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Noticias de nicaragua

28-07-2018 | Fuente: abc.es
El sandinismo histórico le da la espalda a Ortega
Daniel Ortega y esposa, la vicepresdiente Rosario Murillo, parecen vivir en otra realidad muy diferente a la que transmiten las imágenes, los testimonios y los 450 muertos como consecuencia de las protestas iniciadas hace más de 100 días contra el gobierno nicaragüense. Mientras Murillo proclamaba este viernes una «gran victoria» y la vuelta a la normalidad en el país ?tras «tres meses de terrorismo golpista, el pueblo de Nicaragua quiere paz»?, siguen las manifestaciones. A ellas se suma ahora el rechazo declarado de algunos miembros del sandinismo más histórico contra la gestión que ha hecho Ortega de la crisis. «El principal responsable de la situación que estamos viviendo es el Estado de Nicaragua, y este tiene un gobierno que debió haber tomado todas las medidas para no llegar a estos niveles de sangría que el pueblo está sufriendo», declaró este viernes Humberto Ortega, hermano del presidente nicaragüense, a la cadena de televisión CNN. El exjefe del Ejército de Nicaragua, entre 1979 y 1995, que luchó junto a su hermano para derrocar la dictadura de Somoza, además de pedir que dejasen de operar los grupos paramilitares criticó el despido de 40 trabajadores sanitarios ?médicos, enfermeras? por haber atendido a personas que protestaban contra el gobierno. Humberto Ortega (izquierda) y Daniel OrtegaDespidos por atender heridos Estos despidos movilizaron el viernes al sector sanitario que se manifestó contra esta represalia. Una nueva protesta a la que se sumó, según confirmó el propio Humberto Ortega, la médico Tania Fonseca, hija del fundador del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Carlos Fonseca Amador, a la que se pudo ver llorando y consolando a los médicos despedidos del hospital estatal Escuela Óscar Danilo Rosales Argüello, informa Efe. Organizada por 37 asociaciones galenas, además de condenar los despidos, los manifestantes exigieron la «liberación inmediata de los médicos secuestrados en las instalaciones policiales y el cese de la persecución, estigmatización y criminalización del ejercicio médico». Protesta de los obispos La última gran protesta fue la protagonizada este sábado por los obispos, una marcha bautizada como «Peregrinación en solidaridad con los obispos y pastores», algunos de los cuales han sido víctimas de los ataques de paramilitares, así como sus iglesias, basta recordar el caso de la Parroquía Divina Misericordia de Managua, en la que fueron asesinados dos jóvenes. ¡Gracias, queridos hermanos y hermanas nicaragüenses! @CENicaragua pic.twitter.com/ZUPvzXSlIM? Silvio José Báez (@silviojbaez) 28 de julio de 2018Tras los ataques de Ortega a los obispos, a los que acusó hace unos días de «golpistas», actualmente está en el aire el papel de mediador en el Diálogo Nacional desempeñado por la Conferencia Episcopal de Nicaragua desde el comienzo de las protestas. Algo que la CEN ha pedido a través de una carta que les aclare, a la que todavía no han recibido respuesta por parte del mandatario. Así vamos en GRAN PEREGRINACIÓN en apoyo a nuestra Santa Madre Iglesia, a sus valientes Obispos, sacerdotes, religiosos y monjitas. La meta de la peregrinación es la Catedral Metropolitana de Managua. ¡Allá nos vemos! #TodosSomosLaCEN #SoyIglesia #SOSNicaragua @ReligionDigit RT. pic.twitter.com/eF25uLs15K? PeriodistaCatólicoNI (@israeldej94) 28 de julio de 2018
28-07-2018 | Fuente: elpais.com
?Tratamos con Reino Unido una salida al ?caso Assange?. Es un problema para Ecuador?
