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Noticias de oriente proximo

24-12-2020 | Fuente: abc.es
La Casa Blanca estudia «blindar» al heredero Saudí
La Administración Trump se plantea otorgar a Mohammed bin Salman, el príncipe Heredero de Arabia Saudí, la inmunidad legal frente a una querella que le acusa de buscar el asesinato de un antiguo alto cargo de la inteligencia de su país, según ha desvelado «The Washington Post». Se trata de Saad Aljabri, un colaborador directo del anterior príncipe Heredero, Mohammed bin Nayef. Aljabri era uno de los líderes de antiterrorismo en Arabia Saudí y desarrolló relaciones fuertes con sus homólogos en Estados Unidos. Cuando Bin Salman se instauró como príncipe Heredero en 2015, Aljabri perdió su posición y en 2017 dejó Arabia Saudí. Ahora acusa a Bin Salman de querer asesinarle de la misma manera en la que se le acusó de ordenar la muerte del disidente y periodista Jamal Khashoggi en Estambul en el otoño de 2018. Un escuadrón saudí le asesinó y desmembró en el consulado saudí de la ciudad turca. Bin Salman ha negado cualquier implicación en los hechos. Petición de inmunidad La acusación de Aljabri, presentada el pasado verano, no contiene pruebas consistentes para determinar que Bin Salman planee su asesinato. Pero el mes pasado, funcionarios del Departamento de Estado de Estaddos Unidos le enviaron un cuestionario sobre la petición de Arabia Saudí de dar inmunidad a su príncipe Heredero. Si Bin Salman la obtiene, le eximiría de responsabilidades legales en Estados Unidos por ese caso y, quizá, se extenderían hasta las demandas presentadas en el país por la muerte de Khashoggi o por una operación de descrédito contra una periodista de la cadena Al Jazeera. Es habitual que jefes de Estado y de Gobierno extranjero reciban la inmunidad durante el ejercicio de su cargo. Donald Trump ha forjado una relación fuerte con Arabia Saudí y Bin Salman, y ha defendido en público al príncipe Heredero. Joe Biden, el que será su sucesor a partir del 20 de enero, ha asegurado que «revaluará» la relación con el país de Oriente Próximo, en medio de protestas en Estados Unidos por la muerte de Khashoggi y reiterados abusos y violaciones en derechos humanos. Trama rusa Está por ver si la inmunidad para Bin Salman llegará antes del fin de la presidencia de Trump, que en las últimas semanas en el cargo está utilizando sus poderes ejecutivos para conceder indultos. Esta semana ha anunciado veinte perdones presidenciales, incluidos dos condenados en la llamada «trama rusa», tres exdiputados republicanos y cuatro miembros de una empresa de seguridad estadounidense que protagonizaron una matanza de civiles iraquíes en 2007. Es muy probable que Trump amplíe los indultos de aquí al 20 de enero, entre especulaciones de que otorgue el perdón presidencial a miembros de su familia ?e incluso a sí mismo? para potenciales investigaciones federales en el futuro.
03-12-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. retira parte de su cuerpo diplomático de la Embajada en Irak por las tensiones con Irán
El Gobierno de Estados Unidos ha comenzado a retirar a la mitad de sus diplomáticos de la Embajada estadounidense en Bagdad, Irak, según fuentes del Departamento de Estado. Lo hace en medio de la escalada de tensiones con Irán, después del reciente asesinato del científico Mohsen Fajrizadé, considerado el director de su programa nuclear, y del cual Teherán responsabiliza a Israel, tradicional aliado de Washington. De acuerdo con la información ofrecida por estas fuentes al periódico estadounidense «Politico», la reducción de personal es «temporal», aunque debido a la situación actual ?con la inminente salida del presidente, Donald Trump, de la Casa Blanca? así como la cercanía del primer aniversario del asesinato llevado a cabo por Washington del general iraní Qasem Soleimani, por el cual Teherán ya advirtió de que tomaría represalias, no está claro cuándo se ampliará de nuevo el cuerpo diplomático. Entre esas «docenas» de diplomáticos y funcionarios que estarían ya dejando Irak, según estas fuentes, no estaría el actual embajador de Estados Unidos, Matthew Tueller, tal y como se ha encargado de confirmar el propio Departamento de Estado. Irak se ha convertido durante años en el escenario en el que Estados Unidos e Irán dirimen sus diferencias por el control y la influencia en Oriente Próximo. La amplia presencia de Washington en el país provoca que Teherán lance contra sus delegaciones diplomáticas los ataques de respuesta a las agresiones estadounidenses. Los días posteriores al asesinato de Soleimani, Teherán lanzó varios misiles sobre algunos de los asentamientos militares que Estados Unidos tiene desplegados en Irak, lo que provocó las quejas de la Administración Trump, que amenazó con cerrar por completo su Embajada en Irak.
