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Noticias de narcotraficantes

28-11-2019 | Fuente: elmundo.es
Los Castañitas vuelven a prisión tras la decisión de la Audiencia de Cádiz
Isco Tejón asiste a la vista celebrada por el recurso que presentó la Fiscalía contra la puesta en libertad bajo fianza de los dos narcotraficantes 
21-11-2019 | Fuente: abc.es
Estos son los tres bolivarianos, «amigos» de Morales, que están incendiando Bolivia
Jeanine Añéz no logra restablecer el orden en la convulsionada Bolivia. Contener a las hordas masistas cuyo propósito es la desestabilización del país para que así Evo Morales se presente ante el mundo como el apaciguador de la patria parece un reto imposible. «El expresidente ha planificado un escenario conveniente para su retorno, estremece al país con su ejército de mercenarios y narcotraficantes que tiene tomado el centro del país. Los abasteció de armas y municiones 15 días antes de que se fuera del país», dice a ABC fuentes del comité cívico. Cochabamba, la principal trinchera del expresidente Morales, cuenta con el aeropuerto internacional Jorge Wilstermann que tiene la pista más larga de Bolivia 3.500 metros. «No lo utiliza nadie solo está en funcionamiento el hangar militar», denuncian ante lo que puediera ser un centro de operaciones del nacotráfico. Ante tanto revuelo político, la presidenta interina Jeanine Añez, única mandataria de gobierno en Latinoamérica, ha tomado una política de puño de hierro para atajar las protestas y la violencia. El polémico Decreto 4078, una especie de licencia para matar, o explicada como imnunidad para el Ejército y la Policía frente a los manifestantes ha llevado a Morales elevar el tono en sus declaraciones desde México: «Están matando a mis hermanos de El Alto que resisten pacíficamente el golpismo y luchan en defensa de la vida y la democracia». Amnistía Internacional condenó el decreto y pidió su derogación inmediata porque teme que ante la escalada de tensión en la nación no se garanticen que las fuerzas de seguridad actúen conforme con las normas y estándares internacionales. Sin embargo, Morales es el verdadero agitador de las protestas. Ayer el Gobierno de transición difundió un vídeo donde supuestamente el exmandatario animaba a «que no entre comida en las ciudades». El líder indígena dejó a sus hombres de confianza en Bolivia y son los que se han encargado de sitiar Cochabamba y bloquear los accesos a las carreteras principales del país. Los hombres de Morales Evo Morales dejó sus hilos bien ajustados antes de renunciar al cargo. Nada es genuino en los líderes bolivarianos fieles al socialismo del siglo XXI. Su afán de preservar el mando aunque no lleve su nombre trasciende las fronteras del poder. Andrónico Rodríguez: un joven sindicalero de 29 años, socialista radical y promotor de la violencia. Vicepresidente de la Federación de Cocaleros del Trópico de Cochabamba, sigue los pasos de Morales quien las lideró hace 30 años, pero como dicen «es un Evo mejorado» porque tiene estudios en ciencias políticas en la Universidad San Simón de Cochabamba. Aparece casi siempre al lado de Morales en los eventos públicos, de hecho fue el encargado de presentarlo en el acto de lanzamiento de su última campaña por la reelección. «El sucesor» del presidente, pero como aclaró Luis Fernando Camacho para ABC no para este período porque «la edad no se lo permite», es el único que sale como portavoz en los sucesos violentos de El Chapare. Ramón Quintana: «ministro del crimen» lo llama la oposición boliviana por ser el responsable de la masacre de Porvenir al declarar públicamente que iba a por los campesinos involucrados. Es un militar de carrera, ministro de la presidencia durante 13 años de gobierno moralista. Antes de dedicarse a la política, Quintana pasó por la vida militar hasta llegar al grado de mayor del Ejército, de hecho recibió su formación en la Escuelas de las Américas de Estados Unidos. Al mismo tiempo se formaba en sociología, filosofía y ciencias políticas. Dirigió una agencia estatal de fronteras oriental con Brasil entre 2010 y 2011 por lo que conoce muy bien la exportación de cocaína a Brasil por los territorios de Beni y Pando. Fue embajador de Bolivia en Cuba Actualmente no se sabe de su paradero, entra y sale del país a su conveniencia, según denuncian fuentes del comité cívico. Raúl García Linera: el hermano del exvicepresidente Alvaro García Linera, es un conocido guerrillero y terrorista que estuvo preso porque junto a su hermano fueron los responsables del secuestro de un empresario en Bolivia. También ha sido acusado de dinamitar antenas de telecomunicación, aunque no pudo ser probado por la acusación. Durante los 13 años del gobierno de su hermano, no se lo vio ejercer cargos públicos, sin embargo fue acusado de manejar entidades como la REPAC y de orquestar actuaciones paragubernamentales.
