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Noticias de otan

21-09-2018 | Fuente: abc.es
AfD, el segundo partido a escala federal en las encuestas
El fenómeno observado el mes pasado en las encuestas de intención de voto en Alemania, la ubicación de la derecha radical de AfD como segundo partido más votado en el este de Alemania, se extiende ya a escala federal. El sondeo publicado esta mañana por la televisión pública alemana ARD señala que el partido anti europeo y anti extranjeros Alternativa para Alemania s e sitúa ya por delante de los socialdemócratas del SPD y obtiene un respaldo de 18%, lo que convertiría a este partido en el segundo más votado si este domingo se celebrasen elecciones en Alemania. La combinación entre su inextinguible ascenso y el difuminado en que se encuentran otros partidos dibuja un cuadro político nuevo y posiblemente irreversible que tendrá consecuencias más pronto que tarde en la Unión Europea. Para empezar, un 47% de los encuestados sería partidario de la celebración de nuevas elecciones y apenas una tercera parte se manifiesta en contra. La gran coalición dirigida por Merkel, sujeta con alfileres y con un promedio hasta ahora de una crisis existencial cada dos meses, no obtendría ahora, en su conjunto, más del 45% de los votos, por lo que deja de ser una opción real de gobierno. La CDU de Merkel obtendría este domingo un 28% de los votos, el peor resultado desde que comenzó a realizarse esta encuesta de Infratest dimap, hace 21 años, y el SPD se descuelga de la categoría de «Volkspartei» con su descenso ya hasta el 17%. Un mes más, el único partido que sube es AfD, dos puntos porcentuales, en medio de escándalos por marchas nazis en Chemnitz y de una nueva crisis de gobierno en la que ha quedado de manifiesto que Merkel está atada de pies y manos por unos socios que priorizan su propia agenda muy por encima de la gran coalición. La canciller alemana está pagando a escala federal el desprestigio de su ministro de Interior, Horst Seehofer, que pertenece a los socialcristianos de Baviera y cuya presencia en el gabinete es el más caro peaje que Merkel está pagando en esta legislatura. El 59% de los encuestados se manifiesta insatisfecho con el trabajo de Seehofer, cuya calificación como «el peor ministro» aumenta un 6% desde abril. En la cola, Los Verdes mantienen un escueto 15%, mientras que Die Linke (La Izquierda) y los liberales del FDP reciben un 10% cada uno. Una gran coalición como la que gobierna en Berlín no sería ya posible con unos resultados como estos y el partido más votado, que sería la CDU ya si Merkel a la cabeza, tendría que optar entre un pacto ortopédico con los socialdemócratas y los verdes o por retractarse y elevar al nivel de interlocutor y posible socio a la derecha radical de AfD. La estrategia de supervivencia de la gran coalición es presentar avances visibles en materia migratoria, para lo que Merkel realiza constantes viajes y negociaciones con países africanos y del este de Europa, así como medidas tangibles en la mejora del día a día de los alemanes. Hoy presentará la canciller, tras una «cumbre de la vivienda» con sus socios de gran coalición, una nueva batería de normativas con las que pretende frenar los precios del alquiler, percibido como uno de los principales problemas en los sondeos de preocupación de los alemanes. Y todo esto mientras mantienen la respiración hasta las elecciones regionales de Baviera, que se celebrarán el 14 de octubre y en las que AfD amenaza con dar un serio golpe a la CSU de Seehofer, el partido que ha gobernado en la región más rica de Alemania desde el final de la II Guerra Mundial. La mayoría absoluta de la que proceden queda ya en un 35% en los sondeos y los constantes desafíos a Merkel de este partido, supuestamente hermano de la CDU, pasarán factura. Muchos votantes no están recibiendo con agrado los constantes ataques de su propio grupo parlamentario a una vapuleada canciller, los desplantes del ministro de Interior Seehofer a su jefa en el gabinete de ministros no parecen tener techo e incluso el primer ministro del estado bávaro, Markus Söder, llegó a negarse a invitar a Merkel a la campaña electoral como venía siendo la tradición. En junio, Söder bromeó en público diciendo que el único canciller en su discurso de campaña sería un hombre, el canciller austriaco Sebastian Kurz. Ahora, tanto Seehofer como Söder podrían convertirse en bajas políticas si el resultado es tan estrepitoso como anuncian las encuestas. La CSU no ha recibido menos del 40% de los votos desde la década de 1950.
