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Noticias de norteamerica

05-01-2021 | Fuente: abc.es
López Obrador ofrece asilo político a Assange en México
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha anunciado que su Gobierno ofrecerá asilo político al fundador de Wikileaks, Julian Assange, después de «celebrar» que un tribunal de Reino Unido haya rechazado la petición de extradición planteada por Estados Unidos. Para López Obrador, la decisión tomada este lunes por una jueza de Londres supone «protección» para Assange, que se enfrentaba a un proceso penal en Estados Unidos que podría suponerle una pena de hasta 175 años de prisión. Las autoridades norteamericanas le acusan de espionaje por la filtración de documentos confidenciales. El mandatario mexicano ha instruido al Ministerio de Exteriores que inicie los trámites ante el Gobierno británico, de tal forma que Assange «quede en libertad» y pueda beneficiarse el asilo en México. «Es protección, pero al mismo tiempo es responsabilidad», ha explicado en su rueda de prensa diaria. López Obrador también se ha mostrado «a favor» de que se le indulte, en un mensaje indirecto a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, en quien recae a día de hoy esta competencia. El entorno de Assange se ha pronunciado en varias ocasiones a favor de este hipotético indulto. Assange ya recibió en 2012 el asilo de Ecuador, que le acogió durante años en su Embajada de Londres. El Ejecutivo de Rafael Correa pidió en vano a las autoridades británicas un salvoconducto que le permitiese abandonar Reino Unido y desplazarse al país sudamericano. Sin embargo, el actual presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, nunca ocultó su malestar con este gesto realizado por su predecesor y finalmente en 2019 la Policía británica pudo detener al fundador de Wikileaks en la legación diplomática. Desde entonces, Assange permanece en una prisión de Londres.
04-01-2021 | Fuente: as.com
McKennie, el motor de la Juventus, que prefirió el fútbol a la NFL
El centrocampista norteamericano de la Juventus es la sensación en el equipo de Pirlo. Cedido por el Schalke, no empezó a jugar al fútbol hasta que no se mudó a Alemania con su familia.
04-01-2021 | Fuente: abc.es
¿Cuánto le falta a Irán para producir una bomba nuclear?
La confirmación este lunes de que Irán ha retomado el enriquecimiento de uranio al 20% en la instalación subterránea de Fordo, vulnerando el ya debilitado acuerdo de 2015, ha hecho saltar las alarmas en el mundo ante lo que podría suponer un paso más de Teherán hacia la producción de su propia bomba nuclear. Pero, ¿qué cerca está de lograrlo? El desafío de la república islámica torpedea los intentos que pudiera hacer el próximo presidente de Estados Unidos, el demócrata Joe Biden, de recuperar aquel pacto nuclear, del que el actual mandatario norteamericano, el republicano Donald Trump, decidió retirarse en 2018. Biden participó, como vicepresidente de Barack Obama, en la consecución del acuerdo, conocido oficialmente como Plan de Acción Integral Conjunto.. Ver Más
04-01-2021 | Fuente: abc.es
Cruce de acusaciones por la entrega de 1.200 millones en ayudas a Venezuela por EE.UU.
