Infortelecom

Noticias de moviles

28-05-2020 | Fuente: abc.es
Moscú suaviza el confinamiento por COVID-19 pero lo prolonga hasta el 14 de junio
El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, decidió ayer prolongar las medidas de confinamiento obligatorio, vigentes ya en la ciudad desde el 30 de marzo, hasta el 14 de junio. Sin embargo, suavizará desde el lunes su aplicación permitiendo paseos a determinadas horas y abriendo los parques, salvo el Zariadie, situado muy cerca del Kremlin y la Plaza Roja. Abrirán además las tiendas no alimentarias, los centros comerciales, los concesionarios de automóviles, tintorerías, lavanderías y otros pequeños negocios. La capital rusa, foco principal de la epidemia en Rusia, se acerca ya a la cifra de 175.000 infectados por coronavirus y a los 2.300 fallecidos, pero lleva días registrando más curados que nuevos contagios, fenómeno que los especialistas consideran un signo inequívoco de que la enfermedad tiende a remitir. Carácter «experimental» Durante la videoconferencia que mantuvo ayer Sobianin con el presidente Vladímir Putin advirtió que las salidas que los moscovitas podrán efectuar a partir del lunes tendrán un carácter «experimental». Aclaró que, según el domicilio en donde viva cada uno, «habrá un horario concreto para salir a pasear y ya se verá la semana que viene cómo evoluciona la situación». El esquema de horarios de cada barrio será publicado en la página web del Ayuntamiento mos.ru y la Policía velará por su correcta observancia. Estos paseos podrán hacerse entre las nueve de la mañana y la nueve de la noche tres veces a la semana, dos en días laborables y una en fin de semana. A cambio, no habrá ninguna limitación para salir a la calle, hacer deporte o montar en bicicleta entre las cinco y las nueve de la mañana. Siempre utilizando obligatoriamente las mascarillas. Los que todavía permanecerán cerrados serán los restaurantes, bares, cafés, teatros, museos y gimnasios. Situación estable Putin aseguró por su parte que «la situación en Moscú, así como en todo el país, se está estabilizando». Según sus palabras, «en comparación con las cifras más altas registradas a principios de mayo, el número de casos detectados en la capital se redujo a la mitad, y ello pese a que el número de pruebas crece constantemente». Rusia registra actualmente un total de casi 380.000 enfermos por COVID-19 y más de 4.000 muertos. No obstante y al igual que en Moscú, el número de personas restablecidas diariamente supera al de nuevos contagios.
28-05-2020 | Fuente: abc.es
Menos de 300 muertes y de 17.000 contagios, las claves de la lucha de Israel contra el coronavirus
Desde que el coronavirus traspasó las fronteras de Wuhan y comenzó a expandirse por el mundo, la Humanidad ha sido testigo de cómo se desata uno de esos periodos a los que se hace mención especial en los libros de Historia, de la fragilidad del ser humano y el falso control que tiene sobre su vida, así como de que hay casi tantas formas de enfrentarse a una crisis, en este caso sanitaria, como países existen. Qué método es más apropiado, solo el tiempo lo dirá; no obstante, lo cierto es que hay países que hasta el momento han registrado cifras muy bajas de casos confirmados y muertes en comparación con el resto. Es el caso de Israel, donde se han contabilizado 281 fallecidos, 16.771 contagios y 14.486 curados; unos datos que dejan entrever que han sabido controlar la pandemia y que han permitido la reapertura casi total de la economía. Lea Levi, inmigrante francesa y médica de familia en el hospital Meuhedet, explica que la contención de la Covid-19 se ha sustentado sobre cuatro pilares. El primero es «la precocidad con que se aplicaron las medidas: después del inicio de marzo, el Gobierno israelí empezó a someter a una cuarentena de dos semanas a todos los nacionales que volvían del extranjero; al mismo tiempo, la Maguen David Adom (Estrella Roja de David, el servicio de emergencia y asistencia médica) lanzó una campaña a nivel nacional de test que al principio se hacían a domicilio y después también en unidades móviles a las que los pacientes llegaban en sus vehiculos privados tras solicitar cita por una ?app?. Los resultados de los test llegaban directamente al médico que trataba al paciente, así como a su centro de salud». En segundo lugar la doctora habla de la situación geopolítica de Israel, algo que en principio