Infortelecom

Noticias de ministerios

20-11-2016 | Fuente: abc.es
La presidenta de Corea del Sur, implicada en la corrupción de su «Rasputina»
La Fiscalía de Corea del Sur ha implicado a la presidenta Park Geun-hye en el caso de tráfico de influencias de su amiga Choi Soon-sil, apodada la «Rasputina» por pertenecer a un oscuro culto religioso y ejercer una poderosa influencia sobre ella. Después de tres semanas de interrogatorios e investigaciones, Choi Soon-sil, de 60 años, ha sido acusada este domingo de abuso de poder, coerciones e intento de fraude, ya que los fiscales sospechan que se aprovechó de su estrecha relación con la presidenta para lograr «donaciones» millonarias de empresas a cambio de favores políticos. Según informa la agencia estatal de noticias Yonhap, junto a ella han sido imputados dos secretarios presidenciales, An Chong-bum y Jeong Ho-seong, por proporcionarle documentos gubernamentales. Aunque la Fiscalía cree que la presidenta Park colaboró con ellos en esta trama de corrupción, no puede imputarla por la inmunidad que le garantiza la Constitución surcoreana, que solo permite su procesamiento por casos de insurrección o traición. «Basándonos en este dictamen, el equipo especial de investigadores continuará indagando sobre la presidenta«, aseguró el fiscal jefe del Distrito Central de Seúl, Lee Young-ryeol, informa Yonhap. Desde que estalló este escándalo hace ya un mes, cientos de miles de personas vienen manifestándose cada fin de semana en Seúl y otras ciudades del país para pedir la dimisión de la presidenta Park, que tiene 64 años y le queda uno en el cargo. Tras la multitudinaria marcha de la semana pasada, que congregó a un millón de personas según los organizadores y a 220.000 a tenor de la Policía, otra marcha masiva recorrió el sábado por la noche las calles de la capital surcoreana. Mientras la organización calcula el número de asistentes en 450.000, la Policía los rebaja hasta los 135.000. Al margen de su cifra real, se trata de las mayores movilizaciones que se recuerdan en la historia democrática de Corea del Sur, donde la opinión pública y la oposición exigen la renuncia de la presidenta Park. Aunque esta ha pedido disculpas y declarará durante los próximos ante la Fiscalía, se niega a dimitir y ha vuelto a retomar su agenda de trabajo nombrando nuevos cargos oficiales. Presionar a empresas A tenor de las investigaciones de la Fiscalía, Choi Soon-sil utilizó su amistad con la presidenta Park, que dura ya cuatro décadas, para «presionar« a 54 grandes empresas con el fin de que «donaran» hasta 77.400 millones de won (unos 62 millones de euros) a dos fundaciones que ella misma dirigía. Al parecer, luego habría intentado desviar ese dinero a su propia compañía para apropiarse de él. Entre las empresas afectadas destacan las mayores multinacionales del país, como Hyundai, los grandes almacenes Lotte, el gigante de las telecomunicaciones KT y la siderúrgica Posco. La semana pasada, los fiscales también registraron la sede central de Samsung por presuntos pagos irregulares a Choi Soon-sil, quien permanece detenida. Esta «Rasputina« moderna, que parece tener el mismo poder que aquel místico monje ruso en la corte del zar Nicolás II, habría contado con la ayuda de dos secretarios presidenciales, quienes se vieron obligados a dimitir a finales del mes pasado al trascender el caso y también siguen bajo arresto. Mientras uno de ellos, An Chong-bum, se encargaba de coordinar la política gubernamental, el otro, Jeong Ho-seong, era el asesor de asuntos privados de la presidenta Park. Los investigadores creen que este le proporcionó a Choi Soon-sil 180 documentos oficiales, entre ellos 47 con material reservado, entre enero de 2013, cuando echó a andar la Administración de Park, y abril de este años. Dichos papeles, que fueron enviados por correo electrónico, fax y mensajería, incluían desde las notas de Park en las reuniones del Gobierno hasta sus planes de viajes o remodelaciones de ministerios, pasando por informes sobre las relaciones diplomáticas de Corea del Sur. La amistad entre ambas mujeres empezó en los años 70, cuando el padre de Choi Soon-sil, un pastor religioso que fundó un oscuro culto religioso, se convirtió en el mentor de la entonces joven Park tras la muerte de su madre en un atentado contra su progenitor, el dictador que dirigió Corea del Sur entre 1961 y 1979. Desde entonces, Park ha estado tan influida por ambos que incluso se distanció de sus propios hermanos hace ya mucho tiempo. Con su popularidad desplomada a un raquítico cinco por ciento, estas nuevas revelaciones aumentarán la presión sobre la presidenta Park para que dimita.
