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Noticias de oriente proximo

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Ascienden a 20 los muertos en Irán tras otra noche de protestas reprimidas
Al menos 9 personas murieron esta pasada noche en diferentes ciudades de la provincia iraní de Isfahán (unos 350 kilómetros al sur de Teherán), con lo que son ya 20 los fallecidos en las protestas antigubernamentales que tienen lugar en el país, según informaron hoy medios locales. Entre los muertos anoche, 6 manifestantes perdieron la vida en la ciudad de Qahderiyán, cuando atacaron la comisaría de la ciudad, mientras que murieron tiroteados un niño de 11 años en la ciudad de Jomeiní Shahr, un miembro de los Guardianes de la Revolución en la ciudad de Kahriz Sang y un policía en la ciudad de Nayaf Abad. Así son ya 20 los muertos a raíz de las manifestaciones antigubernamentales contra la corrupción y la carestía de la vida, que comenzaron el pasado 28 de diciembre. La oleada de protestas en Irán ha puesto al descubierto la profunda crisis que vive el país dentro y fuera de sus fronteras. En el exterior, la eterna rivalidad del régimen chií contra Arabia Saudí por el control de Oriente Próximo continúa más viva que nunca, aunque inclinándose claramente a favor de la República Islámica. Sobre las ruinas de Siria y Yemen, Irán se consolida como ganadora en la región a costa de un inmenso desembolso económico y del descuido de sus asuntos domésticos según apuntan las voces más críticas. La decisión de Donald Trump de no certificar el pacto nuclear con Irán, suscrito en su día por su antecesor Barack Obama, y la imposición de nuevas sanciones económicas abre por otro lado un nuevo período de incertidumbre. A la población, sin embargo, le inquietan más los problemas internos del país: la inflación y el paro han aumentado, la percepción de la corrupción es amplia, y las consecuencias de las sanciones internacionales se hacen sentir en los bolsillos de las familias. La difícil situación política y económica alienta a los jóvenes más desencantados a emigrar; tampoco la petición de una mayor igualdad entre hombres y mujeres ha sido atendida desde el Gobierno a la par que la lucha por los derechos de las mujeres se ha hecho más fuerte en los últimos años. Las redes sociales, con un acceso limitado, y el ansia de libertad de los jóvenes chocan contra las restricciones políticas y religiosas de un régimen integrista que no ha sabido adaptarse a la modernidad. Aunque el actual presidente del país, Hasan Rohani, es considerado un islamista moderado, el poder real lo ejerce un ayatolá de la vieja escuela, Ali Jamenei, respaldado por los pasdarán, los guardianes de la revolución, que controlan el 90 por ciento de la fuerza militar y los recursos económicos. El espacio para la disidencia en Irán es inexistente y las opiniones políticas normalmente se ocultan por temor a sufrir represión.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Irán y Arabia Saudí luchan por la hegemonía del «alma del islam»
Arabia Saudí, con sus 32 millones de habitantes, no es el país más poblado de Oriente Próximo, ni el de mayor riqueza per capita. Pero su condición de guardián de los lugares sagrados de Meca y Medina, y el pacto tácito entre la monarquía de los Saud y la ?quizá? más radical de las corrientes musulmanas suníes, mantienen siempre encendidas sus ambiciones de convertirse en superpotencia hegemónica en el área. En términos reales, solo tiene dos grandes rivales musulmanes en la región: Irán (82 millones de habitantes) y Egipto (93 millones). La acérrima disputa con el régimen chií iraní se canaliza hoy por poderes, a través de las guerras de Siria y Yemen. Con Egipto, Arabia Saudí ha establecido una entente relativamente cordial al encontrar un enemigo común: Qatar. La rivalidad entre Irán y Arabia Saudí tiene dos niveles: el de la profunda enemistad histórica entre árabes y persas, dos pueblos con idiosincrasias y bagajes culturales muy distintos, y el de la diversa interpretación del islam. Arabia Saudí es en su inmensa mayoría suní ?la corriente principal, a la que pertenecen más del 80 por ciento de los musulmanes del mundo?. mientras que Irán alberga a la mayor población mundial chií, la corriente minoritaria mahometana en la que se encuadran el 15 por ciento de los musulmanes del globo. La división fue en su origen una disputa hereditaria, pero a lo largo de los siglos ha desarrollado concepciones distintas del islam, mucho más rigorista, ritual e iconoclasta en el caso del sunismo saudí. El chiísmo iraní, por su parte, ha desarollado una visión integrista de la política ?que ha derivado en el régimen clerical jomeinista?, que no se diferencia mucho del saudí debido al pacto de los Saud con el clero de la secta radical wahabí.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La revuelta iraní agrava la guerra larvada entre Teherán y Riad
