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Noticias de oriente medio

09-11-2018 | Fuente: abc.es
La investigadora Leyla Hamad, especialista en Yemen: «Es el patio trasero de Arabia Saudí»
Cuando el diario estadounidense The New York Times publicó la fotografía de la niña yemení malnutrida Amal Hussain, fallecida días más tarde, muchos descubrieron que la guerra que arrasa Yemen desde hace años se traduce en el sufrimiento real de seres humanos, y no en un mero compendio de números. Según datos de Naciones Unidas, de los 23 millones de habitantes de Yemen, al menos 18 sufren riesgo de hambruna; 8,2 millones ignoran cuándo volverán a comer, y 16 no tienen acceso a la sanidad, escenario que permite que a la falta de alimentos se sume una epidemia de cólera. «Están llevando a la población al extremo. La guerra es el único medio de supervivencia», lamenta Leyla Hamad Zahonero (Madrid, 1979) , investigadora de la Universidad Autónoma de Madrid, coatura de «Yemen. La clave olvidada del mundo árabe» (Alianza, 2014) y especialista del país árabe, donde vivió cinco años y al que consagró su tesis doctoral. «La gente lucha para llevar un plato de comida a su familia», explica a ABC. Desconocido y complejo, Yemen se sitúa al sur de la Península Arábiga, y tiene una extensión similar a la de Francia. Hasta su unificación en 1990, estuvo dividido en dos: la República Árabe de Yemen, o Yemen del Norte, y la República Democrática Popular del Yemen, o Yemen del Sur. La trayectoria histórica previa de ambos territorios también fue muy diferente. Además, en Yemen conviven suníes y chiíes, las dos principales sectas del islam, y también un gran número de tribus. La primavera árabe de 2011 se saldó con el traspaso del poder del que fuera presidente durante tres décadas, Alí Abdulá Saleh, a un antiguo colaborador, Abdo Rabu Mansur Hadi. La guerra llegó poco después. «La guerra -denuncia Hamad- tiene aspectos lucrativos, porque hay gente que se enriquece dentro y fuera del país». Lo que viene a continuación es una larga entrevista con esta investigadora, donde repasamos el pasado y el presente de un país que se desangra entre la indiferencia. «La poesía tribal permitió la transmisión de la primavera árabe en Yemen» Usted llegó a Yemen antes de la primavera árabe. ¿Qué cambios hubo en el país durante ese proceso? ¿Qué lugares visitó? Visité casi todo Yemen. Llegué en 2004, cuando el país era muy diferente. Como el secuestro de extranjeros por parte de las tribus era muy frecuente, el Ministerio de Trabajo tenía que emitir unos permisos para poder viajar, pero yo tenía contactos allí, sobre todo en las tribus, porque vivía con un líder tribal y con su familia. Cuando quería moveme, me ponía la indumentaria yemení, me hacía pasar por una ciudadana más, y me pasaba los controles del Gobierno. Puede ir a todas las regiones salvo a Sadah, porque la guerra con los hutíes empezó en 2003, y ya no se podía ir con seguridad. ¿Cómo definiría las tribus? ¿Qué papel desempeñan exactamente? En Yemen, los hombres tribales representan solo el 25 o el 30 por ciento de la población, pero la afiliación tribal es muy importante tanto para los hombres tribales como para los no tribales. Su simbología está muy presente en la vida de los yemeníes, porque las normas de la tribu condicionan sus vidas. El presidente que estuvo en el poder durante 33 años, Alí Abdalá Saleh, atrajo a las élites de las tribus a los círculos de poder. Así ganaba su apoyo. Como consecuencia, las tribus estaban sobrerrepresentadas en las instituciones estatales. Además, agentes extranjeros, como Arabia Saudí, también pagaban a los líderes tribales para que gravitaran en su órbita. Había un cisma entre los miembros de la tribu que se quedaban en las aldeas y las élites que vivían en sus mansiones de Saná, pagadas por Riad y que eran parte del Consejo Consultivo. Con ese protagonismo de las tribus, ¿qué importancia tenían los partidos en la articulación de la vida política de Yemen? Los partidos políticos también tuvieron mucha relevancia en Yemen. En 1990, Yemen del Norte y Yemen del Sur se unificaron a través de la democracia. Los dos países eran antagónicos: Yemen del Norte era un país tribal e islámico, y Yemen del Sur, un país comunista. La democracia alcanzó un desarrollo muy interesante en el Yemen unificado gracias al reconocimiento de los partidos políticos. Por tanto, aunque las formaciones también tenían presencia tribal, había una tradición partidaria en el país. Lo que pasó es que luego, a partir de 1993, se tendió al unipolarismo político de Saleh, que se convirtió en un presidente cada vez más autoritario. Sin ser represor, sí creó un sistema de neoclientelismo, cooptando a los líderes políticos de las tribus y de los partidos. Controlaba el poder y a la oposición y seguía celebrando elecciones. Yo fui observadora internacional en unas y, aunque había pequeños fraudes, eran bastante transparentes para lo que hay en Oriente Medio. El problema es que la trampa autoritaria estaba hecha de antes, porque Saleh había comprado a las formaciones políticas. Los problemas que causaron la revolución de 2011 comenzaron entre 2008 y 2009. ¿Qué problemas? Hubo un bloqueo a raíz de una reforma de la ley electoral entre el partido de Saleh, que era el Congreso General del Pueblo, y una plataforma de oposición, el Encuentro Común. También hubo un conato de ley para que el hijo de Saleh fuera su heredero en el cargo. Se convocaron elecciones, se suspendieron, unos dijeron que las iban a boicotear.. Empezó a surgir una resistencia social al poder de Saleh. Tras las revoluciones en Túnez y en Egipto, los muchachos salieron a la calle, y comenzaron las manifestaciones. Yo viví ese momento, que fue espectacular y rico. ¿Cómo se contagió Yemen de las primaveras árabes que habían estallado en otros países musulmanes, como Túnez, Egipto o Siria? Durante muchos meses, se dijo que las revueltas no iban a llegar a Yemen, porque era un país tribal, rural y que no tenía internet. Pero existían otras herramientas para la comunicación, como la poesía tribal. ¿La poesía tribal? Sí. En Yemen, todos son poetas. Las tribus tienen un respeto alucinante por la poesía. Les encanta. Como mecanismo de transmisión, está muy presente en la vida rural. Así que se escribieron poesías sobre la revolución. Por otro lado, Saleh, que tenía muchas cosas malas, no era un dictador a la usanza. No había censura. Recuerdo, muy bien además, que durante la revolución egipcia, cuando los manifestantes estaban en la plaza Tahrir, la televisión ponía bailes regionales. En Yemen, daban un debate en el que se hablaba de lo que estaba ocurriendo, y donde se veía a la gente joven acampada en la plaza del Cambio, pidiendo la caída del régimen. Es cierto que los invitados podían tener una tendencia, pero no se escondía lo que estaba sucediendo. Hubo muertos, aunque el régimen no fue excesivamente