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Noticias de oriente proximo

21-09-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. sanciona a Maduro por ayudar a Irán con su programa de armamento
El Gobierno de Estados Unidos ha dictado sanciones contra Nicolás Maduro por su papel en el programa armamentístico de Irán, además de contra el ministerio de Defensa de la República Islámica y otros funcionarios del régimen de los ayatolás. Es esta nueva ronda de sanciones de Donald Trump contra el régimen iraní, por su programa nuclear y de desarrollo de misiles balísticos. Es, sin embargo, la primera ocasión en que la Casa Blanca dicta sanciones contra la cúpula del chavismo por su alianza con Teherán después del acercamiento de este año entre ambos regímenes. Según ha dicho el presidente Trump en un comunicado, este es «un mensaje claro al régimen iraní y a aquellos en la comunidad internacional que se niegan a enfrentarse a Irán. EE.UU. no permitirá que el régimen iraní avance más en sus acciones para amenazar y aterrorizar al resto del mundo. Mi administración utilizará todas las herramientas a nuestra disposición para detener la estrategia de Irán para dotarse de armas nucleares, misiles balísticos y armas convencionales». En realidad, la Casa Blanca aplica unas sanciones sobre Irán que ha pedido al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que imponga, algo a lo que la mayoría de integrantes de este se ha opuesto. Finalmente, Trump dicta su propio embargo de armamento, y penaliza a Maduro de paso, a menos de dos semanas de que expire un embargo aprobado por la ONU. Incluso se han opuesto a EE.UU. sus aliados en Francia, Alemania y Reino Unido, alegando que Trump se retiró del acuerdo nuclear con Irán. Las sanciones que ha detallado el departamento de Estado afectan entre otros a seis personas y tres instituciones implicadas en programa nuclear iraní y otros tres individuos y cuatro instituciones que participan en el desarrollo de misiles balísticos. Además el presidente Trump ha vuelto a imponer por decreto un embargo integral sobre el comercio de armas con Irán, del que emanan las sanciones contra Maduro como cabeza del régimen venezolano. Según Mike Pompeo, el jefe de la diplomacia estadounidense, «Irán representa una amenaza única para el mundo. El régimen utiliza su programa nuclear para extorsionar a la comunidad internacional y amenazar la seguridad regional e internacional. Irán posee el arsenal de misiles balísticos más grande de Oriente Próximo y ha exportado tanto misiles como tecnología de producción de misiles a actores violentos extranjeros como las milicias hutíes en Yemen y los terroristas de Hezbollah en Líbano y Siria». Una advertencia A Maduro le acusa EE.UU. de «haber participado o intentado participar en actividades que contribuyen materialmente al suministro, venta o transferencia directa o indirecta hacia o desde Irán, o para el uso en Irán o en beneficio de Irán, de armas o material relacionado, incluidas piezas de repuesto». Es decir, sanciona al máximo dirigente del régimen venezolano por adquirir armas iraníes, algo que EE.UU. sospecha desde hace meses. Según un comunicado del departamento de Estado de EE.UU., las sanciones responden a «la relación entre la organización Industrias de la Defensa de Irán y su director Mehrdad Akhlaghi-Ketabchi, el Ministerio de Defensa y la rama logística de las Fuerzas Armadas de Irán, y los funcionarios venezolanos encabezados por el dictador ilegítimo de Venezuela, Nicolás Maduro». «Nuestra aplicación de sanciones a Maduro hoy es una advertencia que debe escucharse claramente en todo el mundo: no importa quién sea, quien viole el embargo de armas de la ONU sobre Irán corre el riesgo de recibir sanciones». En virtud de las sanciones que aplica el Tesoro de EE.UU., quedan congelados las propiedades y los bienes que los amonestados tengan en EE.UU. y se les prohíbe cualquier transacción con ciudadanos o entidades norteamericanos.
