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Noticias de organizaciones internacionales

11-06-2019 | Fuente: abc.es
Rusia liberará al periodista acusado de tráfico de drogas tras la ola de críticas
La Policía rusa ha anunciado este martes que retiran los cargos contra Ivan Golunov, el periodista de investigación acusado de delitos relacionados con las drogas, y que a lo largo del día será liberado del centro donde está detenido, informa la agencia de noticias RIA. El caso contra Golunov, detenido la semana pasada, desató la indignación entre los periodistas rusos y destacadas personalidades culturales, que denunciaban que se le había tendido una encerrona de forma burda. El ministro de Interior ruso, Vladímir Kolokóltsev, se refirió a la retirada de los cargos contra el periodista: «Hoy será liberado del arresto domiciliario. Todas las acusaciones han sido retiradas», dijo el ministro a la prensa local. Kolokóltsev destacó que las autoridades no habían podido demostrar la culpabilidad del reportero del diario digital Meduza, uno de los más críticos con el Kremlin, después de que la polémica detención desatara numerosas críticas de activistas en el país y de organizaciones internacionales fuera de Rusia.
31-05-2019 | Fuente: abc.es
«Vacaciones forzosas» a los disidentes ante el 30º aniversario de Tiananmen
Como todos los años por estas fechas, vísperas del aniversario de la matanza de Tiananmen, ya han empezado en China las «vacaciones forzosas» de los disidentes. Enviados fuera de Pekín o confinados bajo arresto domiciliario, la Policía los retira de la circulación para que no armen jaleo en una efeméride tan sensible. Especialmente este año, cuando se cumplen tres décadas de la masacre con que el Ejército chino aplastó las protestas pro-democráticas que desafiaron al autoritario régimen del Partido Comunista en aquella revuelta primavera de 1989. Durante la noche del 3 al 4 de junio, los soldados entraron a tiros en la plaza de Tiananmen, el corazón de Pekín junto a la Ciudad Prohibida, para desalojar a los estudiantes que llevaban casi dos meses acampados reclamando más libertad y menos corrupción. En un mundo que asistía a los estertores de la Guerra Fría, los Estados comunistas de la Europa del Este se tambaleaban por los aires de libertad que había desatado en la URSS la «Perestroika» de Gorbachov. Con una generación educada en la crítica a los excesos de Mao durante la «Revolución Cultural» (1966-76), China se abría al mundo y también quería más libertad, pero no el fin del régimen comunista. Empleo de la fuerza Lideradas por los universitarios, las manifestaciones habían empezado a mediados de abril para honrar al fallecido Hu Yaobang, anterior secretario general del Partido Comunista purgado por reformista y por su «mano blanda» con otras protestas estudiantiles en 1986. Lo mismo le ocurrió a su sucesor, Zhao Ziyang, quien abogaba por el diálogo y fue defenestrado por el ala dura del Partido, partidaria de acabar por la fuerza con las concentraciones que se habían propagado por el país. Treinta años después, el régimen chino intenta borrar de la Historia aquella sangrienta represión, de la que todavía no se sabe el número de muertos. Un grupo de familiares de las víctimas, las Madres de Tiananmen, ha cifrado en 202 los fallecidos por la intervención militar, pero el régimen sigue imponiendo el silencio. En un libro publicado en 2012, «Conversaciones con Chen Xitong», el alcalde de Pekín durante la revuelta -luego condenado por corrupción- calculó que unas 200 personas murieron cuando los tanques del Ejército intentaban llegar a la plaza enfrentándose a los manifestantes en las avenidas colindantes, donde cayeron la mayoría de las víctimas. Pero, a tenor de un informe de la Cruz Roja de aquella época, se contabilizaron al menos 727 muertos, ya que la ciudad se rebeló contra los militares. Buena prueba de ello es la famosa foto del hombre ante el tanque, estremecedor icono de la lucha del individuo frente a la maquinaria de guerra de los totalitarismos. Aumento de la represión Otros cálculos, que hicieron desde organizaciones internacionales hasta servicios de Inteligencia, elevan el número de bajas a varios miles, pero la cifra real es una incógnita. Tras sofocar a sangre y fuego la revuelta, las autoridades continuaron la represión en meses posteriores persiguiendo a los manifestantes, muchos de los cuales fueron condenados a penas de muerte y cárcel o purgados en sus trabajos. A treinta años-luz de aquella salvajada, la China de hoy vive tal «milagro económico» que la sociedad sufre la más completa amnesia. Con la masacre soslayada en las escuelas y el debate censurado en los medios e internet, las nuevas generaciones no tienen ni idea de lo que ocurrió en Tiananmen. Solo un puñado de osados, como los familiares de las víctimas o los pocos disidentes que aún tienen cierta libertad, se atreven a recordar tan señalada fecha. O, por lo menos, a intentarlo, ya que el régimen endurece la represión estos días. Según informaba ayer la ONG Defensores Chinos de los Derechos Humanos (CHRD en sus siglas en inglés), al menos diez personas relacionadas con el aniversario han sido detenidas o están desaparecidas. Entre ellas destacan seis artistas arrestados en Nankín (Nanjing) durante una «gira de exhibición sobre la conciencia nacional» y cuatro condenados por «buscar problemas» por hacer un juego de palabras con la fecha de la matanza (89/6/4) para bautizar un licor. Además, una veintena de activistas veteranos de Tiananmen han sido puestos a buen recaudo para que no celebren vigilias ni hablen con los periodistas extranjeros. Sin el Nobel de la Paz Liu Xiaobo, fulminado por un cáncer en 2017 mientras cumplía once años de cárcel por pedir democracia, la más famosa es Ding Zilin, fundadora de las Madres de Tiananmen. A sus 82 años, esta antigua profesora universitaria, que perdió a su hijo de 17 años, ha sido trasladada a su pueblo de Wuxi, a mil kilómetros en la provincia costera de Jiangsu. Hace una década, ABC pudo entrevistarlos a ambos, pero ahora sería imposible incluso aunque Liu Xiaobo viviera. Un claro ejemplo del puño de hierro del presidente Xi Jinping. «La represión no borrará el horror de la carnicería en Tiananmen», criticó en un comunicado la directora en Asia Oriental de Amnistía Internacional, Roseann Rife. A su juicio, «un primer paso hacia la justicia sería permitir que los chinos, incluidos los padres cuyos hijos fueron asesinados, homenajearan a las víctimas del 4 de junio».