El presidente de Ecuador, Lenín Moreno, aborda en una entrevista los principales retos de su mandato y la situación regional, en la que señala la responsabilidad de Ortega en la represión en Nicaragua
27-07-2018 | Fuente: elpais.com
Imágenes en exclusiva desde las barricadas en Masaya, la ciudad rebelde de Nicaragua
Un estudiante español graba el epicentro de las protestas contra Daniel Ortega en Masaya
27-07-2018 | Fuente: elpais.com
Tres días en las barricadas de Nicaragua
Un estudiante español graba el epicentro de las protestas contra Daniel Ortega en Masaya
26-07-2018 | Fuente: abc.es
Casi 450 muertos en Nicaragua tras cien días de protestas
Lo que comenzó como una queja ciudadana por la reforma de las pensiones y la seguridad social por el gobierno de Daniel Ortega ha derivado, cien días después, en la mayor la crisis que atraviesa el Nicaragua desde los años 80. La represión a los opositores a través de la Policía del régimen y los paramilitares partidarios de Ortega ha dejado un sangriento reguero de 448 asesinados y más de 2.000 heridos, además de cientos de secuestrados o desaparecidos y un éxodo a los países vecinos de miles de nicaragüenses que huyen de la violencia, denuncia la Asociación Nicaragüense Pro-Derechos Humanos (Anpdh). La esperanza de una solución pacífica se aleja y el fantasma de la guerra civil se hace más patente. «Lamentablemente, cada día es más distante la posibilidad de recuperar prontamente la paz social en nuestro país», aseguraba esta semana a ABC desde Managua el secretario general de la Anpdh, Álvaro Leiva. Los últimos datos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) situó el miércoles en 295 el número de muertos desde el estallido de la contestación ciudadana el pasado el 18 de abril, pero la Asociación Nicaragüense Pro-Derechos Humanos la ha elevado este jueves a 448. Esta asociación asegura que el fin de semana se registraron, en solo 24 horas, más de 700 desapariciones. Según Leiva, Nicaragua atraviesa una «profunda crisis de violación de los derechos humanos». La negativa de Ortega a renunciar al poder y a convocar elecciones anticipadas ha enquistado la situación y el terror de los paramilitares, con la connivencia de la Policía, se ha extendido por el país. El ministro de Asuntos Exteriores español, Josep Borrell, ha reconocido en los últimos días que ve al país «casi en guerra civil» por la represión del Gobierno de Daniel Ortega contra los manifestantes. El proceso de diálogo que se puso en marcha el pasado mes de mayo para poner una solución al conflicto se encuentra suspendido, sin visos de que se pueda reanudar. La Conferencia Episcopal, que ha venido ejerciendo el papel de mediadora entre los manifestantes y el gobierno, ha pasado a estar bajo el punto de mira de las fuerzas represoras. El propio Ortega, durante la celebración del aniversario 39 de la revolución sandinista el pasado 19 de julio, tachó a los obispos de «golpistas», al tiempo que llamó a los manifestantes opositores «vándalos» y «terroristas» pagados por otros países para derrocar al Gobierno. Al menos siete templos han sido profanados y tanto el Nuncio de la Santa Sede como prelados y sacerdotes han sufrido agresiones, lo que ha llevado al cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua, a denunciar la «persecución» a la Iglesia católica. Este miércoles, el propio Brenes llamó a sus fieles a «no dejarse provocar» ante las agresiones sufridas. Según dijo en una «misa de desagravio por los actos irrespetuosos realizados días atrás por simpatizantes del Gobierno», «el odio lo podemos vencer con el amor que Cristo nos da». Precisamente, el vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, acusó este jueves al presidente nicaragüense de estar librando una «guerra» contra la Iglesia, según recoge Efe. «Muchedumbres respaldadas por el ejército armadas con machetes e incluso con armas pesadas han atacado parroquias y propiedades eclesiásticas. La Policía ha agredido físicamente a obispos y sacerdotes», aseguró Pence durante una cumbre sobre libertad religiosa en la sede el Departamento de Estado norteamericano, en Washington. Ataque a un medio de comunicación Tampoco los medios de comunicación se libran del acoso de los partidarios de Ortega. Un grupo de encapuchados armados intimidó a los trabajadores de la empresa ND Medios, uno de los grupos mediáticos más importantes de Nicaragua, informó este jueves «El Nuevo Diario». A todo ello se suman las consecuencias económicas por el estado de grave violencia en el país, que ha provocado el cierre de numerosos negocios y ha ahuyentado al turismo. Las protestas comenzaron el 18 de abril tras la reforma de la Seguridad Social que pretendía aplicar Ortega, que aumentaba las contribuciones de empleados y trabajadores y recortaba un 5% las pensiones. Los empresarios, que hasta entonces se habían mostrado como aliados del líder sandinista, le empezaron a retirar el apoyo, uniéndose al descontento de estudiantes y jubilados. Pese a que el presidente retiró la reforma, para entonces habían aflorado las tensiones larvadas desde hacía tiempo en el país, donde la pareja formada por Daniel Ortega y la vicepresidenta, Rosario Murillo, han consolidado un régimen de tintes autocráticos, y pidieron la renuncia del mandatario. En los comicios de 2016 en los que salió reelegido, los principales candidatos con opciones habían sido marginados.
