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Noticias de opinion

18-10-2018 | Fuente: abc.es
Muere uno de los presuntos verdugos de Khashogghi en un accidente de tráfico
Mishan Saad Albostani, uno de los presuntos asesinos del periodista Jamal Khashoggi, ha sido encontrado muerto en Riad, después de tener un accidente de tráfico. Por el momento no se tiene información sobre las causas del mismo y las autoridades lo están investigando. Se desconoce si tiene relación con el caso Khashoggi que tiene consternada a la opinión pública aunque el momento es «sospechoso» y, según informan los medios turcos, hay fuertes rumores de que el accidente haya sido provocado. Jamal Khashoggi, exiliado en EE.UU. desde hace un año, era un periodista crítico con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salmán. Fue al consulado saudí en Estambul el 28 de septiembre en busca de un justificante de divorcio, pero las autoridades le dijeron que volviera más tarde. Su rastro se perdió el 2 de octubre, cuando volvió al consulado. Ese mismo día, 15 saudíes habían viajado a Turquía y se personaron allí antes de la llegada de Khashoggi. El 8 de octubre, el periodista turco Turan Kislakçi aseveró que su colega saudí fue asesinado en el consulado y que la noticia estaba «confirmada». Desde el primer momento, Ankara afirmaba que el periodista había sido asesinado, algo que Riad negó. El 15 de octubre, la CNN aseguró que Arabia saudí preparaban un informe que reconocería la muerte del periodista después de «un interrogatorio que salió mal».
18-10-2018 | Fuente: abc.es
Polonia cuestiona la supremacía del Tribunal de Justicia Europeo
La relación de Polonia con las instituciones europeas continúa enfriándose. El ministro de Justicia, Zbigniew Ziobro, ha solicitado al Tribunal Constitucional polaco que dictamine si los artículos del Tratado de la Unión Europea que otorgan al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) supremacía frente a los tribunales nacionales son compatibles con la Constitución polaca o no. El propio Ziobro ha confirmado esta información y ha recordado que en 2009 el Tribunal Constitucional alemán ya recibió una consulta similar del Ejecutivo germano. «No veo ninguna razón por la que no podamos plantear la misma pregunta que se hizo en Alemania a su Tribunal Constitucional», ha justificado, en el marco de un proceso en el que Varsovia quiere analizar la posición de Polonia dentro de los diferentes ámbitos de la Unión Europea.Según informan medios locales, el ministro de Justicia espera que el Constitucional polaco declare como inconstitucionales las disposiciones del Tratado de la UE que permiten a los jueces de Polonia dirigirse al Tribunal de Justicia Europeo para plantear la validez de normas vinculadas al poder judicial. La oposición liberal ha criticado esta posibilidad que, dicen, puede interpretarse como un paso hacia una hipotética salida de Polonia de la Unión Europea, lo que los medios polacos denominan cada día con mayor frecuencia «Polexit», posibilidad que el Gobierno polaco rechaza. El cuestionamiento de la supremacía del TJUE se produce unas semanas después de que el presidente de Polonia, Andrzej Duda, haya nombrado 27 nuevos jueces del Tribunal Supremo, a pesar de que la reforma de esta Corte debería de estar en suspenso, a la espera de que el Tribunal Europeo de Justicia se pronuncie sobre su validez. Los propios miembros del Supremo polaco decidieron en agosto remitir la norma que reforma su estructura al TJUE para solicitar una opinión sobre su viabilidad, algo que el presidente de Polonia ignoró, al hacer los nuevos nombramientos. El gobierno polaco no parece dispuesto a acatar una sentencia contraria por parte del TSJUE y el viceprimer ministro, Jaroslaw Gowin, ha avanzado que Varsovia «probablemente» no tendrá otra opción que «ignorar» el fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea si decide suspender la ley polaca que reforma el Tribunal Supremo y adelanta la edad de jubilación de sus jueces más veteranos. Ya en septiembre, la Comisión Europea anunció su decisión de llevar a Polonia ante el TSJUE por esta ley, implementada por el partido en el gobierno, Ley y Justicia, que mantiene desde 2015 una intensa disputa con Bruselas por sus polémicas reformas. Esta norma en cuestión rebaja la edad de jubilación de los jueces del Supremo de 70 a 65 años, lo que obliga a retirarse a parte de los que componen este órgano y no son afines al partido, incluida la presidenta de la institución, Malgorzata Gersdorf. El TJUE deberá determinar si la reforma judicial polaca viola los valores comunitarios de independencia judicial y separación de poderes, como ha denunciado la oposición liberal en Polonia y como considera la Comisión Europea.