29-05-2019 | Fuente: abc.es
México estudia pedir ayuda internacional ante el creciente hallazgo de cuerpos sin identificar en fosas
La comisionada Nacional de Búsqueda del Gobierno de México, Karla Quintana, ha informado este martes de que la institución está considerando sumar el apoyo de forenses internacionales ante el creciente hallazgo de cuerpos sin identificar en fosas clandestinas en diversas partes del país. Quintana ha sostenido que México cuenta actualmente con 5.890 forenses y ha alertado de que existe un «tremendo» déficit de antropólogos y arqueólogos forenses, unos expertos que se requieren para la identificación de cuerpos hallados en fosas. «Tenemos que pensar de dónde traemos antropólogos y arqueólogos forenses en este momento, hay en este país y en el extranjero (..) son las personas mayormente capacitadas para intervenir en una fosas de la manera correcta», ha aseverado durante una rueda de prensa. En 2018 la estatal Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) señaló que en el periodo de 2007 a septiembre de 2016, las fiscalías estatales del país reportaron el hallazgo de 855 fosas clandestinas, de las que se exhumaron 1.548 cadáveres y 35.958 restos humanos -cuerpos incompletos-. Sin embargo, la enorme lista de personas encontradas en fosas clandestinas y las decenas de miles de desaparecidos continúa aumentando. «No hay día que no tengamos información de una nueva posible fosa (..) con huesos», ha explicado. Organizaciones internacionales como Cruz Roja y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) han ayudado a México con la titánica labor, que incluye el caso de los estudiantes de Ayotzinapa y la identificación de decenas de migrantes hallados en fosas clandestinas en el norte del país. Este mes, el Gobierno mexicano ha afirmado que en los casi seis meses de mandato del presidente, Andrés López Obrador, se han localizado 222 fosas clandestinas con al menos 337 cuerpos en su interior. En medio de la creciente violencia de México es común que integrantes de organizaciones delictivas asesinen y dejen a sus víctimas en fosas clandestinas, una práctica que se ha extendido a todo el territorio del país. En algunas partes, incluso, los cuerpos aparecen deshechos en ácido o desmembrados.
29-05-2019 | Fuente: elpais.com
El nuevo papel secundario del narco español
Los grandes alijos incautados por la Policía en los últimos días revelan que las bandas nacionales actúan como simples intermediarios de organizaciones internacionales
28-05-2019 | Fuente: abc.es
Hallan a 42 presos muertos por peleas en cuatro cárceles de Brasil
Las autoridades brasileñas encontraron este lunes a al menos 42 presos muertos en cuatro cárceles de Manaus, capital del estado de Amazonas (norte del país), que se añaden a los 15 internos hallados sin vida el domingo en otro centro de la ciudad tras una pelea. El hallazgo se produjo durante una inspección de las fuerzas de seguridad en cárceles de esa ciudad, indicaron fuentes de la Secretaría de Administración Penitenciaria de Amazonas, que informaron también de la existencia de al menos cuatro heridos. Los 42 presidiarios hallados muertos presentaban indicios de haber muerto por asfixia, según las autoridades. Cuatro de ellos se encontraron en eplejo Penitenciario Anísio Jobim (Compaj), donde ayer una «pelea entre presos» de dos pabellones causó 15 internos muertos, de entre 21 y 42 años de edad. En 2017, en el mismo complejo, 56 presos murieron durante una disputa entre grupos rivales, lo que reveló el gran poder que tienen en el interior de las cárceles del país y evidenció la inseguridad, el hacinamiento y las malas condiciones de las prisiones brasileñas. Hasta el momento se desconoce si esta nueva ola de ataques responde a una acción organizada de alguna banda criminal. El Gobierno de Amazonas aseguró tener la situación bajo control y ha abierto una «nueva investigación» para depurar las responsabilidades de estos últimos crímenes e identificar a sus utores. El Ministerio de Justicia anunció que enviará al estado de Amazonas fuerzas especializadas en el control de cárceles. Los motines son frecuentes en el sistema penitenciario del país, considerado por organizaciones internacionales como uno de los «peores y más inhumanos». Según datos del Fórum Brasileño de Seguridad Publica, la población carcelaria en Brasil ronda las 700.000 personas, el doble de la capacidad del sistema penitenciario del país.