30-11-2020 | Fuente: abc.es
El legado diplomático de Donald Trump
Llegó a la Casa Blanca defendiendo un mayor aislamiento de Estados Unidos en la escena internacional, pero lo cierto es que Donald J. Trump ha tenido una frenética actividad en el plano internacional. Aparte de su guerra comercial con China y su histórica visita a Corea del Norte, el presidente saliente ha colocado el cambio democrático en Cuba y Venezuela como una prioridad absoluta en Washington y ha apoyado sin ningún reparo a Israel en sus largas disputas con los palestinos y los vecinos árabes. El primer presidente que aplicó íntegro el embargo a Cuba Hay presentadas 26 demadas a empresas de todo el mundo por sus negocios en la isla. Cuando Donald Trump abandone la Casa Blanca lo hará como el primer presidente en la historia de Estados Unidos que se atrevió a aplicar íntegramente el embargo al régimen comunista en Cuba. Desde que en 1996 quedara vigente la ley del embargo, todos los presidentes antes de Trump, desde Bill Clinton hasta Barack Obama, suspendieron los títulos III y IV de esa ley, los que permiten entre otras cosas demandar en cortes norteamericanas a empresas extranjeras por explotar por beneficio económico propiedades confiscadas por el castrismo en la isla. Durante años, era una parte impensable del embargo, una ofensa al libre mercado, una penalización drástica que acabaría perjudicando no sólo a empresas españolas como Meliá o Iberia, sino también a estadounidenses. A Trump no le importó. Como no le importó aplicar un embargo íntegro sobre el crudo venezolano , que le ha hecho mucho daño a empresas estadounidenses como Chevron. Para el presidente, según dijo él mismo en varias ocasiones, era más importante la lucha contra los regímenes comunistas de lo que su gobierno bautizó como «la troica de la tiranía», el eje entre Venezuela, Cuba y Nicaragua. Según dijo el propio presidente en un acto en la Casa Blanca unos días antes de perder las elecciones: «Mi Administración apoya a los ciudadanos de Cuba, Nicaragua y Venezuela en su lucha por la libertad. Y trabajamos por ver el día en que este se convierta en un continente completamente libre. Y lo tendremos. Lo tendremos. Va a suceder». El convencimiento de Trump y su equipo es que al firmar un acuerdo diplomático que dio paso al deshielo con La Habana, el gobierno de Barack Obama y Joe Biden le dio un oxígeno al castrismo que le sirvió para incrementar sus injerencias en Venezuela, cuyo aparato de seguridad está completamente intervenido por miles de funcionarios cubanos. De izquierda a derecha, Raúl Castro, Maduro y Díaz-Canel, en La Habana - REUTERS Le va a ser muy difícil al demócrata Joe Biden desandar gran parte del camino ya recorrido por Trump en Iberoamérica. Al haber aplicado toda la ley del embargo cubano, hay ya abiertas 26 demandas en juzgados norteamericanos que afectan a compañías de 14 países, incluido España, pues están afectadas Barceló, BBVA, Iberia, Iberostar, Meliá y NH. Además, con Trump, el departamento de Estado ha aplicado una norma que le permite impedir la entrada a EE.UU. de los empresarios al frente de compañías afectadas porque hacen negocios con propiedades confiscadas por el comunismo en la isla. Esas denuncias ya están en marcha, y los demandantes, ciudadanos americanos, ya se atienen a la ley para exigir una compensación justa por las confiscaciones del régimen comunista. Según el senador Marco Rubio, él mismo de ascendencia cubana, y uno de los posibles candidatos a la presidencia en 2024, «durante 60 años, el régimen cubano ha forzado a millones a vivir en el exilio, desestabilizado a los países vecinos, dado refugio a prófugos de la justicia y a terroristas internacionales, y ha ganado millones traficando con bienes robados. Al iniciar el proceso de implementación del Título III y IV de la Ley Helms-Burton [la que regula el embargo], EE.UU. se asegura que el régimen cubano se hace responsable de sus crímenes, incluido su apoyo a la familia criminal y asesina de Maduro». Los socios de la OTAN gastan