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Noticias de norteamerica

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump desmonta los grandes acuerdos comerciales con EE.UU.
Como una apisonadora, Donald Trump ha dado los primeros pasos contra los grandes acuerdos de libre comercio suscritos por Estados Unidos. El nuevo presidente rompió el compromiso con el Acuerdo Transpacífico, que su antecesor, Barack Obama, había suscrito con otros once países de América y de Asia el pasado año. Aunque todavía sin ser formalizada en una orden ejecutiva, como ocurrió ayer con el anterior, la Administración Trump también ha iniciado las conversaciones políticas con Canadá y México, los dos socios de Estados Unidos en el otro gran pacto comercial, para renegociar el Nafta (Acuerdo de Libre Comercio para Norteamérica, por sus siglas en inglés). El nuevo inquilino de la Casa Blanca eligió una puesta en escena con altos ejecutivos de grandes industrias estadounidenses para comunicarles sus decisiones y transmitirles en persona la filosofía proteccionista que va a marcar su mandato. No será por falta de reiteración. Donald Trump empieza a llevar a la práctica la máxima que proclamó bajo la cúpula del Capitolio el pasado después de jurar su cargo el pasado viernes: «Comprar americano y contratar a americanos». Con la determinación de «beneficiar a los trabajadores», un mensaje paternalista que tampoco va a abandonar, Trump excluye a Estados Unidos del que iba a ser el mayor acuerdo comercial del mundo y a abrir el mercado norteamericano a Asia, un espacio que suprimía las barreras al 40% del tráfico de productos y en el que se encuentran aliados asiáticos tradicionales como Japón. En el fondo late también el combate de Trump a la competencia desleal que a su juicio protagoniza China, lo que podría conducir a una guerra de aranceles. Aunque el gigante asiático decidió excluirse del Transpacífico, el acuerdo estaba llamado a intentar incorporarlo en el futuro. Minutos después, ante una docena de directivos de compañías, entre ellas Ford y Dell Technologies, el presidente reiteró con vehemencia su intención de penalizar a aquellas empresas que «pretendan fabricar en el exterior, contratando a trabajadores no americanos». Para ellas, como ha repetido recientemente con advertencias concretas desde su cuenta de Twitter, «implantaremos un alto arancel a la importación». Impuesto de sociedades En un manifiesto intento de mostrar a los ejecutivos una de cal y otra de arena, por lo que suponen de pérdida de competitividad para las compañías sus medidas proteccionistas, Trump también comunicó a los ejecutivos su intención de reducir la tasa del impuesto de sociedades, actualmente en el 35%, que podía quedar en «el 15 o el 20%», aunque advirtió que su equipo trabaja en coordinación con la mayoría republicana en el Congreso. Pese a las diferencias de criterio entre el presidente y el partido que lo sustenta, la ruptura del Acuerdo Transpacífico ha sido aceptada por los republicanos, en una primera muestra de que el partido conservador va a comulgar con ruedas de molino en algunas iniciativas de Trump, a cambio de compensaciones del presidente en otros asuntos. Es el nuevo signo de los tiempos. Las encuestas avalan hasta el fuerte cambio de opinión de sus votantes en los últimos dos años, que ya durante la pasada campaña electoral consideraban «perjudiciales para Estados Unidos» los grandes tratados de libre comercio, con un 68% frente a un 24% (Pew Research Center, octubre de 2016). La división es mayor entre los demócratas, prácticamente al 50% entre quienes apoyan y quienes rechazan estos grandes acuerdos, como se puso de manifiesto en las primarias entre Hillary Clinton y Bernie Sanders, al igual que Trump, combativo activista en contra el Acuerdo Transpacífico. Pero los republicanos renuncian a la liberalización impulsada por el gran referente del partido, el presidente Ronald Reagan (1981-1989). Fue él quien suscribió, en 1988, el otro acuerdo de libre comercio que va a impugnar Trump, el Nafta. Aunque en este caso no para romperlo, sino para renegociarlo. Tanto el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, como el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, se han mostrado ya dispuestos a abrir el melón del pacto norteamericano de libre comercio. Trudeau dio su visto bueno el domingo por teléfono. El ministro de Exteriores de México, Luis Videgaray, visitará mañana la Casa Blanca para emprender las primeras conversaciones con Trump. El presidente estadounidense exige más protección para Estados Unidos de un acuerdo que considera que ha beneficiado mucho más a sus dos socios que a su país, como recalcó en la campaña. El nuevo mandatario norteamericano suscribió ayer otras dos órdenes ejecutivas, entre ellas la que implica una congelación de la contratación de funcionarios del Gobierno Federal, otra de sus promesas electorales. Quedan excluidos los miembros del ejército, que Trump pretende reforzar. Aunque había barajado otorgar la excepcionalidad a los sectores de seguridad y los servicios sociosanitarios, finalmente han sido incluidos en la congelación. La otra orden firmada por Trump prohíbe el uso de fondos públicos para financiar a los movimientos proabortistas en el extranjero.