A pocos días de que acabe la crispación política suscitada por la sucesión del 47º presidente de Estados Unidos, el actual secretario de Estado, Mike Pompeo, se trazó el propósito de Año Nuevo de dar a conocer a los norteamericanos «la historia completa» sobre la política exterior, exponiendo el conjunto de misiones y las grandes victorias que alcanzaron durante los cuatro años de gestión del presidente Donald Trump. Una de esas misiones fue la de respaldar la lucha democrática en Venezuela, mostrándose como aliado principal del gobierno interino liderado por el joven opositor Juan Guaidó. Para aliviar la dramática situación humanitaria que atraviesa la nación petrolera, el Departamento de Estado informó que desde 2017 hasta 2020 ha entregado más de 1.200 millones de dólares (unos 990 millones de euros) en ayudas para «venezolanos vulnerables» por la crisis causada por el régimen de Nicolás Maduro. El anuncio del Departamento de Estado realizado a través de su cuenta de Twitter encendió inmediatamente las redes sociales que se llenaron de comentarios cuestionando dónde está el dinero. «¿Podrían publicar una lista en qué cuentas depositaron esa ayuda? Ustedes como ordenantes de esa ayuda soliciten una auditoría de cómo y en qué se destinó ese dinero. Le puedo asegurar como venezolano que aquí no ha llegado ni un centavo para ayudar al ciudadano», escribió Raúl, un usuario de Twitter. Este comentario se repetía por decenas en la misma publicación. Fondos de la Usaid En respuesta, el viceministro venezolano de Políticas Antibloqueo, William Castillo, acusó directamente a la oposición de enriquecerse con este dinero. Castillo señaló a los principales dirigentes de oposición: Juan Guaidó, Leopoldo López, Carlos Vecchio, Julio Borges, y otros dirigentes de ser los principales beneficiarios de «la ayuda humanitaria de los gringos». Hace varias semanas, el propio Maduro sugirió al Congreso estadounidense investigar el destino del «dinero de los contribuyentes» porque «los miles de millones de dólares que han sido otorgados a estos criminales, reposan ahora en cuentas bancarias en paraísos fiscales». «Si se desarrollara una investigación seria, se encontrarían con grandes sorpresas de ladronaje, estafas y mentiras», dijo el mandatario. Sin embargo, el Gobierno interino de Juan Guaidó (que apenas lleva dos años en el cargo) niega estas acusaciones del chavismo y asegura que los fondos provienen de la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional, también conocida por sus siglas en inglés como Usaid. El pasado 16 de diciembre, la agencia norteamericano publicó un balance sobre la crisis regional por la situación de Venezuela donde detalla el financiamiento para la asistencia humanitaria para más de 7,2 millones de venezolanos a través de ONG?s y organizaciones socias de la ONU que permiten seguir brindando asistencia a poblaciones en Brasil, Colombia, Ecuador y Perú. En el informe establecen que se necesita 1.400 millones para prever de asistencia a 3,3 millones de venezolanos afectadas en 2021. Honorarios La Embajada de Juan Guaidó en Washington aseguró a ABC que «el gobierno interino no ha administrado ni manejado directamente recursos aportados para asistencia a Venezuela». Y añadió que «esos fondos son destinados y canalizados directamente por EE.UU. a implementadores seleccionados por ellos que trabajan la asistencia humanitaria y a gobiernos de la región para crear mecanismos de apoyo a los migrantes venezolanos». Fuentes conocedoras de la operación señalan a este diario que la Usaid asigna los fondos directamente a su implementador y son ellos que transfieren el dinero a las ONG?s. Ese implementador que selecciona la misma Usaid se queda con aproximadamente el 30% del aporte como pago de sus honorarios. Es decir, de cada 100 millones de dólares aportados e implementados, 30 millones los retienen los implementadores, quedando para ejecutar 2/3 de cada anuncio que dice la agencia norteamericana. «Los montos suenan exorbitantes, pero en el camino ese dinero es recirculado por EE.UU. en sus agencias e implementadores», confieda la misma fuente. Miguel Pizarro, comisionado especial del gobierno interino para la ayuda humanitaria, insite a este diario que «nosotros no ejecutamos presupuestos de cooperación de ese tipo» y que son gestionados por el plan de respuesta humanitaria (HRP, en inglés) de la ONU y la plataforma regional para refugiados y migrantes de Venezuela de Acnur y la Organización Internacional Para las Migraciones (OIM). En cuanto a las acusaciones del chavismo en torno al financiamiento, el también diputado opositor en el exilio, dijo que «los únicos haciéndose millonarios a expensas de la emergencia de millones de venezolanos son quienes desde el poder destruyeron al país».
