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Noticias de norteamerica

02-12-2020 | Fuente: as.com
LeBron James renueva hasta los 38: dos años y 85 millones más
La estrella de los Lakers jugará en su actual equipo hasta 2023 y podría coincidir en la liga norteamericana con su hijo mayor, Bronny.
02-12-2020 | Fuente: abc.es
Millones de norteamericanos, sin ayudas económicas por el bloqueo político
EE.UU. tiene por delante un invierno largo y difícil por la pandemia y el caos político que vive el país solo empeorará las cosas. Ayer, el mismo día en el que el país batía el récord de hospitalizaciones, un grupo de senadores republicanos y demócratas presentó una propuesta de plan de rescate económico para desatascar el bloqueo legislativo que hace peligrar el sustento de millones de personas. Muchas de las partidas aprobadas en marzo para rescatar la economía expiran a final de año y la Casa Blanca y el Congreso han sido incapaces de aprobar una extensión durante meses de negociaciones. Es difícil que la propuesta, que dedicaría 900.000 millones de las arcas públicas a minimizar el impacto de la crisis, salga adelante. Y queda por delante un previsible aumento de casos después de que millones de estadounidenses viajaran durante los festivos de Acción de Gracias y con la Navidad a la vuelta de la esquina. La propuesta de rescate la presentaron media docena de senadores centristas de ambos partidos. Su plan es un conjunto de concesiones a las posiciones iniciales de demócratas -que exigen un plan amplio de gasto- y de republicanos -que optan por medidas cosméticas-. Propone una ayuda al desempleo de 300 dólares al mes -la mitad de los 600 que han defendido los demócratas-, 160.000 millones para gobiernos estatales y locales -una concesión para los demócratas, a pesar de que exigían una partida muy superior-, 288.000 millones para pymes -de donde saldría la extensión de un plan de protección de salarios- y partidas adicionales para transporte, hospitales, colegios o préstamos estudiantiles. El plan no incluye otro envío de cheques de hasta 1.200 dólares, como se hizo en primavera, algo por lo que apostaban tanto Trump como la líder de los demócratas en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi. Acuerdo de mínimos Es un acuerdo de mínimos, muy por debajo de lo que exigen muchos demócratas y más ambicioso de lo que podrían aceptar buena parte de los republicanos. En el clima político polarizado de EE.UU., es difícil que sobreviva. Ello a pesar de que el día después de la Navidad doce millones de estadounidenses se quedarán sin la ayuda económica con la que han seguido adelante en los últimos meses. «Las perspectivas económicas son extraordinariamente inciertas», reconoció ayer el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, en una comparecencia en el Congreso, en la que defendió la aprobación de algún tipo de ayuda. El secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, dijo que cualquier paquete debería ser «centrado en algunos puntos» y propuso una cantidad de 300.000 millones, algo insuficiente para los demócratas. La aprobación de cualquier plan de estímulo es también complicada por el momento de transición entre Administraciones. Trump, que negoció sin éxito con los demócratas en el verano y antes de las elecciones ampliar el paquete de ayuda, parece ahora desinteresado, con toda la atención y esfuerzos puestos en combatir el resultado de las urnas. Biden, no tiene excesivo margen de maniobra hasta que no llegue a la Casa Blanca, el 20 de enero. Ayer, en la presentación de su equipo económico, defendió que EE.UU. necesita un plan «robusto» contra la crisis económica del covid, pero también reconoció que en este periodo, con un presidente saliente, lo urgente es aprobar al menos un paquete modesto que suponga un «comienzo». «La ayuda está en camino», dijo Biden en su discurso, aunque los millones que se quedarán sin ayuda tras la Navidad necesitan un acuerdo legislativo, más que buenas palabras del presidente electo