21-09-2018 | Fuente: abc.es
Nueve muertos en nuevos enfrentamientos en el sur de Trípoli
Al menos nueve personas, entre ellas dos civiles, murieron y otras 13 resultaron heridas en los combates entre milicias que hoy volvieron a brotar en el sur de Trípoli pese al alto el fuego forjado el pasado 5 de septiembre por la ONU, informaron a Efe fuentes médicas. Según el portavoz del servicio de Emergencias de la capital, Osama Ali, dos de los heridos fueron alcanzados por un cohete que cayó en un edificio ocupado por civiles, al parecer de forma fortuita. Responsables del ministerio de Sanidad dependiente del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) que sostiene la ONU redujo, por su parte, a seis el número de víctimas mortales y a cuatros los heridos en los combates, librados en el barrio de Salah ed Din y la carretera que conduce al antiguo aeropuerto internacional. Testigos oculares aseguraron a Efe que los choques armados arrancaron a primera hora de la mañana y enfrentaron a milicias aliadas al GNA y a la «Brigada Samoud», liderada por el señor de la guerra misratí Salah Badi. De acuerdo con los testigos, la escaramuza obligo a retroceder a los hombres de Badi, un antiguo oficial del Ejército del Aire encarcelado en tiempos de Muamar al Gadafi al que se responsabiliza del inicio de la guerra civil que ensangrenta el país desde 2014. Los combates, que estallaron el pasado 27 de agosto y que se prolongan de forma intermitente desde el 5 de septiembre pese a la tregua, han obligado a huir a más de 3.000 familias, que se han convertido en desplazados internos. Muchas de ellas, sin embargo, se han negado a abandonar sus hogares y se encuentran atrapadas en el barrio de Abu Salim, uno de los más castigados. Además, han afectado de forma negativa al suministro eléctrico en todo el oeste del país y obligado a cancelar de nuevo los vuelos en la base aérea de Maitiga, único aeropuerto en funcionamiento en la capital libia. El aeródromo ya estuvo cerrado una semana durante el auge de los enfrentamientos, los más sangrientos librados en Trípoli desde el inicio de la citada guerra civil. Libia es un estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera militarmente a la victoria de los diferentes grupos rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi. En la actualidad tiene dos gobiernos, uno en Trípoli apoyado por la mayor parte de la comunidad internacional y otro en Bengasi (este) bajo la tutela del controvertido mariscal Jalifa Hafter, ninguno de los cuales disfruta de legitimidad democrática. La división ha sido aprovechada por los grupos yihadistas para asentarse en el país y por las mafias dedicadas al contrabando de armas, combustible, personas y alimentos para apropiarse de la economía nacional.
20-09-2018 | Fuente: elpais.com
Estreno de un vídeo inédito de ?She's The One? de los Ramones
La película, que apareció en un sótano, forma parte de la edición especial 40 aniversario del disco 'Road to Ruin'
19-09-2018 | Fuente: as.com
Justin Kluivert es un digno heredero de su padre
Di Francesco, casi como ha hecho Lopetegui con Vinicius, va con mucho tiento. Sólo le ha dado 73 minutos, pero en Trigoria se frotan las manos con él.
18-09-2018 | Fuente: as.com
Messi iguala a Raúl marcando en temporadas consecutivas
El crack argentino abrió el marcador de falta directa ante el PSV. Es su 14ª temporada consecutiva anotando en Champions, igualando al '7' blanco.
17-09-2018 | Fuente: elpais.com
La esperanza de cambio se apaga en Ucrania
Los líderes ucranios confían en un acercamiento a la UE y la OTAN para resolver los problemas de un país desilusionado y castigado por la guerra
16-09-2018 | Fuente: elpais.com
España casi duplicó la venta de armas a Arabia Saudí el año de la guerra de Yemen
Riad es el tercer cliente de Defensa tras la Unión Europea y la OTAN
16-09-2018 | Fuente: abc.es
El húngaro que seduce a las masas
Xenófobo, corrupto, ultraderechista y dictador. Y se pidieron sanciones contra su país. Esa bestia negra, ese hombre tan vituperado en Estrasburgo es Viktor Orban, en su juventud activista anticomunista en la clandestinidad, hoy el jefe de Gobierno con mayor apoyo popular de la UE en tres elecciones parlamentarias impecables. Había que verlo estos días en Estrasburgo. Allí estaba el líder de un partido que gobierna por la masiva voluntad de los ciudadanos y con dos tercios del parlamento húngaro, siendo acusado de dictador por comunistas, verdes y socialistas con partidos minoritarios de sus países. Se escenificaba con toda crudeza aquello que Orban denuncia como la gran hipocresía de esa hegemonía cultural de la izquierda que ha secuestrado la UE por la sumisión a la misma de los partidos democristianos y centristas. El problema de Orban con la UE no son las regulaciones legales como algunos pretenden. Ni la persecución de nadie. Siempre que hubo diferencias y denuncias contra Hungría se adaptaron las leyes húngaras para adecuarlas a las directrices europeas. Lo que no