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Noticias de nicaragua

17-07-2018 | Fuente: abc.es
El Gobierno de Nicaragua lanza un fuerte ataque contra la comunidad indígena de mayor resistencia
El Gobierno de Nicaragua lanzó este martes un fuerte ataque contra la comunidad indígena de Monimbó, al sur de Masaya (oeste), una de las que mayor resistencia ha opuesto al presidente Daniel Ortega. Integrantes del Movimiento 19 de Abril Masaya denunciaron que miles de integrantes de las «fuerzas combinadas» del Gobierno establecieron un cerco alrededor de Masaya, a 29 kilómetros de Managua, para impedir cualquier tipo de ayuda a la población. El ataque comenzó a las 07:00 hora local (13:00 GMT). «Oren por nosotros», pidió el líder del Movimiento, Yubrank Suazo, en sus redes sociales. «Estamos cercados», compartió otro integrante de la organización comunitaria. Las carreteras que van hacia Masaya fueron cortadas por la Policía Nacional en distancias de hasta 15 kilómetros antes de llegar a la ciudad. #Nicaragua| Así se defiende el pueblo heroico de #Monimbó ante el ataque armado paramilitar del régimen de Daniel Ortega #SOSNicaragua vía @Corporacion540pic.twitter.com/s1r7xWg7bo? ?Runaway? (@Atalanta63) July 17, 2018«¡Atacan Monimbó! Comisión de Verificación y Seguridad está solicitando ingreso y esperan respuesta. Solicitan corredor humano para los heridos y las ambulancias. ¡Balas llegan hasta la iglesia parroquial!», urgió el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, en su cuenta en Twitter. Los habitantes de Masaya compartieron en sus redes sociales fotografías, vídeos y audio de los ataques, en los que se observan policías y hombres encapuchados fuertemente armados disparando, así como maquinaria pesada destruyendo las barricadas que los manifestantes habían erigido para defenderse de las «fuerzas combinadas». Horas antes la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) advirtió en Ginebra de que «la Policía, elementos armados y otros grupos violentos han llevado a cabo las denominadas "operaciones de limpieza" en diferentes partes del país, quitando por la fuerza las barricadas erigidas por los manifestantes y las comunidades locales». «La violencia es aún más horrible puesto que los elementos armados leales al Gobierno están operando con el apoyo expreso o tácito, y en coordinación con la Policía y otras autoridades estatales", resaltó la ACNUDH. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y ACNUDH han responsabilizado al Gobierno de Nicaragua de «asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias cometidos en contra de la población mayoritariamente joven del país», pero el Ejecutivo lo niega. Nicaragua atraviesa la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980, también con Ortega siendo presidente. Las protestas contra Ortega se iniciaron el 18 de abril, por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.
17-07-2018 | Fuente: elpais.com
Ortega ataca el gran bastión de la resistencia en Nicaragua
Entre 1.500 y 2.000 personas armadas, entre ellas militares, policías y fuerzas de choque leales al presidente, asedian la ciudad de Masaya
17-07-2018 | Fuente: elpais.com
Ortega lanza un ataque sobre la ciudad rebelde de Masaya en Nicaragua
Esta población, situada a 35 kilómetros de la capital, ha soportado casi dos meses de asedio
17-07-2018 | Fuente: elpais.com
Aumenta la presión internacional contra Ortega por la represión en Nicaragua
Estados Unidos, el secretario general de la ONU y 12 países latinoamericanos, entre ellos México, exigen el fin de la violencia policial en el país centroamericano
17-07-2018 | Fuente: abc.es
Por qué el FMLN no ha logrado imponer el chavismo en El Salvador
Mientras su vecina Nicaragua y su 'benefactora' Venezuela han colapsado, El Salvador mantiene una razonable salud institucional que el gobernante Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN) no ha conseguido doblegar. El castigo electoral que el FMLN sufrió en las legislativas y locales del pasado marzo, la mayor derrota en su historia democrática, ha reducido notablemente su poder político y le aleja definitivamente de cualquier intento de controlar instituciones clave como el Tribunal Supremo Electoral o la Corte Suprema de Justicia. Diríase que El Salvador ha superado ya el riesgo de hundirse en el marasmo del modelo chavista. «El Frente tenía un proyecto de dominio de las instituciones del Estado. Si no lo logró, no fue porque no lo intentó, sino porque no ha tenido fuerza suficiente», dice Salvador Samayoa, intelectual salvadoreño de amplio prestigio político y social. Samayoa fue dirigente del FMLN durante el conflicto armado que padeció El Salvador y fue negociador, por parte de la guerrilla, de los acuerdos de paz firmados en 1992. Poco después