18-10-2018 | Fuente: abc.es
La última columna del periodista saudí: «Lo que más necesita el mundo árabe es libertad de expresión»
El desaparecido periodista saudí Jamal Khashoggi abogó en su último artículo, publicado este jueves por The Washington Post, por la libertad de expresión, información y de prensa en los países árabes. La editora de Khashoggi en el rotativo capitalino, Karen Attiah, recibió la columna de manos del traductor del periodista el día después de su desaparición el pasado 2 de octubre en el consulado de Arabia Saudí en Estambul. «El Post frenó la publicación (del artículo) porque esperábamos que Jamal volviera con nosotros para que él y yo lo pudiéramos editar juntos. Ahora tengo que aceptarlo: eso no va a suceder», explicó Attiah. En su columna, titulada «Lo que más necesita el mundo árabe es libertad de expresión», Khashoggi critica que la mayoría de países árabes tiene a sus ciudadanos «desinformados o mal informados», por lo que «no pueden abordar adecuadamente, y mucho menos discutir en público, los asuntos que afectan a la región y sus vidas cotidianas». «Una narrativa dirigida por el Estado domina la opinión pública, y si bien muchos no la creen, una gran mayoría de la población es víctima de esta falsa narrativa. Lamentablemente, esta situación es poco probable que cambie», afirmó el periodista saudí. Para Khashoggi, «los gobiernos árabes han dado rienda suelta a silenciar cada vez más los medios de comunicación», incluido internet, por lo que la región «enfrenta su propia versión del telón de acero, impuesto, no por actores externos, sino por fuerzas internas disputándose el poder». Más allá de la censura interna, el periodista saudí lamenta en su artículo que, con la excepción de Qatar, en el resto de países no se informa sobre los acontecimientos que suceden en la región para preservar así el «viejo orden árabe». «El mundo árabe necesita una versión moderna del viejo (modelo) de prensa internacional para que sus ciudadanos puedan estar informados sobre los asuntos globales. Y más importante aún, tenemos que ofrecer una plataforma para voces árabes», dijo. «Sufrimos pobreza, la mala gestión y mala educación. A través de la creación de un foro internacional independiente, aislado de la influencia de los gobiernos nacionalistas que propagan el odio a través de la propaganda, la gente común en el mundo árabe podría abordar los problemas estructurales que enfrentan sus sociedades», concluyó Khashoggi. Según The New York Times, Arabia Saudí planea reconocer que Khashoggi murió bajo su custodia en un interrogatorio que se les fue de las manos en el consulado a sus autores y culpar a de ello a un funcionario amigo del príncipe heredero. Sin embargo, hasta la fecha, Riad ha negado cualquier implicación en la desaparición del periodista. Turquía, por su lado, registró este lunes -dos semanas después de la desaparición- el consulado saudí en Estambul en busca de pruebas de lo sucedido. Según algunos medios turcos y estadounidenses, Ankara dispone de grabaciones de vídeo y audio que demuestran Khashoggi fue asesinado en la sede diplomática.
18-10-2018 | Fuente: as.com
La afición de la Real Sociedad, sin rencor hacia Eusebio
El Diario AS pulsa la opinión de los seguidores txuri-urdin, que se muestran agradecidos con lo que hizo el actual entrenador del Girona.
