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Noticias de narcotraficantes

18-09-2018 | Fuente: abc.es
Las bandas criminales más peligrosas de México
Tras el año más sangriento de la historia de México, con cerca de 29.000 homicidios, 2018 va camina de ser aún peor. En los seis primeros meses, el país registró 15.973 asesinatos, en torno a un 18% más que la cantidad de homicidios registrados en el mismo periodo de 2017. El crimen organizado es responsable de buena parte de estas muertas. Estas son las principales bandas. Cártel de Sinaola Fundado a finales de los ochenta por Joaquín ?El Chapo? Guzmán, El Cártel de Sinaloa es la organización narcotraficante más importante del mundo, según el gobierno de Estados Unidos. La extradición de «El Chapo» a Estados Unidos en 2017 debilitó al poderoso cártel. Actualmente esta dirigido por Ismael «El Mayo» Zambada. Cártel Jalisco Nueva Generación Creado en 2009 por «El Mencho», el Cártel Jalisco Nueva Generación es una de las organizaciones narcotraficantes que más rápido se han expandido a lo largo del país. Surgió como una escisión del Cártel de Milenio. A día de hoy, es visto por diversas organizaciones como el cártel más poderoso de México. Cártel de Juárez Se trata de un cártel que controla gran parte del estado fronterizo de Chihuahua, aunque específicamente la estratégicamente importante Ciudad Juárez. No es una organización muy extendida por el territorio mexicano, sin embargo, goza de gran fuerza debido a las ganancias que obtienen al contrabando de drogas, migrantes y armas de un lado a otro de la frontera. Los Zetas Se extiende a lo largo de la costa este de México. Estados como Tabasco o Tamaulipas son algunas de sus áreas de influencia. Han perdido poder últimamente.
05-09-2018 | Fuente: abc.es
Asesinan a otro alcalde en Filipinas, el decimosexto en el mandato de Duterte
El alcalde de la ciudad de Ronda, en el centro de Filipinas, Mariano Blanco III, falleció esta madrugada tiroteado por varios hombres que irrumpieron en su oficina, el decimosexto cargo electo local asesinado durante el mandato del presidente Rodrigo Duterte. Blanco fue declarado muerto a su llegada al hospital del municipio cercano de Barili a las 2.25 hora local (18.25 GMT del martes), confirmó hoy a la prensa local el jefe de la Policía de Ronda, el inspector Junior Falcon. Según su versión, varios hombres aún por identificar llegaron al Ayuntamiento en una camioneta alrededor de las 1.30 hora local (17.30 GMT del martes) e irrumpieron a tiros en la oficina del alcalde de esta localidad de la provincia de Cebú. Blanco figuraba en la lista negra de cargos públicos supuestamente implicados en el tráfico de drogas que Duterte ordenó elaborar en el marco de su guerra antidrogas, y por ello se le despojó de su autoridad sobre la policía local en 2017. También estuvo entre los tres dirigentes locales que no fueron invitados a una reunión celebrada el pasado mayo entre el presidente Duterte con los alcaldes de los municipios de la provincia de Cebú. El pasado febrero, su sobrino y vicealcalde de Ronda, el abogado Jonah John Ungab, también fue asesinado a tiros tras asistir a una audiencia en el tribunal con su cliente Kerwin Espinosa, uno de los narcotraficantes más buscados por la administración Duterte. En julio la Liga de Municipios -que aglutina a 68 alcaldes de las principales ciudades de Filipinas- solicitó una reunión con el mandatario para abordar la oleada de asesinatos de cargos locales y su relación con la «narcolista». La guerra contra las drogas iniciada por Duterte hace dos años ha desatado la violencia en el país, con un saldo de más de 4.500 sospechosos muertos en redadas de la Policía y más de 23.500 homicidios sin resolver.
