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Noticias de oriente proximo

05-01-2020 | Fuente: abc.es
Irán anuncia que se saltará las limitaciones a su programa nuclear fijadas en el acuerdo de 2015
Mientras decenas de miles de iraníes llenaban las calles del país para dar el último adiós al general Qassem Suleimani, el Gobierno de Teherán anunció este domingo que deja de cumplir las restricciones a su programa nuclear previstas en el acuerdo firmado en 2015 con el Reino Unido, Alemania, Francia, Rusia, China y Estados Unidos, que se retiró del pacto en la era Trump. «La República Islámica de Irán pondrá fin a sus limitaciones finales en el acuerdo nuclear. Por lo tanto, el programa nuclear de Irán eliminará todas las restricciones de su producción de uranio, incluyendo el porcentaje de enriquecimiento y la cantidad de uranio enriquecido, así como las cortapisas a su investigación y desarrollo», según un comunicado emitido por el Consejo de Seguridad Nacional de la potencia persa. Pese a este anuncio, Teherán reitera su compromiso con la Agencia Internacional de la Energía Atómica y promete volver a cumplir los términos del acuerdo nuclear si EE.UU. retira las actuales sanciones en vigor y garantiza sus intereses. En cualquier caso, Irán está clamando venganza. En el primero de los tres días de funerales la multitud gritó ayer con fuerza «¡muerte a América!». Las muestras de dolor en las calles llegaron acompañadas de las declaraciones de figuras de la república islámica como Alí Akbar Velayati, asesor del líder supremo, Alí Jamenei, quien advirtió que Estados Unidos se enfrentará a «un nuevo Vietnam» si no retira sus fuerzas de la región. El general Hosein Dehqan, asesor militar de Jamenei, hizo referencia a la respuesta que preparan y en declaraciones a la cadena CNN matizó que «será militar y contra ubicaciones militares». El jefe del Ejército, general Abdolrahim Musavi, fue el encargado de responder a la amenaza de Trump de atacar 52 objetivos de la república islámica, «algunos de muy alto nivel e importancia para Irán y la cultura iraní, y dijo que es «muy improbable» que EE.UU. «se atreva» a una confrontación directa con su país. Entre tanto, el Parlamento de Irak aprobaba un texto para pedir al Gobierno que pusiera fin a la presencia de las fuerzas de Estados Unidos en el país, uno de los objetivos que perseguía el propio Suleimani en vida. Lo que ha conseguido hasta el momento Donald Trump tras ordenar la muerte del jefe de la Fuerza Quds, brazo de operaciones exteriores de la Guardia Revolucionaria iraní, es colocar a sus 5.000 hombres en Irak a las puertas de la retirada y dejar en el aire el futuro de la coalición internacional creada para combatir al grupo yihadista Daesh. El Parlamento de Bagdad aprobó un texto que pide al Ejecutivo que anule «la petición de ayuda a la coalición internacional para luchar contra el Estado Islámico». No solo aboga por la salida de las fuerzas norteamericanas, sino que reclama al Gobierno que «trabaje para acabar con la presencia de cualquier fuerza extranjera en el país». Así mismo, pretende que se abra «una investigación de alto nivel» sobre el bombardeo estadounidense e informar a la Cámara de los resultados en siete días. La resolución del Parlamento, donde los diputados chiíes son mayoría, fue leída por el presidente de la propia Cámara, Mohamed al Halbousi, ante 168 de los 329 diputados, ya que se ausentaron partidos kurdos y suníes. La decisión salió a la luz al tiempo que la coalición internacional liderada por EE.UU. anunciaba la suspensión de todas sus actividades de apoyo y entrenamiento de las tropas iraquíes para concentrarse en la protección de las bases en Irak.El primer ministro en funciones iraquí, Adil Abdul Mahdi, declaró que Suleimani viajó a Bagdad invitado por él para negociar una oferta para rebajar la tensión en la región realizada por Arabia Saudí. Abdul Mahdi, que se mostró dolido y molesto, pensaba reunirse con el general la misma noche de su asesinato. Este domingo, antes de que el Parlamento aprobara su resolución, pidió a la propia Cámara poner fin a la presencia de tropas extranjeras en suelo iraquí. En su discurso reclamó «medidas urgentes» y «llevar a cabo las gestiones» necesarias para la retirada de esas fuerzas, sin mencionar específicamente a las de EE.UU. Acciones diplomáticas El Ministerio de Exteriores iraquí convocó al embajador estadounidense, Matthew H. Tueller, para expresarle su condena por el ataque del viernes, donde además