02-01-2021 | Fuente: abc.es
Todo puede fallar... menos la Reina Isabel II
En 1992, cuando llevaba «tan solo» cuarenta años en el trono, Isabel II celebró su llamado Jubileo de Rubíes con un discurso solemne. En él sorprendió al mundo poniendo de moda el latinajo «annus horribilis». Con la expresión clásica reconocía que el año le había resultado desastroso. Dos de sus cuatro hijos, Andrés y Ana, se habían divorciado. El castillo de Windsor, su residencia predilecta, se vio dañado por un grave incendio. El picante del «Camillagate» del príncipe Carlos animaba las ventas de los tabloides y Lady Diana Spencer, que no era exactamente la cándida princesa del serial de Netflix, se tomaba su venganza aventando todas las miserias de su matrimonio en una autobiografía por entregas rubricada por Andrew Morton. Cinco años después llegaría un «annus horribilis 2», con el accidente letal de Lady Di en el túnel del Alma de París, con solo 36 años. La Reina, de la escuela inglesa de siempre, la de la contención y el clásico «labio superior rígido», se vio desbordada por el novedoso desparrame emocional de los británicos. Un géiser de sentimentalismo desatado, alentado por el premier laborista Tony Blair, que con reflejos populistas apodó a Diana como «la princesa del pueblo». Aquel fue tal vez el momento más delicado del largo reinado de Isabel II. La soberana, hasta entonces infalible, parecía había extraviado la única fórmula que sostiene en el tiempo una monarquía parlamentaria: la sintonía entre la Corona y el pueblo. La Reina, que es parca, pero muy larga, nunca le ha perdonado a Blair aquella celada. Los años pasan y todavía no le ha concedido ninguno de los honores con los que se distingue a los grandes estadistas británicos. De hecho, los especialistas palaciegos especulan con que se resiste a condecorar a los exprimeros ministros Gordon Brown y Theresa May para no tener que hacerlo también con Blair. Algún cortesano ha bisbiseado que cuando le informaron del accidente de Diana, la primera reacción de su exsuegra fue tan práctica cmo desapegada: «¡Pero cómo es que nadie había repasado los frenos del coche!» Mientras las multitudes lloraban ante las verjas de Buckingham por la princesa del glamour y las revistas, la Reina, todavía en Balmoral, no permitió que la bandera del palacio de Londres ondease a media asta estando ella ausente. Respaldo a la Corona Pero Isabel II supo remontar el bache de popularidad que provocó su fría reacción ante aquel drama. En este año 2020 de la peste, con un Covid-19 que ha vapuleado a un Reino Unido que inicialmente infravaloró la amenaza con sueños nacionalistas de excepcionalidad, la popularidad de la Reina está por las nubes. Según YouGov, la principal firma demoscópica del país, es la figura más valorada de la Familia Real, con un 83% de aprobación y solo un 12% de rechazo, seguida por su nieto Guillermo, con un 80% de aprobados y un 15% que lo suspende. El farolillo rojo lo ostentan Meghan Markle, con un 59% de rechazo, y el Príncipe Andrés, que arrastra la grimosa sombra de su relación con Epstein y solo recibe el aprobado del 7% del público, que además desea que sea extraditado a Estados Unidos. Pero además, un 55% de los británicos consideran que la monarquía es «buena para el Reino Unido», frente a un 27% que la rechaza. Ese éxito guarda también relación con la lealtad de los partidos del «establishment» hacia la forma constitucional de Gobierno, incluidos los separatistas escoceses. En el Reino Unido sería inimaginable lo que ocurre en España, donde un partido que cogobierna y está obligado a respetar la Constitución mantiene desde el poder una campaña contra la Corona. Isabel II es la mujer más fotografiada de la historia, pero jamás ha concedido una entrevista. Lleva 68 años en el trono y 73 de matrimonio con el peculiar Felipe de Edimburgo, de 99, al que adora y alguna vez ha presentado en público como «mi sostén». Elizabeth Alexandra Mary, apodada «Lilibeth» en su hogar, nació el 21 de abril de 1926, solo dos años después del estreno de la primera película del cine sonoro y ha visto desfilar ya a 14 presidentes de Estados Unidos. Cuando fue coronada, el 2 de junio de 1953, el Reino Unido, exangüe todavía por el esfuerzo bélico, mantenía la cartilla de racionamiento para el azúcar y solo el 15% de los hogares poseían nevera. La Reina procede de otro planeta, de un país muy diferente. Es hija de una era donde simplemente «uno cumplía con su deber». Su avanzadísima edad, esos