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Noticias de organizaciones internacionales

23-11-2017 | Fuente: abc.es
Quedan demasiados «Mugabes» en África
El expresidente Robert Mugabe dijo una vez que solo la muerte le apartaría de la presidencia. Se equivocaba. Él ya forma parte de la historia de Zimbabue, pero en África todavía hay más de una decena de dictadores, ávidos de poder, que llevan décadas arrasando sus países, llevando a su gente a sangrientas guerras civiles, ahogándoles económicamente, vulnerando sus derechos humanos. Países, que tiene muy muy poca esperanza de cambio debido a la inexistencia de límites de mandatos, a la corrupción y a la falta de transparencia en los comicios ?democráticos?. Esto no se cumple en todos los países africanos. En 2016, 17 de los 54 países del continente africano celebraron elecciones presidenciales y de éstas el 60% se llevaron a cabo pacíficamente y con total transparencia. La victoria de Akufo-Addoen en Ghana es un ejemplo de éxito de la democracia en este continente. Sin embargo, este año, las elecciones presidenciales en Angola, Liberia y Kenia se han visto manchadas por la sombra del fraude electoral, la justicia ha llegado a anular comicios por irregularidades. Son tiempos difíciles para la democracia. En pleno siglo XXI, todavía son demasiados los regímenes autoritarios en el continente africano. Un caso que merece especial mención es el de Paul Kagame, presidente de Ruanda desde marzo de 2000, después de que Bizimungu fuera destituido. Se le conoce por su papel durante la campaña que le puso fin al genocidio del país en 1994 y por su intervención en la Segunda Guerra del Congo. El odio tribal estalló entre abril y junio de 1994, cobrándose la vida de 800.000 personas y obligando a dos millones de ruandeses a huir del país. Las irregularidades en los comicios y acoso a la oposición, le preceden. En 2003, Kagame arrasó en las primeras elecciones democráticas disputadas desde que su gobierno tomara el poder (1994). Siete años después fue reelegido en condiciones similares. El 2015, se celebró un referéndum para que éste pudiera permanecer en el poder hasta 2024 y ganó el sí con un 98% de los votos. Mismo resultado que le valió la reelección a Kagame en 2017. Por su parte, Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, 74, lleva la friolera de 37 años al frente de Guinea Ecuatorial (antigua colonia española). Se alistó en el Ejército español y, en 1963 se desplazó a la Academia Militar de Zaragoza, donde se graduó como segundo teniente en 1965. Accedió al poder el 3 de agosto de 1979 tras derrocar y ejecutar a su tío Francisco Macías (con fama de sanguinario y admirador de Hitler) en un golpe militar que se denominó «Golpe de la Libertad». Poco antes de las elecciones legislativas de 1993, 10 de los 14 partidos fueron ilegalizados lo que se tradujo en una abstención entorno al 80% y una nueva victoria de Obiang. Diez años después, el presidente fue votado por el 93,7% del electorado con una participación del 93%, lo que despertó sospechas de fraude electoral por parte de la oposición y grupos de los derechos humanos. Según organizaciones internacionales de Derechos Humanos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, el gobierno de Obiang es uno de los más represores del mundo por sus reiteradas violaciones los derechos humanos y la represión contra opositores políticos, que le han valido la solicitud de detención por genocidio en numerosas ocasiones. Otro de los veteranos de la política africana es Omar H.A. Al-Bashir, presidente de Sudán (norte) desde el 30 de junio de 1989. El líder, que proviene de un entorno rural y de clase trabajadora, luchó contra la rebelión en el sur del país. En junio de 1989, organizó un golpe de estado contra el gobierno de la Coalición electo de Sadiq Al-Mahdi. Ha sido acusado de genocidio, crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra por la Corte Penal Internacional. Sin embargo, nunca se le procesó ya que la Justicia local, la Liga Árabe, Rusia y China se mostraron contrarias al procesamiento del presidente sudanés. Al-Bashir respondió a su intento de procesamiento internacional con la expulsión de 13 ONG?s, cuya consecuencia fue la desatención de más de 1 millón de refugiados. A día de hoy, sigue sin saldar cuentas con la justicia por estos crímenes que se le atribuyen. Su política de islamización del Sudán y la aplicación de la Ley Islámica han alimentado la guerra con Sudan del sur, quien se independizó en 2011. Una de las naciones más empobrecidas del continente africano desde los años 90 es el Chad. Las sequías y una serie de gobiernos