de Suleimani, los estadounidenses mataron al número dos de las Unidades de Movilización Popular, Abu Mahdi al Muhandis, y a otras ocho personas. Exteriores emitió un comunicado en el que aclaró que la operación supuso «una violación flagrante a la soberanía de Irak, de todas las normas y leyes internacionales que regulan las relaciones entre los países» y recordó que «viola las normas acordadas con la coalición internacional, cuya misión se limita a combatir al EI y entrenar a las fuerzas de seguridad iraquíes, en coordinación y bajo la supervisión del Gobierno iraquí». La operación contra Suleimani nada tuvo que ver con esta misión acordada entre Bagdad y Washington. Muqtada al Sader, líder de la fuerza política con mayor representación en el Parlamento, fue un paso más allá y envió un mensaje a los diputados para exigir además de la salida de las tropas, «el cierre de la Embajada de Estados Unidos» y la «creación de un eje global de resistencia». Tras la muerte de Suleimani el clérigo anunció su decisión de reactivar al Ejército del Mahdi, la principal milicia chií en el país desde 2003 a 2008. El líder del grupo chií libanés Hizbulá, Hasan Nasralá, afirmó por su parte que el «castigo justo» a la muerte Suleimani es la expulsión de las tropas de ese país de Oriente Próximo. «La respuesta a la sangre de Suleimani y Al Mohandes debe ser la expulsión de las fuerzas estadounidenses de la región», afirmó el clérigo en referencia también a Al Muhandis.
05-01-2020 | Fuente: abc.es
Alerta máxima en Estados Unidos ante las represalias que promete Irán
Ante las amenazas de represalias inminentes por parte de Irán, Donald Trump maniobra para evitar un conflicto sin precedentes en el golfo Pérsico, asegurando que el general al que ordenó matar el viernes en Bagdad planeaba un grave ataque contra intereses norteamericanos en Oriente Próximo. Aun así, el presidente de Estados Unidos ha reiterado en las pasadas horas que no quiere ninguna nueva guerra en el golfo Pérsico, y que no es su intención forzar un cambio de régimen en Teherán. Tras la muerte del general, las tensiones entre EE.UU. e Irán han alcanzado su nivel más elevado en 40 años, y la Casa Blanca ha incrementado su presencia militar en Oriente Próximo en 3.500 soldados y ha reforzado al máximo la seguridad nacional ante el riesgo de un atentado dentro de sus fronteras. Preguntados, tanto la Casa Blanca, como la diplomacia y el mando de las fuerzas armadas de EE.UU. se han negado a dar detalles de esos ataques inminentes que le atribuyen al general iraní Qassem Solemaní, comandante de las temidas Brigadas Quds, muerto cerca del aeropuerto de Bagdad en un ataque con misiles lanzados desde drones (aviones no tripulados). Según dijo el viernes Trump en un discurso, el general iraní muerto «planeaba ataques contra americanos, por eso nos aseguramos de ponerle punto y final a sus crímenes». El presidente sólo añadió que «los ataques que había ordenado eran inminentes», sin dar más detalles. El jefe de la diplomacia norteamericana, Mike Pompeo, reafirmó esa idea, y dijo ayer que «este tipo [el general Suleimani] era uno de los peores terroristas sobre la faz de la tierra, y por eso lo eliminamos del campo de batalla». El consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Robert O?Brien, le atribuyó a Suleimani el control de milicias chiíes en Líbano, Siria, Yemen e Irak, todas enemigas de EE.UU. «Pero no podemos dar detalles de con quién se iba a encontrar y para qué», dijo O?Brien en una conferencia telefónica. Razones del ataque Suleimani murió junto a varios líderes de milicias proiraníes cuando acababa de aterrizar en Bagdad. Horas antes, una turba había roto el perímetro de seguridad de la Embajada estadounidense en Irak y había obligado a los diplomáticos a refugiarse en un búnker. Días antes, una milicia controlada por Irán, Kataeb Hezbolá, había matado a un ciudadano de EE.UU.