constituye un hándicap se ha convertido en una ventaja en este caso, muy concreto. «Hay muy pocos desplazamientos, dadas las complejas relaciones diplomáticas con los países vecinos», expone, y añade: «Con respecto a las relaciones con la Autoridad Palestina, parece que israelíes y palestinos hayan llegado a un entendimiento, ?en favor del sentido común?, para evitar la propagación del virus». No solo se frenó la circulación de ciudadanos de una zona a otra, sino que también -como ya explicaba la agencia de noticias Efe dos meses atrás- «los enfrentamientos entre Israel y las milicias de Gaza han disminuido relativamente, del mismo modo que han descendido los sucesos en los territorios palestinos de Cisjordania y Jerusalén Este, aunque se mantienen las fricciones diarias». El hecho de que hubiese una relativa tranquilidad en la zona no evitó sin embargo que, el pasado 28 de marzo, el Ejército israelí bombardease, como respuesta a un disparo de cohete, puestos del movimiento islamista, Hamás, que controla la bloqueada franja de Gaza. Tampoco ha evitado que hace una semana, el líder palestino, Mahmud Abbas, volviese a anunciar que «la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el Estado de Palestina quedan absueltos de todos los acuerdos y entendimientos con los gobiernos americano e israelí y todas las obligaciones contempladas en estos, incluyendo las de seguridad». Tal y como expuso el correponsal de ABC en Oriente Medio; Mikel Ayestaran, «Abbas mostró de esta forma su malestar con el plan de anexión de Cisjordania que los israelíes pretenden poner en marcha el 1 de julio y que supondrá el final de la solución de los dos Estados en la que trabaja la comunidad internacional, sin éxito, desde hace décadas». Tecnología y sistema sanitario Pero, volviendo al plano sanitario, Levi habla de una tercera razón por la que el virus no se ha cebado con Israel: «el uso de los datos personales de los individuos». «Una app [Hamagen] permite localizar por qué lugares hemos pasado y nos advierte de si hemos estado en contacto con un enfermo de coronavirus, en cuyo caso quedamos confinados», cuenta, y agrega: «A mediados de marzo se aprobó un decreto para utilizar los datos de los servicios secretos con el fin de localizar los casos y poder advertir a los contactos». Una vez que se detecta un caso positivo, «los pacientes reciben un kit de mascarillas, guantes, termómetro y oxímetro (mide la cantidad de oxígeno en sangre), además de llamadas diarias de un médico y del enfermero dedicado a seguir su caso», desgrana, puntualizando que esta sería la cuarta clave en la lucha de Israel contra el coronavirus. A todo ello hay que sumar la organización de la red sanitaria del país. «La situación se tomó muy en serio después del inicio de la crisis en China, cuando seguimos la espectacular construcción del hospital en Wuhan. A finales de enero recibimos las primeras cajas con material y mascarillas para atender a los pacientes que pudieran estar infectados. Desde principios de marzo comprendimos que la situación se agravaba muy rápido, por lo que limitamos la asistencia de pacientes a las consultas y desarrollamos las teleconsultas; se pospusieron las cirugías y consultas médicas no esenciales y se canceló la atención dental no urgente. Ha habido un largo periodo en el que paradójicamente los hospitales han quedado en calma antes que que llegase el pico de la epidemia», dice Levi, quien también explica las medidas que se tomaron, no solo a nivel organizacional, sino desde el punto de vista estructural: «Cada hospital israelí está construido de tal manera que en 24 horas puede desplegar un hospital de campaña bien equipado, se pueden utilizar en caso de guerra biológica u otro tipo de crisis sanitaria para aumentar su capacidad. También en los aparcamientos de los centros de salud hay marcas en el suelo de líneas telefónicas y de acceso a internet que permiten abrir rápidamente nuevos servicios». Esta forma de anticiparse a lo que pueda venir es quizás una muestra de lo que Rafael Dezcallar, diplomático español que vivió en el estado hebreo entre 1989 y 1992, llama en su obra «Entre el desierto y el mar» el síndrome de la seguridad: «Hasta que llegue la paz, las gentes de esta ciudad [Tel Aviv] grande y próspera seguirán sintiéndose vulnerables y frágiles. Miran el mapa y, a pesar de su fortaleza militar y de sus bombas atómicas ven a Israel