represor. La revolución de Yemen fue secuestrada por el antiguo «establishment». En Yemen, ¿cómo se pasó de la revolución a la guerra? En un principio, pareció que la revuelta había sido un éxito. Durante las manifestaciones, hubo un día que se llamó de la Dignidad, el 18 de marzo de 2011. Se produjo una matanza en la plaza del Cambio, donde murieron 54 personas. Algunos líderes del partido de Saleh y otros del Ejército se cambiaron de bando y protegieron a la gente. Así comenzó el enfrentamiento entre Saleh y sus antiguos partidarios. Cuando el presidente sufrió un atentado y resultó herido, se trasladó a Riad para recuperarse. Tanto Arabia Saudí como los demás países del Consejo de Cooperación del Golfo le forzaron a firmar una transferencia de poder pacífica, a cambio de inmunidad y de que no se tocasen sus cuentas. El poder pasó a Abdo Rabu Mansur Hadi, que ahora es el presidente legítimo. La situación se torció a partir de entonces. Sí. Se suponía que se tenía que llevar a cabo una conferencia de reconciliación nacional que aglutinara a todas las fuerzas políticas para llegar a un acuerdo y construir un nuevo Yemen. Pero fuerzas muy importantes, como los hutíes, tenían un pie dentro y otro fuera del proceso negociador. Los hutíes avanzaron y entraron en Saná, donde dieron un golpe de estado el 23 de septiembre de 2015. Hadi huyó a Adén, que proclamó la nueva capital de Yemen. Los hutíes, apoyados por el expresidente Saleh, se dirigieron hacia allí con la excusa de combatir a Al Qaeda, y lograron alcanzar la ciudad. En ese momento, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos decidieron intervenir. Hadi les pidió ayuda. «Yemen del Sur fue el único país árabe que tuvo un sistema comunista que combatió la religión» Antes de continuar con los estragos de la guerra, me gustaría profundizar en algunas cuestiones que ha mencionado. ¿Fueron los jóvenes los principales participantes en las protestas? Se suele decir que fue un movimiento de jóvenes, pero yo lo presencié y también hubo ancianos, hombres tribales.. Se congregaron todas las fuerzas de oposición al régimen de Saleh, y se conocieron personas que venían de mundos distintos, creándose un debate interesantísimo en las plazas del Cambio. En Yemen, como en tantos otros países de Oriente Medio, conviven suníes con chiíes, las dos principales y enfrentadas sectas del islam. ¿Qué peso tienen las diferencias religiosas en el país? En Yemen, hay tribus que son suníes shafíes, y otras que son chiíes zaydíes, pero el conflicto sectario no ha sido muy relevante. De hecho, los zaydíes pertenecen a una rama del islam chií que está muy cerca del sunismo. El conflicto sectario en Yemen es reciente. Antes, la convivencia religiosa fue bastante pacífica, y eso que era difícil, con la cantidad de confesiones que hay: wahabíes, salafistas, suníes shafíes, zaydíes, ismaelíes. Tambíen judíos. Los hutíes son chiíes zaydíes apoyados por Irán, la gran potencia chiíta. ¿Hay afinidades religiosas? En concreto, ¿qué reinvidican los hutíes? Los zaydíes tienen diferencias doctrinales muy potentes y relevantes con los chiíes duodecimanos de Irán. El movimiento de los hutíes criticaba la gestión de Saleh, y más en concreto su política exterior, próxima a Estados Unidos. También le acusaban de corrupción y de estigmatizarles y marginarles. Pero empezamos con las paradojas: Saleh era zaydí. Además, Hussein al Huti, el creador del movimiento, fue colaborador de Saleh, y pertenecía a un partido político. En definitiva, el movimiento hutí nació como un movimiento de oposición. Algunos consideraron que los hutíes eran los únicos que se enfrentaban a Saleh de maner efectiva, y empezaron a tener simpatizantes no zaydíes. Otros les temían, porque decían que su propósito era volver al antiguo régimen del imanato. El imanato fue el sistema que gobernó durante mil años Yemen del Norte. ¿Cómo fue la trayectoria distinta, hasta la unificación, de Yemen del Sur? ¿Cómo fue la historia separada de los dos países? Sus caminos fueron diferentes desde el principio. En Yemen del Norte, primero hubo un estado zaydí o imanato, luego la ocupación otomana, de nuevo un estado zaydí y por último la revolución republicana de 1962. Allí, el peso del zaydismo es más elevado, como también el de las tribus. Sin embargo, en Yemen del Sur, el protectorado británico quiso modernizar el territorio. En Adén, los ingleses intentaron crear una ciudad cosmopolita. Más tarde, con la llegada del comunismo, el Partido Socialista Yemení intentó eliminar el fenómeno tribal y relegar la cuestión religiosa a segundo plano. Las diferencias afloran cuando rascas un poquito. La primera vez que estuve en Yemen, viví con una familia del sur, de Adén. Mantenían una postura altiva frente a los del norte. Se sentían diferentes, más refinados. Se sentían civilizados frente a los bárbaros, los tribales del norte. La rivalidad entre el norte y el sur ha existido siempre. Después de la unificación, en 1994, hubo una guerra civil entre esos territorios. La gente del sur siente que ha sido abandonada, y que no se le ha prestado atención. ¿Cómo definiría el comunismo en Yemen del Sur? Me imagino que tendría sus particularidades, al estar implantado en un país árabe. Yemen fue el único país árabe que estableció un sistema comunista, un régimen que tuvo conflictos con el estamento religioso, dado que quiso establecer una sociedad lo más laica posible, lo que es muy difícil en una sociedad musulmana. Además, los comunistas consideraban que lo tribal era acaico, contrario a la modernidad, por lo que había que erradicarlo. Por ejemplo, hicieron una legislación que prohibía la venganza, que es una de las bases del derecho tribal. Pero cuando hubo un conflicto, la filiación tribal de los líderes del Partido Socialista de Yemen afloró de nuevo. En enero de 1989, el llamado enero sangriendo, hubo un choque entre el secretario general del partido y el presidente. Entonces resurgió el elemento tribal, y la venganza. Recuerda a la descomposición de la Yugoslavia comunista, donde las naciones y las religiones resurgieron. Los comunistas trataron de erradicar las tribus y las religiones, pero formaban parte del ideario cultural. Siempre digo esto sobre Yemen: por mucho que intentes erradicar las tribus, en seguida están allí. Durante la unificación del año 90, ¿podemos decir que Yemen del Norte impuso su modelo sobre Yemen del Sur? Sí. Saleh era presidente de Yemen del Norte desde 1978. La unificación fue un proceso muy interesante. El gobierno de Yemen era paritario, con ministros del norte y del sur. Sin embargo, el norte concentra el 70 por ciento de la población, y el sur, que tiene muchas zonas desérticas, el 30 por ciento. Ahora, el drama de la guerra es que la mayoría de la población está en el norte, que es donde está el bloqueo, y por eso hay hambruna. «Hay que tener mecanismos para ver a quién se vende las armas y qué