12-11-2016 | Fuente: abc.es
El Parlamento afgano cesa al ministro de Exteriores por mal desempeño del cargo
El Parlamento afgano ha propinado un duro golpe al Gobierno del presidente, Ashraf Ghani, al cesar a su ministro de Exteriores, Salahudin Rabbani, por mal desempeño de su cargo al no gastar a tiempo todo el presupuesto destinado a su cartera. Los diputados también han cesado a los ministros de Obras Públicas y Servicios Sociales y han dejado en manos del presidente afgano la decisión de nombrar a sus sustitutos. «El respetado ministro de Exteriores ha sido cesado y hemos pedido al presidente que nomine a otro candidato para el cargo, y a otros dos para los otros dos ministerios», ha declarado el presidente del Parlamento, Abdul Rauf Ibrahimi.
12-11-2016 | Fuente: elpais.com
Descanso
La cultura, sea lo que sea, está por encima de ministerios, Gobiernos y hasta del Estado mismo
09-11-2016 | Fuente: elpais.com
Los ministerios económicos ultiman cambios en su cúpula
Montoro tendrá que cambiar a al menos dos de sus secretarios de Estado. Guindos tiene nombramientos pendientes en el Tesoro, la CNMV y Competencia.
31-10-2016 | Fuente: abc.es
La muerte de un pescadero desata una ola de protestas masivas en Marruecos
Miles de marroquíes se han manifestado este domingo en varias ciudades del país tras la muerte de Mouhcine Fikri, un pescadero que falleció aplastado en un camión de basura cuando intentaba recuperar pescado que le había confiscado la Policía. El incidente ocurrió este viernes en la ciudad de Alhucemas, en el norte del país. Tras conocerse lo ocurrido a través de las redes sociales surgieron las convocatorias para protestar contra esta «hogra», un término utilizado en el Magreb para referirse a un abuso o una injusticia cometida por las autoridades. Las movilizaciones de este domingo están convocadas por el Movimiento 20 de Febrero, que ya tomó las calles en 2011 para exigir reformas democráticas dentro de la Primavera Árabe. El rey Mohamed VI ha ordenado al ministro del Interior que visite a la familia de Fikri para presentar las condolencias reales. Sin embargo, el monarca se encuentra de gira por varios países africanos. Los Ministerios de Interior y Justicia han anunciado una investigación sobre lo ocurrido. Este tipo de manifestaciones masivas son una excepción en Marruecos, un país gobernado por un sistema político en el que el rey tiene la última palabra. Las protestas de 2011 se saldaron con una serie de reformas políticas limitadas, un mayor gasto público y un endurecimiento de las políticas de seguridad. «Nunca había visto a tanta gente en los últimos años, desde 2011 al menos», ha explicado Husin Lmrabet, un activista de la localidad de Imzouren, también en la provincia de Alhucemas, donde miles de personas han participado en el funeral de la víctima y la posterior protesta. «Todo el mundo se siente apenado por lo del camión de basura», ha añadido. El viernes la Policía confiscó el pescado de Fikri poco después de que éste lo hubiera comprado en el puerto de Alhucemas. Las autoridades habían prohibido la venta de pez emperador esta temporada. Según informan los medios locales, Fikri saltó dentro del camión de la basura que utilizaban los agentes para destruir el pescado confiscado para intentar recuperarlo, pero fue sorprendido y, según diversas organizaciones, los policías ordenaron a los basureros accionar el sistema de trituración del camión con Fikri dentro. La Dirección Nacional de la Seguridad Nacional (DGSN, de la que depende la Policía), ha desmentido este extremo este domingo. Las protestas se han producido en el mismo Alhucemas y también en otras localidades de la región del Rif, considerada una región conflictiva, y también en Casablanca y la capital, Rabat, donde cientes de personas se han concentrado para corear consignas como «Mohcine ha sido asesinado, el Majzén es responsable». El Majzén es el término utilizado para referirse a la Casa Real marroquí y su entorno. Lo ocurrido guarda gran similitud con lo que pasó en Túnez en 2011, donde un vendedor callejero, Mohamed Bouazizi, se inmoló prendiéndose fuego tras la confiscación de sus mercancías por parte de las autoridades municipales de Sidi Buzid, en Túnez. Su muerte desencadenó las protestas que pusieron fin al régimen autocrático de Zine el Abidine ben Alí.