-contratista de seguridad- en un bombardeo en la localidad iraquí de Kirkuk. El presidente iraní, Hasan Rohani, advirtió ayer a la Casa Blanca de que ha cometido «un gravísimo error, cuyas consecuencias se padecerán durante años». Como respuesta, Trump ha intentado mantener un complejo equilibrio: por un lado promete «una respuesta contundente» en caso de ataque iraní, y por otro garantiza que con el ataque contra el general quería «evitar, y no comenzar, otra guerra», según dijo en un discurso televisado a la nación el viernes por la noche. Mientras, ya hay 3.500 soldados de la 82ª División Aerotransportada de infantería paracaidista del Ejército de EE.UU. de camino al Golfo, y el Pentágono ha dado orden de que la Brigada de Combate 173ª, cuya base de operaciones está en Italia, esté preparada para una intervención rápida en Oriente Próximo. Las fuerzas armadas estadounidenses mantienen un retén de 5.000 soldados en Irak para labores de apoyo y entrenamiento. El Parlamento de ese país árabe pospuso ayer una votación sobre una orden de expulsión inmediata de esos soldados, en respuesta a la operación contra el general iraní. La decisión de Trump de eliminar al general más poderoso de Irán en Bagdad sigue sorprendiendo en Washington. Los republicanos han cerrado filas tras el presidente, felicitándole por tomar una decisión que creen que debería haberse tomado hace muchos años. Los demócratas, por su parte, acusan a Trump de temerario y de haber empujado a EE.UU. al borde de una nueva guerra sin un plan real para librarla y, lo que para ellos es peor, sin haber pedido permiso antes al Capitolio para hacerlo. El candidato que lidera las encuestas de las primarias demócratas, Joe Biden, ha comparado la orden de Trump con «lanzar dinamita a un polvorín». La Casa Blanca ha respondido que Suleimani era el arquitecto de una gran red de milicias y grupos terroristas desde Líbano hasta Yemen, responsable de la muerte de casi 700 soldados norteamericanos en la guerra de Irak. Según dijo un alto funcionario norteamericano en una conversación telefónica con periodistas el viernes, Suleimani era el arquitecto de las injerencias en todo Oriente Próximo de «un régimen religioso y revolucionario cuya ambición es dominar todo Oriente Próximo, y más allá, con un modelo de cleptocracia teocrática».
04-01-2020 | Fuente: abc.es
Rusia califica de «corto de miras» a EE.UU. por el asesinato del general Soleimani
El Ministro de Exteriores ruso difundió hoy un comunicado condenando el asesinato del general iraní, Qasem Suleimaní. Según la Cancillería rusa, lo sucedido «es una acción aventurera que conducirá a un aumento de la tensión en toda la región». En la nota se expresa a las autoridades y al pueblo iraní «nuestras más sinceras condolencias». Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso subrayó en otro comunicado que «bajo el mando directo de Qasem Soleimaní, mucho antes de la creación por EE.UU. de la llamada Coalición Internacional, se organizó la resistencia militar internacional contra los grupos Estado Islámico y Al Qaida en Siria e Irak». El mismo ministerio califica de «corto de miras» el asesinato del general iraní, ya que, según su opinión, «se producirá un brusco empeoramiento de la situación político-militar en Oriente Próximo». Para el presidente del Comité de Política Exterior del Senado ruso, Konstantín Kosachov, Washington «parece haberse vengado» de Irán matando a Soleimaní por el asalto a la Embajada estadounidense en Bagdad, escribía en su cuenta de Facebook. Según su opinión, apenas quedan ahora esperanzas de salvar el acuerdo nuclear. Kosachov cree que «Irán puede acelerar ahora la fabricación de armas nucleares incluso si no tenía intención de hacerlo». Proceso de paz Moscú ha dejado claro que Suleimani y los Guardianes de la Revolución han sido aliados de primera fila en Siria, en donde Rusia lleva desde 2015 interviniendo militarmente, «en la lucha contra el terrorismo». El Kremlin ha vinculado además a Teherán en el «proceso de paz» para Siria, en las reuniones celebradas hasta ahora en la capital de Kazajstán. Siria e Irán son los principales socios de Rusia en Oriente Próximo. Pero el presidente ruso, Vladímir Putin, trata ahora de formar también un eje con los países europeos para contener a Estados Unidos. Putin mantuvo hoy una conversación telefónica con su homólogo francés, Emmanuel Macron, para comentar lo sucedido con Soleimaní y ambos se han mostrado «preocupados« por una posible escalada de tensión en la zona. Según el Elíseo, Macron ha abogado por salvar el acuerdo nuclear de 2015, del que Washington se salió en 2018, y ha instado a Teherán a respetar los compromisos adquiridos en el marco del pacto. Pero la alianza en Siria de Rusia e Irán y el papel de garante que siempre ha jugado el Kremlin para sacar adelante el acuerdo nuclear no son los únicos nexos que aproximan a Moscú y Teherán. Rusia vende sofisticadas armas al país persa, instala reactores atómicos en la central de Busher y suministra combustible nuclear. Trata ahora también de suavizar el antagonismo entre Irán y Arabia Saudí.
