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Noticias de norteamerica

13-07-2018 | Fuente: abc.es
Los europeos necesitamos solidaridad atlántica, el pilar de nuestra defensa colectiva. El reto es contribuir más y mejor y hacerlo gestionando e l ego desbocado de Donald Trump. El presidente americano ha pulverizado en tiempo record el «poder blando» o la capacidad de atracción de su país y ha debilitado su influencia global. Estos días en Bruselas se ha mantenido fiel a un estilo de poder dramático, exigiendo a los dirigentes europeos de forma inmediata más gasto en defensa y nuevas concesiones en comercio internacional, mezclando temas atlánticos con comunitarios. Su desprecio permanente a las formas y a lo pactado (por ejemplo, a la clausula de defensa mutua del artículo 5, nada menos) hace más difícil que consiga sus objetivos. Sufre una pulsión infantil de querer experimentar hasta dónde puede llegar con sus escaladas verbales antes de tener que desdecirse, un patrón patológico de conducta que se repite una y otra vez. El descontrol temperamental le hace ser menos eficaz en la defensa de los intereses de Estados Unidos: mezcla verdades y mentiras, exageraciones y fábulas con argumentos plausibles, a los que resta coherencia y hace menos convincentes. Los europeos invierten más en defensa que hace unos años y la Alianza Atlántica no sirve solo para protegerlos, sino que es un instrumento esencial del despliegue militar norteamericano en todo el planeta. Angela Merkel, descrita por Trump como alguien en manos de Rusia (es posible que el presidente esté proyectando sus propios problemas), ha demostrado firmeza e inteligencia en la relación con Vladimir Putin, y no se deja chantajear por la dependencia energética. Al día siguiente del ataque frontal a la canciller, el presidente norteamericano recoge velas, la felicita por sus éxitos y afirma que la relación con Berlín es magnífica. Todo gracias a que los socios europeos de la OTAN van a gastar más en defensa, algo pactado antes de la cumbre. Trump ha sido incapaz en estos dos días de hablar de la defensa atlántica en términos de valores compartidos. Pero ha conseguido unir a los europeos en la tarea franciscana de sobrellevarlo hasta su siguiente arrancada.
13-07-2018 | Fuente: abc.es
Trump deja a la OTAN sumida en la confusión tras una cumbre caótica
Donald Trump en estado puro. Este «genio estable» como se define a sí mismo sin el menor rubor, convirtió la cumbre anual de la Alianza Atlántica en un torbellino, saltó por encima de todas las convenciones acumuladas desde hace casi setenta años en esta organización y se fue dejando a los demás dirigentes con una impresión de incredulidad ante sus exigencias imperativas de que gasten más dinero en defensa, que dijo que habían sido inequívocamente asumidas. Los europeos están ahora aguantando la respiración ante la reunión que Trump tiene previsto mantener el próximo lunes con el presidente ruso, Vladímir Putin, de quien dijo que «no es mi enemigo, tampoco es mi amigo, pero lo puede ser» y con el que cree que tiene que hablar poco de Crimea, porque ese es a su juicio «un problema creado por Barack Obama». El norteamericano empezó el día forzando la convocatoria de una reunión de urgencia del Consejo Atlántico, por su insistencia en reclamar a los aliados europeos que gasten más dinero en defensa, algo que todos creían que se había discutido y acordado la víspera. En realidad, ayer se trataba de una sesión ampliada, con la participación de los presidentes de Ucrania y Georgia, dos países que no forman parte de la OTAN pero que colaboran en muchas de sus operaciones y a los que se premia con este tipo de gestos. Trump aprovechó su turno de palabra para ignorar el contenido de la reunión y volver a su mensaje de reproches a los aliados europeos. En su vehemencia había llegado a amenazar con que Estados Unidos «seguirá su camino» al margen de la OTAN si los demás países no cumplen