La ola de protestas que sacude Irán desde hace seis días ha entrado en una fase de violencia y caos, con al menos una veintena de muertos en enfrentamientos, un número indeterminado de policías heridos y la detención de más de 1.000 personas. De acuerdo con la televisión estatal, las protestas del lunes se saldaron con 9 muertos. Seis individuos fueron abatidos durante el ataque a una comisaría de policía en la ciudad de Qahdarijan cuando intentaban robar armas. Un niño de 11 años y un adulto murieron en la ciudad de Khomeinishahr, mientras que un miembro de la Guardia Revolucionaria fue asesinado en la localidad de Najafabad. En los tres ataques se utilizaron rifles de caza según la versión oficial. Las tres ciudades mencionadas se encuentran en la provincia de Isfahan, a unos 350 km al sur de Teherán. Además se han mostrado imágenes de bancos saqueados, ventanas rotas, coches volcados y mobiliario urbano incendiado. La agencia de noticias ILNA cita a un vicegobernador de la provincia de Teherán que asegura que 200 personas fueron arrestadas el sábado, 150 el domingo y alrededor de 100 el lunes. El líder supremo iraní, Alí Jamenei, quien hasta el momento había permanecido en silencio, culpó ayer a los enemigos de Irán, Estados Unidos, Israel y Arabia Saudí, de estar detrás de las protestas antigubernamentales que vive el país desde el pasado jueves. «En los últimos días, los enemigos de Irán se han aliado y usado los medios que poseen, incluido dinero, armas, política y servicios de Inteligencia, para generar problemas en la República Islámica», denunció el clérigo. El presidente estadounidense, Donald Trump, reaccionó furibundo señalando vía Twitter que todo el dinero dado por Obama a los iraníes, en referencia a la eliminación de las sanciones económicas al país tras el acuerdo nuclear, ha ido a parar al terrorismo y a los bolsillos de los dirigentes políticos. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha ridiculizado, por su parte, las acusaciones de interferencia de su país. Las nuevas protestas, las más graves desde las que tuvieron lugar en 2009 a raíz de la reelección del presidente Mahmud Ahmadineyad, plantean a los observadores numerosas preguntas en torno a cómo se iniciaron los disturbios, por qué se han extendido tan rápidamente y lo que pueden significar para el futuro de Irán. La primera de las manifestaciones tuvo lugar el 28 de diciembre en la ciudad de Mashhad, la segunda del país, y una de las bases de los opositores al presidente moderado Hasan Rohani. De acuerdo con informaciones de distintas agencias, cobra fuerza la versión que indica que los altercados iniciales habrían sido organizados por un clérigo de la línea más dura, Ibrahim Raisi, rival de Rohani. En cuestión de un día la agitación callejera se multiplicó a otras ciudades incluida la capital, Teherán. Mohammad Taghi Karroubi, hijo de uno de los principales líderes opositores iraníes bajo arresto, ha declarado que en lugar de culpar a potencias extranjeras, el gobierno debería reconocer que existen razones para las protestas dentro del país. Los analistas inciden en que todavía es demasiado pronto para comprender qué está pasando realmente, si bien las actuales revueltas parecen canalizar el descontento de la clase trabajadora, la más afectada por la difícil situación económica. Pero no se descarta que pueda haber otros intereses espurios sobre la mesa como rivalidades internas entre diferentes facciones, ahora que la carrera por la sucesión de Jamenei, de 78 años, se otea en el horizonte. Las quejas por el malestar económico tampoco pueden ocultar el hecho de que un gran número de personas se sienten ahora más nacionalistas que nunca tras la elección de Trump y su tozudo empeño en boicotear el acuerdo nuclear con Irán, y ante la hostilidad demostrada por los estados del Golfo en estos meses. El presidente Trump y los saudíes han logrado sin quererlo lo que años de represión no habían conseguido: la visión generalizada de que Irán es ahora un estado fuerte capaz de plantar cara a sus enemigos, y la creencia de que ni Estados Unidos ni Riad son dignos de confianza. La rivalidad entre la chií Irán y la suní Arabia Saudí por dominar la región