17-10-2018 | Fuente: abc.es
Alemania triplica las expulsiones de extranjeros
En los primeros seis meses del año, Alemania ha expulsado en vuelos colectivos a otros países de Europa más del triple de migrantes que en el mismo período de 2017, según datos publicados por el Ministerio del Interior. Entre enero y julio de 2018, la Policía alemana envió a otros estados vecinos a 485 personas en un total de 17 expulsiones conjuntas. El año anterior, el número de migrantes devueltos a otros países del viejo continente fue de 153 en siete vuelos colectivos y en 2016 de tan solo 26 en dos vuelos, todo ello en cumplimiento de la Convención de Dublín, una ley europea que estipula que es país de la UE que los inmigrantes de terceros países pisaron por primera vez es el que debe hacerse cargo de su petición de asilo. A esos 485 se suma otro número indeterminado de extranjeros expulsados en vuelos regulares o que abandonan el país por su cuenta después de recibir la notificación de las autoridades de Extranjería. El gobierno no publica esa cifra. Tan solo entre marzo y junio de este año, Alemania expulsó a otros países miembros de la Convención de Dublín a 2.422 personas, según indica una respuesta del Gobierno alemán a una pregunta formulada por el grupo parlamentario del partido de la oposición La Izquierda. Durante 2016, según una información publicada por Süddeutsche Zeitung citando datos de la Oficina Federal para Migraciones y Refugiados, fueron expulsados 25.000 extranjeros irregulares sumados a los 55.000 que abandonaron el país de forma voluntaria. Cerca de un 90% de alemanes quiere que se aceleren las expulsiones de migrantes en situación irregular, según un sondeo publicado el pasado verano por la cadena de televisión pública ARD. Un 86% de los encuestados quiere que se acelere la expulsión de migrantes que no han obtenido asilo y el 62% considera que los extranjeros sin documentos que llegan a las fronteras de Alemania deben ser rechazados. A principios de 2017 y siguiendo esta corriente de opinión pública, el gobierno alemán reformó la ley de extranjería, de modo que entre las principales novedades figuraba la creación de un «Centro federal de Apoyo al Retorno» gestionado por el estado central, una reivindicación del entonces ministro de Interior, Thomas de Maizière, ante la muy distinta actitud de los estados federados. La reforma perite que los servicios de extranjería accedan a la memoria de los teléfonos móviles de los solicitantes de asilo como vía para su identificación cuando no presentan papeles y centros de detención cercanos a los aeropuertos donde los afectados esperarían «el tiempo necesario» a ser expulsados. El programa de incentivos para que los extranjeros abandonen voluntariamente el país está dotado con 90 millones de euros anuales, para financiar viajes de regreso e incluso la reintegración en el país de origen. El destino principal de estos ciudadanos extranjeros fue Italia, según indican las cifras oficiales, aunque también son expulsados a menudo solicitantes de asilo a España o Grecia. Este tipo de expulsiones a la fuerza habían dejado de aplicarse desde que estalló la crisis de refugiados en 2015 y se han reactivado más recientemente con el objetivo de sacar del sistema de ayudas sociales a cuantos extranjeros sea posible, un objetivo que, todo sea dicho, ya había sido fijado con anterioridad a la crisis de los refugiados, concretamente a raíz de la crisis financiera y para poner barreras a la gran cantidad de inmigrantes europeos que llegaban a Alemania. A finales de 2014, Alemania modificó una ley de inmigración llamada «Ley de libertad de circulación de los ciudadanos de la Unión Europea». A partir de entonces se permite expulsar a los ciudadanos extranjeros que lleven más de seis meses en el país sin trabajar y que cobren prestaciones sociales, aunque pertenezcan a la UE. La reforma fue impulsada por los dos partidos que gobiernan de la gran coalición (CDU y SPD) y se vendió ante la opinión pública como la respuesta al llamado «turismo social» y como medida especialmente destinada a rumanos y búlgaros, cuyo ingreso masivo en el sistema social alemán, debido a que la llegada de personas procedentes de estos dos países subió un 414,5% entre 2012 y 2014, pero el hecho es que ha terminado afectando a numerosos españoles. El abogado Lutz Achenbach, que se ocupa a menudo de este tipo de casos, explica que «la única forma de evitar la expulsión es demostrar que tienen un trabajo o que tienen medios económicos para subsistir en Alemania sin necesidad de pedir ayudas sociales» y aclara que en el caso de ciudadanos europeos «a veces no llegan a marcharse, pero pierden las ayudas sociales que estaban recibiendo».
