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Noticias de norteamerica

16-07-2018 | Fuente: abc.es
Tres muertos y 22 heridos al volcar un autobús en el estado norteamericano de Nuevo México
Al menos tres personas han perdido la vida y 22 han resultado heridas después de que un autobús volcase cerca de la ciudad estadounidense de Río Rancho en el estado de Nuevo México, según ha informado el jefe del departamento de los bomberos del condado de Sandoval, James Maxon. De acuerdo con Maxon, citado por el medio local «Albuquerque Journal», los heridos han sido inmediatamente transportados a varios hospitales cercanos. En el accidente también se han visto otros vehículos afectados además del autobús. El servicio de bomberos de Río Rancho han informado a través de su cuenta oficial de Twitter que en el lugar de los hechos ya trabajan numerosos bomberos y servicios de emergencia. La carretera donde ocurrió el accidente, cuyas causas por ahora se desconocen, ha sido bloqueada por las autoridades.
16-07-2018 | Fuente: abc.es
Entre los recelos de Europa y las expectativas ocultas de Putin
Los presidentes de Rusia y Estados Unidos, Vladímir Putin y Donald Trump, mantendrán hoy por fin la cumbre bilateral que tanto ansiaban en Moscú desde que Barack Obama dejó la Casa Blanca. Putin creyó desde el principio que con Trump mejorarían las relaciones, pero, pese a los frecuentes elogios que le dispensa, con él las cosas han ido a peor, como nunca antes tras la desintegración de la URSS. Incluso en el plano militar la situación es más beligerante y peligrosa que en los tiempos de la «Guerra Fría». Putin amenazó en marzo a Estados Unidos con un nueva generación de armas nucleares. Washington ha recrudecido las sanciones a Rusia en los últimos meses y ha intercambiado con Moscú expulsiones de diplomáticos a causa del envenenamiento del ex agente Serguéi Skripal y su hija. El Departamento de Estado no cesa además de criticar el lamentable estado en el que se encuentran las libertades en Rusia. Pesa también el "dossier ruso", las investigaciones sobre las injerencias en las presidenciales norteamericanas, cuya vinculación Putin niega categóricamente. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, reconoce que «la mayoría de los canales de comunicación establecidos en los últimos siete o nueve años están congelados, incluidos los relacionados con asuntos tan importantes como la lucha contra el terrorismo, la energía, el tráfico de drogas, la ciberseguridad, o conflictos regionales como el de Afganistán». Para Lavrov, el solo hecho de que esos vínculos se restablecieran «haría de la cumbre todo un éxito». Los dos jefes de Estado ya se vieron el año pasado, en la reunión del G-20 en Hamburgo y en la de la APEC en Danang (Vietnam), pero Putin debió considerar que no hubo tiempo de hablar en profundidad de los problemas acumulados. De ahí, que pusiera a toda su Diplomacia en acción para conseguir que Trump aceptara mantener con él una primera reunión bilateral en toda regla, no las conversaciones ocasionales y de pasillo que tuvieron en Hamburgo, Danang o durante los múltiples contactos telefónicos habidos entre los dos. Una propuesta oculta Hay analistas que creen que el afán de Putin de reunirse con Trump responde al deseo de proponerle algo que, de momento, mantiene oculto. Tal vez relacionado con Ucrania, Siria, el programa nuclear iraní, el gaseoducto ruso North Stream-2 o alguna gran iniciativa de carácter global. Por ahora, de lo que más se habla, tanto en Moscú como en Washington, es de retomar el desarme atómico, algo con lo que podrían salvar la cumbre a poco que firmen o anuncien algo al respecto. Sin embargo, casi nadie en Rusia espera nada sensacional en Helsinki. Un reciente sondeo indica que el 56 por ciento de los rusos no espera avances importantes en la cumbre de Putin y Trump y solo un 33 por ciento se muestran optimistas. En declaraciones al diario «Moskovski Komsomólets», el politólogo ruso, Valeri Solovéi, sostiene que en Helsinki "nadie hará concesiones (..) no habrá reconocimiento de la incorporación de Crimea a Rusia ni habrá levantamiento de sanciones" por parte de Trump. «Por lo que sé, nadie ni en Moscú ni en Washington espera grandes resultados» del encuentro, asegura Solovéi. El economista y político liberal ruso, Grigori Yavlinski, por su parte, destaca que «al estar los contactos entre Rusia y Estados Unidos cercenados, no ha habido oportunidad de preparar adecuadamente esta cumbre, no hay proyectos ni iniciativas y menos una perspectiva de normalización de relaciones». Yavlinski cree que Trump está atado de pies y manos y no podrá hacer nada de lo que desearía su interlocutor ruso a propósito de las sanciones y la anexión de Crimea. El economista piensa que la foto es lo que realmente persiguen tanto Putin como Trump, el primer a nivel interno y el segundo para apuntarse un nuevo tanto en política internacional como hizo en Singapur reuniéndose con el déspota norcoreano, Kim Jong-un.
