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Noticias de misioneros

30-12-2017 | Fuente: elpais.com
Los misioneros del ?afrobeat? en España
La asociación AfrobeatProject dedica su nueva entrega discográfica a las intérpretes femeninas
29-12-2017 | Fuente: elpais.com
Los misioneros del ?afrobeat? en España
La asociación AfrobeatProject dedica su nueva entrega discográfica a las intérpretes femeninas
19-11-2017 | Fuente: abc.es
Los venezolanos huyen del autoritarismo
Durante muchos meses miles de manifestantes se enfrentaron a la Policía y a los grupos paramilitares chavistas pidiendo democracia y mejores condiciones de vida. Los enfrentamientos se saldaron con 124 muertos, 1.958 heridos y más de 5.000 detenidos, según ha reconocido la propia ONU. Esta última etapa de protesta violenta en la ya larga crisis venezolana se originó cuando el chavismo intentó deslegitimar a la Asamblea Nacional, legalmente elegida por los venezolanos y controlada por la oposición, que preparaba el proceso revocatorio del presidente Maduro. El chavismo arremetió usando el Supremo contra la Asamblea y, posteriormente, organizó unas eleciones fraudulentas que dieron origen a la Asamblea Nacional Constituyente, no reconocida por ningún país. Los opositores calificaron este hecho de fraudulento, se lanzaron a las calles a protestar y fueron duramente reprimidos. Muchos, cegados por el poder y ante la carencia de un liderazgo capaz de conseguir justicia a través de las urnas en las elecciones regionales, aceptaron ir a otra contienda electoral (las regionales) que terminó aniquilando y dividiendo casi por completo a los partidos de oposición. En las calles se quedó la gente con una sensación de traición y tristeza después de tantos muertos. Las protestas que tomaron las calles de Venezuela no solo pusieron en evidencia la violación sistemática de derechos humanos, sino la precariedad de la coalición política opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que demostró no tener ningún plan objetivo ni haber aprendido de los errores de las manifestaciones de 2014. Incluso las caras más visibles como María Corina Machado y el excandidato presidencial Henrique Capriles han desertado de sus filas. Entonces muchos venezolanos optaron por el exilio. Hablar de asilo o refugio ya es algo cotidiano. A los venezolanos les sobran motivos para huir al exilio, están psicológicamente exhaustos. El pueblo se siente huérfano de líderes que puedan generar un cambio. El país está aplastado por una inflación sostenida (pronosticada para llegar al 1.600% a finales de año), cada día con menos alimentos y medicinas y más asesinatos, desnutrición y enfermedades tropicales erradicadas hacía más de medio siglo. «Estoy decepcionado: tanto luchar para que nos abandonaran», se lamenta Martín Pinto. «No pienso volver hasta que las cosas cambien. Prefiero huir, pero no quiero seguir sintiendo miedo». La región se prepara para la mayor diáspora en la historia de los venezolanos. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), en 2015 habían salido de Venezuela 606.281 personas, mientras que el Banco Mundial sitúa esta cifra en 655.400. La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) aseguran que ha habido un aumento del 8,8% en el número de solicitudes de asilo por venezolanos. Steffany Hurtado, 28 años, ama de casa. «El hambre me hizo huir de Venezuela». Tras años de hacer colas para llevar comida a casa, cuando aprobaron la Constituyente «me di cuenta de que era mejor largarse»Los misioneros Scalabrinianos tienen en Colombia desde hace cuarenta años una casa para migrantes, que otrora solo era usada para los colombianos expulsados de Venezuela. «Es preocupante lo que viven los venezolanos en este momento, cada día son más los que llegan y esto finalmente puede desencadenar en un éxodo masivo con grandes consecuencias sociales», asegura el sacerdote Francesco Bortignon, que dirige la misión Scalabrini en Cúcuta. Pinto vendió lo poco que tenía, tomó su mochila e hizo el viaje por tierra hasta el estrecho puente fronterizo Simón Bolívar en agosto. Ahora, mientras sobrevive en las calles de Cúcuta capital del Norte de Santander, en Colombia, solo espera encontrar un trabajo para poder seguir su camino hacia Perú y ayudar a su familia. Las refugiados venezolanos ocupan plazas, parques y rotondas de Cúcuta Son tantos que parecería que huyen de un país devastado por un terremoto, un huracán o algún otro desastre natural. Y no, huyen de la catástrofe generada por el autoritarismo militar del socialismo del siglo XXI.