06-04-2019 | Fuente: abc.es
México recopila información biométrica de los inmigrantes a cambio de fondos de EE.UU.
El Gobierno de México empezará a recopilar información biométrica de los migrantes que cruzan el país y los enviará a Estados Unidos a partir desde este año. De acuerdo con un informe del Congreso estadounidense, el Departamento de Estados ha asignado a México más de 100 millones de dólares a través de la Iniciativa Mérida para que México mejore sus controles migratorios, incluyendo una partida para que durante 2019 el país latinoamericano recoja información biométrica y la mande para que Estados Unidos pueda cruzarlos con sus propias bases de datos. Según el informe titulado «Los esfuerzos de control migratorio de México», publicado por el Servicio de Investigación del Congreso de Estados Unidos, el Departamento de Estado también ha entregado financiamiento a ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados) y otras organizaciones internacionales para que mejor el proceso de solicitar asilo de refugiado en México, un financiamiento que persigue desmotivar a los migrantes para que frenen su camino hacia el norte y, en consecuencia, sea el país mesoamericano el que absorba el éxodo que fluye desde Centroamérica. Aproximadamente 500.000 personas abandonan cada año Centroamérica destino Estados Unidos, según cálculos de Médicos Sin Fronteras. El informe del Congreso revela que el número de peticiones de asilo se ha disparado en México en el último lustro. De menos de 1.000 peticiones que se produjeron en 2013, México recibió casi 12.000 en 2018, año marcado por la salida desde Centroamérica de algunas masivas caravanas rumbo Estados Unidos que en algún momento llegaron a rondar las 5.000 personas. Mientras tanto, los fondos han servido para crear una red de comunicaciones seguras entre las agencias mexicanas ubicadas en la frontera sur con Guatemala y Belice, infraestructura que comenzó a operar recientemente, revela el documento. A su vez, el reporte indica que el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), quien tomó posesión el 1 de diciembre, se ha mostrado favorable a dar asilo a los centroamericanos, sin embargo, ha exigido al Gobierno de Estados Unidos que invierta en el sur del país y en Honduras, El Salvador y Guatemala para reducir la inmigración ilegal. Según dijo AMLO durante una rueda de prensa en marzo, Estados Unidos ha prometido invertir 4.800 millones de dólares para crear empleos en México y 2.500 millones en Centroamérica. Justamente, la Casa Blanca anunció esta semana que cortará los aproximadamente 500 millones de dólares en ayudas al desarrollo de El Salvador, Guatemala y Honduras por su fracaso a la hora de impedir la partida de caravanas de emigrantes. Creada en 2008, la Iniciativa Mérida es un proyecto establecido entre Estados Unidos y los países centroamericanos para combatir el crimen organizado, el narcotráfico y la inmigración ilegal. Según el informe del Congreso, Estados Unidos ha entregado a México unos 2.900 millones de dólares desde el año fiscal 2008 para que fortalezca su lucha en esos frentes.
05-04-2019 | Fuente: abc.es
El comunismo sigue vivo en las montañas de Filipinas tras 50 años de lucha
Guarecidos en un recóndito y escarpado valle entre montañas de Filipinas, conviven una treintena de camaradas que han entregado su vida a la lucha revolucionaria. Combaten en el Nuevo Ejército del Pueblo (NEP), la guerrilla comunista más antigua de Asia, que acaba de cumplir medio siglo alzada en armas. Galería de imágenes Vea la galería completa (13 imágenes) Una agotadora caminata de cuatro horas -solo dos para entrenados guerrilleros- entre riachuelos, barro, hojas de palma secas y cocos caídos lleva hasta el campamento del comando «Melito Glor», que lucha contra «el Estado opresor» en la región de Calabarzon, al sur de la isla de Luzón. Se accede al caer el sol, protegidos por la oscuridad de la noche, en estricto silencio y en fila india, custodiados por rebeldes blindados con fusiles. Las linternas siempre apuntando al suelo para alumbrar el camino plagado de obstáculos sin ser vistos. Esa ubicación es transitoria, no permanecen en el mismo lugar más de dos meses por seguridad. Es la vida en la guerrilla, siempre en movimiento, siempre en alerta. La camarada alias «Ka Kathryn» (Ka es camarada en tagalo) se despierta con energía a las 4 AM. «Es la hora en la que el enemigo puede atacar y todos debemos estar en pie», cuenta esa guerrillera de 26 años al equipo de EFE, recién llegado, que tuvo acceso exclusivo al campamento. Duermen en turnos de tres horas. Unos hacen guardia mientras los otros descansan sobre el suelo de cabañas de bambú y palma. Hay algunas hamacas, pero no para todos, por lo que tienen que rotar. «Somos una gran familia, todos nos ayudamos», dice mientras prepara el desayuno: arroz blanco y carne de cerdo. El menú se repite en el almuerzo y en la cena. Días de celebración La rutina se ha roto en el campamento. Los entrenamientos y la disciplina militar han cedido a un ambiente más relajado y festivo. Están de aniversario, el NEP, brazo armado del proscrito Partido Comunista de Filipinas (PCF), cumplió 50 años el 29 de marzo y los fastos duran varios días. Han preparado un acto con teatro, música popular, discursos, arengas, pasos de revista, malabares con fusiles y tributos a los «caídos». Celebran que la rebelión sigue viva en más de cien frentes por todo el territorio filipino con miles de combatientes. Unos 6.000 según el Gobierno de Rodrigo Duterte, «muchos más» según la guerrilla. «La situación es la misma, nada ha cambiado. Años de políticas neoliberales y privatizaciones hicieron que el país perdiera sus recursos para entregarlos al imperialismo, particularmente a EEUU. Y el régimen de Duterte está regalando el país al resto de mundo capitalista, como China o Japón», analizó Kathryn. Esta joven revolucionaria se unió al NEP en 2013, después de graduarse en la universidad, donde inició su