15-07-2018 | Fuente: as.com
Lahm entregó la copa y Will Smith amenizó la Clausura
La ceremonia de clausura del Mundial fue la antesala de la gran final entre Croacia y Francia. El cantante norteamericano puso en pie a los espectadores.
15-07-2018 | Fuente: abc.es
Rusia ha tenido esta semana un contratiempo diplomático que ha pasado desapercibido en medio de los grandes titulares de la gira de Trump, la cumbre de la OTAN y la visita mañana del presidente norteamericano a su homólogo ruso, Vladimir Putin. Durante todo el siglo XX y lo que va del XXI, Rusia ha mantenido un enorme peso político en los países de raíz cultural ortodoxa. Es una alianza que hasta la fecha ha estado por encima del signo político de cada gobierno. Pero el pasado 11 de julio se rompió uno de esos nexos: Grecia expulsó a cuatro diplomáticos rusos por «actividad informativa» contra Grecia. Dos estaban en el país y dos fuera, a los que se ha prohibido que regresen a Grecia. La medida, según se explica en el diario conservador ateniense «Kathimerini», responde a un intento del gobierno heleno de frenar la expansión de la influencia rusa en Grecia. ¿Cuál era el objetivo de esa creciente influencia de Rusia? Romper el acuerdo firmado entre los primeros ministros de Grecia, Alexis Tsipras, y Macedonia, Zoran Zaev, sobre el nuevo nombre que tendrá «La Antigua República Yugoeslava de Macedonia», que pasará a ser «Macedonia del Norte». ¿Por qué esa oposición? Porque el acuerdo normaliza la relación entre ambos países y permite la integración de Macedonia en la OTAN, invitación que se le ha hecho formalmente en la cumbre de esta semana en Bruselas. Como informa «Kathimerini», Grecia denuncia el papel que ha jugado en todo esto la Sociedad Imperial Ortodoxa de Palestina (SIOP). Cosas veredes, amigo Sancho. Ésta es una organización fundada a mediados del siglo XIX y reconocida por el Zar en 1882. Una agrupación que sobrevivió bajo el comunismo con el nombre de Sociedad Rusa de Palestina y rindió grandes servicios al Partido y a la que el presidente Boris Yeltsin devolvió su nombre original en 1992. Durante el comunismo fue uno de los instrumentos del gobierno ruso en Oriente Medio, y ahora Putin la emplea como forma de expandir la influencia rusa mucho más allá de de esa región del mundo a la que Grecia no pertenece, como quiera que se mire el mapa. Y según el diario digital griego «Sofokleousin», una publicación principalmente económica y con buenas fuentes gubernamentales, «los rusos emplearon la SIOP para sobornar a políticos griegos y macedonios para que se opusieran al cambio de nombre». La Sociedad Imperial Ortodoxa de Palestina tiene un presidente que no es un cualquiera: Sergei Stepashin, ex primer ministro y exministro de Asuntos Exteriores con Yeltsin y alguna cosa más, discreta, de la que es mejor no hablar. Hoy actúa como una mano de Putin para promover la influencia política de Rusia por medio de la Iglesia Ortodox, lo mismo que intentaban los comunistas. Pero hasta ahora sólo había constancia de esos avances en Palestina, donde era fácil revestirlos exclusivamente de sentimiento religioso. Pero el nuevo desembarco de la SIOP en los Balcanes confirma que esta organización es un instrumento para la restauración del cesaropapismo zarista. Ya en 1857 la SIOP fue creada después de la Guerra de Crimea. Hoy amplía sus actividades fuera de Tierra Santa tras la ocupación rusa de la Península de Crimea y en pleno expansionismo ruso. ¿Cuál será su próximo objetivo?