hacen con ellas» Volviendo a la guerra que sufre Yemen, ¿por qué han intervenido Arabia Saudí e Irán? ¿Cree, como se explica a menudo, que ambos países disputan su particular guerra fría por la hegemonía regional en territorio yemení? ¿O es una lucha de índole religiosa, de oposición entre suníes y chiíes? Es una cuestión difícil. Para mí, hay una lucha por la hegemonía regional, pero no tanto una lucha entre suníes y chiíes. Irán ha entregado misiles a los hutíes, pero no tiene tanto interés en Yemen como se suele creer. A Irán le interesa medirse con Arabia Saudí. Caundo Arabia Saudí entra en la guerra, provoca que Irán le siga. Otra paradoja: en 1962, cuando se derrocó al imanato y se estableció la república en Yemen del Norte, hubo una guerra civil, en la que Arabia Saudí también participó. En ese caso, Arabia Saudí apoyó a los zaydíes, los partidarios del imanato, y antecesores de los hutíes. Pesaron más las razones políticas que las religiosas. Arabia Saudí quería combatir a su rival regional, que era Egipto. Los republicanos de Yemen del Norte eran partidarios del republicanismo de Nasser. El factor sectario, por tanto, no era tan importante. Al final, no pesa tanto el miedio al chiísmo, sino mantener la hegemonía en la región. Lo cierto es que la relación de Arabia Saudí con Yemen es especial. Yemen es el patio trasero de Arabia Saudí, que siempre ha tenido mucho miedo de lo que sucediera en Yemen por las posibles repercusiones en su país. Por ejemplo, Arabia Saudí dijo que las compañías que operasen con petróleo yemení no podrían trabajar con empresas saudíes. Eso hundió en la miseria a Yemen. La lucha por la hegemonía regional también explica la intervención de Emiratos Árabes Unidos. ¿Cuál es el papel de Emiratos Árabes Unidos en la guerra de Yemen? Emiratos Árabes Unidos muestran su apoyo a Arabia Saudí, y que son sus socios, pero al mismo tiempo lleva un proyecto un poco divergente. Por ejemplo, Emiratos ha manifestado públicamente su preocupación sobre la capacidad de Hadi, el gran protegido de Riad, para gobernar Yemen. También está ayudando al movimiento secesionista del sur, lo que demuestra que en el bloque contrario a los hutíes también hay divergencias. ¿Qué fuentes de suministro alimencitio tiene Yemen? ¿Era el cólera un problema antes de la guerra? Hay cólera a partir de la guerra, y se ha cobrado muchas vidas. También hay difteria. Sobre el suministro de alimentos, Yemen tiene una agricultura buenísima, gracias a las terrazas en las montañas del norte. Lo que provoca la hambruna es el bloqueo. Para prevenir que Irán ayudase a los hutíes, se promovió el bloqueo, y la comida dejó de llegar. Una amiga que estuvo en Saná hace un año y medio me dijo que los supermercados están vacíos. El objetivo del bloqueo era que la población se revelara contra los hutíes, pero la gente, cuando tiene hambre, no puede revelarse contra nada. Además, los hutíes son muy represivos y cometen violaciones de los derechos humanos. Plantarles cara no es fácil. La portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, dijo en una rueda de prensa que las armas que España vende a Arabia Saudí, y que Arabia Saudí emplea en Yemen, son de «alta precisión y no se van a equivocar matando yemeníes». Fue una declaración sorprendente, ya que las evidencias parecen probar lo contrario. ¿Qué opina usted? Es tremendo. Ahora tenemos a la población muy preparada para un cambio de nuestra política exterior con ciertos países. Es el momento de decir basta, porque no podemos ser amigos de gente que hace determinadas cosas. Ayer leía las declaraciones de una congresista de Estados Unidos diciendo barbaridades, contando que si se había tirado una bomba y había matado a escolares, que lo sentía, pero que la guerra era eso. El problema es que es una bomba de precisión, una bomba inteligente, lanzada a propósito contra un autobús con niños. Hay que tener herramientas para controlar a quién se venden. Última pregunta. ¿Qué imagen le quedó a usted de Yemen, y le gustaría transmitir a los demás? Soy una enamorada de Yemen, y de allí me quedo con la gente. Esto es lo trágico. No he visto pueblo más noble que el yemení, pero con la guerra, el hambre y la desconfianza entre unos y otros, se está generando una fractura que no sé cómo se va a resolver. Vamos para cuatro años de guerra, y da igual: hay indiferencia mundial. No puedo poner una nota alegre. Yo, como todos los que conocemos el país, siento un gran dolor.
02-11-2018 | Fuente: abc.es
Ejecutan a una empleada del hogar indonesia que mató a su empleador saudí tras una agresión sexual
Decenas de activistas protestaron este viernes frente a la embajada de Arabia Saudí en Yakart a después de que una trabajadora doméstica indonesia fuese ejecutada en el país árabe mientras que el Gobierno indonesio notificó su malestar a Riad. La manifestación, convocada por la ONG local Migrant Care, siguió a la protesta formal del Gobierno realizada tras la ejecución el pasado 29 de octubre de la indonesia Tuti Tursilawati, condenada a pena de muerte en 2011 por el asesinato un año antes de su empleador en Arabia Saudí. Los congregados portaban pancartas en las que se podían leer frases como «Arabia Saudí, por favor deja de cortar la cabeza de los emigrantes indonesios». La organización de defensa de los derechos de los emigrantes, que convocó la protesta, denunció en un comunicado que la indonesia agredió a su empleador saudí para defenderse de una agresión sexual y que no tuvo un proceso judicial justo. El presidente de Indonesia, Joko Widodo, llamó esta semana al ministro de Asuntos Exteriores Saudí, Adel al Yubeir, para «protestar por la ejecución», de la que no fue notificado, y convocó al embajador saudí en la capital para discutir el asunto. «La petición (de revisar el caso de Tuti) ha sido transmitida todas las veces que nuestros responsables de Exteriores se reunieron con los saudíes», dijo Joko el miércoles, según un comunicado de su gabinete. La semana pasada, Adel al Yubeir, realizó una visita oficial a Indonesia en la que se discutió el asunto de los trabajadores domésticos. El Gobierno indonesio ha restringido en los últimos años el acceso de los trabajadores domésticos indonesios a Arabia Saudí y otros países, la mayoría de ellos en Oriente Medio. Sin embargo, el mes pasado ambos países acordaron levantar algunas de estas restricciones, a pesar de que cerca de unos veinte indonesios esperan a ser ejecutados en el corredor de la muerte en el ís árabe, según Exteriores. Indonesia estima que más de 600.000 indonesios residen en Arabia Saudí, la mayoría de ellos trabajares del sector doméstico, aunque cifras de ONG elevan esta cifra a más de un millón si se cuentan los indocumentados. El país asiático tiene la mayor población musulmana del mundo, con cerca del 88 por ciento de sus más de 260 millones de habitantes y también incluye la pena de muerte en su sistema judicial.