se desvinculó del Frente y hoy es uno de sus críticos más eficaces. Bancarrota de las empresas del Alba Samayoa afirma que en el Frente que entró en la vida democrática había debate interno, pero con el tiempo se impusieron las formulaciones chavistas, o «cuando menos las orteguistas», dice, considerando la política de Daniel Ortega en Nicaragua quizás algo más sutil que la completa fórmula exportada por Hugo Chávez. Eso ocurrió especialmente desde 2009, año en que el FMLN alcanzó la presidencia del país. Entre 2011 y 2013 «aceleraron el proyect o, con la ayuda del dinero que les llegaba de Venezuela, sobre todo a través de Alba Petróleos», la sociedad mixta creada con la petrolera nacional venezolana PDVSA. Samayoa considera que por ese medio los dirigentes del FMLN dispusieron de no menos de 100 millones de dólares para uso discrecional, que utilizaron para comprar a políticos (en una operación para provocar una escisión en el partido de derecha ARENA) y a jueces. La resistencia de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia y la caída de los precios del petróleo en 2014, que redujo los envíos de PDVSA, dejaron a medias la aspiración de dominio del Estado por parte del FMLN. Las diversas empresas constituidas en el marco del acuerdo bolivariano del Alba entraron en bancarrota, con una deuda de más de 1.100 millones de dólares que la Asamblea Legislativa, donde el FMLN ya no tiene mayoría, se niega a saldar, pues no reconoce un débito generado por entidades del FMLN y no propiamente por el Estado salvadoreño. Tentación de usar a las maras Otro de los negociadores de los acuerdos de paz de 1992, en los que participó en nombre del Gobierno, el general Mauricio Vargas, hoy diputado de ARENA, estima que la imposibilidad del FMLN de avanzar hacia un proyecto autoritario se debe justamente a las ventajas democráticas que trajeron las reformas acordadas. Vargas cree que los avances democráticos han quedado por debajo de lo que cabría esperar transcurridos 25 años desde los acuerdos de paz, pero valora muy positivamente lo que llama «la ciudadanización de la política». «El mayor grado de participación y presión ciudadana ha hecho que el FMLN no tenga la mayoría cualificada que sí ha habido en Nicaragua y Venezuela». Hoy el Frente tiene solo 23 de los 84 diputados de la Asamblea, y el dirigente más vinculado al chavismo y a sus negocios de narcotráfico, José Luis Merino, no consiguió ser reelegido. Además, el FMLN ha perdido la alcaldía de San Salvador y de otras ciudades. Vargas recuerda que durante las negociaciones de paz uno de los cabecillas del FMLN, Salvador Sánchez Cerén, hoy presidente del país, le confesó que el Frente accedía a la paz por razones estratégicas, pero no renunciaba a la revolución. «Entonces no me di cuenta, pero eso indicaba que tenían una agenda oculta», dice. El señalamiento de esas intenciones hace que Vargas sea cauto a la hora de determinar que el peligro ha pasado. «Estamos en un equilibrio inestable», advierte. Y apunta que si en las elecciones del próximo año el FMLN pierde la presidencia «pueden tener una reacción irracional; ya lo estamos viendo ahora, que después de la derrota en las legislativas de este año están buscando crear problemas sociales para llenar la calle y dar consignas violentas». Vargas no descarta, además, que el FMLN pueda echar mano de las maras, las pandillas juveniles que se han convertido en el mayor problema del país, al modo como Maduro y Ortega han usado a grupos violentos (los «colectivos» en el caso venezolano, y las fuerzas de choque sandinistas en el nicaragüense) para amedrentar a los ciudadanos. «No me cabe la menor duda de que usarán las pandillas si las necesitan», afirma. En la anterior legislatura ya hubo acuerdos secretos del Gobierno con las pandillas, algo conocido como «la tregua». Echar mano a las pensiones El grado de institucionalidad alcanzado en El Salvador, en especial la independencia demostrada por la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, también es destacado por Fabricio Altamirano, editor del grupo de prensa de «El Diario de Hoy». «Cuando se compromete la independencia de esa Sala ocurre lo que vemos en Nicaragua y lo que patéticamente sucede en Venezuela; la razón de que Argentina no callera también por el barranco es precisamente porque el órgano similar en ese país pudo mantenerse al margen». La renovación en los próximos días de la mayor parte de los miembros de esa Sala constituye un momento delicado, en opinión de Altamirano, pero confía en que se respeten las estipulaciones establecidas en la legislación para asegurar la independencia en la composición de ese organismo, las cuales el FMLN ha intentado modificar varias veces sin éxito. Altamirano atribuye parte de la debilidad del FMLN a