01-12-2020 | Fuente: abc.es
Documentos filtrados revelan que China manejó de manera caótica el inicio de la pandemia
China ofreció al mundo datos más optimistas de los que presentaba la pandemia de Covid en sus inicios, tardó demasiado en diagnosticar a los pacientes confirmados y manejó la situación de forma caótica, asegura la cadena norteamericana CNN. Estas son algunas de las conclusiones obtenidas por este medio tras analizar documentos internos de las autoridades sanitarias chinas; en total, 117 páginas procedentes del Centro Provincial de Control y Prevención de Enfermedades de Hubei. Según esta investigación, China tardó un promedio de 23 días en diagnosticar a los pacientes confirmados y los errores en las pruebas significaron que la mayoría de los pacientes recibió resultados negativos hasta el 10 de enero. Compleja burocracia Además, las primeras actuaciones sobre el coronavirus se vieron obstaculizadas por la falta de fondos y de personal y la compleja burocracia, que complicaron el sistema de alerta temprana de China, según las auditorías internas a las que ha tenido acceso la cadena. La CNN asegura que se produjo asimismo un gran brote de influenza a principios de diciembre en la provincia de Hubei, que no fue revelado anteriormente. «Es el 10 de febrero en Pekín y el presidente (chino) Xi Jinping, quien durante semanas no ha sido visto en público, se dirige al personal del hospital en la ciudad de Wuhan mientras luchan por contener la propagación de un nuevo coronavirus, aún sin nombre oficial», asegura la cadena. Xi «expresó sus condolencias a quienes murieron en el brote. Instó a una mayor comunicación pública, ya que en todo el mundo aumentaban las preocupaciones sobre la posible amenaza que representa la nueva enfermedad», prosigue. Ese mismo día, las autoridades chinas informaron de la existencia de 2.478 nuevos casos confirmados, lo que eleva el número total mundial a más de 40.000, y menos de 400 casos ocurren fuera de China continental. Sin embargo, la CNN asegura que con esta investigación «puede revelar cómo los documentos oficiales que circularon internamente muestran que esto era solo una parte de la imagen». Las cifras no cuadran En un informe marcado como «documento interno confidencial», las autoridades sanitarias de la provincia de Hubei, donde se detectó el virus por primera vez, enumeran un total de 5.918 nuevos casos detectados el 10 de febrero, más del doble de la cifra oficial de casos confirmados. Este dato, mucho mayor de la cifra oficial, nunca se reveló por completo, ya que el sistema contable de China pareció, en el caos de las primeras semanas de la pandemia, restar importancia a la gravedad del brote, según se desprende de los documentos. El Gobierno chino ha rechazado rotundamente acusaciones de Estados Unidos y de otros gobiernos occidentales de que ocultó deliberadamente información relacionada con el virus. Según la CNN, aunque los documentos no ofrecen evidencias de un intento deliberado de ocultar los hallazgos, sí revelan numerosas inconsistencias sobre lo que las autoridades creían que estaba sucediendo y lo que se reveló públicamente.
30-11-2020 | Fuente: as.com
La COVID maniata a Wiley
El interior norteamericano dio positivo en las pruebas de rigor durante su reciente convocatoria con la selección de Macedonia del Norte.
30-11-2020 | Fuente: as.com
Desaparece el misterioso monolito descubierto en Utah
Fue hallado por primera vez el 18 de noviembre por oficiales del Departamento de Seguridad Pública del estado norteamericano mientras sobrevolaban la zona.
