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Noticias de mujeres

05-06-2020 | Fuente: abc.es
La cabaña del tío Tom
En «La cabaña del tío Tom», la novela «best seller» del siglo XIX en Estados Unidos publicada poco antes de la guerra civil, uno de los personajes blancos afirma en el barco que lleva al protagonista negro hacia el sur: «La parte más espantosa de la esclavitud es, en mi opinión, su atrocidad ante los sentimientos y el afecto: la separación de las familias, por ejemplo». La autora, Harriet Beecher Stowe, no podía siquiera imaginar que, 250 años después, la lacra de la destrucción de las familias llevada a cabo por la esclavitud ?maridos separados de sus mujeres quizá por tener dueños distintos, hijos separados de las madres para convertirse en sirvientes de los del propietario?, iba a mantenerse tan viva en la comunidad afroamericana, como un estigma que a veces parece una maldición. La realidad sociológica de la segregación de la comunidad negra en Estados Unidos se impone sobre cualquier estereotipo. Los esclavos traídos de África fueron los primeros, después de los ingleses, en ocupar Norteamérica. Y sin embargo los recientes inmigrantes hispanos y asiáticos les llevan mucha delantera en materia de integración. El problema racial salta a la vista muy pronto cuando se vive en EE.UU. Los matrimonios mixtos, las parejas de blanco y negro, tan habituales en Hollywood o en los informativos de la televisión, no existen. Forzar esas uniones sería además violentar la realidad y la libertad personal. El problema de rechazo por el color de la piel es grave. Pero más grave aún es el alto índice de divorcios entre los propios afroamericanos. El varón rompe con su mujer, los hijos crecen solo con el cariño materno en el núcleo familiar, pero sin el ejemplo paterno. Hay un déficit de sentido de la autoridad, y en ?el caso de los hijos varones? también de modelo. El conflicto racial en Estados Unidos, en particular el que se refiere a la comunidad negra, es complejo, pero solo una política de fomento de la unidad familiar ?con medidas económicas y educativas para empezar? puede sentar las bases para que se supere con el paso del tiempo.
04-06-2020 | Fuente: as.com
Mike Tyson, sobre sus matrimonios: "Me suicidaría si no tuviera una esposa"
El boxeador, que prepara su regreso al ring a los 53 años, se ha abierto en una entrevista sobre la evolución de su relación con las mujeres.
03-06-2020 | Fuente: abc.es
Las protestas no amainan en EE.UU. e incluyen caceroladas
Las protestas no cesan en Estados Unidos, donde al menos 40 ciudades han decretado el toque de queda y permanecen bajo custodia de la Guardia Nacional, e incluso este martes la capital estadounidense vivió una inesperada cacerolada mientras los manifestantes continuaban frente a la Casa Blanca. Más de una semana después de que el afroamericano George Floyd muriera por asfixia debido a la presión que ejercía sobre su cuello la rodilla de un policía blanco, en distintas ciudades estadounidenses se repiten las escenas de personas recorriendo las calles, aunque los destrozos y saqueos de otras jornadas han amainado. Se escuchan cacerolas en Washington Un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara el envío de efectivos de la Guardia Nacional para que se aplicara «estrictamente» el toque de queda en Washington, una multitud mucho mayor que la del lunes, con miles de personas, se congregó por la tarde en el centro de la capital del país. «No tenéis vergüenza, en la Casa Blanca hay un racista», coreó un grupo situado en la primera línea de la protesta en Washington, según constató Efe, al dirigirse a las fuerzas de seguridad situadas al otro lado de una enorme valla metálica, de unos dos metros y medio de altura, instalada a lo largo del extremo norte del parque Lafayette, contiguo a la residencia presidencial. Y justo a las 19.00 hora local, cuando daba inicio la restricción en la capital, las cacerolas empezaron a sonar en algunas zonas, en respuesta a una convocatoria que circuló en redes sociales, con la intención de sumarse a las protestas. «Esta noche. 