17-10-2018 | Fuente: abc.es
Macron busca elevar su baja popularidad con un cambio de Gobierno
En un discurso solemne a la Nación, Emmanuel Macron justificó anoche un cambio de gobierno con la reafirmación de sus principios cardinales: «Debemos restaurar el control de nuestro destino colectivo, transformando Francia y el Estado, sin giro político, sin cambiar de rumbo ni de estrategia». Con retórica de gran ambición y referencias históricas, lamentó «las heridas, las dudas, los miedos y las cóleras que agitan» el país ante las medidas que considera «necesario tomar, ya que no fueron tomadas desde hace muchos años». «Podéis estar seguros -continuó- de que mi voluntad no ha vacilado para llevar a cabo los cambios y reformas por los que fui elegido». Dicho de manera menos grandilocuente: forzado a cambiar de gobierno, en el peor momento y en condiciones humillantes, se reafirma en unas reformas que han hundido su popularidad, abriendo un horizonte de incertidumbres. En un caso que roza lo excepcional, un ministro del interior, Gérard Collomb, forzó su dimisión -no deseada por el presidente-, el pasado día 6, para dejar claro su rechazo personal, cuando la cota de popularidad del presidente es muy mala: entre un 65 y un 70% de opiniones negativas. Imponiendo al jefe del Estado su renuncia, Collomb forzó un cambio de gobierno que Macron ha tardado dos semanas en consumar. El presidente ha justificado el cambio, mínimo, apelando al orgullo nacional. La prosaica realidad ha sido menos «heroica»: una veintena de personalidades de izquierda moderada rechazaron amablemente la invitación a formar un nuevo gobierno destinado a «relanzar» la acción presidencial. Figuras de bajo perfil Personajes poco o nada conocidos y sin relieve son relevados por personajes sin relieve, poco o nada conocidos. Françoise Nyssen, desafortunada ministra de cultura, ha sido sustituida por Franck Riester, antiguo francotirador de la derecha reformista tradicional. Jacques Mézard, viejo cocodrilo «radical socialista», abandona el ministerio de la cohesión de los territorios, sustituido por Jacqueline Gourault, centrista que militó en el partido de Giscard d?Estaing. Stéphane Travert, exsocialista «contestatario» es relevado en Agricultura por Didier Guillaume, «huérfano» inconsolable de Manuel Valls. La dirección del Gobierno, con un primer ministro conservador (Edouard Philippe), la economía (con dos ministros conservadores, Bruno Le Maire y Gérald Darmanin), la diplomacia (con un antiguo socialista, Jean-Yves Le Drian), la defensa (Florence Parly, guante de seda, mano de hierro), siguen bajo la tutela de Macron, poco sensible a delegar esas funciones capitales.