13-07-2018 | Fuente: abc.es
Los europeos necesitamos solidaridad atlántica, el pilar de nuestra defensa colectiva. El reto es contribuir más y mejor y hacerlo gestionando e l ego desbocado de Donald Trump. El presidente americano ha pulverizado en tiempo record el «poder blando» o la capacidad de atracción de su país y ha debilitado su influencia global. Estos días en Bruselas se ha mantenido fiel a un estilo de poder dramático, exigiendo a los dirigentes europeos de forma inmediata más gasto en defensa y nuevas concesiones en comercio internacional, mezclando temas atlánticos con comunitarios. Su desprecio permanente a las formas y a lo pactado (por ejemplo, a la clausula de defensa mutua del artículo 5, nada menos) hace más difícil que consiga sus objetivos. Sufre una pulsión infantil de querer experimentar hasta dónde puede llegar con sus escaladas verbales antes de tener que desdecirse, un patrón patológico de conducta que se repite una y otra vez. El descontrol temperamental le hace ser menos eficaz en la defensa de los intereses de Estados Unidos: mezcla verdades y mentiras, exageraciones y fábulas con argumentos plausibles, a los que resta coherencia y hace menos convincentes. Los europeos invierten más en defensa que hace unos años y la Alianza Atlántica no sirve solo para protegerlos, sino que es un instrumento esencial del despliegue militar norteamericano en todo el planeta. Angela Merkel, descrita por Trump como alguien en manos de Rusia (es posible que el presidente esté proyectando sus propios problemas), ha demostrado firmeza e inteligencia en la relación con Vladimir Putin, y no se deja chantajear por la dependencia energética. Al día siguiente del ataque frontal a la canciller, el presidente norteamericano recoge velas, la felicita por sus éxitos y afirma que la relación con Berlín es magnífica. Todo gracias a que los socios europeos de la OTAN van a gastar más en defensa, algo pactado antes de la cumbre. Trump ha sido incapaz en estos dos días de hablar de la defensa atlántica en términos de valores compartidos. Pero ha conseguido unir a los europeos en la tarea franciscana de sobrellevarlo hasta su siguiente arrancada.
13-07-2018 | Fuente: abc.es
Trump deja a la OTAN sumida en la confusión tras una cumbre caótica
Donald Trump en estado puro. Este «genio estable» como se define a sí mismo sin el menor rubor, convirtió la cumbre anual de la Alianza Atlántica en un torbellino, saltó por encima de todas las convenciones acumuladas desde hace casi setenta años en esta organización y se fue dejando a los demás dirigentes con una impresión de incredulidad ante sus exigencias imperativas de que gasten más dinero en defensa, que dijo que habían sido inequívocamente asumidas. Los europeos están ahora aguantando la respiración ante la reunión que Trump tiene previsto mantener el próximo lunes con el presidente ruso, Vladímir Putin, de quien dijo que «no es mi enemigo, tampoco es mi amigo, pero lo puede ser» y con el que cree que tiene que hablar poco de Crimea, porque ese es a su juicio «un problema creado por Barack Obama». El norteamericano empezó el día forzando la convocatoria de una reunión de urgencia del Consejo Atlántico, por su insistencia en reclamar a los aliados europeos que gasten más dinero en defensa, algo que todos creían que se había discutido y acordado la víspera. En realidad, ayer se trataba de una sesión ampliada, con la participación de los presidentes de Ucrania y Georgia, dos países que no forman parte de la OTAN pero que colaboran en muchas de sus operaciones y a los que se premia con este tipo de gestos. Trump aprovechó su turno de palabra para ignorar el contenido de la reunión y volver a su mensaje de reproches a los aliados europeos. En su vehemencia había llegado a amenazar con que Estados Unidos «seguirá su camino» al margen de la OTAN si los demás países no cumplen con sus demandas de aumentar el gasto