29-08-2018 | Fuente: elpais.com
No hay nada ?cool? en Pablo Escobar
Las víctimas del que fuera uno de los mayores narcotraficantes de la historia siguen sin verse reflejadas en 'Narcos', la serie de Netflix que recuerda su biografía
10-08-2018 | Fuente: elpais.com
La legalización de la marihuana eleva la violencia entre narcotraficantes en Uruguay
La venta controlada de cannabis ha provocado un aumento de la violencia, sobre todo ligada al narcotráfico
08-08-2018 | Fuente: elpais.com
Detenidos el narco gallego Manuel Charlín y su hijo en una macrooperación policial
Otras 18 personas, entre las cuales hay otros históricos narcotraficantes, son objetivo de esta acción policial
31-07-2018 | Fuente: abc.es
Honduras, «normalizada» tras las denuncias de fraude electoral
Antes de que en abril estallaran los disturbios en Nicaragua, en Honduras los manifestantes salieron a las calles durante semanas, en protesta por el presunto fraude en las elecciones presidenciales del 26 de noviembre de 2017. Las marchas se prolongaron hasta febrero de 2018, pero luego decayeron, a diferencia de lo que está ocurriendo en Nicaragua. A pesar de que muchos en Honduras, incluso partidarios del reelegido Juan Orlando Hernández, del conservador Partido Nacional, creen que efectivamente este se impuso por medio del fraude, la cuestión es que ciudadanos y políticos han acabado aceptando el resultado electoral, como ha ocurrido con la propia Organización de Estados Americanos (OEA), que en su día intentó esclarecer lo ocurrido. La falta de pruebas definitivas de trampa en los comicios y la constatación de que en Honduras la democracia tiene mejor salud que en Nicaragua, donde rige el nepotismo de la familia Ortega, llevó a la oposición a resignarse a utilizar los cauces parlamentarios para fiscalizar al Gobierno. A muchos electores tampoco pareció importarles la continuidad de Hernández, más allá de desaprobar la manera con que forzó la posibilidad de reelección, algo no previsto en la Constitución: al fin y al cabo su primer mandato fue de cierto éxito, en materia de infraestructuras viarias y en la reducción de la elevada tasa de homicidios del país. El hecho de que la candidatura rival fuera en cierta medida bicéfala ?el candidato era el presentador de televisión Salvador Nasralla, pero el principal partido de la coalición de apoyo era el del expresidente Manuel Zelaya? perjudicó la unidad de acción de los opositores. Tampoco al tercer candidato en discordia, Luis Zelaya, del Partido Liberal, le interesó que Nasralla llegara a presidente y rompiera así el bipartidismo histórico que ha existido en el Gobierno de Honduras entre conservadores y liberales. Ese bipartidismo fue amenazado cuando Manuel Zelaya abandonó el Partido Liberal, tras ser arrojado del poder en 2009 en un golpe contra el Ejecutivo, y creó su propio partido, Libertad y Refundación (Libre). Narcotráfico y maras «El país se ha polarizado, y eso deja al Partido Liberal en medio; nuestra misión es reconstruir nuestro espacio», afirma Luis Zelaya, convencido de la estabilidad que aporta al país el bipartidismo tradicional, más vivo que en otros países de la región. En las elecciones legislativas, que tuvieron lugar junto con las presidenciales, el Partido Nacional obtuvo 61 puestos en el Congreso; el Partido Libre, 30, y el Partido Liberal, 26. El clima político «se ha degradado por la corrupción, que ha venido a corroer las instituciones», declara el líder del Partido Liberal. Esa corrupción ha sido impulsada por el mayor uso del suelo hondureño que ha hecho el narcotráfico. Luis Zelaya apunta que las rutas del narcotráfico fueron propiciadas en Honduras por parte de Estados Unidos, cuando a comienzos de la década de 1980 Washington quiso financiar la compra de armas para la Contra nicaragüense, parte de la cual se organizaba desde dentro de las fronteras de Honduras. «Aunque eso cesó con los acuerdos