incursión en el activismo militante. Protestó contra el encarecimiento de las matrículas y se concienció de la necesidad de la lucha cuando su padre perdió el trabajo. El Gobierno privatizó la planta eléctrica en la que trabajaba. Fue de los pocos que conservó el empleo, pero le aumentaron la jornada laboral sin subir el salario. Cuando se unió a un sindicato fue despedido. «Al principio mi familia no quería que me alistara. Pero la última vez que hablé con mi padre me dijo que no volviera a casa, que era su única esperanza para lograr justicia», relata orgullosa. Asegura que el NEP no ofrece compensación económica alguna a los reclutas: «Nos enrolamos porque consideramos que es nuestro deber entregar nuestras vidas para cambiar el país y defender los principios en los que creemos». Sin embargo, fuentes de organizaciones humanitarias que trabajan en «zonas rojas» aseguran a EFE que la guerrilla paga 300 dólares mensuales a sus filas, que se nutren principalmente de la clase obrera y campesina más desfavorecida. En la actualidad se financian básicamente de extorsiones y del «impuesto revolucionario», motivos por los que el gobierno de Duterte los ha catalogado como terroristas, como ya hicieron EEUU o la Unión Europea. Ellos afirman que subsisten con las ayudas de las «masas simpatizantes» y organizaciones internacionales amigas. Estas «masas» les proveen de ropa, comida, utensilios básicos de cocina o herramientas para construir sus cabañas. La vida en la guerrilla es austera, pero no renuncian a la modernidad: los altos mandos tienen teléfonos móviles de última generación, conexión satelital y ordenadores de Apple, paradójicamente emblema del mundo capitalista que denostan. En el pasado tuvieron apoyo de los partidos comunistas de China o Vietnam, hoy países «capitalistas en la práctica» que han sufrido el «revisionismo moderno» de las enseñanzas del marxismo-leninismo más puro o del maoísmo que estos guerrilleros profesan a ultranza. «No es el comunismo como ideología lo que ha fallado, sino la revisión sistemática de los documentos sobre el marxismo», sentencia alias «Ka Anse», rebelde de 25 años. Nuevos reclutas Las tres cuartas partes de las filas del NEP son hoy menores de 35 años, como Kathryn o Anse, una muestra de que la retórica revolucionaria del siglo pasado todavía cala en las zonas rurales más empobrecidas. «Vivir en la guerrilla es duro, pero soy feliz porque servir al pueblo te da la motivación para seguir adelante en la construcción de una nueva sociedad libre de opresión», detalla Anse, que se unió al NEP en 2016 tras graduarse en Historia. Proviene de una familia campesina que no vio con buenos ojos su elección: «Les dije que ésta era la solución para una vida mejor, para tener tierra y un futuro mejor para las próximas generaciones», ya que sus padres y abuelos son arrendatarios de la tierra que trabajan, en manos de un gran terrateniente. En la rebelión encontró el amor y ahora su mujer -asignada a otro campamento- está embarazada de tres meses. «Espero que mi hijo llegue a ver esa nueva sociedad. Soy optimista, por eso estoy aquí». «Desde pequeña supe en qué consistía la revolución. Por eso cuando terminé la universidad en 2017 me alisté para servir a las masas», cuenta con la cara tapada ante la cámara, ya que no está fichada por las autoridades, «Ka Isay», joven de 22 años hija de dos importantes mandos del NEP. «Ka Jone» se enroló en el NEP con 34 años cansado de trabajar jornadas maratonianas en una fábrica de electrodomésticos de una empresa de EEUU. «Estar aquí no puede compararse con nada. Las montañas, las largas caminatas, el hambre o el frío son sacrificios que valen la pena por ayudar a la gente. Incluso la muerte, estoy listo para eso». Una vida en el frente Al mando del «Melito Glor», el comandante Jaime Padilla, alias «Ka Diego», es el guía de estos jóvenes rebeldes. Con 72 años, lleva 47 en la guerrilla y seguirá en el frente «hasta el final». «Era un simple activista, pero cuando Ferdinand Marcos declaró la ley marcial en 1972 me vi obligado a adherirme al movimiento sin saber qué iba a pasar», rememora entre risas. «Ka Diego», que todavía se emociona al oír «La Internacional», asevera que nada ha cambiado en Filipinas desde la ocupación de EEUU o la dictadura de Marcos. «La mayoría de la gente sigue siendo pobre, oprimida por la minoría de la clase dominante». En la lucha formó una familia. Se casó con otra rebelde en 1986 -ella falleció en 2015 por culpa del cáncer- y tuvieron un hijo, que ha decidido mantenerse alejado del movimiento y llevar «una vida normal». En casi cinco décadas como rebelde ha sido testigo de los avatares del proceso de paz con los «diferentes gobiernos reaccionarios» que han desfilado por Filipinas. Ahora el diálogo se ha roto definitivamente con la administración de Duterte, que ha prometido aniquilar el NEP este mismo año. «Nuestras fuerzas revolucionarias están listas tanto para negociar la paz, como para luchar contra el gobierno fascista», advierte «Ka Diego», convencido de que la guerrilla «sobrevivirá y derrotará» al sistema espoleado por «respaldo mayoritario del pueblo». En otro campamento en algún punto remoto de esas montañas, en la provincia de Quezon, «Ka Cleo», de 36 años, y «Ka Wenli», de 40, comparten su vida entregada a la lucha desde 2009, después de que él la cortejara durante tres años. Hoy son felices juntos en la sierra e incluso tienen un hijo de 9 años. «Me uní al NEP porque sufría las condiciones injustas de nuestra sociedad. Era un productor de coco, vivía de vender aceite de coco, pero el dinero nunca era suficiente para subsistir», explica Wenli, alzado en armas desde 2001. Para su esposa, que se alistó en 2006, las masas son la prueba de que no son terroristas. «Ellos saben todo lo que hacemos en las comunidades. Nos arriesgamos por ellos a la cárcel o la muerte, pero forma parte de nuestro sacrificio por el país, incluso si ahora enfrentamos penas más duras por terrorismo», defiende Cleo.