militar. Según fuentes diplomáticas, Trump hizo su exposición con un tono «extremadamente duro y vehemente», señalando expresamente a Alemania y a la canciller Merkel por su nombre. También mencionó a España entre los países que a su juicio no gastan lo suficiente. Calmar los ánimos A la vista de la situación creada, la reunión con Ucrania y Georgia tuvo que ser suspendida y en un gesto inédito el secretario general de la organización, Jens Stoltenberg, volvió a convocar una reunión urgente del Consejo Atlántico para intentar calmar los ánimos del norteamericano puertas adentro, sólo entre dirigentes de la Alianza. Después, Stoltenberg diría que este episodio había sido «una discusión franca, tras la cual creo que la OTAN es más fuerte» pero ni él ni ninguno de los líderes pudo confirmar lo que había proclamado Trump en su rueda de prensa sobre un supuesto compromiso formal de que los aliados aumentarían «más y más rápidamente» sus gastos de defensa, más allá de alcanzar el 2% del PIB en 2024, que es lo formalmente acordado. Uno de los jefes de Gobierno europeos diría después que las invectivas de Trump «se han hecho sin tener en cuenta cosas como la complejidad de los equilibrios parlamentarios que tienen que salvar muchos gobiernos» para aprobar esos planes. Y un ministro de Defensa europeo llegó a explicar que en muchos casos «las fuerzas armadas no tienen la capacidad de absorber en tan poco tiempo ese aumento de presupuestos» que exige Trump a toda costa. Al norteamericano parece gustarle la improvisación impulsiva y después de haber puesto a todo el mundo al pie de los caballos convocó por sorpresa una rueda de prensa-espectáculo para decir todo lo contrario, que «la OTAN es ahora una máquina bien afinada» y que adora Alemania, puesto que él mismo es de origen alemán. «Hemos logrado mucho con respecto a la OTAN. Durante años, muchos presidentes norteamericanos han venido a estas reuniones y hablado de los tremendos gastos para Estados Unidos, y hoy se ha conseguido un progreso tremendo. Todos han acordado elevar sustancialmente sus compromisos. Los van a elevar a niveles que nunca antes habían pensado». Vender armas de EE.UU. Lejos de lo que había sido su discurso solo unas horas antes, Trump decía sentirse «muy feliz porque tenemos una OTAN muy poderosa, muy fuerte, mucho más fuerte de lo que era hace dos días». Cuando le preguntaron por el hecho de que hay gobiernos que tienen dificultades presupuestarias, el presidente norteamericano improvisó su teoría de que «es verdad que algunos países son muy ricos y otros no lo son tanto», y que por ello Washington está dispuesto a ayudarlos a comprar equipamiento militar, naturalmente norteamericano, porque «Estados Unidos fabrica, de lejos, el mejor equipamiento militar en el mundo, los mejores aviones, los mejores misiles, las mejores pistolas, lo mejor de todo». A Trump -que entre medias introdujo sus negociaciones con el dictador norcoreano como otro de sus éxitos indiscutibles- le preguntaron sobre sus planes para la reunión con Putin y dió otra vez la impresión de que está muy predispuesto a llevarse bien con el autócrata ruso. La clave más evidente de ello es que no fue capaz de enunciar claramente el principio de respeto a la legalidad internacional en el caso de la anexión rusa de Crimea. Se limitó a decir que es una situación «que no me gusta» pero la ventiló echándole la culpa a su predecesor, Barack Obama, de haberla tolerado. Y, en todo caso, dejó claro que no estaba entre sus prioridades resolverlo, teniendo en cuenta que Putin «ha hecho puentes y ha gastado mucho dinero en inversiones» en ese territorio. Personas que han asistido a las reuniones de la OTAN confirmarían después que también en esto, había habido un discurso dentro y Trump había dado una versión diferente fuera. Formalmente, la OTAN sostiene la integridad territorial de Ucrania. Puede que también intente engañar a Putin.