15-09-2020 | Fuente: abc.es
Trump anuncia que otros cinco países se sumarán a los acuerdos de EAU y Baréin con Israel
Donald Trump saludó este martes el «amanecer de un nuevo Oriente Próximo» durante la solemne ceremonia en que los representantes de Israel, Emiratos Árabes Unidos y Baréin firmaron un histórico acuerdo diplomático ante la columnata de la Casa Blanca. Momentos antes, el presidente estadounidense había avanzado que se están fraguando otros cinco acuerdos de paz de Israel con otras naciones árabes, sin dar más detalles. El que se ha firmado este martes en la Casa Blanca es el primer acuerdo diplomático de Israel con una nación árabe desde el que se selló en este mismo lugar en 1994 con Jordania. Consciente de la importancia del momento, el presidente Trump dijo que la firma que presenció «cambia el curso de la historia». «Gracias al coraje de los líderes presentes, damos un gran paso hacia un futuro en el que personas de todas las religiones y orígenes puedan vivir juntas en paz y prosperidad», dijo Trump. Por la parte israelí, participó el primer ministro Benjamín Netanyahu. Emiratos Árabes y a Bahrein optaron por no enviar a Washington a jefes de estado o de gobierno, y representaron a ambos sus ministros de Exteriores, Abdulá bin Zayed al Nahyan y Khalid bin Ahmed al Khalifa, respectivamente. «Este día es crucial en la historia», dijo Netanyahu, que tomó la palabra tras Trump, desde el balcón de la columnata. «Vivimos un nuevo amanecer de paz», añadió. El representante de Emiratos le dio las gracias por «detener la anexión de los territorios palestinos». «Este es un cambio en el corazón de Oriente Próximo», añadió el emiratí. Antes, Trump se vio en el Despacho Oval con los tres. A Netanyahu le dio una llave conmemorativa en color dorado. «Es la llave de la Casa Blanca», bromeó el presidente. El primer ministro israelí le respondió: «Usted tiene la llave al corazón del pueblo judío». Entonces, Trump predijo que «otros cinco países reconocerán pronto a Israel», sin detallar cuáles, aun ante las preguntas de los periodistas. Como en 1994 A pesar la pandemia, la presidencia invitó a unas 700 personas que se agolparon en una mañana otoñal e inusualmente fría en el jardín de la Casa Blanca para presenciar la firma de los acuerdos, que tuvo lugar en una disposición idéntica a la ceremonia de 1994, cuando Bill Clinton organizó la firma del pacto entre el primer ministro israelí Isaac Rabin y el rey Hussein de Jordania, ambos ya fallecidos. Meses antes, en 1993, Clinton había invitado aquí a Rabin y al líder palestino Yasir Arafat, y ambos se estrecharon la mano tras firmar el acuerdo negociado en Oslo, que puso fin a la primera intifada. El de ahora es un acuerdo en que los palestinos son meros espectadores, a los que Trump quiere forzar a sentarse de nuevo a la mesa de negociación, según dijo ayer en las bilaterales que tuvo con sus invitados en el Despacho Oval. La Autoridad Palestina, sin embargo, se ha retirado de cualquier diálogo por la intención de Israel de anexionarse gran parte de las colonias en Cisjordania, puesta entre paréntesis por este mismo acuerdo negociado ahora por la Casa Blanca con Emiratos primero y Bahrein después. Desde que llegó a la Casa Blanca, Trump no sólo ha mantenido si no que ha intensificado notablemente el apoyo tradicional y bipartidista de EE.UU. al Estado judío. Por ejemplo, ha trasladado la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén, ciudad que reconoce como capital irrenunciable de Israel y ha dado visto bueno a la anexión plena de los Altos del Golán, ocupados en la guerra de los Seis Días de 1967. De momento, Israel, fundado en 1948 como Estado judío, tiene acuerdos de paz con Egipto, Jordania y los dos estados del Golfo. Los acuerdos con Egipto y Jordania sí fueron de paz porque Israel llegó a estar en guerra con ambos. Los de ahora son acuerdos diplomáticos porque Israel dio ha estado en conflicto ni con Emiratos ni con Bahrein. Hasta hoy, como la mayoría de naciones árabes, ambos negaban la legitimidad del Estado judío.
11-09-2020 | Fuente: abc.es
Bahréin sigue los pasos de Emiratos Árabes y alcanza un acuerdo con Israel para normalizar sus relaciones
Los Gobiernos de Israel y Bahréin han alcanzado un acuerdo para normalizar sus relaciones diplomáticas, según ha anunciado este viernes el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con lo que Manama sigue los pasos de Emiratos Árabes Unidos (EAU), que forjó recientemente un pacto similar con el Ejecutivo israelí. Trump ha publicado en su cuenta en la red social Twitter un comunicado tripartito con el anuncio, que contempla que Israel y Bahréin «establezcan relaciones diplomáticas completas», algo que ha sido descrito como «un hito histórico para ahondar la paz en Oriente Próximo». «Abrir un diálogo directo entre estas dos sociedades dinámicas y economías avanzadas mantendrá la transformación positiva de Oriente Próximo e incrementará la estabilidad, seguridad y prosperidad en la región», añade el texto.