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Noticias de nicaragua

24-07-2018 | Fuente: abc.es
EE.UU. teme que China pueda tener una base militar en El Salvador
Estados Unidos ha alertado de la posibilidad de que China pueda en el futuro utilizar como base militar el puerto de La Unión, en El Salvador, cuya explotación comercial podría quedar en manos chinas de acuerdo con supuestos planes de licitación por parte del Gobierno salvadoreño. La embajadora estadounidense en el país, Jean Manes, advirtió el pasado 9 de julio que «es alarmante la estrategia de expansión que China tiene en la región, no solo económicamente, sino también militarmente». Manes desveló que recientemente el Departamento de Estado norteamericano ha reunido a sus embajadores en Centroamérica y el Caribe para exponerles su «preocupación» por la creciente influencia de China en un área considerada crítica para la seguridad de EE.UU. Ya en febrero el Pentágono se refirió a la creciente presencia de China en Centroamérica, mencionando expresamente a Panamá, donde empresas chinas están construyendo o gestionando terminales portuarias en los extremos del canal. Esta es la primera vez, sin embargo, que un alto cargo de EE.UU. atribuye explícitamente intenciones militares a algunos de esos movimientos de Pekín. El Gobierno salvadoreño de la antigua guerrilla marxista del FMLN está considerando la concesión del puerto de La Unión, en el Golfo de Fonseca ?la zona del Pacífico donde convergen las fronteras marítimas de El Salvador, Honduras y Nicaragua?, a algún operador internacional. Los trámites están aún en un estadio muy preliminar, pero China parece ser el socio preferido en medios gubernamentales. La concesión se produciría posiblemente en el marco de una zona económica especial para el área suroriental del país, de la que formaría parte el puerto de La Unión. La creación de esa zona especial, regulada con exenciones fiscales, se encuentra en trámite parlamentario, después de que el Gobierno presentara el anteproyecto de ley el pasado 5 de julio. Sospechas Desde la oposición, Mauricio Vargas, del partido ARENA, defiende que se busquen soluciones para La Unión, pues sus instalaciones, construidas en 2008 con un crédito de 100 millones de dólares otorgado por Japón, no han logrado apenas actividad y suponen un gasto de 25 millones de dólares anuales de mantenimiento. No obstante, Vargas lamenta que el FMLN esté llevando este asunto con «poca transparencia». Vargas estima que es imposible que el interés económico sea el prioritario en un proyecto como el de La Unión para una superpotencia como China. «Lo que hay ahí es un interés geopolítico, pensando en el medio y largo plazo: el objetivo de China de inmiscuirse en el área de seguridad de Estados Unidos», afirma. Vargas ve difícil que legalmente pueda pasarse del uso comercial del puerto a un uso militar. Recuerda que en 1917 hubo una sentencia de la Corte Centroamericana de Justicia contra una disposición del tratado Bryan-Chamorro firmado tres años antes por Estados Unidos y Nicaragua, por el que este último país cedía «el derecho de establecer, operar y mantener una base naval en cualquier lugar del territorio de Nicaragua bañado por el golfo de Fonseca, que el Gobierno de Estados Unidos elija». La Corte, atendiendo a la objeción presentada entonces por El Salvador, consideró que parte de las aguas interiores de Fonseca son compartidas por los tres países ribereños del golfo y ninguno de ellos podía hacer una concesión de ese tipo a un tercer país sin consentimiento de los otros. En cualquier caso, el diputado de ARENA expresa desconfianza hacia el plan del Gobierno en relación a la zona económica especial en la que podría estar incluida la concesión portuaria a China. «Cuando el FMLN no cree en la libre empresa, resulta que de la noche a la mañana se convierte en supercapitalista, con un proyecto que prevé no cobrar el IRPF ni el IVA a las empresas que se instalen allí», comenta. Desde el FMLN se ha criticado que EE.UU. intente sembrar sospechas acerca de una base militar china en Centroamérica, cuando los estadounidenses tienen un base aérea en Honduras y disponen en El Salvador de una estación de radares para el monitoreo de actividades de narcotráfico. «Ellos tienen miedo a un expansionismo militar, pero Estados Unidos tiene bases militares por toda América Latina; aquí hay una base antinarcóticos. No hay de qué preocuparse», declaró la diputada Nidia Díaz a los medios salvadoreños. Díaz invitó a Washington a desvelar información de inteligencia que pueda tener sobre esas supuestas intenciones militares chinas. «Si hay algo más que la inteligencia les dé a ellos.. No sé en qué lo basan. Yo hasta este día no conozco una base de China en esta región». ¿Financiación electoral? Arnoldo Jiménez, en nombre de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) estima que está faltando transparencia en el proyecto, especialmente en las relaciones con las autoridades chinas. La ANEP cree que la zona económica especial no atraerá inversiones por sí misma y que el Gobierno tiene que modificar sus políticas contrarias a la actividad empresarial, como la falta de agilidad en los trámites aduaneros. En relación a China, Jiménez recuerda cómo inversiones chinas en otros países han supuesto endeudamiento, corrupción y escaso auge laboral. Dados los precedentes de dinero bajo la mesa en concesiones de grandes infraestructuras a China, hay voces en El Salvador que advierten de que el «secretismo» de las negociaciones con Pekín podría esconder una supuesta financiación irregular de la campaña electoral del FMLN del próximo año. El Gobierno, por su parte, niega falta de transparencia. Un acuerdo de este tipo con China podría ir de acompañado del establecimiento de plenas relaciones diplomáticas con ese país, rompiendo las que están vigentes con Taiwán. Hasta hace unos pocos años, Centroamérica era la única región del mundo en la que sus integrantes seguían reconociendo diplomáticamente a Taiwán frente a China. Poco después de acceder al poder en 2009, el FMLN consideró la posibilidad de romper las relaciones con Taipéi, pero finalmente no lo hizo.