hoy mucho más en su defensa Uno de los objetivos de Donald Trump ha sido que Estados Unidos deje de ser percibido como el policía del mundo. En ese aislacionismo populista, el presidente ha cruzado una línea roja -otra- de la que todos sus predecesores se mantuvieron alejados: criticar a la OTAN , la alianza creada tras la II Guerra Mundial para contener el expansionismo soviético. No se ha ahorrado críticas a la mencionada OTAN el presidente, que la ha calificado hasta de «obsoleta». A sus socios en la alianza los ha tildado, con pocas excepciones, de «morosos», y se ha metido con especial saña con Alemania y su canciller, Angela Merkel. El objetivo: que los países que se lo pueden permitir en Europa, inviertan más en su propia defensa, sin depender tanto del amigo americano. Lo curioso es que al término de su primer y por ahora único mandato, Trump ha conseguido un notable aumento en el gasto de defensa de la OTAN. Los motivos son variados, y hay críticos que dicen que el mérito no es de Trump, pero lo cierto es que cuatro años tras su llegada a la Casa Blanca, Europa invierte más, mucho más, en su propia defensa. Cumbre de la OTAN en Bruselas, celebrado en 2017, primer año del mandato de Trump - EFE Según las estimaciones del propio organismo, los aliados de EE. UU. en Europa y Canadá aumentan en 2020 el gasto en defensa por sexto año consecutivo. Cuando Trump abandone la presidencia, Francia y Noruega se se habrán unido a Gran Bretaña, Estonia, Grecia, Letonia, Lituania, Polonia, Rumanía y EE.UU. como países que gastan más del 2% de su PIB en defensa, que es el compromiso adquirido por todos los socios. (España está entre los que menos invierten y por eso Trump ha sido especialmente crítico con el actual gobierno). En abril de 2019, el presidente invitó al Despacho Oval al secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, y le dijo, ante la prensa: «la OTAN es mucho más fuerte desde que yo soy presidente». El presidente vaticinó entonces que gracias a sus presiones sobre el resto de socios de la Alianza, el gasto de defensa combinado de todos los integrantes sumaría otros 100.000 millones de dólares antes del final de este mismo año. El gasto en defensa de las naciones de la OTAN fue de aproximadamente 1,03 billones de dólares en 2020. Apoyo sin reservas a un Israel que queda muy reforzado Trump no le pidió permiso a nadie para trasladar la embajada de Tel Aviv a Jerusalén. En 1995, el Capitolio, que entonces controlaban los republicanos, decidió que era ya hora de trasladar la embajada de Estados Unidos en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, la capital disputada con los palestinos. Bill Clinton congeló la entrada en vigor de la ley que aprobaron, y así la dejaron George Bush y Barack Obama. Estuvo en un cajón hasta que Donald Trump apareció en la Casa Blanca. En menos de dos años, ya había autorizado el traslado, que además vendió, en su estilo, como un gran negocio inmobiliario por lo lucrativo de la venta del edificio en Tel Aviv. El traslado de la embajada era otra de esas cosas que parecían imposibles en Washington, un movimiento que iba a incendiar de nuevo Oriente Próximo, una provocación impensable. Al presidente saliente le importó poco. Cuando lo anunció, dijo: «Sólo he admitido lo que es obvio: que Jerusalén es la capital de Israel». Y en cierto modo le dejó las manos atadas a su sucesor. Joe Biden ya ha dado indicaciones de que no devolverá la misión diplomática a Tel Aviv . Y aquel fue solo un primer paso en una política proisraelí de Trump que ha cambiado para siempre la dinámica entre el estado judío y la comunidad árabe. Los palestinos, ignorados, se han caído de la mesa de negociación. Trump le ha regalado a Israel el reconocimiento pleno de su anexión de los Altos del Golán y ha bendecido las colonias en Cisjordania. De hecho, el plan de paz que presentó hace menos de un año en la Casa Blanca era toda una autorización para anexionarse los asentamientos, resituando las fronteras del futuro estado palestino. El plan ofrecía, eso