14-03-2019 | Fuente: abc.es
La UE pide sanciones contra el Gobierno de Ortega y suspender el acuerdo comercial por la represión
El pleno de la Eurocámara ha reclamado este jueves que la Unión Europea imponga sanciones contra el Gobierno de Daniel Ortega y los responsables de las violaciones de Derechos Humanos en Nicaragua por la represión contra manifestantes y ha pedido suspender al país del acuerdo comercial, en una resolución no vinculante aprobada por 322 votos a favor, 25 en contra y 39 abstenciones. En el texto, los eurodiputados han condenado todas las acciones de represión del Gobierno de Ortega, al que acusan de tener una «estrategia planificada para destruir a la oposición política» como represalia por las protestas que comenzaron en abril de 2018 y han denunciado la «grave vulneración de la democracia, los Derechos Humanos y el Estado de derecho» en el país desde entonces. En este contexto, han reclamado a los Gobiernos europeos «un proceso escalonado de sanciones específicas e individuales, como la prohibición de la expedición de visados y la inmovilización de activos, contra el Gobierno de Nicaragua y los responsables de violaciones de los Derechos Humanos» hasta que se respeten plenamente los Derechos Humanos y las libertades fundamentales en el país, así como suspender a Nicaragua del Acuerdo de Asociación y de libre comercio entre la UE y Centroamérica, activando para ello su cláusula democrática. Los eurodiputados justifican las sanciones por el aumento de la represión y las restricciones a las libertades fundamentales en el país, como el derecho a la libre expresión, de reunión y manifestación, la ilegalización de las ONG y la expulsión de las organizaciones internacionales del país, así como el cierre de medios y el acoso a periodistas, la expulsión de los estudiantes universitarios y el empeoramiento de las situación en las cárceles para los presos políticos. En el texto, reclaman al Gobierno de Managua reanudar el diálogo con la oposición para llegar a una solución pacífica --que incluya la rendición de cuentas por parte de los responsables de las violaciones de los Derechos Humanos-- y una hoja de ruta clara para la celebración de nuevas elecciones libres, justas y transparentes --con observadores internacionales-- en un futuro a corto plazo. Como gesto de buena voluntad, le piden la liberación «inmediata e incondicional» de los más de 600 presos políticos que continúan encarcelados, aunque defienden la necesidad de resolver el retorno de los exiliados, el desarme de los grupos paramilitares afines al Gobierno y la desmilitarización de las calles en el marco del diálogo. También reclaman la extradición de Alessio Casimirri a Italia, donde ha sido condenado a seis cadenas perpetuas por el secuestro del exprimer ministro Aldo Moro y el asesinato de sus escoltas en 1978. Excarcelación de presos políticos Horas antes de esta declaración, el Gobierno de Ortega y la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia anunciaron su disposición a reanudar el diálogo,a cambio de la «excarcelación de un núcleo apreciable» de manifestantes presos. Las partes llegaron al acuerdo tras una reunión conjunta con el nuncio Waldemar Stanislaw Sommertag, y el enviado especial de la secretaría general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Ángel Rosadilla, según un comunicado gubernamental. Las negociaciones habían sido abandonadas por la Alianza Cívica el domingo pasado, después de ocho sesiones sin que las partes se hubieran puesto de acuerdo en los temas de fondo, relacionados con la justicia y la democracia. El Gobierno afirmó que las negociaciones continuarán a partir del punto en que fueron interrumpidas. Asimismo, adelantó que «el viernes 15 de marzo (..) se producirá la excarcelación de un núcleo apreciable de personas« detenidas por participar en protestas contra el Gobierno del presidente Daniel Ortega. Sin embargo no todos están de acuerdo con la reanudación del diálogo. La Coalición Universitaria, compuesta por cinco movimientos universitarios que pertenecen a la Alianza, negó su respaldo al retorno de las negociaciones. «No respaldamos el comunicado de prensa número 6, del proceso de negociación que se emitió en conjunto el día de hoy entre la Alianza Cívica y el régimen Ortega Murillo, porque no cumple con las muestras contundentes solicitadas», informó la Coalición. Entre las «muestras contundentes» de «buena voluntad» que reclamaba la Alianza, y que no habían sido cumplidas por el Gobierno, está la liberación de los manifestantes presos por participar en protestas contra el presidente Daniel Ortega, y el restablecimiento de las libertades públicas.
