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Noticias de ministerios

21-06-2018 | Fuente: elpais.com
Sánchez refuerza la coordinación entre el Gobierno y el PSOE con ?delegados? en ministerios
El presidente quiere evitar errores de comunicación y que el partido marque los tiempos al Ejecutivo
18-06-2018 | Fuente: abc.es
Manifiesto de rebeldía política
Colombia demostró ayer una gran rebeldía política. Porque, contra lo que es habitual en nuestros días, las candidaturas de Duque y Petro ofrecían programas indiscutiblemente diferentes. En un tiempo en que tantos políticos dicen que la ideología es un concepto caduco, estas elecciones han demostrado exactamente lo contrario porque ofrecían futuros que al menos, parcialmente, son excluyentes. Ésta ha sido la primera elección en Colombia en que había una posibilidad real de que ganara la izquierda dura. En 2010 ya hubo un candidato izquierdista, que no tenía su origen en el binomio que durante décadas marcó la política colombiana: Partido Liberal y Partido Conservador. Fue Antanas Mockus, candidato del Partido Verde, que logró el 27,5 por ciento de los votos Frente al 69 por ciento de Juan Manuel Santos, entonces el candidato del uribismo. La situación ahora es muy distinta. A lo largo de la última semana los sondeos de difusión restringida anunciaban una victoria del candidato derechista, Duque, con una tendencia regresiva frente al candidato de la izquierda con una tendencia al alza y un notable 9 por ciento de intención para el voto en blanco, la opción favorecida por los seguidores de Compromiso Ciudadano, el partido de Sergio Fajardo que reivindicó en la primera vuelta ser un candidato de centro aunque sus compañías políticas indiquen lo contrario. El resultado de ayer permite afirmar que el populismo vuelve a estar a las puertas del poder en Colombia. Ya lo estuvo en las elecciones presidenciales de 1970, en las que el ex dictador Gustavo Rojas Pinilla, fundador de la Alianza Nacional Popular fue derrotado por sólo 63.500 votos por el conservador Misael Pastrana. El general Rojas Pinilla no reconoció el resultado, como tantas veces ocurre con la izquierda. Durante ese mandato 1970-1974, Pastrana tuvo el desafío de frenar el auge de la ANAPO que el general había dejado en manos de su hija. El reto era inmenso, pero en las elecciones de 1974 se impuso el liberal Alfonso López frente al conservador Álvaro Gómez, con la ANAPO relegada a tercer lugar con un 9,5 por ciento de los votos. La formación de los Rojas se acabó uniendo a los reinsertados de la Guerrilla M-19 a la que pertenecía Gustavo Petro. El gran reto que afronta ahora Iván Duque es cómo frenar la victoria de la izquierda populista dentro de cuatro años. Con un alto respaldo popular y siendo senador por derecho propio, Petro podría presentarse como una alternativa mucho más moderada que lo que la realidad indica. Por eso el reto de Iván Duque es frenar el populismo para 2022 como Misael Pastrana lo frenó en 1974. Y para ello tiene que cumplir una de sus promesas electorales: acabar con «la mermelada». Tradicionalmente se llamaba «mermelada» a los puestos de trabajo que conseguían los congresistas en la Presidencia o en ministerios para su clientela electoral. Pero con los años se ha convertido en algo mucho más perverso. Hoy son contratos de obras de infraestructura por valor de miles de millones de euros que acaban costando mucho menos que la partida de presupuesto asignada. Vía por la que se han enriquecido muchos congresistas que exhiben impúdicamente sus lujosos apartamentos del Norte de Bogotá en las revistas del corazón. Iván Duque no necesita ninguna mayoría parlamentaria ni reforma legal para acabar con esa vergüenza. Basta con que él y su ministro de Hacienda se comprometan a no negociar jamás ese tipo de partidas con los congresistas. Y si así es, habrán incapacitado la munición política más efectiva del ex guerrillero Gustavo Petro y su gente.