la falta de fondos que antes llegaban al Frente en sus negocios con Venezuela. Curiosamente tanto los sandinistas como el FMLN han querido compensar esa reducción de ingresos con un mayor acceso a los fondos de la Seguridad Social. Las actuales revueltas en Nicaragua comenzaron cuando el Gobierno anunció su intención de incrementar las contribuciones de empresas e individuos a la Seguridad Social (iniciativa de la que tuvo que retractarse, aunque sin lograr la pacificación callejera). En El Salvador el FMLN ha intentado cambiar el actual sistema de pensiones, que es privado. Nacionalizarlo «es tener a mano una caja de 10.000 millones de dólares, y eso es algo que provocó la desconfianza de los ciudadanos, que han estado muy activos en esta cuestión», señala Altamirano.
17-07-2018 | Fuente: abc.es
Denuncian el uso de armas de guerra en Nicaragua para reprimir las protestas contra Ortega
La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) exigió al presidente Daniel Ortega que retome el Diálogo Nacional para solucionar la grave crisis que atraviesa el país tras la ejecución de la Operación Limpieza el fin de semana. «Es necesario entrar en diálogo para evitar muertes», insistió el cardenal Leopoldo Brenes, presidente de la CEN, después de que fallecieran quince personas durante el desarrollo de la misión que llevó a cabo el Gobierno centroamericano para eliminar las barricadas y bloqueos que habían instalado los ciudadanos por las calles del país para protegerse de las turbas orteguistas. Sin embargo, un total de once civiles, entre ellos dos menores, y cuatro policías han fallecido en la ciudad de Masaya como consecuencia de los diversos enfrentamientos durante el desarrollo de la operación, de acuerdo con la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos. «Que se cambie de método, no es la violencia la forma más adecuada», urgió Brenes. Asimismo, la CEN pidió a «policías, paramilitares y demás empleados públicos» a reflexionar sobre la grave crisis que sufre el país con cerca de 370 fallecidos en casi tres meses. Especialmente, los obispos expresaron su preocupación ante el recrudecimiento de la represión que ejercen los grupos «paramilitares progurbenamentales» contra las personas que se manifiestan de manera pacífica. «Nos hemos visto en la urgencia de asistir a los lugares de conflictos para defender la vida de los indefensos, llevar el consuelo a las víctimas y mediar a fin de lograr una salida pacífica a la situación», de acuerdo con un comunicado de la CEN. La recurrente utilización de las llamadas «fuerzas combinadas», conformada por policías y grupos paramilitares fieles a la causa sandinista encabezada por el presidente Ortega, ha elevado en las últimas semanas la violencia que sufre la oposición nicaragüense -estudiantes, empresarios y organizaciones civiles- desde el 18 de abril, fecha en la que comenzaron las protestas contra el Gobierno después de haber intentado implementar un severo recorte a las pensiones de los jubilados. Ante la continúa represión que el Ejecutivo ha ejercido para acallar las manifestaciones, miles de nicaragüenses han salido a las calles para exigir el adelanto de elecciones para sacar a Ortega del poder. Pero obstinado en su empeño por cesar toda resistencia a su régimen, el sandinista está recurriendo a estos grupos que emplean armamento de alto calibre -rifles automáticos y fusiles francotiradores- para realizar redadas y ataques contra todo elemento contrario al Gobierno. Así, el diario «La Prensa» volvió a mostrar imágenes de paramilitares portando estas armas de guerra, que según el periódico han sido utilizadas contra estudiantes que protestaban desde las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de Managua. Las imágenes, en ese sentido, contradicen una vez más las declaraciones realizadas la semana pasada por el Ejército del país en el que la institución rechaza estar involucrada en alguna manera en las actividades de mantenimiento del orden público. De acuerdo con expertos de Seguridad consultados por «La Prensa», el Ejército de Nicaragua es el único que tiene este tipo de armas -fusiles AK-47 o M16- en su inventario. Se trata de uso exclusivamente militar a las que la policía del país no tiene acceso. Mientras tanto, la Organización de Estados Americanos anunció que celebrará hoy martes una nueva sesión para abordar la crisis en Nicaragua. Se trata de la tercera reunión desde que la semana pasada la Comisión Interamericana de Derechos Humanos -organismo que pertenece a la OEA- publicó un informe en que hacía hincapié en el recrudecimiento de la violencia por parte del Gobierno de Ortega. A su vez, la Unión Europea calificó de «deplorables» los violentos ataques que han ocurrido durante el fin de semana en el país centroamericano.
