que Trudeau aparece conversando con el primer ministro británico, Boris Johnson; el presidente francés, Emmanuel Macron, y la Princesa Ana, hija de la reina Isabel II, durante una recepción en el palacio de Buckingham, en Londres, en honor a los participantes en la cumbre de la OTAN. En el vídeo difundido, aunque el presidente estadounidense no es mencionado expresamente, Trudeau parece cotillear y burlarse de la duración de las ruedas de prensa de Trump y de que con ello incluso deja «boquiabierto» a su propio equipo, entre las sonrisas de sus interlocutores. En una rueda de prensa al finalizar la cumbre de la OTAN, Trudeau reconoció que la conversación era en efecto sobre Trump y sobre «una conferencia de prensa no programada» antes de su reunión con él. Trudeau intentó quitar importancia al incidente al matizar las palabras recogidas en el vídeo y señaló que se referían al anuncio de Trump de que la próxima cumbre del G7 se llevará a cabo en Camp David. Sin embargo, el presidente de Estados Unidos ha reaccionado de manera airada a este episodio, calificando al mandatario canadiense de «falso». De hecho, Trump canceló una rueda de prensa, afirmando: «Nos volvemos directamente. Creo que ya hemos hecho varias ruedas de prensa». <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">.<a href="https://twitter.com/JustinTrudeau?ref_src=twsrc%5Etfw">@JustinTrudeau</a>, <a href="https://twitter.com/EmmanuelMacron?ref_src=twsrc%5Etfw">@EmmanuelMacron</a>, <a href="https://twitter.com/BorisJohnson?ref_src=twsrc%5Etfw">@BorisJohnson</a> and other VIPs shared a few words at a Buckingham Palace reception Tuesday. No one mentions <a href="https://twitter.com/realDonaldTrump?ref_src=twsrc%5Etfw">@realDonaldTrump</a> by name, but they seem to be discussing his lengthy impromptu press conferences from earlier in the day. (Video: Host Pool) <a href="https://t.co/dVgj48rpOP">pic.twitter.com/dVgj48rpOP</a></p>&mdash; Power &amp; Politics (@PnPCBC) <a href="https://twitter.com/PnPCBC/status/1202008162997538817?ref_src=twsrc%5Etfw">December 3, 2019</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Trump añadió que el cotilleo de Trudeau ante otros líderes europeos quizás era fruto de las críticas que le lanzó a la cara y en público sobre el incumplimiento canadiense de destinar un 2 % del PIB del país a la OTAN. Lo que está claro es que Canadá tiene que andarse con pies de plomo con Trump, ya que desde que el empresario llegó a la Casa Blanca, la relación especial entre Ottawa y Washington no es tan fluida como ha sido durante décadas. Por ejemplo, Trump ha utilizado aranceles al acero y al aluminio canadienses como forma de presión en las negociaciones del nuevo tratado de libre comercio de Norteamérica, en el que también participa México, conocido como T-MEC. Esos aranceles, que provocaron que Canadá tomara represalias comerciales contra Estados Unidos por valor de 16.000 millones de dólares, sólo fueron retirados en mayo de este año, meses después de que los tres países llegarán a un acuerdo para la firma del T-MEC. Y a pesar de las buenas relaciones entre Trudeau y Trump, el presidente estadounidense no tuvo problemas para insultar al primer ministro de Canadá al final de la Cumbre del G7 celebrada en junio de 2018 en Quebec y retirar su firma del comunicado conjunto en represalia. Y todo porque Trudeau se atrevió a decir en su conferencia de prensa que Canadá no se dejaría «avasallar» por Estados Unidos y que consideraba «insultantes» los aranceles impuestos por Washington al acero y aluminio canadienses. Esta vez, en Ottawa se teme que Trump tome represalias contra Canadá por las supuestas burlas de Trudeau.