01-11-2018 | Fuente: abc.es
Trump se enfrenta a Ryan por oponerse a limitar la ciudadanía
A menos de una semana para las elecciones, Donald Trump tiene la chistera desgastada y los conejos mareados. En una cita electoral decisiva para él, un verdadero referéndum a su presidencia que determinará la segunda mitad de su mandato y su reelección en 2020, el presidente de EE.UU. se ha embarcado a todo trapo en un ciclo de distracción-atracción. Distracción sobre los asuntos que han copado la atención en EE.UU. en la última semana y que cuestionan los efectos de retórica agresiva y de enfrentamiento -los paquetes bomba a sus enemigos políticos, la matanza en una sinagoga de Pittsburgh- y atracción sobre el mensaje identitario que le propulsó en las presidenciales de 2016. En menos de diez días, Trump ha lanzado una salva de propuestas donde lo que menos importa es su viabilidad y lo que busca es galvanizar al electorado republicano para que acuda a las urnas: una de las claves de las elecciones legislativas, donde la participación es habitualmente cae del 60% al 40% respecto a las presidenciales. El acceso a la ciudadanía por nacimiento La última propuesta es quizá la que más controversia ha causado: eliminar el derecho a la ciudadanía para los nacidos en territorio estadounidense de padres indocumentados. El ?ius soli?, o acceso a la nacionalidad de un país por nacer dentro de sus fronteras, en uno de los pilares constitucionales de EE.UU. Trump, contra la opinión mayoritaria de los expertos legales, lo presentó como algo que él puede cambiar de un plumazo. Nada más lejos de la realidad: desataría una batalla legal que acabaría en el Tribunal Supremo, que probablemente respetaría el texto constitucional. Hasta defensores de la idea lo han criticado, por hacerlo a pocos días de unas elecciones, con total intención electoralista, sin la preparación que una reforma de este tipo requiere. Paul Ryan, el republicano que preside la Cámara de Representantes, se ha mostrado en contra, lo que le ha valido un rapapolvos del presidente: «Mejor que se centre en conservar su mayoría en el Congreso que en darnos sus opiniones sobre derecho a ciudadanía por nacimiento, ¡de lo que no tiene ni idea!». Envío de tropas a la frontera El miedo al inmigrante fue parte central de la campaña presidencial de Trump en 2016. Ahora ha retomado el guión con la caravana de centroamericanos, que en su tono hiperbólico, ha calificado de «invasión» y denunciado sin pruebas que incluye «criminales», «miembros de bandas» y «gente de Oriente Medio sin identificar». Para ganarse el favor de su público, ha llamado al ejército, lo que cimenta su imagen de líder duro. Pero el envío de tropas -ayer anunció que estaba dispuesto a mandar 15.000 soldados- solo se puede entender desde un punto de vista electoralista: la caravana tardará todavía semanas y meses en llegar a la frontera. Las elecciones, eso sí, son el martes que viene. Todavía menos impuestos La semana pasada, Trump anunció de forma intempestiva que aprobaría un nuevo plan para bajar los impuestos a la clase media un diez por ciento. La propuesta se difuminó en horas: dijo que el Congreso la aprobaría antes de las elecciones, cuando los legisladores no vuelven a las sesiones hasta después de la cita con las urnas. Ni siquiera su Administración fue capaz de dar detalles del plan fiscal, que pareció una ocurrencia del presidente. El veto a centroamericanos Es una propuesta que ha perdido credibilidad con las propias palabras del presidente. Aseguró que cerraría la frontera a los centroamericanos y eliminaría su acceso a asilo político. Los problemas logísticos y legales de la idea son insalvables. Esta semana, Trump ya cambiaba el discurso y anticipaba la construcción de enormes centros de detención de «tiendas de campaña» para los inmigrantes.
28-10-2018 | Fuente: abc.es
«Khashoggi pudo ser víctima del fracaso de un pacto que terminó en tragedia»
Gran dama del periodismo francés, Christine Ockrent ha escrito un libro indispensable para comprender la dimensión internacional del asesinato de Jamal Khashoggi en el consulado saudí de Estambul y las amenazas que proyecta sobre la nueva geopolítica mundial el poder absoluto de un hombre joven, impulsivo y temible, el Príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman. ?Si entiendo bien su libro, «El príncipe misterio de Arabia, Mohamed bin Salman», Jamal Khashoggi ha sido víctima de la esquizofrenia del Príncipe heredero y del sistema político de su país, gran aliado de los EE. UU., que dice aspirar a la modernidad y, al mismo tiempo, personaje y sistema político que utilizan el terror policial del poder absoluto. ?Los occidentales somos víctimas de esa esquizofrenia, y de un error no menos trágico, nuestro. Como ya ocurrió con otros tiranos con poder absoluto, los occidentales creímos que la prosperidad económica correría pareja a una cierta evolución relacionada con nuestros valores democráticos. Mohamed bin Salman (MBS) ha prometido la modernización de su país, ha dado pasos importantes en esa dirección, gasta inmensas fortunas en dar publicidad a tal ambición. Pero también recurre de manera sistemática a la persecución y encarcelamiento de quienes se oponen o intentan resistir a su política, desde posiciones próximas a nuestros valores occidentales, o desde posiciones propias del arcaísmo religioso más tradicional. ?Esa misma esquizofrenia ya estuvo presente durante la intervención de EE.UU. en Afganistán, con la emergencia de Bin Laden como líder carismático y con el nacimiento de Al Qaida. ?El Príncipe heredero ha comentado esa paradoja en muchas ocasiones, con cierta habilidad, recordando que su patria ha sido la primera víctima del terrorismo islámico, recordando que en Arabia Saudí también hay encarcelados muchos terroristas islámicos. ?Washington supo muy pronto que Bin Laden y Al Qaida se beneficiaban del dinero no siempre privado de Arabia Saudí. ¿Podía temer MBS que Khashoggi hiciese revelaciones sobre esas relaciones peligrosas? ?Riad invirtió e invierte muchos millones en la financiación de actividades religiosas en varias continentes. Bin Laden y su familia formaban parte de una cierta elite saudí. Hasta que sus convicciones religiosas lo llevaron al enfrentamiento, brutal. Es posible que Khashoggi tuviese informaciones sensibles, quizá. Pero me inclino a pensar que en el origen último de su muerte hay un problema político de fondo. ?¿Qué tipo de problema? ?En sus artículos publicados en el «Washington Post», Khashoggi apoyaba las reformas del Príncipe heredero, pero denunciaba su poder absoluto, que utiliza la cárcel y mucha brutalidad contra los progresistas (mujeres, intelectuales) y contra los reaccionarios (religiosos)? A mi modo de ver, Khashoggi pudo ser víctima del fracaso de un pacto que terminó en tragedia. El poder absoluto le propuso que abandonase el exilio y regresara a su patria. Se le propuso un visado y documentación para rehacer su vida. Pero algo salió mal, alguna disputa terminó en un baño de sangre, en el consulado de Estambul. ?Si hubiese que creer a los servicios de seguridad turcos, entre los hombres que asesinaron a Khashoggi se encontraba un miembro de la seguridad personal de MBS, ¿confirma ese y otros indicios la posible culpabilidad personal del Príncipe heredero? ?El Príncipe heredero tiene un poder absoluto. Ese y otros indicios llevan la marca de MBS. Se atribuye a un colaborador del Príncipe heredero esta frase, refiriéndose a Khashoggi: «Traedme la cabeza de ese perro». ?Las repercusiones internacionales del caso, ¿pueden hundir el futuro político de Mohamed bin Salman? ?No lo creo. A nadie le interesa que se conozca toda la verdad. No veo al Rey Salman confesando que se ha equivocado eligiendo a su heredero. Mohamed bin Salman controla todos los resortes del poder absoluto. En Occidente a nadie le interesa perder los contratos con Arabia Saudí. ?En cierta medida, Europa y EE. UU. son rehenes del comportamiento de un joven inculto y temible, y de un Estado cuyo fundamento teológico también ha contribuido a la propagación de la guerra santa contra Occidente. ?Esa es la matriz esquizofrénica de Arabia Saudí y uno de nuestros puntos débiles. La historia es una tragedia. Un hombre joven, impulsivo, formado en el tradicionalismo más ortodoxo, también aspira al liderazgo religioso, en conflicto con el Irán de los ayatolás y la Turquía de Erdogan. MBS ha embarcado a su país en conflictos peligrosos, en el Yemen, en Irak, en Siria, en el Líbano, en todo Oriente Medio. Los occidentales no queremos perder los contratos millonarios que concede el Príncipe heredero. Retrato de un personaje inquietante Hija de un influyente diplomático belga, Christine Ockrent (Bruselas, 1944), belga de nacimiento, francesa de formación, es una de las grandes periodistas europeas de nuestro tiempo, con una carrera excepcional en las grandes cadenas audiovisuales norteamericanas (CBS, NBC), francesas y europeas. Autora de una veintena de libros, entre la investigación periodística y las biografías de corte anglosajón ?Putin, Hillary Clinton?, su último título «El príncipe misterio de Arabia, Mohamed bin Salman» cuenta la ascensión al poder de MBS. A través de una investigación apoyada en testimonios de primera mano, Ockrent realiza un retrato magistral de un personaje ambiguo e inquietante, que quiere «modernizar» su país con mano de hierro, utilizando los recursos del poder absoluto para conquistar su propio puesto en la nueva escena mundial.