23-07-2018 | Fuente: abc.es
Los paramilitares aterrorizan a la Iglesia en Nicaragua
Los paramilitares leales a Daniel Ortega, en connivencia con la Policía, han impuesto el terror en Nicaragua que se ha extendido a numerosas ciudades del país. La Iglesia católica se ha convertido en uno de los principales objetivos de estos grupos violentos, algo que el presidente del país ha alentado al desautorizar el pasado jueves los obispos como mediadores en el diálogo y calificarlos de «golpistas». El arzobispo de Managua, el cardenal Leopoldo Brenes, ha denunciado que la Iglesia está siendo «perseguida». Las informaciones de los medios locales, así como de organismos internacionales de derechos humanos y de la propia Conferencia Episcopal nicaragüense reflejan el estado de terror impuesto por los paramilitares que apoyan al líder sandinista en un país cada vez más polarizado. El diario «La Prensa» recoge que en ciudades como Granada, Rivas, Matagalpa, Jinotega, Masaya, Carazo, Chontales, León, Chinandega y Estelí los integrantes de estos grupo, en coordinación con la Policía del régimen, llevan a cabo labores de intimidación, represión, persecución, secuestro y captura de personas consideradas opositoras del Gobierno. En el caso de la ciudad de León, por ejemplo, indica que los paramilitares se encuentran acuartelados en la casa departamental del Frente Sandinista, en el barrio San Felipe, y otros armados en la delegación central de la Policía, desde donde saldrían a patrullar en zonas donde se han levantado barricadas. Tanto el Frente Sandinista como la Policía de la ciudad advirtieron de que no permitirían instalar nuevas barricadas ni que se produjeran más cortes de calles, mientras persiguen, hostigan y amenazan a los participantes en las marchas opositoras. Asesinatos y torturas Este mismo medio alerta de detenciones arbitrarias por paramilitares y agentes de la Policía Nacional a quienes participan en las protestas contra del régimen de Ortega. En este sentido, en las redes sociales se denuncian detenciones de amigos y familiares en las ciudades de Matagalpa y Masaya. Tanto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) han señalado al gobierno de Daniel Ortega por la crisis en el país. «La respuesta de represión a las protestas ejercida por el Gobierno de Nicaragua, ha tenido como consecuencia una grave crisis de derechos humanos», denunció el pasado junio la CIDH. La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos ha informado de ejecuciones extrajudiciales, tortura, detenciones arbitrarias y atentados contra la libertad de expresión. Las actuaciones violentas se ceban últimamente con la Iglesia. En las últimas semanas, se han denunciado ataques, robos y profanaciones de templos por parte de simpatizantes y civiles armados enmascarados afines al Gobierno en parroquias de Carazo, Masaya, Managua, Granada, Matagalpa y Estelí, informa «Nuevo Diario». En esta línea, señala que obispos y sacerdotes fueron agredidos el pasado día 9 en Diriamba, en el departamento de Carazo, por parapolicías y simpatizantes del Frente Sandinista. Como en Irak e India El cardenal Leopoldo Brenes denunció el pasado domingo la persecución. «La Iglesia es una santa, católica, apostólica y perseguida, porque vemos que en Irak, está siendo perseguida; en la India creo que también; es parte de la Iglesia, siempre ha sido perseguida, nosotros no vamos a estar ajenos. Sin embargo, sentimos la cercanía del pueblo», señaló el también arzobispo de Managua, que ofició una misa en la capilla de la Divina Misericordia, donde agentes de Policía y parapoliciales atacaron con armas de fuego por servir de refugio a los manifestantes. Después de que el propio Daniel Ortega hubiera invitado el pasado mayo a los obispos a ejercer como mediadores en el diálogo nacional entre el Gobierno y quienes se oponían a sus políticas, el presidente de Nicaragua cargó contra los prelados en la celebración del aniversario 39 de la revolución sandinista. A su juicio, «se descalificaron como mediadores y testigos» del diálogo al pedir, como salida a la grave crisis, que adelantara a marzo del año que viene las elecciones de 2021. Los integrantes de la Conferencia Episcopal de Nicaragua tienen prevista este lunes una reunión en la que van a decidir si permanece o no en el diálogo como mediadores y testigos. Mientras, Cáritas Española expresa su solidaridad y cercanía con Cáritas Nicaragüense, la Iglesia de ese país y toda la ciudadanía que son víctimas de «la represión y la violencia por parte de los paramilitares pro-gubernamentales». Así mismo, exmandatarios agrupados en la Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA), entre ellos José María Aznar, denuncian «las violaciones graves, sistemáticas y generalizadas de derechos humanos» en Nicaragua y de Venezuela y mostraron su «preocupación por el silencio, la celosa prudencia, o el giro de comportamiento de algunos actores fundamentales de la opinión mundial, como el Estado Vaticano y ahora el Gobierno de España, ante las atrocidades que hoy ocurren en América Latina a manos de gobiernos abiertamente dictatoriales».