26-07-2018 | Fuente: abc.es
El camaleón sandinista
Pocos caciques latinoamericanos pueden presumir de contar con un currículum tan epatante y variado como Daniel Ortega, el contestado presidente de Nicaragua. Revolucionario marxista en los 70, líder de un gobierno filocomunista en los 80, opositor democrático en los 90, presidente electo a partir de 2006 y ahora -como broche del círculo y vuelta a sus orígenes, pero en el bando contrario- dictador y fundador de una dinastía familiar al estilo de la de Somoza que él derrocó con sus camaradas sandinistas. O más bien al modo de la de los Castro. El estoico pueblo nicaragüense, que lleva muchas décadas sin levantar cabeza, soportó los excesos de Ortega -que nombró número dos a su mujer, y cambió la Constitución para ser vitalicio- hasta que el Gobierno aplicó en abril de este año medidas de asfixia económica. El colapso de Venezuela, el régimen amigo, que puso fin a su generosa ayuda, llevó a Managua a decretar una reducción sustancial de las pensiones y un aumento de impuestos a los trabajadores. Desde hace tres meses las protestas sociales («Las calles son del pueblo y el pueblo debe defenderlas», rezaba hasta entonces el lema de Ortega en el friso de la prensa sandinista) han sido reprimidas con una dureza insólita en el continente americano. Bajo el paraguas de una ideología marxista-leninista (que manipuló el mensaje y la épica del héroe nacionalista y liberal Sandino), Daniel Ortega ha utilizado técnicas camaleónicas para no bajarse del machito desde el triunfo de la revolución en 1979. Su primera fase fue calamitosa en términos económicos, pero la lucha contra los «contra» le otorgó oropeles. Tras un breve interludio democrático, Ortega y sus mariachis dieron a finales de los 90 un giro copernicano: pactos de gobierno con los liberales, acercamiento a la jerarquía católica (no al aborto, boda religiosa del líder con Rosario Murillo) y coqueteos con los empresarios. El triunfo en las urnas en 2006 animó a Ortega a quitarse la careta. El líder «nica» es el más débil de los tres pilares del bolivarismo, y ahora el que tiene más sangre en las manos.
26-07-2018 | Fuente: abc.es
Ministro de Exteriores de Ecuador: «La represión del Estado en Nicaragua ha sido excesiva»
En vísperas de la visita oficial del presidente de Ecuador Lenín Moreno a España, donde mantendrá encuentros con el Rey Felipe VI y, posteriormente, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez ?para firmar acuerdos en materia de seguridad e inversión económica?, el ministro de Exteriores de Ecuador, José Valencia, abordó ayer con ABC algunos de los asuntos más políticos de la agenda de su país. ?Recientemente, el Tribunal de Justicia de Ecuador ratificó la orden de prisión preventiva contra el expresidente Rafael Correa. ¿Cómo trata la Cancillería este asunto? ?La Corte Nacional emitió una medida preventiva contra el expresidente a fin de que se presente ante la Justicia y presente su versión de los hechos, dentro del juicio que se sigue contra Rafael Correa por presunto secuestro y asociación ilícita. Correa tenía que asistir a la cita con la Corte y no lo hizo, por lo que ahora el Ejecutivo Nacional está a completa disposición de la jueza por mandato legal. ?Pero Correa ha negado todas las acusaciones sobre el caso del secuestro del exlegislador Balda.. ?Eso lo tiene que determinar la Justicia. Ellos son los que tendrán que investigar si hay o no lugar a esas acusaciones. El Ejecutivo no interfiere en el proceso judicial, a diferencia de lo que ocurría en el pasado. ?En la visita del presidente Lenín Moreno a Londres no se abordó el caso de Julian Assange. Había rumores de que se le iba a retirar el asilo en la Embajada de Ecuador y sería entregado a las autoridades británicas.. ?Sobre ese asunto Ecuador ha sido muy claro. Es un tema que se debe tratar en el marco del derecho internacional con las tres partes: el gobierno británico, el ecuatoriano y los abogados de Assange. La solicitud de asilo que fue acordada en su momento tiene que encontrar una solución porque no puede estar en un asilo eterno. Pero es difícil predecir cuánto tiempo puede llevar una respuesta. ?Hace meses Moreno autorizó silenciar las comunicaciones de Assange con el exterior, cuando el fundador de WikiLeaks publicó comentarios sobre el separatismo catalán, ¿Es eso censura? ?En absoluto, Ecuador le concedió asilo a