corruptos han debilitado la economía del país que se ha vuelta dependiente de ayuda externa. Al frente de su gobierno se encuentra Idriss Deby, quién fuera general en la Guerra Civil del Chad. En 1990, sus tropas se enfrentaron con a las del ex presidente Hissène Habré, hasta que el 2 de diciembre ocuparon la capital del país, haciéndose del gobierno. La instalación de Déby en el poder mejoró las relaciones con el antiguo enemigo del norte (liberó 2.500 presos de Libia) y con su líder Muammar Gaddafi. Se considera que llevó la democracia al país. Al asumir el cargo, prometió instaurar un gobierno democrático, y los partidos políticos fueron reconocidos en 1991. También estableció una comisión para investigar los abusos contra los derechos humanos durante el régimen de Habré, que finalmente acusó al exlíder de 40,000 asesinatos políticos. Superó tres intentos de golpes de estado entre 1991 y 1992. Tras una serie de reformas políticas que condujeron a la elección libre de 1996 en la Déby salió reelegido como presidente por un período de cinco años, algo que repetiría en 2001. Según Amnistía internacional, hay un creciente abuso de leyes represivas contra sus críticos y opositores. A este grupo de longevos presidentes de dudosa reputación, se unen Paul Biya, que con 83 años lleva 34 años ejerciendo como máximo mandatario de Camerún; el presidente de la república del Congo, Denis Sassou-Nguesso, de 73 años (38 años no consecutivos en el poder); el líder guerrillero y ex ministro de Defensa, Yoweri Museveni, que derrocó a un régimen militar en enero de 1986 en Uganda y fue presidente durante 10 años antes de ser elegido en las primeras elecciones presidenciales directas del país (1996). De esta lista cabe destacar también el caso del Rey Mswati III de Swazilandia, la última monarquía absoluta que queda en África (el país tiene un Parlamento electo y Mswati elige un primer ministro de entre los miembros elegidos). Fue proclamado rey con tan solo 18 años y lleva 30 en el poder. La renuncia de Robert Jacob se suma a la de otros dictadores que en los últimos meses han dejado el poder como José Eduardo Dos Santos, presidente de Angola en los últimos 38 años o Yahya Jammeh que, tras cinco mandatos y 22 años en la presidencia de Gambia, fue apartado del poder y exiliado gracias a un ejercicio de delicada diplomacia y amenaza militar, sin violencia, que recuerda a la reciente dimisión del expresidente de Zimababue. Son dos casos inéditos en la historia reciente de África.
16-11-2017 | Fuente: abc.es
Hombres por 400 euros: los «mercados de esclavos» regresan a Libia
Por unos 400 euros, hombres y mujeres son vendidos en nuevos mercados de esclavos en Libia, un negocio que florece en el país, tomado por las milicias y señores de la guerra que controlan o se benefician de los grandes flujos migratorios de África subsahariana que cruzan el país norteamericano con la esperanza de alcanzar Europa. Mientras se amontonan los testimonios de supervivientes a este indigno negocio recogidos por periodistas, oenegés y organizaciones internacionales, nuevas imágenes publicadas en sendos vídeos del South China Morning Post (SCMP.TV) y CNN dan cuenta de las subastas en las que inmigrantes de Nigeria, Gambia o Ghana son vendidos al mejor postor. «Hombre fuerte para trabajar en el campo», anuncia el subastador mientras apoya la mano en el hombro de un hombre subsahariano, vestido de blanco, en el primer vídeo, grabado en agosto en una localización sin precisar en el oeste de Libia. Otros tantos esperan su turno mientras el tratante grita números frente a un público fuera de plano. Son las primeras imágenes que ponen testimonio gráfico a una realidad denunciada por supervivientes que finalmente logran alcanzar a Europa u otros que regresan a sus países de origen: «Tenemos decenas de testimonios que nos cuentan las espantosas condiciones que han vivido en Libia. Nos cuentan cómo son retenidos y hacinados en centros controlados por milicias, cómo les obligan a llamar a sus familias para pedir un rescate para ?pagar? el viaje. A uno le quemaron el brazo mientras estaba al teléfono con su familia para que lo oyeran gritar», relata a ABC el director de la ONG Proactiva Open Arms Óscar Camps. Si no logran pagar el rescate, pueden acabar siendo vendidos entre mafias, según informes de UNICEF, o finalmente entregados como esclavos a compradores particulares. Los hombres de aspecto fuerte, aptos para la construcción o el trabajo duro, o las mujeres -como esclavas sexuales- son los más solicitados y se venden por desde 200 a algo más de 500 dólares. El pasado abril, la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) denunció