23-07-2018 | Fuente: abc.es
Daniel Ortega resiste tres meses de protesta en Nicaragua gracias a la represión
La crisis en Nicaragua se extiende mientras que el diálogo nacional para superarla sigue estancado y crecen las denuncias de violaciones de derechos humanos cometidos por oficiales del Gobierno de Daniel Ortega y grupos parapoliciales, y que ya causaron la muerte de 277 personas y más de 2.000 heridos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Las protestas contra Ortega se iniciaron el 18 de abril pasado, por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra. 18 de abril. Reforma de las pensiones Ciudadanos nicaragüenses salieron a las calles a protestar en contra de una reforma por decreto del presidente Daniel Ortega de la Seguridad Social. Durante el día se registraron varios enfrentamientos entre jubilados y estudiantes, y las fuerzas de seguridad Estado. 19 de abril. Inicia la represión Rosario Murillo y Daniel Ortega - AFP La Policía Nacional de Nicaragua estuvo desplegada por toda la ciudad de Managua en motines para retirar a los manifestantes usando gases lacrimógenos y balas de goma. Varias escuelas y universidades del país suspendieron sus actividades por órdenes del Ministerio de Educación. La vicepresidenta y esposa de Daniel Ortega, Rosario Murillo, compareció ante los medios del Estado para confirmar el fallecimiento de tres personas y ordenó iniciar una investigación para castigar a los culpables. La Primera Dama calificó las muertes como «crímenes de odio». Las manifestaciones culminaron ese día con al menos 33 heridos y el cese de cinco noticieros de televisión. 22 de abril. Ortega revoca los recortes sociales Daniel Ortega da marcha atrás a los recortes sociales que se han cobrado más de treinta muertos y un centenar de heridos. Las protestas toman otro giro y los manifestantes comienzan a pedir la renuncia del presidente. El periodista Miguel Angel Gahona ha muerto este domingo al recibir un disparo mientras hacía una retransmisión en directo por Facebook. 23 de abril. Gobiernos piden fin de la violencia Los gobiernos de Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay y Perú hicieron una llamada urgente a detener los enfrentamientos en Nicaragua, que han causado «numerosas víctimas fatales y heridos» los últimos días, informó un comunicado conjunto distribuido en Lima por la Cancillería peruana. Estudiantes universitarios, los protagonistas de las mayores protestas contra el Gobierno en años, afirmaron que, pese a la anulación de la reforma de la seguridad social que hizo detonar la crisis, mantendrán la lucha hasta ver al presidente fuera del poder. 24 de abril. Liberación de los detenidos Estados Unidos ha ordenado evacuar a las familias de su personal diplomático en Managua, debido a los disturbios que se han desatado por la violenta represión de las protestas. La Policía Nacional de Nicaragua concluyó el proceso de liberación de los detenidos, una de las condiciones de los empresarios y la Iglesia para iniciar un diálogo y superar una crisis que ha causado al menos 28 muertos, según ONG local. 25 de abril. El papel de la Conferencia Episcopal El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ha aceptado la participación de la Conferencia Episcopal del país como mediadora y testigo en el diálogo sobre la reforma de la seguridad social entre el Gobierno y el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep). 29 de abril. Marcha multitudinaria Manifestación multitudinaria - EFE Decenas de miles de nicaragüenses han participado en la capital del país, Managua, en una multitudinaria marcha «Por la Paz y la Justicia» convocada por la Iglesia católica, la segunda gran manifestación que se produce en menos de una semana después de las protestas estudiantiles que se saldaron con al menos 34 muertos, aunque varias organizaciones de Derechos Humanos cifran el número de víctimas mortales en más de 60. 5 de mayo. Movimiento estudiantil Nace la coalición universitaria formada por los cinco movimientos estudiantiles más representativos: Movimiento Universitario 19 de Abril, Movimiento Estudiantil 19 de Abril, Alianza Universitaria Nicaragüense, Movimiento Universitario 19 de Abril UNA, Coordinadora Universitaria por la Justicia y la Democracia. 13 de mayo. El Ejército «no reprimirá más» AFP En un comunicado, las Fuerzas Armadas pidieron «poner fin a la violencia»: «Somos las mismas personas en uniforme, estamos trabajando para ellos y, por lo tanto, estamos haciendo un llamamiento para que se ponga fin a la violencia y acciones que nos desestabilizan». «No vamos a reprimir» a los manifestantes porque «creemos que el diálogo es la solución» para resolver la crisis actual, declaró a AFP el portavoz del Eército, el coronel Manuel Guevara. 22 de mayo. España pide fin a la represión España pidió al Gobierno de Nicaragua que ponga fin a las actuaciones violentas de las fuerzas de seguridad y grupos irregulares armados, que se garantice el libre ejercicio de los derechos de expresión y manifestación y que se investiguen los hechos acaecidos en los últimos días en ese país. La petición fue transmitida por el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, al ministro asesor para Política y Asuntos Internacionales de la Presidencia de Nicaragua, Sidartha Francisco Marín Arauz, con quien se reunión en Madrid. 