sí, a los palestinos inversiones de 50.000 millones de dólares para crear un millón de puestos de trabajo y doblar el PIB estimado de Cisjordania y Gaza combinadas. «En el mundo de los negocios, cuando un trato era duro de cerrar, decíamos de él, de broma, que era más difícil que un acuerdo entre palestinos e israelíes, pero ahora a ver qué sucede. Creo que este trato es bueno para todas las partes», dijo entonces Trump. El plan no ha llegado a ningún sitio, pero le sirvió a Netanyahu como excusa para demorar la anexión prevista del 30% de Cisjordania sin provocar un incendio entre sus bases. Netanyahu y Trump, en los acuerdos de paz que firmaron Israel, Bárein y Emiratos Árabes - AFP También ha reforzado Trump a Israel en su pulso con Irán, al sacar a EE.UU. del pacto nuclear, retomar duras sanciones y matar hace un año en un ataque con misiles al general Qassem Soleimani. Sólo por ese apoyo, ha podido Israel matar hace unos días al científico responsable de ese mismo programa nuclear sin temer represalias de consideración. Ese arrojo, le ha permitido a Trump hacer cosas impensables antes, como negociar dos acuerdos diplomáticos insólitos entre Israel y dos naciones árabes, Baréin y Emiratos Árabes Unidos, presentados solemenemente este septiembre como «los acuerdos de Abraham» . Son ambos pequeños estados, pero importantes aliados de Arabia Saudí, que ha sido el objetivo final. Trump sigue intentando firmar un acuerdo entre Jerusalén y Riad antes de irse de la Casa Blanca. La semana pasada estuvo en Arabia Saudí el jefe diplomático de EE.UU. Mike Pompeo con un invitado especial: el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en persona. Según el diputado republicano Mario Díaz-Balart, «en contraste con los fracasos de la administración anterior, que orquestó el terrible acuerdo con Irán y la entrega de millones de dólares a los mulás en Irán, el presidente Trump ha demostrado liderazgo en la zona. «En lugar de apaciguar a los mulás en Irán y trabajar para marginar a nuestro aliado democrático, Israel, el presidente Trump ha unido a nuestros coligados en la región, fortalecido a Israel y hecho que la paz sea más alcanzable», añadió este diputado, que ha sido un gran socio de Trump en el Capitolio.
27-11-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. se refuerza en el Golfo para proteger a sus aliados
Aun cuando se le acaban los días en la presidencia, Donald Trump ha autorizado de forma callada un rearme en el golfo Pérsico que ha pasado desapercibido en medio de sus denuncias de fraude en las elecciones del 3 de noviembre. Las tensiones entre Washington y Teherán, sin embargo, se hallan en un punto álgido, sobre todo por si Trump decide tomar alguna medida de último momento antes de que Joe Biden tome las riendas del gobierno. La semana pasada, el Pentágono autorizó a la Fuerza Aérea a volar un bombardero estratégico B-52 de Norteamérica a Oriente Próximo para «disuadir de agresiones y apaciguar a los socios y aliados estadounidenses». Según rezaba el comunicado del Comando Central en que se anunció.. Ver Más
23-11-2020 | Fuente: abc.es
Los nuevos nombramientos de Biden anuncian la vuelta al multilateralismo
Joe Biden celebró su victoria en las elecciones presidenciales de EE.UU. como un paso del «América primero» de Donald Trump al «América ha vuelto». Era una referencia a su apuesta por recuperar el multilateralismo y el liderazgo estadounidense en las organizaciones internacionales, tras cuatro años en los que la Administración Trump -con logros reseñables- hizo la guerra por su cuenta. El regreso al multilateralismo está por comprobarse a partir del 20 de enero, cuando Biden jure su cargo como presidente de EE.UU. Lo que sí ya ha vuelto es la vieja guardia de Biden y del que fuera su jefe, Barack Obama, a la dirección de la política exterior de EE.UU. El presidente electo ha anunciado los nombramientos clave de la diplomacia estadounidense y todos cumplen el mismo perfil: íntimos colaboradores de Biden desde hace décadas y veteranos de la