7pm. Consigue tus ollas, consigue tus cucharas, dirígete a una ventana o balcón abierto, golpea como el infierno», se leía en uno de los mensajes en Twitter, cuyo autor explicaba que «se llama cacerolazo» y «lo perfeccionaron en América Latina como una forma de protestar contra los regímenes autoritarios durante el toque de queda». El mismo usuario, al constatar lo ocurrido, agregó: «Es oficial. Los gringos están haciendo cacerolazo». La propuesta surgió aparentemente de la pregunta de otra persona sobre la forma más segura para unir sus voces durante la noche y enviar el mensaje de apoyo al lema que los manifestantes repiten en distintos puntos del país: «Sin justicia no hay paz». La Quinta Avenida, un día después del caos La salida del sol y el fin del primer día toque de queda en Nueva York en 80 años dejaron al descubierto este martes la magnitud de los destrozos causados por los manifestantes en la glamurosa Quinta Avenida de Manhattan. Los escaparates de la avenida símbolo de la opulencia y el poder de la Gran Manzana lucían enormes paredes de listones de madera levantadas precipitadamente para evitar los saqueos que acostumbran a seguir a las protestas pacíficas contra el racismo y la brutalidad policial. A pocas horas de que entrara en vigor el segundo toque de queda consecutivo, el centro de Nueva York parecía una ciudad tomada, apenas sin coches ni gente en las calles, como si volviera a exhibirse la pandemia del coronavirus. En Nueva York se efectuaron durante la primera jornada del toque de queda más de 700 arrestos, con diferencia el mayor número desde el inicio de las protestas desencadenadas por la muerte en Minesota de Floyd. Los saqueos en Nueva York fueron motivo de un desencuentro entre el gobernador del estado, Andrew Cuomo, y el alcalde de la Gran Manzana, el también demócrata Bill de Blasio. «Lo que ocurrió en la ciudad de Nueva York fue inexcusable», dijo el gobernador sobre los disturbios y saqueos en comercios registrados durante la noche anterior . Cuomo había sido previamente criticado por Trump, quien afirmó este martes que Nueva York quedó «hecha pedazos» y se quejó de que Cuomo hubiese rechazado el envío de la «dominadora» Guardia Nacional. Protestas tempranas en respuesta a restricciones También este martes miles de manifestantes abarrotaron las calles de Los Ángeles en una serie de protestas pacíficas que ante el toque de queda declarado en todo el condado desde las 6 de la tarde han sido adelantadas. Las marchas, que fueron especialmente numerosas, transitaron por zonas emblemáticas de Hollywood y el Downtown. El tono tranquilo de estas protestas de día contrastó con las escenas de saqueos y disturbios que han obligado a decretar el estado de emergencia y que se han saldado con 2.700 detenciones a lo largo de cuatro noches consecutivas. Mientras que en el centro de Florida, dos mujeres fueron arrestadas hoy por vandalizar una casa de vacaciones del ahora expolicía Derek Chauvin, el implicado en la muerte de Floyd, que enfrenta cargos de asesinato por esa acción.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
La Policía de Alemania abre una investigación tras hallar bebidas envenenadas en varios supermercados
La Policía de Alemania ha anunciado este martes que ha abierto una investigación tras hallar bebidas con un «veneno mortal» en dos supermercados de la ciudad de Múnich, en el sur del país. El veneno ha sido encontrado en estos dos supermercados en cuatro incidentes diferentes y, en cuatro de esas cuatro ocasiones, los clientes consumieron pequeñas cantidades del líquido. Dos mujeres de 34 y 42 años necesitaron asistencia médica tras beber el contenido de estas botellas. Una tercera, de 48 años, sufrió síntomas como náuseas y mareos, pero no requirió asistencia, tal y como indican los documentos policiales. La cuarta botella en la que se encontró el mismo veneno no llegó a ser vendida. Los agentes no han determinado por el momento el motivo de este tipo de actos. Un portavoz de la Policía ha descartado algún tipo de chantaje dado que los supermercados afectados no recibieron «demandas» algunas por el momento. Así, han pedido a los clientes y consumidores estar atentos a posibles olores «anormales» provenientes de este tipo de bebidas y han insistido en que acudan a la policía inmediatamente si creen que se trata de una sustancia sospechosa.