25-10-2016 | Fuente: elpais.com
La partida de Xi
Desde los ministerios a los medios de comunicación, las empresas estatales, las organizaciones de masas, el ejército, etc. se dictamina que impera el sur sobre el norte, a diferencia del periodo de su antecesor, Hu Jintao
24-10-2016 | Fuente: abc.es
Francia despliega a 1.250 policías para desmantelar «La Jungla» de Calais
El Gobierno francés ha dado la orden de comenzar hoy, desde primera hora de la mañana, el desmantelamiento de «La Jungla», el mayor y más inflamable de los campos de refugiados del país, en las inmediaciones de Calais (norte del país). Según cifras oficiales, 6.486 refugiados (africanos, afganos, sirios e iraquíes en su mayoría) serán trasladados a 287 centros de acogida y orientación (CAO), repartidos en todo el territorio nacional. El ministerio del Interior no desea comunicar con precisión dónde se encuentran tales centros, de los que todo se ignora, salvo su coste material: «El alojamiento y comida costará 20 euros por cada refugiado». Al menos, 1.250 policías, gendarmes y fuerzas de antidisturbios controlarán el traslado a los 60 autobuses de 50 plazas cada uno que desalojarán a los inmigrantes en varios viajes de ida y vuelta a lo largo de seis o siete días. Los primeros disturbios se produjeron en la noche del sábado cuando un grupo de refugiados ?afganos la mayoría? lanzaron piedras a la policía que respondió con gases lacrimógenos. La inmensa mayoría de los refugiados instalados en «La Jungla» desde hace años, nunca ha deseado ni desea quedarse en Francia, donde se saben mal queridos y víctimas del racismo. La gran mayoría de ellos intenta entrar en el Reino Unido, donde creen que les será fácil encontrar un trabajo. Muy pocos de ellos lo han conseguido hasta ahora. «La Jungla» es el último nombre de los cuarto campamentos desmantelados en las cercanías de Calais desde 1999. Preocupa el destino de los 1.291 menores no acompañados del campamento para los que habrá un trato particular. Entre 200 y 500 (las cifras cambian según las fuentes) han sido enviados ya al Reino Unido. Otros mil 1.000 serán albergados en un centro provisional en Calais, no lejos de «la Jungla», para estudiar caso por caso su destino. Crisis nacional El desmantelamiento de «La Jungla» no pone fin a la crisis nacional de los refugiados, pero sí intenta «diluirla». Un 58% de los franceses se dicen hostiles a la instalación en el territorio nacional de nuevos campos de inmigrantes o refugiados, aunque ello suponga violar el compromiso de acoger, como el resto de los miembros de la UE, cuotas de desterrados del más diverso origen. La Comisión Europea propuso en 2015 que los miembros de la Unión se repartiesen cuotas de los refugiados llegados a Grecia e Italia: unos 31.400 para Alemania, unos 24.000 para Francia, unos 14.000 para España, entre otros posibles destinos. Las propuestas de la Comisión abrieron una aún no resuelta crisis de inmenso calado para la construcción política de Europa. Y Francia, en particular, está muy lejos de haber cumplido tales «sugerencias». Muy al contrario, Manuel Valls, primer ministro, y otros líderes nacionales han criticado o acogido con reservas las propuestas de Bruselas enmarcadas en estrategia diseñada por la canciller Angela Merkel. La llegada a Francia de inmigrantes y refugiados a través de la frontera franco-italiana de Menton, en el corazón de la más legendaria Costa Azul, suscita regulares estallidos de violencia. En París, gendarmería y antidisturbios desmantelaron durante los últimos quince meses una treintena de campamentos irregulares, instalados en barrios multiculturales. En Calais, en el campamento de «La Jungla», la población inmigrante ha crecido de manera llamativa durante los últimos meses, en unas condiciones siempre más degradantes y conflictivas. De ahí la decisión del desmantelamiento de «La Jungla», tras varios meses de tensión y crisis. Muchas localidades han rechazado aceptar la instalación de centros de acogida y orientación (CAO). El ministerio del Interior ha intentado sofocar un largo rosario de tensiones locales y nacionales, esperando que el desmantelamiento entierre o diluya los problemas de fondo, siempre irresueltos. Degradación En