como un país muy pequeño en medio de un mar árabe, en el que viven cientos de millones de persona, en su mayoría hostiles». Piedras en el camino No obstante, los buenos resultados que los israelíes han registrado hasta el momento en su lucha contra el coronavirus no implican que haya sido un camino de rosas. Levi califica la situación provocada por la pandemia de «una mala película histórica sobre la epidemia de la gripe de 1918 o la de la peste» y asegura que jamás se había topado con una patología con tanta variedad en el cuadro clínico: «Va desde personas mayores con paperas o diarrea hasta otros pacientes con dificultad respiratoria.. Además, nunca habíamos conocido una patología tan contagiosa». Aunque afirma que lo que más le sorprendió es «la larga duración de la incubación, de varias semanas, lo que hace imposible saber si las medidas tomadas eran las acertadas hasta entre dos semanas y un mes después». Al igual que el resto de la comunidad médica internacional, ella y sus compañeros se han visto obligados a aprender acerca de la Covid-19 a marchas forzadas; también se han enfrentado a momentos de tensión. «Para mí la semana más difícil fue la primera de abril por la cantidad de casos que saturaban los servicios de urgencias, las dificultades para que el personal se quedase en casas de retiro y, sobre todo, el tener que convencer a muchas familias de que tenían que separarse: por un lado, los miembros que habían dado positivo y que eran enviados a hoteles medicalizados y, por otro, los miembros que habían dado negativo; había que evitar la propagación del virus en el seno de la unidad familiar en el periodo de celebración de las fiestas de Pessah, la Pascua judía [conmemoración de la liberación del pueblo hebreo de la esclavitud de Egipto]». Además, en medio de un contexto incierto en el que la política ha creado inesperadas alianzas -el conservador Benjamin Netnyahu y el centrista Benny Gantz han formado un Gobierno de coalición tras 16 meses de bloqueo político y tres elecciones infructuosas-, el estado se ha tenido que emplear a fondo para vigilar más de cerca a ciertos sectores de la población, que se han mostrado más díscolos a la hora de seguir el confinamiento. La ciudad en que vive Levi con su familia -tiene cinco hijos- es ejemplo de ello: Bnei Brak es una localidad judía ortodoxa de las afueras de Tel-Aviv; de sus 195.000 habitantes, 2500 se infectaron, convirtiéndola en la ciudad más afectada por la enfermedad en el país. El desconocimiento de las medida tomadas por el Gobierno, la invitación de algunas voces fuertes de la comunidad a seguir rezando en sinagogas y escuelas talmúdicas y la celebración de funerales masivos hicieron que las fuerzas del orden tuvieran imponer el confinamiento, lo que desató la indignación de los jaredíes (temerosos de Dios). Levi cuenta que en su ciudad hubo «un dispositivo de urgencia excepcional: una intervención del Ejército a tiempo para establecer un confinamiento militar con una limitación de desplazamiento de cien metros y bloqueos en la entrada de la ciudad. También se desplegó un centro detección accesible para todos, centro de manejo de pacientes ambulatorios y, como en las otras ciudades, el Ejército entregaba materiales médicos y paquetes de alimentos a los pacientes confinados». Lucha desde los laboratorios El ambiente de los barrios y las ciudades ultraortodoxos contrasta con el de Tel Aviv, ciudad improvisada, atestada de terrazas en las que se puede observar el carácter y estilo de vida mediterráneo de sus habitantes, «capital de gay» de Oriente Medio. También contrasta con Haifa, al norte de Tel Aviv, imán para los desarrolladores de startups y centro de innovación tecnológica mundial. En su polo científico se ubica el laboratorio de Bonus BioGroup, que desarrolla un medicamento (MesenCure) para tratar a pacientes de coronavirus y neumonía. Su proyecto tiene unas claras protagonistas: las células mesenquimáticas del tejido conjuntivo (MSCs), con las que la compañía ya tiene experiencia trabajando. Según explica en su nota de prensa, estas células se extraen del tejido adiposo de donantes sanos para someterlas a «una innovadora combinación de condiciones químicas, biológicas y físicas» y aumentar así su eficacia terapéutica. Se introducen en el cuerpo del paciente por vía intravenosa y ellas, activadas, se encargan de «alcanzar los pulmones y reducir su