Administración Obama. De entre ellos destaca Antony Blinken, el próximo secretario de Estado. Asesora a Biden en materia internacional desde sus años como presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, entre 1997 y 2008. Después fue su asesor de seguridad nacional cuando Obama eligió a Biden como vicepresidente y, en el segundo mandato de Obama, fue vicesecretario de Estado. Blinken ha defendido una política exterior de «liderazgo con la diplomacia», pero es también un alto cargo que ha impulsado el intervencionismo de EE.UU. en el mundo, algo que Trump se propuso corregir. Bajo su asesoramiento, Biden votó a favor de la Guerra en Irak, algo que después calificó de «error». También criticó las decisiones de la Administración Trump sobre salida de tropas de Oriente Próximo. El nombramiento de Blinken es un ejercicio de contraste con Trump. El primer secretario de Estado del multimillonario neoyorquino fue Rex Tillerson, consejero delegado de ExxonMobil, al que no conocía personalmente y sin experiencia en la Administración. Al mismo tiempo, colocó a gente de su círculo íntimo -también sin experiencia- a negociar asuntos de gran calado internacional: encargó a su yerno, Jared Kushner, el proceso de paz entre Israel y Palestina o la negociación comercial con México. El equipo Trump-Tillerson no duró mucho y le sustituyó pronto. La elección de Biden es, como el resto de la campaña que le ha llevado a ganar las elecciones, convencional y previsible: alguien que le asesora desde hace más de dos décadas -siguió a su lado tras su salida de la Casa Blanca- y que conoce a la perfección el Departamento de Estado. También es una decisión estratégica: los moderados republicanos ven a Blinken con mejores ojos que a la otra gran pretendiente del cargo, Susan Rice. Y Biden necesita que el Senado -con muchas probabilidades de que mantenga su mayoría republicana- apruebe sus nombramientos. Algo similar ocurre con el resto de elegidos. Su asesor de seguridad nacional será Jake Sullivan, un diplomático joven (43 años) pero con mucha experiencia. Tuvo ya ese puesto para el Biden vicepresidente -precisamente después de Blinken- y después fue uno de los principales asesores de Hillary Clinton cuando esta fue secretaria de Estado. Por su parte, Linda Thomas-Greenfield, diplomática de carrera y subsecretaria para asuntos de África de 2013 a 2017, será embajadora ante la ONU. Apuesta por el clima Además, Biden crea el puesto de enviado especia para el cambio climático, tras convertir el medioambiente en una de sus prioridades de campaña para contentar a las corrientes izquierdistas y al voto joven. Pondrá al frente a un veterano: John Kerry, compañero suyo en el Senado, candidato a la presidencia en 2004 y secretario de Estado con Obama. Biden ha defendido que una de las primeras decisiones al poner el pie en la Casa Blanca será impulsar la readmisión de EE.UU. en el Acuerdo de París. Obama fue uno de sus grandes promotores y Trump, además de desmantelar buena parte de la regulación medioambiental de su antecesor, sacó al país del acuerdo, lo que se hizo realidad a comienzos de este mes. «No tenemos tiempo que perder cuando se trata de nuestra seguridad nacional y nuestra política exterior», dijo Biden en un comunicado. «Necesito un equipo listo en el primer día en el cargo para ayudarme a recuperar el lugar de liderazgo de EE.UU., unir al mundo para hacer frente a los desafíos más importantes que enfrentamos y promover nuestra seguridad, prosperidad y valores». El mismo perfil cumple Avril Haines, que será la primera directora nacional de inteligencia, el cargo de mayor responsabilidad en este cargo, por encima de la dirección de la CIA. El puesto fue creado tras los ataques del 11-S para mejorar la coordinación entre las distintas agencias de inteligencia. Haines fue asesora de Biden como senador y, después, sirvió en diferentes responsabilidades en la Administración Obama: fue directora adjunta de la CIA y asesora adjunta de seguridad nacional para el entonces presidente de EE.UU.