24 de mayo. Suspensión el diálogo Apenas una semana ha durado el diálogo de paz en Nicaragua entre el Gobierno y representantes de la sociedad civil, principalmente estudiantes y empresarios. Solo seis días después de que dieran comienzo las conversaciones, la Conferencia Episcopal anunció la suspensión del diálogo nacional debido al gran desacuerdo entre las partes, una noticia que podría volver a desencadenar el estallido de manifestaciones violentas que han arrasado el país durante el último mes. 30 de mayo. Marcha del día de las madres REUTERS Con motivo del día de la Madre, los manifestantes convocan una gran protesta el 30 de mayo pidiendo la salida de Ortega de la presidencia. Las madres marcharon con pancartas con los rostros de sus hijos asesinados por la represión del Estado. 7 de junio. Reanudar el diálogo EFE La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) se reunió con Daniel Ortega, en un intento para tratar de reanudar el diálogo nacional. De acuerdo con un comunicado de la CEN, este encuentro tuvo lugar para tratar temas como la justicia y democracia Nicaragua, después de que 127 personas hayan fallecido durante las violentas protestas que arrasan el pequeño país centroamericano. Los obispos cancelaron el diálogo el 31 de mayo, después de que Ortega volviera a recurrir a la represión como método para disuadir una masiva protesta en su contra. 13 de junio. Huelga nacional La patronal de Nicaragua convoca una huelga nacional para presionar a Ortega. Exige al mandatario que cese la represión y acepte negociar su salida pacífica de la crisis y pide una agenda para el adelanto de las elecciones. 16 de junio. Niños calcinados Al menos siete personas de una misma familia murieron entre ellos tres niños, a raíz de un incendio provocado en una casa de tres pisos, que también funcionaba como un negocio, en un barrio del este de Managua, informaron los bomberos. Cuatro de los siete fallecidos, dos varones y dos mujeres, estaban completamente calcinados, según la Dirección General de Bomberos, adscrito al Gobierno. 8 de julio. Adelanto de elecciones Daniel Ortega en una marcha oficialista - REUTERS El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, rechazó el sábado dejar el poder antes de tiempo y adelantar las elecciones de 2021 en marzo de 2019, como le pide la oposición como método para solucionar la crisis que atraviesa el país. La propuesta fue realizada por la La Alianza Cívica por la Justicia -estudiantes, empresarios y organizaciones civiles-, además de instituciones como la Organización de Estados Americanos (OEA) y varios países como Estados Unidos. 11 de julio. Ataques a obispos La Conferencia Episcopal de Nicaragua descartó abandonar la mesa de diálogo nacional a pesar del ataque verbal y físico que sufrieron un grupo de obispos el pasado lunes en Diriamba, una ciudad a una hora de Managua. Entre otros, el cardenal de Nicaragua, Leopoldo Brenes y el nuncio apostólico, Stanislaw Waldemar Sommertag, fueron agredidos a las puertas de la basílica de San Sebastián por un grupo paramilitar formado por seguidores de Daniel Ortega, el presidente del país que atraviesa una crisis que desde el 18 de abril se ha cobrado la vida de 320 personas. 15 de julio. Atrincherados en la iglesia Familiares de los jóvenes asesinados - AFP Al menos 60 estudiantes opositores han sido liberados en Managua tras pasar más de doce horas atrincherados en la iglesia Divina Misericordia, al sur de la capital nicaragüense. Los jóvenes ocupaban la capitalina Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua desde hace semanas. Allí habían levantado barricadas y se defendían con morteros. Al menos dos estudiantes perdieron la vida en la operación y 16 resultaron heridos. 18 de julio. Ataque al bastión de oposición El Gobierno de Nicaragua lanzó un fuerte ataque contra la comunidad indígena de Monimbó, al sur de Masaya (oeste), una de las que mayor resistencia ha opuesto al presidente Daniel Ortega. Las carreteras que van hacia Masaya fueron cortadas por la Policía Nacional en distancias de hasta 15 kilómetros antes de llegar a la ciudad. 19 de julio. Aniversario sandinista El presidente de Nicaragua se dio un baño de masas jaleado por miles de simpatizantes del FSLN, que celebraron con el mandatario el 39º aniversario de la revolución sandinista, ondeando banderas rojinegras que alfombraron la Plaza de la Fe de Managua. Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo en la celebración del aniversario - AFP 21 de julio. Marcha del pueblo «¡Pueblo, únete!», «¡El pueblo unido jamás será vencido!» y «¡Libertad para los presos políticos!», «Queremos libre nuestra Nicaragua» fueron algunas de las consignas gritadas por los manifestantes autoconvocados, que portaron centenares de banderas del país. Más de un millar de personas se manifestó en la capital de para exigir que cese la represión y la violencia que mantiene el Gobierno de Daniel Ortega.
