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Noticias de norteamerica

28-09-2018 | Fuente: abc.es
Intervención militar, realidad y deseo
No habrá intervención militar extranjera en Venezuela. No puede haberla. Atrás han quedado los tiempos en que bastaba la decisión unilateral de un país para poner en marcha una amplia movilización de efectivos, que por distintas vías ingresaban a otro país, dispuestos a enfrentar con armas las resistencias que pudiesen encontrar. El nuestro es un tiempo donde las complejidades políticas, diplomáticas y jurídicas constituyen una dificultad real para convertir ese deseo, que es el de muchos, dentro y fuera de Venezuela, en una realidad. Análisis realizados por expertos militares de varios países con los que he tenido oportunidad de conversar, así como la información que proviene desde los propios cuarteles venezolanos, autorizan estimar que, si se produjese tal hipotético escenario, ocurriría lo que alguien ha llamado «el efecto GRE» (la sigla GRE se refiere a la Guardia Republicana Especial, de Sadam Hussein), es decir, ante la aparición de las tropas norteamericanas, las unidades revolucionarias se disolvieron en cuestión de horas, apenas hubo resistencia, los soldados huyeron de forma desorganizada, abandonando sus armas, uniformes y documentos que pudieran servir para identificarlos más tarde. Una de las cuestiones esenciales que explica «el efecto GRE» es causado, paradójicamente, por el uso abusivo de la ideologización: la formación centrada en el discurso, el palabrerío constante, la creación de rutinas que obligan a los soldados a ratificar su lealtad, las prebendas, que se otorgan por actuar de manera cómplice con el poder ilegítimo, producen el efecto contrario a la cohesión: los soldados se cansan, se percatan en silencio de todo lo que la adhesión significa, comparan su realidad con la realidad de sus familias y del país, pierden el interés o el compromiso con la institución a la que pertenecen, comienzan a contar los días que faltan para la baja, para huir o para volver a la vida civil de una vez por todas, y sacarse de encima el malestar de haber servido a una organización corrupta y que sirve a intereses contrarios al de los ciudadanos. En los testimonios de los exsoldados de Irak que fueron capturados por las fuerzas invasoras, una constante se repite de forma obsesiva: estaban hartos. Mientras mayores esfuerzos hacían los miembros de alto mando de la Guardia Republicana Iraquí por mantener el culto a Hussein y al baazismo, mayor era el rechazo entre los uniformados. Lo otro fundamental, también semejante a la situación venezolana, es que las GRE estaban acostumbradas a ejercer su fuerza en contra de civiles indefensos (como ocurre con las FAES venezolanas). Experimentaban un poderío, parecido a la sensación que siente un matón de barrio ante un niño de diez años. Cuando el entrenamiento real de esas fuerzas especiales que el poder crea para su propio uso, se basa en el aplastamiento y liquidación de civiles desarmados del propio país, la moral del grupo se desintegra, se erosiona. En vez de conformarse como un cuerpo puramente militar, adquiere la condición de banda armada, inescrupulosa, arbitraria y violenta: objetivo fácil para cualquier comando militar de alto nivel profesional. A lo anterior habría que añadir el estado real de los cuarteles venezolanos, carcomidos por el hambre, el cansancio permanente, la imposibilidad de dormir y descansar (he visto fotografías de colchonetas que no son más que desechos), el calor que escuece a toda hora, la carestía total de recursos para combatir las plagas y mantener los alimentos en condiciones comestibles, por falta de neveras que funcionen y de sistemas de refrigeración adecuados para su transporte. He visto, además, fotografías de los huertos de algunas instalaciones militares: arbustos escuálidos y resecos, plantas que no arrojan