10-03-2019 | Fuente: abc.es
80.000 desaparecidos en Siria: entre la prisión y la tumba
«La persona que está en prisión, sabes dónde está. La que ha sido asesinada, sabes que está muerta. Pero aquellos que están entre la prisión y la tumba, no sabemos dónde están. Eso es lo peor». Esta declaración, recogida por Amnistía Internacional, pertenece a la madre de un detenido desaparecido durante la guerra de Siria. Es una de las 80.000 personas, según cifras facilitadas por Amnistía Internacional, que un día, durante el conflicto sirio, se esfumaron sin dejar huella en ningún registro oficial Una cifra que engrosa el devastador balance del conflicto, que estos días cumple ocho años. A ella se suma más de medio millón de muertos, según el Observatorio sirio de Derechos Humanos, y más de seis millones refugiados y otros tantos desplazados en el interior del país, según datos de Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), de 2018. Todos ellos son víctimas, pero los desaparecidos forzados ?el 80% a manos del régimen de Bashar Al Assad, y el resto retenidos por grupos de la oposición o terroristas? son quizás los grandes olvidados de esta crisis. De ahí, que sus madres y esposas decidieran, en 2017, crear la organización Families for Freedom (Familias por la libertad). «Su labor inicial era defender y dar voz a los que no tienen voz. Hacer llegar a la comunidad internacional el problema de los detenidos y desaparecidos, que superan decenas de miles de personas». La organización, de carácter social, «no es política ni económica», empezó de manera individual. «Eran personas que organizaban encuentros y conferencias para hacer llegar la información a terceras personas. Luego vieron que el trabajo en grupo era mejor para hacer llegar la voz de una manera más fuerte», explica a ABC Fadwa Mahmoud, activista política que fue encarcelada durante el régimen de Hafez al Assad, padre del actual presidente; y que es esposa y madre de dos desaparecidos. Una voz que ha llegado ahora a España en forma de exposición («Decenas de miles»), organizada por Amnistía internacional en la Casa Árabe (hasta el 21 de abril), donde se puede conocer de cerca la historia de algunos de los miles de desaparecidos -entre los que hay activistas, abogados, periodistas, médicos..-, a través de objetos que dejaron atrás: una gorra, unas gafas, una cartera.. Silenciar a la oposición El marido de Fadwa Mahmour es Abd al Aziz al Khayyir, uno de los líderes históricos del partido comunista sirio y también del grupo Fuerzas de Cambio Democrático (NCC, por sus siglos en inglés), contrario al régimen de Al Assad. Despareció junto a su hijo, Maher Tahan, el 20 de septiembre de 2012, cuando volvían del aeropuerto Internacional de Damasco. Maher había ido a buscar a su padre que regresaba de un viaje realizado a China. Ninguno de ellos regresó a casa. «Queremos que sean visibles los desaparecidos y los detenidos en las mesas de negociación internacionales sobre Siria, porque este tema no estaba presente. Queremos saber dónde están los detenidos por el régimen, pero también lo detenidos por las facciones beligerantes en territorio sirio y terroristas», demanda Fadwa. «Queremos que sean visibles los desaparecidos y los detenidos en las mesas de negociación internacionales sobre Siria» Ante las presiones de organizaciones internacionales, el régimen publicó en 2018 una lista de muertos, donde se encontraban miles de desaparecidos. «Queremos saber dónde están estos muertos», reclama Fadwa Mahmoud. «Dónde están sus restos, sus pertenencias y si están realmente muertos». También pide que organizaciones humanitarias, como Amnistía Internacional o Human Watch Rights, puedan entrar a los centros de detención ?muchos de ellos clandestinos? «para que tengan constancia ocular de lo que está sucediendo dentro. Si tienen comida, asistencia médica..» Es una realidad que en muchos de ellos se ha practicado la tortura, algo de lo que mostró pruebas contudentes un militar del régimen sirio que desertó, en 2013. Conocido por el nombre Cesar, logró sacar del país más de 50.000 fotografías, que hizo llegar a Human Rights Watch. En ellas retrató el horror de la represión del Gobierno de Al Assad: fotografió a seis mil personas muertas durante su detención en cárceles del régimen. Fadwa Mahmoud también reclama que los detenidos «sean juzgados por tribunales civiles y no militares. Mi marido -apunta- siempre ha luchado por lograr una solución pacífica, incluso antes de 2011 estaba contra el alzamiento en armas de la población», afirma.? Contra la corrupción Abd al Aziz al Khayyir, médico de profesión, fue desde los 20 años militante del partido comunista de los trabajadores, opositor al partido Baaz Árabe Socialista, que es el que ha gobernado Siria desde 1963. «El partido comunista luchaba contra la corrupción y el despotismo del régimen contra el pueblo». Condenado a 22 años de cárcel por el Gobierno de Hafez al Assad (1971-2000), fue liberado después de cumplir 14 años, «gracias a las presiones de organizaciones internacionales». Salió en 2005, cuando Bashar al Assad llevaba cinco años al frente del país. Su marido siguió desarrollando una activa oposición: «Siempre bajo el ojo del régimen, porque sabían que era peligroso para el statu quo de dicho régimen». Cuando comenzó la Primavera Árabe, en 2011, Abd al Aziz al Khayyir supo como iba a actuar el Gobierno de Al Assad, «porque conoce las cloacas del régimen. Mi marido estaba en contra del alzamiento en armas de los jóvenes contra el gobierno, contra la islamización de la revolución y las facciones