11-11-2019 | Fuente: abc.es
El «Chapito» Guzmán despierta a Sinaloa de su narcoutopía
Seis desconocidos durmieron sobre el frío suelo de la cafetería de Ana Bertha el jueves 17 de octubre. Era un día apacible en Culiacán hasta que grupos de hombres armados, ráfagas de balas, explosiones y vehículos incendiados súbitamente transformaron en una zona de guerra a la capital del mexicano estado de Sinaloa. Eran las 14.50 y el narcotráfico desató toda su furia contra la ciudad para que el Ejército liberara a Ovidio Guzmán, hijo del criminal Joaquín «El chapo» Guzmán. Ovidio acababa de ser detenido y el cártel estaba dispuesto a todo por lograr su libertad. «Nunca nos habíamos sentido atacados por el narco», dice Ana Bertha sobre ese traumático día, denominado «jueves negro», en el que la relación de Culiacán con el crimen organizado por primera vez se resquebrajó. Tres civiles muertos, las calles bloqueadas y los negocios se convirtieron en improvisados refugios donde se imploraba que terminara el horror. La ciudad era rehén del Cártel de Sinaloa y el mensaje al gobierno era claro: liberar al Chapito o las acciones contra la ciudadanía irían en aumento. Doblegado por el narcotráfico, el Gobierno mexicano optó por soltar a Ovidio. La polémica liberación de Ovidio ha sido la primera gran crisis que sufre el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador desde que tomó las riendas del país en diciembre de 2018. El músculo exhibido por el cártel ha puesto contra las cuerdas al Ejército y a un gobierno que se vieron superados por la rápida y quirúrgica operación del narco. El hijo del Chapo había sido capturado a las 14.30 y veinte minutos después la ciudad era un infierno. Y es que, además, desestabilizaron varias estructuras clave: unos 50 presos se fugaron de una cárcel, mientras que los sicarios rodearon una base donde viven familiares de militares destinados a Sinaloa. Así, el Ejército mexicano también se convirtió en un rehén del narco. La arriesgada jugada «Sí, el gobierno perdió con ese operativo; pero el narco perdió mucho más porque ha dañado su relación con la sociedad culiacanense. Jamás puedes darle la espalda a tu aliado que, en este caso, es gran parte de la sociedad», explica Tomás Guevara, sociólogo de la Universidad Autónoma de Sinaloa, para quién aquél 17 de octubre, o «jueves negro», marca un punto de inflexión en la relación de Culiacán con el Cártel de Sinaloa. «Hay una fisura que podría ocasionar una ruptura mayor». «Se matan entre ellos, si tú no te metes no pasa nada». Ese es el utópico mantra con el que los culiacanenses, y gran parte de México, se protegen mentalmente para pensar que el crimen organizado no les hará nada mientras ellos se mantengan alejados. El «jueves negro» mostró a Culiacán que ese ilusorio pensamiento es falso. «Pensábamos que el narco cuidaba de nosotros, pero ese día vimos que si tienen que atacarnos para protegerse, lo harán», dice José, taxista. Precisamente, Sinaloa vivía desde mediados de 2017 un importante descenso de la inseguridad. Mientras que la criminalidad no ha parado de crecer en todo México, el estado del que es originario el famoso Cártel de Sinaloa ha reducido su tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes de 53 en 2017 a 26,1 en 2019 hasta octubre. «Se contrataron 1.200 nuevos policías y ahora hay unos 7.000 elementos», dice Ricardo Jenny del Rincón, coordinador de la organización ciudadana Consejo Estatal de Seguridad Pública, para explicar por qué mejoró la seguridad en Sinaloa. También hay otros factores. «El Chapo» fue arrestado por tercera vez en enero de 2016. Su captura abrió una batalla entre los hijos del narcotraficante y una facción liderada por Dámaso López, alias «El Licenciado», quien fue capturado en mayo de 2017. El fin de la guerra por el control del cártel es otro factor que ha producido ese periodo de paz relativa en Sinaloa. Y es que la existencia de un solo cártel que controla todo el negocio genera un cierto mayor nivel de seguridad que en lugares donde hay una batalla abierta entre dos o tres grupos por el territorio o la plaza. «En teoría nos ?protegen? de que lleguen otros grupos y se arme desmadre, pero siento que ha sido una manera