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La desequilibrada relación comercial entre China y Estados Unidos
No está claro que un cierre de fronteras al comercio vaya a beneficiar a EE.UU. La economía de la potencia norteamericana depende en gran medida de sus intercambios con otros países, con lo que replegarse dentro de sus límites podría acarrearle problemas. EE.UU. es en la actualidad el segundo país más exportador del mundo, con más de 1,5 billones de dólares de ventas al exterior en 2015 y más de 1,3 billones hasta noviembre del pasado año. Solo le supera China, aunque los estadounidenses son los primeros en exportación de servicios. El petróleo refinado, los automóviles y los vehículos de transporte aéreo se sitúan en cabeza. Canadá y México, los dos países con los que EE.UU. suscribió el acuerdo de libre comercio de Norteamérica (Nafta) son los principales destinos, aunque si se toma la UE en su conjunto se colaría al menos por delante del país azteca. No obstante, las importaciones son más que las exportaciones. Ascendieron a 2,2 billones de dólares en 2015 y hasta noviembre del pasado año sobrepasaban ya los 2 billones, de modo que el saldo comercial negativo ronda los 700.000 millones. China es precisamente el principal origen de los bienes y servicios que entran en el país y por eso el dedo acusador de Donald Trump por los males que afligen a EE.UU. señala al gigante asiático. El déficit comercial con él es rotundo. Frente a los 116.000 millones de dólares que exportó EE.UU. a China en 2015, las importaciones desde allí ascendieron a 482.000 millones. Y el pasado año iba camino de terminar de igual, ya que hasta noviembre las cifras eran 106.000 frente a 423.000 millones. También con la UE el saldo de la balanza comercial es negativo. Hasta noviembre del pasado año, era ya de más de 130.000 millones. Dependencia del comercio En todo caso, la Cámara de Comercio de Estados Unidos advierte de que el país «no puede tener crecimiento económico ni salarios más altos si no sigue saliendo a vender sus productos y servicios al otro 95% de la población mundial que vive más allá de sus fronteras». Según apunta, más de 41 millones de empleos estadounidenses dependen del comercio, clave para numerosos sectores, entre ellos el del automóvil. En este sentido, citando cifras del Departamento de Comercio indica que las exportaciones de bienes sostienen directamente seis millones de puestos de trabajo en las fábricas, en torno a la mitad del total del empleo en centros fabriles. Lo mismo señala para a agricultura y la ganadería. Uno de cada tres acres de cultivo están plantados para vender productos al extranjero, advierte.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Peña Nieto: «México no pagará ningún muro»
El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, ha asegurado que lamenta y reprueba la decisión del mandatario estadounidense, Donald Trump, de ordenar la construcción de un muro en la frontera común, y reiteró que México no pagará esa barrera. «Lamento y repruebo la decisión de Estados Unidos de continuar la construcción de un muro que desde hace años, lejos de unirnos, nos divide. México no cree en los muros. Lo he dicho una y otra vez, México no pagará ningún muro», aseveró en un mensaje televisado. Asimismo, dijo haber ordenado a la Secretaría de Relaciones Exteriores reforzar las medidas de protección a los mexicanos que se encuentren en Estados Unidos. «Los 50 consulados en Estados Unidos se convertirán en auténticas defensorías de los derechos de migrantes», abundó. «Nuestras comunidades no están solas, el Gobierno de México les brindará la asesoría legal que les garantice la protección que requieran. Convoco a legisladores y a organizaciones de la sociedad civil a que sumemos esfuerzos para respaldarlas y apoyarlas», manifestó. El presidente sostuvo que «donde haya un migrante mexicano en riesgo que