22-07-2018 | Fuente: elpais.com
El día a día de una nueva revolución
Con más de 300 muertos en tres meses, Nicaragua se encuentra sumergida en una crisis socio-política que parece ser tan solo el inicio de una nueva era para el país centroamericano
22-07-2018 | Fuente: abc.es
Sergio Ramírez: «Espero que no se repita la historia de Nicaragua y las armas no se impongan a la sociedad civil»
Tanto la cuenta de Twitter como de Facebook del escritor S ergio Ramírez muestran la misma imagen: una ilustración de dos niños que, colgados de sendos globos, ascienden al cielo. La ilustración, de Otero, es un homenaje a los dos menores que perecieron el pasado 16 de junio en su casa de Managua durante un incendio presuntamente provocado por las fuerzas progubernamentales afines al presidente Daniel Ortega. En aquel incendio, producido en el marco de las protestas contra el gobierno, murieron seis miembros de la misma familia. Tres semanas antes, cuando recogió el premio Cervantes en Alcalá de Henares, Ramírez dedicó sus primeras palabras para recordar a las víctimas de las protestas que habían comenzado apenas cinco días antes en su país, Nicaragua. Se han cumplido ya tres meses de los enfrentamientos entre la oposición y las fuerzas gubernamentales y el número de muertos se acerca a los 400, mientras que los heridos asciende a casi 2.000. Desde que comenzó el conflicto el escritor nicaragüense se ha convertido en «portavoz» y «cronista» , en medios de comunciación y redes sociales, de esta tragedia. ¿Ese 23 de abril pensó que la situación derivaría en lo que es hoy: una represión armada contra la sociedad civil? Ortega está ensordecido por el éxito de la represión desmedida de sus fuerzas paramilitares No, me pareció una explosión de euforia contenida que iba a encontrar algún cauce de diálogo, sobre todo porque la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CNE) ya estaba actuando como mediadora y la sociedad civil se estaba movilizando. Uno tiende, ingenuamente, a pensar en el grado de civilización, y me he encontrado que aquí no hay ninguno. Este asunto ha ido hacia el salvajismo más espantoso que uno tiene en la memoria. El número de muertos, heridos, perseguidos.. se ha multiplicado. Los que protestan están siendo tratados como delicuentes.. Ha habido una gran degradación de la situación. Ayer mismo [durante la celebración del 39 aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista] lo que hizo Ortega fue criminalizar a los obispos de la CEN, calificándolos de «golpistas», cuando ellos han sido los mediadores. Los está demonizando y echándoles la culpa, como si fueran los caudillos de una revuelta que quiere derrocarlo. El deterioro ha sido tan grande que si antes pensabamos que Ortega podía ser lo suficientemente razonable, y que aceptaría que su tiempo había terminado y que había que abrirse a una salida negociada, dando la oportunidad de formar un nuevo gobierno, esas esperanzas ya las he perdido. Ahora veo a alguien ensordecido por el éxito de la represión desmedida de sus fuerzas paramilitares. No veo salida por medio de un diálogo, sobre todo después de criminalizar a los obispos. Eso es cerrar las puertas al diálogo. Aunque el cardenal Brenes ha afirmado que continuará con la negociación porque lo considera su deber evangélico. Pero va a ser muy difícil. Usted cree incluso que detrás de esta criminalización de los obispos existe una estrategia planeada.. Creo que la intención de Ortega es apartar a los obispos del diálogo y buscar a un mediador más complaciente, que sería el SICA (Sistema de la Integración Centroamericana), que emitieron una resolución tibia hace dos semanas, en la reunión de presidentes en la República Dominicana, llamando al diálogo y pidiendo el cese de la violencia de ambas partes, como si hubiera dos partes armadas, y no las hay. Si fuera así, la situación ha cambiado porque en la votación de la OEA de esta semana, ellos votaron contra Ortega: Guatemala, Honduras, la República Dominicana, Costa Rica, Panamá.. excepto el Salvador, que se abstuvo. La posición internacional de Ortega es muy débil como para exigir que la CEN deje de mediar. Los obispos aquí son muy respetados por todos por el papel ejemplar que están desempeñando. El detonante de las protestas fue la reforma del Instituto de la Seguridad Social, pero realmente ya había un mar de fondo de malestar social contra el gobierno de Ortega.. Hoy ya nadie se acuerda de la reforma de la Seguridad Social, eso ha pasado a ser secundario, pero abrió la compuerta de unas aguas que se desbordaron. Había una cólera contenida por los desmanes del gobierno, los abusos, la corrupción, el autoritarismo, la ausencia de instituciones civiles.. La gente se levantó por la democracia. Usted luchó junto con Ortega contra la dictadura de Somoza, y formó parte de su primer gobierno como vicepresidente, del que luego se desmarcó. ¿Qué ha pasado para que en estas cuatro décadas Ortega haya pasado de libertador a dictador? Todo lo que la revolución significó, en 2006 ha desaparecido completamente, solo queda la postura retórica de ese discurso antiimperialista, antioligárquico La revolución no tuvo un líder único, y los verdaderos líderes, a los que la gente respetaba, como Carlos Fonseca, murieron. Tras ellos no había un liderazgo definido. El fenómeno de Ortega se fue formando poco a poco, gracias a maniobras, alianzas, por lo que resultó el dirigente electo para representar al gobierno de la revolución, quizá porque era el menos hábil y el menos carismático. Se buscaba a un líder que no hiciera ola frente a todas las luchas de poder que había. La transformación de Ortega como caudillo único se produce una vez que la revolución pierde el poder en 1990 frente a Violeta Barrios de Chamorro. El Frente Sandinista de entonces desaparece y se producen enfrentamientos internos entre los que queríamos la democracia y los que preferían la línea autoritaria, de la que Ortega se declara líder. Ahí comienza esta deriva que se consolida a través de pactos políticos. Y en 2006 ya empieza a concentrar