constituye, sin lugar a dudas, el factor más importante a la hora de analizar el delicado equilibrio de poder en Oriente Próximo. En su búsqueda de la supremacía, ambos países se han involucrado en distintos conflictos a través del apoyo a sus respectivos aliados locales. Ha sido Irán quien hasta el momento se ha impuesto en Siria, Irak, Yemen y el Líbano mientras los saudíes fracasan en su intento por contrarrestar la influencia de Teherán en la zona. Desde el comienzo de la guerra siria, Irán ha brindado ayuda militar al presidente Bashar al Assad, alinéandose en el terreno con el leal grupo chií libanés Hizbolá, quien a su vez maneja los hilos de la política del Líbano y es, hoy en día, el grupo armado más poderoso de Oriente Próximo. Es Irán quien mantiene el equilibrio de fuerzas en el Líbano y el que apenas se ha tambaleado tras la bochornosa desaparición y regreso del primer ministro libanés Hariri, controlado por los saudíes con el fin de desequilibrar a Hizbolá. Bagdad, históricamente capital del califato islámico suní, se halla ahora bajo el control efectivo de Irán, en un proyecto de expansión que incluye igualmente a Yemen, dónde los persas estarían enviando presuntamente armas y asesores militares al movimiento hutí, una escisión del chiísmo, así como a los rebeldes en Afganistán. La alargada mano de Irán también se ha hecho sentir en Bahréin, respaldando a varios grupos opositores, y en Palestina, posicionándose con Hamas y con los movimientos de resistencia contra Israel. Resulta improbable que Irán se muestre dispuesta a renunciar a sus ambiciones regionales frente a Arabia Saudí, por mucho que la financiación de sus políticas en el exterior requiera de un inmenso presupuesto. Pero el régimen, de acuerdo con los analistas, necesita poner su economía en marcha, generando inversión extranjera e interna en diferentes sectores si quiere evitar la disidencia y las revueltas. Es la sostenibilidad a largo plazo de la propia república islámica la que está en juego en estas protestas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La primera ministra noruega se reúne con Trump tras ofrecerse a mediar entre palestinos e israelíes
La primera ministra de Noruega, la conservadora Erna Solberg, tiene previsto reunirse este miércoles en Washington con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Søreide llega a Washington, en la primera visita de Estado de 2018, tras una gira por Oriente Próximo. Allí hizo un llamamiento a palestinos e israelíes para que se reúnan en territorio noruego, después de que Washington dejara de ser un mediador válido tras anunciar su intención de trasladar la embajada a Jerusalén. «Tanto líderes israelíes como palestinos desean que Noruega facilite futuras conversaciones de paz», declaró la ministra de Exteriores noruega, Ine Eriksen Søreide, a la cadena de radiotelevisión noruega NRK, después de reunirse el domingo con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el lunes con el presidente palestino, Mahmud Abás, y el principal negociador Saeb Erekat. Søreide también asistirá a la reunión con Trump. Con la invitación a Israel y Palestina, Oslo busca volver a situarse como protagonista en negociaciones geopolíticas dirigidas a la resolución de conflictos internacionales. El anuncio del Ministerio de Exteriores noruego llega a menos de un mes de la entrega del Premio Nobel de la Paz a los suizos de la Campaña Internacional para Abolir las Armas Nucleares en el ayuntamiento de la capital escandinava, en parte boicoteado por varias potencias nucleares. Así como después de que la semana pasada Søreide anunciara que suspende la exportación de armas a Emiratos Árabes Unidos debido a la implicación de esta federación en la guerra civil de Yemen, que lleva ya casi nueve mil muertos desde del golpe de Estado en 2014. Realista sobre el proceso de paz Tras su primera gira internacional, la ministra conservadora ha hecho hincapié en que la situación sigue siendo difícil y que es realista sobre el proceso de paz, a lo que Erekat ha respondido que «Noruega nos ha ayudado antes, así que confiamos en ustedes». Nada más llegar el martes a Washington, Søreide ?que antes fue ministra de Defensa? aclaró que «es importante concentrarse en lo que Estados Unidos está haciendo en la actualidad», por lo que no sólo se reunirá con Trump sino también con el secretario de Estado, Rex Tillerson; el secretario de Defensa, James Mattis, y el Consejero de Seguridad Nacional, H. R. McMaster. El país nórdico fue sede de las conversaciones de paz que condujeron al Acuerdo de Oslo entre el Gobierno de Israel y la Organización de Liberación de Palestina en 1993.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Graves choques entre dos aliados de Arabia Saudí en la segunda ciudad de Yemen