16-07-2018 | Fuente: abc.es
Tras el ataque a estudiantes, los obispos acusan a Ortega de falta de voluntad para dialogar
Managua se levantaba ayer algo más tranquila que el día anterior. Los dos centenares de jóvenes que habían tenido que refugiarse en la parroquia de Jesús de la Divina Misericordia de los ataques de los paramilitares afines al gobierno de Daniel Ortega ya se encontraban a salvo en la Catedral de Managua, donde habían sido evacuados gracias a la mediación de la Conferencia Episcopal de Managua (CEN), El balance fue de dos jóvenes muertos por disparos ?uno en el interior de la iglesia y otro en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, donde llevaban semanas encerrados como protesta? y una docena de heridos. Cifras que se suman a los 350 muertos desde que comenzaron las protestas reclamando la salida de Ortega del poder. La repulsa ante este último gesto de represión fue ampliamente contestado ayer tanto a nivel nacional como internacional. La CEN, que preside el cardenal Leopoldo José Brenes, arzobispo metropolitano de la Arquidiócesis de Managua, emitió ayer un comunicado en el que además de asegurar que continuarán con su papel de mediación en la crisis abierta hace casi tres meses entre el gobierno y la oposición, certifican el recrudecimiento, en los últimos días, de «la represión y la violencia por parte de los paramilitares progubernamentales hacia las personas que protestan cívicamente». Testigo de los heridos y muertos que está dejando la represión, denuncia el comportamiento de la Policía Nacional, los grupos paramilitares progubernamentales así como las turbas «azuzadas» para «sembrar el terror». También se refiere a «los secuestros y detenciones arbitrarias» de que está siendo objeto la población civil. «Hoy, como nunca, los Derechos Humanos están siendo violentados en Nicaragua». La Conferencia Episcopal asegura, asimismo, que como mediadores han sido testigos «de la falta de voluntad política del gobierno para dialogar sinceramente» y buscar procesos que encaminen «hacia una verdadera democracia». Por último, el texto de la CEN urge a participar en un día de ayuno, el próximo 20 de julio, como «desagravio por las profanaciones realizadas estos últimos meses contra Dios». Una jornada en el que se pedirá «especialmente a policías ymilitares» que no sigan apoyando las acciones del gobierno. Rechazo internacional La comunidad internacional también ha repudiado la creciente violencia y represión. «Los actos de violencia contra estudiantes y civiles en Nicaragua, así como el retraso en la asistencia médica urgente para los heridos son deplorables», afirmó en un comunicado la portavoz de la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores, Federica Mogherini. «Toda violencia debe parar ahora. Reiteramos nuestro llamamiento a una solución pacífica y democrática para la situación en el país en el marco del diálogo nacional», añadió la portavoz. A este llamamiento se unió también el Gobierno español, que condenó los hechos y reiteró la «necesidad de que se respeten los derechos de reunión, manifestación y libertad de expresión así como que se investiguen y juzguen todas las muertes acaecidas en esta crisis desde el 18 de abril». A pesar de ello, ayer se incrementaba el número de víctimas durante los enfrentamientos en varias protestas en el resto del país. Mientras concluía la tercera jornada de paro convocado por Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH) reportó cinco muertos como consecuencia de ataques de paramilitares progubernamentales en Diriá, Diriomo, Niquinohomo y Catarina.
