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Noticias de nueva york

04-06-2020 | Fuente: abc.es
Una mujer afroamericana se enfrenta a los manifestantes en Estados Unidos: «¡Vosotros sois los racistas!»
Nueva York vivía este miércoles su séptimo día de protestas por los cinco distritos de la ciudad tras la muerte de George Floyd a manos de la Policía en Minneapolis, después de que en la víspera las marchas pacíficas continuaran sin perder fuerza. Por séptima jornada consecutiva, los neoyorquinos salieron a las calles para mostrar su apoyo masivo al movimiento «Black Lives Matter» y su repulsa hacia el racismo. Sin embargo, no todo el mundo está de acuerdo con estas marchas. Es el caso de Nestride Yumga, una ciudadana americana de origen camerunés que esta semana se ha vuelto viral en redes sociales tras protagonizar un vídeo en el se enfrenta a un grupo de manifestantes que protestan por la muerte del afroamericano. <blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">¿QUE OPINAS DE SU PUNTO DE VISTA? Ella es Nestride Yumga, de origen camerunés y ciudadana americana residente en Washington DC.<a href="https://twitter.com/hashtag/ELMoluscoDePuertoRico?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#ELMoluscoDePuertoRico</a> <br>( <a href="https://twitter.com/BreitbartNews?ref_src=twsrc%5Etfw">@BreitbartNews</a> ) <a href="https://t.co/6KJ2BmtEJU">pic.twitter.com/6KJ2BmtEJU</a></p>&mdash; Molusco (@Moluskein) <a href="https://twitter.com/Moluskein/status/1268325490709991424?ref_src=twsrc%5Etfw">June 3, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> «¿Dónde está "Black Lives Matter" en Chicago? ¿Dónde están? Cuando los negros matan a los negros, ellos no salen y hacen este ridículo. La única vez que hacen esta tontería es cuando un hombre blanco mata, ¡vosotros sois los racistas!», exclama señalando a los presentes. «Está mal que un policía mate a una persona negra, eso seguro. Pero si importa, debería importar en todo momento». Tras sus palabras, uno de los manifestantes acusa a la mujer de estar ahí solo para «hacer el drama» y no para luchar contra la injusticia. «Estoy aquí para detener la violencia. No se trata de negros. Vosotros decís que los negros están oprimidos, ¡yo soy negra y no estoy oprimida! ¡Yo soy libre, no traten de hacerme creer que no soy libre!», grita Yumga. «Dejad de forzar a las personas a que acepten que están oprimidas. ¡No lo están! La violencia está mal, ¡punto! ¡Parad con la hipocresía! ¡Nadie os está tomando en serio!». Según unas estadísticas publicadas por el diario estadounidense Washington Post, desde 2015 han muerto 4.728 personas en Estados Unidos víctimas de la violencia policial. De ellas, 2.385 eran ciudadanos blancos, mientras que 1.257 eran ciudadanos negros. En proporción con el número de población total del país, donde los ciudadanos negros solo suponen el 13%, se concluía que el porcentaje de los que habían perdido la vida en esas trágicas circunstancias era casi el doble de alto que el de blancos.