02-06-2020 | Fuente: abc.es
¿Qué son los Antifa, el movimiento que Donald Trump considera terrorista y Pablo Iglesias defiende?
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha acusado los últimos días a la Antifa de estar detrás de la organización de los disturbios que sacuden a las mayores ciudades del país tras la muerte de un ciudadano afroamericano por la actuación de un policía. Estas protestas contra la violencia policial, que comienzan de manera pacífica, suelen desembocar en altercados con los agentes, actos de vandalismo y saqueos, cuya organización Trump atribuye al movimiento antifascista conocido como Antifa. ¿Qué y quiénes son? La Antifa, básicamente no es un grupo ni una organización política al uso tradicional, sino un movimiento de corte anarquista que no cuenta con una estructura jerárquica ni un programa definido, y cuyos objetivos van desde la lucha antisistema más radical a la búsqueda de la justicia social más idealista. Pero el objetivo común de sus partidarios pasa por anular a los grupos fascistas, racistas, neonazis y de extrema derecha reventando sus manifestaciones y evitando que promuevan o hagan gala de sus posturas supremacistas, contrarias a las minorías, a las mujeres o a los miembros de la comunidad LGTB. Los activistas de la Antifa son a menudo identificados por Trump y sus seguidores como "alt-left", contrapuestos a la "alt-right" (derecha alternativa) que apoyan al gobernante y que engloba a los grupos ultranacionalistas bancos. Sus orígenes Aunque sus antecedentes históricos en EEUU pueden estar en las luchas antirracistas de la segunda mitad del siglo XIX, los orígenes del antifascismo se remontan a las décadas de 1920 y 1930, con la lucha contra el fascismo italiano de Benito Mussolini, el nazismo de Adolf Hitler y el franquismo antes, durante y después de la Guerra Civil española, según los académicos. Pese a sus ruidosas protestas, durante mucho tiempo la Antifa pasó prácticamente inadvertida en Estados Unidos, un país en el que la izquierda radical es una rareza. La llegada de la notoriedad Y como Trump se encargó de recordar días atrás, su mayor notoriedad la consiguió gracias a su vinculación con el movimiento ciudadano "Occupy Wall Street", que en 2011 ocupó el Zucotti Park de Nueva York para protestar contra la desigualdad económica. Sin embargo, con el auge del conservadurismo del Tea Party y luego la llegada de Trump a la Presidencia, en enero de 2017, fue cobrando fuerza en los últimos años, en los que ha visto cómo se han multiplicado sus grupos, según el historiador y académico Mark Bray, autor de "Antifa: El Manual del Antifascista". Bray, que también fue activista en "Occupy Wall Street", llama "autodefensa preventiva" a esa táctica de la Antifa de usar la violencia contra los fascistas antes de que ellos sean violentos y lleguen a agredir a los colectivos minoritarios. Un antes y un después En los últimos años la Antifa ha puesto en práctica esa filosofía ante demostraciones de fuerza de la ultraderecha, pero posiblemente la más sonada ha sido la contramanifestación de agosto de 2017 ante una marcha de supremacistas y neonazis en Charlottesville (Virginia). Ese día se produjeron altercados violentos entre ambos bandos y un supremacista mató a una mujer y causó una veintena de heridos al arrollar con su vehículo a un grupo de contramanifestantes. Tras los acontecimientos de Charlottesville, el lingüista y filósofo estadounidense Noam Chomsky, una de las voces académicas más reconocidas de la izquierda de EE.UU., se refirió a los antifascistas como "un gran regalo para la derecha". Pese a la mayor fuerza que ha venido cobrando, otros académicos, como Todd Gitlin, profesor de Periodismo y Sociología de la Universidad de Columbia, la Antifa sigue siendo un fenómeno "relativamente pequeño" desde el punto de vista de la historia del antifascismo y de la actual "resistencia" contra el "Trumpismo". Trump anunció este domingo que declararía la Antifa como un grupo terrorista, aunque en Estados Unidos no hay un estatuto de terrorismo interno, y el Gobierno sólo tiene una lista de organizaciones internacionales y países a los que considera terroristas o que fomentan el terrorismo.