30-11-2020 | Fuente: abc.es
El legado diplomático de Donald Trump
Llegó a la Casa Blanca defendiendo un mayor aislamiento de Estados Unidos en la escena internacional, pero lo cierto es que Donald J. Trump ha tenido una frenética actividad en el plano internacional. Aparte de su guerra comercial con China y su histórica visita a Corea del Norte, el presidente saliente ha colocado el cambio democrático en Cuba y Venezuela como una prioridad absoluta en Washington y ha apoyado sin ningún reparo a Israel en sus largas disputas con los palestinos y los vecinos árabes. El primer presidente que aplicó íntegro el embargo a Cuba Hay presentadas 26 demadas a empresas de todo el mundo por sus negocios en la isla. Cuando Donald Trump abandone la Casa Blanca lo hará como el primer presidente en la historia de Estados Unidos que se atrevió a aplicar íntegramente el embargo al régimen comunista en Cuba. Desde que en 1996 quedara vigente la ley del embargo, todos los presidentes antes de Trump, desde Bill Clinton hasta Barack Obama, suspendieron los títulos III y IV de esa ley, los que permiten entre otras cosas demandar en cortes norteamericanas a empresas extranjeras por explotar por beneficio económico propiedades confiscadas por el castrismo en la isla. Durante años, era una parte impensable del embargo, una ofensa al libre mercado, una penalización drástica que acabaría perjudicando no sólo a empresas españolas como Meliá o Iberia, sino también a estadounidenses. A Trump no le importó. Como no le importó aplicar un embargo íntegro sobre el crudo venezolano , que le ha hecho mucho daño a empresas estadounidenses como Chevron. Para el presidente, según dijo él mismo en varias ocasiones, era más importante la lucha contra los regímenes comunistas de lo que su gobierno bautizó como «la troica de la tiranía», el eje entre Venezuela, Cuba y Nicaragua. Según dijo el propio presidente en un acto en la Casa Blanca unos días antes de perder las elecciones: «Mi Administración apoya a los ciudadanos de Cuba, Nicaragua y Venezuela en su lucha por la libertad. Y trabajamos por ver el día en que este se convierta en un continente completamente libre. Y lo tendremos. Lo tendremos. Va a suceder». El convencimiento de Trump y su equipo es que al firmar un acuerdo diplomático que dio paso al deshielo con La Habana, el gobierno de Barack Obama y Joe Biden le dio un oxígeno al castrismo que le sirvió para incrementar sus injerencias en Venezuela, cuyo aparato de seguridad está completamente intervenido por miles de funcionarios cubanos. De izquierda a derecha, Raúl Castro, Maduro y Díaz-Canel, en La Habana - REUTERS Le va a ser muy difícil al demócrata Joe Biden desandar gran parte del camino ya recorrido por Trump en Iberoamérica. Al haber aplicado toda la ley del embargo cubano, hay ya abiertas 26 demandas en juzgados norteamericanos que afectan a compañías de 14 países, incluido España, pues están afectadas Barceló, BBVA, Iberia, Iberostar, Meliá y NH. Además, con Trump, el departamento de Estado ha aplicado una norma que le permite impedir la entrada a EE.UU. de los empresarios al frente de compañías afectadas porque hacen negocios con propiedades confiscadas por el comunismo en la isla. Esas denuncias ya están en marcha, y los demandantes, ciudadanos americanos, ya se atienen a la ley para exigir una compensación justa por las confiscaciones del régimen comunista. Según el senador Marco Rubio, él mismo de ascendencia cubana, y uno de los posibles candidatos a la presidencia en 2024, «durante 60 años, el régimen cubano ha forzado a millones a vivir en el exilio, desestabilizado a los países vecinos, dado refugio a prófugos de la justicia y a terroristas internacionales, y ha ganado millones traficando con bienes robados. Al iniciar el proceso de implementación del Título III y IV de la Ley Helms-Burton [la que regula el embargo], EE.UU. se asegura que el régimen cubano se hace responsable de sus crímenes, incluido su apoyo a la familia criminal y asesina de Maduro». Los socios de la OTAN gastan hoy mucho más en su defensa Uno de los objetivos de Donald Trump ha sido que Estados Unidos deje de ser percibido como el policía del mundo. En ese aislacionismo populista, el presidente ha cruzado una línea roja -otra- de la que todos sus predecesores se mantuvieron alejados: criticar a la OTAN , la alianza creada tras la II Guerra Mundial para contener el expansionismo soviético. No se ha ahorrado críticas a la mencionada OTAN el presidente, que la ha calificado hasta de «obsoleta». A sus socios en la alianza los ha tildado, con pocas excepciones, de «morosos», y se ha metido con especial saña con Alemania y su canciller, Angela Merkel. El objetivo: que los países que se lo pueden permitir en Europa, inviertan más en su propia defensa, sin depender tanto del amigo americano. Lo curioso es que al término de su primer y por ahora único mandato, Trump ha conseguido un notable aumento en el gasto de defensa de la OTAN. Los motivos son variados, y hay críticos que dicen que el mérito no es de Trump, pero lo cierto es que cuatro años tras su llegada a la Casa Blanca, Europa invierte más, mucho más, en su propia