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="en" dir="ltr">Joint Statement of the United States, the Kingdom of Bahrain, and the State of Israel <a href="https://t.co/xMquRkGtpM">pic.twitter.com/xMquRkGtpM</a></p>&mdash; Donald J. Trump (@realDonaldTrump) <a href="https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1304464848831631361?ref_src=twsrc%5Etfw">September 11, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Estados Unidos ha expresado además a Bahréin su «gratitud» por acoger en junio de 2019 una conferencia sobre la economía de Palestina que fue boicoteada por la Autoridad Palestina, que ha rechazado la mediación de Estados Unidos en el proceso de paz argumentando que mantiene una postura favorable a Israel. «Las partes continuarán sus esfuerzos en este sentido para lograr una resolución justa, exhaustiva y duradera al conflicto palestino-israelí que permita al pueblo palestino lograr todo su potencial», manifiesta el documento. Asimismo, refleja que Israel se ha mostrado de acuerdo en que «todos los musulmanes que lleguen en paz visiten y recen en la mezquita de Al Aqsa y otros lugares sagrados de Jerusalén, que seguirán abiertos para todos los fieles pacíficos de todas las fes». «Profunda gratitud» a Trump Por su parte, Israel y Bahréin han expresado su «profunda gratitud» a Trump por «su dedicación a la paz en la región» y su «postura pragmática y única» para "unir a las naciones». Bahréin ha aceptado además la invitación de Trump para participar el 15 de septiembre en el acto que se celebrará en la Casa Blanca para la firma del acuerdo de paz entre Israel y EAU, anunciado el 13 de agosto. «Otro hito histórico hoy. Nuestros dos grandes amigos Israel y Bahréin acuerdan un acuerdo de paz. El segundo país árabe en lograr la paz con Israel en 30 días», ha señalado el mandatario a través de su cuenta en la red social Twitter. El propio Trump había indicado el jueves durante una conferencia de prensa que un segundo país podría sumarse a la ceremonia que se celebrará la semana próxima para la ratificación del acuerdo entre Israel y EAU. «Podríamos tener otro país añadido», dijo, sin dar más detalles. El mandatario estadounidense incidió además en que «en un periodo relativamente corto de tiempo» habrá nuevos anuncios sobre acuerdos similares entre Israel y otros países de la región. «Habrá paz en Oriente Próximo», sostuvo. Traición a Jerusalén La Autoridad Palestina, que por ahora no ha reaccionado al anuncio, tildó el acuerdo entre Israel y EAU de «agresión contra el pueblo palestino» y «traición a Jerusalén». «Este acuerdo es un reconocimiento 'de facto' de Jerusalén como capital de Israel», criticó Nabil Abú Rudeina, portavoz del presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas. Por contra, la Liga Árabe se abstuvo el miércoles de aprobar una resolución presentada por las autoridades palestinas para condenar el acuerdo entre Israel y EAU, debido a las reticencias mostradas por varios de los países integrantes del bloque regional.
01-09-2020 | Fuente: abc.es
Hamás e Israel pactan un alto el fuego en Gaza tras un violento mes
El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) anunció ayer que ha pactado un alto el fuego con Israel para poner fin a la escalada del último mes en la que se han lanzado globos incendiarios desde Gaza, a los que Israel ha respondido con bombardeos. El Gobierno de Netanyahu no ha confirmado el acuerdo explícitamente, aunque sí lo ha hecho tácitamente al anunciar la reapertura de la zona de pesca de Gaza al completo y los pasos fronterizos a partir de este hoy. «Esta decisión será puesta a prueba sobre el terreno. Si Hamás, responsable de todas las acciones de la Franja de Gaza, no cumple con sus obligaciones, Israel actuará en consecuencia», explicó el enlace militar israelí con los palestinos en un comunicado recogido por el periódico «The Times of Israel». Hamás señaló que el acuerdo se ha logrado con la mediación del enviado qatarí Mohamed al Emadi, quien se ha reunido en la última semana con responsables de Hamás y de Israel. «En el marco de estas gestiones se anunciarán varios proyectos al servicio de nuestro pueblo en la Franja de Gaza que aliviarán nuestra crisis por el coronavirus», detalló Hamás. Al Emadi entregará además 30 millones de dólares a las autoridades de Gaza para la compra de combustible, abonar los salarios de los funcionarios y ayudar a los más desfavorecidos. El combustible es fundamental para Gaza, ya que su única central eléctrica funciona con diésel. Confinamiento por el Covid Este acuerdo se produce después de que la detección de más de 200 casos de coronavirus en la Franja de Gaza obligara el lunes a las autoridades de Hamás a decretar un estricto confinamiento, lo cual agrava la crisis humanitaria en la que está sumida el enclave. Los hospitales están en estado de emergencia. El territorio de Gaza está sumido en una precaria situación económica y sometido a un férreo bloqueo israelí desde 2007. El coordinador especial de Naciones Unidas para el Proceso de Paz en Oriente Próximo, Nickolay Mladenov, se ha felicitado por el acuerdo y ha destacado que permitirá a la ONU reanudar la asistencia a la población palestina. «Con el fin de los lanzamientos de artefactos incendiarios y los proyectiles y el restablecimiento del suministro eléctrico la ONU podrá concentrarse en la crisis del Covid-19», explicó el diplomático. La última oleada de violencia comenzó el 6 de agosto con el lanzamiento de decenas de globos incendiarios y explosivos hacia territorio israelí. En la última semana el enfrentamiento se agravó con el lanzamiento de misiles. El Ejército israelí ha respondido con bombardeos contra Hamás y el cierre total de la frontera desde el 16 de agosto, fecha en la que también se redujo radicalmente la zona autorizada para la pesca en la costa de Gaza. Globos incendiarios El Gobierno de Israel también vetó la entrada de gran parte de productos de todo tipo por el único paso fronterizo con el enclave, además de prohibir la entrada de combustible. La oficina israelí de coordinación para actividades en los territorios palestinos anunció que a partir de este martes se reabrirá el tráfico comercial con la franja por el cruce de Kerem Shalom, se restablecerá la entrada de combustible y se ampliará el área para pescar del enclave a una distancia de 15 millas náuticas. Según analistas locales, el reciente repunte de tensión y el retorno a la práctica de lanzar globos incendiarios desde el territorio de Gaza -que han quemado cientos de hectáreas en comunidades israelíes cercanas- fue un método de presión de Hamás para obligar a Israel a permitir la entrada en el enclave de El Amadi con apoyo financiero.