con sus demandas de aumentar el gasto militar. Según fuentes diplomáticas, Trump hizo su exposición con un tono «extremadamente duro y vehemente», señalando expresamente a Alemania y a la canciller Merkel por su nombre. También mencionó a España entre los países que a su juicio no gastan lo suficiente. Calmar los ánimos A la vista de la situación creada, la reunión con Ucrania y Georgia tuvo que ser suspendida y en un gesto inédito el secretario general de la organización, Jens Stoltenberg, volvió a convocar una reunión urgente del Consejo Atlántico para intentar calmar los ánimos del norteamericano puertas adentro, sólo entre dirigentes de la Alianza. Después, Stoltenberg diría que este episodio había sido «una discusión franca, tras la cual creo que la OTAN es más fuerte» pero ni él ni ninguno de los líderes pudo confirmar lo que había proclamado Trump en su rueda de prensa sobre un supuesto compromiso formal de que los aliados aumentarían «más y más rápidamente» sus gastos de defensa, más allá de alcanzar el 2% del PIB en 2024, que es lo formalmente acordado. Uno de los jefes de Gobierno europeos diría después que las invectivas de Trump «se han hecho sin tener en cuenta cosas como la complejidad de los equilibrios parlamentarios que tienen que salvar muchos gobiernos» para aprobar esos planes. Y un ministro de Defensa europeo llegó a explicar que en muchos casos «las fuerzas armadas no tienen la capacidad de absorber en tan poco tiempo ese aumento de presupuestos» que exige Trump a toda costa. Al norteamericano parece gustarle la improvisación impulsiva y después de haber puesto a todo el mundo al pie de los caballos convocó por sorpresa una rueda de prensa-espectáculo para decir todo lo contrario, que «la OTAN es ahora una máquina bien afinada» y que adora Alemania, puesto que él mismo es de origen alemán. «Hemos logrado mucho con respecto a la OTAN. Durante años, muchos presidentes norteamericanos han venido a estas reuniones y hablado de los tremendos gastos para Estados Unidos, y hoy se ha conseguido un progreso tremendo. Todos han acordado elevar sustancialmente sus compromisos. Los van a elevar a niveles que nunca antes habían pensado». Vender armas de EE.UU. Lejos de lo que había sido su discurso solo unas horas antes, Trump decía sentirse «muy feliz porque tenemos una OTAN muy poderosa, muy fuerte, mucho más fuerte de lo que era hace dos días». Cuando le preguntaron por el hecho de que hay gobiernos que tienen dificultades presupuestarias, el presidente norteamericano improvisó su teoría de que «es verdad que algunos países son muy ricos y otros no lo son tanto», y que por ello Washington está dispuesto a ayudarlos a comprar equipamiento militar, naturalmente norteamericano, porque «Estados Unidos fabrica, de lejos, el mejor equipamiento militar en el mundo, los mejores aviones, los mejores misiles, las mejores pistolas, lo mejor de todo». A Trump -que entre medias introdujo sus negociaciones con el dictador norcoreano como otro de sus éxitos indiscutibles- le preguntaron sobre sus planes para la reunión con Putin y dió otra vez la impresión de que está muy predispuesto a llevarse bien con el autócrata ruso. La clave más evidente de ello es que no fue capaz de enunciar claramente el principio de respeto a la legalidad internacional en el caso de la anexión rusa de Crimea. Se limitó a decir que es una situación «que no me gusta» pero la ventiló echándole la culpa a su predecesor, Barack Obama, de haberla tolerado. Y, en todo caso, dejó claro que no estaba entre sus prioridades resolverlo, teniendo en cuenta que Putin «ha hecho puentes y ha gastado mucho dinero en inversiones» en ese territorio. Personas que han asistido a las reuniones de la OTAN confirmarían después que también en esto, había habido un discurso dentro y Trump había dado una versión diferente fuera. Formalmente, la OTAN sostiene la integridad territorial de Ucrania. Puede que también intente engañar a Putin.