31-05-2020 | Fuente: abc.es
Al menos 19 muertos y tres heridos por la explosión de una mina al paso de un minibús cerca de Mogadiscio
Al menos 19 personas han muerto y otras tres han resultado heridas por la explosión este domingo de una mina al paso de un minibús repleto de pasajeros en la región somalí de Bajo Shabelle, según han confirmado fuentes policiales a BBC Somali. La mayoría de los fallecidos eran mujeres que se dedicaban al comercio de vegetales, según ha confirmado el propietario del minibús, Mohamed Hasán, a la agencia DPA. En torno a 22 personas se encontraban en el interior del vehículo en el momento de la explosión. El vehículo circulaba por la carretera entre la capital, Mogadiscio, y la localidad de Afgoye cuando le alcanzó la explosión, sin que hasta ahora ningún grupo haya asumido la responsabilidad del suceso. El grupo terrorista Al Shabaab suele colocar minas a lo largo de esta carretera, ruta habitual de las fuerzas somalíes y de la misión de la Misión de la Unión Africana en Somalia (AMISOM). Somalia hace frente a un aumento del número de ataques por parte de la milicia islamista Al Shabaab -vinculada a la organización terrorista Al Qaeda-, tanto en la capital como en otras zonas del sur del país. Ante ello, Estados Unidos ha incrementado sus bombardeos contra el grupo.
30-05-2020 | Fuente: abc.es
«En Perú, el hambre ya ha vuelto»
Perú fue uno de los primeros países que se pusieron en guardia para afrontar la crisis del coronavirus. Solo un día después de que en España se decretara el confinamiento, el 14 de marzo, el país andino hacía lo mismo. Mientras los primeros casos en nuestro país fueron detectados a finales de febrero, Perú declaró el primero el 6 de marzo. Nueve días después decretaba el estado de emergencia. Sin embargo, esta rápida actuación no pudo cubrir las profundas carencias que venía arrastrando, lo que le ha convertido actualmente en el segundo país con más contagios en Iberoamérica, por detrás de su vecino Brasil. Según las cifras de este viernes recopiladas por el Instituto Johns Hopkins, el número de contagios se eleva a 141.779 (ha superado ya la barrera de los seis mil casos diarios), mientras que el de fallecidos asciende a 4.099. «Aquí esto se ha llamado la Paradoja peruana. Para entenderlo hay que raspar debajo de las cifras macroeconómicas del país y mirar la infraestructura con la que hemos recibido la pandemia», explica a ABC en conversación telefónica América Arias, responsable de Acción contra el Hambre en Perú. «La red sanitaria no era la adecuada ya en tiempos pre covid, ni lo sistemas logísticos y había unos niveles de corrupción altos. Algo que siempre ha sido un problema en el país -señala-. Y había una bolsa de pobreza, que incluso estaba censada, de más de 6 millones de personas para un país de entre 33 y 34 millones de habitantes». Todo esto hizo que a pesar de las medidas del Gobierno de Martín Vizcarra, «que han sido rápidas y adecuadas para algo tan desconocido», estas no han tenido el impacto que se esperaba. Trabajo informal Si bien al principio del confinamiento este era respetado por la población de manera general, según se prolongaba la gente se impacientaba y salía más a la calle: «Porque era o covid o hambre», justifica Arias. En Perú el trabajo informal supera el 70%. Un cifra muy superior a la de otros países, como México, donde no llega al 60%; Colombia, donde se sitúa en el 48%; Argentina rondaría el 50%; en Brasil es del 40%, mientras que en Chile representan el 30%, por citar solo unos ejemplos. «Poca cuarentena se puede mantener frente a eso», señala Arias. «No se trata solo de que no hay soporte entre el empleado y el empleador, que te permitiría tener cierta protección social, también existe mucha economía callejera, mercados, comercio ambulante.. que mueve mucha economía. Y la gente que vendía comida o ropa en la calle no tenía dinero para mantener el confinamiento». A esto se suma la cultura del día a día que vertebra a la sociedad peruana. «Aquí la gente llega a comprar el jabón o el champú en sobres individuales porque es lo que va a utilizar ese día. Se hace comida para el