frutos. Una demostración, otra más, de fracaso anunciado. Pero todavía hay un capítulo que añadir que, quizás, sea el más importante síntoma de lo que está ocurriendo con la fuerza militar venezolana: el sentimiento generalizado, en todos los niveles, de inutilidad. Oficiales y soldados que rechazan la pretensión de convertirles en campesinos de cuartel, sin que haya nadie que verdaderamente pueda brindar alguna asesoría de cómo producir alimentos. Sensación de inutilidad por algunas órdenes que reciben -por ejemplo, de movilizarse y regresar-, cuyo sentido nadie entiende. Reuniones del personal para escuchar la lectura de comunicados y proclamas, cuyo mejor resultado son la risa o el aburrimiento de quienes las escuchan. Si alguna utilidad tiene el debate sobre la hipótesis de la invasión militar extranjera a Venezuela, es para llamar a atención sobre la deplorable situación de la FANB, entidad que ha terminado reproduciendo el estado de cosas del país: una cúpula gorda, corrupta y prendada de sí misma, y una tropa hambrienta y desestimulada. Ese es una de las cuestiones clave. La otra, también relevante, es lo extendido del deseo de invasión, que campea a sus anchas, dentro y fuera de Venezuela. ¿Qué lo explica? Muchas razones, pero la más importante de todas, es que el régimen de Maduro ha cerrado todas las vías posibles para el ejercicio de la política, para la defensa de las libertades, para que el país pueda salir del circuito de miseria y muerte al que se encuentra sometido. Puesto que no se visualiza ninguna salida; puesto que los experimentos de diálogo mostraron que no son sino estratagemas del gobierno para ganar tiempo; puesto que el gobierno ha demostrado su absoluta insensibilidad ante la destrucción de las familias venezolanas, el pensamiento, el deseo de una intervención militar opera como una vía de escape, como un recurso para mantener abierta una rendija hacia la esperanza de un cambio en nuestra adolorida Venezuela.
27-09-2018 | Fuente: abc.es
La mujer que acusa al juez de Trump recuerda la agresión sexual «al 100%»
Fue una vista que marcará una presidencia y al Tribunal Supremo para siempre. Primero, con voz entrecortada y conteniendo el llanto, Christine Blasey Ford detalló ante la comisión del Senado que debe aprobar la candidatura de Brett Kavanaugh al Supremocómo este intentó violarla en una fiesta hace cuatro décadas. «Al 100%», respondió la profesora universitaria cuando un senador le preguntó si tiene la certeza de que el agresor fue el ahora candidato. El juez tomó la palabra posteriormente para negar las acusaciones y, enfurecido, denunció que el proceso se ha convertido en «una desgracia nacional» y «un circo». Ford fue interrogada durante más de cuatro horas. Al principio de la vista, dijo: «No estoy aquí hoy porque quiera. Estoy aterrada. Estoy aquí porque creo que es mi deber contarles lo que me sucedió cuando Brett Kavanaugh y yo íbamos a secundaria». Luego, detalló: «Creí que me iba a violar. Intenté gritar para pedir ayuda. Brett me puso la mano sobre la boca para impedir que gritara. Esto es lo que más miedo me dio. Es lo que más me ha afectado. Creí que me iba a matar accidentalmente». La mayoría republicana en la comisión, compuesta únicamente por hombres, derivó sus preguntas a ambos comparecientes a una mujer, la fiscal experta en instrucción de casos de agresión sexual Rachel Mitchell. «Lo que más me ha chocado de su testimonio es que haya dicho que está aterrada. Quiero que sepa que lo siento», le dijo Mitchell a Ford. Posteriormente le pidió detalles no sólo sobre la noche de la agresión sexual en 1982 sino también de cómo, cuándo y por qué decidió hacer públicas estas denuncias. Ford respondió que en julio, al enterarse de que Donald Trump había elegido a Kavanaugh como candidato para la más alta instancia judicial norteamericana, decidió denunciarlo ante el Senado: «La razón es que sepan qué me hizo