12-07-2018 | Fuente: abc.es
Así son las relaciones entre EE. UU. y los miembros de la OTAN
La relación de Estados Unidos con la Alianza Atlántica pende de un hilo y eso que el países norteamericano ha sido el eje central de la OTAN desde su creación en 1949. Donald Trump llegaba a Bruselas después de varios días amenazando a los miembros de la Alianza con la financiación del 2%. Una regla que se adoptó en la Cumbre de Praga de 2002 en la que cada miembro de la OTAN aportaría el 2% de su PIB en defensa. El azote de Trump a los 29 países miembros tiene en el centro de la diana a Alemania, a quien acusó de ser «cautiva» de Rusia. Además, ha llamado «delincuentes» a los demás aliados: «Son delincuentes en lo que a mí respecta porque Estados Unidos ha tenido que pagar por ellos». En un clima de tensión así son las relaciones entre Estados Unidos y los principales miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte: Alemania El presidente norteamericano tiene en el punto de mira a Merkel, y así lo ha hecho saber el primer día de la cumbre en Bruselas. «Alemania, en lo que a mí respecta, es cautiva de Rusia porque está recibiendo gran parte de su energía de Rusia» ha dicho Trump al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, mientras era consciente de que las cámaras le grababan. La razón de esta reprimenda es un oleoducto de 800 millas de largo planeado bajo el mar Báltico, llamado Nord Stream II. Francia Macron y Trump escenifican una «relación cambiante». Delante de las cámaras se muestran como buenos socios: «Tenemos una relación magnífica. Estamos hablando de comercio, de la OTAN, estamos hablando de muchas cosas. Espero que al final todo salga bien». Por su parte, Macron ha dicho estar «muy contento» de encontrarse con Trump, con quien destacó «intercambios regulares», pero también ha mostrado su apoyo a su socia Merkel negando que Alemania sea «cautiva» de Putin. España Esta es la primera cumbre de la OTAN para Pedro Sánchez, y el primer encuentro con el mandatario norteamericano. Donald Trump ha acusado a España de no cumplir con la financiación de la Alianza. Por su parte, Sánchez ha contestado a Trump argumentando que España cumple sus compromisos con la OTAN en las tres vertientes: dinero, equipos militares y contribución armamentística. Unos días antes de la cumbre el presidente español argumentó que la seguridad global no solo se mide por un porcentaje de gasto, sino que «hay también otros parámetros». Reino Unido A lo largo de la historia, Estados Unidos y Reino Unido han sido los dos grandes aliados y punto de unión entre una parte del mundo y la otra. La relación entre Donald Trump y Theresa May es correcta, aunque según los expertos, la histórica relación especial bilateral en «su punto más bajo» desde la crisis de Suez en 1956. Ambos se reúnen este jueves en Londres, donde May tratará de lograr que Trump condene el supuesto papel de Rusia en la intoxicación de varios británicos con el neurotóxico de procedencia rusa Novichok, para mostrar así «un frente común» contra el presidente Vladímir Putin Expresar un compromiso inequívoco con la seguridad occidental es otro punto en común entre Londres y Washington, pero un muy difícil acuerdo comercial bilateral posterior al Brexit , debido a que el jefe de la Casa Blanca «desaprueba» el plan de su anfitriona de promover una salida suave de la UE. Italia El papel del país andino en las relaciones internacionales siempre ha sido importante. También en temas de seguridad mantiene un papel de liderazgo en Afganistán y Kosovo, proporciona vigilancia aérea para Montenegro, desplegó tropas en Letonia y lidera la Fuerza de Punta de Lanza de la OTAN. A pesar de ello, Italia es uno de los países que no cumple con el 2% de financiación a la Alianza. Pero la relación entre Trump y Matteo Salvini, muy polémicos ambos, es buena. El minsitro del interior italiano ha sido el único líder en manifestar su alegría por que Donald Trump sea el presidente de la nación más influyente del mundo. Canadá La relación entre los dos países norteamericanos no entra dentro de los parámetros de amistad. Las diferencias entre ambos mandatarios se mostraron durante la pasada cumbre del G-7 en Quebec, con los insultos de Trump a Trudeau llamándole «deshonesto y débil», además de las amenazas comerciales que Estados Unidos ha hecho públicas contra los productos canadienses. Turquía Después del a victoria electoral de Recep Tayyip Erdogan, Donald Trump le telefoneaba para felicitarle. A pesar de las posibles diferencias que podría haber entre ellos, la relación entre ambos podría denominarse como «correcta y distante». Ambos mandatarios han confirmado su compromiso con el desarrollo de la cooperación bilateral en materia de defensa. Las relaciones entre ambos países, miembros de la OTAN, han sido tirantes en los últimos meses, especialmente debido al apoyo de Washington a la milicia kurda Unidades de Protección Popular (YPG) en Siria. Grecia Solo ocho miembros cumplen con la regla de financiación del 2% y entro ellos está Grecia. A pesar de la difícil situación económica en la que estuvo, y aún está, Grecia ha mantenido su gasto en seguridad, motivado sobre todo por la presión que ejerce Turquía en el sur. Ambos países perpetúan un conflicto, que explotó en 1919 con la guerra greco-turca. Las constantes tensiones entre los dos países, con intromisiones casi diarias en espacio enemigo, así como la cuestión de Chipre, provoca que parte de la población griega tenga interiorizada un posible (pero remoto) enfrentamiento con Turquía. Polonia El gran aliado en la Europa del este para Estados Unidos es Polonia. El despliegue militar de la OTAN en territorio polaco, y la intención de Varsovia de crear una base militar permanente de Estados Unidos, acercan considerablemente las posturas entre Donald Trump y Mateusz Morawiecki con un enemigo común: Vladimir Putin.