día, no en grandes cantidades». Para Arias esta es una consecuencia de la crisis económica que sufrió el país en la década de los años 90, «cuando los fósforos se compraban por unidades. Gastabas lo que necesitabas». Esa manera de gestionar la economía doméstica, también se extiende al sistema financiero. «No existe la cultura de tener una cuenta bancaria ni tampoco de ahorrar» Lo que también ha ocasionado problemas durante la pandemia. Para ayudar a esas economías informales que se tenían que quedar en casa, el Gobierno de Vizcarra aprobó una serie de bonos, que comenzaron siendo de 380 soles (unos 110 dólares) hasta alcanzar los 760 soles (el salario mínimo en Perú es de unos 950 soles), que no daban para sobrevivir. Una medida que también se convirtió en un foco de contagio pues gran parte de la población, que no tiene cuenta en el banco, debía salir y hacer cola delante de oficinas para poder cobrar el dinero. Colapso sanitario La intención del Gobierno de Vizcarra al adelantarse con las medidas de confinamiento habría sido la de evitar el colapso del sistema sanitario, muy frágil, sin conseguirlo. El alto número de contagios entre los sanitarios, «hasta el 40% en algunas zonas del país», habría llevado esta semana al Ministerio de Salud a intentar movilizar a los enfermeros y enfermeras de más de 60 años (antes considerados entre la población en riesgo) para cubrir la emergencia sanitaria. Especializada en salud pública, Arias confirma ese colapso:«En todo el país hay menos camas UCI de las que puede haber en Madrid». El país afrontó la pandemia «con menos de 300 camas UCI a nivel nacional. Ahora, con inversión y un gran esfuerzo se ha llegado a 1.000 camas». La precariedad del sistema sanitario es un problema que viene arrastrando Perú desde hace décadas. Parece un mal endémico del país, en el que tan solo s e invierte en Sanidad un 5% del PIB. «Ya antes de la pandemia teníamos un ratio de profesionales por debajo de lo que indica la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y esto es mucho peor si hablamos de especialistas». Esta tendencia no se ha rectificado a pesar de que en los tres o cuatro últimos años Perú ha vivido varias emergencias sanitarias (Guillain-Barré, dengue, climáticas..). «Y ya sabíamos que no estabamos preparados de forma adecuada para dar una respuesta. Esto es un problema de la infraestructura de Estado». Esa falta de respuesta a las pequeñas emergencias se ha replicado a gran escala con la llegada del coronavirus. «En todo el país hay menos camas UCI de las que puede haber en Madrid. Empezamos la pandemia con menos de 300» A la escasa inversión en Sanidad, se suma el problema de la dispersión de la población de un país, Perú, que es tres veces más grande que España. «Hay una gran concentración en Lima, donde viven diez millones de personas, pero el resto está muy diseminado y muchas competencias están descentralizadas en los municipios, cuyos alcaldes requieren una preparación y un apoyo que logísticamente es difícil de dar. A veces se necesitan varios días para acceder a muchos de ellos». Esa es una de las dificultades con las que se han encontrado las brigadas de sanitarios enviadas a monitorizar la pandemia fuera de la capital. «Los sanitarios solo pueden estar en cada brigada 15 días, creo, y a veces en llegar a una zona de selva tardan 4 o 5 días, si todo va bien». La «tormenta perfecta» La burocracia tampoco facilita que se cubran esas necesidades logísticas. «Ya el contexto no era favorable, pues los indicadores de la FAO decían que volvía un poco el hambre, que a pesar de la cifras macroeconómicas la inequidad existía y era potente. El mismo censo indicaba una bolsa de siete millones de personas, entre pobre y muy pobres», reconoce Arias. Datos que ha utilizado el Gobierno para distribuir los bonos de ayuda. Para la responsable de ACH en Perú, se ha dado la tormenta perfecta. «Macroeconómicamente podíamos ser potentes gracias a la minería, a políticas de ahorro, a una buena gestión financiera que nos ha dado cierta solidez.. Pero de puertas adentro, la casa está sin barrer», lamenta. «Macroeconómicamente podíamos ser