el señor Kavanaugh, algo que me ha dolido toda mi vida. Espero que lo tengan en cuenta antes de tomar una decisión». Hizo llegar una carta a la senadora demócrata Dianne Feinstein, que mantuvo ocultas las alegaciones durante dos meses. «Soy una mujer independiente y no soy instrumento de nadie», dijo Ford en referencia a las acusaciones por parte de Trump de que sus denuncias obedecen a una campaña política de los demócratas para frustrar un asalto conservador al Supremo. El testimonio de la profesora Ford mantuvo en vilo a toda una nación, que aún recuerda la vista oral de 1991 en la que Anita Hill acusó al juez Clarence Thomas de acoso sexual en el trabajo. Entonces los senadores, todos hombres, sometieron a Hill a un durísimo interrogatorio y la hicieron pasar por un detector de mentiras. A pesar de que superó la prueba, el Senado confirmó entonces a Thomas, que hoy es uno de los jueces más conservadores en un tribunal que ha tomado decisiones trascendentales para EE.UU. como el final de la segregación racial o la legalización del aborto. Es, también, el único juez de raza negra. La compostura y el estoicismo de Ford no hicieron acobardarse a Kavanaugh, que llegó a la sala donde se celebró la vista de la mano de su mujer y acompañado de sus padres, sin cruzarse con su acusadora. El juez apenas disimuló su ira. Alzó la voz. Apuntó a los senadores demócratas con el dedo. Derramó lágrimas. Se le desencajó la mandíbula. Tuvo que parar y beber agua cuando recordó a sus hijas. Hasta nueve veces seguidas le preguntó la fiscal Mitchell si participó en el intento de violación de Ford, y en nueve ocasiones respondió «no» frunciendo el ceño y sin disimular su rabia. Su mujer le miraba atentamente, sentada atrás a su derecha. «No soy así. Nunca he sido así. Soy inocente de estos cargos», dijo Kavanaugh. Como Trump y otros líderes republicanos que le apoyan, el juez denunció el pormenorizado escrutinio de toda su vida, que le llevó a tener que admitir ante los senadores ?algo insólito en el Capitolio? que fue virgen hasta bien entrados sus años universitarios. «En secundaria cometimos estupideces. Pero dudo que sea el único que se avergüenza al recordar sus años de instituto», dijo. Tras las denuncias de Ford otras tres mujeres han acusado a Kavanaugh de conducta inapropiada en su juventud. La comisión de Asuntos Judiciales, donde se celebró la vista, debe votar sobre el nominado este viernes, y el Senado en pleno debe ratificar el voto el lunes. Los republicanos tienen mayoría suficiente en ambos casos. El objeto de este tipo de vistas es juzgar la idoneidad del candidato, no su historial delictivo. Aun así, la profesora Ford y los demócratas han pedido al FBI que abra una investigación. Todo en la Administración Trump parece poner a prueba la resistencia de las instituciones. Nunca antes una vista oral al Supremo había reflejado de forma tan clara la división política en EE.UU., con los demócratas y el movimiento feminista #MeToo en un lado y los republicanos, que controlan los poderes ejecutivo y legislativo, en otro. Los candidatos al tribunal suelen ser abogados o jueces de dilatada trayectoria y credenciales impecables que pocas veces deben dar explicaciones sobre su vida personal. En el caso de Kavanaugh sus opiniones sobre asuntos como la inmigración o el aborto han quedado en un plano secundario, supeditados a su pasado y su comportamiento con las mujeres. Según dijo Trump en una rueda de prensa el miércoles, «resulta que ahora se considera que alguien es culpable antes de que se demuestre su inocencia, es muy peligroso. A mí me ha pasado muchas veces, porque me acusaron falsamente».
27-09-2018 | Fuente: as.com
Koepka "El sueño de cualquier golfista es poder estar aquí"
El equipo norteamericano ofreció este jueves la rueda de prensa previa. Koepka y Johnson aseguraron que saldrán a por todas para arrebatar el título que Europa ganó en 2016.