Assange sobre la base de acuerdos para ser protegido por nuestro país dentro de la sede diplomática. Estas convenciones determinan que el asilado no puede hacer pronunciamientos de orden político o que pongan en riesgo la relación del país anfitrión con terceros (España). ?En el encuentro que mantendrá hoy Lenín Moreno con Pedro Sánchez suscribirá convenios para la lucha contra el narcotráfico y la seguridad de la frontera norte. ¿Se avecina una nueva era? ?España nos brindará asistencia en materia de seguridad para la frontera norte con Colombia. Tenemos una frontera que se ha tornado cada vez más compleja por el incremento de actividades de organizaciones criminales trasnacionales en ambos territorios. ?Con respecto a sus vecinos de Latinoamérica, ¿cómo está la relación de Ecuador con el presidente Nicolás Maduro ? ?Es una relación que se ha convertido en sincera. Nuestro Gobierno ha manifestado a Caracas sus puntos de vista sobre las libertades en el país. Vemos con gran preocupación la crisis humanitaria, que ha desencadenado la salida masiva de venezolanos por la frontera. ?¿Cómo calificaría la actuación de la OEA ante la crisis de Venezuela y Nicaragua? ?Ha sido una actuación desigual. En Venezuela la OEA pudo haber sido más activa al promover un diálogo político efectivo de una manera más rápida. En cambio con Nicaragua, la Organización abordó tempranamente la crisis y tuvo mayor iniciativa para el diálogo. De hecho, al principio actuó con el apoyo del propio gobierno nicaragüense. ?¿La crisis en Nicaragua es un espejo de lo que vivió Venezuela? ?Son situaciones diferentes, en el caso de Nicaragua la represión del Estado ha sido desmedida, algo que se sustenta en las evaluaciones que ha hecho la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Nuestro Gobierno ha pedido que cese la represión y las violaciones de los derechos humanos.
25-07-2018 | Fuente: abc.es
El embajador español en Nicaragua acudió al aniversario de la revolución sandinista
El embajador de España en Nicaragua, Rafael Garranzo, asistió el pasado 19 de julio a los actos del Gobierno de Daniel Ortega para conmemorar el 39 aniversario de la revolución sandinista -en plena ola de represión contra las manifestaciones- y lo hizo a petición expresa del Nuncio de la Santa Sede en el país con el fin de mantener abierta una vía de diálogo, han explicado a Europa Press fuentes de Exteriores. Según estas fuentes, el Ministerio que dirige Josep Borrell es conocedor de esa presencia de Garranzo en los actos conmemorativos. El diplomático, aseguran, actuó igual que otros embajadores y representantes de países de la UE, respondiendo a una petición del Nuncio apostólico, Stanislaw Waldemar Sommertag, para mantener abierta la interlocución con el Gobierno en un momento clave de la crisis en Nicaragua. A juicio del Gobierno español, la situación del país exige, más que nunca, una apuesta por el diálogo, en paralelo a un llamamiento claro al fin de la violencia, cosa que el nuevo ministro ha hecho en reiteradas ocasiones desde que llegó al Gobierno. Más de 300 personas han muerto en el país desde el 18 de abril. Precisamente, el Nuncio, que lleva en el país desde junio, sufrió agresiones por parte de paramilitares afines al Gobierno el pasado 9 de julio en el interior de una basílica en la ciudad de Diriamba, junto al cardenal Brenes y al obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez. Un día después, los embajadores europeos los visitaron para mostrar su preocupación por las agresiones y apoyar su labor como mediadores. Malestar de ONGD La presencia del embajador español en los actos de Ortega ha generado malestar entre ONGD que trabajan en el país y que están muy preocupadas por la violencia desatada en el país desde el 18 de abril y por la seguridad de sus propios cooperantes. De hecho, el presidente de la Coordinadora de ONG para el Desarrollo, Andrés Amayuelas, ha avanzado a Europa Press su intención de pedir explicaciones este miércoles por la tarde al ministro Borrell. «No entendemos esto de mantener un perfil bajo y de tratar de defender los derechos humanos y a la vez aparecer en la Plaza de la Revolución. Nos parece muy grave», ha subrayado Amayuelas, que espera que el ministro clarifique esta cuestión con la Coordinadora durante la reunión de esta tarde. Asimismo, sobre la seguridad de los españoles en Nicaragua, el presidente de esta red