Calais, el crecimiento de «la Jungla», desde el año 2002, se convirtió hace años en un inflamable conflicto humano, social, político y cultural. Las autoridades locales y regionales llevan años pidiendo socorro, en vano. Desde la óptica local, el crecimiento de «la Jungla» ha agravado la crisis económica regional, ha degradado las condiciones de vida, sin solventar ningún problema humanitario. Bien al contrario. Los estallidos de violencia y el deterioro de condiciones han tenido muy diversa naturaleza: peleas entre refugiados, violación de mujeres, ajustes de cuentas, incremento de la criminalidad local y regional, tensiones étnicas, violencia racista, enfrentamientos entre partidarios y adversarios de la acogida de refugiados.. Los problemas se han agravado de manera dramática durante los últimos meses. La organización Médicos Sin Fronteras denuncia desde hace años el aumento de las crisis de locura y el estallido de epidemias infecciosas. Las condiciones de vida más degradantes han favorecido diversos tráficos crapulosos. El ministerio del Interior ya inició en marzo pasado un primer proyecto de desmantelamiento de «La Jungla», pronto abortado por razones que oscilan entre la incompetencia, la tensión política, la falta de preparación y la improvisación permanente de varios ministerios enfrentados por bajas razones electoralistas. La alcaldía de París anunció hace meses la apertura de dos campos de refugiados en la capital, irritando profundamente a varios ministerios y alcaldías de barrio.
24-10-2016 | Fuente: abc.es
Francia inicia el desmantelamiento de «La Jungla» de Calais con la ayuda de 1.250 policías
La evacuación organizada del campo de refugiados de Calais, el mayor y más inflamable de Francia, ha comenzado este lunes a las 08.00 hora local (06.00 GMT) con largas colas frente al centro de gestión abierto por las autoridades galas. Provistos de maletas y de todos los enseres que poseen, numerosos inmigrantes, la mayor parte afganos, eritreos y sudaneses, han empezado a llegar al lugar desde la madrugada. Según cifras oficiales, 6.486 refugiados (africanos, afganos, sirios e iraquíes en su mayoría) serán trasladados a 287 centros de acogida y orientación (CAO), repartidos en todo el territorio nacional. El ministerio del Interior no desea comunicar con precisión dónde se encuentran tales centros, de los que todo se ignora, salvo su coste material: «El alojamiento y comida costará 20 euros por cada refugiado». Al menos, 1.250 policías, gendarmes y fuerzas de antidisturbios controlarán el traslado a los 60 autobuses de 50 plazas cada uno que desalojarán a los inmigrantes en varios viajes de ida y vuelta a lo largo de seis o siete días. Los primeros disturbios se produjeron en la noche del sábado cuando un grupo de refugiados ?afganos la mayoría? lanzaron piedras a la policía que respondió con gases lacrimógenos. La inmensa mayoría de los refugiados instalados en «La Jungla» desde hace años, nunca ha deseado ni desea quedarse en Francia, donde se saben mal queridos y víctimas del racismo. La gran mayoría de ellos intenta entrar en el Reino Unido, donde creen que les será fácil encontrar un trabajo. Muy pocos de ellos lo han conseguido hasta ahora. «La Jungla» es el último nombre de los cuarto campamentos desmantelados en las cercanías de Calais desde 1999. Preocupa el destino de los 1.291 menores no acompañados del campamento para los que habrá un trato particular. Entre 200 y 500 (las cifras cambian según las fuentes) han sido enviados ya al Reino Unido. Otros mil 1.000 serán albergados en un centro provisional en Calais, no lejos de «la Jungla», para estudiar caso por caso su destino. Crisis nacional El desmantelamiento de «La Jungla» no pone fin a la crisis nacional de los refugiados, pero sí intenta «diluirla». Un 58% de los franceses se dicen hostiles a la instalación en el territorio nacional de nuevos campos de inmigrantes o refugiados, aunque ello suponga violar el compromiso de acoger, como el resto de los miembros de la UE, cuotas de desterrados del más diverso origen. La Comisión Europea propuso en 2015 que los miembros de la Unión se repartiesen cuotas de los refugiados llegados a Grecia e Italia: unos 31.400 para Alemania, unos 