04-06-2020 | Fuente: abc.es
«No sois aliados»: las protestas tratan de despegarse de los saqueos y la violencia
Una docena de pantalones vaqueros diseñados en un pueblo de Galicia salen por los aires en Broadway a la altura de la calle Vesey, en el Sur de Manhattan. Un grupo de chavales han roto la disciplina de la manifestación, ha arrancado los tablones que protegen una tienda de Zara, han roto la puerta y salen con las manos llenas de prendas. La mayoría son muy jóvenes, casi niños. Alguno, más mayor, llena de forma metódica una bolsa de deporte con lo sustraído. Hay carreras, confusión, avisos de que viene la policía. Un joven lanza los vaqueros al cielo oscuro, como confeti. Hay también enfrentamientos. «¿Qué mierda hacéis? No sois aliados de nuestra causa», increpa un manifestante, de cerca de treinta años, a los saqueadores. Agarra a uno que trata de escapar, se enzarzan en el suelo, se forma un tumulto mientras el autor del placaje sigue rugiendo «¡No eres aliado de ?Black Lives Matter?!», en referencia al movimiento contra los abusos policiales y el racismo estructural contra la minoría negra. En un par de minutos, la escena se inunda de policía, se producen arrestos. Un hombre mayor está esposado, contra el suelo, boca abajo, con un agente antidisturbios encima. Es una detención cualquiera. Pero es imposible no acordarse de la imagen de George Floyd, el hombre negro que murió a manos de la policía en Mineápolis. Esposado, boca abajo, sujeto por otros dos agentes, el policía -Derek Chauvin, ahora acusado de asesinato en tercer grado y homicidio imprudente- asfixió con su rodilla contra el cuello de Floyd durante casi nueve minutos. La última tragedia de los abusos policiales contra la minoría negra ha levantado en protestas a todas las grandes ciudades de EE.UU. Primero en Mineápolis y después en todo el país. La violencia, el vandalismo y los saqueos han acompañado a las protestas y se han comido la atención, dentro y fuera de EE.UU. En los últimos días, con la imposición de toques de queda -desde la muerte de Martin Luther King en 1968, no se habían decretado tantos al mismo tiempo- los disturbios violentos han perdido fuelle. En Nueva York, el toque de queda se adelantó el martes a las ocho de la tarde, tres horas antes que la jornada anterior, donde se multiplicaron los saqueos. La presencia policial se había multiplicado. Pero, en la calle, en la media docena de manifestaciones que serpenteaban ayer Manhattan, y en otras en Brooklyn y otros distritos de la ciudad, la intención de separarse de la violencia y el saqueo es evidente. «No queremos vuestra paz» «¡Marchamos, no saqueamos!», corea un grupo que desciende por la calle Varick hacia el Sur. Poco antes, otro grupúsculo ha roto las vidrieras de una tienda de GAP en Broadway con la calle 8. A veces da la impresión que es solo un entretenimiento adolescente: un renacuajo emerge entre los cristales rotos con un maniquí bajo el brazo. Otras, el producto de la rabia: «¡No queremos vuestra paz!, ¡Hay que pelear con fuego!», grita un manifestante antes de pegar un codazo a la ventana de una furgoneta de Correos. Ya de madrugada, en Brooklyn, otro grupo se concentra en la confluencia de las dos principales avenidas del distrito, Flatbush y Atlantic. Se corean las consignas habituales y se improvisan discursos. «Creímos que el viaje había acabado en 1968», dice un hombre subido a la mediana en referencia al movimiento de derechos civiles. «Estamos muy lejos de llegar. Y los blancos tenéis que estar con nosotros para que veáis cómo sufrimos los abusos cada día». Otro discurso llama al levantamiento contra la policía. «¡Protestas pacíficas!», corea buena parte del grupo en respuesta. Muchos son conscientes que los coches de policía en llamas y los negocios destrozados han diluido su mensaje. A la espera de cómo se desenvuelva esta madrugada del jueves, la intensidad de los disturbios ha decaído en las últimas dos noches en Nueva York. También en el resto del país, a pesar de que se registraron incidentes en ciudades como Atlanta, Milwaukee, Portland o la capital, Washington, aunque mucho menos graves que en los días anteriores El presidente de EE.UU., sin embargo, prefiere poner la atención en la violencia y animaba a las autoridades de Nueva York a pedir ayuda federal. «Está totalmente fuera de control», decía Donald Trump el martes por la noche sobre la ciudad en la que se crió, y se quejó de que a la policía de Nueva York no se le permitía «hacer su magia». Ayer siguió con sus llamamientos a que la policía endureciera sus actuaciones y defendió el despliegue del ejército. Trump ha defendido que la violencia se debe a los grupos «antifa» -radicales antifascistas- y de extrema izquierda, un discurso que le beneficia políticamente de cara a las elecciones del próximo noviembre, donde se juega permanecer en el cargo otros cuatro años. En las manifestaciones estos días en Nueva York ha quedado claro que hay elementos «antifa» que han participado en las protestas, pero no está claro si son el principal motor de los disturbios violentos, en los que también se observa que participan jóvenes indignados y oportunistas. Un informe interno fechado el 1 de junio del Departamento de Seguridad Interior al que tuvo acceso Reuters asegura que la contribución de los «antifa» y otros grupos extremistas similares es limitada y que la mayoría de la violencia se debe a oportunistas, como los jóvenes que se llevaban vaqueros de un Zara.