26-06-2017 | Fuente: abc.es
Atrapados en Pyongyang
La muerte de Otto Warmbier, el joven estadounidense que estuvo preso en Corea del Norte por robar un cartel de la propaganda y pasó más de un año en coma, ha disparado las alarmas sobre los otros extranjeros detenidos en este país. Que se sepa oficialmente, son seis surcoreanos, tres estadounidenses y un canadiense condenados o acusados de espionaje. Retenidos por el régimen más opaco del mundo, han sido juzgados sin las más mínimas garantías legales. De tres de ellos se desconoce la identidad. El primero es Kim Dong-chul, misionero surcoreano de 62 años nacionalizado estadounidense que enviaba ayuda humanitaria desde la zona económica especial de Rason, en la frontera con China. Detenido en octubre de 2015, fue condenado en abril de 2016 a diez años de trabajos forzados por espionaje. Obligado a confesar en televisión, reconoció entre lágrimas que espiaba para «elementos conservadores de Corea del Sur". Otro de los estadounidenses detenidos es Kim Sang-duk, un profesor también de origen surcoreano que daba clase en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pyongyang, un centro privado fundado con capital extranjero en 2010 y de inspiración cristiana. Además, colaboraba con un orfanato. Conocido como Tony Kim, fue arrestado en abril, cuando iba a dejar el país, y está acusado de «actos hostiles». El tercero es Kim Hak-song, otro misionero surcoreano con pasaporte estadounidense que trabajaba en la misma universidad que el anterior, donde dirigía su granja experimental. En mayo, mientras viajaba en tren a China, fue detenido por «actos hostiles». Junto a ellos, el régimen retiene a Hyeon Soo-lim, un misionero canadiense nacido en Corea del Sur. Detenido desde febrero de 2014, cuando tenía 60 años, cumple cadena perpetua de trabajos forzados por «intentar derrocar al régimen». Además, seis surcoreanos se hallan en manos de Pyongyang. Tres de ellos son misioneros condenados a trabajos forzados de por vida por espionaje. Mientras el primero, Kim Jung-wook, de 52 años, fue arrestado en octubre de 2013, los otros fueron detenidos en septiembre de 2014. Uno de ellos, Kim Kuk-gi, de 61 años y natural de Daejeon, dirigía una iglesia clandestina en Dandong, en la frontera con China, y fue apresado en Pyongyang. El otro, Choe Chun-gil, de unos 56 años, era de Chuncheon y llevaba desde 2003 viviendo en China, en cuya frontera fue capturado. Como Corea del Norte no reconoce al Sur, no han podido ser visitados por los diplomáticos extranjeros que se encargan de los asuntos consulares de otros países en Pyongyang, por lo que no se sabe nada de ellos. «La comunidad internacional debe reconocer que Corea del Norte es un agujero negro para los derechos humanos de sus ciudadanos y de los extranjeros», ha denunciado en un comunicado el subdirector para Asia de Human Rights Watch, Phil Robertson, tras la muerte de Otto Warmbier. Para impedir que los demás extranjeros detenidos acaben como él, sus países intentan conseguir su liberación. Pero el régimen estalinista de Pyongyang suele utilizarlos como moneda de cambio. Buena prueba de ello es el viaje que protagonizó en 2009 el expresidente estadounidense Bill Clinton, quien se entrevistó con el «Querido Líder» Kim Jong-il, padre del actual dictador, para liberar a dos periodistas americanas condenadas a trabajos forzados por cruzar ilegalmente la frontera con China.
21-06-2017 | Fuente: abc.es
Corea del Norte retiene a diez extranjeros acusados de espionaje
La muerte de Otto Warmbier, el joven estadounidense que estuvo preso en Corea del Norte por robar un cartel de la propaganda y pasó más de un año en coma, ha alertado sobre la situación de los otros extranjeros detenidos en este país. Que se sepa oficialmente, son tres estadounidenses, seis surcoreanos y un canadiense condenados o acusados de espionaje para derrocar al régimen del joven dictador Kim Jong-un. Retenidos en el país más hermético del mundo, han sido juzgados sin las más mínimas garantías legales y apenas se sabe nada de ellos. El primero es Kim Dong-chul, un surcoreano de 62 años nacionalizado estadounidense que era misionero cerca de la zona económica especial de Rason, en la frontera con China. Desde allí, enviaba a Corea del Norte la ayuda humanitaria que conseguía dando charlas en iglesias de California y Virginia, donde vivía. Detenido en octubre de 2015, fue condenado en abril de 2016 a diez años de trabajos forzados por espionaje. Obligado a confesar en televisión, reconoció entre lágrimas que espiaba para «elementos conservadores de Corea del Sur». Otro de los estadounidenses detenidos es Kim Sang-duk, un profesor también de origen surcoreano que daba clase en la Universidad de Ciencia y Tecnología de Pyongyang, un centro privado fundado con capital extranjero en 2010 y de inspiración cristiana. También conocido como Tony Kim, fue arrestado en abril, cuando iba a dejar el país, y está acusado de «intentar derrocar» al régimen. Antes había impartido clase en otra sucursal de la misma universidad en Yanbian, una prefectura china fronteriza donde la mayoría de la población es coreana. Además, se dedicaba a labores de ayuda humanitaria colaborando con un orfanato. El tercero es Kim Hak-song, otro surcoreano con pasaporte estadounidense que trabajaba en la misma universidad que el anterior, donde estaba a cargo de su granja experimental. En mayo, mientras viajaba en tren hasta Dandong, en la frontera con China, fue detenido por «actos hostiles». Con el fin de captar fondos para su universidad, en febrero había escrito en una página web de una iglesia coreana en Brasil que era un misionero que enseñaba a los norcoreanos a ser autosuficientes. Junto a ellos, el régimen retiene a Hyeon Soo-lim, un canadiense nacido en Corea del Sur que era el sacerdote de una de las mayores iglesias de su país de adopción. Detenido desde febrero de 2014, cuando tenía 60 años, fue sentenciado a cadena perpetua de trabajos forzados por «intentar derrocar al régimen». Además, seis surcoreanos se hallan en manos de Pyongyang. Tres de ellos son misioneros surcoreanos que han sido condenados a trabajos forzados de por vida por espionaje. Mientras el primero, Kim Jung-wook, de 52 años, fue arrestado en octubre de 2013, los otros fueron detenidos en septiembre de 2014. Uno de ellos, Kim Kuk-gi, de 61 años y natural de Daejeon, dirigía una iglesia clandestina en Dandong, en la frontera con China, y fue apresado en Pyongyang. El otro, Choe Chun-gil, de unos 56 años, era de Chuncheon y llevaba desde 2003 viviendo en China, en cuya frontera fue capturado. Como Corea del Norte no reconoce al Sur, no han podido ser visitados por los diplomáticos extranjeros que se encargan de los asuntos consulares de otros países en Pyongyang, por lo que no se sabe nada de ellos. «La comunidad internacional debe reconocer ahora la realidad de que Corea del Norte es un agujero negro para los derechos humanos de sus ciudadanos y también de los extranjeros», ha denunciado en un comunicado el subdirector para Asia de Human Rights Watch, Phil Robertson, tras la muerte de Otto Warmbier. Para impedir que los demás extranjeros detenidos acaben como él, sus respectivos países intentan conseguir su liberación. Pero el régimen estalinista de Pyongyang suele utilizarlos como moneda de cambio para presionar a la comunidad internacional, como si fueran peones de la partida que libra con EE.UU. para no perder el poder. Buena prueba de ello es la visita que efectuó en 2009 el expresidente estadounidense Bill Clinton, quien se entrevistó con el «Querido Líder» Kim Jong-il, padre del actual dictador, para liberar a dos periodistas americanas condenadas a 12 años de trabajos forzados por cruzar ilegalmente la frontera de Corea del Norte con China. Desde 2009, una docena de estadounidenses han sido detenidos en Corea del Norte. Todos ellos fueron finalmente liberados, menos los tres que siguen atrapados en Pyongyang junto a siete extranjeros más.
01-03-2017 | Fuente: elpais.com
Miércoles de Ceniza: del entierro de la sardina al valle de lágrimas
Polvo eres y al polvo regresarás, predicaban misioneros de todos los hábitos al acabar el carnaval, triste también, en tiempos de Franco
01-03-2017 | Fuente: elpais.com
Miércoles de Ceniza: del jolgorio de la sardina al valle de lágrimas
Polvo eres y al polvo regresarás, predicaban misioneros de todos los hábitos al acabar el carnaval, triste también, en tiempos de Franco
25-11-2016 | Fuente: abc.es
Detenido el sospechoso de matar a una mujer en un asilo religioso en Francia
El sospechoso de haber matado este jueves en Francia a una mujer en un centro geriátrico religioso ha sido detenido, informaron hoy los medios franceses, que revelaron que tiene 47 años y trabajó en el pasado en ese asilo. El hombre entró en la noche del jueves en ese establecimiento con un fusil y un arma blanca y mató a una empleada antes de darse a la fuga. Ninguno de los 59 residentes resultó herido ni fue atacado por el agresor, que iba encapuchado y solo. El sospechoso fue arrestado a unos 50 metros de su casa en Saint Mathieu de Tréviers, en el sur de Francia, después de que las fuerzas del orden fueran alertadas por un adolescente. La Fiscalía de Montpellier ha señalado que de momento no hay ningún elemento que permita vincular ese asesinato con el terrorismo yihadista y que se apuesta por la pista de un crimen «local». La residencia atacada, «Les chênes vertes», se encontraba en la localidad de Montferrier sur Lez y albergaba a misioneros que habían trabajado en África y a algunas religiosas, con una media de edad de 75 años.
25-11-2016 | Fuente: abc.es
Una mujer ha sido hallada muerta en Francia tras la irrupción de un hombre armado en un asilo para monjes en Montferrier sur Lez, en el sur del país, según informan los medios franceses. El hombre, según los medios, habría matado a la mujer con un arma blanca. El cuerpo de la mujer, que era cuidadora de ancianos -y la que dio la alerta a la Policía-, ha sido encontrado amordazado y con heridas de arma blanca.El diario «Le Figaro» indicó en su edición digital que el agresor entró también con un fusil, y añadió que por el momento no se conocen sus motivaciones. Si bien se desconoce la identidad del asaltante, la Gendarmería cree que no se trata de un ataque terrorista. En el centro atacado, «Les chênes vertes», vivían antiguos misioneros que habían trabajado en África y algunas religiosas, con una media de edad de 75 años, según los medios. Todos ellos se encuentran fuera de peligro. La intervención de las fuerzas del orden incluye a policías y a miembros del Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional (GIGN), que han recorrido el establecimiento en busca del agresor para poner a salvo a sus residentes. Sin embargo, el asaltante ha logrado escapar. Francia ha sido escenario en los últimos años de varios atentados de carácter yihadista. El más reciente ocurrió el pasado 14 de julio en Niza, cuando un camión arrolló a las personas que acudieron al paseo marítimo para ver los fuegos artificiales por la fiesta nacional.
05-09-2016 | Fuente: abc.es
El presidente de Filipinas llama «hijo de puta» a Obama
En los apenas dos meses que han trascurrido desde su llegada al poder, Rodrigo Duterte, presidente de Filipinas, ha convertido a su verborrea sin freno en una de las señas más reconocibles de la nueva administración. Entre sus más controvertidos comentarios, por ejemplo, destaca el vertido sobre la violación y muerte de una ciudadana australiana, Jacqueline Hamill, donde lamentaba, no tanto la agresión sexual, sino la belleza de la víctima. «El alcalde debió haber sido el primero», declaraba el presidente (Hamill es una de los cinco misioneros asesinados en 1989 durante la toma de rehenes en la prisión de Davao, ciudad donde Duterte ejerció como alcalde en el pasado. Otras 16 personas resultaron fallecidas). Otro paráfrasis sonora fue su reciente ilustración sobre las víctimas de su política de «disparar a matar», sobre quienes aseguró que no pueden ser considerados «humanos». «¿Crímenes contra la humanidad? En primer lugar, me gustaría ser sincero con ustedes: ¿Son seres humanos? ¿Cuál es su definición de ser humano?», aseguró el mandatario durante una visita a un campamento militar, de acuerdo a las transcripciones de su discurso. «No se puede hacer una guerra sin matar», recordaba. Sin embargo, este lunes, Duterte ha vuelto a rizar el rizo. El mandatario filipino ha calificado a Barack Obama de «hijo de puta» (sic), pocas horas antes del encuentro que mantendrá con el mandatario estadounidense en la cumbre de la ASEAN, una asociación de diez países del Sudeste Asiático (entre ellos, Filipinas), que se celebra en Laos. El presidente filipino respondía así a las críticas previas sobre su sangrienta guerra contra el narcotráfrico, que se ha cobrado más de 2.400 vidas en poco más de dos meses. «Usted debe ser respetuoso. No se limite a lanzar preguntas y declaraciones. Hijo de puta, te voy a maldecir en ese foro», destacó Duterte antes de viajar a Laos para asistir a la cumbre. Ya durante su periplo como alcalde de Davao, Duterte fue conocido como «El Castigador». El apelativo tiene su origen en los sangrantes lazos con los grupos de vigilantes o patrullas urbanas que a finales de los 90 sumergieron a la ciudad en el terror. Con anterioridad, expertos de la ONU habían instado al Gobierno de Manila a detener las ejecuciones y asesinatos extrajudiciales intensificados desde la llegada al poder de Duterte. «En efecto, es una licencia para matar», aseguraba entonces Agnes Callamard, relatora especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, subrayando que «las directivas de esta naturaleza son irresponsables en el extremo y la incitación a la violencia y el asesinato, un crimen de derecho internacional».