04-01-2020 | Fuente: abc.es
La muerte del general Suleimani divide a EE.UU.
La muerte en una operación de las fuerzas armadas norteamericanas de un general iraní al que Estados Unidos responsabiliza directamente de matar a cientos de soldados estadounidenses y de planear y ejecutar ataques por medio de milicias afines en todo Oriente Próximo, desde Líbano hasta Afganistán, no ha unido al país tras el presidente Donald Trump. Al contrario, las divisiones entre republicanos y demócratas se han exacerbado justo cuando el juicio político (?impeachment?) contra Trump avanza en el Senado. El momento es comparable a las operaciones en las que murieron Osama bin Laden, líder de Al Qaida, o Abu Bakr al Bagdadi, jefe del califato, pero con implicaciones mucho más graves para EE.UU. porque Irán ha tomado el ataque como una declaración de guerra. Los demócratas han acusado a Trump de actuar de forma temeraria, sin respetar los cauces habituales y negándose a informar previamente a los líderes del Capitolio. La presidenta de la Cámara Baja del Capitolio, la demócrata Nancy Pelosi, ha tildado la operación de «provocadora y desproporcionada». «Con estos ataques aéreos corremos el riesgo de provocar un aumento de la violencia muy preocupante, y América y el resto del mundo no pueden permitirse un aumento de las tensiones hasta un punto de no retorno», dijo la veterana diputada demócrata, que ha pedido a la Casa Blanca que informe debidamente al congreso. Permiso al Capitolio Lo cierto es que el presidente debe pasar por el Capitolio para pedir autorización previa para una declaración de guerra, como sucedió con la invasión de Irak en 2003. Hay sin embargo excepciones relacionadas con la defensa nacional frente al terrorismo. Tanto el general Qasem Soleimani como las Brigadas Quds que este comandaba están en la lista oficial de grupos terroristas del gobierno de EE.UU. Trump no informó al Capitolio de la operación contra Al Bagdadi, por ejemplo. Mientras los republicanos han celebrado la decisión de Trump, los demócratas se han alineado con su líder en el Capitolio y han condenado la operación por apresurada. Según el ex vicepresidente Joe Biden, «las explicaciones de la Administración son que con esta operación se prevendrán futuros ataques de Irán, pero el resultado será, con toda seguridad, el contrario». Según Biden, Trump «le debe una explicación a la nación». «El presidente ha lanzado dinamita en un polvorín», lamentó el actual candidato a la presidencia. El líder de los republicanos en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, respondió a los demócratas que «Qassem Suleimani era un terrorista, responsable de la muerte de cientos de soldados y miles de civiles inocentes en Siria. Introdujo armas en Irak, que se emplearon para atacar a soldados estadounidenses. Hizo lo mismo en Yemen para prolongar una guerra civil. Y ha trabajado sin descanso para mantener al régimen de Al Assad en el poder mientras este masacra a su propio pueblo». El presidente justificó su decisión ya en la mañana del viernes insinuando que Suleimani no era tan admirado dentro de Irán como parecía, y que de hecho hay facciones en el régimen que celebrarán sus muerte. «Debíamos haberlo quitado de en medio hace mucho tiempo», dijo el presidente en la red social Twitter.