acepta Orban que representa a los húngaros como nadie representa a su país hoy en el Consejo Europeo, es que les impongan desde Bruselas, Berlín y París o desde las ONG financiadas por George Soros la política socialdemócrata con leyes feministas y de LGTB que rechaza masivamente. Como tampoco aceptan que otros dirigentes políticos les impongan unos refugiados e inmigrantes que destruyan su sociedad como han hecho con otras. Como cada vez más europeos, considera que protegidos por su soberanía nacional pueden garantizar mejor su libertad, seguridad e identidad. Orban tiene muchas más credenciales democráticas que la inmensa mayoría de los mantenidos parlamentarios de Estrasburgo. Y su única debilidad real podría estar en ese mal que afecta a todos los que tienen mucho tiempo mucho poder, la corrupción propia o del entorno. Pero en democracia nadie puede darle lecciones. Menos aun quienes violan la voluntad popular como un Gobierno español alimentado por los enemigos del Estado. Él luchó contra el comunismo. Él fue jefe de Gobierno en 1998 y cuando perdió las elecciones en 2002 se fe a su casa. Tardó ocho años en volver y ganar limpia y abrumadoramente con más del 52% y repetir desde entonces. Lo hizo con un partido de derechas que no pide perdón a nadie por serlo. Orban dio y ganó la batalla cultural y desde entonces la izquierda ha desaparecido como alternativa. En Hungría como en Polonia, la política del igualitarismo con vocación totalitaria y excluyente, basado en el resentimiento social, en el poder supremo y supuestamente benéfico del Estado y el blanqueamiento de los crímenes en nombre de la ideología marxista en el siglo XX no es ya opción de gobierno. En Varsovia, la alternativa a la derecha son los liberales. Y en Budapest lo es la extrema derecha de Jobbik. ¿Cómo no va a estar en pánico la izquierda? Orban es la derecha democrática que demuestra que se puede acabar con esa superioridad cultural de la izquierda y con el permanente recorte de libertades y erosión de identidad nacional y de respeto a la familia y a la persona que la izquierda impone en toda Europa. Sin nada que aportar en la economía, si se le despoja de su instrumento de dominación cultural, la izquierda marxista simplemente desaparece. Eso sí, el mismo miedo tienen a Orban esos lideres de partidos que viven de votos de derecha para después consensuar su política con la izquierda. Los votantes se les van en masa, como Merkel puede constatar. Un fantasma recorre Europa. Es el de una gran revuelta contra la hasta hoy todopoderosa socialdemocracia y su sistema, otrora incuestionable, de la supremacía cultural neomarxista. Un fantasma que de momento tiene nombre húngaro.
16-09-2018 | Fuente: abc.es
La América que quiere a Trump
Sólo 475 kilómetros separan la capital de Estados Unidos del pequeño condado de Buchanan, en el suroeste del estado de Virginia, pero bien podría mediar entre ambos un abismo. Mientras en Washington en las elecciones de 2016 Donald Trump obtuvo un magro 4% de los votos, en este enclave minero rozó el 80%. Ambos son las dos caras de un país donde una parte se niega ni siquiera a reconocer la existencia de la otra, una América que se acerca dividida a las elecciones legislativas del 6 de noviembre, en las que los demócratas esperan recuperar una mayoría en la Cámara de Representantes que les permitiría iniciar un proceso de «impeachment» o recusación por, como marca la ley, «traición, soborno o graves delitos y faltas». El viaje de Washington a las faldas de los Apalaches es un estudio en incomunicación política. A lo largo de la autopista interestatal 81 van quedando atrás los suburbios de una capital marcadamente globalista, que ha decidido vivir ajena al actual inquilino de la Casa Blanca, y los centros de población se van haciendo más escasos, más rurales y más pobres. Hasta llegar al que en los días de apogeo del carbón fue uno de los mayores centros mineros de la costa este del país. Se trata de una región que acusó intensamente las regulaciones medioambientales de Barack Obama, que cuando Trump llegó al poder tenía un desempleo del 12,5% y cuya población ha envejecido y se ha reducido a la mitad, de 40.000 a 20.000 habitantes, en los pasados 40 años. Seguidores de Trump en la América interior le muestran su apoyo - Reuters A los habitantes de Grundy, la principal población del condado, los escándalos de Trump que están en boca de todo el mundo les importan más bien poco. Se toman, es cierto, la molestia de aclarar que no les gusta nada su estilo personal y que ven con malos ojos los excesos de su carácter. «Pero eso es su vida privada», asegura Bobby May, hijo y padre de mineros y que hasta hace unas semanas presidía la oficina regional del Partido Republicano. «Trump ni siquiera era mi primera opción en las primarias, pero cuando al final todo quedó entre él o Hillary Clinton, no dudé. Y he de admitir que ha superado todas mis expectativas», añade. Los logros que citan May y otros vecinos son