05-12-2019 | Fuente: abc.es
Vivimos un escenario internacional con sobrada capacidad para deprimir incluso al más entusiasta globalista. Por un lado, China y Rusia se dedican a cultivar una creciente sintonía geopolítica trufada de multimillonarios intereses económicos, revisionismo compartido e incluso una mayor cooperación militar. Y a modo de contraste más bien vergonzoso, los presuntos aliados occidentales encuadrados en la OTAN se pierden en un pozo de diferencias irreconciliables. Por perder, los líderes políticos de la Alianza se han perdido hasta el respeto. La cumbre de la OTAN en Londres, al hilo del 70 aniversario de la alianza político-militar forjada por el ejemplar Tratado de Washington de 1949, ha degenerado en un crispado espectáculo de divisiones, reproches y hasta insultos. La cita londinense, pensada en un principio para restar protagonismo al troleador-en-jefe Donald Trump, ha dejado en evidencia una vez más la mentalidad de reality-show que impera en la política exterior de EE.UU. Además de las graves contradicciones que lastran al vínculo trasatlántico como parte del asediado orden liberal internacional. Cuando se especula sobre el futuro atlantista, el optimismo parece más bien incompatible con un ambicioso presidente de Francia que habla de «muerte cerebral» de la OTAN, una canciller de Alemania con evidente fecha de caducidad, un populista secesionista como primer ministro de Gran Bretaña y un presidente americano que reniega en público de la garantía de seguridad colectiva que representa el Artículo 5. Y que ni se molesta en disimular su convicción de que la Alianza funciona como la extorsión mafiosa de los Soprano: dinero a cambio de protección y el que no pague, que se atenga a las consecuencias.. El colmo de todas estas desavenencias habría sido el indiscreto corrillo durante la recepción real en el Palacio de Buckingham. Con los mandatarios del Reino Unido, Boris Johnson; Canadá, Justin Trudeau; Francia, Emmanuel Macron, y Holanda, Mark Rutte, unidos por la sobredosis de pitorreo que inspira el presidente Donald Trump. El mismo presidente que hizo campaña insistiendo en dejar de ser el hazmerreír del mundo.
05-12-2019 | Fuente: abc.es
La OTAN incluye por primera vez «la influencia de China» como un desafío
La OTAN ya mira hacia China. La organización político-militar que surgió hace setenta años para plantar cara a la URSS en el inicio de la Guerra Fría acordó ayer por primera vez «reconocer la creciente influencia de China y sus políticas internacionales que representan oportunidades y desafíos que necesitamos abordar juntos como una Alianza». De este modo, y guiándose por aquellas voces que demandan más adaptabilidad de la OTAN a las futuras amenazas, los aliados ya tienen sobre la mesa un primer documento («la Declaración de Londres») donde China es objeto de análisis. Para la Alianza, el crecimiento chino en tecnología militar es evidente, constatándose su ascenso como segunda potencia militar global. Por ejemplo, el presupuesto de defensa de este año se prevé que crezca un 7,5% respecto a 2018. El breve documento, de nueve puntos, inserta el asunto chino dentro de las medidas que tienen que llevar a cabo los aliados en el futuro para «mantener nuestra ventaja tecnológica, al tiempo que preservamos nuestros valores y normas». Además, la OTAN hace expresa mención a uno de los caballos de batalla de la Administración Trump en los últimos tiempos: la tecnología 5G de China. Por ejemplo, el gigante tecnológico Huawei, que no puede comercializar su tecnología 5G en EE.UU., ha sido objeto de sus ataques. «La OTAN y sus aliados, dentro de sus respectivas autoridades, se comprometen a garantizar la seguridad de nuestras comunicaciones, incluida la 5G, reconociendo la necesidad de confiar en sistemas seguros y resistentes», se lee en un documento que sienta las bases para una postura común de los 30 países aliados ?una vez se adhiera Macedonia del Norte como el trigésimo? en el futuro. En su rueda de prensa, el secretario general de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg, aludió a este asunto e introdujo que «China debe involucrarse en los futuros tratados de control de armamento». Se trata de un intento de la OTAN por frenar el imparable gasto armamentístico de China, al que hay que sumar su reciente sintonía con Moscú en materia comercial y energética. El Artículo 5 y Erdogan La «Declaración de Londres» también subraya, en su punto primero, la razón de ser de la OTAN: «Nuestro solemne compromiso, como se consagra en el Artículo 5 del Tratado de Washington, de que un ataque contra un Aliado será considerado un ataque contra todos nosotros». De este modo, se salva una Cumbre en la que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, amenazaba con boicotear este artículo 5, en caso de que los países del Este fueran atacados por Rusia y no se reconociese la amenaza kurda para Ankara. Este amago de Erdogan quedó en nada. Tampoco se tuvo la oportunidad de escuchar en rueda de prensa al líder turco, pues su cita con los medios fue finalmente cancelada. Más allá del novedoso tema chino, la reunión del Consejo del Atlántico Norte se desarrolló ?para sorpresa? en un aparente clima de cordialidad pese al «combate» previo escenificado por Donald Trump y Emmanuel Macron a cuenta de las declaraciones del presidente francés sobre la «muerte cerebral» de la OTAN. No hubo ni aspavientos ni reproches personales entre líderes dentro de la Sala, algo que sí sucedió en Bruselas en julio de 2018, cuando Trump reprochó a varios jefes de Gobierno o de Estado su escasa inversión en defensa, informaron a ABC fuentes de la OTAN presentes en la reunión. Sin embargo, la «paz otaniana» cesó en el hotel Grove de Watford (a las afueras de Londres) cuando se tuvo conocimiento de un vídeo ?realizado en servicio de «pool» la noche anterior en la recepción del Palacio de Buckingham? por el cual el primer ministro de Canadá, Justin Trudeau; el primer ministro británico, Boris Johnson; el presidente francés, Emmanuel Macron, y la Princesa Ana aparentemente se burlaban de Trump y sus largas ruedas de prensa. Obviamente, el documento gráfico rápidamente se hizo viral y llegó a oídos del mandatario estadounidense, que, en un encuentro con Angela Merkel, se refirió a las «dos caras de Trudeau»: «Es un tipo agradable pero con dos caras. La verdad es que le llamé por el hecho de que no está pagando el 2% [del PIB en gasto de defensa] e imagino que no está muy contento por eso». Trudeau reconoció que en ese corrillo en el Palacio de Buckingham hablaban del mandatario estadounidense. Sea por causa de la polémica sobre el vídeo, porque el día anterior ya ofreció una rueda de prensa junto a Macron de 40 minutos o por tactismo mediático, el presidente Trump decidió cancelar su esperada comparecencia ante los medios que ya tenía anunciada. «Cuando las reuniones estén hoy terminadas, voy a volver a Washington. No haremos la rueda de prensa al terminar la OTAN porque ya hemos hecho tantas en los últimos dos días. ¡Buen viaje a todos!», escribió el líder estadounidense en su cuenta de Twitter. Tras coger un helicóptero se dirigió a la base desde la cual despegó su Air Force One. Macron: Rusia y el Sahel Macron sí ofreció una rueda de prensa, que aprovechó para pedir una reflexión sobre el futuro de la OTAN, organización que, a su juicio, debería encarar un «diálogo sólido y exigente con Rusia», algo que queda ratificado en el documento. «Rusia es una amenaza en ciertas cuestiones, eso es una realidad. Es una amenaza para la vecindad, la crisis ucraniana lo demuestra. También es un vecino en el plano geográfico y un socio en algunos temas», puntualizó. El presidente galo aprovechó para anunciar una cumbre el 16 de diciembre en Pau con los cinco dirigentes de Mauritania, Malí, Burkina Faso, Níger y Chad y abordar así el futuro de la misión de 4.500 franceses en el Sahel.
04-12-2019 | Fuente: elpais.com
Vox creció cada día de campaña con votos del PP y Ciudadanos
Tres días antes de las elecciones, un 17% de los votantes de PP y Cs en abril decían que iban a votar a Vox, según el tracking de GAD3
04-12-2019 | Fuente: abc.es
Pompeo se reúne de urgencia con Netanyahu en Lisboa
El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, viajó a Lisboa este miércoles 4 de diciembre para coincidir con el primer ministro israelí en funciones, Benjamin Netanyahu, con quien estuvo reunido por la noche. Se produjo así un significativo cambio en su agenda, pues inicialmente estaba previsto que Pompeo se trasladase a la capital portuguesa el viernes día 6 y solo para departir con el primer ministro luso, Antonio Costa, y con el ministro de Asuntos Exteriores del país vecino, Augusto Santos Silva. Pero el jefe de la diplomacia estadounidense accedió a la petición de un encuentro urgente por parte de Netanyahu, en situación delicada tras no haber conseguido formar gobierno y acusado de tres casos de corrupción. El tema central sobre la mesa es Irán, que vive también un momento difícil (por no decir casi explosivo, con al menos 208 muertos en las últimas manifestaciones) y se ha aliado con Turquía en contra de Arabia Saudita. Pero igualmente abordan qué va a suceder en pleno ?impasse? político en Israel porque Netanyahu había augurado la anexión del Valle del Jordán, en Cisjordania, aunque su comprometida posición interna le mantiene contra las cuerdas. La reunión al más alto nivel puede resultar, por tanto, decisiva, no solo por el turbulento contexto sino porque varios líderes internacionales le están dando largas al mandatario israelí hasta que no se aclaren sus cuentas pendientes con la justicia. Hasta el punto de que el encuentro que ahora se ha desviado a Lisboa tenía que haberse celebrado a principios de esta semana en Londres, de forma paralela a la cumbre de la OTAN. Pero el Gobierno británico presionó para que el líder israelí no viajase a orillas del Támesis, alegando que no iba a poder garantizar su seguridad por tener ya movilizado todo un plan alrededor de la cita de la organización atlántica, que contó con la presencia de Donald Trump, Angela Merkel y Emmanuel Macron. Pompeo, sin embargo, se muestra proclive a escucharle, debido a la sintonía evidenciada en anteriores ocasiones entre Benjamin Netanyahu y el presidente norteamericano, especialmente desde que este último decidió trasladar la Embajada de Tel Aviv a Jerusalén.
04-12-2019 | Fuente: elpais.com
La primera jornada de la OTAN, en imágenes
La reunión de los líderes de la OTAN arrancó este miércoles en el hotel Grove, en Watford (noroeste de Londres), con el compromiso de reforzar el futuro de la alianza "más exitosa" de la historia
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