27-10-2018 | Fuente: abc.es
«Antes de firmar más acuerdos con Israel, debemos saber cuál va a ser el futuro del Proceso de Paz»
El Príncipe Hasan bin Talal (Amán, 1947), tío del actual Rey de Jordania, Abadalá II, ha visitado esta semana España, donde ha sido nombrado miembro honorífico de la Real Academia de Historia. Un nuevo reconocimiento a una extensa e intensa vida dedicada al humanismo y a la búsqueda de fórmulas que profundicen en el diálogo y la convivencia entre religiones. Fundador del Instituto Real de Estudios Inter-fe, ha sido presidente del Club Roma, ha participado en comités de las Naciones Unidas y el Foro de Pensamiento Árabe, entre otros organismos. Graduado en Oxford, es Doctor Honoris Causa en derecho, letras, teología y estudios orientales y africanos. Conferenciante habitual, tiene en su haber numerosas publicaciones, con títulos como «Ser musulmán», «En Memoria de Faisal I: la cuestión iraquí» o «El cristianismo en el mundo árabe». «Mi familia ha estado dedicada durante siglos a defender el pluralismo. Jordania fue el primer reino que se independizó, en 1915, y en él recibimos a judíos, cristianos y árabes», señala el Príncipe Hasan bin Talal durante una entrevista con ABC, tras participar en un encuentro privado en la Casa Árabe, en Madrid, donde ha hablado sobre el «Diálogo interreligioso y convivencia de las diferentes confresiones y credos en Oriente Medio». «Estoy aquí para hablar del respeto, porque el choque de civilizaciones, en realidad se ha convertido en choque de subculturas. Entiendo que todos estemos preocupados por los problemas nacionales, las relaciones comerciales.., pero ya no podemos ignorar por más tiempo los problemas que afectan a nivel mundial. Tanto España como el mundo árabe tiene una enorme responsabilidad en lo que yo llamo la carga del pensamiento y de la historia para los jóvenes, que son el futuro del mundo, y que no tienen porque acordarse de ella. Yo veo la historia como un prólogo para el futuro», comenta. «El choque de civilizaciones, en realidad se ha convertido en choque de subculturas» Asesor político de su hermano, el Rey Husein I, Bin Talal fue el Príncipe heredero al trono durante 34 años, hasta que el monarca designó como sucesor a su hijo Abadalá, que subió al trono en 1999. En su labor por defender el diálogo frente al conflicto, Bin Talal tuvo un papel relevante en la culminación de la firma del Acuerdo de Paz entre Jordania e Israel, en 1994 (es el único país, junto a Egipto, que ha firmado un acuerdo de paz con Tel Aviv). Un tratado bilateral rubricado el 26 de octubre de 1994 por Isaac Rabin y Abed Salam el-Mayali que esta semana ha cumplido 24 años, pero que el Rey Abdalá II ha decidido revisar, rescindiendo dos de sus anexos. En dichos anexos se acordaba el arrendamiento por 25 años de varios territorios en la frontera de Jordania con Israel -Baquora y Ghumar-, ocupados por Israel tras la Guerra de los Seis Días, en 1967, y sobre los que gracias al acuerdo de 1994 Israel tiene derechos especiales de viaje y en la que están asentadas decenas de granjas de agricultores, aunque la soberanía la ha mantenido Amán. El pasado 20 de octubre, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había expresado la intención de prorrogar el acuerdo otros 25 años, algo que rechazó el Rey Abdalá II el pasado fin de semana. «Estamos practicando nuestra plena soberanía en nuestra tierra. Nuestra prioridad en estas circunstancias regionales es proteger nuestros intereses y hacer lo que sea necesario para Jordania y los jordanos», argumentó el monarca a través de un comunicado. El plazo para revisar estos anexos se cumplía justamente este jueves, un año antes de acabar el compromiso. Ambos países tienen ahora doce meses por delante para negociar el futuro de estos territorios. Coincidiendo con su visita a Madrid, conversamos con el Príncipe Hasan bin Talal sobre los motivos que han llevado al Rey Abdalá II a tomar esta decisión, que llega precedida por la presión política y social de un país que atraviesa una situación delicada tras la crisis de Gobierno sufrida este verano como consecuencia de la subida de impuestos. Hay quienes han visto en la decisión de rescindir el arrendamiento una forma de presionar al Gobierno israelí ante la falta de avances en el Proceso de Paz palestino-israelí. Algo que afecta a Jordania, un país con un 60% de su población de origen palestino.. No creo que la paz entre los dos pueblos sea un logro de 1994, simplemente fue un documento firmado por dos países. Cuando el embajador de Israel en Jordania escribió sus opiniones sobre el tratado de paz, fue muy justo al resaltar los cientos de obstáculos que hubo para lograr la paz, y al final todos esos problemas siguen en la actualidad, casi 25 años después. La cuestión del arrendamiento de los territorios hay que abordarla desde un punto de vista entre arrendador y arrendatario, asi que creo que esta manifestación de Jordania es el reflejo de la falta de satisfacción. El Proceso de Paz con Palestina no ha tenido ningún avance, así que antes de que haya nuevos acuerdos, necesitamos saber cuál va ser el futuro del Proceso de Paz palestino-israelí. El Príncipe Hasan bin Talal, durante la entrevista - IGNACIO GIL ¿Esta decisión de rescindir los anexos respondería a la presión del pueblo jordano?. ¿Sería una forma de congraciarse con él en un momento en el que el país atraviesa una crisis social debido al