04-01-2020 | Fuente: abc.es
Trump eleva al máximo la tensión con Irán al matar a un general en un ataque
La orden de Donald Trump de matar con un ataque aéreo al general Qassem Suleimani, el militar más poderoso e influyente en Irán, ha elevado la tensión entre Washington y Teherán hasta niveles no vistos desde la revolución islámica de 1978 y la toma de rehenes posterior, algo que ha provocado la protesta no sólo de buena parte de la comunidad internacional sino también de la oposición demócrata al presidente norteamericano. Adversarios desde hace cuatro décadas, Estados Unidos e Irán nunca han estado tan cerca de la guerra como lo están después de este ataque El presidente Trump autorizó la operación en la tarde del jueves desde su residencia en Florida, donde ha pasado las festividades de año nuevo. Ya de madrugada en Irak, un dron (avión no tripulado) sobrevoló la carretera del aeropuerto de Bagdad y disparó un misil a un vehículo en el que viajaba Soleimani, jefe de las temidas Brigadas Quds, la unidad de acción en el extranjero de la Guardia Revolucionaria. El general murió en el acto, junto con su acompañante, Abu Madi al Muhandis, el líder de las Brigadas de Movilización Popular, una amalgama de milicias proiraníes en Irak. Sin pedir autorización al Capitolio ni informar antes a los líderes demócratas, el presidente Trump tomó en unos minutos la decisión más importante en política exterior y militar de toda su presidencia, de mayores consecuencias que la misión de octubre contra el líder del «califato» y el grupo terrorista Daesh, Abu Bakr al Bagdadi. Al fin y al cabo, como destacaron ayer los aliados y detractores del presidente, el general Suleimani y sus Brigadas Quds tienen presencia por medio de aliados y satélites en casi todo Oriente Próximo, desde Líbano hasta Yemen. Según dijo ayer el propio presidente Trump, y reafirmaron tanto el Pentágono como la diplomacia norteamericana, a Suleimani se le considera responsable de casi 700 muertes de soldados estadounidenses en la guerra de Irak (2003-2010) y de ataques recientes como un bombardeo en la localidad iraquí de Kirkuk en el que murió un contratista con nacionalidad norteamericana, además del asalto a la embajada de EE.UU. en Bagdad del pasado 31 de diciembre. Odiado y temido «El general Qassem Soleimani ha matado o herido a miles de americanos durante un largo periodo de tiempo, y estaba planeando matar a muchos más, pero fue sorprendido en el intento. Era alguien directa e indirectamente responsable de la muerte de millones de personas incluidos muchos manifestantes a los que mató en Irán. Aunque Irán no lo va a admitir, a Suleimani se le odiaba y se le temía dentro del país», dijo ayer el presidente. Después de que la República Islámica de Irán prometiera responder a la muerte de Suleimani, describiéndola como una declaración de guerra, el servicio diplomático estadounidense ordenó a todos los ciudadanos norteamericanos que evacúen Irak de forma inmediata. El Pentágono también ha ordenado el refuerzo en la seguridad de su embajada en Bagdad, que asedió brevemente una turba de manifestantes, y ha aumentado en 3.500 el número de tropas en bases de la región, especialmente en Kuwait. A pesar de que Suleimani fue en vida responsable de graves ataques contra soldados y civiles estadounidenses, e instigó y ejecutó las injerencias de Irán en conflictos como los de Siria y Yemen, donde los civiles han muerto por decenas de miles, los demócratas se esforzaron ayer por distanciarse del presidente Trump, al que condearon por temerario e inconsciente. El más ácido en sus críticas fue Joe Biden, que fue vicepresidente entre 2009 y 2017 y que ahora se presenta a las primarias para la presidencia. «El presidente ha lanzado dinamita en un polvorín», dijo en un discurso. Sin lugar a dudas, la decisión de Trump fue inesperada. No hay constancia de que el Gobierno de EE.UU. hubiera intentado matar antes al general de mayor rango y con más poder en Irán. En junio, cuando la República Islámica derribó un ?dron? estadounidense en aguas del golfo Pérsico, el presidente norteamericano autorizó una respuesta con misiles. Sin embargo, al ser informado de que en ese ataque moriría una decena de personas, todos militares iraníes, Trump lo abortó, alegando después que no quiere abrir más conflictos en Oriente Próximo. Giro en el acuerdo nuclear Lo que sí ha hecho Trump en sus tres años de presidencia es deshacer toda la política de concordia y acercamiento hacia Irán de su antecesor en el cargo, Barack Obama. Si Obama negoció, con la ayuda de Europa, un acuerdo de desnuclearización con levantamiento de sanciones incluido, Trump se salió de él unilateralmente y ha reanudado la asfixia económica del régimen de los ayatolás, alineándose de nuevo con Israel, que lleva años advirtiendo de la creciente beligerancia de Irán. Desde el punto de vista de la inteligencia norteamericana, el general Suleimani fue el responsable de consolidar el poder de Hizbolá en Líbano y Hamás en Gaza; de afianzar a Bashar al Assad en el poder en Siria a costa de cientos de miles de vidas de civiles; de mantener abierta la guerra civil en Yemen con el apoyo a los hutíes, y, más recientemente, de convertir a Irak en un satélite y teatro secundario de operaciones de Irán. EE.UU. mantiene a 5.000 soldados en territorio iraquí.