24.000 para Francia, unos 14.000 para España, entre otros posibles destinos. Las propuestas de la Comisión abrieron una aún no resuelta crisis de inmenso calado para la construcción política de Europa. Y Francia, en particular, está muy lejos de haber cumplido tales «sugerencias». Muy al contrario, Manuel Valls, primer ministro, y otros líderes nacionales han criticado o acogido con reservas las propuestas de Bruselas enmarcadas en estrategia diseñada por la canciller Angela Merkel. La llegada a Francia de inmigrantes y refugiados a través de la frontera franco-italiana de Menton, en el corazón de la más legendaria Costa Azul, suscita regulares estallidos de violencia. En París, gendarmería y antidisturbios desmantelaron durante los últimos quince meses una treintena de campamentos irregulares, instalados en barrios multiculturales. En Calais, en el campamento de «La Jungla», la población inmigrante ha crecido de manera llamativa durante los últimos meses, en unas condiciones siempre más degradantes y conflictivas. De ahí la decisión del desmantelamiento de «La Jungla», tras varios meses de tensión y crisis. Muchas localidades han rechazado aceptar la instalación de centros de acogida y orientación (CAO). El ministerio del Interior ha intentado sofocar un largo rosario de tensiones locales y nacionales, esperando que el desmantelamiento entierre o diluya los problemas de fondo, siempre irresueltos. Degradación En Calais, el crecimiento de «la Jungla», desde el año 2002, se convirtió hace años en un inflamable conflicto humano, social, político y cultural. Las autoridades locales y regionales llevan años pidiendo socorro, en vano. Desde la óptica local, el crecimiento de «la Jungla» ha agravado la crisis económica regional, ha degradado las condiciones de vida, sin solventar ningún problema humanitario. Bien al contrario. Los estallidos de violencia y el deterioro de condiciones han tenido muy diversa naturaleza: peleas entre refugiados, violación de mujeres, ajustes de cuentas, incremento de la criminalidad local y regional, tensiones étnicas, violencia racista, enfrentamientos entre partidarios y adversarios de la acogida de refugiados.. Los problemas se han agravado de manera dramática durante los últimos meses. La organización Médicos Sin Fronteras denuncia desde hace años el aumento de las crisis de locura y el estallido de epidemias infecciosas. Las condiciones de vida más degradantes han favorecido diversos tráficos crapulosos. El ministerio del Interior ya inició en marzo pasado un primer proyecto de desmantelamiento de «La Jungla», pronto abortado por razones que oscilan entre la incompetencia, la tensión política, la falta de preparación y la improvisación permanente de varios ministerios enfrentados por bajas razones electoralistas. La alcaldía de París anunció hace meses la apertura de dos campos de refugiados en la capital, irritando profundamente a varios ministerios y alcaldías de barrio.
20-10-2016 | Fuente: abc.es
«Ni Una Menos», miles de mujeres argentinas bajo la lluvia reclaman por sus vidas
Miles de mujeres argentinas se reunieron en la emblemática Plaza de Mayo, alrededor del Obelisco de la gran Avenida 9 de Julio de Buenos Aires y en otros puntos del país. La lluvia no cesó en la capital. Tampoco el goteo persistente, bajo los paraguas, de demandas por justicia y seguridad que eviten una muerte más a manos de hombres que no nacieron buenos o se hicieron malos. El miércoles negro fue un eslogan para vestir de luto y decir basta a los feminicidios. Cada treinta horas , según las estadísticas, una argentina es víctima de la brutalidad de sujetos sin escrúpulos. La cifra es escalofriante, como lo fueron los testimonios y las imágenes de madres, esposas, hijas y hermanas narrando a la intemperie la tragedia propia o de las suyas. Presentadoras de televisión, diputadas, senadoras, ministras del Gobierno de Mauricio Macri, juezas, activistas de diferentes tendencias políticas, artistas y ciudadanas se sumaron a alguna de las movilizaciones organizadas en el «día de paro femenino» para sacudir las conciencias enfermas de sus victimarios y de la sociedad. De una a dos de la tarde oficinas, ministerios, y diferentes dependencias