03-06-2020 | Fuente: abc.es
La madre de la hija de George Floyd pide justicia: «Gianna no tiene padre, nunca la verá crecer»
La madre de la hija de George Floyd ha exigido este martes justicia para él, asegurando que era un buen padre que no merecía morir en esas circunstancias. Con su hija Gianna de seis años agarrada a ella en todo momento, Roxie Washington dijo a los periodistas que quiere que los cuatro agentes involucrados en la muerte de Floyd paguen por su asesinato. «Al final del día, ellos pueden irse a casa y estar con sus familias», señaló la mujer. «Gianna no tiene padre. Nunca la verá crecer, graduarse.. Nunca la acompañará hasta el altar». Mientras Washington hablaba en una breve conferencia de prensa celebrada en el Ayuntamiento de Minneapolis, Gianna, vestida con una camiseta blanca, zapatillas de deporte y pantalones celestes, se aferraba con fuerza a ella. «La amaba, la amaba mucho», recalcó la mujer en relación a los sentimientos de Floyd por su hija. «Estoy aquí por mi bebé. Quiero justicia para él porque era bueno. No importa lo que piensen, fue bueno». Durante su intervención, Washington estuvo rodeada por los abogados de la familia y su amigo Stephen Jackson, exjugador de baloncesto que disputó catorce temporadas en la NBA. «¿Por qué tenemos que ver su dolor? Estoy aquí para pedir justicia para mi hermano. Y de alguna manera, maldita sea, lo vamos a conseguir», afirmó el deportista. «Esto tiene que parar». Los manifestantes han retomado este martes, por octava noche consecutiva, las protestas contra la brutalidad policial en ciudades estadounidenses como Los Ángeles, Nueva York o Washington, desafiando los toques de queda impuestos para frenar las concentraciones, desatadas tras la muerte del ciudadano afroamericano George Floyd a manos de Derek Chauvin.
03-06-2020 | Fuente: elpais.com
La octava jornada de protestas en Estados Unidos por la muerte de George Floyd, en imágenes
Miles de manifestantes ignoran el toque de queda decretado y se concentran este martes en las grandes ciudades de EE UU. Los Ángeles y Washington viven su manifestación más multitudinaria. En Nueva York, pese al mayor despliegue policial, prosiguieron los saqueos.
03-06-2020 | Fuente: as.com
La USTA plantea trasladar el Masters de Cincinnati a Nueva York antes del US Open
Según el 'NY Times', la Federación de Estados Unidos quiere salvar dos de sus torneos más importantes creando una burbuja de seguridad para los tenistas.
03-06-2020 | Fuente: abc.es
Los saqueos oscurecen las protestas en Nueva York y Trump exige mano dura
«¡Oeste, hacia el Oeste!», grita un chaval que ejerce como guía informal de una de las manifestaciones en Nueva York por la muerte de George Floyd. Es blanco, va de negro, y controla las movimientos desde una bicicleta de carreras vieja. Se tapa la cara con algo que se ve poco estos días: un pañuelo con la bandera de EE.UU. «Por allá hay policía», explica a ABC sobre el cambio de rumbo. Ha pasado media hora del toque de queda impuesto a las ocho de la tarde. El alcalde, Bill de Blasio, lo adelantó tres horas después de que en la víspera varias zonas de Manhattan fueran pasto de saqueos. El grupo se para ahí mismo y se escucha un discurso mientras se hinca una rodilla, un gesto que inició el jugador de fútbol americano Colin Kaepernick -le costó su carrera-, que dividió al país -para algunos, es una afrenta al ejército de EE.UU.- y que con las protestas generalizadas en todas las grandes ciudades estadounidenses apunta a ser normalizado. La rodilla adquiere estos días un sentido mayor: fue con la que un agente de policía, Derek Chauvin, apretó durante casi nueve minutos contra el cuello de Floyd, un hombre negro, desarmado, esposado y sujeto por otros dos policías.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Segundo día de toque de queda en NYC <a href="https://twitter.com/hashtag/GeorgeFloyd?