y documentó la existencia de intercambios de «cientos» de inmigrantes como en «mercados de esclavos» en el país norteafricano. «Todos (los testimonios) confirmaron los riesgos de ser vendidos como esclavos en plazas o garajes de Sebha, ya sea por sus conductores o por los lugareños que reclutan a los inmigrantes para trabajos diarios en la ciudad, a menudo en la construcción, y luego, en vez de pagarlos, venden sus víctimas a nuevos compradores», señaló un oficial de la OIM en Níger. Aunque la OIM no cuenta con cifras exactas de subsaharianos vendidos, «vender seres humanos se ha convertido en una tendencia entre traficantes conforme las redes de tráfico de personas se hacen fuertes en Libia», señaló en rueda de prensa el representante de la OIM en Libia, Othman Belbesi. «Esto lleva algún tiempo ocurriendo, pero ha aumentado y se ha convertido en significativo a partir del año pasado». Según otro portavoz de la OIM Joel Millan, migrantes retornados a sus países de origen han relatado cómo en diversos enclaves del desierto libio se mercadea con personas a plena luz del día en la calle. Sebha, a 770 kilómetros al sur de Trípoli, es hoy día centro neurálgico del intercambio de inmigrantes entre mafias de tráfico. Según la CNN, se han documentado otras subastas en al menos ocho ciudades más: Zuara, Sabratha, Castelverde, Gharyan, Alrujban, Zintan, Kabaw y Ghadames en el sur y oeste de Libia. En el vídeo obtenido por la CNN, filmado en un pueblo cercano a Trípoli, la reportera documenta la venta de 12 hombres nigerianos, «en estado de shock». «Este es un hombre grande y fuerte, ¿alguien necesita?», ofrece el vendedor, mientras los precios van subiendo 50 a 50 dinares. Se estima que más de 300.000 inmigrantes están permanecen atrapados en Libia. Los últimos acuerdos de la Unión Europea y países como Francia e Italia por los que se financia y entrena a antiguas milicias como guardacostas para ?mantener cerrada? la frontera sur europea bloquean a cientos de inmigrantes en un ?infierno en la tierra?, donde los subsaharianos sufren torturas, violaciones y maltratos. En una cooperación ?inhumana?, según ha denunciado esta semana el Alto Comisionado para los Refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR), la UE ofrece su apoyo a la Guardia Costera Libia para interceptar barcos de inmigrantes incluso en aguas internacionales, ?pese a las preocupaciones expresadas por grupos de derechos humanos acerca de que esta medida condena a más refugiados a detenciones arbitrarias e indefinidas y les expondría a torturas, violación, trabajos forzosos, explotación y extorsión?. Aunque únicas en el horror, la historia de muchos inmigrantes y refugiados en Libia es similar: procedentes en su mayoría de países como Nigeria, Guinea o Costa de Marfil, pagan un primer monto para cruzar el Sáhara hacia Níger y el sur de Libia, una frontera muy porosa donde el Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) auspiciado por las Naciones Unidas carece de poder efectivo y son las tribus locales y las mafias de tráfico quienes controlan el área. Muchos pasan por Sebha, donde, según relata Mustafa (nombre falso), él y otros miembros de su grupo procedente de Senegal fueron retenidos por hombres armados que les demandaban el pago del trayecto hacia las ciudades costeras del norte de Libia como Zuara, Sabratha o Zauiya, desde donde salen cada día un puñado de chalupas con destino a Europa. A Mustafa se le pidió pagar otros 480 dólares: ante su incapacidad de reunir el dinero, fue entonces ?comprado? por otro libio, que le solicitó entonces 970 dólares para ser liberado. Gracias a dinero enviado por su familia logró escapar de Libia y regresar a Níger, desde donde relata su historia. En casas reconvertidas prisiones, cientos de inmigrantes se hacinan en condiciones inhumanas, sin apenas comida o bebida y sujetos a malos tratos, según sucesivos informes de Unicef y Oxfam publicados en este diario. Según Mustafa, cuando alguien moría o era liberado, los secuestradores «volvían al mercado para comprar nuevos migrantes para reemplazarlos». «El sufrimiento de los inmigrantes detenidos en Libia es una atrocidad para la conciencia humana», ha afirmado esta semana el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad al Hussein, quien concluye: "Lo que ya era una situación nefasta ahora se ha vuelto catastrófica?.
15-11-2017 | Fuente: as.com
Rusia sabrá el 5 de diciembre si participa en Pyeonchang
Según L'Equipe, en las próximas semanas, cuatro importantes organizaciones internacionales (AMA, FIA, el CPI y el COI) se reunirán con el objetivo de dar el veredicto final.