03-01-2020 | Fuente: abc.es
Trump dice que ordenó la muerte del general iraní «para evitar una guerra»
El presidente de Estados Unidos ha dicho este viernes en su primer discurso tras la muerte en un bombardeo aéreo en Bagdad del general iraní Qassem Soleimani, el militar más poderoso e influyente en Irán, que ordenó el ataque con misiles «para evitar, no para comenzar, una guerra». «No queremos un cambio de régimen [en Irán], pero las agresiones del régimen iraní en la zona, incluido el uso de guerrillas afines para generar desestabilización, debe acabar», dijo el presidente en un breve discurso a la nación desde Florida, donde ha pasado las vacaciones de año nuevo. Tras manifestar que no quiere un conflicto armado con Irán, Trump advirtió a la República Islámica en contra de tomar represalias por la muerte de Sulemaní en Irak: «Estoy preparado para tomar las medidas necesarias y responder a Irán en caso de cualquier agresión contra ciudadanos americanos». El presidente dijo que tiene una lista de objetivos a atacar en caso de que Irán responda por la fuerza a la muerte del general Sulemaní, ocurrida el jueves cerca del aeropuerto de Bagdad. El Pentágono ha ordenado un refuerzo de 3.500 soldados al golfo Pérsico. Sólo en Irak hay 5.000 uniformados estadounidenses. En el discurso, Trump admitió por primera vez que él dio la orden para matar al general con más poder de Irán. «Fue un ataque de precisión perfecto que mató al mayor terrorista del mundo, Qassem Sulemaní, que planeaba una serie de inminentes y siniestros ataques contra diplomáticos y militares norteamericanos», dijo el presidente. Antes, el Pentágono había justificado el bombardeo con drones (aviones no tripulados) por los planes inminentes de Sulemaní y la fuerza que comandaba, las Brigadas Quds, para atacar contra intereses estadounidenses en Oriente Próximo. «Sulemaní hizo de la muerte de inocentes su enfermiza pasión, contribuyendo en ataques terroristas en lugares tan distantes como Nueva Deli o Londres. Hoy recordamos a sus víctimas y nos reconfortamos al saber que su reinado de terror ha acabado», dijo el presidente. «Sulemaní ha perpetrado actos de terrorismo para desestabilizar Oriente Próximo en los pasados 20 años, y lo que EE.UU. hizo ayer debería haberse hecho hace mucho tiempo, pues se hubieran salvado muchas vidas», añadió Trump en una intervención en la que no respondió a preguntas. Según la diplomacia norteamericana, Sulemaní es responsable de la muerte de casi 700 soldados de EE.UU. durante la última guerra de Irak (2003-2010).