requiere nuestro respaldo, ahí debemos estar, ahí debe estar su país», y agregó que como presidente asume «plenamente la responsabilidad de defender y cuidar los intereses de México y los mexicanos». Enfatizó que las órdenes ejecutivas firmadas hoy por Trump relativas a México «ocurren en un momento en que nuestro país está iniciando pláticas para negociar las nuevas reglas de cooperación, comercio, inversión, seguridad y migración en la región de Norteamérica». Esta negociación, expuso, «es muy importante para la fortaleza, certidumbre y futuro de nuestra economía y nuestra sociedad». Peña Nieto no se refirió a las demandas que se han multiplicado en las últimas horas de que cancele su visita a la capital estadounidense para reunirse con Trump, programada para el 31 de enero, ni habló de algún cambio de planes sobre ese encuentro. Sin embargo, fuentes gubernamentales confirman que el viaje sigue como estaba previsto.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump aboga por recuperar la tortura y las cárceles secretas, según medios estadounidenses
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que el «waterboarding» o ahogamiento simulado, «funciona» para extraer información en interrogatorios a detenidos y ha avanzado que estudiará junto a miembros de su Gobierno si restaura ésta y otras prácticas de tortura. Ha afirmado, en una entrevista con ABC News, que «personas del máximo nivel de Inteligencia» le han reconocido que este tipo de técnicas funcionan, «sin duda». No obstante, ha evitado dar nada por sentado, en uno u otro sentido. El mandatario ha dicho que «confiará» en las propuestas que le presenten el secretario de Defensa, James Mattis, y el director de la CIA, Mike Pompeo. «Si ellos quieren, trabajaremos hasta el final. Haré todo lo que pueda dentro de los límites que me permite la ley», ha añadido. Ha recordado las atrocidades cometidas por grupos terroristas como Daesh y ha advertido de que, por el bien de su seguridad, Estados Unidos debe «combatir el fuego con fuego». Las palabras de Trump coinciden con la filtración a los medios del borrador de una supuesta orden ejecutiva que abriría la puerta a que la CIA utilizase de nuevo cárceles secretas en el extranjero y a las prácticas de tortura en interrogatorios. El texto, del que se hacen eco «The Washington Post» y «The New York Times», revocaría la decisión del anterior presidente, Barack Obama, de poner fin a los programas más controvertidos de la CIA y recuperaría una orden dictada en 2007 por George W. Bush que permitía, con matices, la operación de «rendición e interrogatorio». El portavoz de la Presidencia, Sean Spicer, no ha querido valorar el borrador al asegurar que «no es un documento de la Casa Blanca». «No tengo ni idea de dónde viene», ha dicho ante los periodistas que le han preguntado por el tema en rueda de prensa. Cuando aún era candidato a la presidencia estadounidense, Trump ya pidió que se volviese a permitir el «waterboarding». Según el maganate norteamericano, es el método que se debería utilizar contra los militantes de Daesh. Durante el acto de campaña en Ohio, que se celebró horas después del atentado en el aeropuerto de Estambul el pasado mes de junio, declaró que se trataba de una forma de tortura que le gustaba mucho. Un comentario que justificó diciendo que «hay que pagar con la misma moneda». El «waterboarding» consiste en dificultar la respiración de una persona hasta que sienta que está a punto de ahogarse. Puede hacerse colocándole una bolsa de plástico en la cabeza o en maniatarlo y, con las piernas suspendidas, meterle la cabeza en un líquido.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Marty Baron en COPE: «Parece que hemos visto al Trump verdadero. No hay evidencias de que vaya a cambiar»
El director del Washington Post, uno de los periodicos más influyentes del mundo ha conversado en Herrera en COPE sobre el futuro inmediato al que se enfrenta su país tras la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Marty Baron afirma que en EE.UU hay libertad de prensa pero reconoce que en estos momentos hay preocupación entre los medios de comunicación de su país porque «Trump representa un peligro, una amenaza a la libertad de prensa y libertad de expresión». Hasta ahora, «la gran mayoría de periodistas en EE.UU son libres e independientes». Asegura que su periódico cubrirá «con honestidad, exactitud e imparcialidad» la administración del gobierno de Trump. Dice que las informaciones publicadas siempre han sido honestas con él «iguales que con cualquier otro candidato» e insiste en que «la prensa