Casi tres años después de la intervención armada de Arabia Saudí en Yemen, la nación más pobre de Oriente Próximo entra en una nueva fase de su laberinto con la irrupción de choques armados dentro de la coalición árabe suní que se enfrenta a los rebeldes chiíes (hutíes) apoyados por Irán. Por segundo día consecutivo, la segunda ciudad del país, Adén, fue escenario ayer de graves enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales del presidente Hadi y las milicias del exgobernador Al Zubeidi. El grupo armado del ex responsable de la provincia tiene como objetivo político final la secesión del sur de Yemen, pero hasta ahora combatía dentro de la coalición suní contra la rebelión de los chiíes, que controlan la capital, Saná. Los choques entre los dos aliados comenzaron tras la exigencia por parte de Al Zubeidi de una remodelación del gobierno para dar más entrada a miembros de su formación separatista. La negativa del presidente Hadi supuso la ruptura de hostilidades el pasado fin de semana en Adén, y el uso de artillería y carros de combate en una serie de movimientos tácticos de ambos lados para ganar territorio en la ciudad. El número de bajas oficiales no superó la docena, pero generó un parón más en el reparto de ayuda humanitaria de urgencia por parte de las agencias de la ONU. La división entre las fuerzas aliadas suníes refleja otra trama que, a la larga, puede ser más corrosiva para los planes expansionistas saudíes en su «patio trasero» yemení. Riad encabeza una coalición árabe en apoyo del régimen de Hadi junto a Emiratos Árabes Unidos, que a su vez es responsable de la financiación y formación de las milicias separatistas de Al Zubeidi. Esta circunstancia ha provocado un cruce de acusaciones en el seno de la alianza árabe, mucho menos sólida de lo que trata de hacer creer Riad.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump firma la orden ejecutiva para reactivar parte de las sanciones de EE. UU. contra Irán
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado este pasado lunes una orden ejecutiva para que a medianoche del martes (hora local) se reactiven parte de las sanciones dictadas por la Casa Blanca contra Irán, que habían quedado suspendidas gracias al acuerdo nuclear de 2015. Trump decidió el pasado mes de mayo retirar a Estados Unidos del acuerdo nuclear, por virtud del cual la República Islámica se comprometía a limitar su industria atómica a cambio de que la retirada progresiva de las sanciones internacionales en su contra. El magnate neoyorquino dio entonces un periodo de gracia de 90 días para mantener en suspenso las medidas punitivas, con la intención de que en este plazo de tiempo el régimen de los ayatolás accediera a negociar un nuevo pacto, algo a lo que el Gobierno de Hasán Rohani se ha negado. Este pasado lunes era el último de esos 90 días, por lo que Trump ha firmado ya la orden ejecutiva para que el 7 de agosto entren en vigor algunas de las sanciones suspendidas. En concreto, se recuperará la prohibición de comprar dólares, sobre las transacciones con riales y relativas a la deuda iraní, sobre el comercio de oro y otros metales preciosos, sobre el grafito, aluminio, hierro, cobre y el software para uso industrial y sobre el sector automovilístico. Las sanciones restantes, relativas a las transacciones petroleras, a las operaciones de instituciones financieras extranjeras con el Banco Central de Irán, a las actividades portuarias y al sector energético, se recuperarán el 5 de noviembre. En esa fecha, «la Administración también devolverá a la lista (de sancionados) a cientos de individuos, entidades, barcos y aviones» de Irán, ha avanzado la Casa Blanca en un comunicado. Trump ha defendido, en otra nota oficial, que la restauración de las medidas punitivas es un gesto coherente con la retirada estadounidense del «horrible» acuerdo nuclear, que «ha fracasado en su objetivo fundamental de bloquear todos los caminos hacia una bomba nuclear iraní y ha dado un salvavidas de dinero a una dictadura asesina». Según ha sostenido, «desde que se alcanzó, la agresión de Irán no ha hecho más que aumentar». «El régimen ha usado la lluvia de dinero que ha recibido bajo el JCPOA (siglas en inglés del nombre oficial del acuerdo) para desarrollar misiles con capacidad nuclear, financiar el terrorismo y alimentar conflictos