estupendos 94 años de la hija de una Reina Madre que llegó a los 102, no son vistos como un inconveniente por parte de los británicos. A la pregunta de si debe abdicar y dejar paso a Carlos ?o a Guillermo, que es lo que preferiría el público llegado el caso?, un 56% responde que «no». Solo el 24% desea que Isabel II se retire. Concluir el año con su popularidad en máximos y con un gran apoyo para la monarquía es un hito meritorio, porque 2020 no ha resultado un paseo para la Corona. El primer contratiempo llegó el 8 de enero, cuando los duques de Sussex, Harry y Meghan, anunciaron sorpresivamente en Instagram su intención de «dar un paso atrás», renunciando a sus roles reales y mudándose a Norteamérica. De inmediato se organizó una cumbre familiar en Sandringham, el inmenso latifundio de la Reina en el Noreste de Inglaterra, donde pasa siempre las navidades. Acudieron la soberana, el Príncipe Carlos y los hermanos William y Harry. Tras aquel encuentro, Buckingham emitió un comprensivo comunicado de Isabel II, donde expresaba su «apoyo» a su «deseo de una vida más independiente». Además, la Reina recalcaba que Harry y Meghan «serán siempre miembros muy queridos de mi familia». Lo cierto es que la espantada del que probablemente era su nieto favorito ?y por momentos la figura más valorada de la Casa Real? sentó mal a su abuela. A finales de marzo, Harry y Meghan ya estaban fuera de «The Firm» (como se llama la Familia Real a sí misma), despojados de todo papel de representación de la Corona y privados del uso de sus títulos. Asentados en California, donde compadrean con su vecina Oprah Winfrey y se prodigan en las redes, la pareja acaba de estrenar un podcast y han firmado un millonario contrato con Netflix para grabar un programa documental «inspiracional para las familias». El segundo golpe del año para la Reina fue el que hemos sufrido todos, la irrupción de la pandemia, con dos contagios en la familia: Carlos y su hijo Guillermo. El 19 de marzo la Reina fue fotografiada en su berlina saliendo de Buckingham rumbo a Windsor. Sentados al lado de la soberana, que como buena inglesa adora a los animales, iban sus dos últimos corgis supervivientes, Candy y Vulcano. Isabel II ponía rumbo a una burbuja de protección preparada para ella en Windsor, el mismo lugar donde fue refugiada junto a su hermana Margaret en 1940 ante la embestida alemana. Hoy continúa en el castillo. Allí vive sola con su marido y el staff mínimo imprescindible, a fin de evitar el contagio de la pareja de nonagenarios. Los británicos no volvieron a tener una fotografía de su Reina en público hasta el 1 de junio, cuando a sus 94 años se dejó ver cabalgando a lomos de un poni de catorce años por los jardines de Windsor, con pañoleta floral, americana verde y guantes blancos que sujetaban con firmeza las riendas. Laboriosidad y deber La Reina viste siempre en público con colores chillones, «porque para ser creíble tengo que ser vista». Durante años y años, cada semana se ha pateado la otra Gran Bretaña, la de lluvia y olvido, la alejada del brillo metropolitano de Londres, donde bajo su paraguas transparente de la casa Fulton inauguraba funciones benéficas, o visitaba bibliotecas, hospitales, parques de bomberos. Discreción a rajatabla, laboriosidad y sentido del deber. Esas son las claves de su éxito, pues para perdurar hoy una monarquía debe asentarse sobre la historia, la ejemplaridad y el trabajo bien hecho (y también, por qué no, unas gotas de la atractiva aureola de misterio que confiere una bien medida lejanía). En 2019, la nonagenaria soberana todavía mantuvo 295 compromisos públicos, superando a sus hijos y nietos. En el año de la pandemia han caído a 133, de los que 71 han sido mediante teléfono y vídeollamadas. Pero Isabel II no estuvo parada. Nunca ha hablado tanto a su pueblo como en este 2020, en el que ha pronunciado tres discursos. Alocuciones marcadas por llamadas a la esperanza, elogios patrióticos del carácter inglés y una olímpica ignorancia del espinoso tema Brexit. En 2014, a las puertas del referéndum escocés, la Reina se cuidó de mandar un mensaje críptico, pero evidente, a favor del voto unionista. A la salida de una misa en Sandringham señaló en una sola frase que los británicos deberían «pensar muy bien lo que votan». Con ese guiño quedó totalmente clara su posición. Cameron, siempre indiscreto, cotilleó más tarde que tras la victoria del «no» a la independencia escocesa, «ella ronroneó de placer cuando la llamé