tiene la misión de pedir cuentas al poder y examinar a la persona que tiene el puesto más alto en el país más poderoso del mundo». El director del Post no espera matizaciones o cambios en las formas del presidente norteamericano. «Parece que hemos visto al Trump verdadero. Vamos a ver si con las presiones del pueblo cambia pero de momento, no hay evidencias de que vaya a cambiar». Declara que es «muy prematuro» para hablar de impeachment, estamos en los primeros días de su administración» y reconoce que Trump «podría ser presidente de un solo mandato, todo es posible». Sobre la antigua rival de Trump En cuanto a Hillary Clinton, el periodista considera que «no era la peor candidata pero tampoco era la mejor. Los demócratas no pudieron encontrar un candidato mejor». Si el elegido hubiera sido Brenie Sandres «tampoco hay evidencias de que habría ganado las elecciones». Marty Baron, director del Washington Post, esta mañana en su entrevista con Carlos Herrera en COPERespecto a la valoracion de la presidencia de Obama, el periodista ha afirmado que cuando dejó la Casa Blanca contaba con el apoyo del 60% de los ciudadanos pero también tenía mucha gente en contra «que ha perdido su trabajo o que no ha visto con buenos ojos cambios culturales como el matrimonio entre gays». Baron ha declarado que una de las claves del éxito del Washington Post es que «hemos sabido adaptarnos al mundo digital. Hay formas distintas de contar historias en este universo, más casual, más familiar. Añade que «utilizamos nuevas herramientas, video, audio, documentos originales. Es una nueva forma de contar historias. Internet es un medio distinto», concluye. Por último, Baron admite que el poder puede influir en periódicos o en otras fuentes de información «sobretodo en medios que están en una condición débil». Niega que este sea el caso de The Washintong Post que cuenta con «una fundación estable, con un propiertario con recursos que ha luchado por la independencia de nuestra cobertura y nuestra información».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump avisa a Peña Nieto: «Si México no va a pagar el muro es mejor que cancele su visita oficial»
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido de que «si México no está dispuesto a pagar el muro sería mejor cancelar el encuentro», en alusión a la reunión prevista el 31 de enero con su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto. of jobs and companies lost. If Mexico is unwilling to pay for the badly needed wall, then it would be better to cancel the upcoming meeting.? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 26 de enero de 2017Trump ha recordado que «Estados Unidos tiene un déficit comercial con México de 60.000 millones de dólares». En una serie de mensajes en Twitter, el presidente ha criticado que el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA) ha sido «desequilibrio desde el principio». Según el mandatario norteamericano, por el camino se han pedido «cifras masivas de empleos y empresas». Trump es partidario de revisar las relaciones con México tanto a nivel económico como migratorio y ha hecho de la construcción de un muro en la frontera sur una de sus grandes promesas. El miércoles, firmó una orden ejecutiva para dar inicio a las obras. Tras la advertencia de Trump, el presidente mexicano no ha planteado aún la suspensión del encuentro.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Los republicanos calculan que el muro con México costará al menos 11.200 millones de euros
Los líderes del Partido Republicano en el Congreso de Estados Unidos prevén aprobar medidas extraordinarias para autorizar la construcción del muro en la frontera con México, que costaría entre 12.000 y 15.000 millones de dólares (entre 11.200 y 14.000 millones de euros). El presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, ha explicado en una comparecencia ante los medios que están a la espera de que el presidente, Donald Trump, les presente un plan con el controvertido proyecto. Ryan ha previsto un presupuesto «suplementario» para financiar el muro, al que el mandatario norteamericano dio 'luz verde' el miércoles mediante una orden ejecutiva. El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, ha estimado entre 12.000 y 15.000 millones de dólares el coste total. Los congresistas no han aclarado de dónde saldrán estos fondos y cómo podría cumplir Trump la promesa de que será México quien termine pagando el muro. El presidente ha insistido en que el país vecino asumirá el «cien por cien» del presupuesto y ha amenazado con cancelar la reunión de la próxima