de paz en Nicaragua, las rutas quedaron ahí para luego ser aprovechadas en la década de 1990 por los grandes capos colombianos, luego sustituidos por los mexicanos». Según Zelaya, el esfuerzo de los últimos gobiernos de Colombia y de México contra la droga en sus respectivos territorios ha hecho que en Centroamérica, y especialmente en Honduras, aumente el problema. Primero el paso de los narcóticos se pagaba en dólares, pero luego se pasó a pagar con droga misma, lo que ha aumentado los índices de violencia. «De ser un país de tránsito, pasamos a ser un país de crimen organizado, el cual se ha apoyado en la existencia de las pandillas o maras», comenta un destacado empresario hondureño, que prefiere no ser citado con su nombre. Con sede en San Pedro Sula, la ciudad con mayor actividad económica del país, este empresario ha sufrido intentos de extorsión por parte de esas bandas, como una gran parte de quienes tienen algún negocio. La gestión de Juan Orlando Hernández ha sido positiva en la reducción de la violencia. «Ha detenido a diversos capos de la droga y los ha extraditado a Estados Unidos y ha levantado nuevas cárceles de máxima seguridad que parecen estar siendo realmente efectivas. Ha avanzado mucho en poco tiempo. Ahora viene la tarea más ardua, que es encontrar los rastros del dinero, pues muchos narcotraficantes son ahora personas de negocios orientados a lavar dinero», refiere el empresario. Las cifras, desde luego, hablan de una reducción de los homicidios. En 2017 esta se situó en 42,8 homicidios por 100.000 habitantes, frente a los 59 del año anterior o el récord de 86 en 2012, según la Secretaría de Seguridad y Policía Nacional de Honduras. Con los mejores resultados en diez años, San Pedro Sula y Tegucigalpa han salido del ranking de ciudades más violentas del mundo: la ciudad norteña, junto al Caribe, ha bajado del puesto 3 al 26, y la capital del 4 al 35, en la lista de ciudades más peligrosas elaborada por el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Social de México. Corregir la corrupción La lucha contra la corrupción no puede calificarse de tan exitosa, pero también ha habido progresos. Hace dos años se creó la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH), una iniciativa puesta en marcha por la Organización de Estados Americanos (OEA), a semejanza de la labor que realiza en Guatemala la CICIG, impulsada por la ONU en 2006. Es poco habitual que haya países que acepten ceder parte de su soberanía en materia de justicia criminal a entidades de naturaleza internacional. Lo hacen ante la incapacidad de las propias instituciones para hacer frente a sus niveles de corrupción política, y no sin ciertas salvaguardas y limitaciones. Si la CICIG tiene en Guatemala la potestad para presentar cargos directamente ante los tribunales del país, la MACCIH tiene vedada ese vía directa y tiene que dejar que sea la propia Fiscalía hondureña la que asuma la presentación de cargos. Además, la clase política hondureña en general, y el Gobierno en particular, han promovido medidas para quedar menos expuestos ante la MACCIH. De todos modos, expertos consideran positiva la iniciativa, sobre todo porque a pesar de estar en sus comienzos ha podido promover la condena de una docena de funcionarios públicos, entre ellos dos antiguos viceministros y un magistrado de la Consejo Judicial (la acción contra la esposa del anterior presidente, sin embargo, se ha topado con mayores obstáculos). «La corrupción no puede arreglarse de un golpe, porque ir contra muchos políticos a la vez puede derivar en ingobernabilidad, y esa esa la mejor receta para que surja un Chávez que acabe con la democracia», considera el citado empresario, conocedor directo de los máximos dirigentes políticos. «Hay que hacer pagar a los culpables, porque la impunidad daña a las instituciones, pero el proceso de corrección debe llevar su tiempo», aconseja.