defensa. Cumbre de la OTAN en Bruselas, celebrado en 2017, primer año del mandato de Trump - EFE Según las estimaciones del propio organismo, los aliados de EE. UU. en Europa y Canadá aumentan en 2020 el gasto en defensa por sexto año consecutivo. Cuando Trump abandone la presidencia, Francia y Noruega se se habrán unido a Gran Bretaña, Estonia, Grecia, Letonia, Lituania, Polonia, Rumanía y EE.UU. como países que gastan más del 2% de su PIB en defensa, que es el compromiso adquirido por todos los socios. (España está entre los que menos invierten y por eso Trump ha sido especialmente crítico con el actual gobierno). En abril de 2019, el presidente invitó al Despacho Oval al secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, y le dijo, ante la prensa: «la OTAN es mucho más fuerte desde que yo soy presidente». El presidente vaticinó entonces que gracias a sus presiones sobre el resto de socios de la Alianza, el gasto de defensa combinado de todos los integrantes sumaría otros 100.000 millones de dólares antes del final de este mismo año. El gasto en defensa de las naciones de la OTAN fue de aproximadamente 1,03 billones de dólares en 2020. Apoyo sin reservas a un Israel que queda muy reforzado Trump no le pidió permiso a nadie para trasladar la embajada de Tel Aviv a Jerusalén. En 1995, el Capitolio, que entonces controlaban los republicanos, decidió que era ya hora de trasladar la embajada de Estados Unidos en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, la capital disputada con los palestinos. Bill Clinton congeló la entrada en vigor de la ley que aprobaron, y así la dejaron George Bush y Barack Obama. Estuvo en un cajón hasta que Donald Trump apareció en la Casa Blanca. En menos de dos años, ya había autorizado el traslado, que además vendió, en su estilo, como un gran negocio inmobiliario por lo lucrativo de la venta del edificio en Tel Aviv. El traslado de la embajada era otra de esas cosas que parecían imposibles en Washington, un movimiento que iba a incendiar de nuevo Oriente Próximo, una provocación impensable. Al presidente saliente le importó poco. Cuando lo anunció, dijo: «Sólo he admitido lo que es obvio: que Jerusalén es la capital de Israel». Y en cierto modo le dejó las manos atadas a su sucesor. Joe Biden ya ha dado indicaciones de que no devolverá la misión diplomática a Tel Aviv . Y aquel fue solo un primer paso en una política proisraelí de Trump que ha cambiado para siempre la dinámica entre el estado judío y la comunidad árabe. Los palestinos, ignorados, se han caído de la mesa de negociación. Trump le ha regalado a Israel el reconocimiento pleno de su anexión de los Altos del Golán y ha bendecido las colonias en Cisjordania. De hecho, el plan de paz que presentó hace menos de un año en la Casa Blanca era toda una autorización para anexionarse los asentamientos, resituando las fronteras del futuro estado palestino. El plan ofrecía, eso sí, a los palestinos inversiones de 50.000 millones de dólares para crear un millón de puestos de trabajo y doblar el PIB estimado de Cisjordania y Gaza combinadas. «En el mundo de los negocios, cuando un trato era duro de cerrar, decíamos de él, de broma, que era más difícil que un acuerdo entre palestinos e israelíes, pero ahora a ver qué sucede. Creo que este trato es bueno para todas las partes», dijo entonces Trump. El plan no ha llegado a ningún sitio, pero le sirvió a Netanyahu como excusa para demorar la anexión prevista del 30% de Cisjordania sin provocar un incendio entre sus bases. Netanyahu y Trump, en los acuerdos de paz que firmaron Israel, Bárein y Emiratos Árabes - AFP También ha reforzado Trump a Israel en su pulso con Irán, al sacar a EE.UU. del pacto nuclear, retomar duras sanciones y matar hace un año en un ataque con misiles al general Qassem Soleimani. Sólo por ese apoyo, ha podido Israel matar hace unos días al científico responsable de ese mismo programa nuclear sin temer represalias de consideración. Ese arrojo, le ha permitido a Trump hacer cosas impensables antes, como negociar dos acuerdos diplomáticos insólitos entre Israel y dos naciones árabes, Baréin y Emiratos Árabes Unidos, presentados solemenemente este septiembre como «los acuerdos de Abraham» . Son ambos pequeños estados, pero importantes aliados de Arabia Saudí, que ha sido el objetivo final. Trump sigue intentando firmar un acuerdo entre Jerusalén y Riad antes de irse de la Casa Blanca. La semana pasada estuvo en Arabia Saudí el jefe diplomático de EE.UU. Mike Pompeo con un invitado especial: el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, en persona. Según el diputado republicano Mario Díaz-Balart, «en contraste con los fracasos de la administración anterior, que orquestó el terrible acuerdo con Irán y la entrega de millones de dólares a los mulás en Irán, el presidente Trump ha demostrado liderazgo en la zona. «En lugar de apaciguar a los mulás en Irán y trabajar para marginar a nuestro aliado democrático, Israel, el presidente Trump ha unido a nuestros coligados en la región, fortalecido a Israel y hecho que la paz sea más alcanzable», añadió este diputado, que ha sido un gran socio de Trump en el Capitolio.