12-07-2018 | Fuente: abc.es
Así son las relaciones entre EE. UU. y los miembros de la OTAN
La relación de Estados Unidos con la Alianza Atlántica pende de un hilo y eso que el países norteamericano ha sido el eje central de la OTAN desde su creación en 1949. Donald Trump llegaba a Bruselas después de varios días amenazando a los miembros de la Alianza con la financiación del 2%. Una regla que se adoptó en la Cumbre de Praga de 2002 en la que cada miembro de la OTAN aportaría el 2% de su PIB en defensa. El azote de Trump a los 29 países miembros tiene en el centro de la diana a Alemania, a quien acusó de ser «cautiva» de Rusia. Además, ha llamado «delincuentes» a los demás aliados: «Son delincuentes en lo que a mí respecta porque Estados Unidos ha tenido que pagar por ellos». En un clima de tensión así son las relaciones entre Estados Unidos y los principales miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte: Alemania El presidente norteamericano tiene en el punto de mira a Merkel, y así lo ha hecho saber el primer día de la cumbre en Bruselas. «Alemania, en lo que a mí respecta, es cautiva de Rusia porque está recibiendo gran parte de su energía de Rusia» ha dicho Trump al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, mientras era consciente de que las cámaras le grababan. La razón de esta reprimenda es un oleoducto de 800 millas de largo planeado bajo el mar Báltico, llamado Nord Stream II. Francia Macron y Trump escenifican una «relación cambiante». Delante de las cámaras se muestran como buenos socios: «Tenemos una relación magnífica. Estamos hablando de comercio, de la OTAN, estamos hablando de muchas cosas. Espero que al final todo salga bien». Por su parte, Macron ha dicho estar «muy contento» de encontrarse con Trump, con quien destacó «intercambios regulares», pero también ha mostrado su apoyo a su socia Merkel negando que Alemania sea «cautiva» de Putin. España Esta es la primera cumbre de la OTAN para Pedro Sánchez, y el primer encuentro con el mandatario norteamericano. Donald Trump ha acusado a España de no cumplir con la financiación de la Alianza. Por su parte, Sánchez ha contestado a Trump argumentando que España cumple sus compromisos con la OTAN en las tres vertientes: dinero, equipos militares y contribución armamentística. Unos días antes de la cumbre el presidente español argumentó que la seguridad global no solo se mide por un porcentaje de gasto, sino que «hay también otros parámetros». Reino Unido A lo largo de la historia, Estados Unidos y Reino Unido han sido los dos grandes aliados y punto de unión entre una parte del mundo y la otra. La relación entre Donald Trump y Theresa May es correcta, aunque según los expertos, la histórica relación especial bilateral en «su punto más bajo» desde la crisis de Suez en 1956. Ambos se reúnen este jueves en Londres, donde May tratará de lograr que Trump condene el supuesto papel de Rusia en la intoxicación de varios británicos con el neurotóxico de procedencia rusa Novichok, para mostrar así «un frente común» contra el presidente Vladímir Putin Expresar un compromiso inequívoco con la seguridad occidental es otro punto en común entre Londres y Washington, pero un muy difícil acuerdo comercial bilateral posterior al Brexit , debido a que el jefe de la Casa Blanca «desaprueba» el plan de su anfitriona de promover una salida suave de la UE. Italia El papel del país andino en las relaciones internacionales siempre ha sido importante. También en temas de seguridad mantiene un papel de liderazgo en Afganistán y Kosovo, proporciona vigilancia aérea para Montenegro, desplegó tropas en Letonia y lidera la Fuerza de