30-10-2017 | Fuente: abc.es
El presidente de Kenia vuelve a ganar las elecciones pero la polémica continúa
El presidente de Kenia, Uhuru Kenyatta, ha sido declarado ganador en la segunda ronda de elecciones pero el resultado solo ha hecho que profundizar la crisis política y agitar el creciente temor a la violencia La votación de la semana pasada fue ordenada por la Corte Suprema, tras cancelar las elecciones de Agosto por irregularidades protocolarias. Pero la oposición decidió boicotearlas y el proceso se vio empañado por enfrentamientos violentos entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes. Según la comisión electoral, Kenyatta, de 55 años, ha ganado con el 98% de los votos pero la participación fue tan solo del 38% - menos de la mitad que en Agosto. Y expertos temen que estas cifras no sean suficientes para darle a Kenyatta la legitimidad que necesitará para llevar a cabo un segundo mandato de cinco años. La crisis política está reavivando la animosidad entre etnias, sobretodo entre las tribus del presidente, un kikuyu, y el líder de la oposición, Odinga, que pertenece a la etnia Luo. A medida que la retórica política escala, también lo hacen los miedos de que se repita una ola de violencia como la de 2007, cuando unas 1.200 personas murieron y 600.000 tuvieron que abandonar sus hogares. Violencia electoral De echo, cuatro distritos electorales en el Oeste del país, no pudieron abrir las estaciones de voto razones de seguridad. Miembros de la oposición se manifestaron en las calles de Kisumu, alzando barricadas y amenazando a vecinos que querían votar. La policía respondió con gas lacrimógeno, patadas y balas. Al menos tres personas murieron y unas dos docenas resultaron heridas cuando la policía se enfrentó a jóvenes opositores. En total, ya son unas 60 las víctimas de violencia electoral desde inicios de año. Organizaciones internacionales han culpado al estado de abuso de poder. Y el director de Amnistía Internacional en Kenia, Justus Nyang'aya, ha dicho que la acción policial ha sido «un intento descarado de intimidar y castigar a los residentes del bastión de la oposición». Los dos partidos políticos no han tardado en acusarse el uno al otro de la violencia. La oposición dice que al gobierno quiere reprimirles a la fuerza mientras el partido del Kenyatta dice que la violencia en Kisumu ha sido organizada por milicias armadas y criminales. Nadie sabe lo que va a ocurrir en los próximos días pero mucho depende de la reacción de Raila Odinga, el veterano líder de la oposición que, a sus 72 años, ha tachado las dos rondas electorales de «farsa». Odinga ha dicho que se dirigirá a los partidarios el martes aunque no es probable que lo haga en tono conciliador. También puede ser que se presente una nueva petición contra los resultados de la elección al Tribunal Supremo. Pero si eso no ocurre, en tan solo 14 días, Kenyatta será investido como presidente de una Kenia profundamente dividida.
12-10-2017 | Fuente: abc.es
Trump rompe con la Unesco por su «continua discriminación» a Israel
Con su particular batalla contra las organizaciones internacionales, de las que aleja a EE.UU. a velocidad de crucero. Tras la ruptura con el pacto comercial TransPacífico, la amenaza al TLCAN con México y Canadá, la anunciada con el Acuerdo contra el Cambio Climático de París y la previsible denuncia, hoy mismo, del Acuerdo Nuclear con Irán, su Administración ha comunicado hoy la salida de la Organización de la Unesco. Aunque cuenta con un precedente casi idéntico protagonizado por Reagan en 1984, la decisión comunicada este jueves confirma un distanciamiento más de EE.UU. de sus aliados europeos. La decisión de Trump obedece a razones similares, 33 años después: la politización de la organización, centrada en este caso en la denuncia de «discriminación de Israel», y su mala gestión y despilfarro, cuestionados repetidas veces por el actual presidente, que exige «profundas reformas». Además de su labor en numerosos programas de promoción cultural, educativa y científica, la institución perteneciente a la ONU es particularmente conocida en todo el mundo por la designación periódica de monumentos, lugares e iniciativas con el título de Patrimonio de la Humanidad. Ingreso de Palestina El principal motivo de la marcha de Estados Unidos tiene su origen preciso en el año 2011, cuando la Asamblea de la Unesco admitió a Palestina como estado miembro en una polémica pero muy mayoritaria decisión, promovida por Francia. Entonces, 107 países votaron a favor y 14 en contra, entre ellos Estados Unidos y su tradicional socio israelí. El Reino Unido se abstuvo, junto con otras 51 naciones. La histórica votación abrió unas heridas que aún no se han cerrado, prueba de lo cual el Departamento de Estado tachaba de «permanente» el denunciado comportamiento antiisraelí por parte de la institución cultural. Obama, que no se