en Oriente Próximo», ha afirmado. Trump ha ratificado su intención de «aplicar la máxima presión económica sobre el régimen» hasta que corrija su conducta. En estos tres meses, ha recordado, Estados Unidos ha dictado 17 rondas de sanciones designando a 145 empresas e individuos relacionados con la nación persa. No obstante, el mandatario norteamericano ha asegurado que sigue «abierto a alcanzar un acuerdo más completo que aborde el amplio rango de actividades malvadas del régimen, incluidos su programa de misiles balístico y su apoyo al terrorismo». Trump ha subrayado que Irán representa una amenaza para Estados Unidos y sus aliados y por eso ha instado a otros países a dar el mismo paso «para dejar claro al régimen que se enfrenta a una decisión: cambiar su comportamiento amenazante y desestabilizador y reintegrarse en la economía global o seguir por el camino del aislamiento económico». Algunos países ya han expresado su intención de reducir o cesar sus importaciones de crudo iraní, mientras que empresas internacionales han anunciado que dejarán el mercado iraní, ha valorado Trump. «Trabajaremos estrechamente con los países que hacen negocios con Irán para garantizar el pleno cumplimiento» de las nuevas sanciones, ha dicho. Los individuos y empresas que no lo hagan, ha advertido, «se arriesgan a graves consecuencias».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La Fiscalía de Arabia Saudí pide por primera vez la pena de muerte para una mujer activista
La Fiscalía de Arabia Saudí está buscando la pena de muerte contra cinco activistas defensores de Derechos Humanos que están actualmente siendo juzgados por un tribunal de terrorismo del país por cargos relacionados únicamente con su activismo pacífico, según ha informado Human Rights Watch (HRW). Entre los cinco activistas se encuentra Israa al Ghongham, que podría ser la primera mujer que se enfrenta a la pena de muerte por defender los Derechos Humanos. Según HRW, entre otras cosas, se les acusa de incitar a protestar, cantar canciones hostiles al régimen y participar en protestas en la región de Qatif. HRW ha asegurado que los cinco activistas han estado detenidos en prisión preventiva y sin representación legal durante dos años y su próximo juicio se llevará a cabo el 28 de octubre. «Cualquier ejecución es espantosa, pero buscar la pena de muerte para activistas como Israa al Ghomgham, que ni siquiera está acusada de comportamiento violento, es monstruosa», ha señalado la directora de HRW para Oriente Próximo, Sarah Leah Whitson. Al Ghomgham es una activista chií conocida por su participación y documentación de manifestaciones masivas que comenzaron en 2011, pidiendo el fin de la discriminación sistemática a la que se enfrentan los ciudadanos chiíes saudíes en el país de mayoría suní. Los activistas saudíes han afirmado a HRW que la reciente solicitud de la Fiscalía convierte a Al Ghomgham en la primera mujer activista en enfrentarse posiblemente a la pena de muerte por su trabajo, lo que supone un peligroso precedente para otras mujeres activistas que están actualmente detenidas, según la organización.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Al Ghomgham, la activista chií que puede convertirse en la primera mujer ejecutada en Arabia Saudí
Esraa al Ghomgham puede convertirse en la primera mujer que se enfrente a la pena de muerte en Arabia Saudí por la defensa de los derechos humanos. La Fiscalía solicita el máximo castigo para ella y otros cuatro activistas detenidos en 2015 y cuyo juicio se celebrará el 28 de octubre. La organización ALQST, grupo saudí de derechos humanos con sede en Londres, alertó a comienzos de semana de la situación a la que se enfrenta Al Ghomgham, de 29 años, y desde Human Rights Watch (HRW) denunciaron que ?cualquier ejecución es espantosa, pero buscar la pena de muerte para activistas como ella, que ni siquiera está acusada de comportamiento violento, es monstruosa", en palabras de su directora para Oriente Próximo, Sarah Leah Whitson. Durante los últimos días algunos medios informaron de su ejecución, pero resultó ser un bulo difundido por Press TV, canal en inglés que pertenece a Irán. El caso de esta activista es diferente al de la última oleada de detenciones que afectó en mayo a las principales defensoras de los derechos de la mujer en Arabia Saudí. Al Ghomgham pertenece a la minoría chií y documentó la oleada de protestas y la represión que afectó a la parte oriental del reino en 2011, en plena ?Primavera Árabe?. Los chiíes salieron a la calle para pedir el final de