28-11-2020 | Fuente: as.com
Las cinco camisetas más vendidas en USA
Soccer.com publica un informe sobre las camisetas más vendidas en el país norteamericano en las últimas semanas. Bonucci, Dele Alli o Mané, favoritos en algunos estados.
28-11-2020 | Fuente: elmundo.es
John Grisham: "He criticado mucho a Obama y a Bush, pero son héroes comparados con Trump"
El escritor norteamericano, creador de 'thrillers' que lo han convertido en un superventas mundial con más de 400 millones de copias despachadas, analiza el presente de EEUU, su pasión por la política desde las filas demócratas y da claves sobre su escritura 
27-11-2020 | Fuente: abc.es
EE.UU. se refuerza en el Golfo para proteger a sus aliados
Aun cuando se le acaban los días en la presidencia, Donald Trump ha autorizado de forma callada un rearme en el golfo Pérsico que ha pasado desapercibido en medio de sus denuncias de fraude en las elecciones del 3 de noviembre. Las tensiones entre Washington y Teherán, sin embargo, se hallan en un punto álgido, sobre todo por si Trump decide tomar alguna medida de último momento antes de que Joe Biden tome las riendas del gobierno. La semana pasada, el Pentágono autorizó a la Fuerza Aérea a volar un bombardero estratégico B-52 de Norteamérica a Oriente Próximo para «disuadir de agresiones y apaciguar a los socios y aliados estadounidenses». Según rezaba el comunicado del Comando Central en que se anunció.. Ver Más
26-11-2020 | Fuente: abc.es
El exilio cubano y venezolano temen que Biden suavice la política exterior
Tras cuatro años en que la lucha contra los regímenes dictatoriales de Cuba y Venezuela ha sido una de las avanzadillas de la política exterior de Donald Trump, los exiliados de ambos países en Estados Unidos, incluidos influyentes políticos como el senador republicano Marco Rubio, temen que la Administración de Joe Biden dé un volantazo para regresar a los últimos años de Barack Obama. Entonces, un levantamiento parcial del embargo cubano dio oxígeno al castrismo, que a su vez aprovechó la oportunidad para enviar funcionarios a apuntalar a Nicolás Maduro en Venezuela. De momento, los elegidos por el presidente entrante Biden para los importantes cargos de secretario de Estado, Antony Blinken, y consejero de Seguridad Nacional, Jake Sullivan, son de perfil técnico y no político. Ambos fueron ya asesores de Biden o de Barack Obama durante los meses en que este diseñó la política aperturista hacia Cuba y el levantamiento parcial del embargo. Sullivan, por ejemplo, dijo en una conferencia en el instituto Hudson en 2019 que a diferencia de la Administración Trump no cree que la intervención militar llegue a ningún lado. «Una solución militar impulsada por EE.UU. es un riesgo demasiado grande y, por lo tanto, deberíamos centrarnos en herramientas no militares. Eso significa duplicar sanciones y enfocarse en separar a China, Cuba y Rusia de Venezuela a través de cualquier medio a nuestra disposición. Ahora, si los países de la región, Colombia, Brasil y otros, deciden que quieren tomar medidas más agresivas, es cosa suya», dijo Sullivan. Por su parte, Blinken, el nuevo jefe diplomático, respondió con muchas evasivas al ser preguntado sobre Cuba en 2014 cuando el Senado consideró su candidatura para ser subsecretario de Estado con Obama. «Cualquier cosa que se pueda hacer en Cuba tendría que ser compatible con la ley. Y, segundo, cualquier cosa que en el futuro se haga en Cuba se deberá consultar [con el Senado]», dijo entonces Blinken. Su candidatura fue aprobada, y al día siguiente Obama anunció que abría una embajada en La Habana y otras medidas para levantar