principalmente económicos, sobre todo la reapertura de cinco explotaciones en la zona y la creación de 5.000 puestos de trabajo en la minería de carbón de EE.UU. en los pasados dos años. Dirk Hall vive en una finca de 10 hectáreas al lado de las vías por las que unos ennegrecidos vagones siguen transportando el carbón a diario. «Hace tres años, al anochecer, había días en que ni siquiera veías un solo tren. Era muy deprimente. Hoy hay días en que contamos cinco y seis, cargados de carbón hasta los topes. Trump ha ayudado muchísimo a esta comunidad», cuenta. Hall presenta cada mañana un programa de radio en una cadena local en el que mezcla llamadas de vecinos del condado con música country. La totalidad de los mensajes, cuando tratan de política, son para defender a Trump y a los republicanos que le apoyan en Washington. La fuerza del voto rural La parte del país que representa este condado, rural y conservadora, pierde población a marchas forzadas. El reparto territorial, sin embargo, les da a estos votantes una fuerza desmedida comparada con la de los habitantes de las grandes metrópolis de ambas costas del país, que favorecen de forma mayoritaria a los demócratas. La prueba es que Trump ganó las elecciones a pesar de obtener casi tres millones de papeletas menos que Clinton. Los datos económicos son sin duda buenos: el desempleo en agosto cayó al 3,9%; el índice de pobreza ha descendido del 12,7 al 12,3% en apenas dos años; la tasa de inflación se acerca al 2% que se marcó como objetivo la Reserva Federal, y la media de ingresos familiares por año está de nuevo en 61.400 dólares (52.700 euros), nivel previo a la crisis económica que comenzó en 2008. Trump, que tiende a exagerar, proclamó el lunes que «la tasa de crecimiento del PIB (4,2%) es mayor que la de desempleo (3,9%) por primera vez en 100 años». Y aunque sus cifras eran correctas, una situación así, que es sintomática de la robustez de la economía, en realidad se dio por última vez en 2006. Da igual: la gran recesión quedó atrás y Wall Street rebosa de optimismo. Estos números son indiferentes en Washington, que vive ignorando a Trump activamente. El presidente y su familia son invitados no deseados en una capital que, no sin una buena dosis de ironía, se ha convertido en un centro de resistencia política. A diario hay charlas, coloquios, debates, eventos y protestas pequeñas y grandes en contra del presidente y de lo que representa para las élites liberales: la mayor profanación de la santidad del Despacho Oval desde que Elvis Presley fuera recibido con todos los honores por Richard Nixon en 1970. No es de extrañar que a apenas un kilómetro de la Casa Blanca las cafeterías, salones y terrazas del hotel Trump, abierto en la antigua sede nacional de correos en 2016, languidezcan vacías la mayor parte de los días. «Somos pocos», admite en una de las barras del hotel Stephanie Jones, una abogada mercantil que en 2016 votó a Trump en el Distrito de Columbia. Aunque lo niegue, en su expresión se nota cierta aprensión cuando se le recuerdan los escándalos de Trump: los comentarios denigrantes sobre las mujeres, los supuestos pagos de campaña a una actriz porno, la sospecha de la injerencia rusa. «Ningún ruso me hizo votar a Trump. Y si hablamos de respeto a las mujeres, entonces comencemos por Bill Clinton», dice. El bufete le va bien, cada vez tiene más clientes y al menos en el sector empresarial nota un optimismo que no se deja ver en público. Esa reserva es en realidad la razón de la gran sorpresa que dio Trump al ganar en 2016, la razón por la cual las encuestas fallaron de forma tan estrepitosa y por la cual es prudente no dar al actual presidente por amortizado. Donald Trump, durante un mitin en Virginia Occidental el pasado 22 de agosto - Efe Popularidad a prueba Las encuestas prevén una holgada ventaja demócrata en las legislativas de noviembre: un 8,3% más de votos que los republicanos y una mayoría en la Cámara de Representantes de la que no gozan desde 2010. Esta se renueva íntegramente, junto con un tercio del Senado, más dividido. Las primarias acabaron el jueves y en ellas Trump ha demostrado gozar de buena salud política al menos en su partido, impulsando a aquellos candidatos a los que ha apoyado, como Katie Arrington en Carolina del Sur o Jeff Johnson en Minnesota. «Ha demostrado claramente que sabe cómo ganar y hacer ganar elecciones», según Eric Beach, presidente de la organización Great Again. Trump ha logrado confirmar como candidatos a ocho de los diez políticos a los que ha respaldado. Con ellos no sólo se decide la composición del Capitolio, sino la popularidad real del presidente a los dos años de su victoria.
15-09-2018 | Fuente: as.com
Le llega a la derecha y botando y saca este pedazo de centro: el regalo de Bale a Isco
El galés fue el asistente en el gol de Isco poniendo un estupendo centro con la derecha en un balón nada fácil, y mucho menos para un zurdo.
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