aumento de los impuestos? ¿Por qué deberíamos seguir prestando tierra a un país que ya ocupa otros terrirorios, como Cisjordania o Gaza, en los que no ha habido ningún avance en el Proceso de Paz? El tema de los impuestos es algo que tiene que ver con el Fondo Mundial Internacional (FMI), no tiene nada que ver realmente con Jordania. El sentimieno de malestar en la región ha crecido como resultado de la postura que ha adoptado Estados Unidos de cortar fondos. Hasta Unicef, que recibía 8 millones de dólares para prestar asistencia a los niños de los territorios ocupados, ha decidido retirar sus fondos. En los años 90 teníamos en Jordania una población de tres millones de habitantes, y actualmente es de más de diez millones. En la región hay 5,2 millones de palestinos, de los que 2,8 millones viven en Jordania. También hay más de cinco millones de refugiados sirios distribuidos en la región. El FMI se dedica a los 17 millones que están en Siria, pero qué sucede con los que están fuera del país. Nadie quiere hacerse cargo de ellos desde el punto de vista económico. Las Naciones Unidas hacen una distinción entre refugiados e inmigrantes. Hay 65 millones de refugiados en el mundo, según Acnur; y hay 200 millones de migrantes, según el Undp (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo). Para un país pequeño como Jordania, que ha cuadruplicado su población, es una locura que le pidan responsabilidades, y seguir arrendando los territorios. ¿Por qué deberíamos seguir prestando tierra a un país que ya ocupa otros terrirorios, como Cisjordania o Gaza, en los que no ha habido ningún avance en el Proceso de Paz? Usted ha comentado que la decisiones del actual Gobierno de EE.UU. han provocado malestar en la región. Entre estas decisiones se encuentra el traslado de la embajada de Tel Aviv a Jerusalén.. ¿Lo ha visto como una provocación u otro obstáculo para el proceso de paz? El barrio diplomático en Jerusalén tiene ya más de cien embajadas, y esto va a afectar indudablemente la vida de la ciudad. La pregunta es si ellos esperan algo a cambio. Cuando alguien hace un gesto, espera algo a cambio. ¿Qué es lo que EE.UU. quiere a cambio? Va a servir para mejorar el Proceso de Paz. Yo lo veo no solo como una provocación, sino también va a tener consecuencias en el proceso de paz porque los palestinos que están en territorios ocupados saben que legalmente es un error. De acuerdo con el derecho internacional no se puede hacer. Yo mismo he escrito algunos artículos sobre este tema. Desde el punto de vista político, ¿cuál es el quid pro quo?. ¿Qué obtienen los palestinos a cambio? ¿Habrá una capital también para los palestinos en Jerusalén, como para los israelíes? ¿Van a aplicar la solución de los dos estados? ¿Van a mencionar a los refugiados? ¿Qué significa este paso?. Los que vivimos en la región vamos a sufrir las consecuencias, y una consecucnai va a ser la polaridad de odios en nuestra tierra. Y en realidad no queremos eso. Queremos más diversidad. Que sea reconocido el derecho a la seguridad de Israel, pero ¿se les va a reconocer otros derechos a los palestinos? Roma ha reconocido un estatus especial para Santa Sede, que está situada en la capital italiana. Este estatus especial le permite a la comunidad católica entablar conversaciones con muchos otros. ¿Pero dónde está ese estatus especial para la Explanada de Jerusalén? Los cristianos, los musulmanes y los judíos no pueden gestionar ese espacio que comparten.. Y no se trata de una cuestión de nacionalismos o de banderas, más bien del reconocimiento del espíritu de Jerusalén. Ahora que se acerca la Navidad quisiera preguntar a sus lectores qué conciencia tienen ellos de lo que significa Jerusalén para el cristianismo, porque, con todos mis respetos, el cristianismo no nació en Occidente. ¿Qué futuro le ve al Proceso de Paz con los actuales gobiernos de EE.UU. e Israel, con Donald Trump y Benjamin Netanyahu en el poder? ¿Ve un acuerdo a corto plazo o habrá que esperar mucho más? «La dignidad humana ahora está en manos de los extremistas y el fanatismo» No me concierne a mí hacer comentarios sobre personas concretas. Durante 50 años he visto a políticos entrar y salir. Si queremos que haya un movimiento para estabilizar el Levante, debemos poner el texto en contexto. Antes Israel era un país solitario que necesitaba hacer amigos. Ahora es más grande, e incluso podríamos hablar de un Israel mundial, pero la pregunta es si Israel pertenece a la región, o debemos de hablar de Israel «y» la región. Más sencillo todavía: cuando hablé en hebreo a Shimon Peres, Bill Clinton y Al Gore me aplaudieron. Me pregunto: ¿por qué no le aplaudirían a Peres si se dirigiese a mí en árabe? La paz es un camino de dos direcciones, pero tenemos que vivir con esperanza. Y esta para mí significa que no podemos dejarle a las generaciones futuras un legado en el que predomine la polaridad de odios. Creo en el proceso del Benelux: tu me respetas y yo te respeto, pero trabajamos juntos en los aspectos que tenemos en común. Europa empezó con el carbón y el acero. ¿Por qué no puede empezar nuestra región con la energía y con el agua?. Las crisis no entienden de mapas, están en las mentes de los políticos. La dignidad humana ahora está en manos de los extremistas y el fanatismo. La tradición musulmana dicta que si llegase el día del juicio Final y tuviesemos un árbol frutal en la mano, lo que hay que hacer es plantarlo.