12-07-2018 | Fuente: abc.es
Trump dinamita la cumbre de la OTAN con amenazas de abandonar la Alianza
El presidente norteamericano, Donald Trump, ha forzado a convocar una reunión de urgencia del Consejo Atlántico, por su insistencia en reclamar a los aliados europeos que gasten más dinero en defensa. Según fuentes alemanas, Trump habría llegado a amenazar con que Estados Unidos se retiraría de la OTAN si los demás países no cumplen con sus exigencias. La situación ha llegado a tales tensiones que el secretario general de la organización, Jef Stoltemberg, ha tenido que convocar una reunión urgente del Consejo Atlántico para intentar calmar los ánimos. La reunión había comenzado en formato ampliado, con la pafrticipación de Ucrania y Georgia, dos países que no forman parte de la OTAN pero que colaboran en muchas de sus operaciones. Trump aprovechó su turno de palabra para ignorar el contenido de la reunión y volver a su mensaje de reproches a los aliados europeos. Según fuentes diplomáticas lo ha hecho con un tono ?extremadamente duro? señalando expresamente a Alemania y a la canciller Merkel por su nombre. También ha mencionado a España entre los países que a su juicio no gastan lo suficiente. A la vista de la situación creada, la reunión con Ucrania y Georgia ha tenido que ser suspendida y se ha vuelto a un formato Consejo Atlántico en el que solo están los líderes de la Alianza.
11-07-2018 | Fuente: abc.es
Las presiones de Trump enrarecen el ambiente en la cumbre de la OTAN
El presidente norteamericano Donald Trump llegó a la cumbre de la OTAN de Bruselas como se esperaba, como un elefante en una cacharrería, acusando a Alemania de ser un país «vendido» a los intereses de Rusia y a todos los demás de ser unos «delincuentes» por beneficiarse del paraguas de seguridad norteamericano sin pagar por ello. La falta de sutileza del inquilino de la Casa Blanca no sorprende a nadie, pero sigue siendo el elemento central de las relaciones transatlánticas, que paulatinamente se van haciendo cautivas de sus volubles estados de ánimo. Durante la reunión formal, para la que se había pactado una declaración conjunta en la que se reiteran los compromisos acordados de aumentar los presupuestos de defensa hasta el 2% del PIB de los países miembros, Trump se descolgó sin previo aviso con la exigencia de que esa cifra debería duplicarse, hasta el 4%, según fuentes norteamericanas como «medio de presión» en una estrategia de regateo más propia de los vendedores de alfombras que de dirigentes de escala mundial. En la historia de la OTAN, como es natural, el factor norteamericano ha sido siempre un elemento central. Pero nunca antes se había producido una situación tan marcada como la actual, en la que se trata prácticamente de una reunión de Trump con todos los demás. O más exactamente, Trump contra todos los demás dirigentes. No tiene ni siquiera un aliado preferente como han sido los británicos para todos sus predecesores, y todos los que se acercaban a darle la mano en los prolegómenos de la reunión se alejaban después aliviados porque no había pasado nada irreversible. Tal vez el único que ha tenido una reunión apacible con el norteamericano ha sido el presidente francés Emmanuel Macron, del que Trump dijo que «está haciendo un trabajo formidable en Francia». Las tensiones esta vez empezaron contra Alemania, según fuentes norteamericanas «porque es el país más importante de Europa y para animar a todos los demás», pero también porque Trump parece haber sido sensible a los temores de muchos países europeos de que después de esta cumbre con los aliados de la OTAN pueda tal vez sellar una relación privilegiada con el autócrata ruso Vladimir Putin, que es la mayor fuente de temores para gran parte de los europeos y con el que se va a reunir después en Helsinki. «Son delincuentes» «Se supone que debemos estar recelosos ante Rusia y Alemania va y se gasta miles de millones al año para pagar a Rusia» dijo Trump ayer al inicio de un desayuno en la embajada norteamericana en Bruselas, cuando era consciente de que las cámaras captarían sus palabras . Ante el estupor del secretario general de la OTAN, Jens Stoltemberg que lo estaba recibiendo, en lugar de los habituales comentarios sobre el tiempo o la incomodidad del viaje, Trump se dedicó a denigrar a los aliados europeos. «Protegemos a Alemania, protegemos a Francia, protegemos a todos esos países y luego muchos de ellos van y hacen un acuerdo con Rusia para construir un gasoducto y le pagan miles de