de ganar nuestra confianza y, así, poder usarnos cuando sea necesario», concluye José. Rehenes de la ciudad Culiacán es la cuna de la narcocultura mexicana. Además de «El Chapo», varios narcotraficantes míticos de México son de Sinaloa como Miguel Ángel Félix Gallardo, Rafael Caro Quintero, Marcos Arturo Beltrán-Leyva, o Ismael «El Mayo» Zambada. Todos son personas de orígenes humildes que encontraron en el contrabando de estupefacientes una vía para amasar una inmensa fortuna. Es por eso que el relato sigue atrayendo a jóvenes de los barrios más pobres, quienes ven el narco como la única manera de prosperar en un país de enormes desigualdades. «Más vale vivir cinco años de rey y no 50 de buey», es el lema que convence a muchos a tomar este peligroso camino. El «jueves negro», sin embargo, ha sido un detonante para que miles de culiacanenses salieran el 27 de octubre a marchar en una manifestación contra la violencia y la mitificación de la narcocultura. La manifestación organizada por Culiacán Valiente congregó a más de 2.000 personas en el Parque de las Riberas, la zona por la que ocurrió todo el enfrentamiento entre los narcos y el Ejército. «Fuimos rehenes en nuestra propia ciudad: cerraron el aeropuerto, bloquearon puentes y calles. El miedo colectivo nos unió», dice Jorge, uno de los miembros de Culiacán Valiente, un movimiento que al estilo del 15-M no tiene líderes y aglutina a grupos de diferentes tendencias políticas para, en este caso, protestar contra la violencia y la cultura de devoción al narco. «El ?jueves negro? se desmitificó esa imagen del narco como ?el salvador?. La gente no dimensionaba el tamaño del monstruo y es un punto de inflexión para que Culiacán se levante», concluye Majo, quien también pertenece al movimiento. México va camino de cerrar 2019 como su año más sangriento desde que comenzó a recolectar cifras en 1997. Entre enero y septiembre, el país sufrió unos 29.000 homicidios dolosos, cifra que probablemente supere los 36.685 asesinatos registrados en 2018. «El mensaje que dejó el gobierno con lo de Ovidio fue el de un estado doblegado por la violencia», denuncia José Antonio Ortega Sánchez, presidente del Consejo Ciudadano.
07-11-2019 | Fuente: abc.es
El niño que salvó a sus seis hermanos del ataque contra mormones: «Tenemos que regresar, mis hermanos se están muriendo»
Después de ver cómo un hombre armado disparó mortalmente este martes a su madre y a sus dos hermanos, el joven de 13 años Devin Langford escondió a seis de sus hermanos en unos arbustos cercanos y los cubrió con ramas para «mantenerlos a salvo» y caminó varios kilómetros por una extensión escarpada del norte de México para buscar ayuda. El terrible acontecimiento se llevó a cabo contra tres familias mormonas mexicano-estadounidenses, que sufrieron un brutal ataque por parte de presuntos sicarios del cartel de la droga, que se cobró la vida de tres mujeres y seis niños, y provocó indignación y actitudes de condena en Estados Unidos. Las familias, que pertenecían a comunidades mormonas que se asentaron en el norte de México hace décadas, fueron atacadas mientras conducían por un remoto camino de tierra en el estado de Sonora. Después del ataque, Devin, que no resultó herido, salió solo en un terreno montañoso y accidentado, a través del cual caminó 23 kilómetros para buscar ayuda, según dijeron las familias en un comunicado. Las tres madres y 14 niños se encontraban en tres vehículos, que salieron de un pequeño pueblo en Sonora para reunirse con sus familiares en el vecino estado de Chihuahua y Phoenix, Arizona. Los asesinatos provocaron las inmediatas reacciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, para que México uniera fuerzas con Estados Unidos para reprimir a las pandillas de narcotraficantes en medio de la creciente preocupación por la seguridad después de una serie de asesinatos en masa que se han producido en las últimas semanas. Sin embargo, México contrarrestó estas peticiones de Trump instando a su Gobierno a ayudar a detener el flujo de armas al sur de la frontera. El ministro de Seguridad, Alfonso Durazo, ha destacado que fueron encontrados casquillos de Remington, de origen estadounidense, en la escena del crimen. «Es