16-10-2018 | Fuente: elpais.com
El juez rechaza parte de la demanda de Stormy Daniels contra Donald Trump
La decisión entiende que la afirmación del presidente de que todo el caso es ?una estafa? es su opinión y no supone difamación de la actriz
16-10-2018 | Fuente: abc.es
Theresa May ve aún posible un Brexit negociado, pero no esta semana
Con las negociaciones del Brexit de nuevo encalladas y ya casi sin tiempo para cumplir la fecha tope que ambas partes se pusieron, finales de esta misma semana, Theresa May aún se mantiene optimista en llegar a un acuerdo con la UE. A pesar de la cantidad de problemas domésticos que tiene (en forma de rebeliones internas, de amenazas de sus socios parlamentarios o de independencia por parte de Escocia), la primera ministra británica volvió este lunes a afirmar que ve «factible» acordar una salida ordenada del club comunitario con sus todavía socios. No obstante, May apuntó que aún quedan varias dificultades «técnicas» por resolver. En especial se refirió a los «dos problemas» que están torpedeando el llegar a un pacto entre ambas partes. Los dos, relacionados con la frontera irlandesa, que se ha convertido en el principal escollo de las conversaciones. El primero de ellos es que desde Bruselas piden un compromiso por el que Irlanda del Norte tenga que permanecer en la unión aduanera una vez que el Reino Unido abandone la UE. Algo totalmente inaceptable para la primera ministra, que volvía a repetir su mantra más utilizado en los últimos meses «no pondremos en peligro la integridad de Reino Unido». El segundo problema es donde quizá esté la clave de todo el acuerdo. El Gobierno de May estaría dispuesto a permanecer en la unión aduanera hasta que se encuentre alguna solución que evite una frontera dura entre las dos Irlandas, pero esa fecha deberá estar clara en el acuerdo final. Por su parte, la UE no quiere poner un límite, por si llegados a ese punto aún no se han encontrado los mecanismos suficientes para garantizar esa frontera blanda que buscan. «No vamos a quedar atrapados permanentemente, siendo incapaces de realizar pactos comerciales con otros países» apuntaba una May que pedía mantener la cabeza fría. Lo que ya parece darse por hecho, al menos desde el lado británico, es que esta semana no habrá aún fumata blanca y ambas partes tendrán que seguir buscando fórmulas para saltarse las líneas rojas que han puesto tanto la UE como Reino Unido. El ministro británico de Exteriores, Jeremy Hunt, es de los que no ve clara una solución en estos días. Preguntado por la prensa a su llegada al Consejo de Ministros de Asuntos Exteriores de la UE que se celebró en Luxemburgo, Hunt aseguraba que las negociaciones están pasando un «periodo de dificultad», aunque, como su jefa, mostraba su optimismo por los, en su opinión, «enormes progresos» que se han logrado. Una confianza que no parece igualar el ministro para el Brexit, Dominic Raab, el cual se ha mostrado siempre más reticente a la hora de elucubrar sobre el posible acuerdo y que no se ha pronunciado en los últimos días. Sin embargo, el principal problema lo tiene Theresa May, como viene siendo habitual, en casa. A la premier le espera otra semana más de desafíos y retos constantes. Azuzando el fuego no podía faltar el exministro de Exteriores Boris Johnson. En su ataque semanal contra la «premier», el también exalcalde de Londres ha llegado, incluso, a llamar a los líderes europeos «matones» y ha pedido a May que les «haga frente y resista». Sin menos concesiones, el exministro para el Brexit David Davis sugería una rebelión de su excompañeros contra el plan de la premier y parece que algunos de ellos se lo estarían pensando. Varios medios británicos apuntan a que varios de los componentes del Gabinete (como Andrea Leadsom, Penny Mordaunt y Esther McVey) se estarían planteando abandonar el timorato barco que pilota la líder conservadora. Semana decisiva Ante todo este proceso de desgaste que viene padeciendo, May parece ya confiar más en el apoyo a su propuesta de ruptura en algunos miembros del partido laborista, partidarios de un Brexit suave, que en sus propios correligionarios euroescépticos o en la formación que la sostiene en el poder, el DUP. Los unionistas de Irlanda del Norte, con su líder a la cabeza Arlene Foster (y sus 10 diputados esenciales para la mayoría de May en la Cámara de los Comunes), ya han amenazado directamente a la premier con retirarla su apoyo si permite que esta región permanezca en la UE al Desgastemenos dentro del mercado aduanero. Todo esto, más la constante amenaza independentista que sigue llegando desde Escocia es a lo que tendrá que hacer frente May en una semana, otra más, que parece decisiva para ella y su futuro en Downing Street.