el embargo? sin consultar a los republicanos en el Senado. La doctrina Trump Apenas cuatro días antes de perder las elecciones, la Casa Blanca promulgó una nueva doctrina que definió de este modo: «La doctrina Trump: Pierden los terroristas y gana la paz». En la parte relativa a las dictaduras en el continente americano, esa nueva doctrina afirmaba: «El presidente Trump ha defendido al pueblo de Cuba, Venezuela y Nicaragua contra los regímenes socialistas y corruptos. La dictadura de Castro , por ejemplo, ya no será financiada con dólares estadounidenses como lo fue bajo el presidente Obama». El firme apoyo de las comunidades cubana y venezolana le permitió al presidente Trump ganar Florida. Es desde 1992 el primer candidato que gana ese estado crucial y pierde la elección. Lo mismo le sucedió a George Bush padre. Según la encuesta a pie de urna de la NBC, un 55% de los cubanos de la Florida votó al presidente. No hay aún datos sobre el voto venezolano en el estado, pero las encuestas previas reflejaban una gran movilización, de hasta más de un 60% a favor del republicano. Trump hizo algo sin precedentes con respecto a Cuba. No sólo aprobó varias rondas de sanciones, a cada cual más dura. En las más de dos décadas que ha estado vigente la ley del embargo, ha sido el único presidente que se ha atrevido a aplicarla en su totalidad. Hasta Trump, ningún presidente, demócrata o republicano, dejó que entrara en vigor una provisión según la cual las empresas extranjeras -incluidas españolas- que hagan negocios en Cuba pueden ser llevadas a juicio en EE.UU. por usufructo con propiedad robada. Según el recuento detallado que lleva John Kavulich, presidente del Consejo Económico y Comercial de EE.UU. y Cuba, hay abiertas 26 demandas en juzgados norteamericanos que afectan a compañías de 14 países, incluido España, pues están afectadas Barceló, BBVA, Iberia, Iberostar, Meliá y NH. Además, con Trump, el departamento de Estado ha aplicado una norma que le permite impedir la entrada a EE.UU. de los empresarios al frente de compañías afectadas porque hacen negocios con propiedades confiscadas por el comunismo en la isla. Con respecto a Venezuela, ha sido Trump quien ha gestionado el reconocimiento internacional a Juan Guaidó, al que le ha ofrecido ayuda de tipo humanitario y acceso a las operaciones en EE.UU. de Citgo, la filial de la petrolera estatal Pdvsa. Además hizo lo impensable hace solo cuatro años: autorizó un embargo total al crudo venezolano mientras lo explote el chavismo, algo que levantó ampollas entre las petroleras estadounidenses que han tenido que salir de ese país de forma apresurada, renunciando a un lucrativo negocio. Continuismo alarmante Según dijo el que ahora es uno de los cubanos más influyentes en EE.UU., el senador republicano Marco Rubio, la doctrina de Biden está por dibujar, porque en este momento es un misterio. «Sobre el tema de Venezuela, básicamente está describiendo la política de Trump, excepto que Trump ya lo ha hecho. Dice que más sanciones, pero eso ya está hecho. Apoyo a los demócratas: el presidente de EE.UU. fue el primer líder mundial en reconocer al presidente interino Juan Guaidó, y luego todos los otros países lo siguieron», dijo Rubio. Además, añadió Rubio, «en Cuba, está actuando como si las políticas de Obama hubieran acercado la democracia a la isla. Todas las cosas que ha criticado [Biden] estaban en pie con las políticas de Obama, que él apoyó, e imagino que eso es lo que quiere decir [Biden] con políticas diferentes respecto a Cuba: volver a las políticas de Obama».
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