uno de los detalles más relevantes que podemos daros», ha señalado Durazo a los reporteros en una rueda de prensa este miércoles. No se ha dado una explicación oficial acerca de los asesinatos, aunque el Gobierno mexicano ha dicho que las víctimas podrían haberse visto atrapadas en el fuego cruzado de una sangrienta guerra territorial entre un brazo del cártel de Sinaloa y su rival, el cártel de Juárez. Las víctimas Los familiares de los fallecidos han descartado la idea de que las mujeres y los niños pudiesen haber sido atacados por un error de identidad en un tiroteo que, según las autoridades, dejó más de 200 casquillos de artillería militar. Las madres de las familias Langford, Miller y Johnson conducían camionetas separadas cuando los pistoleros abrieron fuego. Las tres madres perdieron la vida en la masacre. El más joven de los hermanos de Devin, Oliver, de nueve meses de edad, recibió un disparo en el pecho; Cody, de 8 años, tenía heridas de bala en la mandíbula y en la pierna, mientras que Xander, de 4 años, recibió un disparo en la espalda. Sus hermanos Trevor, de 11 años, y Rogan, de 2, yacían muertos. Devin no pudo regresar y los equipos de búsqueda la encontraron más tarde, según indicaron las familias. Sus tíos cuentan que lo primero que salió de su boca cuando los vio fue: «Tenemos que regresar. Tenemos que regresar. Mis hermanos, mis hermanos y hermanas están muriendo. Están sangrando, les dispararon. Tenemos que ir a rescatarlos». Otra hermana, Kylie, recibió un disparo en el pie, mientras que el hermano Ryder no resultó herido. En las cercanías, el ataque contra el vehículo que transportaba a la familia Miller se había cobrado cinco vidas: la de la madre, Rhonita, y cuatro niños, entre ellos los gemelos de 8 meses Titus y Tiana. «Todos fueron tiroteados y quemados en su vehículo», declaró la familia. «Sólo quedan cenizas y algunos huesos».
06-11-2019 | Fuente: abc.es
La familia de mormones LeBarón, víctima del crimen organizado en México
Nueve miembros de una familia de mormones de nacionalidad mexicana y estadounidense, entre ellos seis menores de edad, fueron asesinados el lunes en el norte de México en un violento ataque que se sospecha que podría haber sido perpetrado por sicarios del crimen organizado, según informó el martes el secretario (ministro) de Seguridad, Alfonso Durazo, durante una rueda de prensa en la que también participó el presidente del país, Andrés Manuel López Obrador. «El saldo de la agresión son nueve fallecidos, tres mujeres y seis menores; hay seis menores lesionados, una menor ilesa y una menor presuntamente desaparecida», indico Durazo a los medios de comunicación en la rueda de prensa que el gobierno celebra cada día a las 7 de la mañana. El asalto se produjo en un camino rural entre los estados norteños de Sonora y Chihuahua, cuando un grupo armado emboscó a la familia que viajaba en un convoy conformado por tres mujeres y 14 menores repartidos en tres vehículos. Durazo explicó que la zona donde ocurrió el ataque es un área en disputa entre una célula relacionada con el Cartel del Pacífico y otros grupos. «Hay que aclarar si los mataron sin saber quiénes eran o si fue un ataque directo», matizó López Obrador, ya que la familia viajaba en tres rancheras Chevrolet Suburban por una zona rural cuando fueron asaltados, por lo que existe la posibilidad de que fueran confundidos con miembros de otro cártel. Sin embargo, se especula que los criminales podrían tener alguna motivación de atacarles porque las víctimas son miembros de la familia LeBarón, una conocida comunidad de mormones asentada en México desde hace varias décadas. Los LeBarón han sufrido en el pasado secuestros y asesinatos de sus miembros por parte las organizaciones criminales, situación que han combatido enfrentándose a las bandas de narcotraficantes locales y denunciando públicamente los elevados niveles de violencia que sufre el país centroamericano desde hace años. Perseguida por el narco La familia LeBarón es una comunidad de mormones asentada en 1942 en México por Alma Dayer LeBarón. Desde entonces, sus miembros han prosperado a través de la producción de nueces en su granja ubicada en Galeana, un municipio ubicado a