03-01-2020 | Fuente: elpais.com
EE UU e Irán rozan el conflicto total tras el asesinato del general Soleimani en Bagdad
Máxima tensión en Oriente Próximo tras confirmar el Pentágono el ataque que ha acabado con uno de los hombres fuertes de Jamenei y con el 'número dos' de las Fuerzas de Movilización Popular
03-01-2020 | Fuente: elpais.com
Radiografía de las alianzas que extienden la influencia de Irán en Oriente Próximo
El asesinado general Qasem Soleimani ha sido el arquitecto de la creciente presencia de fuerzas cercanas a Teherán en Líbano, Yemen y Gaza
03-01-2020 | Fuente: abc.es
Así ordenó Trump el ataque contra el general iraní Soleimani
Donald Trump pasó la mañana del segundo día del año 2020 en su campo de golf en West Palm Beach (Florida), después de hablar brevemente con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, con quien, según la Casa Blanca, habló de la «necesidad de rebajar la tensión» en Oriente Próximo para proteger a civiles. Pasadas las 15.00, hora local, el convoy del presidente abandonó el complejo de golf, después de recibir noticias de sus asesores de que los acampados frente a la embajada de Estados Unidos en Bagdad comenzaban a retirarse tras haber roto el perímetro de seguridad y haber provocado daños materiales. Unas horas antes, el presidente había acusado a Irán de instigar esas protestas, que habían obligado a los diplomáticos norteamericanos en un búnker durante casi dos días. Ya en su mansión en Mar-a-Lago, a la que el presidente suele referirse como «La Casa Blanca del Sur», el presidente fue informado de un dato de inteligencia crucial: el general iraní Qassem Soleimani, máximo responsable de las Brigadas Quds, una de las personas con mayor poder en la República Islámica, volaba a Bagdad e iba a ser recibido en el aeropuerto en unas horas por Abu Madi al Muhandis, el líder de las Brigadas de Movilización Popular, una amalgama de milicias proiraníes en Irak. Era una oportunidad única para darle un golpe sin precedentes a Irán, y Trump fue informado de que podía ordenar el ataque sin tener que pedir antes autorización al Capitolio, gracias a varias directivas que le permiten actuar unilateralmente en la lucha contra el terrorismo. Es poco probable que la cúpula militar las tuviera todas consigo. En junio, el presidente abortó un ataque con misiles contra Irán, tras el derribo de un «dron« estadounidense en el golfo Pérsico, porque iba a provocar una decena de muertes y no quería dar pie a un conflicto armado. En esta ocasión el presidente autorizó el ataque, que se ejecutó con «drones» (aviones no tripulados cargados con misiles) al filo de las 18.00, hora de Washington, cuando ya era viernes de madrugada en Bagdad. Las primeras imágenes de un coche destrozado en la carretera junto al aeropuerto de Bagdad comenzaron a compartirse en redes sociales a las 19.30 hora de Washington. Algunas mostraban una mano sin vida con un anillo de oro y una piedra roja que solía lucir el general Soleimani. Cuando las primeras informaciones sobre la muerte de Soleimani comenzaban a aparecer en los medios nacionales de EE.UU., el departamento de Estado dijo que, según sus cálculos, durante la última guerra de Irak (2003-2010), el régimen de Irán mató a exactamente 608 soldados norteamericanos, un 17% de las bajas totales. Según la inteligencia norteamericana, Soleimani era el comandante de todas las milicias proiraníes en Irak. El jefe de la diplomacia norteamericana, Mike Pompeo, responsabilizó además al general del intento de tomar la embajada estadounidense en Bagdad de los pasados días: «Son milicianos que han recibido la orden de ir a la embajada directamente de Qasem Soleimani». Las Brigadas Quds son oficialmente un grupo terrorista dentro de la listas de sanciones de la Casa Blanca. El Pentágono les considera responsables de un ataque en Irak el 27 de diciembre en que murió un contratista norteamericano. Disuadir futuro ataques iraníes El secretario de Defensa de EE.UU., Mark Esper, confirmó formalmente la operación en un comunicado emitido en la noche del 2 de enero: «El general Soleimani estaba trabajando activamente en planes para atacar a los diplomáticos y uniformados estadounidenses en Irak y en toda la región. El general Soleimani y sus Brigadas Quds son responsables de la muerte de cientos de soldados de la coalición y estadounidenses, y de miles de heridos más». Según añadió Esper, «este ataque tenía como objetivo disuadir futuros planes de ataque iraníes». Trump mantuvo silencio hasta las 21.30, más de tres horas después del ataque, compartiendo una bandera de EE.UU. en la red social Twitter. Consciente de que esta operación puede ser considerada una declaración de guerra, ya en la mañana del miércoles el presidente advirtió a Irán en contra de tomar represalias. «Irán nunca ganó una guerra pero siempre ganó las negociaciones», dijo Trump en Twitter.
03-01-2020 | Fuente: elpais.com
Las protestas por el asesinato de Soleimani, en imágenes
Máxima tensión en Oriente Próximo tras confirmar el Pentágono el ataque que ha acabado con uno de los hombres fuertes de Jamenei