semana con su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto. Tortura Frente al aparente consenso en relación al muro, los líderes republicanos han sugerido que no aceptarán cambios en relación a las políticas de interrogatorio de la CIA, un día después de que Trump afirmase en una entrevista con ABC News que la tortura «funciona» y no descartase recuperar el 'waterboarding' o ahogamiento simulado. «Creo que todos mis compañeros están cómodos con el Estado de Derecho en este asunto», ha planteado McConnell, mientras que Ryan ha recordado que «la tortura es ilegal». «No estamos de acuerdo con legalizarla», ha advertido, sin aludir directamente a las más recientes alusiones de Trump.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Tras meses de desencuentros entre Filipinas y Estados Unidos, los vientos verbales entre ambos países se han transformado ahora en una aparente brisa. Según ha reconocido el ministro de Defensa filipino, Estados Unidos renovará y ampliará sus instalaciones en las bases en su territorio. De igual modo, Lorenzana confirmó que el pacto mejorado entre ambos países de cooperación de Defensa (EDCA), que permite precisamente la expansión rotativa de tropas, buques o aviones estadounidenses en las cinco bases en la región, se encuentra aún operativo. En septiembre, Duterte anunciaba que su relación con Estados Unidos estaba cercana a un punto «de no retorno», mientras avisa de su intención de estrechar lazos con Rusia y China con el objetivo de abrir nuevas alianzas comerciales. Solo un mes después, Duterte volvía a tensar la cuerda de las relaciones durante las maniobras militares conjuntas entre Filipinas y EE.UU., realizadas anualmente y que tienen su origen en el Tratado de Defensa Mutua de 1951. Entonces, el mandatario anunciaba que estos ejercicios, llevados a cabo en la isla norteña de Luzón y donde toman parte hasta dos millares de efectivos militares, pueden ser los últimos. La realización de las maniobras militares conjuntas (denominadas Balikatan, «hombro con hombro» en lengua tagalo) se fundamenta en el Tratado de Defensa Mutua de 1951, que invoca un apoyo común en caso de ataque por parte de un tercer Estado. «Esta es una alianza robusta y que beneficia a nuestros países», destacaba, ente sentido, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest. Posteriormente, ya a comienzos de diciembre, Duterte volvía a descargar sus iras sobre Gobierno de Estados Unidos, tras anunciar la suspensión de la venta prevista de 26.000 fusiles de asalto para su país. Días antes, el Departamento de Estado norteamericano había dado marcha atrás en la operación, tras el rechazo público del senador Ben Cardin a la misma (Cardin es el principal miembro del partido demócrata en la comisión de relaciones exteriores del Senado). «Fíjense en estos monos, las 26.000 armas que queremos comprar no nos las quieren vender», aseguró Duterte, quien sugirió su disposición a adquirir los fusiles de China o Rusia. Sin embargo, tras la victoria de Donald Trump, el mandatario filipino parece estar dispuesto a una relación más amable con EE.UU.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump pretende fijar un impuesto del 20 % a las importaciones mexicanas para pagar el muro
El presidente de EE.UU., Donald Trump, pretende fijar un impuesto del 20 % sobre todas las importaciones procedentes de México para costear el muro que quiere construir en la frontera común, según adelantó hoy el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer. El portavoz describió a los periodistas a bordo del Air Force One esa medida como una decisión ya tomada por Trump y que el presidente quiere incluir dentro de una reforma fiscal más amplia que pretende negociar con el Congreso. No obstante, ese impuesto no se puede aplicar de forma inmediata, puesto que está vigente el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado por EEUU, Canadá y México hace más de dos décadas Spicer mencionó que Estados Unidos tiene un déficit comercial con México, y tomó como ejemplo la cifra de 50.000 millones de dólares para explicar que si se aplica ese impuesto del 20 % sobre esa cantidad se obtendrían 10.000 millones de dólares al año y se pagaría «fácilmente el muro solo a través de ese mecanismo». El déficit comercial de EEUU con México es de unos 60.000 millones de dólares anuales, con lo que la aplicación de este arancel sobre dicha cantidad generaría unos 12.000 millones al año, aunque el volumen total de las importaciones desde México rondan los 295.000 millones de dólares. Los líderes republicanos Mitch McConnell, del