pocos kilómetros de la frontera con Estados Unidos dentro del norteño estado de Chihuahua. Desgraciadamente, el asesinato de nueve de sus miembros a manos de un grupo armado es el último episodio de una larga lista de agresiones que han sufrido los Lebarón por parte del crimen organizado. En 2009, el apellido Lebarón se hizo conocido en todo México tras el secuestro de Erick LeBarón, entonces de 17 años. Un grupo criminal exigió a la familia un 1 millón de dólares, sin embargo, los LeBarón iniciaron una dura campaña mediática y lograron la liberación de Erick sin pagar un centavo. Pero en julio de ese año, Benjamín LeBarón y Luis Widmar Stubss ?otro miembro de la comunidad? fueron asesinados por un grupo criminal debido a su activismo contra la violencia. Desde entonces Julián LeBarón, uno de los integrantes de la familia, se convirtió en un conocido activista e inició un movimiento para denunciar la inseguridad que sufre México.
06-11-2019 | Fuente: abc.es
Asesinatos y secuestros: el crimen organizado persigue a los mormones en México
Nueve miembros de una familia de mormones de nacionalidad mexicana y estadounidense, entre ellos seis menores de edad, fueron asesinados el lunes en el norte de México en un violento ataque que se sospecha que podría haber sido perpetrado por sicarios del crimen organizado, según informó el martes el secretario (ministro) de Seguridad, Alfonso Durazo, durante una rueda de prensa en la que también participó el presidente del país, Andrés Manuel López Obrador. «El saldo de la agresión son nueve fallecidos, tres mujeres y seis menores; hay seis menores lesionados, una menor ilesa y una menor presuntamente desaparecida», indico Durazo a los medios de comunicación en la rueda de prensa que el gobierno celebra cada día a las 7 de la mañana. El asalto se produjo en un camino rural entre los estados norteños de Sonora y Chihuahua, cuando un grupo armado emboscó a la familia que viajaba en un convoy conformado por tres mujeres y 14 menores repartidos en tres vehículos. Durazo explicó que la zona donde ocurrió el ataque es un área en disputa entre una célula relacionada con el Cartel del Pacífico y otros grupos. «Hay que aclarar si los mataron sin saber quiénes eran o si fue un ataque directo», matizó López Obrador, ya que la familia viajaba en tres rancheras Chevrolet Suburban por una zona rural cuando fueron asaltados, por lo que existe la posibilidad de que fueran confundidos con miembros de otro cártel. Sin embargo, se especula que los criminales podrían tener alguna motivación de atacarles porque las víctimas son miembros de la familia LeBarón, una conocida comunidad de mormones asentada en México desde hace varias décadas. Los LeBarón han sufrido en el pasado secuestros y asesinatos de sus miembros por parte las organizaciones criminales, situación que han combatido enfrentándose a las bandas de narcotraficantes locales y denunciando públicamente los elevados niveles de violencia que sufre el país centroamericano desde hace años. Perseguida por el narco La familia LeBarón es una comunidad de mormones asentada en 1942 en México por Alma Dayer LeBarón. Desde entonces, sus miembros han prosperado a través de la producción de nueces en su granja ubicada en Galeana, un municipio ubicado a pocos kilómetros de la frontera con Estados Unidos dentro del norteño estado de Chihuahua. Desgraciadamente, el asesinato de nueve de sus miembros a manos de un grupo armado es el último episodio de una larga lista de agresiones que han sufrido los Lebarón por parte del crimen organizado. En 2009, el apellido Lebarón se hizo conocido en todo México tras el secuestro de Erick LeBarón, entonces de 17 años. Un grupo criminal exigió a la familia un 1 millón de dólares, sin embargo, los LeBarón iniciaron una dura campaña mediática y lograron la liberación de Erick sin pagar un centavo. Pero en julio de ese año, Benjamín LeBarón y Luis Widmar Stubss ?otro miembro de la comunidad? fueron asesinados por un grupo criminal debido a su activismo contra la violencia. Desde entonces Julián LeBarón, uno de los integrantes de la familia, se convirtió en un conocido activista e inició un movimiento para denunciar la inseguridad que sufre México.