beligerantes porque sabía que el régimen le iba a vender al mundo que eran terroristas y que ellos luchaban contra el terrorismo». Según Fadwa Mahmoud, su marido fue consciente de que lo que el régimen de Al Assad buscaba era «empujar a los jóvenes al enfrentamiento armado, y así mermar la revolución pacífica». Abd al Aziz al Khayyir también se manifestó en contra «de la injerencia en el conflicto de otros países, y defendía que este problema era de los sirios y eran ellos quienes tenían que resolverlo», señala Fadwa, durante la entrevista que tiene lugar en la Casa Árabe, en Madrid. Testigo de la tiranía del clan Al Assad Fadwa Mahmoud ha sido testigo de la permanecia durante décadas del clan Al Assad en el poder. Con el ascenso de Bashar al Assad -tras la muerte de su padre-, un oftalmólogo que estudió en Londres, y que había vivido en una democracia europea, el pueblo sirio abrigó cierta esperanza de que se produjera un cambio, pero este no duró. «Hafez al Assad fue un déspota por excelencia. Un déspota que no toleraba otra opinión, que sometió al pueblo durante años. Tras su muerte, con la llegada de su hijo, un médico ?aunque para eso tendría que tener humanidad, matiza Fadwa?, una persona instruida y secular, el pueblo pensó que querría llevar la democracia a su país. Es verdad que la apertura duró unos meses, pues dio cierto margen de libertad, pero siempre bajo la mirada atenta de los servicios secretos. Nos dio una esperanza, pero pasado un tiempo volvió a las andadas, como su padre. Empezó a detener y hacer registros para reducir la voz de los disidentes. Ya en 2011 hizo lo que nadie imaginaba que un ser humano pudiera hacer», recuerda. Ocho años después, cuando Rusia y el régimen aseguran que la guerra ha terminado en Siria, el futuro parece incierto. Bashar al Assad ha prometido elecciones para que el pueblo sirio decida si quiere que siga como presidente, y la comunidad internacional ya no se pronuncia sobre su continuidad o no en el poder. «Lo primero que quiero es hablar de Rusia. Es el país sin el que el régimen de Al Assad habría desaparecido. Gracias a ella, Irán y grupos como Hizbolá, el régimen ha podido resucitar y ?ganar? la guerra. Es cierto que los enfrentamientos militares visibles entre los ejércitos de ambas partes han terminado, pero hay focos de tensión en Idlib que en cualquier momento pueden provocar otros conflictos», alerta. «La comunidad internacional quiere que Bashar al Assad siga. No lo va a quitar porque sirve a sus intereses geopolíticos en la región» Por otra parte, cree que la comunidad internacional quiere que Bashar al Assad siga en el poder. «No lo va a quitar porque sirve a sus intereses geopolíticos en la región». Y está convencida de que no habrá elecciones libres en Siria, por lo que cree que hay que cambiar el modo de retomar la revolución. «El pueblo no puede seguir viviendo bajo el régimen de Al Assad. Hay que limpiar el país de su clan familiar, que maneja los hilos. Al Assad ha hecho desaparecer a miles de personas, provocado el desplazamiento de millones de personas. el pueblo no puede vivir bajo su mandato», subraya. En caso de que se celebren elecciones, que Fadwa insiste «no serán libres», el reto inmediato es trabajar para «hacer que el régimen sea más democrático. Eso no sucederá ni mañana ni pasado, pero pasará porque todo el pueblo sirio es consciente de que no puede tolerar un gobierno de Al Assad». Fadwa Mahmoud es una de los millones de sirios que se han visto obligadas a abandonar su país. En 2013, ante las presiones y vigilancia a la que estaba sometida, se fue a vivir a Beirut, donde el «hostigamiento» continuó. Entonces decidió trasladarse a Berlín, donde vive actualmente con su otro hijo. «Yo no quería salir de Siria. Es mi país. Mañana mismo volvería allí si la comunidad internacional me asegura que no voy a ser detenida, ni voy a desaparecer. Yo quiero luchar desde Siria, y no desde Alemania». Encarcelada por su hermano Sobre si mantiene relación con su hermano, jefe de interrogatorios del gobierno de Al Assad en su provincia, que la detuvo en 1992 por su militancia en el partido comunista, separándola de sus hijos pequeños durante 20 meses, responde que no. «Murió al principio del conflictó. Lo mató el régimen, cuando ya no le servía». Un régimen, liderado entonces por Hafez al Assad, que, señala, «separó a familias, enfrentándolas por su posicionamiento a favor o en contra el gobierno. Mi hermano podía elegir entre trepar en el poder o mantener los lazos familiares, y eligió lo primero», lamenta. Recuerda que la encarcelación fue muy dura, «sobre todo porque la detención fue realizada por una persona tan cercana». Fadwa Mahmoud confía en que tanto su marido como su hijo están vivos. Recnoce que fue «muy difícil» mirar aquellas listas en 2018, «pero al final las leí y afortunadamente no encontré sus nombres». Su corazón le dicta que ambos se encuentran a salvo. «Cuando estuve detenida, Maher tenía 9 años entonces. Una noche, en mi celda, me desperté espantada gritando su nombre. Después supe que mi hijo estuvo ingresado por una infección. Ese es el vínculo inexplicable entre madre e hijo. Y ahora creo que todavía están vivos, y pueden volver. A pesar de la información tergiversada sobre sus ejecuciones, supe que no era verdad porque mi corazón me lo decía», afirma. Cuando se produzca el reencuentro, esperado durante más de seis años, tiene claro qué es lo primero que hará: «Los abrazaré», confiesa emocionada mientras hace el gesto con sus brazos. «Y les diré: enhorabuena porque habéis salido de la barbarie».