15-10-2018 | Fuente: abc.es
Los investigadores turcos entran por primera vez en el consulado saudí
Dos semanas después de la desaparición de Jamal Khasoggi, el equipo de investigación conjunta turco saudí accedió al interior del consulado de Arabia Saudí en Estambul. Después de un fin de semana de tiras y aflojas entre los dos países, la conversación telefónica mantenida por el presidente Recep Tayyip Erdogan con el rey Salmán fue la luz verde definitiva para este registro del edificio que el Gobierno de Ankara solicitaba desde el 2 de octubre, día en el que se vio entrar al periodista, pero no salir. Poco antes de la llegada de los investigadores, un equipo de limpieza accedió a la legación por la puerta principal, frente a la que decenas de periodistas hacen guardia a la espera de conocer nuevos detalles sobre este caso que ha generado conmoción mundial. Algunos de los informadores no ocultaron su sorpresa al ver que el equipo que accedió al consulado no llevaba ningún tipo de material especial en sus manos para desarrollar su trabajo. Fuentes turcas filtran cada día novedades a la prensa que refuerzan la hipótesis de que Khasoggi, una voz crítica con la casa real saudí que desde hace un año vivía autoexiliado en Estados Unidos, fue asesinado. Los saudíes, sin embargo, niegan categóricamente cualquier implicación en la desaparición y así se lo transmitió el propio rey a Erdogan y a Donald Trump. El presidente estadounidense, que durante la semana amenazó con imponer sanciones a su gran aliado en la región si se demostraba que tenía algún papel en la desaparición, cambió de opinión de forma radical tras esta conversación. Ante la «negativa muy, muy fuerte» del monarca, Trump aseguró que «me sonó como que tal vez esto debió ser obra de asesinos del hampa. ¿Quién sabe?». El magnate estadounidense apuntó a «elementos incontrolables» y envió de forma inmediata a su secretario de Estado, Mike Pompeo, a Riad para hablar directamente con el rey. Khasoggi no es el primer periodista saudí desaparecido en el último año ?Reporteros Sin Fronteras denuncia al menos otros dos casos-, pero la forma en la que se ha producido y el nivel de popularidad alcanzado tras convertirse en columnista de The Washington Post, han hecho que el caso despierte atención mundial. Las sospechas vertidas sobre los saudíes han provocado la desbandada internacional de la próxima conferencia Future Investment Initiative, que se celebrará entre el 23 y 25 de octubre en Riad y que también se conoce como el "Davos del desierto". El presidente del Banco Mundial, así como varios medios de comunicación, como las cadenas estadounidenses CNBC y CNN y la agencia Bloomberg, o el diario The New York Times han anunciado que cancelan sus asistencia. A la espera de conocer los resultados del registro, fuentes oficiales turcas anónimas insistieron a la agencia Reuters en que disponen de audios que demuestran que Khasoggi fue asesinado en el interior del consulado, aunque no ofrecieron más detalles. Analistas cercanos a la casa real saudí, como Khalad Ahmad Al Habtoor, pidieron en Twitter «paciencia hasta el final de la investigación» y acusaron a los medios internacionales de «ofrecer versiones que parecen sacadas de películas de Hollywood». A nivel doméstico, las autoridades saudíes informaron de que la pena por «difundir rumores o noticias falsas en las redes» puede acarrear hasta cinco años de prisión.