en sus manos todo el poder, pero no en nombre de una idea o de un proyecto revolucionario, de un poder familiar y personal. Todo lo que la revolución significó, en 2006 ha desaparecido completamente, solo queda la postura retórica de ese discurso antiimperialista, antioligárquico.. que es solo un cascaron, por debajo está un gobierno que lo único que busca es la concentración de poder y alianzas contranatura, con grandes empresarios. Algo que se rompe, y por lo que en parte está aislado. También le aisló internacionalmente la victoria en las elecciones de 2016, consideras ilegítimas, en las que no participó la oposición y la abstención fue del 70%. Sí, porque Ortega gana las elecciones como las gana Kim Jong-il en Corea del Norte, con más del 70% del voto, pero a través de unos procesos electorales en los que la gente no va a votar porque sabe que el aparato electoral está controlado por el poder, nadie confía en él. Hubo una enorme abstención. Existen muchos paralelismos entre los gobiernos de Nicaragua y de Venezuela, que también sufrió cuatro meses de protestas el verano pasado, y sus últimos comicios no han sido reconocidos por la comunidad internacional.. El desempleo que se ha producido con esta crisis alcanza los 300.000 puestos de trabajo, se han fugado más de 500 millones de dólares del país Hay similitudes, pero también diferencias. El aparato de poder de Venezuela es muy distinto, y descansa sobre todo en un enorme Ejército parasitario, que dispone de enormes recursos. Por otro lado, descansa en una enorme producción petrolera que aunque está disminuida, siempre funciona. Aquí no existe ni el ejército clientelista que tiene Maduro, ni la producción petrolera. El Ejército nicaragüense se ha mantenido, hasta ahora, al margen de esta situación. La fuerza bruta la ha puesto Ortega en manos de la Policía y de los paramilitares. Por otro lado, Nicaragua tiene una economía muy pequeña, diez veces más pequeña que la de Costa Rica. El desempleo que se ha producido con esta crisis alcanza los 300.000 puestos de trabajo, se han fugado más de 500 millones de dólares del país, cuando las reservas netas no alcanzan más que los 2.000 millones de dólares. Estas no son las proporciones de la economía de Venezuela, por mucho que se encuentre en ruinas. De manera, que en ese sentido Ortega es mucho más frágil que Maduro. Se ha hablado de la existencia de reuniones de emisarios de EE.UU. con Ortega en las que se habría pactado un adelanto electoral a 2019, pacto del que al final se habría echado atrás el presidente nicaragüense.. Hay una cosa muy llamativa del discurso de Ortega durante la celebración del 39 aniversario del triundo de la Revolución Sandinista, en el que se dedicó a atacar a los obispos y no dijo nada de EE.UU., de la derrota que sufrió en la OEA, que lo aisla, ni del secretario general Almagro, que una de las reuniones dijo que él había pactado con Ortega el adelanto de las elecciones, y que este se había echado para atrás. Si Ortega ha discutido con la OEA, habría tenido que discutir también con EE.UU. este adelanto. De esto no ha hablado nada. A una militancia enardecida, fanática, que es la que le sigue, no le va a decir que le obligaron a afirmar que le forzaron a pactar unas elecciones anticipadas. En el momento que diga que hay que buscar una salida, adelantar las elecciones, todo ese tinglado se desarma. Ortega ha convencido a los más fánticos no solo de que se queda hasta 2021, sino que se queda para siempre. Uno de los lemas que se coreaba ayer es «Daniel se queda, Daniel se queda..», que es defensivo; muy parecido al de Somoza en 1979: «No te vas, te quedás; no te vas, te quedás». ¿Hay todavía posibilidad de alcanzar una solución pacífica después de tantos muertos? Tiene que haberla. Qué otra salida podría tener el país: ir con Ortega hasta 2021 y que se vuelvana producir unas selecciones fraudulentas, eso es imposible. La gente tiene un límite de resistencia que ya llegó a su fin. Si Ortega se quedó sin el apoyo de la sociedad civil, de los empresarios, de los obispos.. está en una situación de aislamiento. Él finge, falsifica las imágenes en televisión, de tener más respaldo del que realmente tiene, pero la verdad es que tanto políticamente como socialmente está aislado. La gente no va a dejar de resistir, buscará otras formas de presión; y estoy hablando de una resistencia cívica. Lo que menos quisiera es hablar de una guerra civil, porque no le conviene a Nicaragua. Hay que recordar que la guerra para quitar a Somoza costó 20.000 vidas, y la siguiente guerra civil del sandisnismo y contrarrevolucinarios costó otros 20.000 muertos. Era un país de 4 millones de habitants entonces, hoy somos seis. Somos un país pequeñito. Ojalá que la cuota que hemos tenido que pagar de sangre sea esta, y se logre una solución negociada a pesar de la sinrazón de Ortega. Rechazo que una guerra civil sea la solución. Siento que por primera vez tenemos la oportunidad como país de encontrar una salida cívica a una situación de conflicto frente a un gobierno dictatorial, que nos dé instituciones nuevas, firmes, transparentes; y no un nuevo caudillo militar triunfante de una guerra civil que vuelva a repetir la historia que hemos vivido siempre: aquí las armas siempre se han impuesto sobre la sociedad civil. ¿La comunidad internacional está haciendo lo suficiente para ayudar a Nicaragua? Cada vez está haciendo más. Hace un mes había más indiferencia. Lo ha demostrado la votación de la OEA, que apoyó, con 21 votos a favor, la exigencia de un adelanto electoral, mientras solo tres votaron en contra. Esta es una derrota muy fuerte. Si Ortega no cumple la resolución, de impulsar un verdadero proyecto de paz y que retire a los paramilitares, se le aplicaria la Carta Interamericana, que requiere de 24 votos. Ahora, creo que la Unión Europea, a parte de declaraciones de España o Alemania, siento que tiene que hacer mucho más porque tiene mucho prestigio en América Latina. Una declaración unánime señalando lo que está sucediendo en Nicaragua seria de gran importancia.