para comunicarle el resultado». Pero su posición sobre el Brexit nunca ha trascendido explícitamente. No ha querido comprometer su obligada neutralidad constitucional en un tema tan divisivo para la sociedad británica. Durante la campaña del referéndum de 2016, Palacio presentó una insólita queja formal contra el tabloide de Murdoch, «The Sun», por haberla presentado en portada como partidaria del Leave. Unos meses antes ofreció un discurso apoyando el concepto de una Europa unida, pero de una manera muy genérica. El bando brexitero ha dado por descontado que está con ellos, pero no está claro. Tampoco dónde tiene su corazón político. Se sabe que el primer ministro con el que más congenió fue el laborista Harold Wilson y que la señora Thatcher se le atragantaba. Pero a la hora de conceder los grandes honores reales, como las órdenes de la Jarretera, el Cardo y los Compañeros de Honor, durante su reinado ha primado a los tories sobre los laboristas en una proporción de 5 a 1. La Reina ha logrado en 2020 cuotas de audiencia televisiva que últimamente se le escapaban. Su discurso de abril sobre la pandemia lo vieron 24 millones de británicos y el de Navidad ha sido el más seguido de los últimos 18 años. Además, habló también a la nación el 8 de mayo, para conmemorar el 75 aniversario del V Day, la victoria contra los alemanes. Allí apareció con una foto de su padre, el Rey Jorge VI, sobre la mesa de su despacho y citó los versos del «Nos volveremos a ver» de Vera Lynn, la artista que adoraban las tropas inglesas durante la Segunda Guerra Mundial. El humor, incluso el más irreverente, nunca falta entre los ingleses. La propia Reina, que gasta una sorna acreditada, subió muchos enteros cuando en los Juegos de Londres de 2012 se prestó a la humorada de simular un descenso en paracaídas sobre el Estadio Olímpico del ganchete del mismísimo James Bond, el actor Daniel Craig. Estas navidades, Channel 4, el canal más moderno de la televisión pública, ofreció un falso y mordaz discurso de la Reina, un «deepfake» casi perfecto donde la soberana rajaba sobre Meghan, Harry y el Príncipe Andrés y hasta se marcaba un bailecito de TikTok. Diversidad y creencias Sin llegar a tanto, el discurso verdadero de la Reina también tuvo su sorpresa, con carga de profundidad para Harry y Meghan, que desde Estados Unidos han dado a entender que la Corona les impedía expresar su apoyo a la causa de la diversidad y que el racismo imperante en Gran Bretaña había frustrado la integración de la Duquesa de Sussex. Isabel II, que sabe que su país ha cambiado, sorprendió con una defensa de los valores de una sociedad diversa. Aunque lo hizo a su modo, partiendo de la parábola evangélica del buen samaritano: «Independientemente del género, la raza o nuestros orígenes, cada uno de nosotros es especial e igual que los demás a los ojos de Dios». Isabel II es una mujer profundamente religiosa y la cabeza nominal de la Iglesia de Inglaterra, una institución de capa caída. El Reino Unido es hoy uno de los países más descreídos del mundo, solo el 27% de la población dice creer en Dios. La asistencia a las iglesias anglicanas ha caído tanto que ya se sopesa qué hacer con algunos templos ahora vacíos. En ese contexto, en su discurso de Navidad de este año por primera vez se refirió también a las fiestas religiosas de judíos, musulmanes, hindúes y sijs. Pero al tiempo apareció vestida de rojo chillón en la escalinata de Windsor, junto a Carlos, Camila, William y Kate, para escuchar villancicos cristianos cantados por voluntarios del Ejército de Salvación. En su mundo hay avances, pero siempre sutiles y sin perder el pie anclado en la tradición. El último contratiempo del año fue tan chusco como sonado: la polémica por cómo contó la cuarta temporada de «The Crown» la relación tormentosa de Diana y Carlos ?retratado como un villano jorobado y ruin? y la de la Reina y Thatcher. Los historiadores detectaron reiterados falseamientos de los hechos. Peter Morgan, el guionista de la serie, hubo de reconocer que «The Crown» es «un acto de imaginación creativa». El ministro de Cultura, Oliver Dowden, terció en la polémica exigiendo a Netflix un rótulo al arranque de cada capítulo aclarando que se trata de una obra de ficción. El problema es que la serie ha sido vista por más de ochenta millones de personas en todo el planeta, y para las nuevas generaciones que no conocieron los hechos es palabra de ley. ¿Ven los royals «The Crown»? El Príncipe Guillermo respondió