caracterizó precisamente por su estrecha relación con Israel durante los ocho años de mandato, recortó la mayor parte de la aportación estadounidense, con una retirada de 60 millones de dólares, lo que le granjearía en 2013 la pérdida de su voto en la Asamblea de la Unesco. Pero el varapalo fue para la Unesco, que vio reducido su presupuesto en casi una cuarta parte. Aunque el discurso de la Administración demócrata consistió en atribuir la decisión a una ley aprobada por el Congreso durante la etapa de Bill Clinton, en 1990, según la cual toda organización que aceptara a Palestina como miembro de pleno derecho, dejaría de ser financiada por Estados Unidos. La llegada de Donald Trump y la recuperación de las buenas relaciones con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, muy interesado en contrarrestar la victoriosa campaña política palestina de 2011, han desembocado ahora en la determinación de la Casa Blanca de romper la baraja. Horas después del comunicado del Departamento de Estado norteamericano, el propio Netanyahu anunciaba que había dado orden de seguir los pasos del país amigo e iniciar los trámites para la salida de la Unesco. El jefe del Gobierno israelí se apoyaba en la recomendación de su representante ante la organización, Carmen Shama-Hacohen, quien remitió un informe al presidente asegurando que «la Unesco se ha convertido en una organización extraña, que ha perdido la senda profesional en pro de los intereses políticos de algunos países». La cruzada del actual presidente contra la mala gestión de las grandes organizaciones internacionales también está detrás de la decisión, según el Departamento de Estado. Como ha venido denunciando desde la campaña presidencial, con la mentalidad del hombre de negocios que intenta hacer rentables las inversiones de su país en el exterior, aunque imbuida de un proteccionismo aislacionista que riega todo su discurso, el impago por parte de los socios sigue siendo «casus belli». Así lo reivindicó también ante la OTAN, donde afeó que sólo cinco países cumplan con su aportación, y también ante Naciones Unidas, para la que exige una mayor eficiencia. Pérdida para la ONU El comunicado remitido por el Departamento de Estado precisa que la salida de Estados Unidos de la Unesco se hará efectiva el 31 de diciembre de 2018. Aunque la cancillería estadounidense asegura que su país pretende continuar como «estado observador, aportando puntos de vista, perspectivas y experiencia a la protección del herencia mundial, defendiendo la libertad de prensa y promoviendo la colaboración científica y la educación». Un mensaje para el que hace un requerimiento expreso a su directora general, Irina Bokova. La máxima responsable de la organización aseguró minutos después «lamentar la decisión de Estados Unidos» y recordó las «afinidades entre la misión de la Unesco y los valores fundamentales del pueblo estadounidense. Tras recordar los numerosos proyectos todavía en común, calificó la salida del país como una «pérdida para la familia de la ONU».
15-09-2017 | Fuente: abc.es
Los rebeldes rohingya rechazan la ayuda de Daesh y Al Qaida
Los rebeldes musulmanes de la etnia rohingya -responsables de los ataques contra puestos militares birmanos a finales de agosto, que provocaron la represión y la huida en masa de centenares de miles de civiles hacia Bangladesh- anunciaron ayer que rechazan toda ayuda procedentes de organizaciones terroristas islámicas. «No tenemos ningún lazo con Al Qaida, Daesh o cualquier otro grupo terrorista internacional. Y no deseamos que ninguno de estos grupos se implique en el conflicto de Arakán (antiguo nombre del Estado Rajine)», escribió en Twitter el grupo secesionista rohingya conocido oor sus siglas ARSA. Según SITE Intelligence Group, especializado en el seguimiento de los sitios islamistas en la web, Al Qaida pidió esta semana a todos los musulmanes del mundo que apoyaran «financiera y militarmente» la causa de los rohingya. Como respuesta, ARSA pidió ayer a los «estados de la región que intercepten la entrada en el Estado Rajine de terroristas para que no agraven aún más la situación». El pasado domingo, los militantes de ARSA anunciaron el cese de los ataques a la policía y los militares birmanos para facilitar la llegada a la región de la ayuda humanitaria. En este sentido, la Organización Internacional de las Migraciones afirmó ayer que hay que manejar el peor escenario en la crisis de los refugiados que llegan a Bangladesh: que todos los rohingyas huyan de Birmania. «Tenemos que estimar el peor escenario, que es que todos salgan», dijo en conferencia de prensa en Dacca el director de Operaciones y Emergencia de la OIM, Mohammed Abdiker Mohamud. Oleada de refugiados El responsable de la OIM señaló que se ha pedido «contención» a Birmania y espera una «solución política» lo antes posible, pero recordó que el volumen de gente que