20-11-2020 | Fuente: elpais.com
Tumbas de tres pisos para hacer frente a los muertos por la covid-19 en Teherán
La nueva ola del coronavirus sitúa a Irán como el país más afectado de Oriente Próximo con 815.000 contagiados y 43.000 fallecidos desde que empezó la pandemia
18-11-2020 | Fuente: abc.es
Pompeo denuncia con un gesto en Turquía la intolerancia religiosa
Ha sido una sorpresa y una alegría para el mundo ortodoxo y más aún para los griegos: Mike Pompeo, el secretario de Estado norteamericano, durante su gira por varios países de Europa y Oriente Próximo (que incluyen Francia, Georgia, Israel, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos) eligió visitar Estambul para entrevistarse solo con el Patriarca Ecuménico Ortodoxo Bartolomeo I. Durante su entrevista, Mike Pompeo, que viajó desde París donde se entrevistó con el presidente Emmanuel Macron y el ministro de Exteriores Jean-Yves Le Drian, destacó ayer que el Patriarcado Ecuménico es «un socio esencial mientras que continuamos defendiendo la libertad religiosa en el mundo entero». Acompañado por su esposa, visitaron también la Iglesia Patriarcal de San Jorge. Esta visita al líder de los ortodoxos, según el comunicado de la Secretaría de Estado norteamericana, trató de temas religiosos en Turquía y la región, así como para promover «nuestra firme postura sobre la libertad religiosa en todo el mundo». En primera escala de este viaje de Pompeo en París, Pompeo trató con el presidente Macron y otras autoridades temas de economía y seguridad, así como contraterrorismo y amenazas mundiales.Según declaró al diario francés Le Figaro, «Macron y yo estuvimos mucho tiempo hablando sobre las recientes acciones de Turquía y estamos de acuerdo en que son muy agresivas». El Patriarcado Ecuménico Ortodoxo es históricamente el primero entre todas las Iglesias Ortodoxas (primus inter pares) y se considera al Patriarca Ecuménico como el representante y líder espiritual de todos los cristianos ortodoxos. Se encuentra en Estambúl desde hace muchos siglos y su importancia creció durante el imperio bizantino. Ahora la situación con las autoridades turcas es tensa, dado que la comunidad griega del país es muy reducida (unas tres mil personas) y que la ley turca exige que todo Patriarca Ecuménico sea un ciudadano turco de nacimiento. Asimismo las autoridades turcas han expropiado propiedades eclesiásticas y cerraron en 1971 la Escuela Teológica de Halki (situada en la isla Heybeliada, en el Mar de Mármara). La reapertura de esta escuela, que incluye el seminario, sigue siendo una de las constantes exigencias de los ortodoxos y de todos los gobiernos griegos. El mismo Alexis Tsipras, visitó oficialmente como primer ministro la escuela en febrero de 2019 y distintos gobiernos norteamericanos apoyan dicha apertura, incluyendo Clinton en 1999 y Obama en 2009. Las autoridades turcas se mostraron dispuestas a entrevistarse también ayer con Pompeo, ofreciendo el que el Ministro de Exteriores Mevlüt Çavu?o?lu y otras autoridades se desplazaran desde Ankara para verle, algo que fue rechazado por el secretario de Estado norteamericano. Pompeo es miembro de la Iglesia Evangélica Presbiteriana cristiano evangelista (los evangelistas han apoyado mayoritariamente a Trump en las elecciones hace cuatro años y en las de hace pocos días) y los medios heleno americanos destacan que estaba acompañado por su esposa Susan, que describen como cristiana ortodoxa. En todo caso la esposa de Pompeo, que le ha acompañado en sus dos viajes oficiales a Grecia, uno en Atenas y otro en Creta durante la presidencia de Trump, ha visitado con gran interés las iglesias ortodoxas.
03-11-2020 | Fuente: abc.es
Muere Robert Fisk, los ojos de las guerras que azotan Oriente Próximo
«No quiero morir por una bala pasajera en El Cairo, ni por de un francotirador en Malula, ni por una explosión en Beirut. Quiero tiempo para terminar mi libro sobre la II Guerra Mundial. Mi padre vivió hasta los 90 años y yo quiero vivir mucho más para disfrutar de mi matrimonio y observar las ardillas en mi pequeño jardín de Dublín», confesó Robert Fisk al periodista sirio Ziad Haidar, del diario Al Watan, en uno de sus viajes a Damasco. El mítico corresponsal en Oriente Medio del diario británico The Independent no pudo cumplir ese sueño y falleció en Dublín, alejado de su amada Beirut, a los 74 años a causa de una complicación en la enfermedad que sufría. «Valiente, intransigente, decidido y absolutamente comprometido con descubrir la verdad a toda costa, Robert Fisk fue el mejor periodista de su generación», escribió su director, Christian Broughton, quien aseguró que «la llama que encendió en The Independent seguirá ardiendo». Una llama que se mantendrá