inflamación, regenerar los tejidos pulmonares deteriorados y mejorar la respiración y otros síntomas». Liad Vaknin, portavoz de la empresa, explica que «alrededor de 35 personas» trabajan en el proyecto y que lo hacen más rápido de lo normal, debido a la urgencia de la crisis: «Normalmente, el desarrollo de este tipo de medicinas dura entre tres y cuatro años. En las circunstancias actuales y con la aceleración del proceso, basado en tecnologías ya desarrolladas por la compañía, además de nuestra vasta experiencia en este campo y nuestra capacidad de fabricación, la empresa planea tratar a pacientes en seis meses», momento en que se espera que el fármaco ya esté disponible en hospitales y farmacias. Vislumbrando el día en el el producto salga al mercado, Liad afirma que, «sin duda», él y el resto del equipo sentirán «una gran satisfacción y un sentimiento de plenitud»: «Después de todo, la biotecnología no es una alta tecnología. La mayoría de nosotros podríamos haber ganado más dinero probablemente si hubiéramos elegido una profesión relacionada con las altas tecnologías. Sin embargo, escogimos la biotecnología para ayudar a quienes lo necesitan y mejorar las condiciones humanas. ¿Y que mejor oportunidad que esta?». Un mundo cambiante De lo que nadie duda ya es de que la crisis del coronavirus cambiará, si no lo ha hecho ya, algunas de nuestras costumbres y formas de ver la vida. «Como el mundo del trabajo, el de la medicina también se ha pasado al universo de los vídeos. En mi centro de salud, el Mehuredet, hemos tenido un aumento de las teleconsultas por teléfono y, especialmente, por vídeo. Creo que esto va a modificar completamente el comportamiento del paciente hacia su médico», expresa Levi. También hay voces que van más allá y hablan de cambios en el Nuevo Orden Mundial y del ascenso de los nacionalismos. Gadi Taub, historiador y columnista en el diario Haaretz, es un firme defensor de ello. Considera que las instituciones internacionales han fallado, lo que hará que la gente recurra instintivamente al estado nación, «que los internacionalistas han estado interpretando como villano desde el final de la Segunda Guerra Mundial». Según su parecer, hay dos razones: «la solidaridad que solo las sociedades nacionales pueden evocar entre sus ciudadanos (?), algo que no logran marcos más grandes como "Humanidad" o "Europa" , y la democracia», ya que, explica, «hasta ahora, los estados nacionales han demostrado ser el vehículo más efectivo para que las personas ejerzan control sobre su destino común». El historiador opina que es más fácil alcanzar la libertad en una «familia de naciones libres e independientes» que en una «Humanidad uniforme bajo una única élite». Para ilustrar su posición, que choca de plano con la de los internacionalistas, utiliza como metáfora los videos de seguridad que ponen en los aviones de pasajeros antes de despegar, que dicen «cuando viaje con una persona que necesita ayuda, primero póngase su propia máscara de oxígeno..», porque «está claro que, de lo contrario, reduciría su capacidad de ayudar a los otros. Si queremos someter esta enfermedad y salir de la crisis en forma razonable, es mejor que esperemos que Donald Trump, por poner un ejemplo, se ocupe primero de la economía de Estados Unidos. A menos, por supuesto, que Europa se contente con ver que el próximo plan Marshall provenga de China». También piensa que los datos registrados por Israel en su lucha contra el coronavirus no son casualidad, ya que «en comparación con Europa, ha batallado contra la crisis sanitaria» y ha salido más airosa. «Israel tiene una cultura ruidosa de desacuerdo, un desprecio por el orden y un número desproporcionado de individualistas inconformistas. Aunque los israelíes no son reacios ?per se? a establecer reglas, todos se inclinan a verse a sí mismos como la excepción. Aun así, la sociedad israelí ha conservado un fuerte sentido instintivo de solidaridad. Y esto puede explicar, al menos en parte, nuestro relativo éxito en el manejo de la crisis: cuando una sociedad está vinculada por la solidaridad, puede exigir a las personas que tengan precaución no solo para protegerse, sino también para proteger a los demás», expone. Y compara: «La UE no ha podido producir tales lazos de lealtad mutua. Y esta es la razón por la cual sus diversos estados miembros no tardaron mucho en volver a cerrar sus fronteras nacionales».