Punta de Lanza de la OTAN. A pesar de ello, Italia es uno de los países que no cumple con el 2% de financiación a la Alianza. Pero la relación entre Trump y Matteo Salvini, muy polémicos ambos, es buena. El minsitro del interior italiano ha sido el único líder en manifestar su alegría por que Donald Trump sea el presidente de la nación más influyente del mundo. Canadá La relación entre los dos países norteamericanos no entra dentro de los parámetros de amistad. Las diferencias entre ambos mandatarios se mostraron durante la pasada cumbre del G-7 en Quebec, con los insultos de Trump a Trudeau llamándole «deshonesto y débil», además de las amenazas comerciales que Estados Unidos ha hecho públicas contra los productos canadienses. Turquía Después del a victoria electoral de Recep Tayyip Erdogan, Donald Trump le telefoneaba para felicitarle. A pesar de las posibles diferencias que podría haber entre ellos, la relación entre ambos podría denominarse como «correcta y distante». Ambos mandatarios han confirmado su compromiso con el desarrollo de la cooperación bilateral en materia de defensa. Las relaciones entre ambos países, miembros de la OTAN, han sido tirantes en los últimos meses, especialmente debido al apoyo de Washington a la milicia kurda Unidades de Protección Popular (YPG) en Siria. Grecia Solo ocho miembros cumplen con la regla de financiación del 2% y entro ellos está Grecia. A pesar de la difícil situación económica en la que estuvo, y aún está, Grecia ha mantenido su gasto en seguridad, motivado sobre todo por la presión que ejerce Turquía en el sur. Ambos países perpetúan un conflicto, que explotó en 1919 con la guerra greco-turca. Las constantes tensiones entre los dos países, con intromisiones casi diarias en espacio enemigo, así como la cuestión de Chipre, provoca que parte de la población griega tenga interiorizada un posible (pero remoto) enfrentamiento con Turquía. Polonia El gran aliado en la Europa del este para Estados Unidos es Polonia. El despliegue militar de la OTAN en territorio polaco, y la intención de Varsovia de crear una base militar permanente de Estados Unidos, acercan considerablemente las posturas entre Donald Trump y Mateusz Morawiecki con un enemigo común: Vladimir Putin.
12-07-2018 | Fuente: abc.es
Trump dinamita la cumbre de la OTAN con amenazas de abandonar la Alianza
El presidente norteamericano, Donald Trump, ha forzado a convocar una reunión de urgencia del Consejo Atlántico, por su insistencia en reclamar a los aliados europeos que gasten más dinero en defensa. Según fuentes alemanas, Trump habría llegado a amenazar con que Estados Unidos se retiraría de la OTAN si los demás países no cumplen con sus exigencias. La situación ha llegado a tales tensiones que el secretario general de la organización, Jef Stoltemberg, ha tenido que convocar una reunión urgente del Consejo Atlántico para intentar calmar los ánimos. La reunión había comenzado en formato ampliado, con la pafrticipación de Ucrania y Georgia, dos países que no forman parte de la OTAN pero que colaboran en muchas de sus operaciones. Trump aprovechó su turno de palabra para ignorar el contenido de la reunión y volver a su mensaje de reproches a los aliados europeos. Según fuentes diplomáticas lo ha hecho con un tono ?extremadamente duro? señalando expresamente a Alemania y a la canciller Merkel por su nombre. También ha mencionado a España entre los países que a su juicio no gastan lo suficiente. A la vista de la situación creada, la reunión con Ucrania y Georgia ha tenido que ser suspendida y se ha vuelto a un formato Consejo Atlántico en el que solo están los líderes de la Alianza.