la discriminación que sufren a manos de la mayoría suní que ostenta el poder y que ve en esta minoría a un brazo al servicio de Irán, donde la mayoría es chií, para fomentar la inestabilidad. Oleada de detenciones La llegada al poder del joven príncipe Mohamed Bin Salman, de 32 años, ha abierto una fase de cambios en el reino cuya cara menos amable la forman la guerra en Yemen y la oleada de detenciones de activistas de derechos humanos. En mayo, a falta de un mes para que el reino permitiera a las mujeres conducir, las fuerzas de seguridad arrestaron a diez activistas, entre ellos Lujain Al Hathlul y Aziza Al Yusef, personas claves en la lucha por conseguir que se reconociera el derecho de la mujer a sentarse al volante. Según las voces críticas, el príncipe quiere monopolizar el eco de este tipo de avances sociales para que en lugar de parecer fruto de la lucha de muchos años, se perciban como una especie de bendición real. Esta campaña de arrestos recibió hace unos días la reprimenda oficial de Canadá lo que provocó el enfado de Riad que respondió con varias de medidas de castigo como la expulsión del embajador canadiense, la congelación de relaciones comerciales o la supresión temporal de los vuelos de la compañía nacional Al Saudia. Ningún otro país se ha sumado a la decisión de Canadá de criticar las violaciones de los derechos humanos en el reino.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Sadam Hussein: el punto débil del eje del mal
Tras los atentados del 11-S de 2001 en los Estados Unidos, George W. Bush puso en marcha la mayor operación de inteligencia de la historia para dar caza a Osama bin Laden, el cerebro de la matanza. Pero necesitaba hacer algo más y volvió su mirada hacia el eje del mal, en el que incluyó al iraní Mohammad Jatamí, al norcoreano Kim Jong-il y al iraquí Sadam Hussein. Los tres flirteaban con lo prohibido, ya que poseían armas químicas y estaban poniendo en marcha el embrión de su desarrollo nuclear con fines militares. Una vez constatado que Sadam era el punto débil de ese trípode, Bush hijo acometió la tarea que Bush padre no supo terminar con su Tormenta del Desierto en 1991: eliminar a Sadam. El 2 de agosto de 1990 cometió Sadam Hussein el mayor error de su vida: la invasión de Kuwait, país con el que mantenía una larga disputa territorial por los pozos de petróleo fronterizos. Occidente temió una llamarada que incendiase Oriente Próximo. «Se enciende el Golfo del petróleo», decía ABC en su portada.Y es que Hussein se había ganado a pulso un lugar destacado entre las grandes amenazas para la humanidad. En 1980, apenas un año después de llegar al poder, ya estaba en guerra con su teocrático vecino, el Irán de los ayatolás. Fueron ocho años de conflicto a la vieja usanza de la I Guerra Mundial: trincheras y gas mostaza, con miles y miles de muertos. El motivo fue el petróleo y nadie ganó la contienda. Aunque Sadam afianzó su posición tanto en Irak como en el seno de la Umma árabe, de la que llegó a considerarse un nuevo califa. Tan endiosado salió de aquella sangrienta contienda que, creyéndose el paladín del socialismo árabe, dos años después, el 2 de agosto de 1990, sus blindados invadían el vecino Kuwait y derrocaban a su emir, Yaber al Ahmad al Sabah. El temor a un estallido que abrazase todo Oriente Próximo sacudió a Occidente, pero pronto se disiparía: en apenas cinco meses, Washington puso en pie una coalición de 115 países que, entre el 17 de enero y el 11 de abril de 1991, derrotó por completo a Sadam. A la que se creía temible Guardia Republicana le faltó desierto para correr. Liberado Kuwait, Estados Unidos cometió, a su vez, un grave error al permitir a Sadam seguir en el poder. La década siguiente, el carnicero de Tikrit masacró a placer a su propio pueblo: kurdos, chiíes y a todo aquel que considerase un potencial opositor. Pero le estaba llegando su hora. El mazazo del 11-S, con Bin Laden huido, requería una respuesta, y Sadam Hussein fue el objetivo. Bush hijo orquestó una campaña internacional contra el tirano iraquí. So pretexto de su pretendido arsenal de armas de destrucción masiva, Irak fue invadido el 20 de marzo de 2003 y el 1 de mayo se declaraba el fin de las operaciones, con Sadam en fuga. El 13 de diciembre de ese año fue localizado en Tikrit, en un agujero, como una rata. Después de tres años de juicio sería ahorcado en Bagdad. El vídeo de su ejecución, de apenas dos minutos, daría la vuelta al mundo. Galería de imágenes Vea la galería completa (8 imágenes)
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