26-05-2020 | Fuente: abc.es
La extrema izquierda alemana acelera el salto a la normalidad total
Alemania mantiene ya solamente unas cuantas restricciones, relacionadas con las fronteras, del cierre de teatros, cines y gimnasios, además de la limitación de aforos en los establecimientos, la distancia social de metro y medio y el uso obligatorio de mascarilla en interiores. Pero en el este del país hay estados federados impacientes y cuyos gobiernos no consideran necesario prolongar más las medidas. Uno de ellos, el presidente de Turingia, Bodo Ramelow, del partido de extrema izquierda Die Linke, ha anunciado que a partir del 6 de junio quedarán levantadas todas las restricciones, que serán sustituidas por recomendaciones y recordatorios. Con 2.882 casos, apenas 118 nuevos en la última semana, y un total de 154 muertes, Ramelow justifica que «hemos demostrado el éxito de nuestra estrategia contra el virus y ahora el éxito radica en tomar medidas realistas y actuar cuanto antes». Su tesis es que los más desfavorecidos son también los más perjudicados por las restricciones y califica la limitación a la libertad de movimientos de la población como un «experimento de masas» por parte del Estado. Turingia tiene 2,15 millones de personas. Es el quinto estado alemán menos poblado y apenas ha sufrido los efectos del COVID-19. Hajo Zeeb, del Instituto de Investigación de Prevención y Epidemiología de Leibniz, considera que uno de los factores decisivos han sido la edad, ya que casi una cuarta parte de la población de Turingia tiene más de 65 años. «A menudo asumimos que la edad es un factor de riesgo de enfermedades graves», explica, «pero al principio la propagación tendía a ser entre personas más jóvenes mientras que las personas mayores y menos móviles permanecían más fácilmente fuera de contacto». La pobre economía de Turingia y su carácter rural también han supuesto una ventaja. Con solo 132 habitantes por kilómetro cuadrado, se encuentra entre los menos densamente poblados de Alemania y, mientras en regiones más ricas, como Baviera, Baden-Wurtemberg y Hamburgo, los turistas alemanes trajeron el virus de estaciones de esquí de Austria, como Ischgl, en las vacaciones de invierno, Turingia quedó a la cola de las cadenas de contagio. «Pero nada de esto justifica ahora abandonar las restricciones», critica el diputado socialdemócrata y epidemiólogo Karl Lauterbach, «Turingia está cuestionando las medidas a las que debemos todo el éxito en este momento y ese sí que es un experimento altamente peligroso». Florian Hermann, conservador, reprocha que Turingia vaya ahora a poner en peligro con su decisión a otros Bundesländer como Baviera, con un çinidce de infecciones significativamente más alto, pero Sajonia, la vecina oriental de Turingia, parece dispuesta a moverse en similar dirección. «Si el número de nuevas infecciones se mantiene estable en un nivel bajo, estamos planeando un cambio de paradigma a partir del 6 de junio», ha anunciado la ministra de Salud de Sajonia, la socialdemócrata Petra Köpping, siguiendo los pasos de Turingia, aunque reconoce que la decisión final no debería depender de los estados federados individualmente, sino que «debería decidirse conjuntamente a nivel nacional». Puñetazo en la mesa Durante toda la crisis sanitaria, el Gobierno ha mantenido videoconferencias semanales con los presidentes de los Bundesländer para unificar criterios y decisiones. En varias ocasiones, Merkel ha debido dar un puñetazo sobre la mesa para poner fin a tensas discusiones sobre el ritmo de la desescalada, pero ahora que Turingia anuncia que actuará por su cuenta, o quizá precisamente por eso, la canciller alemana ha suspendido esas reuniones virtuales, de manera que el desafío a la autoridad central no podrá ser escenificado en ese contexto. «Para los ricos es fácil renunciar a ir a España o a Grecia este verano, porque podrán permitirse ir a las costas francesas del Mediterráneo, pero quienes no tenemos tanto dinero, nos quedaremos sin vacaciones y eso es injusto», dice Helga, jubilada de Jena que apoya la decisión de su presidente regional. Su hija, que vive en Erfurt y tiene tres hijos, ha aumentado su presupuesto familiar en unos 300 euros mensuales para la compra de mascarillas y geles desinfectantes obligatorios. «Esa cantidad no es nada para mucha gente, pero para ella es inalcanzable», se queja Helga, que protesta también en la radio local MDR por las trabas que se están poniendo a las empresas. «Amazon no tiene problemas, se está haciendo de oro, lo mismo que todas las grandes compañías que pueden vender por internet o que serán rescatadas por el Estado, pero en las pequeñas y medianas empresas está habiendo muchos despidos y hay ya mucha gente que no sabe cómo saldrá adelante», lamenta, «después de esta crisis los ricos serán más ricos y los pobres más pobres».