05-11-2019 | Fuente: abc.es
Trump ofrece ayuda a México para combatir a los cárteles de la droga tras la matanza de una familia mormona
El presidente estadounidense, Donald Trump, ofreció hoy ayuda militar a su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, para combatir a los cárteles de la droga en su país, después de que se hiciera público que varios miembros de una familia de mormones fuesen asesinados en el norte de México supuestamente por narcotraficantes. «Este es el momento para que México, con la ayuda de Estados Unidos, libere la guerra a los cárteles de la droga y los borre de la faz de la tierra. ¡Simplemente esperamos una llamada de su gran nuevo presidente!», señaló Trump en su cuenta de Twitter. ..monsters, the United States stands ready, willing & able to get involved and do the job quickly and effectively. The great new President of Mexico has made this a big issue, but the cartels have become so large and powerful that you sometimes need an army to defeat an army!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) November 5, 2019 Trump aseguró que si el Gobierno de México solicita ayuda «para limpiar estos monstruos», Estados Unidos está «listo, dispuesto y capaz de involucrarse y hacer el trabajo de manera rápida y efectiva». El presidente hizo esta propuesta después de que varios medios mexicanos informasen este lunes de que al menos nueve miembros de una comunidad mormona instalada desde hace varias décadas en el norte de México fueran asesinados después de ser emboscados por un escuadrón de personas armadas. Según el diario mexicano «Reforma», el ataque, cuyas víctimas fueron mayoritariamente niños, tuvo lugar entre los estados de Chihuahua y Sonora. Las víctimas mortales pertenecían a la familia LeBarón, formada principalmente por ciudadanos estadounidenses, de acuerdo a los medios locales. «Una familia y amigos maravillosos de Utah quedaron atrapados entre dos viciosos carteles de la droga, que se disparaban el uno al otro, con el resultado de la muerte de muchos estadounidenses geniales, incluyendo niños pequeños, y algunos desaparecidos», lamentó Trump. Varios miembros de la familia LeBarón declararon a los medios mexicanos que ese ataque «fue una masacre» y provocó la muerte de varias madres y sus hijos. Uno de los miembros de la familia, Lafe Langford Jr., compartió un vídeo de un coche calcinado con un mensaje que explicaba que la mayoría de los fallecidos eran estadounidenses que vivían y trabajaban entre México y EE.UU. Asi se vive en el Gobierno de @lopezobrador_ Mormones Mexicanos, mujeres y niños inocentes emboscados en la Sierra de Chihuahua son acribillados y quemados vivos por los Carteles que mandan en Mexico! @Javier_Corral @revistaproceso @CarlosLoret @CiroGomezL pic.twitter.com/uQNJYbeO73? LeBaron (@AlexLebaron1) November 4, 2019 «Necesitamos que esto sea compartido y el mundo entero pueda presenciar los terribles actor inhumanos y brutales que se han cometido contra nosotros hoy», sentenció. Hasta ahora se desconoce el móvil del crimen y el total de víctimas mortales, dado que hay varios desaparecidos.