estatal de organizaciones y plataformas sociales, muchas de ellas con proyectos en este país, ha indicado que espera que la embajada española esté haciendo bien su trabajo y tenga controlados a los españoles, mantenga contacto frecuente con ellos y los evacúe si la situación de violencia de agrava. Reuniones con las ONG Fuentes de Exteriores, por su parte, aseguran que la embajada está en permanente contacto con la colonia española. El propio embajador, acompañado de la responsable de la sección consular, ha mantenido desde entonces dos reuniones específicas con responsables representantes de las ONG y de proyectos de cooperación de comunidades y ayuntamientos que trabajan en el país, para abordar la situación. La embajada española en Managua ha publicado un aviso a la comunidad española en la que recomienda a quienes se sientan inseguros «abandonar el país por sus propios medios». Desde mayo, la página web del Ministerio desaconseja los viajes a Nicaragua. La situación de Nicaragua es una de las crisis más acuciantes con las que se ha encontrado el nuevo ministro a su llegada al Palacio de Santa Cruz. Borrell ha reclamado el «inmediato cese de la violencia» y un diálogo «sin restricciones con acompañamiento de la comunidad internacional». El Gobierno español ha dado su apoyo al proyecto de reforma política y electoral para Nicaragua de la Organización de Estados Americanos (OEA), donde España es observador, así como al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) creado para investigar los actos de violencia. El pasado viernes, la ministra portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, condenó la violencia, pidió que se investiguen todas las muertes ocurridas desde entonces -cerca de 300- y llamó al diálogo nacional. Para ello, expresó apoyo a la declaración especial del Sistema de Integración Centroamericano (SICA) y la voluntad de su Secretaría de apoyar el diálogo nacional.
25-07-2018 | Fuente: abc.es
Denuncian más de 700 desaparecidos en Nicaragua en solo 24 horas
La represión en Nicaragua continúa agravándose. El secretario de la Asociación Nicaragüense de Derechos Humanos, Álvaro Leiva, denunció este martes que en solo 24 horas, entre el sábado y el domingo pasados, se registraron más de 700 desapariciones de ciudadanos presuntamente a manos de paramilitares afines al gobierno de Daniel Ortega, de acuerdo con los últimos informes recogidos. En declaraciones a ABC, Leiva alertó de la «profunda crisis de violación de los derechos humanos» en la que se ha sumido el país, así como de la actitud «complaciente» del Ejecutivo sandinista hacia las operaciones de estos grupos que actúan «motivados por un fanatismo partidario». Las más de 700 nuevas desapariciones denunciadas se sumarían a los 329 secuestrados o desaparecidos que ya recogía el informe preliminar de esta asociación con datos de entre el 18 de abril y el 10 de julio. En él hablaba también de 351 muertos en el contexto de la represión de las protestas contra Ortega. «Este es uno de los gobiernos más crueles y más indiferentes hacia el derecho a la vida», aseguró Leiva. Manifestantes «autoconvocados» en la ciudad de Jinotega, a 163 kilómetros de Managua, informaron de que un nuevo ataque de las «fuerzas combinadas» del Gobierno dejó al menos tres muertos. Esta ofensiva se extendió durante más de ocho horas entre la noche del lunes y la madrugada del martes en el barrio Sandino, según informa Efe. Por otra parte, una estudiante de sexto año de medicina de origen brasileño, Rayneia Gabrielle Lima, fue asesinada en la noche del lunes en el sur de Managua por disparos de paramilitares, en concreto de un «balazo en el pecho que le dañó el corazón, el diafragma y parte del hígado», informó el rector de la Universidad Americana (UAM), Ernesto Medinadijo, al canal 12 de televisión local. Daniel Ortega se niega a adelantar las elecciones Entre tanto, el presidente de Nicaragua descartó dimitir o celebrar elecciones anticipadas, como exigen los manifestantes, según declaró Daniel Ortega a la cadena estadounidense Fox News. «Adelantar las elecciones crearía inestabilidad, inseguridad y empeoraría las cosas», señaló. Los comicios están previstos para 2021. Ortega negó que el gobierno haya cometido ataques contra la Iglesia o financiado a los paramilitares, que, según dijo, fueron respaldados por diputados de la oposición y carteles de la droga.