26-05-2020 | Fuente: as.com
McLaren prevé despidos para una cuarta parte de la plantilla
El fabricante de automóviles estudia un reajuste de hasta 1.200 empleos, unos 70 en el equipo de Fórmula 1, por la crisis y el techo de gasto.
25-05-2020 | Fuente: abc.es
Japón pone fin a la alerta sanitaria en todo el país, vigente desde hace mes y medio
El gobierno de Japón dio por concluida hoy la alerta sanitaria puesta en vigor hace mes y medio, pero pidió a los nipones que se acostumbren a adoptar «un nuevo estilo de vida» para impedir que la pandemia de coronavirus siga causando estragos. «Vamos a tener que vivir con el coronavirus que está alrededor de nosotros. Si bajamos la guardia, la infección se extenderá muy rápidamente», afirmó el primer ministro nipón, Shinzo Abe, al anunciar la decisión. La alerta sanitaria, o estado de emergencia, como se denomina en Japón, fue declarada el 7 de abril pasado y llegó a estar vigente en todo el país, aunque progresivamente se fue reduciendo su ámbito geográfico hasta quedar en Tokio y algunas regiones más. La covid-19 fue detectada por primera vez en Japón el 16 de enero y hasta este lunes ha afectado a unas 16.600 personas y causado la muerte de 839, una tasa relativamente baja para un país de cerca de 126 millones de habitantes. «Japón ha sido capaz de poner bajo control la pandemia de coronavirus y contenerla en mes y medio», afirmó Abe en la rueda de prensa que ofreció en la sede de la Jefatura de Gobierno (Kantei). El estado de emergencia termina, agregó Abe, porque los casos diarios estaban ya por debajo de los 50 en todo el país y porque el número de personas hospitalizadas, que llegaron a ser 10.000, ya son unas 2.000. Pero el jefe del Gobierno anunció que en los próximos días se conocerán medidas concretas en cuanto al funcionamiento de los negocios y la realización de actos públicos masivos, que gradualmente se irán adoptando al «nuevo estilo de vida». Entre las medidas que se adoptarán figura una aplicación en los móviles para revisar los contactos que ha tenido una persona que pudo contagiarse, sistema puede estar esté vigente a mediados de junio. También pidió fomentar el teletrabajo y modificar los horarios de entrada a las oficinas para evitar congestiones en el transporte público. Y advirtió que si todas estas medidas no impiden parar la extensión de la pandemia y surge un repunte, no dudará en volver a imponer el estado de emergencia sanitaria. El estado de emergencia permitía a las autoridades locales prohibir actos masivos, cerrar los colegios y regular los horarios de los bares y restaurantes, que en Tokio, por ejemplo, implicaba echar el cierre a las 8 de la noche. Pero, como recordó Abe, estas medidas, que no incluían el confinamiento que se ha impuesto en otros países, carecían de sanciones, lo que ha demostrado que Japón ha sido capaz de controlar la pandemia «de una forma muy superior». Las medidas fijadas por el Gobierno nipón incluían la prohibición de entrada al país de personas procedentes de más de un centenar de naciones, según se iban conociendo datos alarmantes sobre la extensión de la pandemia en esos países y territorios. Preguntado sobre la posibilidad de que ese veto migratorio se vaya reduciendo, Abe no quiso hacer precisiones, y dijo que Japón «se irá abriendo gradualmente al resto del mundo». El estado de emergencia sanitaria y estas restricciones en la entrada de turistas al país han tenido un impacto especial en la economía nipona, que forzó al país a entrar en recesión al conocerse los datos de la actividad económica al cierre de marzo. El Gobierno de Abe y el Banco de Japón (BoJ) han adoptado diversas medidas para aumentar la asistencia económica a la población y ofrecer créditos gratis a las pequeñas y medianas empresas, y Abe señaló que esos esfuerzos seguirán.