millones a las arcas rusas». Cuando llegó a la Reunión a media mañana, la canciller alemana Angela Merkel ya estaba informada de las palabras de Trump y le respondió con una analogía en la que recordaba que hubo tiempos en los que una parte de Alemania estaba sometida a Rusia, la antigua Unión Soviética, pero que ahora ya es un país unido y soberano y que no recibe órdenes de nadie, ni siquiera de Washington. «Yo he vivido personalmente que una parte de Alemania fuera controlada por la Unión Soviética. Y estoy muy agradecida de que ahora estemos unidos en libertad en la República Federal. Por eso podemos decir que hacemos nuestra propia política independiente y tomamos independientemente nuestras decisiones. Y eso está bien». En cuanto a los demás aliados, Trump había dicho a su manera que «son delincuentes en lo que a mí respecta porque Estados Unidos ha tenido que pagar por ellos» y que «muchos países no están pagando lo que deberían y, francamente, nos deben una tremenda cantidad de dinero de muchos años atrás». La intransigencia del máximo dirigente norteamericano fue incluso en aumento y en la reunión plenaria dijo que no bastaba con el 2% de gastos militares acordado en previas cumbres de la OTAN, sino que consideraba necesario duplicarlo hasta el 4%, que es un porcentaje que ni siquiera alcanza Estados Unidos. En estas circunstancias, el secretario general de la OTAN tuvo que reconocer al término de la reunión de los 29 jefes de Estado o de Gobierno que no todo habían sido proposiciones amistosas sino todo lo contrario. «Hemos tenido discusiones, tenemos desacuerdos pero, lo más importante, hemos tomado decisiones que impulsan a esta alianza hacia adelante y nos hacen más fuertes», indicó Stoltenberg en la rueda de prensa que clausuraba la jornada. «En la historia de la OTAN -continuó- hemos tenido muchos desacuerdos pero siempre hemos sido capaces de superarlos una y otra vez, porque, a fin de cuentas, estamos de acuerdo en que Europa y Norteamérica están más seguras juntas. La OTAN es buena para Europa y es buena para América del Norte». No está claro que haya convencido aún a Trump de este principio. Y en todo caso, su reunión con Putin este lunes, en un «territorio neutral» como Finlandia aclarará todas las dudas que han quedado en el aire en la cumbre de la Alianza.
11-07-2018 | Fuente: abc.es
¿Por qué acusa Trump a Alemania de ser «cautiva» de Rusia?
Donald Trump tiene entre ceja y ceja a Alemania, y así lo ha demostrado este miércoles en el primer día de cumbre en Bruselas. «Alemania, en lo que a mí respecta, es cautiva de Rusia porque está recibiendo gran parte de su energía de Rusia» ha dicho Trump al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, mientras era consciente de que las cámaras le grababan. «Tenemos que hablar sobre los miles y miles de millones de dólares que se le están pagando al país del que se supone que debemos protegerlo» ha declarado. Cuando todos esperaban hoy que el presidente de los Estados Unidos, comenzara la cumbre de la OTAN atacando a los aliados que no cumplen con la regla de la financiación del 2%, el mandatario norteamericano ha vuelto a sorprender con sus declaraciones. La razón de esta reprimenda es un oleoducto de 800 millas de largo planeado bajo el mar Báltico. El gobierno alemán ha proseguido con su proyecto Nord Stream II durante años, a pesar de las críticas de los Estados Unidos y algunas naciones de la Europa del Este. El conflicto del gas Durante las próximas décadas, se espera que los recursos propios de gas de Europa, que representaron más de un tercio de sus suministros en 2016, desaparezcan gradualmente. (Gran Bretaña, Noruega y los Países Bajos son los mayores productores de Europa occidental y septentrional, que dependen principalmente de los campos de gas natural en el Mar del Norte). Como los suministros propios de Europa se están agotando, Estados Unidos esperaba obtener acceso a un mercado rentable con una demanda creciente. Naciones como Polonia y Ucrania también temen que Rusia pueda estar diversificando sus rutas de gas en Europa para poder explotar su red por razones políticas. En junio de 2014, en medio de las consecuencias de la anexión rusa de Crimea meses antes, Rusia cortó el suministro de gas de Ucrania durante semanas en lo que Kiev dijo que era un intento de chantajear a Ucrania. UE. La presión sobre Rusia ayudó a resolver finalmente el conflicto, ya que a los poderosos Estados miembros de Europa occidental les preocupaba que la interrupción de la