18-07-2018 | Fuente: elpais.com
?Narcos? se reinventa en México con nuevos protagonistas
Netflix publica las primeras imágenes de la cuarta entrega de la serie sobre narcotraficantes
01-07-2018 | Fuente: abc.es
Un sexenio marcado por la violencia y la inseguridad
Una de las principales promesas de Enrique Peña Nieto en la campaña de 2012 era poner fin a la ola de inseguridad y violencia que asolaba el país. El anterior presidente, Felipe Calderón (2006-2012), había dado inicio a la llamada guerra contra el narco. Es decir, comenzó una agresiva ofensiva contra los cárteles de la droga que operaban impunemente en México. Desplegó miles de efectivos del Ejército mexicano por varios estados para enfrentar una lucha encarnizada entre eñ Estado y el crimen organizado. El resultado fue una espiral de violencia que llevó a México a alcanzar en 2011 por primera vez la cifra de 27.000 homicidios en un año, ya que cuanto mayor era la presión de las fuerzas del orden, mayor era la violencia empleada por los criminales contra la población civil. Peña Nieto, sin embargo, llegaba en 2012 con una propuesta distinta. Su idea pasaba sacar poco a poco al Ejército de las calles para dejar las tareas de seguridad a la policía y centrarse, sobre todo, en los objetivos prioritarios de los cárteles. Así, México ha logrado eliminar o meter entre rejas a 107 de los 122 líderes del narcotráfico durante el sexenio de Peña Nieto, entre ellos está la extradición del célebre Joaquín «El Chapo» Guzmán, jefe del Cártel de Sinaloa, a Estados Unidos en 2017. Guerras por el poder Pero la estrategia de descabezar a las bandas de crimen organizado ha tenido unas consecuencias funestas para la población. Al eliminar a los cabecillas, las diferentes organizaciones han vivido procesos de luchas internas entre diferentes aspirantes por hacerse con el control del cartel. Mientras que antes había un puñado de agrupaciones ilícitas que manejaban el negocio, ahora hay cientos de pequeños grupos que combaten entre ellos por dominar las diferentes «plazas», o territorios, una guerra entre narcotraficantes que ha provocado que este sexenio cierre como el más sangriento de la historia. Con más de 114.583 homicidios contabilizados entre diciembre de 2012 y marzo de 2018, los seis años de Peña Nieto cerrarán como el mandato presidencial más violento de México, ya que la media ronda los 2.000 homicidios al mes y falta por añadir a esa cifra el periodo (abril-noviembre), por lo que muy seguramente quedará por encima de los 120.935 asesinatos dolosos que tuvieron lugar con Felipe Calderón. Entre los dos sexenios suman más de 234.996 homicidios, unas elevadas cifras para un país que no está oficialmente en un conflicto bélico como Siria, donde se estima que han fallecido unas 500.000 personas desde 2011. Ante estos altísimos niveles de violencia, la inseguridad y la delincuencia han pasado a ser el mayor problema que preocupa a los mexicanos. De acuerdo con una encuesta publicada por el Inegi -el INE mexicano-, la inseguridad preocupaba a un 73,7 % de la población en 2017, una subida de 8,6 puntos porcentuales comparado con los datos de 2015. Ciertamente, el fallo de su política de seguridad de Peña Nieto queda como uno de los principales errores de su presidencia que, además, lastran notablemente la campaña de José Antonio Meade, candidato del su partido, el PRI, en los comicios. Asesinato de candidatos Y es que la violencia ha sido desgraciadamente uno de los principales protagonistas de la campaña. Unos 50 candidatos en las elecciones han sido asesinados a lo largo de la campaña electoral, según cálculos de la Asociación Nacional de Alcaldes. Todos ellos eran políticos locales que se presentaban a las elecciones que además tendrán lugar mañana en la mayoría de los municipios del país. Asimismo, más de 120 políticos han sido asesinados durante la campaña, cifras entre las que se encontraban alcaldes, exalcaldes y concejales cuyos homicidios, en la mayoría de los casos, han quedado impunes.