20-05-2020 | Fuente: abc.es
Misuri lleva a cabo la primera ejecución en Estados Unidos durante la pandemia
El estado de Misuri llevó a cabo este martes la primera ejecución en Estados Unidos desde que empezó la pandemia del coronavirus al acabar con la vida de reo Walter Barton, que fue condenado a muerte por un asesinato cometido en 1991. La última ejecución hasta el día de hoy tuvo lugar en Alabama el 5 de marzo pasado y desde entonces tanto Texas como Tennessee pospusieron otras varias que tenían programadas durante el periodo que han durado las medidas para hacer frente a la pandemia. A Barton, un hombre blanco de 64 años, le declararon muerto a las 18.10 hora local (23.10 GMT) tras recibir una inyección letal en la prisión de Bonne Terre -cercana a San Luis-, según notificó el Departamento de Correcciones de Misuri. «Soy inocente» Sus últimas palabras antes de recibir la inyección letal fueron: «Yo, Walter 'Arkie' Barton, soy inocente y estáis ejecutando a un hombre inocente». Lo cierto es que Barton mantuvo siempre su inocencia y para su defensa recibió el apoyo de los abogados de la organización Innocence Project, que tiene como objetivo exonerar de sus condenas a los reos que considera son erróneamente encarcelados. «Es inaceptable que se haya permitido proceder con esta ejecución sin una revisión profunda de su inocencia», tuiteó la organización tras confirmarse el deceso del reo. Condenado en 1991 Barton fue condenado a muerte por el asesinato el 9 de octubre de 1991 en Ozark (Misuri) de Gladys Kuehler, una mujer de 81 años que operaba un complejo de casas móviles en el que el preso había vivido y solía pasar parte de su tiempo. A la mujer la encontraron prácticamente desnuda, víctima de violencia sexual y con más de 50 heridas de arma blanca en su cuerpo. Las miradas de las autoridades se fijaron rápidamente en Barton ya que hallaron en su ropa manchas de sangre de Kuehler que los investigadores asociaron con el apuñalamiento, aunque esta conclusión es la que ha cuestionado su defensa durante sus años en prisión. La de Barton fue la primera ejecución del año en Misuri y la sexta en todo el país. Desde que la Justicia de Estados Unidos restituyó la pena de muerte en 1976, 1.518 personas han sido ejecutadas, 90 de ellas en Misuri.
19-05-2020 | Fuente: elmundo.es
¿Cómo se irá a la playa? Control de asistencia en tiempo real, división por cuadrículas y desinfección
Una app de la Generalitat valenciana medirá la ocupación a partir de los móviles conectados al wifi mientras Turismo pedirá a los ayuntamientos que habiliten pasarelas 
14-05-2020 | Fuente: abc.es
Francia pondrá en cuarentena a viajeros que vengan de España por reciprocidad
Francia habría decidido imponer una cuarentena de catorce días «a los viajeros que lleguen a territorio francés desde España», según habría afirmado el Elíseo a varios medios y agencias francesas. Según las mismas fuentes, tales restricciones «Francia impondrá tales restricciones respondiendo a un principio de reciprocidad». París, afirman al unísono un rosario de medios franceses, «no habría deseado» imponer tal medida, que parece confirmar una suerte de «incomprensiones» entre los gobiernos de España y Francia, en un momento crítico para ambos. París acogió con sorpresa, oficial y oficiosa, la decisión gubernamental española de imponer dos semanas de cuarentena a los extranjeros que llegasen al territorio nacional, a partir del viernes 15. Según las fuentes francesas, Madrid y París estarían negociando algún tipo de medidas de desconfinamiento comunes. Negociaciones que parecen escapar o tropezar con incomprensiones a uno o varios niveles de un diálogo que tiene muchos otros frentes. Francia aceptó hace días el tránsito de camiones de mercancías y automóviles que respondiesen a ciertos criterios. Se trataba de facilitar algunas formas de despegue económico. El anuncio aparentemente «intempestivo» de la imposición de dos semanas de cuarentena a los viajeros que lleguen a España, sin matizaciones, se transformó automáticamente en incomprensión entre dos vecinos que tienen problemas económicos y diplomáticos, europeos, muy similares.
14-05-2020 | Fuente: as.com
Unreal Engine 5 resumido en 5 claves: todo lo que sabemos del nuevo motor
Epic Games presenta a lo grande la nueva versión de su engine, preparado para PS5, Xbox Series X, la actual generación, PC y móviles. Al detalle.
11-05-2020 | Fuente: abc.es
Las bandas criminales de los barrios de Caracas llaman a protestar contra Maduro por la crisis
Los «pranes», jefes de bandas criminales, han llamado a los barrios populares de Caracas para protestar a partir de hoy contra Nicolás Maduro por la falta de agua, electricidad, comida, gasolina y transporte mientras el régimen endurece el confinamiento por el coronavirus y prohíbe las concentraciones públicas. Wilexis Acevedo, el rebelde «pran» de Petare, el barrio más populoso y peligroso de América Latina ha estado el fin de semana convocando la protesta en las redes sociales: «Todos los barrios de Caracas y del país tiene que organizarse. El lunes todos a tomar las calles de Venezuela por la falta de luz, de agua, de comida, de gasolina, de gas, de dinero, de empleo, de medicinas, de toda mierda que falta. La solución somos todos», que fue tendencia con la etiqueta: «MañanaQueSePrendaelPeo». El régimen envió a las fuerzas especiales FAES y helicópteros al barrio Petare este fin de semana para capturar a Wilexis, dejando 12 cadáveres en su búsqueda, pero fracasó en su intento tras la semana de enfrentamientos de fuego cruzado con otra banda criminal llamada «El Gusano». Maduro reconoció que la cuarentena se ha «relajado» y que ha notado muchos actos públicos masivos: «He visto una relajación de la cuarentena con actos públicos. Eso no puede ser. Vamos a disciplinar la cuarentena. Cero actos de masas, cero actos públicos. Ayer (por el sábado) tuvimos 14 casos, hoy 12 casos. Hay un incremento que debería ser una alarma para nosotros», dijo por la cadena estatal. «Vamos a retomar el espíritu disciplinario, voluntario, consciente, social, de la cuarentena. Basta de relajos», añadió sin mencionar el llamado para protestar del hampa. Maduro ha radicalizado la cuarentena prolongando el confinamiento de la primera etapa por dos meses más y un desescalamiento a partir de agosto y septiembre. Desde el 13 de marzo se han registrado 412 casos positivos y 10 fallecidos. Otras bandas de delincuentes se han sumado a la protesta de los barrios. El «pran» de Cotiza, al norte de Caracas, en un vídeo que circuló en las redes, dijo que había que salir a las calles porque estaban cansados de la crisis y no había a quien robar, «ya no queremos azotar a las viejitas para que nos den su bolsa de comida ni asaltar los móviles». «Somos el hampa seria de Cotiza», dijo al identificarse el jefe de la banda, «tenemos 25 R15 y 56 pistolas automáticas, vamos a dar plomo a los agentes de la Guardia Nacional, a los colectivos paramilitares, Es hora de salir y rebelarnos, decretamos un toque de queda en Caracas a partir de las 7 de la noche», dijo amenazante. El régimen de Maduro ha dado poder a los «pranes» de las prisiones y barrios populares para mantener seguridad en esas zonas, pero ahora ha perdido el control de las bandas que se les han volteado.
1
...