16-08-2020 | Fuente: abc.es
Muerte y resurrección de Beirut
«Vivimos en una ciudad zombi, estamos exhaustos, no tengo fuerzas ni para protestar», confiesa Richard Alam desde su apartamento del centro de Beirut, próximo al puerto. Suenan martillos y porrazos de fondo, pero por suerte su casa ha sufrido daños menores. Un milagro en medio del mar de destrucción que le rodea. Su voz es el reflejo del estado de ánimo de muchos beirutíes que siguen en shock tras la brutal explosión en la zona portuaria el 4 de agosto, que dejó 200 muertos, 6.000 heridos y a 300.000 personas sin hogar. «Podemos lograr victorias simbólicas como la dimisión del Gobierno, pero para cambiar el sistema necesitamos que los chiíes se sumen a la lucha y que la comunidad internacional presione de verdad. Tras la vista de Emmanuel Macron, parece que algo se mueve en el exterior, pero respecto a los chiíes, no hay señales de cambio», lamenta este responsable de Amnistía Internacional (AI) de 33 años. La explosión reactivó con fuerza las protestas que arrancaron el 17 de octubre. Miles de jóvenes volvieron a la plaza de los Mártires, en el corazón de la capital, para reclamar un cambio de sistema, el final de la corrupción y ahora también justicia para las víctimas. Lo que nació como protesta económica y social -la chispa que prendió la calle fue la intención del Gobierno de poner un impuesto a las llamadas por WhatsApp- se convirtió poco a poco en un desafío en toda regla a un modelo de gobierno sectario consolidado desde el final de la guerra civil en 1989. «La caída del régimen» Con el paso de las semanas, los cambios estéticos adoptados por las autoridades, como la llegada de Hasán Diab a la jefatura de Gobierno con la promesa de reformas, el cansancio y el coronavirus silenciaron las calles, pero la explosión ha reavivado las movilizaciones. «La gente quiere la caída del régimen», es el grito de guerra más repetido, el mismo que resonaba en Egipto, Túnez, Libia, Siria o Yemen en la «primavera árabe» de 2011. Ese «régimen», en un país con 6,8 millones de habitantes que reconoce 18 comunidades religiosas diferentes, es fruto de los Acuerdos de Taif. Los tres puestos principales de poder se reservan a los cristianos maronitas (presidente), musulmanes suníes (primer ministro), y chiíes (presidente del parlamento). Las armas callaron gracias al statu quo pactado por las distintas confesiones, los señores de la guerra se pasaron a la política y han estado tres décadas gobernando cada uno para su comunidad religiosa, no para todo un país, y fomentando el miedo al otro. Líbano se rige por clanes, con pequeños reinos de taifas donde impera el clientelismo. Los chiíes a quienes se refiere Richard son ahora la fuerza principal en el país gracias al partido milicia de Hizbolá. Esta formación creada por Irán en los 80 fue la única que no entregó su arsenal al final de la guerra y las voces críticas aseguran que ha crecido hasta consolidarse como un estado paralelo con una potencia militar mayor que la del Ejército nacional. Como partido forma parte del sistema y se beneficia del paraguas que cobija a todos los antiguos señores de la guerra; como milicia opera fuera del sistema con sus propias reglas. Una dualidad que todos conocen y temen en las calles. Mientras las bases de Hizbolá sigan fieles al partido, «las movilizaciones no conseguirán un cambio real», lamenta Richard, quien critica, pero entiende esta postura. Lo explica con una pregunta muy sencilla: «¿Recuerdas la guerra de 2006?». En aquel verano, después de 33 días de combates, los aviones de Israel destrozaron el sur de Beirut y en el norte, la zona ahora afectada ahora por la explosión, bares y discotecas estaban abiertos y seguían de fiesta pese a los 1.200 muertos. «Ahora que ocurre lo contrario, es complicado tener su solidaridad, el hueco es enorme, somos dos mundos diferentes en una misma ciudad», lamenta. Crisis de diez meses Líbano estaba en pleno desmoronamiento antes de que las 2.700 toneladas de nitrato de amonio volaran en el Almacén 12 del puerto. Con la explosión tocó fondo, porque no se trató de un ataque de un grupo yihadista o un bombardeo israelí, fue la culminación de décadas de dejadez, corrupción y negligencia. «Mi gobierno hizo esto», reza una de las pintadas en la zona cero. La estupefacción inicial se tornó en ira cuando se desveló que el material llevaba allí desde 2014 y que el primer ministro, Hasán Diab, y el presidente, Michel Aoun, recibieron a mediados de julio un informe para alertarles del peligro que corría Beirut. No hicieron caso. «Desde octubre vivimos un infierno y la explosión ha sido el remate. Me tiraba tres o cuatro horas de espera en el banco para poder sacar cien dólares, los