27-10-2018 | Fuente: abc.es
Trump inflama a sus bases: quiere cerrar la frontera a los centroamericanos
Donald Trump se plantea la decisión más radical en materia de emigración desde que llegó a la Casa Blanca: cerrar la frontera con México a centroamericanos e impedir que soliciten asilo. El plan, filtrado ayer por su Gobierno a varios medios estadounidenses, se concretaría a través de una orden ejecutiva en la que utilizaría los mismos poderes presidenciales con los que a comienzos de 2017 impuso el llamado «veto musulmán»: la prohibición de entrar a EE.UU. a nacionales de un grupo de países con población mayoritariamente islámica. Aquella decisión cautivó la atención de EE.UU. durante los primeros meses de la Administración Trump y provocó una batalla judicial que bloqueó varias versiones de la orden judicial hasta que a principios de este verano, el Tribuna Supremo la respaldó en una votación ajustada. Los planes se conocen en medio de la polémica sobre la caravana de inmigrantes centroamericanos que marchan por territorio mexicano camino de la frontera con EE.UU. Salieron de Honduras, y tras cruzar Guatemala y la frontera con México el contingente se ha reducido a alrededor de 3.000 personas, la mayoría familias hondureñas pobres. Todavía tardarán semanas en alcanzar la frontera de EE.UU., pero la imagen de una muchedumbre camino de Texas se ha convertido en el póster electoral de Trump y de sus aliados republicanos, que se fajan en las decisivas elecciones legislativas del 6 de noviembre, donde tratan de mantener sus mayorías en las dos cámaras del Congreso. Trump ha convertido la caravana en el protagonista de su mensaje, ha asegurado, sin ninguna prueba, que lleva mezclados «criminales y gente sin identificar de Oriente Medio» y ha acusado a los demócratas de organizarla. El cierre de la frontera se combinará con el envío de tropas del ejército a la zona, en otra decisión que busca intimidar a quienes buscan cruzar a EE.UU. y agradar a las bases electorales de Trump. El plan militar supondría el envío de cerca de mil soldados a la frontera para asistir a las fuerzas de seguridad y a los cerca de dos mil guardias nacionales que desde abril refuerzan los trabajos. La tensión sobre la militarización de la frontera ha llevado a la secretaria de Seguridad Interior, Kirstjen Nielsen, a declarar que las fuerzas de seguridad en la zona «no tienen la intención ahora mismo de disparar» a los inmigrantes. La viabilidad del plan que maneja la Administración Trump es cuestionable. En primer lugar, provocará una batalla legal que, como con el ?veto musulmán?, podría durar meses. La legislación estadounidense permite a los extranjeros solicitar el asilo cuando sufren persecución en sus países y habrá que ver si las potestades presidenciales son suficientes para contrarrestarlo. A efectos prácticos, el plan también plantea dudas. Como pudo comprobar recientemente este periódico en El Paso, la segunda entrada fronteriza más transitada en la frontera entre México y EE.UU., un porcentaje mínimo de inmigrantes obtiene el asilo, pero eso no impide que el sistema esté saturado. Menos del 10% de los inmigrantes centroamericanos consiguen el asilo (en El Paso, según las organizaciones de apoyo a inmigrantes, ronda el 3%), pero muchos se quedan en custodia policial mientras se decide su deportación. Las familias -cuya llegada se ha disparado en las últimas semanas- muchas veces son soltadas por falta de centros de detención y porque la normativa impide tener a menores detenidos durante mucho tiempo y, a la vez, el Gobierno admitió en verano que no se podía separar a los padres de sus hijos. La legislación además establece que la deportación tiene que ser a sus países de origen. Es decir, no los pueden devolver directamente a México, a no ser que el Gobierno del vecino del Sur lo permita. Con la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México el 1 de diciembre, es difícil pensar que eso sea una posibilidad. Donde no hay dudas de la eficacia del plan es en el plano político. Ni la caravana estará en la frontera, ni los resultados del cierre de la frontera se conocerán cuando los estadounidenses vayan a las urnas dentro de semana y media. La posición agresiva de Trump solo cimentará el apoyo de sus bases y alentará a nuevos votantes en los que cale el mensaje del miedo al inmigrante. En una encuesta elaborada este mes por The Washington Post y ABC News, el 16% de los votantes registrados aseguraban que la inmigración era el asunto más decisivo para su voto, por encima de la economía o la cobertura sanitaria.
24-10-2018 | Fuente: abc.es
Trump reconoce ahora que no tiene pruebas sobre la presencia de «gente de Oriente Medio» en la caravana
Donald Trump aseguró este lunes por la mañana que en la caravana de emigrantes centroamericanos que avanza hacia la frontera de EE.UU. con México van mezclados «criminales y gente no identificada de Oriente Medio». El presidente de EE.UU., que ha convertido la caravana y el miedo al inmigrante en una de las estrategias para activar el voto republicano en las próximas elecciones legislativas, parecía referirse a informaciones poco fundadas de medios cercanos a la Casa Blanca sobre la presencia de terroristas islámicos entre los centroamericanos que salieron este mes de Guatemala. Ese mismo día, por la noche, en un mitin en Houston, insistió en que hay «gente muy mala» en la caravana y que los inmigrantes ilegales votan en las elecciones -otra afirmación infundada- y se aprovechan de cobertura sanitaria y educación gratis pagada por los contribuyentes estadounidenses. El martes, sin embargo, cambió de versión con la misma naturalidad con la que ofreció la primera. Preguntado por periodistas sobre si tenía evidencias de la presencia de personas de Oriente Medio en la caravana, después de que los medios no encontraran rastro de ellos entre los miles de centroamericanos que esta semana avanzaban por el estado mexicano de Chiapas, Trump aseguró que «no hay pruebas de nada, pero podría ser perfectamente». Incongruencias El giro dejaba en fuera de juego a dos de los principales miembros de su Gabinete. Como es habitual, los altos cargos de la Administración Trump tratan de respaldar las afirmaciones intempestivas del presidente y a veces caen en la incongruencia. El vicepresidente, Mike Pence, dijo el martes que era «inconcebible» que no hubiera «gente de origen de Oriente Medio entre la masa de más de siete mil personas que avanza hacia nuestra frontera». La secretaria de Prensa, Sarah Huckabee Sanders, dijo que el presidente tenía «totalmente» pruebas sobre la presencia de estas personas. Para Trump, lo importante era insistir en que los inmigrantes, sea quienes sean, «no entrarán». El presidente aseguró que recurrirá «a nuestros militares si es necesario, pero no podemos permitir que esto ocurra». Trump, que aseguró que se le da «muy bien estimar el tamaño de las multitudes» -su primera polémica como presidente fue decir que su investidura tuvo una asistencia récord, algo que las imágenes y los datos del servicio de transporte de Washington desmentían con rotundidad-, cifró el número de integrantes de la cámara en 10.000 personas. Una cantidad muy superior a las 4.500 personas que estima el ministerio de Exteriores de México y de las 7.233 que ha cifrado Naciones Unidas.
24-10-2018 | Fuente: abc.es
Donald Trump no se ha olvidado del guión de las elecciones presidenciales de 2016, el que le llevó de forma inesperada a la Casa Blanca. En la recta final de la campaña de las elecciones legislativas, que se celebran en dos semanas, lo ha desempolvado para electrizar a las bases republicanas y evitar que el Congreso caiga en manos demócratas. El mensaje central es el del miedo al otro. El «otro» puede ser las mujeres -ya ha advertido de que con el movimiento #MeToo los hombres están en peligro-, o quien tiene un aspecto diferente. En el relato actual de Trump, el «otro» es, sobre todo, el inmigrante. En los últimos días, con el fragor de la batalla electoral, Trump ha endurecido su discurso anti inmigrante. Si en 2016 el muro con México -para el que dos años después no ha conseguido financiación, a pesar de que los republicanos controlan las dos cámaras del Congreso- dominaba el relato, ahora la protagonista es la caravana de emigrantes centroamericanos que avanzan hacia la frontera Sur de EE.UU. «Esta va a ser la elección de la caravana, de Kavanaugh [en referencia a la polémica confirmación del juez del Tribunal Supremo], de los recortes fiscales y del sentido común», dijo el lunes por la noche en un mitin en Houston (Texas). Es un estado clave en el que su ex contrincante por la presidencia Ted Cruz se juega conservar su escaño en el Senado, en un estado con dos mil kilómetros de frontera con México y en medio de una crisis de gestión de la llegada de inmigrantes indocumentados. Estigmatizar la marcha «En esa caravana hay gente muy mala, no podemos dejar que esto ocurra en nuestro país», dijo. Por la mañana, sin ofrecer pruebas, había dicho en Twitter que en el grupo de centroamericanos había «criminales y gente no identificada de Oriente Medio», en un comentario que parecía replicar informaciones poco creíbles en medios conservadores de que hay terroristas en la caravana. «Meted vuestras cámaras y veréis, vais a encontrar gente de MS-13 [una banda criminal centroamericana] y gente de Oriente Medio», insistió después ante un grupo de periodistas. En el mitin, Trump fue más allá. Aseguró a sus seguidores que los «ilegales» votan en las elecciones «aunque no deberían poder», que hay «jueces demócratas» que impiden que se les devuelva a sus países y que a los demócratas no les importa lo que su «agenda extremista de inmigración provoque en vuestros barrios, hospitales y colegios». Mientras tanto, la caravana se encontraba ayer en la localidad mexicana de Huixtla, a casi 2.000 kilómetros de la frontera con EE.UU.