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#GeorgeFloyd</a> 6 <a href="https://t.co/aLcaNnxNuF">pic.twitter.com/aLcaNnxNuF</a></p>&mdash; Javier Ansorena (@jansorena) <a href="https://twitter.com/jansorena/status/1267974353502814208?ref_src=twsrc%5Etfw">June 3, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Es la esquina de Broadway y la calle 8, en el Greenwich Village, el que fuera el barrio de la bohemia neoyorquina buena parte del siglo XX. Apenas levantan la rodilla los manifestantes, un estruendo sacude al grupo, de unas trescientas personas. Un puñado de chavales han roto los ventanales de una tienda de GAP. Saltan los cristales, la gente huye por todos lados, un saqueador se escapa con una sonrisa y un maniquí debajo del brazo. Llega la policía, el grupo se recompone, sigue la marcha. Esa ha sido la tónica de las protestas de la tarde y noche del martes en Nueva York: protestas en su mayor parte pacíficas oscurecidas por actos vandálicos aislados. Media docena de manifestaciones, algunas improvisadas, han serpenteado las calles de Manhattan y de Brooklyn. El toque de queda impedía la presencia de protestas, pero la policía está haciendo la vista gorda si no hay incidentes. El problema es que ocurren. Más tarde, otro grupo han arrancado los tablones protectores de una tienda de Zara y han cogido las prendas que han podido. La policía ha realizado un puñado de arrestos, que se suman a las decenas en el resto de la jornada.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Segundo día de toque de queda en NYC <a href="https://twitter.com/hashtag/GeorgeFloyd?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#GeorgeFloyd</a> 5 <a href="https://t.co/7HfPmH5PTl">pic.twitter.com/7HfPmH5PTl</a></p>&mdash; Javier Ansorena (@jansorena) <a href="https://twitter.com/jansorena/status/1267970005691502592?ref_src=twsrc%5Etfw">June 3, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Más tarde, han seguido los destrozos, los saqueos y los enfrentamientos con la policía en otras zonas del Sur de Manhattan. Es una realidad -protestas pacíficas teñidas de disturbios- que se ha vuelto a repetir en otras grandes ciudades del país, que prolongan las manifestaciones por el último caso de abusos policiales. Hubo concentraciones en la capital, Washington; gas lacrimógeno contra los manifestantes en Atlanta; protestas enfrente de la casa del alcalde, Eric Garcetti, en Los Ángeles; disturbios en Milwaukee o Portland y recordatorios y homenajes, una noche más, a Floyd en Mineápolis.<blockquote class="twitter-tweet"><p lang="es" dir="ltr">Segundo día de toque de queda en NYC <a href="https://twitter.com/hashtag/GeorgeFloyd?src=hash&amp;ref_src=twsrc%5Etfw">#GeorgeFloyd</a> 10 <a href="https://t.co/QhMiuGEqmK">pic.twitter.com/QhMiuGEqmK</a></p>&mdash; Javier Ansorena (@jansorena) <a href="https://twitter.com/jansorena/status/1267992097895972864?ref_src=twsrc%5Etfw">June 3, 2020</a></blockquote> <script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script> Pero la mayor parte de la atención se la llevó Nueva York, por el alto número de manifestantes y por ser la principal ciudad del país. Donald Trump, que creció e hizo carrera en el ladrillo en la Gran Manzana, aprovechó para centrar sus peticiones de mano dura en la que fue su ciudad. Criticó que a la policía no se la estaba dejando hacer «su magia» pero que «por el impulso que les han dejado tomar a la izquierda radical y a otros, van a necesitar más ayuda». A pesar de que la mayoría de las protestas son pacíficas, el presidente de EE.UU. aseguró que Nueva York está «totalmente fuera de control», que el alcalde, Bill de Blasio, y el gobernador, Andrew Cuomo, deben «acabar con los disturbios ya» y se preguntó que «cuándo pedirán ayuda al Gobierno Federal». Las protestas e incidentes han continuado pasada la medianoche. Un grupo de manifestantes quedó encerrado entre dos barreras policiales en el puente de Manhattan y se han registrado más saqueos y disturbios en una madrugada que vuelve a ser muy larga.