oferta pudiera tener repercusiones en todo el continente. Nord Stream 2 Desde que comenzara el conflicto en Ucrania tanto la Unión Europea como Estados Unidos han comenzado un sistema de sanciones para castigar a la economía rusa por sus nuevas aspiraciones geopolíticas de Moscú. Sin embargo, el sector del gas ruso se mantiene fuera de las sanciones de Europa. El Nord Stream II es el segundo gaseoducto ruso en el mar Báltico, el primer gaseoducto, de la empresa energética rusa Gazprom, lleva gas natural desde Vyborg (oeste ruso) hasta Greifswald (norte alemán). La canciller alemana, Angela Merkel, no ha mostrado ninguna disposición para detener el controvertido proyecto del oleoducto, pero a veces ha indicado al menos cierto escepticismo, reconociendo que el proyecto no era totalmente económico, sin negar su dimensión política. Algo que contrastaba fuertemente con su predecesor, Gerhard Schroeder, socialdemócrata, que durante mucho tiempo defendió la conexión del gas. En ese momento, el gobierno alemán dijo que perseguía el oleoducto entre Rusia y Alemania para reducir los costos de energía y establecer una ruta de suministro confiable. Se espera que el Nord Stream II esté operativo a finales de 2019 o principios de 2020. Sin embargo, las degradadas relaciones entre Rusia y la Unión Europea y, hasta cierto punto Estados Unidos, son un factor que podrían complicar a Alemania el abrir la llave de paso de ese gaseoducto. Pero hasta ahora, el único impacto que Nord Stram II ha tenido, ha sido el de abrir una brecha entre Alemania y otras naciones occidentales. En respuesta a las acusaciones de Trump de que Alemania es cautiva de Rusia, Merkel, que creció en el este de Alemania, ha advertido al presidente que podría estar en una mejor posición para juzgar la dependencia de su país. «Me he criado en una parte de Alemania controlada por la Unión Soviética, y estoy muy feliz hoy de que estamos unidos en la libertad», ha dicho Merkel.
11-07-2018 | Fuente: abc.es
Trump, nada más llegar a Europa: «Alemania está completamente controlada por el gas de Rusia»
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este miércoles que Alemania está «totalmente controlada» por Rusia debido a la energía que recibe desde ese país y, en particular, por el proyecto de gasoducto Nord Stream II, que conectará directamente Rusia a Alemania. «Alemania está totalmente controlada por Rusia», ha declarado el mandatario al inicio de una reunión bilateral con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, previa a la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la Alianza que se celebra hoy y el jueves en Bruselas. Trump ha insistido en que considera «muy triste» que Alemania haga un acuerdo «masivo» de gas y petróleo con Rusia, mientras «se supone» que Estados Unidos debe proteger a sus aliados frente a Moscú. «Alemania paga miles y miles de millones de dólares al año a Rusia», ha criticado, y ha calificado la situación de «muy inadecuada» y ha dicho lamentar que el excanciller alemán Gerhard Schröder presida el gasoducto Nord Stream 2, a cargo de la gasista estatal rusa Gazprom. «Alemania está totalmente controlada por Rusia, porque recibe entre el 60 y el 70 % de su energía de Rusia en el nuevo gasoducto», ha añadido, y se ha preguntado «si es adecuado porque a mí me parece que no y creo que es una cosa muy mala para la OTAN, no creo que debiera pasar y creo que deberemos hablar sobre ello con Alemania». Trump ha criticado que Alemania destine algo más del 1% del PIB al gasto militar, mientras que Estados Unidos ha aportado en 2017 el 3,57 %, según los datos de la Alianza. Ha dicho que Washington paga «mucho dinero» para proteger a los socios de la OTAN, frente a los demás aliados, que invierten menos en Defensa, y ha reconocido que otros presidentes de la primera potencia mundial ya plantearon esas diferencias. «Yo lo quiero plantear porque creo que es muy injusto con nuestro país, con nuestro contribuyente, y creo que esos países deben aumentar (el gasto militar) no en periodo de diez años, sino inmediatamente», ha afirmado. De hecho, ha agregado que Alemania es «un país rico» y podría incrementar «mañana» la inversión «y no tener problema». «No creo que sea justo hacia los Estados Unidos, así que tendremos que hacer algo», ha concluido. «Es una decisión nacional» Por su parte, y contestando a Donald Trump, el secretario general de la OTAN ha dicho que no depende de la Alianza decidir sobre la construcción del gasoducto Nord Stream II que conectará