cortes de electricidad son constantes, la basura se acumula en las calles? así era nuestro día a día y ahora mucho peor debido a los muertos y la destrucción», cuenta Richard. Como todo su círculo cercano, no tiene en la cabeza más que «emigrar, abandonar Líbano lo antes que pueda. No veo otra opción». En Oriente Próximo, Líbano es considerado «el país más grande del mundo» debido a su diáspora, que el Gobierno estima en 15 millones de personas. Algunos salieron de forma temporal y tras ganar dinero en el Golfo, regresaron. Los jóvenes que buscan abandonar ahora el país, no piensan regresar. Durante años, los libaneses que vivían alejados de los clanes sostenidos por los señores de la guerra podían hacer su vida gracias a que la libra se mantenía estable respecto al dólar, el sistema bancario parecía sólido y recibían divisas de la diáspora. Todo cambió con el colapso de la economía. La libra se hundió, los precios se dispararon, no existía estructura pública alguna para ayudar a la población y se esfumó para siempre esa imagen de «Suiza de Oriente Medio» que algún día mereció para mostrarse como un estado fallido. «Si esta explosión no hace cambiar a nuestros políticos, nada lo conseguirá. Debe ser un punto de inflexión no solo para cambiar las caras, sino para modificar la forma en la que funciona el país», señala Bassam Osman. Este médico residente de la Universidad Americana, de 27 años, estaba en el hospital en el momento del desastre y no salió hasta que pasaron 52 horas. Su relato en Twitter se hizo viral y mostró «una situación que ni los más veteranos recordaban en la época de la guerra, nunca nadie había vivido algo parecido». Pasada más de una semana comienza a notar el impacto psicológico y tiene problemas de sueño, flash-backs con escenas que no puede borrar de su cabeza, escucha gritos de los pacientes? «Llevábamos meses de depresión colectiva por la crisis económica, la falta de recursos y la llegada de la pandemia, hasta que se produjo la explosión. En el momento de la emergencia no tienes tiempo para preocuparte de tus emociones, debes actuar. Ahora estamos todos tocados. Se te saltan las lágrimas. ¡Dios mío! ¡Dios mío!» Se corta la conversación «Pensaba salir a estudiar mi especialidad como cardiólogo y no volver nunca, pero a diferencia de la mayoría de gente que me rodea, he cambiado de opinión. Voy a retrasar mi salida para intentar ayudar y cuando me toque viajar, lo haré pensando en regresar. Tengo una desconfianza absoluta en nuestros dirigentes, pero la respuesta de la comunidad internacional me da esperanza y hay luz al final del túnel», apunta Bassam. Con la devaluación de la moneda, su sueldo no llega a 200 euros. «Esto es un crimen contra la humanidad», escribe la socióloga Rima Majed en el portal Middle East Eye (MEE), «la calle volverá a explotar, pero esta vez será una guerra en toda regla o una revolución. (..) Si dejamos que esto pase sin que nadie pague por ello y sin una transición política seria, firmaremos nuestra sentencia de muerte». Una situación extrema para una ciudad extrema que, una vez más, debe renacer de sus escombros. Pendientes de la ayuda internacional El presidente libanés, Michel Aoun, cifró en 15.000 millones de dólares la cantidad que necesitan para hacer frente a los daños de la explosión en el puerto. La comunidad internacional, de momento, reunió 250 millones en una teleconferencia organizada por Francia y supeditó la llegada de más ayuda a las reformas política y económica del sistema. El alto nivel de corrupción en las instituciones llevó a los donantes a plantear un sistema de entrega directa del dinero a las agencias de Naciones Unidas o las organizaciones no gubernamentales que trabajan sobre el terreno, sin pasar por las manos del Gobierno. En medio del caos, la buena noticia llegó desde el puerto de Beirut, donde doce de las 16 grúas están operativas, lo que permitirá que siga abierta la puerta principal del país para la entrada de alimentos y ayuda. La explosión encendió todas las alarmas, porque este país importa el 80% de su comida. Con un gobierno desaparecido de las calles y a la espera de un sistema eficiente para el reparto de la ayuda internacional, los libaneses se autoorganizan con grupos de voluntarios para salir adelante. Según los últimos datos del Programa Mundial de Alimentos (PMA), poco antes de la explosión, dos hogares de cada tres en el país vieron caer sus ingresos y un 42% de las personas consultadas por el organismo internacional se endeudaron para comprar comida o pagar un alquiler. La inflación de los alimentos básicos se disparó un 109% entre septiembre y mayo, y ahora a esto hay que sumar las 300.000 personas que han perdido sus hogares.