27-09-2018 | Fuente: abc.es
Maduro acepta la oferta de diálogo de Trump
En un inesperado gesto de distensión, el presidente venezolano aceptó este miércoles ante el plenario de la Asamblea General de Naciones Unidas una improvisada oferta de diálogo de su homólogo norteamericano. Después de detallar lo que calificó de agresiones en los planos económico, político y mediático contra su país, Nicolás Maduro dijo que está dispuesto a sentarse a negociar con Donald Trump sin ni siquiera tener que consensuar una agenda previa. «El presidente Donald Trump ha dicho que está preocupado por Venezuela, que quiere ayudar a Venezuela. Bueno, yo estoy dispuesto a hablar con agenda abierta sobre todos los temas de los que quiera hablar el presidente de EE UU, con franqueza y humildad», dijo Maduro, quien en su discurso hizo uso de su habitual retórica antiimperialista. «A pesar de todas nuestras diferencias que se podrían considerar abismales, yo estaría dispuesto a estrechar la mano del presidente de Estados Unidos y sentarme a dialogar sobre los asuntos que afectan a nuestra región», añadió. La posibilidad de un encuentro bilateral, aún remota, surgió de unas declaraciones de Trump cuando llegó previamente a la sede de Naciones Unidas para ocupar por primera vez la presidencia de turno del Consejo de Seguridad. «Sí que estoy abierto a esa posibilidad, estoy dispuesto a reunirme con quien sea», había dicho Trump, preguntado por la prensa. «Nos vamos a ocupar de Venezuela. Si [Maduro] está aquí y quiere reunirse, no es algo que tuviera planeado, no lo tenía sobre la mesa, pero si puedo ayudar a la ciudadanía, estoy aquí para eso». No se trata de un gesto menor. El año pasado, después de llegar a la Casa Blanca, Trump pidió a sus asesores en relaciones internacionales y defensa que le presentaran planes para intervenir militarmente en Venezuela si la crisis humanitaria sigue incontrolada. «No descarto la opción militar en Venezuela», dijo Trump en una comparecencia pública en agosto de 2017. De momento, las medidas de presión de EE.UU. contra el régimen de Maduro han sido únicamente sanciones económicas. Este las calificó este miércoles de «ilegales». La última vez que Maduro se vio con un presidente de EE.UU. fue en 2015 con Barack Obama en Panamá. Desde su llegada al poder en 2013, Maduro ha encarcelado a más de 400 opositores políticos, según una estimación de la organización no gubernamental Foro Penal Venezolano. Cuando la oposición ganó las elecciones de diciembre de 2015, Maduro le recortó poderes a la Asamblea Nacional y creó una cámara legislativa paralela con poderes prácticamente ilimitados y supeditada a sus intereses. La crisis económica que padece el país no tiene precedentes, con una inflación que supera el 200.000%. Más de tres millones de venezolanos han abandonado ya el país. Durante su discurso ante la Asamblea General, Maduro pidió este miércoles una investigación internacional sobre el ataque que sufrió con drones durante un desfile militar en agosto. «Le pido al presidente Donald Trump que el FBI, con profesionales científicos de alto nivel, se incorpore a esta investigación y esclarezca y ayude a la justicia a esclarecer la verdad», dijo el presidente Venezolano, quien acusó a Colombia de haber amparado a los responsables de aquel atentado. «Buscaban crear el caos en la patria, descabezar el Estado, justificar el enfrentamiento interno y la violencia interna y justificar la activación de mecanismos fuera del sistema multilateral como la intervención militar».