25-07-2018 | Fuente: abc.es
Seis nicaragüenses y una brasileña, nuevas víctimas de la violencia en Nicaragua
Una estudiante brasileña, tres manifestantes antigubernamentales y tres sandinistas murieron en nuevos hechos violentos ocurridos en el contexto de la crisis sociopolítica que sufre Nicaragua, que hoy dejó, además, cinco policías heridos. El Gobierno de Brasil convocó a la embajadora de Nicaragua en ese país, Lorena Martínez, para dar explicaciones sobre la muerte de la estudiante brasileña Rayneia Gabrielle Lima, víctima de disparos de supuestos paramilitares en Managua. El canciller brasileño, Aloysio Nunes, llamó además a consultas al embajador de Brasil en Nicaragua, Luís Cláudio Villafañe, para explicar también la muerte de la brasileña, señalaron a Acan-Efe fuentes de la Cancillería sudamericana. «Es una demostración de insatisfacción con lo que pasó», indicaron las citadas fuentes. Martínez fue recibida en la tarde de este martes por el subsecretario para América Latina y el Caribe de la Cancillería brasileña, Paulo Estivallet, para ofrecer declaraciones por la muerte de la estudiante. Por su parte, Villafañe está viajando de regreso a Brasil y una vez se reúna con las autoridades brasileñas volverá a Managua para continuar con su trabajo. La estudiante brasileña, según la privada Universidad Americana (UAM), en Managua, donde estudiaba sexto año de la carrera de medicina, informó de que Lima fue víctima de disparos «producto de un hecho de violencia aun no esclarecido» y pidió a las autoridades su esclarecimiento y que no quede impune. La Policía de Nicaragua sostuvo que un guarda de vigilancia privada, a quien no identificó, «en circunstancias aún no determinadas, realizó disparos de armas de fuego, uno de los cuales le impactó ocasionándole heridas». El «guarda de vigilancia privada está siendo investigado para el esclarecimiento del hecho», señaló la institución policial, sin dar mayores detalles. El Gobierno de Nicaragua, a través de su vicepresidenta y primera dama, Rosario Murillo, envió sus condolencias a la familia de la estudiante brasileña y destacó que trabajaba como especialista en medicina interna en el hospital Carlos Roberto Huembes de la Policía Nacional. La muerte de Lima se produce en medio de una crisis sociopolítica por las manifestaciones contra el presidente Daniel Ortega, cuya represión ha dejado entre 277 y 351 muertos, según organizaciones humanitarias locales e internacionales. En tanto, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, afirmó que la violencia en Nicaragua «patrocinada por el Estado» es «innegable» y acusó al Gobierno nicaragüense de ser responsable de las muertes en la ola de protestas que sacude el país desde abril. «La violencia en Nicaragua patrocinada por el Estado es innegable. La propaganda de Ortega no engaña a nadie y no cambia nada. Más de 350 muertos a manos del régimen. EE.UU. insta al Gobierno de Ortega a que ponga fin a la violencia y a que celebre elecciones adelantadas», escribió Pence en su cuenta oficial de Twitter. El vicepresidente acabó su mensaje advirtiendo a Ortega de que «el mundo está observando». El ministro de Estado del Reino Unido para las Américas, Sir Alan Duncan, expresó su preocupación por la situación que vive Nicaragua y criticó el uso excesivo de la violencia por parte de las autoridades y los afines al Gobierno. Durante la jornada, la Policía Nacional confirmó que al menos tres civiles murieron y otros cinco policías resultaron heridos en un enfrentamiento armado ocurrido en el norte de Nicaragua entre agentes del orden y manifestantes antigubernamentales. El suceso se registró en el barrio Sandino, municipio de Jinotega, cuando las fuerzas policiales realizaban labores de restablecimiento de la libre circulación en ese lugar «que estaba secuestrado por grupos de terroristas», según la Policía, en alusión a los que protestan contra el Gobierno. Por su lado, los manifestantes «autoconvocados» de la ciudad de Jinotega denunciaron que se trató de un nuevo ataque de las llamadas «fuerzas combinadas» del Gobierno, integrada por policías, antimotines, parapoliciales y paramilitares. Asimismo, la vicepresidenta Rosario Murillo informó que tres militantes sandinistas fueron asesinados en el municipio de Waslala, en el Caribe Norte, en el marco de las protestas contra el Gobierno. Murillo denunció que los tres campesinos fueron asesinados el lunes y que fueron «perseguidos, criminalizados y asesinados solo por pertenecer al Frente Sandinista». Nicaragua está sumergida en la crisis más sangrienta de su historia en tiempos de paz y la más fuerte desde la década de los años 1980, también con Ortega como presidente. Las protestas contra Ortega y Murillo comenzaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción.