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Noticias de mozambique

22-11-2017 | Fuente: abc.es
Mnangagwa, sustituto provisional de Mugabe, promete una «nueva democracia» para Zimbabue
El exvicepresidente Emmerson Mnangagwa, que sustituirá a Robert Mugabe como presidente de Zimbabue de forma provisional, prometió este miércoles una «nueva democracia» para el país tras haber cerrado de forma definitiva los 37 años de reinado del derrocado líder. El próximo líder de esta nación del África meridional regresó este miércoles tras haberse exiliado en Sudáfrica después de su destitución como vicepresidente el pasado 6 de noviembre, forzada por la facción afín a las ambiciones de la primera dama, Grace Mugabe, de convertirse en la sucesora de su marido en el poder. Según afirmó, su exilio en el país vecino se debió a que, tan solo dos horas después de ser cesado, fue informado de que existían planes para acabar con su vida. La vuelta a Zimbabue de Mnangagwa se produjo tan solo horas después de haber sido nominado para ocupar provisionalmente la presidencia por su partido, la gobernante Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), que lo confirmará en su congreso de diciembre como candidato para las presidenciales de 2018. Mnangagwa adelantó que tomará posesión de su nuevo cargo el viernes hacia las 10.00 hora local (08.00 GMT). Aunque la dimisión el martes de Mugabe haya dejado al país en un interregno de facto, técnicamente es el vicepresidente, Phelekezela Mphoko, quien actúa como jefe de Estado en funciones. Sin embargo, Mphoko se encuentra en Japón y, según el diario local «NewsDay», estaría buscando refugio en países como Mozambique o Zambia ante el temor a ser procesado, ahora que ya no cuenta con la protección del caído Mugabe, su principal valedor. Por tanto, el camino parece allanado para que Mnangagwa cumpla por fin sus deseos de convertirse en presidente: su nombre ya había estado vinculado a planes y conspiraciones para sustituir a Mugabe desde hace casi 15 años. «Crecimiento económico, paz y trabajos» son las promesas que hizo este miércoles ante sus seguidores en el primer discurso como presidente electo -por su propio partido- ante sus seguidores, a los que agradeció «la disciplina y el pacifismo» demostrados durante los días siguientes al alzamiento militar contra Mugabe. El oscuro pasado de Mnangagwa Aunque ahora es visto como el salvador de la democracia, Mnangagwa, conocido con el apodo de «Cocodrilo», tiene un pasado oscuro: como ministro de Seguridad tras la independencia en 1980 jugó un papel clave en la matanza de más de 20.000 miembros de la etnia Ndebele. La llamada operación Gukurahundi, que muchos califican de genocidio, fue una purga étnica contra simpatizantes de la Unión del Pueblo Africano de Zimbabue, que se saldó con la fusión de esa formación con la ZANU-PF y le valió a Mugabe su ascenso definitivo a la presidencia, ya que hasta entonces gobernaba como primer ministro. Mientras que el ya expresidente, de 93 años, mantuvo malas relaciones con los principales potencias mundiales (excepto con China, que lo llamó «buen amigo» incluso después de su dimisión), quienes lo tachaban de «dictador», Mnangagwa dijo apostar por cooperar con socios regionales, de África y de todo el mundo para reconducir la economía. Esta es, sin duda, una de las principales preocupaciones de los ciudadanos, ya que el país ha visto cómo empeora en los últimos meses una crisis que arrancó con la hiperinflación de 2008 y que se ha llevado por delante hasta la propia moneda de Zimbabue, tristemente popular por haberse llegado a emitir billetes de cien billones. «Me comprometo a serviros», recalcó el nuevo líder, antes de pedir a «todos los zimbabuenses patrióticos que aúnen esfuerzos y trabajen juntos» en una nueva etapa para el país en la que «nadie será más que nadie». Pese a este optimismo, Mnangagwa criticó las «intensas intentonas para hacer descarrilar al proceso» de acabar con la presidencia de Mugabe, que finalmente no prosperaron debido a que «la voluntad de la gente siempre se impone» y a que el Ejército, con el que mantuvo «contacto constante» durante la crisis, gestionó «de forma pacífica» la situación, según declaró. Algo de lo que no habló en su discurso son las elecciones presidenciales, previstas para 2018, para las que será candidato de la ZANU-PF y cuya celebración está todavía en el aire, pese a que la provisionalidad de su nuevo cargo parece indicar que su presidencia se limitará a durar hasta dichos comicios. Un día después de su dimisión, no se sabe nada de Mugabe ni de su paradero, y su futuro parece un misterio: unos apuntan a que se exiliará en Singapur, donde posee activos y adonde viaja a menudo para recibir tratamiento médico, mientras que otros afirman que ha llegado a un pacto de impunidad con el Ejército. Sin embargo, hoy pocos parecen preocupados por esto en el país. Su nuevo líder ha llegado y les promete todo aquello que les ha sido negado durante los últimos años: democracia, trabajos, crecimiento económico y paz.
15-11-2017 | Fuente: abc.es
Los pantagruélicos cumpleaños de Mugabe
En 2012 celebró su aniversario «rebosante de energía» y entre certámenes de belleza. En 2013, recordando que su permanencia al frente del país africano era un «deber divino». Y en 2014, con el anuncio de que no tiene ninguna «necesidad de jubilarse». En los últimos tiempos, el cumpleaños del presidente Zimbabue, Robert Mugabe, se ha convertido en uno de los acontecimientos festivos por excelencia al sur del continente. Sobre todo, ante unos pantagruélicos expendios que suelen superar el medio millón de dólares. El mandatario no ha dudado en tirar de chequera. La carta no defrauda: según asegura un terrateniente local, Tendai Muasa, citado por el diario Chronicle, en algunas celebraciones hasta 20.000 invitados han podido degustar búfalos, elefantes e incluso leones, entre otros; en un menú cárnico de coste aproximado de 120.000 dólares. Todo ello, en un país donde cerca del 70% de su población vive por debajo del umbral de la pobreza (aunque el ágape ha sido calificado de donación particular). Represión y sin tierras En el poder desde 1980, Mugabe ha gobernado con mano de hierro Zimbabue bajo el disfraz de héroe de la independencia colonial y líder panafricano. Sus claras agresiones contra los derechos humanos, como el «Gukurahundi», la campaña de terror que en los años 80 aniquiló entre 20.000 y 30.000 miembros opositores, así lo demuestran. Y sus «éxitos» continúan. Para muestra, su política para generar apátridas. En 2002, el mandatario anunciaba una reforma agraria acelerada con el objetivo de provocar la adquisición forzosa de las explotaciones de la minoría blanca. De forma paralela, introdujo una enmienda a la Ley de Ciudadanía, por lo que las personas con doble nacionalidad (caso de los antiguos colonizadores) perdían automáticamente sus derechos naturales. La medida, eso sí, no solo afectó a los granjeros blancos (cerca de 300.000). En aquel momento, la mayor parte de los trabajadores agrícolas eran inmigrantes de segunda o tercera generación cuyos ancestros se habían trasladado a Zimbabue (o a la antigua Rhodesia antes de la independencia en 1980) procedentes de Malawi, Zambia o Mozambique. Y pese a sus más de dos décadas en el territorio, todos ellos perdieron su puesto de trabajo y viviendas. *Este texto se publicó originalmente en 2015
15-11-2017 | Fuente: abc.es
Robert Mugabe: el presidente más longevo del mundo que no quiso ser Mandela
Nelson Mandela, el primer presidente negro de Sudáfrica, dejó el Gobierno a los 81 años tras cumplir un solo mandato. Robert Mugabe, primer presidente de Zimbabue tras la independencia colonial, ha seguido en el poder pese a sus 93 privameras. Ambos fueron en su juventud luchadores por la libertad y la emancipación del pueblo africano, pero ocuparán páginas distintas en los libros de historia. Mientras uno es venerado por todo los sudafricanos como un héroe nacional, otro ha dividido a su país hasta llevarlo a la fractura política y social. El presidente más longevo del mundo lleva 37 años al frente de Zimbabue. Su prestigio como héroe tras la independencia del país en la década de los 80 se ha ido deteriorando por la situación actual del país africano, que está sumido en una importante crisis económica, y por los numerosos escándalos de que rodean a su gobierno. Además, está acusado de tener un extenso historial de violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Esto le ha valido numerosas sanciones tanto por parte de la Unión Europea como de Estados Unidos. Totalitarismo Según organizaciones de derechos humanos como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, el gobierno de Zimbabwe viola los derechos de alojamiento, alimentación, libertad de circulación y residencia, de libertad de reunión y existen normas sociales que impiden combatir la discriminación sexual. Hay ataques contra medios de comunicación, medidas violentas contra la oposición, los activistas y los defensores de los derechos humanos. Dichas violaciones incluyen asaltos, torturas, amenazas de muerte, secuestros y detenciones ilegales. En Zimbabwe, la libertad de reunión está severamente restringida por la ley. Aquí un ejemplo. El 11 de marzo de 2007, un mitin del Movimiento por el Cambio Democrático (MDC) terminó con el líder del partido Morgan Tsvangirai y otros 49 activistas de la oposición arrestados y golpeados de manera brutal por la policía. Un periodista llamado Edward Chikombo facilitó imágenes de la brutalidad policial a medios extranjeros y, como después, fue secuestrado y asesinado. Durante el 2016, el gobierno intensificó la represión contra miles de personas que protestaron pacíficamente por las violaciones de los derechos humanos y el deterioro de la situación económica y, a día de hoy, sigue la total impunidad por los abusos cometidos por parte de la policía. Las numerosas reestructuraciones llevadas a cabo en los últimos años para, supuestamente, allanar el camino a su esposa, Grace Mugabe, de 53 años, han creado un ambiente de crispación difícil de sobrellevar. El despido por deslealtad de su aliado y vicepresidente Emmerson Mnangagwa la semana pasada habría sido el detonante para una actuación militar. Enquistado en el poder, incapaz de asumir su derrota en los pasados comicios de 2008, represor de las voces disidentes durante décadas, revanchista con las minorías, Robert Mugabe ha desaprovechado la oportunidad de ser recordado en Zimbabue como el padre de la patria. De formación católica y seis títulos universitarios Robert Mugabe nació el 21 de febrero de 1924 en Matibiri, al noreste Harare, entonces conocida como Salisbury, la capital de la antigua colonia británica Rodesia. Maestro de profesión y de formación católica, con seis títulos universitarios, comenzó la lucha política a los 36 años, cuando se unió al Partido Nacional Democrático. En 1964, el mismo año en que Mandela fue condenado cadena perpetua, Robert Mugabe fue enviado a prisión debido a un discurso subversivo contra el Gobierno de Ian Smith. Tras diez años de prisión, el líder africano abandonó el país para dirigir desde Mozambique la guerra de guerrillas que operaban contra el régimen impuesto por la minoría blanca de Rodesia. En 1979, Mugabe regresó a su país, recién convertido en Zimbabue, y se proclamó primer ministro en las elecciones de 1980, hasta convertirse en presidente en 1987 tras la creación del cargo. En sus primeros años de gobierno, el nuevo presidente fue alabado como uno de los grandes líderes africanos por la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos, aunque pronto se atisbaría el carácter totalitario que lo ha acompañado toda su vida. El granero de África Mugabe emprendió una ofensiva brutal contra su oposición política, liderada por Joshua Nkomo, que se cobró más de 20.000 vidas, la mayoría de la etnia Ndebele, según la Comisión Católica de Justicia y Paz. En una campaña de represión conocida como «Gukurahundi» y dirigida por la Quinta Brigada, entrenada en Corea del Norte, el líder zimbabuense aniquiló a sus adversarios hasta forzar en 1987 su integración en su actual partido, el ZANU-PF (Unión Nacional Africana de Zimbabue ? Frente Patriótico). Desde entonces, ha ganado sistemáticamente las elecciones presidenciales, empañadas por el fraude, la intimidación y la represión de la disidencia. Zimbabue, conocida como el «granero de África», acabó por sumirse en una de las mayores crisis económicas de la historia cuando en el año 2000 el Gobierno de Mugabe emprendió la expropiación de miles de explotaciones a los granjeros blancos. La situación desató la escasez de alimentos, una inflación superior al 150.000 por ciento y un desempleo del 80 por ciento, que Mugabe atribuyó a una conspiración de los gobiernos occidentales para derrocarle. Las políticas de «indigenización» han continuado con la entrega de accionariado de empresas extranjeras para su redistribución a los zimbabuenses negros, que han acabado mayoritariamente en manos de sus aliados políticos del ZANU-PF.
06-11-2017 | Fuente: elpais.com
Los mozambiqueños persiguen a muerte a ?los chupasangre?
Disturbios en zonas rurales del país contra los ?anamawula?, supuestos vampiros que absorben la vida de los pobres para vendérsela a los ricos
26-10-2017 | Fuente: abc.es
Cazadores de «vampiros» atormentan a los habitantes de Malawi
La policía de Malawi ha arrestado a 200 personas sospechosas de pertenecer a mafias que persiguen a «vampiros». Ya son nueve las personas asesinadas desde mediados de septiembre en la parte sur del país, donde existe una creencia generalizada en la brujería. El gobierno ha tomado medidas drásticas para combatir esta oleada de violencia. Estos ataques comenzaron en cuatro distritos del sur de Malawi, pero esta semana se extendieron a Blantyre, la segunda ciudad más grande del país. Allí una multitud incendió a un joven de 22 años epiléptico , y otro hombre murió apedreado. Ambos fueron acusados de comportarse como vampiros y de beber sangre humana como parte de un ritual. Los expertos sanitarios se han apresurado a desmentir la existencia de vampiros. Sin embargo, el gobierno ha tenido que actuar con contundencia, desplegando el ejército e imponiendo un toque de queda (de 17:00 a 07:00 hora local) para detener la propagación de la violencia. La policía, asimismo, está haciendo todo lo posible para contener la situación y garantizar que no se extendiera a otras ciudades y, así, evitar más muertes de personas inocentes. De ahí los arrestos masivos de las últimas horas. El presidente de Malawi, Peter Mutharika, que ha visitado las áreas afectadas por este tipo de violencia, ha prometido iniciar una investigación sobre los asesinatos, y su oficina ha emitido un comunicado mostrando la «gran preocupación del gobierno por este asunto». Mutharika ha instado a la gente a no tomarse la justicia por su mano: «Si realmente hay gente haciendo brujería y chupando sangre humana, me encargaré de ellos». En los cuatro distritos afectados por la llamada epidemia de «vampirismo», la situación de seguridad se ha vuelto tan inestable que las Naciones Unidas han retirado, por seguridad, a su personal de la zona. Tanto la ONU como la Embajada de los Estados Unidos han declarado algunas partes del país como zonas prohibidas. Según un informe realizado por dicha organización, los rumores de vampirismo parecen haberse originado en Mozambique. La comisión de derechos humanos de Malawi condenó los ataques. Joanne Lu, de la ONU, declaró: «La actual ola de violencia no está exenta de matices políticos. El Partido Progresista Democrático acusó al Partido del Congreso de estar detrás de estos rumores». La violencia por motivaciones políticas ha estallado también en distritos cercanos justo antes de que se celebren las elecciones locales. Sin embargo, lo que más preocupa a los defensores de los derechos humanos son los fundamentos culturales, las supersticiones, los mitos y las creencias culturales ya que están más profundamente arraigados en las sociedades rurales pobres y sin educación. Estos ataques van ligados a otros cuyas víctimas son personas con albinismo «se cree que sus huesos y otras partes de su cuerpo traen buena suerte en los rituales de brujería», añadió Lu. No es la primera vez que se dan casos de violencia por «vampirismo» en Malawi. En 2002, un hombre fue asesinado y tres sacerdotes católicos fueron atacados por el rumor de que el gobierno estaba colaborando con vampiros y agencias de ayuda internacional para recolectar sangre humana. Los niveles de educación son bajos y la creencia en la brujería está muy generalizada en Malawi, uno de los países más pobres del mundo.
03-10-2017 | Fuente: abc.es
El informe final tilda la desaparición del avión malasio de «casi inconcebible»
La desaparición del vuelo MH370 de Malaysia Airlines con 239 personas a bordo el 8 de marzo del 2014 es «casi inconcebible» y «socialmente inaceptable en la aviación moderna», según el informe final publicado en Australia. El documento elaborado por la Oficina Australiana para la Seguridad en el Transporte (ATSB, siglas en inglés), que lidera la búsqueda en la que también participan China y Malasia, expresó su «profunda tristeza por no haber localizado el avión ni tampoco las 239 almas que iban a bordo y siguen desaparecidas». El informe da cuenta de los detalles de la búsqueda del MH370 y el trabajo realizado por Australia en el rastreo submarino en un área de 120.000 kilómetros cuadrados en el océano Índico, frente a las costas occidentales de Australia, sin encontrar el aparato. «Es un esfuerzo sin precedentes y ha habido una respuesta extraordinaria de la comunidad global», destacó en un comunicado de la ATSB Greg Hood, al destacar los altos estándares y profesionalismo implicados en el trabajo. A mediados de agosto, los informes de Geoscience Australia y la Organización para la Investigación Industrial y Científica de la Mancomunidad de Australia (CSIRO, siglas en inglés) sugirieron que el avión se encuentra en un área de 25.000 kilómetros cuadrados del océano Índico situada al norte de donde se buscó inicialmente. El avión de Malaysia Airlines desapareció de los radares el 8 de marzo de 2014, unos 40 minutos más tarde de su despegue en Kuala Lumpur rumbo a Pekín, y después de que alguien apagara los sistemas de comunicación y virara el aparato, según la investigación oficial. A bordo viajaban 239 personas, de ellas 154 ciudadanos chinos, 50 malasios (12 formaban la tripulación), siete indonesios, seis australianos, cinco indios, cuatro franceses, tres estadounidenses, dos canadienses, dos iraníes, dos neozelandeses, dos ucranianos, un holandés y un ruso. Los expertos determinaron con los datos de los que disponían que el aparto se estrelló en una remota zona del Índico y se buscó en un área de 120.000 kilómetros cuadrados sin éxito. La recuperación de piezas del MH370 en Mozambique, Sudáfrica, las islas Mauricio, la francesa Reunion y Pemba (Tanzania), como confirmaron los análisis de laboratorio, permitió constatar que el aparato se estrelló y elaborar nuevas hipótesis. La búsqueda sobre el terreno se suspendió el 17 de enero pasado hasta que apareciesen pruebas sólidas que permitieran reanudar las operaciones.