27-09-2018 | Fuente: abc.es
May logra el respaldo de EE.UU. para culminar el Brexit
Theresa May obtuvo ayer de Donald Trump una poderosa razón y un sólido apoyo para culminar con éxito las negociaciones de salida de Reino Unido de la Unión Europea. Según la primera ministra británica, el presidente de Estados Unidos se comprometió a alcanzar un acuerdo de comercio bilateral «grande y ambicioso» entre ambos países, durante una reunión entre los dos mandatarios paralela al plenario de la Asamblea General de Naciones Unidas. Precisamente la consecución de un acuerdo comercial de estas características entre los dos aliados trasatlánticos era una de las razones de peso de los defensores del Brexit durante la campaña del referendo. Trump canceló las negociaciones para un acuerdo comercial con la UE antes de imponer aranceles a la importación de acero y aluminio, algo que ha afectado negativamente a las exportaciones de compañías como Volkswagen o Siemens. El presidente norteamericano sopesa además aranceles del 25% sobre automóviles importados de Europa. «El presidente y la primera ministra han compartido su voluntad mutua de alcanzar un amplio acuerdo comercial», dijo el Gobierno británico en un comunicado después de la reunión bilateral. «Ambos coinciden en que el Brexit representa una excelente oportunidad para lograr un acuerdo de libre comercio grande y ambicioso entre EE UU y Reino Unido». May consigue de este modo motivos para intentar convencer a los escépticos en Reino Unido sobre la necesidad de cerrar cuanto antes un acuerdo con la UE, ya que según los términos del referendo, el Brexit debe culminar el año que viene. De momento, Bruselas ha rechazado repetidamente los términos de salida planteados por Londres. Antes de pronunciar su discurso en la Asamblea General, May se dirigió a empresarios y banqueros norteamericanos en un foro organizado por Bloomberg en el que prometió que las empresas «gozarán de impuestos muy bajos» en Reino Unido cuando finalice la salida de este de la UE. «Vamos a facilitar una condiciones óptimas para hacer negocios, mejores que las de ahora», dijo la primera ministra. Aparte del Brexit, May centró sus intervenciones en la ONU en denunciar públicamente las injerencias de Rusia en Europa, en especial el envenenamiento del espía Sergei Skripal y su hija en marzo en la localidad británica de Salisbury. «Hemos tomado las medidas que creemos necesarias, y seguiremos haciéndolo para protegernos», dijo May en el Consejo de Seguridad, ante la mirada del ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov. «Rusia sólo ha tratado de crear confusión con todo tipo de invenciones». Tras el ataque contra Skripal, Reino Unido y 20 de sus aliados expulsaron a 150 diplomáticos rusos. May ha pedido a la UE una ronda de sanciones por este envenenamiento en su territorio soberano, por el que la fiscalía británica ha presentado cargos contra dos agentes de la inteligencia rusa. Los medios de propaganda de Rusia han circulado todo tipo de teorías conspiratorias, incluida la de que el ataque lo ordenó en realidad el Gobierno de la propia May. La intervención de la primera ministra ante la Asamblea General fue todavía más dura. «Ya vemos qué sucede cuando el patriotismo, que debería ser la pieza angular de una sociedad saludable, se ve engullido por un nacionalismo agresivo, que explota el miedo y la inseguridad para promover políticas identitarias de puertas adentro y enfrentamientos violentos en el extranjero, rompiendo normas y debilitando las instituciones», dijo. «Esto sucede cuando países como Rusia rompen las leyes internacionales, anexionándose territorios o empleando agentes químicos en las calles de Gran Bretaña», añadió en referencia a la anexión por parte de Moscú de la península ucraniana de Crimea en 2014 y al caso Skripal. May también quiso ofrecer un contrapunto a Trump durante su discurso en la Asamblea General. Mientras el presidente de EE.UU. criticó el acuerdo nuclear con Irán negociado por Barack Obama, que produjo el levantamiento de sanciones internacionales sobre ese país, la primera ministra británica defendió su validez y su utilidad. «Es el mejor método para impedir que Irán se convierta en una potencia nuclear», dijo. «Está funcionando». A pesar de ello, la primera ministra alabó el intento de Trump de lograr avances de desnuclearización con el presidente de Corea del Norte, Kim Jong Un, en especial el encuentro entre ambos gobernantes en junio. «Es una oportunidad histórica para lograr una desnuclearización completa, verificable e irreversible en la península de Corea», dijo May.
27-09-2018 | Fuente: abc.es
¿Por qué rompió Trump los acuerdos de Obama con Irán?
La agresividad retórica de los líderes norteamericano e iraní en la Asamblea General de la ONU tiene su origen en la ruptura del Acuerdo nuclear suscrito en 2015 por la Administración Obama -junto a otras potencias mundiales- con el régimen de los ayatolás. El pasado mes de mayo, Donald Trump hizo pública la salida de Estados Unidos del pacto, que describió como «el peor de la Historia», lo que supuso la reapertura del régimen de bloqueo económico y comercial de Washington a Teherán. Como en otras ocasiones, la ruptura era una de las promesas electorales del presidente republicano, y había sido anunciada con argumentos sólidos -al menos para la Casa Blanca- aunque no compartidos por el resto de signatarios del Acuerdo nuclear con Irán: las grandes capitales europeas, Moscú y Pekín. La esencia del acuerdo de mayo de 2015 se refiere a la capacidad de Irán de fabricar el arma nuclear, un proyecto desmentido por la doctrina oficial de Teherán pero confirmado por todos los informes de inteligencia israelíes y norteamericanos. El pacto establece dos series de medidas temporales para impedir que Irán obtenga el arma atómica: la paralización de la mayor parte de sus 20.000 plantas centrifugadoras, y la limitación del enriquecimiento de uranio al 3,67 por ciento, una proporción que permite el uso civil de la energía nuclear, pero no el militar. Como contrapartida, Irán obtuvo el levantamiento de las sanciones económicas y el pleno acceso al mercado mundial para la venta de su petróleo y gas. ¿Por qué considera Trump que el acuerdo es «nefasto» y debía ser denunciado? En primer lugar porque la letra contradice el espíritu. El objetivo inicial de Occidente era frenar el expansionismo del régimen totalitario persa en Oriente Medio, pero el acuerdo no menciona en ningún momento la ayuda iraní a grupos armados como Hizbolá en el Líbano, Hamás en Gaza, el régimen de Al Assad en Siria y los rebeldes de Yemen. Con el Acuerdo de 2015, al contrario, Irán ha visto enriquecidas sus arcas para seguir financiando a esos grupos, que extienden su influencia en la región. El Acuerdo no se refiere tampoco a la experimentación con misiles balísticos, que ha aumentado desde 2015, ni a los derechos humanos en Irán; más riqueza en las arcas persas significa más Policía en las ciudades para reprimir. En segundo lugar, la nueva Administración Trump considera que el Acuerdo es negativo porque no establece una prohibición definitiva del enriquecimiento de uranio: solo marca plazos. Una vez que Irán fortalezca sus ingresos, podría volver con más facilidad a construir el arma nuclear, que necesita para sus aspiraciones a convertiRse en potencia mundial. De hecho, los expertos subrayan que -según los términos del Acuerdo de 2015- la única diferencia es de meses; antes Irán estaba a dos meses de concluir el arma atómica, y ahora estaría a un año de realizar ese proyecto.