03-06-2020 | Fuente: abc.es
Las protestas no amainan en EE.UU. e incluyen caceroladas
Las protestas no cesan en Estados Unidos, donde al menos 40 ciudades han decretado el toque de queda y permanecen bajo custodia de la Guardia Nacional, e incluso este martes la capital estadounidense vivió una inesperada cacerolada mientras los manifestantes continuaban frente a la Casa Blanca. Más de una semana después de que el afroamericano George Floyd muriera por asfixia debido a la presión que ejercía sobre su cuello la rodilla de un policía blanco, en distintas ciudades estadounidenses se repiten las escenas de personas recorriendo las calles, aunque los destrozos y saqueos de otras jornadas han amainado. Se escuchan cacerolas en Washington Un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara el envío de efectivos de la Guardia Nacional para que se aplicara «estrictamente» el toque de queda en Washington, una multitud mucho mayor que la del lunes, con miles de personas, se congregó por la tarde en el centro de la capital del país. «No tenéis vergüenza, en la Casa Blanca hay un racista», coreó un grupo situado en la primera línea de la protesta en Washington, según constató Efe, al dirigirse a las fuerzas de seguridad situadas al otro lado de una enorme valla metálica, de unos dos metros y medio de altura, instalada a lo largo del extremo norte del parque Lafayette, contiguo a la residencia presidencial. Y justo a las 19.00 hora local, cuando daba inicio la restricción en la capital, las cacerolas empezaron a sonar en algunas zonas, en respuesta a una convocatoria que circuló en redes sociales, con la intención de sumarse a las protestas. «Esta noche. 7pm. Consigue tus ollas, consigue tus cucharas, dirígete a una ventana o balcón abierto, golpea como el infierno», se leía en uno de los mensajes en Twitter, cuyo autor explicaba que «se llama cacerolazo» y «lo perfeccionaron en América Latina como una forma de protestar contra los regímenes autoritarios durante el toque de queda». El mismo usuario, al constatar lo ocurrido, agregó: «Es oficial. Los gringos están haciendo cacerolazo». La propuesta surgió aparentemente de la pregunta de otra persona sobre la forma más segura para unir sus voces durante la noche y enviar el mensaje de apoyo al lema que los manifestantes repiten en distintos puntos del país: «Sin justicia no hay paz». La Quinta Avenida, un día después del caos La salida del sol y el fin del primer día toque de queda en Nueva York en 80 años dejaron al descubierto este martes la magnitud de los destrozos causados por los manifestantes en la glamurosa Quinta Avenida de Manhattan. Los escaparates de la avenida símbolo de la opulencia y el poder de la Gran Manzana lucían enormes paredes de listones de madera levantadas precipitadamente para evitar los saqueos que acostumbran a seguir a las protestas pacíficas contra el racismo y la brutalidad policial. A pocas horas de que entrara en vigor el segundo toque de queda consecutivo, el centro de Nueva York parecía una ciudad tomada, apenas sin coches ni gente en las calles, como si volviera a exhibirse la pandemia del coronavirus. En Nueva York se efectuaron durante la primera jornada del toque de queda más de 700 arrestos, con diferencia el mayor número desde el inicio de las protestas desencadenadas por la muerte en Minesota de Floyd. Los saqueos en Nueva York fueron motivo de un desencuentro entre el gobernador del estado, Andrew Cuomo, y el alcalde de la Gran Manzana, el también demócrata Bill de Blasio. «Lo que ocurrió en la ciudad de Nueva York fue inexcusable», dijo el gobernador sobre los disturbios y saqueos en comercios registrados durante la noche anterior . Cuomo había sido previamente criticado por Trump, quien afirmó este martes que Nueva York quedó «hecha pedazos» y se quejó de que Cuomo hubiese rechazado el envío de la «dominadora» Guardia Nacional. Protestas tempranas en respuesta a restricciones También este martes miles de manifestantes abarrotaron las calles de Los Ángeles en una serie de protestas pacíficas que ante el toque de queda declarado en todo el condado desde las 6 de la tarde han sido adelantadas. Las marchas, que fueron especialmente numerosas, transitaron por zonas emblemáticas de Hollywood y el Downtown. El tono tranquilo de estas protestas de día contrastó con las escenas de saqueos y disturbios que han obligado a decretar el estado de emergencia y que se han saldado con 2.700 detenciones a lo largo de cuatro noches consecutivas. Mientras que en el centro de Florida, dos mujeres fueron arrestadas hoy por vandalizar una casa de vacaciones del ahora expolicía Derek Chauvin, el implicado en la muerte de Floyd, que enfrenta cargos de asesinato por esa acción.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
¿Qué son los Antifa, el movimiento que Donald Trump considera terrorista y Pablo Iglesias defiende?