potentes gracias a la minería, a políticas de ahorro, a una buena gestión financiera que nos ha dado cierta solidez.. Pero de puertas adentro, la casa está sin barrer» Las consecuencias de esta «tormenta perfecta» dejarán importantes daños en el país, que se verá golpeado por el aumento del desempleo como está sucediendo en tantos otros Estados, pero con el handicap de que sus estructuras están mucho menos preparadas para soportarlo: «Las personas que estaban consiguiendo estabilidad en la clase media la van a perder; muchos negocios pequeños de emprendemiento se van a hundir; va a haber más hambre; va a aumentar la desprotección, tanto de mujeres como de niños, algo que nos preocupa mucho. Ya se está viendo. La mujer aquí tiene un papel muy importante en la economía de la supervivencia. Son las que sacan adelante la economía del hogar. Las que se dedican a empleos peor pagados pero mucho más ágiles..» La pandemia también va a dejar un sistema sanitario aún más debilitado. «Se ha llevado la atención que se necesitaba para otro tipo de población: las gestantes, los ancianos.. Muchos de los cuales han fallecidos solos porque ya no existía un sistema de supervisión». El único aspecto que puede mejorar con esta crisis, en opinión de Arias, es «que se haga limpieza en los mecanismos del Estado para controlar y supervisar las compras. Con la Covid han salido mucho más rápido los temas de corrupción que con otras crisis». Como representante de ACH en Perú, el hambre es su mayor preocupación y su mayor reto de cara al futuro, aunque ya están viviendo las consecuencias de la pandemia. «El otro día estuvimos atendiendo a una madre con un bebé de dos años que tuvo que ser ingresado por desnutrición porque llevaban días sin comer. Y pudimos apoyarles gracias a un proyecto que tenemos con la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo). Pero nos están llegando cada vez más alertas de gente que lleva días sin comer. Y enfermos crónicos que no han podido comprar sus medicamentos, que sufrirán las consecuencias en el futuro y se convertirán también en una carga para el sistema sanitario». Cooperación internacional Una de las reclamaciones que hace Arias es la necesidad de volver a incluir a Perú dentro del mapa de la cooperación internacional, de donde ya había salido por los indicadores de su macroeconomía que le permitían optar a entrar en la OCDE. «Pero en Perú se necesita apoyo para el desarrollo agrario, también para la incorporación a un mercado laboral formal, se necesita limpiar las bolsas de pobreza dándoles unas herramientas para que se incorporen al mercado laboral, y un apoyo para el sistema sanitario, sobre todo en las zonas rurales.. Hay que mejorar la situación del agua y del saneamiento. Hay todavía millones de personas que no tienen acceso al agua segura, incluso en la propia capital». «Hay que mejorar la situación del agua y del saneamiento. Hay todavía millones de personas que no tienen acceso al agua segura, incluso en la propia capital» En cuanto al futuro «de los próximos dos o tres años», Arias lo ve complicado. «No solo es arreglar lo que la pandemia ha dañado sino poner las bases para hacer las cosas bien. Eso implica cambiar todas las estructuras del Estado. Eso va a ser difícil. En Perú, el hambre ya ha vuelto. Esperemos que el motor de la economía sea capaz de mantener el país, pero a nivel de la economía familiar esto va a ser muy duro. En el agro se han perdido cosechas o no se han podido recoger. No se trata del hambre de ahora, sino vamos a ver lo que sucede de aquí a unos meses». Según un informe de la ONG, el coronavirus dejará más de 29 millones de nuevos pobres en Latinoamérica. Concluye haciendo un llamamiento para que se visualice que el impacto social del covid-19 en Perú y en toda Latinoamérica va a ser mayor que el impacto sanitario. «Eso hace imprescindible enviar ayuda económica, fondos, y apoyos que permitan fortalecer capacidades. Si para todo el mundo la pandemia ha sido, clínicamente, arrasador, el impacto social que está teniendo aquí.. Vamos a tardar años en recuperarnos».
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