11-07-2018 | Fuente: abc.es
Las presiones de Trump enrarecen el ambiente en la cumbre de la OTAN
El presidente norteamericano Donald Trump llegó a la cumbre de la OTAN de Bruselas como se esperaba, como un elefante en una cacharrería, acusando a Alemania de ser un país «vendido» a los intereses de Rusia y a todos los demás de ser unos «delincuentes» por beneficiarse del paraguas de seguridad norteamericano sin pagar por ello. La falta de sutileza del inquilino de la Casa Blanca no sorprende a nadie, pero sigue siendo el elemento central de las relaciones transatlánticas, que paulatinamente se van haciendo cautivas de sus volubles estados de ánimo. Durante la reunión formal, para la que se había pactado una declaración conjunta en la que se reiteran los compromisos acordados de aumentar los presupuestos de defensa hasta el 2% del PIB de los países miembros, Trump se descolgó sin previo aviso con la exigencia de que esa cifra debería duplicarse, hasta el 4%, según fuentes norteamericanas como «medio de presión» en una estrategia de regateo más propia de los vendedores de alfombras que de dirigentes de escala mundial. En la historia de la OTAN, como es natural, el factor norteamericano ha sido siempre un elemento central. Pero nunca antes se había producido una situación tan marcada como la actual, en la que se trata prácticamente de una reunión de Trump con todos los demás. O más exactamente, Trump contra todos los demás dirigentes. No tiene ni siquiera un aliado preferente como han sido los británicos para todos sus predecesores, y todos los que se acercaban a darle la mano en los prolegómenos de la reunión se alejaban después aliviados porque no había pasado nada irreversible. Tal vez el único que ha tenido una reunión apacible con el norteamericano ha sido el presidente francés Emmanuel Macron, del que Trump dijo que «está haciendo un trabajo formidable en Francia». Las tensiones esta vez empezaron contra Alemania, según fuentes norteamericanas «porque es el país más importante de Europa y para animar a todos los demás», pero también porque Trump parece haber sido sensible a los temores de muchos países europeos de que después de esta cumbre con los aliados de la OTAN pueda tal vez sellar una relación privilegiada con el autócrata ruso Vladimir Putin, que es la mayor fuente de temores para gran parte de los europeos y con el que se va a reunir después en Helsinki. «Son delincuentes» «Se supone que debemos estar recelosos ante Rusia y Alemania va y se gasta miles de millones al año para pagar a Rusia» dijo Trump ayer al inicio de un desayuno en la embajada norteamericana en Bruselas, cuando era consciente de que las cámaras captarían sus palabras . Ante el estupor del secretario general de la OTAN, Jens Stoltemberg que lo estaba recibiendo, en lugar de los habituales comentarios sobre el tiempo o la incomodidad del viaje, Trump se dedicó a denigrar a los aliados europeos. «Protegemos a Alemania, protegemos a Francia, protegemos a todos esos países y luego muchos de ellos van y hacen un acuerdo con Rusia para construir un gasoducto y le pagan miles de millones a las arcas rusas». Cuando llegó a la Reunión a media mañana, la canciller alemana Angela Merkel ya estaba informada de las palabras de Trump y le respondió con una analogía en la que recordaba que hubo tiempos en los que una parte de Alemania estaba sometida a Rusia, la antigua Unión Soviética, pero que ahora ya es un país unido y soberano y que no recibe órdenes de nadie, ni siquiera de Washington. «Yo he vivido personalmente que una parte de Alemania fuera controlada por la Unión Soviética. Y estoy muy agradecida de que ahora estemos unidos en libertad en la República Federal. Por eso podemos decir que hacemos nuestra propia política independiente y tomamos independientemente nuestras decisiones. Y eso está bien». En cuanto a los demás aliados, Trump había dicho a su manera que «son delincuentes en lo que a mí respecta porque Estados Unidos ha tenido que pagar por ellos» y que «muchos países no están pagando lo que deberían y, francamente, nos deben una tremenda cantidad de dinero de muchos años atrás». La intransigencia del máximo dirigente norteamericano fue incluso en aumento y en la reunión plenaria dijo que no bastaba con el 2% de gastos militares acordado en previas cumbres de la OTAN, sino que consideraba necesario duplicarlo hasta el 4%, que es un porcentaje que ni siquiera alcanza Estados Unidos. En estas circunstancias, el secretario general de la OTAN tuvo que reconocer al término de la reunión de los 29 jefes de Estado o de Gobierno que no todo habían sido proposiciones amistosas sino todo lo contrario. «Hemos tenido discusiones, tenemos desacuerdos pero, lo más importante, hemos tomado decisiones que impulsan a esta alianza hacia adelante y nos hacen más fuertes», indicó Stoltenberg en la rueda de prensa que clausuraba la jornada. «En la historia de la OTAN -continuó- hemos tenido muchos desacuerdos pero siempre hemos sido capaces de superarlos una y otra vez, porque, a fin de cuentas, estamos de acuerdo en que Europa y Norteamérica están más seguras juntas. La OTAN es buena para Europa y es buena para América del Norte». No está claro que haya convencido aún a Trump de este principio. Y en todo caso, su reunión con Putin este lunes, en un «territorio neutral» como Finlandia aclarará todas las dudas que han quedado en el aire en la cumbre de la Alianza.