en una gala de cine a Olivia Colman, la actriz que encarna a su abuela, que «no». Pero algunos cortesanos sostienen que Isabel II le echó un ojo a la primera temporada en una de las cenas que suele mantener con su hijo Eduardo y que no le desagradó. Sin plan de abdicación En 2009, el piloto Lewis Hamilton fue nombrado Miembro del Imperio Británico. En una comida de gala en Buckingham el protocolo lo sentó a la izquierda de la Reina. Rápidamente, Hamilton comienza a monopolizarla con su verborrea. «No ?lo detuvo ella con una sonrisa amable?, ahora usted hablará con quien tiene a su izquierda y en el siguiente plato, yo hablaré con usted». Esa es Isabel II, protocolo, respeto y una proximidad cordial, pero distante. Sus amigos aseguran que «jamás, en ningún momento, deja de ser la Reina». Aunque Rowan Williams, anterior arzobispo de Canterbury, reveló que «en privado es enormemente divertida», sus detractores le afean que «no tiene personalidad» y que su éxito radica «en no hacer nada». Tal vez sea una forma de elogio tratándose de una monarca constitucional. Cada día, la anciana Isabel II dedica tres horas a leer documentos oficiales, que va archivando en sus famosas cajas rojas. Una rutina que cobra su único sentido en que la ejecuta ella. El deber continuado acaba nutriendo el alma de la institución. Isabel II, que nació por cesárea en un piso de Burton Street, en el Mayfair londinense, no estaba llamada a ser Reina. La abdicación de su tío, Eduardo VIII, por sus devaneos filonazis y su obsesión por la complicada señora Simpson, cambió su destino. Tenía once años cuando su padre fue coronado y 25 cuando le comunicaron que Jorge VI había muerto. Estaba en Kenia y era una chica guapa y risueña, de 1.63 de talla, ojos azules y gustos deportivos, que ese día vestía unos vaqueros. Ya nunca más se pondría unos jeans. Reina por azar, cree firmemente que fue un mandato de Dios y en su concepción del mundo de un deber así no se puede abdicar. Habrá Reina hasta el último aliento.
02-01-2021 | Fuente: abc.es
La Bolsa de Nueva York expulsa a las tres telefónicas chinas por decisión de Trump
La Bolsa de Nueva York, el primer mercado de valores del mundo en volumen monetario y de compañías adscritas, dejará pronto de admitir para compra y venta las acciones de las operadoras de telefonía China Mobile, China Unicom y China Telecom Hong Kong, por una reciente serie de restricciones de la Casa Blanca a empresas dependientes del Ejército chino, según reveló este viernes la agencia Bloomberg. Las tres empresas afectadas son parte central de la nueva infraestructura mundial de 5G elaborada por China, que Washington ha identificado como un riesgo para su seguridad nacional por la posibilidad de espionaje. El golpe a China es más bien simbólico, una advertencia en los últimos días de la Administración Trump. Las tres empresas chinas, que serán suspendidas de la Bolsa de Nueva York entre el 7 y el 11 de enero, cotizan mayoritariamente en la Bolsa de Hong Kong, y en realidad generan todos sus ingresos en China. En consecuencia, no son empresas con una gran raigambre en el mercado de EE.UU., y quienes en realidad se verán afectados son un puñado de fondos con pocas participaciones, como Renaissance Technologies LLC, Dimensional Fund Advisors LP y Two Sigma Investments LP. En noviembre, el presidente Trump prohibió por decreto las inversiones de ciudadanos y empresas estadounidenses en 31 empresas chinas dependientes de las Fuerzas Armadas del régimen comunista, entre las que se encuentran las tres antes mencionadas, además de otras en los sectores de los satélites o la energía nuclear. El límite para desinvertir en ellas es el 11 de enero de este año, día a partir del cual queda prohibida en Estados Unidos. la compraventa de sus valores. Hace un mes, el proveedor FTSE Russell, que gestiona los índices de la Bolsa de Londres, ya eliminó de sus análisis las acciones de ocho empresas chinas, en una señal de que el decreto de Trump tendrá efectos mundiales. Aparato militar Según dijo Trump en su decreto, estas empresas «aunque siguen siendo en apariencia privadas y civiles, apoyan directamente los aparatos militares, de inteligencia y de seguridad de la República Popular China y ayudan en su desarrollo y modernización». Denuncia la Casa Blanca que «esas empresas recaudan capital vendiendo valores a inversores estadounidenses que cotizan en bolsas públicas tanto [en EE.UU.] como en el extranjero, presionando a los proveedores y fondos