públicas y privadas se quedaron sin la mano de obra de las mujeres que colaboran a aumentar las finanzas de las empresas y del país. Eso, también, era parte del mensaje. Organizado por el colectivo Ni Una Menos la jornada de protesta se cerró con la multitudianria manifestación bajo la lluvia a la que se sumaron padres, hermanos, hijos, novios y maridos, que repudian el abuso de poder físico y los crímenes de sus pares. La onda expansiva de #NiUnaMenos subió por los Andes hacia Bolivia, cruzó a Chile y se dispersó en Sudamérica por Paraguay y Uruguay. Al norte México y Guatemala sintieron la réplica y unieron sus voces a la defensa de la vida y la integridad de las mujeres. El caso de Lucía Pérez, una joven argentina de 16 años torturada, violada y empalada en el balneario de mar del Palta hace una semana, fue el detonante de estas movilizaciones. Marta Montero, madre de la muchacha resumió el escenario de protesta: «Para pedir justicia y que no haya más Lucías», declaró. Consciente de que la media de feminicidios en Argentina roza uno por día, se preguntó, «¿Cuántas Lucías hay y no se ha hecho nada?». La muerte de su hija ?hay tres detenidos- vino seguida de amenazas de muerte a su marido. «Le dijeron que cerrara la boca porque lo iban a matar y le mostraron un arma. Había dos mujeres de los derechos humanos afuera que vieron lo que pasó», y aún así, relató, «siguieron, es la impunidad», describió. Entre la multitud, de norte a sur de Argentina y de parte del continente, se alzaron carteles con denuncias de violaciones y maltrato. El último dato comentado por la juez de la Corte Suprema argentina, Elena Highton de Nolascó se repetía: 19 feminicidios en lo que va de octubre. Ni una más ni una menos.
19-10-2016 | Fuente: abc.es
La media de feminicidios en Argentina roza uno por día
Miércoles negro, o de luto, por las muertas en el combate de la vida de hombres que no nacieron buenos o se hicieron malos. Las mujeres argentinas eligieron el oscuro en su ropa para decir basta a los feminicidios y se declararon en huelga de una hora. Cada treinta, según las estadísticas, una es víctima de la brutalidad de sujetos sin escrúpulos. Presentadoras de televisión, diputadas, senadoras, ministras del Gobierno de Mauricio Macri, juezas, activistas de diferentes tendencias políticas, artistas y ciudadanas se sumaron al «día de paro» para sacudir las conciencias enfermas de sus victimarios y de la sociedad. De una a dos de la tarde oficinas, ministerios, y diferentes dependencias públicas y privadas se quedaron sin la mano de obra femenina que colabora a aumentar las finanzas de las empresas y del país. Eso, también, era parte del mensaje. Réplica en toda Sudamérica Organizado por el colectivo Ni Una Menos la jornada de protesta se cerró con una manifestación a la que se sumaron padres, hermanos, hijos, novios y maridos, que repudian el abuso de poder físico de sus pares. La onda expansiva subió por los Andes hacia Bolivia, cruzó a Chile y se dispersó en Sudamérica por Paraguay y Uruguay. Al norte México y Guatemala sintieron la réplica y unieron sus voces a la defensa de la vida y la integridad de las mujeres. El caso de Lucía Pérez, una joven argentina de 16 años torturada, violada y empalada en el balneario de mar del Palta hace una semana, fue el detonante de estas movilizaciones que ponen sobre la mesa cifras escalofriantes. Marta Montero, madre de la muchacha resumió el escenario de protesta: «Para pedir justicia y que no haya más Lucías», declaró. Consciente de que la media de feminicidios en Argentina roza el uno por día, se preguntó, «¿Cuántas Lucías hay y no se ha hecho nada?». La muerte de su hija ?hay tres detenidos- vino seguida de amenazas de muerte a su marido. «Le dijeron que cerrara la boca porque lo iban a matar y le mostraron un arma. Había dos mujeres de los derechos humanos afuera que vieron lo que pasó», y aún así, relató, «siguieron, es la impunidad», describió. Entre la multitud, de norte a sur de Argentina y de parte del continente, se alzaron carteles con denuncias de violaciones y maltrato. El último dato comentado por la juez de la Corte Suprema argentina, Elena Higton de Nolascó se repetía: 19 feminicidios en lo va de octubre.
...
7
...