16-07-2018 | Fuente: abc.es
Los paramilitares se cobran quince muertos y tirotean a un obispo en Nicaragua
Al menos diez personas -seis civiles, dos de ellos menores de edad, y cuatro policías- resultaron muertas ayer en la ciudad de Masaya, a unos 30 kilómetros al sur de Managua, en ataques realizados por paramilitares. El informe de los ataques lo realizó esta pasada madrugada la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (ANPDH), que contabilizó una veintena de heridos en los incidentes. Al parecer, los ataques se produjeron a primera hora de la mañana, cuando los paramilitares pretendieron derribar las barricadas con una excavadora mientras que jóvenes opositores las defendían. Además, ayer se incrementaba también el número de víctimas durante los enfrentamientos en varias protestas en el resto del país, mientras concluía la tercera jornada de paro convocado por Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia. La ANPDH reportaba otros cinco muertos como consecuencia de ataques de paramilitares en las localidades de Diriá, Diriomo, Niquinohomo y Catarina. Y en lo que parece ser un ataque planificado por los paramilitares, el vehículo en el que viajaba el obispo Abelardo Mata fue tiroteado por un grupo armado apostado en la carretera que une la capital, Managua, con Masaya. El obispo y su conductor resultaron milagrosamente ilesos, mientras que todos los cristales del coche y dos de sus ruedas fueron destrozados por no menos de una docena de impactos de bala. Mata participa en el diálogo entre el Gobierno y la oposición En la capital de Nicaragua, los dos centenares de jóvenes que habían tenido que refugiarse el sábado en la parroquia de Jesús de la Divina Misericordia de los ataques de los paramilitares afines al Gobierno de Daniel Ortega, ya se encontraban ayer a salvo en la Catedral de Managua, donde habían sido evacuados gracias a la mediación de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN). El balance del sábado fue de dos jóvenes muertos por disparos -uno en el interior de la iglesia y otro en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, donde llevaban semanas encerrados como protesta- y una docena de heridos. Con los quince de ayer, son ya al menos 368 los muertos desde que comenzaron las protestas reclamando la dimisión de Ortega. La CEN, que preside el cardenal Leopoldo José Brenes, arzobispo metropolitano de la Archidiócesis de Managua, emitió ayer un comunicado en el que además de asegurar que continuarán con su papel de mediación en la crisis abierta hace casi tres meses entre el gobierno y la oposición, certifican el recrudecimiento, en los últimos días, de «la represión y la violencia por parte de los paramilitares progubernamentales hacia las personas que protestan cívicamente». Testigo de los heridos y muertos que está dejando la represión, denuncia el comportamiento de la Policía Nacional, los grupos paramilitares progubernamentales así como las turbas «azuzadas» para «sembrar el terror». También se refiere a «los secuestros y detenciones arbitrarias» de que está siendo objeto la población civil. «Hoy, como nunca, los Derechos Humanos están siendo violentados en Nicaragua». La Conferencia Episcopal asegura, asimismo, que como mediadores han sido testigos «de la falta de voluntad política del gobierno para dialogar sinceramente» y buscar procesos que encaminen «hacia una verdadera democracia». Por último, el texto de la CEN urge a participar en un día de ayuno, el próximo 20 de julio, como «desagravio por las profanaciones realizadas estos últimos meses contra Dios». Una jornada en el que se pedirá «especialmente a policías ymilitares» que no sigan apoyando las acciones del gobierno. Rechazo internacional La comunidad internacional también ha repudiado la creciente represión. «Los actos de violencia contra estudiantes y civiles en Nicaragua, así como el retraso en la asistencia médica urgente para los heridos son deplorables», afirmó en un comunicado la portavoz de la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores, Federica Mogherini. «Toda violencia debe parar ahora. Reiteramos nuestro llamamiento a una solución pacífica», añadió la portavoz. El Gobierno español, por su parte, condenó los hechos y reiteró la «necesidad de que se respeten los derechos de reunión, manifestación y libertad de expresión, así como que se investiguen y juzguen todas las muertes acaecidas en esta crisis desde el 18 de abril».