está llegando a Bangladesh es de entre 10.000 y 20.000 personas diarias. Mohamud reiteró su petición de ayuda a la comunidad internacional, añadiendo que hace unos días se hizo una solicitud de fondos de 77 millones de dólares cuando la cifra de rohingyas no llegaba aún a 300.000 y que hoy ya son 389.000. «Queremos ver a la comunidad internacional venir rápido y muy rápido, no mañana, no pasado mañana, les pedimos (que estén) hoy», afirmó. Mohamud reconoció que, aunque esta crisis -la situación de los rohingyas en Birmania, que los considera apátridas- comenzó hace mucho tiempo, el éxodo de esta minoría musulmana ha tomado a todo el mundo por sorpresa. «Seamos sinceros, nadie esperaba que fuéramos a tener a 400.000 personas cruzando la frontera de Bangladesh, así que nadie estaba listo con comida o instalaciones de salud», dijo. Comparó la situación con la de Europa, donde hay «100.000 refugiados, que llegaron desde Libia en un año, y en Bangladesh se han producido casi 400.000 en dos semanas y media». La última crisis de los rohingyas comenzó el pasado 25 de agosto tras un ataque insurgente contra objetivos policiales y militares que desató una operación del Ejército birmano en la que, según testigos, los soldados atacaron indiscriminadamente a la población civil y quemaron pueblos enteros. Las autoridades de Rangún aducen, sin embargo, que fueron los propios rohingyas los que quemaron sus casas antes de huir a Bangladesh. Por otra parte, el líder de la mayoría en el Senado de Estados Unidos, el republicano Mitch McConnell, aseguró que ayer habló con la líder birmana, Aung San Suu Kyi, y que ésta le ha garantizado que su Gobierno trabajará para que la ayuda llegue a las personas afectadas por la escalada de violencia en Rajine. Según McConnell, Suu Kyi «coincidió en que es necesario un acceso inmediato y reforzado de la asistencia humanitaria», especialmente por parte de la Cruz Roja (CICR). «Expresó que estaba trabajando con este objetivo», ha añadido el senador en sede parlamentaria. McConnell, que durante años ha mantenido una estrecha relacion con la Nobel de la Paz birmana, criticó una resolución presentada ante la Cámara Alta de Estados Unidos y que insta a Suu Kyi a adoptar medidas para proteger a la minoría rohingya. La líder de facto del Gobierno de Birmania también habría prometido al líder republicano en el Senado norteamericano que revisaría las presuntas violaciones de Derechos Humanos cometidas en el estado de Rajine. Las organizaciones internacionales estiman que más de 400 personas han muerto desde un ataque insurgente del 25 de agosto. McConnell ha justificado la postura de Suu Kyi, «extremadamente difícil», en su opinión, al tratarse de una civil que no tiene autoridad plena sobre las Fuerzas Armadas. El senador advirtió que debilitar su liderazgo podría terminar perjudicando la transición política.
27-07-2017 | Fuente: abc.es
Macron propone crear en Libia centros para hacer una primera criba entre refugiados e inmigrantes
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha propuesto este jueves crear en Libia «hot spots», como se conoce a los centros en los que se hace la primera identificación para distinguir entre potenciales solicitantes de asilo e inmigrantes económicos. El anuncio llega después de que Macron se reuniera con el primer ministro del Gobierno de unidad nacional de Libia, Fayez Serraj, y con el general Jalifa Haftar, que lidera a los militares que combaten a las milicias islamistas en el este de la nación norteafricana. En Libia se concentran miles de personas que, después de un largo periplo por Oriente Próximo y, sobre todo, por África, esperan a embarcarse para alcanzar las costas europeas a través del mar Mediterráneo. Las organizaciones humanitarias han denunciado que Libia no es un país seguro porque los recién llegados quedan a merced de las mafias de tráfico de personas que les someten a numerosos abusos para pagar su pasaje. La Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ha denunciado esta misma semana, en la presentación de un informe sobre Italia, a donde llegan la mayoría de las personas procedentes de Libia, que los «hot spots» son espacios alegales donde se vulneran los Derechos Humanos. Los países europeos tratan de lidiar con la gran afluencia de solicitantes de asilo e inmigrantes a sus costas. Italia y Grecia han reclamado la solidaridad de sus socios de la UE pero algunos se han negado a aceptar el sistema de cuotas para reubicar a los refugiados en otros estados miembros. La CE estudiará la propuesta La Comisión Europea (CE) dijo hoy que está «abierta» a abordar la propuesta de Francia de crear a partir del verano (europeo) centros de identificación de migrantes en Libia si las condiciones de seguridad lo permiten. La portavoz comunitaria Natasha Bertaud agregó en la rueda de prensa diaria de la Comisión que el Ejecutivo europeo