también viva en dos de sus libros que son manuales imprescindibles para entender Oriente Próximo como «Pity The Nation» y «The Great War for Civilisation». Su trabajo de reportero arrancó en las páginas de Sunday Express y de allí dio el salto al The Times como corresponsal en Irlanda del Norte, Portugal y luego en Beirut, ciudad que se convirtió en su atalaya durante las últimas cuatro décadas. Cubrió la guerra civil libanesa, la invasión soviética de Afganistán, la revolución iraní, la invasión iraquí de Kuwait, la guerra de los Balcanes, las invasiones de Irak y Afganistán, la Primavera Árabe? hasta centrarse en sus últimos años en la guerra de Siria, que estalló en 2011. El reportero, nacido en Kent, fue uno de los pocos que tuvo la oportunidad de entrevistar a Osama Bin Laden y lo hizo en tres ocasiones (1993, 1997 y 1997). Antes, en 1982 fue el único periodista extranjero en la masacre de Hama, ciudad siria escenario de una operación a gran escala del presidente Hafez Al Assad contra los Hermanos Musulmanes, y uno de los pocos presentes en Sabra y Shatila, campos de refugiados palestinos en Líbano donde milicias cristianas mataron a cientos de personas. No ha llegado a los noventa, no podrá ver las ardillas en Dublín y disfrutar de la compañía de su esposa, la activista de los derechos humanos y cineasta Nelofer Pazira, pero nos deja ?This is Not a Movie?, un documental sobre su vida presentado hace unos meses en el que se sincera ante la cámara. Después de toda una vida de guerra en guerra a lo que temía de verdad el reportero británico es a que «lo que escribo no sirva para cambiar las cosas».
09-10-2020 | Fuente: abc.es
Las últimas sanciones de Washington aíslan a Irán del sistema financiero internacional
El Gobierno estadounidense ha asestado un duro golpe a Irán con una nueva ronda de sanciones destinada a aislar al régimen de los ayatolás de los sistemas financieros internacionales. Se trata de las penalizaciones más contundentes desde que Donald Trump decidió retirar a EE.UU. unilateralmente del acuerdo de desnuclearización de la república islámica, y llegan justo cuando esta se enfrenta a una de sus crisis económicas de mayor envergadura en años, agravada por la pandemia de coronavirus. Estas sanciones anunciadas por el Departamento de Estado norteamericano afectarán a 18 bancos iraníes y, lo más importante, penalizan a empresas, bancos y otras entidades financieras en terceros países, incluida Europa, que hagan negocios con ellos. De este modo, y dado que antes ya se había sancionado a otros bancos de ese país, el sector financiero de Irán queda completamente aislado del resto del mundo, con la excepción de los aliados tradicionales del régimen islamista, como Siria o Venezuela. Según dijo el jueves el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo: «Nuestras sanciones están dirigidas al régimen y sus funcionarios corruptos que se han aprovechado de la riqueza del pueblo iraní para alimentar su causa revolucionaria radical, que ha provocado un sufrimiento incalculable en todo Oriente Próximo y más allá. EE.UU. sigue apoyando al pueblo iraní, las víctimas que súfranlos abusos del régimen». Desafío a la ONU Ya el mes pasado, Washington anunció por su cuenta y riesgo que reimponía de forma unilateral todas las sanciones internacionales contra Irán, levantadas gracias del acuerdo nuclear. El Consejo de Seguridad de la ONU advirtió a EE.UU. que no tiene autoridad alguna para reimponer sanciones internacionales, desde luego no las que fueron aprobadas en el marco de la ONU, al ya no ser parte de ese acuerdo nuclear. Aun así, Trump ha mantenido sus rondas de sanciones, como demuestra el anuncio de esta semana. Estas sanciones implican que los países europeos que se han resistido a reanudar las sanciones sobre Irán por su programa nuclear, su fabricación de armamento y sus abusos de los derechos humanos, incluidas mujeres y minorías, se arriesgan a padecer sanciones de EE.UU. si mantienen lazos financieros con ese régimen teocrático. No es que Trump le tema a sancionar a aliados y adversarios. A la petrolera estatal rusa Rosneft la sancionó a principios de año porque estaba dando salida al crudo venezolano, sometido este como está a un embargo. Trump llega al final de su mandato y aunque ha debilitado notablemente el acuerdo nuclear de China, Francia, Rusia, Reino Unido y Alemania con Irán, negociado por Barack Obama (el actual presidente retiró a EE.UU. de él en 2018) no ha conseguido invalidarlo del todo, y de hecho la Unión Europea lo considera vigente y lo respeta. Por eso el mandatario estadounidense ha intensificado gradualmente las sanciones, penalizando incluso a a su sector petrolero, fuente principal de su riqueza.