de índices estadounidenses para que incluyan estos valores en las ofertas de mercado para garantizar el acceso al capital estadounidense». El presidente Trump fue muy claro en sus motivaciones al anunciar esta polémica decisión: «China explota a los inversores estadounidenses para financiar el desarrollo y la modernización de sus fuerzas armadas». Paralelamente, el mes pasado, el Capitolio aprobó y el presidente Trump ratificó una ley que permite al Gobierno norteamericano expulsar a cualquier empresa de las bolsas estadounidenses a menos que los reguladores estadounidenses puedan revisar sus auditorías financieras. Aunque esta dura medida en teoría afecta a cualquier empresa, está diseñada para presionar a China, un régimen comunista con un elevado grado de intervencionismo en su economía y sus mercados, además de una gran opacidad. Esta nueva ley podría afectar no solo a empresas tecnológicas y de telefonía, sino también a los gigantes empresariales chinos como Alibaba o Baidu. Los republicanos ya han logrado aprobar otra ley que permite expulsar a empresas chinas de las bolsas El Ministerio de Exteriores de China respondió en su día que EE.UU. sólo «calumnia» a sus empresas sin pruebas para sostener esas acusaciones, y prometió elaborar su propia lista negra de empresas, informa Reuters. La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hua Chunying, denunció además que Trump está «politizando la regulación de valores» e instó a la cooperación para proteger los derechos de los inversores. Trump ha optado por acabar sus días en la Casa Blanca redoblando su ofensiva contra Pekín por su expansionismo en Asia, el espionaje industrial y las injerencias en mercados extranjeros, entre otros motivos. Antes de que se declarara la pandemia mundial, EE.UU. y China se disponían a poner fin a la guerra comercial de aranceles millonarios que ha marcado la política exterior del por ahora único mandato del presidente saliente. Este ha acusado además a China de pasividad en la contención del virus, que ya ha infectado a 83 millones de personas en todo el mundo, de las que casi dos millones ha muerto. El Departamento del Tesoro publicó el mes pasado una guía que aclara que el decreto de Trump afectará a los inversores de fondos cotizados e indexados, así como a las subsidiarias de compañías chinas designadas como propiedad del ejército chino o controladas directamente por este.
30-12-2020 | Fuente: abc.es
El espía israelí Jonathan Pollard llega a Israel tras cumplir 35 años de condena en EE.UU.
El espía israelí Jonathan Pollard ha llegado este miércoles a Israel tras cumplir 35 años de condena por sus actividades cuando era analista de Inteligencia en el centro antiterrorista de la Armada del país norteamericano. Pollard ha aterrizado a primera hora del día en el aeropuerto de Ben Gurión, donde ha sido recibido por el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien le ha entregado su documentación. «Bienvenido de vuelta. Es genial que finalmente hayas vuelto a casa. Ahora puedes empezar una nueva vida, con libertad y felicidad», ha dicho Netanyahu. Por su parte, Pollard se ha mostrado «eufórico» por llegar a Israel y ha dado las gracias a la población y al primer ministro por hacerlo posible. «Nadie está más orgulloso de este país y de su líder de lo que lo estamos nosotros», ha dicho, al lado de su esposa. «Esperamos ser ciudadanos productivos lo antes posible e iniciar nuestras vidas aquí. Este es un país maravilloso. Tiene un futuro tremendo. Es el futuro del pueblo judío y no vamos a irnos a ninguna parte», ha añadido, según ha informado el diario israelí 'Haaretz'. Pollard renunció a ser sometido a juicio como parte para declararse culpable, por lo que fue condenado a cadena perpetua por unanimidad en 1987. Israel concedió a Pollard la ciudadanía en 1995, pero negó públicamente que fuera un espía hasta 1998. El hombre cumplió 30 años de condena en una prisión estadounidense, tras lo que estuvo cinco años bajo una estricta libertad condicional. Finalmente, las autoridades emitieron en noviembre un certificado poniendo fin a esta libertad condicional y autorizando su liberación. Pollard había expresado en numerosas ocasiones su voluntad de trasladarse a Israel y, en los últimos años, las autoridades israelíes habían trasladado diversas peticiones a Washington para que procediera a su liberación.
18-12-2020 | Fuente: abc.es
Putin niega que sus servicios secretos envenenaran a Navalni y carga contra EE.UU.