01-07-2018 | Fuente: abc.es
La rampante corrupción eclipsa las reformas estructurales de Peña Nieto
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, abandonará el poder en diciembre tras seis años al frente del país, un periodo en el que deja un legado contradictorio. Por un lado, Peña Nieto ha obtenido un gran logro al liderar una histórica coalición en 2012, el llamado Pacto por México, que aunaba por primera vez a los tres grandes partidos (PRI, PAN y PRD) para llevar a cabo una decena de reformas estructurales que eran esenciales para modernizar el país. Pero, por otro lado, el desenfrenado aumento de la violencia, junto con los numerosos casos de corrupción que han salpicado a su partido, el PRI, y un desempeño económico regular han lastrado su sexenio. Indudablemente, la gran victoria de Peña Nieto, de 51 años, fue el Pacto por México. El acuerdo traía vientos de cambio a la política mexicana, ya que era la única vez que los grandes partidos acordaban reformas tan profundas para el país. Las reformas más relevantes fueron la energética, financiera, educación y telecomunicaciones. Sin embargo, la energética fue la más importante y controvertida de todas, puesto que permitía la inversión extranjera en el sector petrolero mexicano tras casi 70 años de monopolio estatal. La expropiación de las empresas petroleras que llevó a cabo el presidente Lázaro Cárdenas en la década de los 30 es uno de los momentos más idolatrados por los mexicanos en su historia reciente. Con esta reforma, México reabría un mercado que durante casi todo el siglo XX había estado en manos de la estatal Pemex. Asimismo, la reforma financiera esperaba poder aumentar significativamente el número de la población bancarizada en México. Por su parte, la reforma de telecomunicaciones fue un paso importante para impulsar la competencia en este sector, que todavía está mayoritariamente controlado por Telmex, compañía de la que de Carlos Slim es el accionista mayoritario. Por último, la reforma educativa supuso un importante paso para mejorar la calidad de la enseñanza en México. Su principal objetivo era que los profesores tuvieran que pasar un examen para certificar que gozan de los conocimientos necesarios para ser docentes, además de eliminar las plazas vitalicias y hereditarias que gozaban los maestros del sistema educativo. Esta reforma, no obstante, ha sido una de las que mayor rechazo han recibido, puesto que la CNTE, el poderoso sindicato de educación, organizó numerosas protestas para pedir la eliminación de una legislación que ponía en peligro la estabilidad laboral de miles de docentes. Los 43 de Ayotzinapa El punto de inflexión durante la presidencia de Peña Nieto fue la noche del 26 de septiembre de 2014, fecha en la que tuvo lugar la desaparición forzada de Iguala, también conocida como el caso Ayotzinapa. Aquella noche desaparecieron los 43 estudiantes originarios del pueblo de Ayotzinapa en las proximidades de Iguala, en el estado de Guerrero, un crimen aún no resuelto que evidenció los estrechos vínculos existentes entre el gobierno, fuerzas del orden público y narcotraficantes a nivel provincial. La incapacidad de Peña Nieto para lograr solventar el caso supuso un quiebre definitivo con la ciudadanía del que nunca se ha logrado recuperar. De hecho, ha sido uno de los presidentes con niveles de popularidad más bajos durante todo su Sexenio. A su vez, los numerosos casos de corrupción que han golpeado al PRI y a miembros del Ejecutivo son algunos de los puntos negros de Peña Nieto. El propio presidente se vio envuelto en un escándalo de corrupción, conocido como la Casa Blanca, y el actual ministro de Exteriores, Luis Videgaray, también fue sospechoso de estar involucrado en una supuesta trama de corrupción cuando era ministro de Hacienda en 2014. La economía tampoco ha sido un capítulo brillante en la etapa de Peña Nieto. El éxito ha sido la llegada de miles de empresas al país, además de las numerosas inversiones que anunciaron compañías internacionales que ya estaban asentadas en México. Sin embargo, el crecimiento del PIB se ha mantenido entre el 1,3% y el 3,27%, discretos porcentajes para una de las principales economías emergentes del mundo. Asimismo, la inflación alcanzó el año pasado un 6,77%, su cifra más alta desde el 2000, mientras que el peso se ha depreciado un 53% frente al dólar desde 2012, dos datos macroeconómicos que han golpeado significativamente el poder adquisitivo de los mexicanos.
08-06-2018 | Fuente: elpais.com
Las llamadas de la campaña negra: ?¿Sabes que López Obrador quiere perdonar a los narcotraficantes??
Los mexicanos reciben llamadas telefónicas donde les piden posicionarse a favor o en contra del candidato de Morena
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