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha acusado los últimos días a la Antifa de estar detrás de la organización de los disturbios que sacuden a las mayores ciudades del país tras la muerte de un ciudadano afroamericano por la actuación de un policía. Estas protestas contra la violencia policial, que comienzan de manera pacífica, suelen desembocar en altercados con los agentes, actos de vandalismo y saqueos, cuya organización Trump atribuye al movimiento antifascista conocido como Antifa. ¿Qué y quiénes son? La Antifa, básicamente no es un grupo ni una organización política al uso tradicional, sino un movimiento de corte anarquista que no cuenta con una estructura jerárquica ni un programa definido, y cuyos objetivos van desde la lucha antisistema más radical a la búsqueda de la justicia social más idealista. Pero el objetivo común de sus partidarios pasa por anular a los grupos fascistas, racistas, neonazis y de extrema derecha reventando sus manifestaciones y evitando que promuevan o hagan gala de sus posturas supremacistas, contrarias a las minorías, a las mujeres o a los miembros de la comunidad LGTB. Los activistas de la Antifa son a menudo identificados por Trump y sus seguidores como "alt-left", contrapuestos a la "alt-right" (derecha alternativa) que apoyan al gobernante y que engloba a los grupos ultranacionalistas bancos. Sus orígenes Aunque sus antecedentes históricos en EEUU pueden estar en las luchas antirracistas de la segunda mitad del siglo XIX, los orígenes del antifascismo se remontan a las décadas de 1920 y 1930, con la lucha contra el fascismo italiano de Benito Mussolini, el nazismo de Adolf Hitler y el franquismo antes, durante y después de la Guerra Civil española, según los académicos. Pese a sus ruidosas protestas, durante mucho tiempo la Antifa pasó prácticamente inadvertida en Estados Unidos, un país en el que la izquierda radical es una rareza. La llegada de la notoriedad Y como Trump se encargó de recordar días atrás, su mayor notoriedad la consiguió gracias a su vinculación con el movimiento ciudadano "Occupy Wall Street", que en 2011 ocupó el Zucotti Park de Nueva York para protestar contra la desigualdad económica. Sin embargo, con el auge del conservadurismo del Tea Party y luego la llegada de Trump a la Presidencia, en enero de 2017, fue cobrando fuerza en los últimos años, en los que ha visto cómo se han multiplicado sus grupos, según el historiador y académico Mark Bray, autor de "Antifa: El Manual del Antifascista". Bray, que también fue activista en "Occupy Wall Street", llama "autodefensa preventiva" a esa táctica de la Antifa de usar la violencia contra los fascistas antes de que ellos sean violentos y lleguen a agredir a los colectivos minoritarios. Un antes y un después En los últimos años la Antifa ha puesto en práctica esa filosofía ante demostraciones de fuerza de la ultraderecha, pero posiblemente la más sonada ha sido la contramanifestación de agosto de 2017 ante una marcha de supremacistas y neonazis en Charlottesville (Virginia). Ese día se produjeron altercados violentos entre ambos bandos y un supremacista mató a una mujer y causó una veintena de heridos al arrollar con su vehículo a un grupo de contramanifestantes. Tras los acontecimientos de Charlottesville, el lingüista y filósofo estadounidense Noam Chomsky, una de las voces académicas más reconocidas de la izquierda de EE.UU., se refirió a los antifascistas como "un gran regalo para la derecha". Pese a la mayor fuerza que ha venido cobrando, otros académicos, como Todd Gitlin, profesor de Periodismo y Sociología de la Universidad de Columbia, la Antifa sigue siendo un fenómeno "relativamente pequeño" desde el punto de vista de la historia del antifascismo y de la actual "resistencia" contra el "Trumpismo". Trump anunció este domingo que declararía la Antifa como un grupo terrorista, aunque en Estados Unidos no hay un estatuto de terrorismo interno, y el Gobierno sólo tiene una lista de organizaciones internacionales y países a los que considera terroristas o que fomentan el terrorismo.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
Otra noche de protestas y disturbios en EE.UU. pese a las amenazas de Trump