26-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump acusa a China de injerencias en las elecciones de Estados Unidos
En una escalada de tensión diplomática sin precedentes entre las dos primeras economías mundiales, Donald Trump ha aprovechado su primer discurso como presidente de turno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para acusar a China de estar inmersa en una campaña de injerencias para perjudicarle a él y al partido Republicano en las elecciones legislativas de noviembre. China y EE UU tienen, junto a Reino Unido, Francia y Rusia, asiento permanente en ese Consejo, el único de la ONU que tiene capacidad sancionadora. «Hemos concluido que China esta intentado interferir en nuestras elecciones, en contra de mi administración. No quieren que yo, o nosotros, ganemos, porque soy el primer presidente que le ha plantado cara a China en materia de comercio. Y estanos ganando en el comercio, estamos ganando en todos los niveles», dijo Trump, sin aportar ninguna prueba, ante la expresión visiblemente molesta del ministro de exteriores chino, Wang Yi, que se ha encogido de hombros durante las acusaciones del presidente de EE UU. Trump ha lanzado este ataque contra otro miembro con poder de veto en el Consejo en una sesión de trabajo contra la proliferación de armas de destrucción masiva, que se celebra de forma paralela al plenario de la Asamblea General. El presidente norteamericano no ha admitido nunca, sin embargo, la campaña de injerencias rusa en las presidenciales de 2016, que han investigado tanto la Cámara de Representantes como el Senado, además del fiscal general Robert Mueller, quien ha presentado cargos contra 33 personas, 26 de ellas rusas. Esta no es la primera acusación de injerencias del actual Gobierno norteamericano a China. La semana pasada, el Pentágono admitió que ha tomado medidas de refuerzo digital para proteger las elecciones frente a posibles manipulaciones digitales orquestadas desde Pekín. Sobre todo, se trata de amenazas de «hackeo» y campañas desinformativas, aunque el departamento de Defensa no ha dado más detalles al respecto. Varios medios públicos chinos, como la agencia Xinhua y el canal CCTV, operan en inglés en EE UU. El lunes entró en vigor una nueva ronda de aranceles impuesta por Trump a productos importados de China, por un valor estimado de 200.000 millones de dólares (170.000 millones de euros). En principio, esos impuestos añadidos, del 10%, afectan a 5.745 productos, entre ellos prendas de ropa, bolsos de lujo, televisores y comida. En enero, los aranceles en buena parte de esos artículos subirán al 25%, algo que con toda seguridad acabará forzando una subida de precios. China ha respondido a su vez con aranceles a EE UU por valor de 60.000 millones de dólares. Con esa guerra comercial Trump busca equilibrar la balanza comercial de su país con China, ya que anualmente este país exporta a EE UU productos por valor de 505.000 millones de dólares y sólo importa de él 129.000 millones.
26-09-2018 | Fuente: abc.es
Rohani denuncia las «tendencias nazis» de EE.UU.
No escatimó el presidente iraní los calificativos que le dedicó ayer a Donald Trump en su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas: «desafortunado», «manipulador», «racista», «débil de intelecto» y, sobre todo, de «tendencias nazis». Era la respuesta a las críticas previas del presidente norteamericano, que llamó a la república islámica «corrupta» y «agresora». Hassan Rohani, cuyo país ve cómo se desintegra lentamente el acuerdo nuclear sellado con Barack Obama, denunció, sin mencionar a Trump directamente, a aquellos «desafortunados dirigentes que explotan los sentimientos para sus intereses, azuzando el nacionalismo y el racismo más extremos y que con tendencias nazis pisotean las normas internacionales». A las sanciones de EE UU las calificó de «terrorismo económico». Sólo en la era de Trump puede verse al representante del régimen de los ayatolás defendiendo el multilateralismo y el diálogo frente a un presidente de EE UU que rechazó la globalización en favor de «un firme patriotismo económico».