11-07-2018 | Fuente: abc.es
¿Por qué acusa Trump a Alemania de ser «cautiva» de Rusia?
Donald Trump tiene entre ceja y ceja a Alemania, y así lo ha demostrado este miércoles en el primer día de cumbre en Bruselas. «Alemania, en lo que a mí respecta, es cautiva de Rusia porque está recibiendo gran parte de su energía de Rusia» ha dicho Trump al secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, mientras era consciente de que las cámaras le grababan. «Tenemos que hablar sobre los miles y miles de millones de dólares que se le están pagando al país del que se supone que debemos protegerlo» ha declarado. Cuando todos esperaban hoy que el presidente de los Estados Unidos, comenzara la cumbre de la OTAN atacando a los aliados que no cumplen con la regla de la financiación del 2%, el mandatario norteamericano ha vuelto a sorprender con sus declaraciones. La razón de esta reprimenda es un oleoducto de 800 millas de largo planeado bajo el mar Báltico. El gobierno alemán ha proseguido con su proyecto Nord Stream II durante años, a pesar de las críticas de los Estados Unidos y algunas naciones de la Europa del Este. El conflicto del gas Durante las próximas décadas, se espera que los recursos propios de gas de Europa, que representaron más de un tercio de sus suministros en 2016, desaparezcan gradualmente. (Gran Bretaña, Noruega y los Países Bajos son los mayores productores de Europa occidental y septentrional, que dependen principalmente de los campos de gas natural en el Mar del Norte). Como los suministros propios de Europa se están agotando, Estados Unidos esperaba obtener acceso a un mercado rentable con una demanda creciente. Naciones como Polonia y Ucrania también temen que Rusia pueda estar diversificando sus rutas de gas en Europa para poder explotar su red por razones políticas. En junio de 2014, en medio de las consecuencias de la anexión rusa de Crimea meses antes, Rusia cortó el suministro de gas de Ucrania durante semanas en lo que Kiev dijo que era un intento de chantajear a Ucrania. UE. La presión sobre Rusia ayudó a resolver finalmente el conflicto, ya que a los poderosos Estados miembros de Europa occidental les preocupaba que la interrupción de la oferta pudiera tener repercusiones en todo el continente. Nord Stream 2 Desde que comenzara el conflicto en Ucrania tanto la Unión Europea como Estados Unidos han comenzado un sistema de sanciones para castigar a la economía rusa por sus nuevas aspiraciones geopolíticas de Moscú. Sin embargo, el sector del gas ruso se mantiene fuera de las sanciones de Europa. El Nord Stream II es el segundo gaseoducto ruso en el mar Báltico, el primer gaseoducto, de la empresa energética rusa Gazprom, lleva gas natural desde Vyborg (oeste ruso) hasta Greifswald (norte alemán). La canciller alemana, Angela Merkel, no ha mostrado ninguna disposición para detener el controvertido proyecto del oleoducto, pero a veces ha indicado al menos cierto escepticismo, reconociendo que el proyecto no era totalmente económico, sin negar su dimensión política. Algo que contrastaba fuertemente con su predecesor, Gerhard Schroeder, socialdemócrata, que durante mucho tiempo defendió la conexión del gas. En ese momento, el gobierno alemán dijo que perseguía el oleoducto entre Rusia y Alemania para reducir los costos de energía y establecer una ruta de suministro confiable. Se espera que el Nord Stream II esté operativo a finales de 2019 o principios de 2020. Sin embargo, las degradadas relaciones entre Rusia y la Unión Europea y, hasta cierto punto Estados Unidos, son un factor que podrían complicar a Alemania el abrir la llave de paso de ese gaseoducto. Pero hasta ahora, el único impacto que Nord Stram II ha tenido, ha sido el de abrir una brecha entre Alemania y otras naciones occidentales. En respuesta a las acusaciones de Trump de que Alemania es cautiva de Rusia, Merkel, que creció en el este de Alemania, ha advertido al presidente que podría estar en una mejor posición para juzgar la dependencia de su país. «Me he criado en una parte de Alemania controlada por la Unión Soviética, y estoy muy feliz hoy de que estamos unidos en la libertad», ha dicho Merkel.