15-10-2018 | Fuente: abc.es
El ministro de Exteriores británico ve poco probable llegar a un acuerdo del Brexit esta semana
Tras haber encallado las negociaciones con Bruselas ayer, el Gobierno británico no ceja en su empeño en demostrar confianza en que estas lleguen a buen puerto más pronto que tarde. Eso si, parece que esta semana no va a ser posible. El ministro de Exteriores, Jeremy Hunt no ve claro una solución en estos días después de que ayer un portavoz del 10 de Downing Street asegurase que aún quedan «asuntos muy difíciles e importantes sin resolver». Hunt confirmaba, preguntado por la prensa a su llegada al Consejo de Exteriores de la UE que se celebra en Luxemburgo, que las negociaciones están pasando un «periodo de dificultad» aunque se mostraba positivo al señalar que «pueden conseguirse un acuerdo esta semana o no, quien lo sabe. Todos están intentándolo de forma increíble». En su opinión «se han logrado enormes progresos» mostrando una confianza que no parece igualar el ministro para el brexit, Dominic Raab, el cual se ha mostrado siempre más reticente a la hora de elucubrar sobre el posible acuerdo. Lo que ayer parecía una fumata blanca con la UE y un acercamiento irremediable se le ha convertido a May, en apenas 24 horas, en una nueva semana de desafíos y retos constantes que tendrá que afrontar de nuevo procedentes de los varios frentes abiertos que tiene desde hace meses. El primero y más importante sigue siendo el que vive en el seno de su partido. Los conservadores más euroescépticos siguen amenazando con echar su proyecto de Brexit abajo en el Parlamento si no se cumplen las líneas rojas que la premier se marcó hace unos meses. De hecho, el exministro para el brexit David Davis llamaba directamente a una «rebelión» de sus excolegas en el Gobierno ante la posibilidad de que May pacte con Bruselas un acuerdo más flexible dejando al país dentro en la unión aduanera por un periodo de tiempo indefinido hasta que se solucione el tema más espinoso y que más problemas está dando, el de la frontera con Irlanda. May, amenazada De hecho, May confía más en algunos miembros del partido laborista partidarios de un Brexit suave que en sus propios correligionarios euroescépticos o en la formación que la sostiene en el poder, el DUP. Los unionistas de Irlanda del Norte, con su líder a la cabeza Arlene Foster (y sus 10 diputados esenciales para la mayoría de May en la Cámara de los Comunes), ya han amenazado directamente a la «premier» con retirarla su apoyo si permite que esta región permanezca en la UE al menos dentro del mercado aduanero. Algo que consideran inaceptable y que los ha llevado a asegurar, lo ha hecho el portavoz del Brexit de esta formación Sammy Wilson, que es «probablemente inevitable» que las negociaciones con Bruselas concluyan sin un acuerdo. Todo con la amenaza independentista que sigue llegando desde Escocia. La primera ministra de esta región Nicola Sturgeon sigue amenazando a May con la celebración de un segundo referéndum para separarse de Reino Unido. La idea parece aparcada al menos hasta que se aclare la decisión final respecto a la salida de Reino Unido de la UE, pero Sturgeon sigue alentando a sus ciudadanos a que «trabajen por la independencia durante las negociaciones del Brexit». Sin embargo, May sigue haciendo caso omiso y ni siquiera ha vuelto a responder a estas peticiones descartando completamente la celebración de ese segundo plebiscito. Mientras, la jefa del Gobierno reunirá mañana de nuevo a su Gabinete donde intentará, por enésima vez, buscar una posición común para presentar en Bruselas antes de la cumbre europea de este miércoles. Un nuevo intento para desencallar la situación a escasas semanas de que llegue la fecha tope, a finales de este mes de octubre, que ambas partes se pusieron para finalizar el acuerdo. Otra cosa será ya el trámite de aprobación por parte del Parlamento británico, donde se prevé una lucha encarnizada y donde la premier tendrá que batallar para sacar adelante el acuerdo, si finalmente consigue uno.
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