14-08-2020 | Fuente: abc.es
Un hito para quien sepa verlo
El acuerdo anunciado ayer para la normalización de relaciones entre los Emiratos Árabes Unidos (EAU) e Israel es sin duda un hito histórico. El Reino emiratí se convierte en el tercer país árabe -después de Egipto y Jordania- en establecer relaciones con Israel desde las guerras árabe-israelíes que marcaron la segunda mitad del siglo XX y convirtieron Oriente Próximo en un polvorín mundial. Que ese paso, vital para la relajación de tensiones en el área, acelere el sueño de los palestinos de contar con su propio Estado es harina de otro costal, aunque aparentemente la cesión de Israel a EAU a cambio de las relaciones sea un regalo para ellos: no habrá declaración de soberanía hebrea sobre los asentamientos judíos de Cisjordania, tal como Netanyahu anunciaba en las últimas semanas. Como nunca llueve a gusto de todos, las albricias de medio mundo se han visto compensadas con las diatribas de la otra mitad, la que detesta a Israel y ve cartas ocultas en esta jugada. Uno de los negociadores palestinos, Hanan Ashrawi, pedía ayer en un tuit a los Emiratos: «No nos hagan este favor. No somos la hoja de parra de nadie». El círculo de poder en Cisjordania -por no hablar del radical de Gaza- considera que el pacto de Israel con EAU solo servirá para debilitar aún más el presunto frente árabe y musulmán contra el Estado hebreo. Si el día de mañana -calculan maliciosamente- Israel retoma sus planes de anexión de Cisjordania, el rico reino emiratí, fundido ya en una maraña de intereses con Israel, será un lastre para la forja de un frente árabe que desbarate esos planes. En esa actitud de recelo juegan al menos dos sofismas. El primero, creer que el mundo árabe está dispuesto a volver en bloque a la guerra contra Israel en favor del pueblo palestino; hace mucho que los árabes solo se levantan en armas contra sus vecinos de la misma religión. El segundo, subestimar el poder del diálogo y del desarrollo económico. Solo un pueblo palestino receptor de ayudas al desarrollo, económico y educativo, podrá pactar con Israel la consecución de su Estado. Y esas ayudas a partir de ahora también podrán llegar desde los Emiratos.
13-08-2020 | Fuente: abc.es
Israel frena la anexión de Cisjordania a cambio de la paz con Emiratos Árabes Unidos
El «acuerdo del siglo» que anunció Donald Trump no ha traído la paz entre israelíes y palestinos, pero el presidente estadounidense sorprendió al mundo este jueves al anunciar otro «histórico acuerdo de paz», esta vez entre Israel y Emiratos Árabes Unidos (EAU). «El primer ministro Benjamín Netanyahu y el jeque Mohamed bin Zayed, vicecomandante supremo de los Emiratos Árabes Unidos, conversaron hoy y acordaron la completa normalización de las relaciones entre Israel y los Emiratos Árabes Unidos», recoge el texto de un pacto cuya primera consecuencia es que el Estado judío frena su plan de anexión de Cisjordania. En Israel se acogió la noticia con la esperanza de que sea el primer paso hacia nuevos acuerdos con otros países árabes, pero los palestinos rechazaron la normalización y calificaron el pacto de «puñalada por la espalda». En la fotografía general de Oriente Próximo supone un paso adelante en el eje anti-Irán liderado por Trump. Si la hoja de ruta acordada sale adelante, los Emiratos será el tercer país árabe en normalizar sus relaciones después de Egipto (1979) y Jordania (1984) y abrirá las puertas del golfo Pérsico a Israel. El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, comparó este día precisamente con los que marcaron los acuerdos con egipcios y jordanos, y dijo que espera que sea «la promesa de un mejor futuro para la región». El tema israelí es muy delicado en el mundo árabe y las autoridades emiratíes lo anunciaron en sus medios como «un acuerdo para frenar la anexión de territorios palestinos», a cambio de «una cooperación para establecer relaciones bilaterales», según los mensajes en Twitter del príncipe Mohamed. El ministro de Relaciones Exteriores, Anwar Gargash, también realizó una lectura en clave palestina y consideró esta decisión como «un paso valiente para llegar a una solución de dos Estados, dando tiempo a las negociaciones». Frenar la anexión, sin embargo, no supone el fin de la expansión de los asentamientos, el motivo por el que los palestinos decidieron suspender el diálogo con Israel. Un primer paso Para Netanyahu, como para Trump, es «histórico» y para su ministro de Exteriores, Gabi Azkhenazi, es la llave que ofrecerá «oportunidades para futuros pactos». Las relaciones con Emiratos eran muy estrechas y este acuerdo hace oficial una normalización que era oficiosa, una situación parecida a la que se vive con otros países como Arabia Saudí y Baréin. En la otra orilla de este golfo Pérsico, en Irán, la agencia Tasnim, vinculada a los Guardianes de la Revolución, calificó la situación de «vergonzosa». El columnista del diario «Haaretz» Anshel Pfeffer apuntó que «durante treinta años la izquierda israelí y la comunidad internacional han repetido que Israel solo tendría relaciones con el mundo árabe solo si reconocía el Estado palestino. El mundo árabe les ha demostrado que no es así». Enfado palestino Aunque desde Emiratos venden el acuerdo como un paso adelante para los palestinos, está claro que no consultaron con las autoridades de Ramala antes de sellarlo. «Los EAU han sacado a la luz sus tratos secretos-normalización con Israel. Por favor, no nos hagan un favor. No somos la hoja de parra de nadie», escribió Hanan Ashrawi, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), en las redes sociales. Hazem Qasem, portavoz de Hamás, declaró a la agencia AFP que «rechazamos y condenamos este acuerdo. No ayuda a la causa palestina, sino que es visto como la continuación de la negación de los derechos del pueblo palestino». Los islamistas, como Yihad Islámica, emplearon la expresión «puñalada por la espalda» para calificar el paso dado por EAU.