05-11-2019 | Fuente: abc.es
Asesinan a nueve miembros de una familia estadunidense de mormones en México
Nueve miembros de una familia de mormones de nacionalidad estadounidense, entre ellos seis menores de edad, fueron asesinados el lunes en el norte de México en un violento ataque que sospecha que podría haber sido perpetrado por sicarios del crimen organizado, según informó hoy el secretario (ministro) de Seguridad, Alfonso Durazo, durante una rueda de prensa. «El saldo de la agresión son nueve fallecidos, tres mujeres y seis menores; hay seis menores lesionados, una menor ilesa y una menor presuntamente desaparecida», indico Durazo a los medios acompañado del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador. El asalto se produjo en un camino rural entre los estados norteños de Sonora y Chihuahua cuando la familia conformada por tres mujeres y 14 menores fue emboscada por un grupo armado. Durazo explicó que la zona donde ocurrió el ataque es un área en disputa entre una célula relacionada con el Cartel del Pacífico y otros grupos. «Hay que aclarar si los mataron sin saber quiénes eran o si fue un ataque directo», matizo López Obrador, ya que la familia viajaba en tres rancheras Chevrolet Suburban por una zona rural cuando fueron asaltados, por lo que existe la posibilidad de que fueran confundidos con miembros de otro cártel. «Una maravillosa familia de Utah quedó atrapada entre dos violentos cárteles de la droga, quienes estaban disparando el uno contra el otro, lo que resultó en el asesinato de muchos estadounidenses», dijo en Twitter el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien expresamente ofreció ayuda a López Obrador si la necesita para eliminar a esos «monstruos». Las víctimas son miembros de la familia LeBaron, asentada en México desde hace varias décadas. La familia es conocida por haberse enfrentado a bandas locales de narcotraficantes y denunciar públicamente niveles de violencia que sufre el país centroamericano. Precisamente, 2018 fue el año más violento jamás registrado en México con un total de 36.685 homicidios dolosos, unos 100 por día, según las últimas cifras publicadas ayer por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística. La familia LeBaron es una comunidad de mormones asentada en 1942 por Alma Dayer Lebarón. Desde entonces, sus miembros han sufrido diferentes episodios de violencia. En 2009, fue secuestrado Erick LeBarón, de 17 años, quien fue finalmente liberado debido a la presión mediática que ejerció la familia. Pero en julio de ese año, Benjamín LeBarón y Luis Widmar Stubss fueron asesinados por un grupo criminal debido a su activismo contra la violencia.
05-11-2019 | Fuente: abc.es
Asesinan a nueve miembros de una familia estadounidense de mormones en México
Nueve miembros de una familia de mormones de nacionalidad estadounidense, entre ellos seis menores de edad, fueron asesinados el lunes en el norte de México en un violento ataque que sospecha que podría haber sido perpetrado por sicarios del crimen organizado, según informó hoy el secretario (ministro) de Seguridad, Alfonso Durazo, durante una rueda de prensa. «El saldo de la agresión son nueve fallecidos, tres mujeres y seis menores; hay seis menores lesionados, una menor ilesa y una menor presuntamente desaparecida», indico Durazo a los medios acompañado del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador. El asalto se produjo en un camino rural entre los estados norteños de Sonora y Chihuahua cuando la familia conformada por tres mujeres y 14 menores fue emboscada por un grupo armado. Durazo explicó que la zona donde ocurrió el ataque es un área en disputa entre una célula relacionada con el Cartel del Pacífico y otros grupos. «Hay que aclarar si los mataron sin saber quiénes eran o si fue un ataque directo», matizo López Obrador, ya que la familia viajaba en tres rancheras Chevrolet Suburban por una zona rural cuando fueron asaltados, por lo que existe la posibilidad de que fueran confundidos con miembros de otro cártel. «Una maravillosa familia de Utah quedó atrapada entre dos violentos cárteles de la droga, quienes estaban disparando el uno contra el otro, lo que resultó en el asesinato de muchos estadounidenses», dijo en Twitter el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien expresamente ofreció ayuda a López Obrador si la necesita para eliminar a esos «monstruos». Las víctimas son miembros de la familia LeBaron, asentada en México desde hace varias décadas. La familia es conocida por haberse enfrentado a bandas locales de narcotraficantes y denunciar públicamente niveles de violencia que sufre el país centroamericano. Precisamente, 2018 fue el año más violento jamás registrado en México con un total de 36.685 homicidios dolosos, unos 100 por día, según las últimas cifras publicadas ayer por el Instituto Nacional de Geografía y Estadística. La familia LeBaron es una comunidad de mormones asentada en 1942 por Alma Dayer Lebarón. Desde entonces, sus miembros han sufrido diferentes episodios de violencia. En 2009, fue secuestrado Erick LeBarón, de 17 años, quien fue finalmente liberado debido a la presión mediática que ejerció la familia. Pero en julio de ese año, Benjamín LeBarón y Luis Widmar Stubss fueron asesinados por un grupo criminal debido a su activismo contra la violencia.
23-10-2019 | Fuente: elpais.com
Ciudad de México golpea al crimen organizado con la detención de 31 presuntos narcotraficantes
Las fuerzas de seguridad desmantelan dos laboratorios de droga sintética y requisan dos toneladas y media de marihuana
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