25-09-2018 | Fuente: abc.es
Como represalia por la presunta responsabilidad de Israel en el derribo, el pasado 18 de septiembre, de un avión de reconocimiento ruso Il-20, catástrofe causada por un misil S-200 disparado por la defensa antiaérea siria y en la que perecieron los 15 tripulantes, Moscú decidió hoy dotar al Ejército sirio de misiles S-300. El Gobierno hebreo llevaba años presionando al Kremlin para evitar que estos cohetes, mucho más modernos y precisos que los S-200, cayeran en manos del régimen de Bashar al Assad. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, habló hoy por teléfono con el presidente ruso, Vladímir Putin, para expresarle su malestar y alertar de que los S-300 contribuirán a «crear nuevas amenazas en la región». Netanyahu dejó claro que su país «seguirá defendiendo su seguridad» y culpó del incidente del Il-20 a Irán y Siria. Hoy también puso el grito en el cielo el asesor de seguridad nacional estadounidense, John Bolton, quien en declaraciones a la prensa en Nueva York pidió a Rusia que se «replantee» suministrar a Siria los S-300. «Creemos que entregar los S-300 al Gobierno sirio sería una escalada significativa por parte de los rusos». El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, se propone tratar este asunto en Nueva York con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov. Sin embargo, Putin en su conversación de hoy con Netanyahu insistió en que fueron los pilotos de la aviones de combate israelíes F-16, que atacaban objetivos en Latakia para impedir una supuesta transferencia de nuevos armamentos a Hizbolá, los que «con sus acciones provocaron la tragedia». El domingo, el portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Ígor Konashénkov, dijo que uno de los cuatro cazas F-6 israelíes que participaban en el bombardeo «se parapetó detrás de nuestro Il-20 y el sistema antiaéreo lo detectó como enemigo». «Los datos objetivos presentados hablan de falta de profesionalismo o, como mínimo, de negligencia criminal de los pilotos de los cazas israelíes, cuya acción produjo la muerte a 15 militares rusos», aseguró Konashénkov. Evitar acciones irreflexivas Quien hoy anunció la entrega a Siria de los misiles S-300, en un plazo máximo de «dos semanas», fue el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú. «Estas medidas enfriarán las cabezas calientes de algunos e impedirán acciones irreflexivas que puedan suponer una amenaza para nuestros soldados», advirtió Shoigú. Según sus palabras, los S-300 «son capaces de interceptar aparatos a una distancia de más de 250 kilómetros y pueden atacar al mismo tiempo varios blancos en vuelo». El ministro de Defensa ruso recordó que las fuerzas sirias ya habían sido entrenadas para la utilización de los S-300, cuyo envío a Siria debió producirse en 2013. «Pero no lo hicimos a petición de Israel», agregó Shoigú, quien advirtió que «la navegación por satélite, los radares de a bordo y los sistemas de comunicación de la aviación militar que ataquen blancos en territorio sirio serán bloqueados en el Mediterráneo», en la zonas adyacentes a la costa de Siria.
25-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump asegura que celebrará una segunda cumbre con Kim Jong Un «en un futuro no muy lejano»
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este lunes que celebrará «en un futuro no muy lejano» una segunda cumbre con el líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, al tiempo que ha destacado los avances obtenidos en los últimos meses. Trump ha dicho que la segunda cumbre tendrá «un formato similar al anterior» y que «lo más probable es que sea en otro lugar», lo que prácticamente descartaría que se celebre en Singapur, que acogió el histórico encuentro de junio. «Veo un entusiasmo tremendo por parte del presidente Kim para lograr un acuerdo y creo que eso es algo muy bueno», ha manifestado, al tiempo que ha desvelado que el anuncio sobre la cumbre tendrá lugar «bastante pronto». «No tenemos prisa. Empezamos hace tres meses y hemos hecho más progresos que nadie antes», ha señalado el mandatario norteamericano, quien ha resaltado que «Corea del Norte tiene un potencial económico tremendo» y que «Kim y el pueblo de Corea quiere que ese potencial llegue». «Les ayudaremos», ha zanjado. Las palabras de Trump llegan pocos días después de que el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, afirmara que Washington está trabajando para sacar adelante una segunda cumbre entre el presidente y el líder de Corea del Norte. «Aún hay un poco de trabajo que hacer para garantizar que las condiciones son las adecuadas y que los dos líderes están en una posición en la que puede lograr progresos sustanciales», dijo el viernes. Así, expresó su deseo de poder viajar «pronto» a Pyongyang «para hacer algunos progresos más». «Si ese es el caso, espero que Kim y Trump tengan una oportunidad de reunirse también en un futuro próximo», añadió. Kim envió recientemente una carta al presidente estadounidense en la que le propuso mantener una segunda reunión como la mantenida el pasado 12 de junio por ambos dirigentes en Singapur, según reveló el 10 de septiembre la Casa Blanca.
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