acababa de tener conocimiento del anuncio hecho por Francia. Por ello, «necesitaremos un poco de tiempo para discutir exactamente cuáles son los detalles de lo que se está proponiendo», comentó. «Pero estamos, por supuesto, abiertos a discutir con cualquiera de nuestros Estados miembros cómo podemos mejorar la situación en la ruta del Mediterráneo central», principal del tráfico de migrantes irregulares que llegan a Europa. Bertaud recordó que, por el momento, la CE trabaja en Libia con la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) para «mejorar las condiciones en los campos que ya existen» en el país. La OIM calcula que entre 700.000 y un millón de personas aguardan en Libia una oportunidad de embarcar hacia Europa. Libia es un Estado fallido desde que en 2011 rebeldes apoyados por la OTAN derrocaron al dictador Muamar al Gadafi. Diversas organizaciones internacionales han denunciado las condiciones infrahumanas de los migrantes en los centros de detención libios, muchos de ellos en manos de milicias. La UE mantiene los llamados "hotspots" para inmigrantes en Grecia e Italia. Son puertos en los que los rescatados en el Mediterráneo son identificados con huellas y foto y sometidos a un cuestionario para saber si tienen derecho a asilo o son emigrantes económicos.
27-07-2017 | Fuente: abc.es
Francia planea abrir centros de solicitud de asilo en Libia
Más de 110.000 personas han cruzado el Mediterráneo desde Libia a Europa en los primeros seis meses de 2017, y se espera que otros 100.000 más lo intenten en los próximos meses, según la OIM. El flamante presidente francés, Enmanuel Macron, tiene entre sus prioridades el control de la emigración ilegal y los flujos migratorios, para lo que ha propuesto la apertura en Libia de centros de solicitud de asilo que disuadan a los migrantes de cruzar el Mediterráneo. «Crearemos los medios para tratar demandas de asilo sobre suelo africano en mejores condiciones, para evitar que familias enteras tomen riesgos y, a veces, pierdan la vida», señaló ayer durante una visita a un centro de acogida de refugiados en el Orleans. Según Macron, una misión francesa estudiará la viabilidad sobre el terreno de la apertura de centros de tramitación de solicitudes de asilo «este verano». El primer país, Libia, principal puerto de salida en el Mediterráneo y donde las mafias de tráfico de personas florecen gracias al conflicto interno. Estos centros se encargarán de «evitar que la gente corra riesgos demenciales cuando de hecho no reúnen condiciones para ser elegibles como solicitantes de asilo». La puntualización no es baladí: en declaraciones a la prensa el mes pasado, Macron insistió en distinguir entre refugiados de la guerra e inmigrantes por causas económicas, dejando claro que Francia no admitirá solicitantes de asilo que huyan del hambre y la pobreza. Entre 800.000 y un millón de inmigrantes permanecen atrapados en Libia en condiciones «dantescas», según informes de organizaciones internacionales y testimonios de las víctimas, hacinadas y maltratadas en los más de 30 centros de internamiento del país. Muchos pasan de mano en mano de traficantes contrayendo deudas para pagar su viaje a Europa, en un «moderno mercado de esclavos», según denunció la ONU. Aunque la Unión Europea ha ofrecido entrenamiento a los guardacostas libios, no han logrado controlar la que es la ruta más peligrosa a Europa: más de 2.300 personas han fallecido este año ahogados en el Mediterráneo Central.
24-07-2017 | Fuente: abc.es
Comienza el juicio en Turquía contra el diario opositor «Cumhuriyet», símbolo de la libertad de prensa
Nueva jornada de enorme expectación en Caglayan, el palacio de la justicia de Estambul, donde terminan muchos de los afectados por las purgas promovidas por el presidente Recep Tayyip Erdogan. Allí comenzó ayer el juicio contra 17 periodistas, directivos y empleados del diario Cumhuriyet, uno de los pocos diarios abiertamente opositores que se publican todavía en Turquía. 12 de ellos se encuentran ya en prisión preventiva. La Fiscalía les imputa el delito de «colaboración con organización terrorista sin ser miembro» y pide penas de hasta 43 años de cárcel. El escrito de acusación sostiene que el periódico ha actuado desde 2013 a favor del movimiento de Fethullah Gülen, a quien Ankara acusa de orquestar el golpe de Estado. 2013 fue precisamente el año en que se rompió la fructífera coalición entre Erdogan y Gülen. El Cumhuriyet es un diario de carácter nacionalista y laico, valores alejados de la cofradía de Gülen. Decenas de organizaciones internacionales por los derechos humanos siguen el caso de cerca y lo describen como un juicio «contra la libertad de expresión». El Cumhuriyet se ha convertido en símbolo de los riesgos que corren los periodistas opositores del país eurasiático, donde en estos momentos hay más de 150 profesionales de la información encarcelados.