Rusia directamente con Alemania, después de que el presidente de Estados Unidos. «En Alemania hay diferentes opiniones sobre el gasoducto Nord Stream (II), eso es conocido, pero no depende de la OTAN decidir, es una decisión nacional», ha dicho Stolteberg. Stoltenberg ha insistido en que esto está «fuera del marco de la OTAN», si bien la Alianza aborda también cuestiones de energía porque «entiende que hay una relación entre la energía y los temas de seguridad» y ha subrayado la importancia de la diversificación de fuentes. La Casa Blanca ha informado que el presidente norteamericano se reunirá esta tarde con Merkel y Macron. A las 15:15, hora local, tiene previsto reunirse con la canciller alemana, después del ataque que Trump le ha lanzado nada más llegar a la cumbre, y seguido, a las 16:00, se reunirá con el mandatario francés. Las cuatro 30, Irak y Afganistán Además de la cuestión financiera, Stoltenberg espera acordar este miércoles con los 29 jefes de Estado y de Gobierno la puesta en marcha de las fuerzas de despliegue inmediato, también llamada iniciativa de las cuatro 30, que consiste en en garantizar la disponibilidad en un máximo de 30 días de 30 escuadrones de aviones de combate, 30 batallones mecanizados y 30 navíos de guerra. El objetivo es atender varios focos de conflicto al mismo tiempo. También está previsto que aprueben el despliegue de una misión de entrenamiento en Irak, donde la Alianza ya tiene actividades, para formar a las fuerzas locales y apoyarles en el desarrollo de capacidades para combatir el terrorismo. Se trata de una misión similar a la que mantiene en Afganistán y que también reforzarán con más efectivos y financiación. Stoltenberg ha recordado que el mensaje que pretenden hacer llegar a los talibán es que «no pueden ganar en el campo de batalla», por lo que el apoyo a las fuerzas afganas sigue teniendo como principal objetivo conseguir sentar a sus oponentes en la mesa de negociación y convencerlos de que «de esta manera pueden ganar más». Además, se prevé reformar la estructura de mando de la OTAN para adaptarla a nuevas realidades como las amenazas híbridas o cibernéticas y la lucha global contra el terrorismo. Así, se establecerán nuevos centros de mando en Ulm, Alemania, y en Norfolk, Estados Unidos.
11-07-2018 | Fuente: abc.es
La cumbre de la OTAN empieza con ataques de Trump contra Alemania
El presidente norteamericano Donald Trump ha entrado a la cumbre de la OTAN de Bruselas como se esperaba, como un elefante en una cacharrería, acusando a Alemania de ser un país «vendido» a los intereses de Rusia y de beneficiarse del paraguas de seguridad norteamericano sin pagar por ello. La falta de sutileza del inquilino de la Casa Blanca no sorprende a nadie, pero sigue siendo el elemento central de las relaciones transatlánticas, que paulatinamente se van haciendo cautivas de sus volubles estados de ánimo. «Se supone que debemos estar recelosos ante Rusia y Alemania va y se gasta miles de millones al año para pagar a Rusia», dijo Trump al inicio de un desayuno en la embajada norteamericana en Bruselas, cuando era consciente de que las cámaras captarían sus palabras. En lugar de los habituales comentarios sobre el tiempo o la incomodidad del viaje, Trump se dedicó a denigrar a los aliados europeos. «Protegemos a Alemania, protegemos a Francia, protegemos a todos esos países y luego muchos de ellos van y hacen un acuerdo con Rusia para construir un gasoducto y le pagan miles de millones a las arcas rusas». Cuando llegó a la reunión a media mañana, la canciller alemana Angela Merkel ya estaba informada de las palabras de Trump y le respondió con una analogía en la que recordaba que hubo tiempos en los que una parte de Alemania estaba sometida a Rusia, la antigua Unión Soviética, pero que ahora ya es un país unido y soberano y que no recibe órdenes de nadie, ni siquiera de Washington. «Yo he vivido personalmente que una parte de Alemania fuera controlada por la Unión Soviética. Y estoy muy agradecida de que ahora estemos unidos en libertad en la República Federal. Por eso podemos decir que hacemos nuestra propia política independiente y tomamos independientemente nuestras decisiones. Y eso está bien». Al menos Merkel se mantuvo dentro de la corrección habitual en estos casos, teniendo en cuenta que está previsto que tengan una relación bilateral en la que, entre otras cosas, Trump está empeñado en obligar a Alemania a aumentar significativamente su presupuesto de defensa y su aportación a la OTAN.