Acababan de pasar las once de noche y un grupo de unas doscientas personas procesionaron este lunes hasta la fachada del Barclays Center, en Brooklyn, donde juega el equipo local de la NBA y donde confluyen dos de las principales arterias del distrito, las avenidas Atlantic y Flatbush. Hincaron las rodillas a tierra, levantaron los brazos y entonaron uno de los gritos de las protestas contra los abusos policiales hacia la minoría negra: «Hands up, don?t shoot», «Tengo las manos arriba, no disparéis». Era un momento histórico para la principal ciudad de EE.UU. en medio de la mayor oleada de protestas en el país en lo que va de siglo. Nueva York no conocía un toque de queda desde 1943, cuando lo decretó el entonces alcalde, Fiorello LaGuardia, para calmar protestas en Harlem por los disparos de la policía a un soldado negro. La historia se repite ahora con la muerte de George Floyd, el hombre negro que murió a manos de un policía en Mineápolis la semana pasada. Quienes llegaban al Barclays Center eran los primeros en desafiar un toque de queda en Nueva York en mucho tiempo. La Policía, que trata de de ofrecer una respuesta mesurada en un momento de alta tensión social y política, dejó las cosas estar. Había congregados más agentes que manifestantes y no trataron de imponer el toque de queda. Varios coches y furgones policiales escoltaron al grupo en su marcha pacifica camino del puente de Manhattan, uno de los tres que une Brooklyn con la isla neoyorquina. Los pocos coches que pasaban por la calle les felicitaban con bocinazos mientras el grupo se disgregaba con el paso de las manzanas. Los manifestantes ocuparon y cruzaron uno de los carriles del puente, el grupo cada vez más delgado, casi en silencio, con la ciudad apagada por el toque de queda, hasta que llegaron a Manhattan, sin provocar a la policía ni hacer destrozos. La mayoría de las protestas ayer en Nueva York y en el resto del país fueron pacíficas, aunque la violencia, en medio de amenazas de Donald Trump de usar más mano dura, no desapareció. La Gran Manzana no fue una excepción y los saqueos que había vivido el domingo el Soho -una de las zonas comerciales más exclusivas de Nueva York- se trasladaron el lunes al Midtown. Hordas de jóvenes, muchos de ellos menores, asolaron tiendas y negocios. La mayor parte del pillaje ocurrió antes de que empezara el toque de queda, por lo que las autoridades lo han adelantado para este martes a las ocho de la tarde. Las protestas más tardías en Manhattan fueron en Times Square, donde al filo de la medianoche hubo enfrentamientos con la policía y arrestos. Gases lacrimógenos en la visita de Trump Las manifestaciones se repitieron en el resto de las grandes ciudades del país, como lleva ocurriendo desde el fin de semana. Los disturbios fueron abundantes en Washington, la capital, en un día en el que la policía lanzó gases lacrimógenos a manifestantes pacíficos para que Trump visitara una iglesia cercana a la Casa Blanca que había sido atacada en la víspera. La decisión de hacer hueco con el uso de la fuerza para sacarse una foto le cubrió de críticas, después de que por la tarde exigiera a los gobernadores de los estados más dureza contra los manifestantes, les calificara de «débiles» y amenazar con desplegar al ejército. Los disturbios también fueron graves ciudades como Los Ángeles, donde una protesta pacífica acabó con violencia y pillajes; Chicago, donde se vivieron duros enfrentamientos con la policía, o Buffalo, en el estado de Nueva York, donde un coche de manifestantes embistió a un grupo de policías y dejó varios heridos. La necropsia de la familia incide en que murió por asfixia. La oficial alude a enfermedades cardiacas y el uso de drogas En Mineápolis, la situación avanzaba hacia la calma el lunes después de que partes de la ciudad fueran incendiadas y destrozadas en los disturbios posteriores a la muerte de Floyd. Las horas del toque de queda se redujeron, parte del operativo de la Guardia Nacional fue replegado y la atención se concentró en la autopsia de Floyd. Se conocieron dos informes forenses sobre el fallecimiento, uno pedido por la familia de Floyd y otro por las autoridades del condado de Hennepin. Ambas autopsias coinciden en que fue un homicidio pero difieren de su causa. Según el informe solicitado por la familia, murió por asfixia, después de que el agente involucrado, Dereck Chauvin, apretara con su rodilla contra el cuello durante casi nueve minutos. La autopsia de las autoridades, sin embargo, asegura que murió por una «parada cardiopulmonar al ser sujetado por un agentes del orden» y mencionó la influencia de enfermedades cardiacas previas y el uso de drogas.
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