Senado, y Paul Ryan, de la Cámara de Representantes, habían cifrado antes entre 12.000 y 15.000 millones de dólares el coste de levantar un muro en los casi 2.000 kilómetros que restan por vallar en la frontera. Ese impuesto a las importaciones mexicanas «proporciona claramente la financiación» para el muro «y lo hace de una manera en la que el contribuyente estadounidense es totalmente respetado», explicó Spicer en el avión presidencial de regreso a Washington desde Filadelfia, donde Trump asistió a una reunión de congresistas republicanos. De acuerdo con el portavoz, «probablemente» EEUU es el único gran país que no grava las importaciones de productos de otras naciones y permite que «fluyan libremente, lo cual es ridículo». Trump desató hoy una crisis con México por sus amenazas para que ese país vecino pague el muro que él ha ordenado construir en la frontera común, que derivó en la cancelación de la reunión con su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto, del próximo martes en la Casa Blanca. Inaceptable por «dignidad» El ministro de Exteriores de México, Luis Videgaray, dijo en Washington que pagar el muro que quiere construir el presidente de EEUU, Donald Trump, en la frontera común es algo que su país no puede aceptar por «dignidad». El ministro confió en reanudar las reuniones de alto nivel con el Gobierno de EEUU en «las próximas semanas» pese a la cancelación del encuentro de los presidentes y la «decepción» y «extrañeza» que les produjo que Trump anunciara la firma del decreto del muro en la víspera de su visita. Videgaray dijo, además, que con un arancel a las importaciones de productos mexicanos en EEUU, como el que hoy sugirió el Gobierno de Trump, lo que sucedería es que el muro fronterizo lo pagarán los consumidores estadounidenses. «Un impuesto a las importaciones de Estados Unidos a productos mexicanos no es manera de hacer que México pague por el muro, sino el consumidor norteamericano, que pagaría más caros los aguacates, las lavadoras, las televisiones», afirmó el canciller.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Filipinas anuncia que EE.UU. renovará sus bases militares en el país
Tras meses de desencuentros entre Filipinas y Estados Unidos, los vientos verbales entre ambos países se han transformado ahora en una aparente brisa. Según ha reconocido el ministro de Defensa filipino, Delfin Lorenzana, Estados Unidos renovará y ampliará sus instalaciones en las bases en su territorio. De igual modo, Lorenzana confirmó que el pacto mejorado entre ambos países de cooperación en Defensa (EDCA), que permite precisamente la expansión rotativa de tropas, buques o aviones estadounidenses en las cinco bases en la región, se encuentra aún operativo. En septiembre, Duterte anunciaba que su relación con Estados Unidos estaba cercana a un punto «de no retorno», mientras avisa de su intención de estrechar lazos con Rusia y China con el objetivo de abrir nuevas alianzas comerciales. Solo un mes después, Duterte volvía a tensar la cuerda de las relaciones durante las maniobras militares conjuntas entre Filipinas y EE.UU., realizadas anualmente y que tienen su origen en el Tratado de Defensa Mutua de 1951. Entonces, el mandatario anunciaba que estos ejercicios, llevados a cabo en la isla norteña de Luzón y donde toman parte hasta dos millares de efectivos militares, pueden ser los últimos. La realización de las maniobras militares conjuntas (denominadas Balikatan, «hombro con hombro» en lengua tagalo) se fundamenta en el Tratado de Defensa Mutua de 1951, que invoca un apoyo común en caso de ataque por parte de un tercer Estado. «Esta es una alianza robusta y que beneficia a nuestros países», destacaba en este sentido el entonces portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest. Venta de fusiles suspendida Posteriormente, ya a comienzos de diciembre, Duterte volvía a descargar sus iras sobre Gobierno de Estados Unidos, tras anunciar la suspensión de la venta prevista de 26.000 fusiles de asalto para su país. Días antes, el Departamento de Estado norteamericano había dado marcha atrás en la operación, tras el rechazo público del senador Ben Cardin a la misma. Cardin es el principal miembro del Partido Demócrata en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado. «Fíjense en estos monos, las 26.000 armas que queremos comprar no nos las quieren vender», aseguró Duterte, quien sugirió su disposición a adquirir los fusiles de China o Rusia. Sin embargo, tras la victoria de Donald Trump, el mandatario filipino parece estar dispuesto a una relación más amable con EE.UU.