07-08-2020 | Fuente: abc.es
Un exjefe de Inteligencia acusa a Bin Salman de querer asesinarle
Casi dos años después del brutal asesinato del disidente saudí Jamal Khashoggi, el exjefe de Inteligencia del régimen wahabí Saad al Yabri ha presentado ante la Justicia norteamericana una demanda contra el príncipe heredero, Mohamed bin Salman, acusándole de querer repetir con él una operación similar para silenciarle. A través de sus abogados, Al Yabri -que huyó de Arabia Saudí en 2017- afirma que Bin Salman «envió un escuadrón» a Canadá, donde está refugiado, «para asesinarle». En el escrito judicial, Al Yabri afirma que dos semanas después del asesinato y descuartizamiento de Khashoggi en el consulado saudí de Estambul, Bin Salman envió un grupo de 50 personas a Canadá -el llamado Escuadrón del Tigre- para acabar con su vida. En ese grupo siniestro figuraban, según la prensa nortemericana, algunos de los que participaron en el asesinato de Khashoggi; entre ellos algunos médicos forenses, con instrumental para limpiar las huellas del crimen. Según la demanda presentada ante un juzgado en Washington, el intento de asesinato del exministro del Interior y jefe de la Inteligencia saudí fue desactivado por la Policía de fronteras canadiense, que sospechó del comportamiento del grupo a su llegada al aeropuerto. Por alguna razón que no se explica, Al Yabri prefirió esperar casi dos años a presentar la denuncia, que se produce semanas después de que la prensa norteamericana haya informado de nuevos intentos de chantaje para que Al Yabri «se entregue voluntariamente y se desplace a Riad». El exjefe del espionaje saudí dejó en su país muchos familiares, y en particular dos hijos de quienes se desconoce el paradero y que podrían estar siendo utilizados por el Gobierno de Riad para atraer al padre. Aunque no estaba ya en el reino cuando se produjo el asesinato de Kashoggi, Saad al Yabri dispondría de «grabaciones» que demuestran la responsabilidad de Bin Salman, el hombre fuerte de Arabia Saudí dada la enfermedad de su padre, en el crimen del líder disidente hace dos años. «Pocos lugares guardan información más delicada, humillante y condenatoria sobre el acusado Bin Salman que la mente y la memoria del Dr. Saad, excepto quizás las grabaciones que el Dr. Saad hizo como anticipo de su (intento de) asesinato», dice el documento. «Es por eso que el acusado Bin Salmán, lo quiere muerto -agrega-, y por lo que el acusado Bin Salman ha trabajado para lograr su objetivo en los últimos tres años». La enemistad entre Al Yabri y el príncipe heredero saudí se remonta al golpe palaciego de 2017, en el que el rey Salman destituyó a su sobrino Bin Nayef del puesto de heredero y puso en su lugar a su hijo pequeño, Bin Salman. Al Yabri habría trabajado junto a Bin Nayef en el Ministerio del Interior y se consideraba por tanto rival del nuevo círculo de poder. Otra vuelta de tuerca La demanda presentada ante la Justicia norteamericana es un nuevo golpe a las ya delicadas relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudí, en teoría su principal aliado en Oriente Próximo. El «caso Kashoggui» es uno de los causantes de haber llevado al límite la actitud por lo general pragmática y transigente de la Casa Blanca hacia los abusos de los derechos humanos en el reino saudí, que han conocido un «crescendo» desde la llegada al poder del joven Bin Salman. El 2 de octubre de 2018, el periodista Khashoggi -exdirector de varios medios en su país, columnista del «Washington Post», dos millones de seguidores en Twitter- entró en el consulado saudí de Estambul para no salir vivo jamás. Un mes más tarde, la CIA llegó a la conclusión de que su asesinato brutal había sido una orden directa de Mohamed bin Salman para acallar la voz crítica más prominente en los medios internacionales, La Inteligencia norteamericana había interceptado, según se filtró, conversaciones entre el Príncipe heredero y dos de sus colaboradores más directos para hablar de la operación. Alguna de de esas grabaciones podrían ser hoy uno de los seguros de vida de otro disidente conspicuo, Saad al Yabri.