05-09-2017 | Fuente: as.com
España gana a Mozambique y jugará ante Colombia en cuartos
El equipo que dirige Alejandro Domínguez venció al combinado africano (3-2) con goles de Bargalló, Adhorer y Marín.
30-07-2017 | Fuente: elpais.com
18 Mercedes Benz ponen de acuerdo a los partidos en guerra en Mozambique
El país vive una endeble tregua guerrillera y un caos económico
05-07-2017 | Fuente: abc.es
Investigadores australianos creen saber dónde cayó el MH370
A pesar de que la búsqueda sobre el terreno se dio por concluida en enero, investigadores australianos de la agencia gubernamental CSIRO han seguido rastreando en el laboratorio donde puede encontrarse el avión de Malaysia Airlines desaparecido en marzo de 2014. Su análisis del posible rumbo de la aeronave, la cantidad de combustible y un modelo de las corrientes marinas de la región, entre otros factores, les ha permitido acotar con mayor precisión el lugar del océano Índico donde pudo estrellarse el vuelo MH370. «Pensamos que ahora sabemos precisamente dónde está el avión», señaló David Griffin, experto del CSIRO durante una conferencia en Darwin, informa el canal australiano ABC. Según las nuevas informaciones, los investigadores aseguran que el avión pudo estrellarse cerca del grado 35 sur del llamado «séptimo arco», la zona del Índico donde se llevó a cabo la búsqueda. No obstante, el fondo marino de la zona en cuestión ya fue rastreada en diciembre de 2016 sin encontrar el aparato, además de la búsqueda aérea que resultó infructuosa. A pesar de ello, los científicos de CSIRO se muestran confiados de que ahora el avión podría ser encontrado. «Hay un fuerte cruce de corrientes a lo largo del 'séptimo arco' en (latitud) 35 grado sur, así que pensamos que el avión se precipitó en la corriente dirección norte-oeste», dijo Griffin. Esta teoría explicaría aparentemente la razón por la que partes del Boing 777 de la aerolínea Malaysia Airlines se recuperasen en la costa este de África. ¿Se retomará la búsqueda? Los expertos del CSIRO han informado de su investigación a las autoridades, que deben decidir si retomarán la búsqueda, cuya fase finalizada costó más de 135 millones de dólares (118 millones de euros) y han pedido «evidencias creíbles» para reanudarla. La desaparición del avión con el vuelo MH370 continúa siendo uno de los mayores misterios de la historia de la aviación. Hasta el momento, se han recuperado piezas del avión en playas de la isla francesa de Reunión, Mozambique, Mauricio, Sudáfrica y la isla Pemba (Zanzíbar) que fueron arrastradas por las corrientes del Índico, lo que concuerda con la hipótesis oficial del siniestro. El Boeing 777 de la aerolínea malasia desapareció el 8 de marzo de 2014 tras cambiar de rumbo en una «acción deliberada», según los expertos, tan solo 40 minutos después de haber despegado de Kuala Lumpur con destino a Pekín y de que alguien apagara los sistemas de comunicación. A bordo del avión viajaban 153 ciudadanos chinos, 50 malasios (12 formaban la tripulación), siete indonesios, seis australianos, cinco indios, cuatro franceses, tres estadounidenses, dos neozelandeses, dos ucranianos, dos canadienses, un ruso, un holandés, un taiwanés y dos iraníes.
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