07-10-2020 | Fuente: abc.es
Turquía intensifica su respaldo a Azerbaiyán en el conflicto de Nagorno Karabaj
Desde el primer momento, Turquía no ha dejado de apoyar la ofensiva azerbaiyana en Nagorno Karabaj. El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, evidenció nada más conocerse la decisión de Bakú de recurrir a la fuerza que, tras décadas de intentos infructuosos de resolver el contencioso, había «llegado el momento de que el pueblo hermano de Azerbaiyán recupere lo que le pertenece». Ayer, 10 días después del comienzo de los enfrentamientos armados, el ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, fue recibido en Bakú por el presidente azerbaiyano, Ilham Alíev. «He venido con la intención de demostrar una vez más a todo el mundo el apoyo de Turquía a Azerbaiyán. Hoy Azerbaiyán lucha por la liberación de sus territorios, y cuenta para ello con el potencial y la fuerza necesaria», manifestó Cavusoglu al comienzo del encuentro. Según sus palabras, «Azerbaiyán debe hoy, de una vez por todas, recuperar sus territorios. Este es su derecho y nosotros intentamos explicar por todos los medios la postura y la verdad de Azerbaiyán a la opinión pública mundial. Turquía está dispuesta a apoyar a Azerbaiyán en dicho asunto, pero también en la mesa de negociaciones y en el campo de batalla». «La comunidad internacional debe tomar partido en favor de Azerbaiyán y no poner al mismo nivel al ocupante y al ocupado», añadió el jefe de la Diplomacia turca. Reiterando las palabras de Erdogan, Cavusoglu dijo que el Grupo de Minsk de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), presidido por Francia, EEUU y Rusia, no hizo nada desde el alto el fuego de 1994 para lograr un arreglo del contencioso. «Carece de un plan concreto de resolución», dijo, y sostuvo que los karabajíes querían ahora crear un asentamiento de armenios procedentes de Oriente Próximo. «El mundo debe entender que esto así no podía continuar», deploró Cavusoglu. «Azerbaiyán no está sola» Confortado, Alíev señaló que «Azerbaiyán no está sola». Declaró que el apoyo de Ankara «nos da alas, siempre dije que Turquía juega un papel estabilizador en la zona. La hermandad entre Turquía y Azerbaiyán será la principal condición para garantizar la paz en la región». En sendas entrevistas concedidas el domingo y el lunes a medios turcos y árabes, el presidente azerbaiyano dejó claro que no habrá ningún alto el fuego hasta que las fuerzas armenias se retiren de Nagorno Karabaj. Por su parte, el primer ministro armenio, Nikol Pashinián, en declaraciones a la agencia France Presse, se mostró dispuesto a hacer «concesiones» a Azerbaiyán en relación con Nagorno-Karabaj, si las autoridades de Bakú también «muestran su disposición a ceder de igual manera». «Los conflictos deben ser resueltos sobre la base de concesiones mutuas», subrayó Pashinián. En cualquier caso, el jefe del Gobierno armenio afirmó que «sin el compromiso activo de Turquía, esta guerra no hubiera empezado». A su juicio, «la decisión de desencadenar la contienda fue motivada por el apoyo total otorgado por Turquía». «Estoy convencido de que, si la situación lo exige, Rusia cumplirá con sus obligaciones», en alusión a la alianza militar existente en el marco de la Organización de Tratado de Seguridad Colectiva (ODKB). Sin embargo, Rusia no parece por ahora muy por la labor de arriesgarse a un enfrentamiento frontal con Turquía ni tampoco a estropear sus relaciones con Azerbaiyán. El Kremlin informó ayer de una nueva conversación telefónica de Pashinián con el presidente Vladímir Putin, que lleva días insistiendo en la necesidad de detener la hostilidades e iniciar negociaciones para resolver el conflicto por la vía pacífica. Según el portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, «la situación en Nagorno Karabaj se degrada, sigue muriendo gente y esto es algo totalmente inaceptable». «Las partes enfrentadas tienen la obligación de cesar el fuego y sentarse a negociar», reiteró. Pero, después de una breve pausa que duró hasta pasado el mediodía, el Ejército azerbaiyano reanudó el lanzamiento de cohetes contra la castigada Stepanakert, la capital de Nagorno Karabaj. Varias organizaciones han denunciado el uso de munición prohibida contra Stepanakert como bombas de racimo.
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