07-08-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. analiza si Riad puede llegar a desarrollar un arma nuclear
El príncipe heredero Mohamed bin Salman ya anunció, por estas mismas fechas el año pasado, que tenía intención de explorar el desarrollo de armas nucleares si Irán, su principal rival en Oriente Próximo, seguía avanzando por ese camino. Ahora, Estados Unidos está investigando la capacidad de Arabia Saudí en la producción y enriquecimiento de uranio para crear combustible atómico, que pueda poner al reino en el camino hacia el desarrollo de armas nucleares. Así lo revela un informe revelado ayer por el periódico «The New York Times», en el que las agencias de inteligencia norteamericanas realizan «un análisis clasificado sobre los esfuerzos que se están realizando dentro del país árabe, de la mano de China, con miras a iniciar un eventual enriquecimiento de combustible para armas nucleares». Esto ha encendido las alarmas en Washington sobre la posibilidad de que Riad y Pekín «mantengan en secreto un proceso de enriquecimiento de uranio crudo». Arabia Saudí, un aliado histórico de EE.UU. con el que mantiene una relación basada en el intercambio de petróleo por armas y protección, no ha ocultado su determinación de disponer de todo el ciclo nuclear, una decisión controvertida que aviva la escalada atómica en la región, en plena disputa estadounidense con el programa iraní. Según el rotativo neoyorquino, la inteligencia norteamericana «ha identificado una estructura recién terminada cerca de un área de producción de paneles solares en Riad» y añadió que algunos analistas gubernamentales «sospechan que podría ser uno de varios sitios nucleares no declarado». En referencia al incipiente programa nuclear saudí, EE.UU. asegura que «pasarán años antes de que el país tenga la capacidad de producir una sola ojiva nuclear». Arabia Saudita y China han anunciado públicamente una serie de proyectos nucleares conjuntos en el reino, incluido uno para extraer uranio del agua de mar, con el objetivo de ayudar al reino a desarrollar un programa de energía nuclear o convertirse en exportador de uranio.
29-07-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. advierte que la V Flota «repelerá cualquier agresión»
En apariencia, el Gobierno de Estados Unidos no ha querido sobrerreaccionar ante el reciente ejercicio de la Guardia Revolucionaria iraní durante el cual lanzó misiles contra una réplica de un portaaviones norteamericano. «No buscamos conflictos», dijo ayer la comandante Rebecca Rebarich, que es la portavoz de la Quinta Flota de la Armada de EE.UU., cuyo cuartel está en Bahréin. «No podemos opinar sobre lo que Irán espera lograr con esta réplica, o qué valor estratégico esperarían obtener al usar tal réplica en un escenario de entrenamiento. Pero seguimos preparados para defender las fuerzas e intereses estadounidenses ante las amenazas marítimas en la región», añadió. A nadie se le escapa en Washington, sin embargo, que la réplica es idéntica a los buques de clase Nimitz con los que la Armada de los EE.UU. navega habitualmente por el Golfo Pérsico. Aun así, en meses recientes la Casa Blanca se ha esforzado en reducir la tensión con Irán, aun después de la muerte hace meses, en un ataque con misiles, del general Qassem Suleimani, comandante de las temidas Fuerzas Quds. Irán, cuyo programa nuclear fue uno de los puntos de interés centrales de la política exterior de Donald Trump al inicio del mandato, ha quedado algo relegado a un segundo plano, ante el ascenso de China como gran rival del presidente en la escena internacional a medida que se acercan las elecciones. Contención Hace apenas unos meses, sin embargo, ambos países estaban al borde de lo que parecía un conflicto inevitable. Tras la muerte de Suleimani, ordenada por Trump el 3 de enero, Irán respondió con un ataque con misiles a bases estadounidenses en Irak. Después, Trump rehusó responder, alegando que no hubo bajas en esos ataques. «Le voy a pedir a la OTAN que se implique más en Oriente Próximo», dijo entonces el presidente, dando para él por zanjada la crisis. Cierto es que, dado como es a cambiar de parecer, días antes el presidente Trump había amenazado con bombardear las joyas históricas de Irán, algo que escandalizó a la comunidad internacional. Tras la condena dentro y fuera de EE.UU., Trump admitió durante una recepción: «Respetaré lo que diga la ley. Pero vale la pena recordar que matan a nuestra gente, se inmolan contra nuestros ciudadanos, pero tenemos que ser muy cuidadosos con sus tesoros culturales». Hace algo más de un año, la República Islámica derribó un dron de vigilancia de EE.UU. en el estrecho de Ormuz, en lo que el Pentágono mantiene que eran aguas internacionales. El presidente ordenó entonces un ataque con misiles, pero al ser informado de que este provocaría al menos unas 150 bajas, abortó la operación. Según dijo después en redes sociales, no le parecía «una respuesta proporcional al derribo de un dron» sin tripulantes. Irán ha sido tradicionalmente un enigma para la Casa Blanca, punto central en las agendas de todos los presidentes desde finales de los años 70. Es una nación adversaria de EE.UU. que en 1979 asaltó la embajada norteamericana y tomó 52 rehenes, probablemente hizo caer a Jimmy Carter por ello, ha desarrollado uno de los más complejos programas nucleares del mundo y se ha enfrentado por igual a Israel y Arabia Saudí, los más firmes aliados de Washington en el Golfo. Un pie en Venezuela Recientemente, ante la alarma de la Casa Blanca, el régimen de los ayatolás ha brindado ayuda al régimen de Nicolás Maduro en Venezuela, enviando gasolina para ayudar al chavismo a sortear una alarmante escasez. Aunque desde abril EE.UU. tiene uno de los mayores despliegues militares de su historia en el Caribe, su Armada finalmente no hizo nada para impedir la llegada de aquellos buques iraníes con gasolina a la costa venezolana. EE.UU. también ha denunciado el desembarco de la temida Fuerza Quds en Irán para apoyar al régimen de Maduro.
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