11-07-2018 | Fuente: abc.es
Pocas realidades han demostrado mejor la sabiduría del adagio latino «Si quieres la paz prepara la guerra» que la actuación o la mera existencia de la Alianza Atlántica desde comienzos de los años 50 del siglo pasado. El pacto trasatlántico de defensa común entre Estados Unidos y Europa tiene en su haber muchas conquistas en tiempos de paz. Sin la OTAN no se entendería la excelente relación entre Francia y Alemania ni quizás la Unión Europea. Tampoco por supuesto la caída del bloque soviético. En España, y en general en las naciones meridionales del continente, es difícil percibir el papel que ha jugado y sigue jugando la Alianza Atántica para muchos países del centro y este de Europa encuadrados en su día en el Pacto de Varsovia. Ni sus miedos actuales ante el auge del autoritarismo y el expansionismo en la Rusia de Vladimir Putin. Durante sus siete décadas de existencia, la OTAN ha sufrido algunas crisis importantes. La que atraviesa hoy ?que se verá amplificada durante los próximos dos días de cumbre? es una de las más graves. Donald Trump ha dramatizado la situación con su desafortunada bronca a los principales aliados por su bajo gasto en defensa, inferior el 2 por ciento del PIB al que se comprometieron todos en su día. La cantinela de que ha llegado el momento de romper el vínculo trasatlántico vuelve a sonar en ambas riberas, esta vez por el interés cegato de quienes solo ven dividendos e intereses comerciales, y no la necesidad de preservar un vínculo preciadísimo de libertad y democracia. Desgraciadamente, el canto de sirena que llega de Washington coincide con el auge de gobiernos populistas en Europa, que no ven más allá de las bardas del corral. Reducir la aportación de la OTAN a números y eslóganes baratos (los norteamericanos aportamos el gasto en defensa y los europeos aprovechan su riqueza para mejorar su calidad de vida y hacernos dumping) es un modo de manipular la realidad del pacto de seguridad occidental. Por una vez, Pedro Sánchez tuvo razón cuando, tras la carta de Trump, recordó que la OTAN es mucho más que un porcentaje de gasto.
10-07-2018 | Fuente: abc.es
Los europeos temen que Trump favorezca a Putin
Los dirigentes europeos se preparan para una nueva sesión de desencuentros con el presidente norteamericano Donald Trump, que viene con ánimo inequívocamente beligerante. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, le lanzó ayer mismo un mensaje clarísimo sugiriéndole que «aprecie a sus aliados, que al fin y al cabo en realidad no tiene tantos» y que en cualquier caso «no tendrá nunca uno mejor que la Unión Europea». Antes de subir eal avión, Trump contestó enseguida con su argumentario habitual y el tono alejado de cualquier sutileza diplomática: «Tenemos muchos aliados. Pero no pueden aprovecharse de nosotros. La Unión Europea se está aprovechando. Perdimos 151.000 millones de dólares el año pasado en comercio y, además, cubrimos al menos el 70 por ciento de los gastos de la OTAN. Francamente, la Alianza les ayuda mucho más a ellos que a nosotros. Entonces veremos qué pasa». El mensaje Las declaraciones de Tusk se hicieron en la ceremonia de la firma de un memorándum entre la UE y la OTAN, que es un gesto que habría recibido las bendiciones de cualquier dirigentes norteamericano anterior a Trump. El actual presidente, sin embargo, parece más interesado en llevarse bien con cualquier dirigente totalitario que con las democracias occidentales. A los europeos no solo les preocupa el ambiente de la cumbre de la OTAN, en el que ya dan por descontado que solo se hablará de dinero y en malos términos, sino el mensaje que enviará al mundo con su reunión con el máximo dirigente ruso Vladimir Putin, a quien no considera un adversario sino como «un competidor» con el que quiere tener relaciones afables. El presidente norteamericano cree que «llevarse bien con Rusia, llevarse bien con China y llevarse bien con otros es algo bueno, no malo», sin tener en cuenta que eso significa legitimar lo que hacen, incluyendo ocupar el territorio de otros países o someter a sus nacionaes a una tiranía. Para muchos de los países del Este, la idea de que el presidente norteamericano prefiera llevarse bien con Putin que con sus socios en la Alianza Atlántica representa una amenaza directa a su seguridad y un cambio geopolítico inesperado. El autócrata ruso puede interpretar esta situación como una garantía de que Estados Unidos no va a defender a los europeos. Es poco probable que los dirigentes ucranianos estén tranquilos en este momento. En plena guerra comercial directa, la diplomacia europea tiene que caminar con pies de plomo ante la situación creada por Trump, aunque puede que cuando este regrese a Washington después de su gira europea el presidente norteamericano haya causado un daño histórico a las relaciones transatlánticas. En esta semana definirá las prioridades de Washington, si mantiene su alianza histórica con la democracia o si ignora el pasado y abre una era de contemporización con las tiranías.