22-07-2018 | Fuente: abc.es
Así desmanteló Daniel Ortega las instituciones de Nicaragua hasta convertirse en dictador
Tiene las alas cortas y los colores brillantes. Al guardabarranco lo nombró ave nacional de Nicaragua Anastasio Somoza en 1971, una de las muchas ironías que presenta la grotesca repetición de la historia nicaragüense en este nuevo tumbo revolucionario. A las crías las tiran al barranco para que aprendan a volar «y así me lancé yo, nadie me dio preparación ninguna». No le entrenó la CIA ni le dio armas Cuba. Ni siquiera le adoctrinó ningún partido político. Hasta hace tres meses el comandante Guardabarranco se consideraba «un ciudadano modelo» que nunca se imaginó a sí mismo haciendo las cosas que hace hoy. Le ha tocado amenazar a la directora de un hospital para que atendiera a los heridos, defender las barricadas y encontrar casas de seguridad para su gente en la clandestinidad. Él mismo anida en las lomas y cambia de cama cada noche desde que el martes el gobierno de Daniel Ortega embistió con toda su fuerza paramilitar contra Monimbó, el último reducto rebelde de la emblemática Masaya que le diera la victoria al Frente Sandinista hace exactamente 39 años. Esta cría no lo vio, nació en 1990. Ortega es prácticamente todo lo que ha conocido como presidente en su vida adulta. Formaba parte de la Nicaragua complaciente que había aceptado el desmantelamiento de las instituciones a cambio de un modesto bienestar económico que convirtió al segundo país más pobre de Centroamerica en la tercera economía de mayor crecimiento en el continente, según las previsiones que hizo para este año el Banco Mundial. Le elogiaba el Fondo Monetario Internacional (FMI), aumentaba el turismo, las exportaciones y la inversión extranjera. Iberia planeaba vuelos directos entre Madrid y Managua. Era el país más seguro de Centroamérica, el narcotráfico pasaba de largo respetando pactos secretos, los salvadoreños pedían asilo político en sus fronteras. La figura del comandante de la revolución convertido en dictador era tolerada, «hasta la Iglesia miraba para otro lado», recuerda. De camino a recoger el Premio Cervantes de este año, el escritor Sergio Ramírez, que estaba junto a Ortega cuando triunfó la revolución y fue su vicepresidente en 1985, decía tener «la idea extravagante» de que una generación agota sus posibilidades de cambio, «pero llega un momento en que otra recupera esos ideales y los echa a andar de nuevo». Mostraba un cierto deje de nostalgia, porque a sus 75 años no pensaba que lo fuera a ver. A esta generación «colgada de internet» que sólo veía movilizarse con el fútbol la creía fruto del individualismo «que comenzó a comerse los sesos de la gente en los 90», cuando se derrumbó lo que se llamó el socialismo real «y pensar en los demás se quedó demodé». Sentía una juventud ausente, sin imaginar que sería como ese pájaro tropical que permanece quieto y silencioso antes de lanzarse sobre los insectos. Quién se iba a imaginar que les importaba la ecología. La chispa de la protesta El chispazo de la movilización fue un incendio casi bíblico que hizo arder la reserva de Indio Maíz y la leña seca de la revolución. «Así ocurren los milagros», suspira el escritor. En una semana de desidia gubernamental las llamas cruzaron tres ríos y carbonizaron 5.400 hectáreas del pulmón centroamericano. Costa Rica puso en la frontera 40 bomberos con diez vehículos, pero el gobierno nicaragüense los rechazó. Había planes de infraestructura para esas tierras. Ardía la sangre de los estudiantes y de los campesinos en las calles «porque lo que nos estaban quitando no era la tierra, sino el país». Hasta que un diluvio igual de bíblico puso fin al incendio de la reserva, pero no a la avaricia del gobierno. Las imágenes de la policía golpeando a los jubilados que reclamaron la bajada de sus pensiones puso en armas a esos estudiantes movilizados que, sin saberlo, llevaban dentro la semilla de la revolución. «Los sandinistas nos enseñaron», les da crédito Guardabarranco. Con su lente afilada, el pulitzer de fotografía Javier Bauluz les ha llamado «los nietos del sandinismo». Sus padres fueron los cachorros del Servicio Militar Patriótico que defendieron al país de la contra financiada por Reagan. Sus abuelos estuvieron del lado de Ortega, de 72 años, aunque no lucharon con él porque estaba refugiado en Costa Rica después de robar un banco. Volvió al país con el triunfo de la revolución. Como ahora, ellos pusieron los muertos y él se quedó con el poder. Ellos pueden dar fe de las diferencias entre esas dos revoluciones que se cruzan en la historia y en las redes sociales con portadas en blanco y negro de la época