16-07-2018 | Fuente: abc.es
Al menos 10 fallecidos en enfrentamientos civiles en Nicaragua en una nueva jornada de protestas
La Asociación Nicaragüense Por Derechos Humanos (ANPDH) ha asegurado este domingo que al menos 10 personas han perdido la vida a manos de agentes de Policía y paramilitares a favor del Gobienrno del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en una nueva jornada de protestas contra su gestión enmarcadas por la violencia. Álvaro Leiva, secretario de la ANPDH, ha declarado ante una televisión local que los fallecidos perdieron la vida en una serie de ataques por parte fuerzas gubernamentales a la comunidad de Monimbó y la cercana ciudad de Masaya, que estaban bajo asedio desde primera hora del domingo. «Estamos hablando de más de 10 fallecidos en este momento», ha afirmado Leiva. «Es muy importante que el derramamiento de sangre que hoy se está dando en el barrio Monimbó y en la ciudad de Masaya está siendo reforzado todavía por 22 camionetas de fuerzas combinadas que están ingresando», ha añadido, advirtiendo que esa medida podría aumentar la tensión en la zona. Más tres meses de enfrentamientos entre partidarios de Ortega y manifestantes que piden su dimisión han dejado tras de sí más de 300 muertos, de acuerdo con grupos de derechos humanos, sumiendo al país centroamericano en su mayor crisis política desde el triunfo de la revolución sandinista hace cuatro décadas. Este mismo sábado, obispos católicos negociaron la liberación de docenas de estudiantes nicaragüenses que tuvieron que pasar una angustiosa noche dentro de una iglesia en Managua bajo asedio de grupos armados progubernamentales, en el que perdió la vida al menos un joven, de acuerdo a un grupo de derechos civiles. Tras conocerse lo sucedido en Monimbó y Masaya, a unos 27 kilómetros de la capital Managua, miembros del movimiento de estudiantes que pide la salida de Ortega del poder convocaron una nueva manifestación en apoyo de los jóvenes atrapados.
16-07-2018 | Fuente: abc.es
Al menos 10 muertos en enfrentamientos civiles en Nicaragua tras una nueva jornada de protestas
La Asociación Nicaragüense Por Derechos Humanos (ANPDH) ha asegurado este domingo que al menos 10 personas han perdido la vida a manos de agentes de Policía y paramilitares a favor del Gobierno del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, en una nueva jornada de protestas contra su gestión enmarcadas por la violencia. Álvaro Leiva, secretario de la ANPDH, ha declarado ante una televisión local que los fallecidos perdieron la vida en una serie de ataques por parte fuerzas gubernamentales a la comunidad de Monimbó y la cercana ciudad de Masaya, que estaban bajo asedio desde primera hora del domingo. «Estamos hablando de más de 10 fallecidos en este momento», ha afirmado Leiva. «Es muy importante que el derramamiento de sangre que hoy se está dando en el barrio Monimbó y en la ciudad de Masaya está siendo reforzado todavía por 22 camionetas de fuerzas combinadas que están ingresando», ha añadido, advirtiendo que esa medida podría aumentar la tensión en la zona. Más tres meses de enfrentamientos entre partidarios de Ortega y manifestantes que piden su dimisión han dejado tras de sí más de 300 muertos, de acuerdo con grupos de derechos humanos, sumiendo al país centroamericano en su mayor crisis política desde el triunfo de la revolución sandinista hace cuatro décadas. Este mismo sábado, obispos católicos negociaron la liberación de docenas de estudiantes nicaragüenses que tuvieron que pasar una angustiosa noche dentro de una iglesia en Managua bajo asedio de grupos armados progubernamentales, en el que perdió la vida al menos un joven, de acuerdo a un grupo de derechos civiles. Tras conocerse lo sucedido en Monimbó y Masaya, a unos 27 kilómetros de la capital Managua, miembros del movimiento de estudiantes que pide la salida de Ortega del poder convocaron una nueva manifestación en apoyo de los jóvenes atrapados.
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