En su tradicional rueda de prensa anual, el presidente ruso, Vladímir Putin, estuvo este jueves durante cuatro horas y media respondiendo a preguntas de periodistas por videoconferencia desde sus residencia de Novo-Ogariovo, en las afueras de Moscú. El grueso de los temas han estado relacionados con el coronavirus, la vacuna Spútnik V y las consecuencias económicas de la pandemia. Pero hubo también preguntas de ámbito internacional referidas al peligro de que se desencadene una nueva carrera de armamentos, a la difícil situación en el este de Ucrania, que continúa tensa y sin horizontes claros, y al reciente informe del grupo de investigación Bellingcat sobre la presunta implicación del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB o antiguo KGB) en el envenenamiento del líder opositor ruso, Alexéi Navalni . «Esto no es una investigación, sino un intento de legalizar los materiales proporcionados por los servicios de inteligencia estadounidenses», manifestó el jefe del Kremlin durante su larga comparecencia. A su juicio, el propósito del trabajo llevado a cabo por Bellingcat «es atacar a los altos cargos del Estado ruso (..) con la intención de atribuirse él mismo un perfil y relevancia superior al que tiene», en alusión directa a Navalni, cuyo nombre y apellido sigue sin querer pronunciar. Le llamó «paciente en una clínica de Berlín» y le aconsejó «ganarse el reconocimiento de la gente, no con estratagemas, sino con hechos». Según Putin, las recientes revelaciones sobre el envenenamiento de su principal oponente político no hacen más que demostrar que cuenta con el apoyo de los servicios de inteligencia de Estados Unidos. Y, en ese momento, el presidente ruso reconoció que el FSB estuvo espiando y siguiendo a Navalni precisamente por eso. «Nuestros servicios tenían que vigilarlo, pero ¿por qué habría que envenenarlo? Eso es ridículo». Según sus palabras, «si hubieran querido, le habrían eliminado (..) su esposa me pidió enviarlo a un hospital de Berlín y lo permití inmediatamente». El grupo de investigación Bellingcat, junto con la CNN y «Der Spiegel», han concluido en un informe que fue un equipo de especialistas en armas químicas del FSB los que envenenaron a Navalni. Al parecer, esta unidad operativa siguió al político durante sus viajes entre 2017 y 2020. Este año, en particular, las pesquisas indicaron que los agentes vigilaron a Navalni en Novosibirsk y en Tomsk, en donde, el pasado 20 de agosto, le fue suministrada la dosis de Novichok, la sustancia que le dejó en estado de coma y que está clasificada como arma química. Misiles «hipersónicos» De armas en general habló también Putin, en concreto de misiles «hipersónicos», como respuesta a la «agresividad» de Estados Unidos y la OTAN. El máximo dirigente ruso señaló que la culpa de que estalle una nueva carrera de armamentos la tiene Washington por abandonar todos los acuerdos de desarme, entre ellos el tratado de control de armas nucleares estratégicas START, que vence el próximo mes de febrero sin acuerdo para su prolongación y sin solución alternativa. «Hemos escuchado promesas de que la OTAN no se ampliaría hacia el este. Pero se está expandiendo. ¿Fuimos nosotros los que abandonamos el tratado sobre misiles de mediano y corto alcance? No, fueron los estadounidenses los que se salieron. Luego dejaron también el Tratado de Cielos Abiertos», deploró Putin. Pero dijo tener la esperanza de que sea posible llegar a un compromiso con el nuevo presidente norteamericano, Joe Biden.
16-12-2020 | Fuente: as.com
Los mejores rookies de la temporada 2020-21
Os presentamos a los 14 novatos que debes seguir esta campaña en la Liga norteamericana: Anthony Edwards, James Wiseman, Lamelo Ball..
16-12-2020 | Fuente: abc.es
Ankara responde a las sanciones de EE.UU.: el sistema ruso de defensa es mejor
Todo ventajas aparentemente, salvo el hecho de que Turquía, el primer y único país de la OTAN que adquiere armamento ruso, ha provocado las iras de Estados Unidos, en donde ven altamente probable que la tecnología que emplean los S-400 pueda ser utilizada para captar información sensible sobre los sistemas instalados en las aeronaves militares de la Alianza, en los nuevos aviones norteamericanos F-35 en particular, y que Rusia pueda tener acceso a esos datos. Otro argumento de Occidente en contra de estas lanzaderas es que no son compatibles con los equipamientos de la OTAN. Esa es la razón por la que Estados Unidos anunció el lunes una lista de sanciones que afectan a la Presidencia de Industrias de Defensa.. Ver Más