23-10-2018 | Fuente: abc.es
Encuentran los restos «desfigurados» y «descuartizados» de Khashoggi, según Sky News
Los restos del periodista saudí Jamal Khashoggi, desparecido el pasado 2 de octubre, han sido encontrados en Estambul, según ha informado el medio Sky News. El cuerpo estaría descuartizado y desfigurado, señala la misma fuente. Al parecer, el cadáver ha sido hallado en el jardín del cónsul saudí, que regresó a Riad hace unos días, cuando el escándalo se agravó. La aparición del cadáver de Khashoggi se produce después de que el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, compareciera este martes para denunciar que el periodista fue brutalmente asesinado. El hallazgo de su cuerpo, de confirmarse, empeoraría todavía más la grave crisis abierta por este suceso, cuyas pesquisas señalan como último responsable al príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman. Varios cercanos a este miembro de la realeza saudí, en la práctica dirigente del país, habrían estado implicados en la muerte del periodista, según las informaciones que se han ido conociendo durante estas semanas. Los detalles escabrosos sobre el asesinato de Khashoggi se han ido desvelando estos días. La pasada semana, David Alandete explicaba en ABC que la inteligencia turca posee grabaciones del momento de su muerte. En ellas, se escucha cómo Al Tubaigy, jefe forense de los servicios de seguridad saudíes e implicado en el crimen, pide a sus otros acompañantes que escuchen música para descuartizar el cuerpo. Ese mismo día, Mishal Saad Albostani, otro de los acusados de participar en el terrible suceso, murió en un aparente accidente de tráfico en Riad. Khashoggi, que abandonó Arabia Saudí en 2017, era un periodista crítico con Riad que escribía en el diario estadounidense The Washington Post. La semana pasada, el periódico publicó su última columna, donde pedía libertad de expresión para Oriente Medio.
23-10-2018 | Fuente: abc.es
La caravana de 7.000 centroamericanos recorre el sur de México y avanza imparable hacia Estados Unidos
La caravana de centroamericanos, mayoritariamente hondureños, finalmente logró entrar en México y sigue su imparable rumbo a Estados Unidos. De poco, o prácticamente nada, sirvieron los cerca de 300 agentes federales que el gobierno mexicano envió a su frontera con Guatemala para apoyar a los agentes de inmigración y, así, frenar el avance de la «Caminata del Migrante», como se denomina un contingente que ha crecido significativamente en las últimas semanas gracias a la atención mediática que ha gozado tras los amenazantes tuits de Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Cuando salieron de Honduras hace unos ocho días eran unos 2.000, a finales de la semana pasada rondaban los 4.000 y hoy ya son aproximadamente 7.000 personas, según estima la Organización Internacional para las Migraciones, una ONG. México había logrado detener la entrada masiva de inmigrantes en su territorio el viernes 19 de octubre. Después de que consiguieran superar la línea de seguridad formada por agentes guatemaltecos en la ciudad fronteriza de Tecún Umán, miles de inmigrantes recorrieron el puente sobre el río Suchiate para entrar en Ciudad Hidalgo, México. Los agentes mexicanos contuvieron exitosamente con gases lacrimógenos y vallas la entrada irregular de la caravana en su territorio, sin embargo, los centroamericanos cruzaron la frontera el fin de semana tras atravesar en balsas y a nado el rio Suchiate y, de esa manera, continuar su avance hacía Estados Unidos. Bajo el sofocante calor que caracteriza el sur de Chiapas, el grupo recorrió los casi 40 kilómetros que separan Ciudad Hidalgo de Tapachula acompañados por una fuerte presencia policial y de agentes migratorios, quienes les han informado de que quienes lo deseen podrán solicitar el estatus de refugiado en México, tal y como prometió el gobierno azteca. En tres días -viernes, sábado y domingo- México ha recibido un total de 1.028 solicitudes de refugio como respuesta a su solicitud, es decir, aproximadamente un 14% de los cerca de 7.000 inmigrantes habría pedido este estatus. Y es que si solicitan el estatus de refugiado en México y se lo conceden, muchos inmigrantes -sobre todo madres con niños- no pueden pedir esta condición en Estados Unidos, dado que ya gozarían de esta situación legal en el país azteca. De esta forma, el gobierno mexicano intenta absorber a un mayor porcentaje de este contingente con el objetivo de debilitar la caravana y frenar sus ansias de continuar hacia el norte. De hecho, Trump ha indicado en un par de tuits que efectivamente reducirá significativamente las millonarias ayudas que Estados Unidos entrega El Salvador, Honduras y Guatemala; unos paquetes económicos que precisamente sirven para tratar de estabilizar y desarrollar esos tres países. El grupo se encuentra en Tapachula, en el estado de Chiapas, donde descansan con la esperanza de pronto retomar los todavía 2.000 kilómetros que aún les separan de Estados Unidos, un peligroso recorrido en el que 7 de cada 10 inmigrantes aseguran ser víctimas de la violencia, según un estudio de Médicos Sin Fronteras (MSF). Por ello, miles de personas ven en esta caravana una forma segura de atravesar el país azteca al viajar dentro de un gran grupo que se protege de asaltos y extorsiones por pequeños delincuentes o, incluso, bandas del crimen organizado. Volver ya no es una opción para ellos. El grupo está formado de hombres jóvenes, madres solteras con hijos, familias y adolescentes que viajan solos que huyen de la terrible violencia que asola el Triángulo Norte de Centroamérica, formado por El Salvador, Honduras y Guatemala. ¿El motivo por el que se marchan? La violencia. Cada año 500.000 personas abandonan el Triángulo Norte de Centroamérica y una de cada dos asegura que dejan su hogar por los elevados niveles de violencia, de acuerdo con MSF. Trump dice que en la caravana hay «gente de Oriente Medio» y amenaza la ayuda a Centroamérica Javier Ansorena | Corresponsal en Nueva York Donald Trump redobló ayer la presión contra la caravana de emigrantes centroamericanos que avanza hacia la frontera de EE.UU. A dos semanas de las decisivas elecciones legislativas en su país, el presidente lanzó una andanada de mensajes en Twitter dedicada, sobre todo, a su base electoral, a la que trata de animar a que vaya a las urnas con la retórica anti inmigración que ya le funcionó en las presidenciales de 2016. Aseguró, sin ofrecer pruebas, que en la caravana hay «criminales y gente de Oriente Medio no identificada», que van «mezclados» con el resto de emigrantes. Además, como consecuencia de la incapacidad de Guatemala, Honduras y El Salvador para evitar la salida de los emigrantes, «cortaremos o reduciremos de forma sustancial la enorme ayuda internacional que les damos de forma rutinaria». Además, responsabilizó a los demócratas por no «cambiar nuestras patéticas lyes de inmigración» y animó a sus seguidores a ir a votar.
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