de Somoza, tan marcadamente similares y aun así, tan diferentes. «¡Este es peor que Somoza!», jura en la calle Julián Bander. «Ellos estaban mejor armados que la Guardia Nacional. Tenían rifles Galil, M16, FAL, AK-47.. ¡Hoy la lucha es desigual! Los pobres chavales andan con tirachinas y morteros caseros que llenan de pólvora y disparan a manos. ¡Son unos asesinos!». Cada injusticia ha sido una chispa que ha incendiado la hoguera de los agravios. En los últimos once años de gobierno, Ortega ha desmantelado las precarias instituciones para permitir la victoria con un 35% del voto, la reelección indefinida, el debilitamiento de otros partidos políticos, la captura del Consejo Electoral, el sometimiento de la Asamblea Nacional y del poder judicial. De ahí que el lema de la nueva revolución sea «Justicia y Democracia». La consolidación del poder con las bases se produjo a través de un férreo control estatal que requería militancia al Frente Sandinista para cualquier actividad y priorizaba la lealtad partidista a la titulación. «Por eso los gobiernos populistas tienden a ser tan ineficientes», explica Roberto Courtney, director ejecutivo de la fundación Ética y Transparencia, que trabaja en sistema electoral y gobernabilidad. No compran votos, «los alquilan», aclara. Cuando languideció la financiación venezolana tuvo que aplicar la austeridad para seguir manteniendo ese clientelismo político que aún aspira a robustecer para eternizarse en el poder. Previsiones económicas a pique Muchas cosas han cambiado en estos tres meses. Las previsiones económicas se han ido al garete. Nicaragua ya no es «la nueva Costa Rica» que celebraba en febrero la revista «Travel+Leisure». Ha roto la alianza con los empresarios, ha tiroteado las iglesias, ha formado un ejército paramilitar con el que sembrar el terror y ha secuestrado y torturado a jóvenes desarmados «que por supuesto fueron a esconderse bajo las sotanas de los curas», otorga. Ni todas las lágrimas de Nicaragua han podido apagar el incendio. En ese proceso se ha revelado como un sangriento dictador dispuesto a matar para mantener el poder. «Y una cosa es estar cómodo con un autócrata y otra con un asesino», reflexiona el director de Ética y Transparencia. Ortega ha perdido las alianzas sobre las que cimentó su status quo y la financiación para su populismo. El canto del guardabarranco al amanecer es hoy el de su ocaso.
21-07-2018 | Fuente: elpais.com
La nueva revolución de Nicaragua
El país se adentra en una fase de incertidumbre después de que Ortega elevase la represión y ante la certeza de que sus críticos no van a ceder en las protestas
21-07-2018 | Fuente: abc.es
«Mamá, perdóname, lo hice por mi patria»: el grito desesperado de los jóvenes atrincherados en Managua
«Por favor ayúdennos, Aquí morimos todos, Mamá, perdóname, lo hice por mi patria», dicen jóvenes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) desesperados en varios videos que circulan en las redes y se han hecho viral, tras los más de tres meses de protestas en contra del régimen de Daniel Ortega. En el vídeo se oyen ráfagas y se ve a chicos agachados detrás de las barricadas antes de refugiarse en la parroquia. «Vinieron todos con armas de fuego, a matar», aseguró un joven en la iglesia. «No podemos salir, estamos acorralados», gritó otro. muchachos despidiéndose de sus familiares, mientras piden ayuda en la UNAN, debido al ataque de balas de fuerzas parapoliciales. #SOSNicaragua pic.twitter.com/ZeDUDIGXdI? ??? Nica Vandálica ??? (@vandalica88) July 13, 2018El grupo de jóvenes se refugió en la parroquia, aneja a la UNAN, a donde estaban trasladando a estudiantes heridos que llevaban varias semanas encerrados en la sede universitaria para pedir la renuncia del presidente Daniel Ortega. Dos jóvenes murieron en el ataque perpetuado por las fuerzas del Gobierno contra una iglesia en Managua, donde estaban atrincherados decenas de estudiantes. El conflicto que deja más de 270 muertes, unos 2.000 heridos y medio millar de detenidos. en tres meses. «Es urgente que cesen de inmediato los ataques que en este momento suceden en contra estudiantes de la UNAN y la Iglesia», escribió en Twitter la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas.
21-07-2018 | Fuente: elpais.com
Ortega ataca a la Iglesia y tilda de golpistas a los obispos de Nicaragua
El presidente arremete contra los religiosos durante la celebración del 39 aniversario de la revolución sandinista. La Iglesia convoca a los feligreses a una jornada de ayuno y exorcismo
21-07-2018 | Fuente: elpais.com
Venezuela ofrece apoyo para defender a Daniel Ortega
El canciller Arreaza acusa a EE UU de interferir en Nicaragua