19-07-2017 | Fuente: abc.es
Cargan contra Trump por su reunión «secreta» con Putin
La ortodoxia no va con Donald Trump. El imprevisible presidente de EE.UU. Unidos sigue marcando su estilo, que no atiende a normas ni costumbres. Ni siquiera cuando el propio futuro de su mandato está en juego. Lejos de amilanarse ante la gravedad de la investigación oficial sobre su posible connivencia con Rusia para ganar la elección, Trump echó más leña al fuego durante la pasada cumbre del G-20 de la que había trascendido. Una segunda charla con Putin, sin compañía de asesor ni cargo estadounidense alguno, y con el traductor del Kremlin como único testigo, mantuvo a ambos presidentes cara a cara durante casi una hora. Nada se sabe de la conversación, motivo ayer de una lluvia de críticas por la posición de ventaja que, según coinciden republicanos y demócratas, el presidente estadounidense se empeña en otorgar a Putin. Algunos hacían memoria ayer y concluían que la mañana siguiente a este segundo encuentro, Trump se descolgó con la idea de «una colaboración cibernética conjunta entre Rusia y Estados Unidos». Idea que escandalizó a los mismos congresistas que investigan la intervención rusa en la elección estadounidense y que quedó sepultada por peregrina. La cena de los líderes del G-20 en Hamburgo fue el peculiar escenario. Como marca la tradición, la noche del 7 de julio reunió para cenar a políticos y acompañantes, cada uno de los cuales pudo explayarse con sus dos vecinos de mesa. Tras los postres, Trump rompió la norma y fue a sentarse junto a Putin, que había departido hasta entonces con la Primera Dama, Melania, sentada junto a él. Fue cuando Trump y Putin iniciaron la larga charla. El profesional del Kremlin iba traduciendo la conversación, de la que nada se sabe. Había gente presente, pero, a diferencia de la que había tenido lugar horas antes, con luz y taquígrafos y con un nutrido número de asesores y cargos de Gobierno en torno a ambos presidentes, no tuvo anuncio previo ni reporte a los periodistas. Según las informaciones publicadas, el largo cara a cara entre los presidentes norteamericano y ruso fue muy comentado por el resto de los principales líderes mundiales, que mantienen su perplejidad por tan estrecha relación, mientras el estadounidense es más reacio a colaborar con las organizaciones internacionales. La Casa Blanca defendió ayer una conversación «perfectamente normal, sobre asuntos livianos, igual la que mantuvieron el resto de líderes». Y tildó las críticas de «falsas, maliciosas y absurdas». En su cuenta de Twitter, Trump fue más allá y tachó de «enfermos» los comentarios, argumentando que «la prensa sabía que iba a tener lugar la cena», que constaba en la agenda oficial del presidente. Los defensores de Trump citaban también ayer a Ronald Reagan, que en otra cumbre similar en los años 80, mantuvo un largo encuentro a solas con Mijail Gorbachov. Los detractores respondían que el entonces presidente de Estados Unidos y su equipo de confianza no estaban investigados por posible connivencia con el Kremlin durante el proceso electoral. Fake News story of secret dinner with Putin is "sick." All G 20 leaders, and spouses, were invited by the Chancellor of Germany. Press knew!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 19 de julio de 2017Después del encuentro formal previo, Trump aseguró que había preguntado a Putin, de forma «insistente y fuerte», si había intervenido para condicionar la elección, a lo que «me respondió con vehemencia que no, que el Gobierno ruso no había tenido nada que ver». La aparente ingenuidad del presidente estadounidense contrastaba con el informe oficial de los principales servicios de inteligencia de su país, que concluyeron hace meses que «la intervención rusa para intentar condicionar el resultado electoral era clara e inequívoca». Como volvió a reflejar durante la cumbre, hasta el momento, Trump se ha mostrado más proclive a creer a Putin que a hacer suyo el resultado de esa investigación: «Nadie sabe con seguridad quién fue».
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