12-02-2019 | Fuente: abc.es
El conflicto comercial se ha convertido ya en peligro de guerra
El «Informe de Seguridad de Múnich», que Wolfgang Ischinger presentó ayer en Berlín, pinta un cuadro bastante sombrío. Los Estados Unidos ocupados en frenar el ascenso de China como gran potencia, no solo en el comercio sino también en el ámbito geoestratégico. Rusia en un estado de aislamiento autoimpuesto y explotando cualquier brecha que Trump deje militarmente para expandir su esfera de influencia, como en Siria. Europa envuelta en las tendencias suicidas del Brexit. Y tras una era de prohibición de misiles nucleares de rango medio, el mundo enfrenta ahora una nueva ronda de carreras nucleares. El colapso del orden mundial se da por hecho y se señala a los países más grandes de la UE como los responsables de jugar un papel estabilizador, tanto en su propio territorio como en las regiones vecinas, si fuera necesario por medios militares. Pero han pasado ya dos años desde que Trump arrojó el guante en esta misma Conferencia de Seguridad de Münich y los países europeos no han movido muchas fichas al respecto. «Esperamos que este año Europa pueda asumir este importante papel», dijo Ischinger durante la presentación. Un par de horas más tarde, ya no ante periodistas sino en un foro más familiar de mayor confianza, la Represenación de Baviera en Berlín, en la Behrenstrasse, reconoció más abiertamente que lo que hace dos años se vislumbraba como una conflicto comercial en cadena ha ido tomando la forma de una situación prebélica. En ese mismo foro, Tobias Bunde, del Hertie School of Governance, confirma que esa percepción está a pie de calle en los países del este y cita encuestas según las cuales cuando se pregunta si es posible que estalle a corto o medio plazo una guerra en su territorio, más de la mitad de los polacos y los rusos responden afirmativamente. En este contexto y a pesar de las exigencias de Tump, los europeos aún no han desarrollado una estrategia para reconstruir su política de defensa. Sería exactamente lo que se necesita desde la perspectiva de los expertos. Estados Unidos ha reducido el paraguas militar para Europa y está quemando los barcos que pudieran llevarnos de regreso al orden mundial familiar, garantizado por Washington. El director de la Conferencia de Seguridad de Múnich subrayó que «estamos tratando con fenómenos de desorden internacional y la pregunta es: ¿quién reformará el nuevo orden liberal ahora?». Para la Conferencia de Seguridad de Munich (MSC), que comienza el próximo viernes, se han registrado 35 jefes de estado y 80 ministros de Exteriores y de Defensa. La canciller Angela Merkel también participará. «Tendremos la conferencia de seguridad más grande de los últimos 55 años», avanza Ischinger. Pero a nadie escapa que el foro pierde peso en la medida en que EE.UU. está activando nuevas vías diplomáticas directamente con los países del este de Europa, ignorando no solo esta conferencia, sino también las organizaciones internacionales a las que esos países pertenecen y a las que deben fidelidad. Debilidad estratégica en Europa El informe contiene este año una visión muy crítica y llega a la conclusión de que Alemania ha contribuido en gran medida a esta debilidad estratégica de Europa. Para Francia, la unión de defensa de Europa es el medio para obtener más fuerza militar; mientras que para Alemania, sin embargo, la cooperación militar es el medio para una integración más profunda de Europa. A pesar del aumento en el presupuesto de Defensa, la voluntad política de Berlín es débil, hasta el punto de que los altos mandos del Bundeswehr, el Ejército alemán, se muestran más cercanos a las posiciones de Francia que a las de su propio Gobierno. «El viejo orden mundial está destruido», insiste Ischinger, «el mundo se ha vuelto más peligroso, especialmente porque no hay un nuevo orden a la vista. En este entorno, conflictos como las guerras comerciales de Trump podrían escalar fácilmente». Otro de los peligros para la paz que percibe la Conferencia de Seguridad de Múnich es la disminución de la confianza de las poblaciones en los gobiernos. Al preguntar el Centro de Investigación PEW en qué jefe de gobierno confían más los ciudadanos para tomar las decisiones correctas, el presidente de los Estados Unidos es el peor valorado en Europa. En Alemania y Francia, entre un tercio y un cuarto de la población identifica además al presidente de Rusia, Vladimir Putin, y al presidente de China, Xi Jinping, como líderes «tendentes a tomar decisiones irracionales». Mientras tanto, el presidente francés Emmanuel Macron y la canciller Angela Merkel gozan de la más alta consideración entre la población mundial, a pesar de que en sus propios países son observados con ojos bastante más críticos. Son considerados como «sensatos» y «sensibles a las necesidades de la población», asó como «preservadores de la paz» (peace maker). Esta confianza, según los expertos de la Conferencia de Seguridad de Múnich, les asigna «un alto nivel de responsabilidad».