18-06-2018 | Fuente: abc.es
Singapur derrite la Guerra Fría con la cumbre Trump-Kim
No había mejor lugar que Singapur para celebrar la histórica cumbre del martes entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un. Con su riqueza y elevado nivel de vida, esta pequeña y calurosa ciudad-Estado del Sudeste Asiático era ideal para convencer al joven tirano de las ventajas del capitalismo y derretir el último conflicto que queda de la Guerra Fría. Pero sin asustarlo con los riesgos que entraña la libertad porque, tras su deslumbrante fachada de rascacielos y prosperidad, Singapur esconde una «democracia tutelada» al modo confuciano con ciertos tics autoritarios. Con un PIB per cápita de 53.000 euros que está entre los cinco primeros del planeta, esta isla de 707 kilómetros cuadrados y 5,6 millones de habitantes es uno de los epicentros de la economía global. Además de ser la cuarta plaza financiera del mundo tras Londres, Nueva York y Hong Kong, cada año se disputa con esta última el puerto de mercancías más transitado de la Tierra. Al igual que Hong Kong, que también fue colonia británica, Singapur creció a un ritmo del 8 por ciento entre los años 60 y 90 y atrajo numerosas multinacionales y bancos que la han convertido en una de las capitales mundiales del comercio y el lujo. Para este siglo XXI, está apostando con fuerza por la tecnología y la investigación. Singapur y su «milagro económico» Aunque su economía es de las más libres del planeta, el Gobierno gestiona dos poderosos fondos de inversión internacionales, GIC y Temasek ? que controla el 6% de Repsol ?, y funciona como una gran empresa que paga sueldos millonarios a los mejores para dirigir sus ministerios. Junto a Corea del Sur, Hong Kong y Taiwán, Singapur es uno de los cuatro «tigres de Asia» que han protagonizado un «milagro económico» de libro. En pocas décadas, ha llevado a su pueblo de la pobreza en que vivía en 1965, cuando fue expulsada de la Federación de Malasia tras un baño de sangre interétnico, al desarrollo actual. Además de tener acceso a servicios médicos y educativos punteros, los singapurenses residen en viviendas de protección oficial con los más exigentes estándares de calidad. «Singapur ha sido elegido por motivos de seguridad y para que Kim Jong-un muestre a su pueblo en un vídeo de la propaganda que su país podría lograr similares resultados», analiza para ABC David Kim, experto del Foro Pacífico CSIS que durante la Administración Obama coordinó las relaciones con Asia Oriental y la no proliferación nuclear. El vídeo al que se refiere es un documental de 42 minutos de la televisión norcoreana sobre la cumbre en Singapur de Trump y Kim Jong-un, quien también aparece visitando la terraza con espectaculares vistas del casino Marina Bay Sands y el puerto. Apuntándose un tanto diplomático, el joven dictador ha mejorado su imagen paseándose por calles abarrotadas donde los curiosos le saludaban y hacían fotos. Pero, tras la opulencia que reflejan los futuristas rascacielos y gigantescos centros comerciales de Singapur, se oculta uno de los sistemas políticos y sociales más controlados del mundo. Aunque hay democracia, las elecciones las lleva ganando el Partido de Acción Popular (PAP) desde antes incluso de su independencia. Con 83 de los 89 diputados del Parlamento, su primer ministro es Lee Hsien Loong, hijo de Lee Kuan Yew, fundador del país y artífice de este modelo político en el que tanto se fijan dictaduras como China o Corea del Norte. Pasando por las urnas, el poder también se hereda en Singapur. Debido al carácter multicultural de la población, dividida entre chinos (80%), indios (12%) y malayos (8%), una educación muy estricta moldea a los singapurenses bajo un fuerte espíritu nacional y una uniformidad política de la que pocos se salen. Por si osan hacerlo, las manifestaciones están prohibidas fuera de un «Speaker´s Corner» muy limitado, lo que sin duda habrá decidido a Kim Jong-un a escoger Singapur como sede del encuentro con Trump. Junto a la autocensura que impera en los medios, unas severas leyes antidifamación silencian las redes sociales y a los políticos opositores, como Chee Soon Juan o el fallecido JB Jeyaretnam, con astronómicas multas que los arruinan. «No hay democracia en Singapur porque las elecciones e instituciones no son libres», se quejaba hace años a ABC Chee Soon Juan en un mitin del Partido Democrático. Al igual que él, despedido por malversación de fondos de la Universidad Nacional de Singapur tras entrar en política, otro alto cargo de su formación, John L. Tan, fue destituido en 2008 como profesor en un centro privado y encarcelado 15 días y multado por vestir una camiseta de un canguro vestido de juez. Ambos denunciaban que el clientelismo del partido en el poder en todas las esferas sociales hace que nadie se atreva a hablar contra el Gobierno. «Corea del Norte quiere beneficios económicos como los de Singapur pero con el control absoluto de Kim», pronostica el experto David Kim, quien vaticina «una reforma sin apertura». Aunque admite que «podría haber cambios en el camino», cree que los planes de Kim Jong-un para su pueblo son «mantener sus estómagos llenos y sus corazones llenos de miedo». Con su despotismo ilustrado, quizás Singapur le inspire. «Amnesia» sobre los derechos humanos En su histórico encuentro en el Hotel Capella de la isla de Sentosa, Trump y Kim Jong-un hablaron de la desnuclearización, la normalización de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Corea del Norte y hasta de cambiar los misiles de Pyongyang por hoteles de lujo en la costa. Pero a ambos se les ?olvidó? la violación de derechos humanos de la que se acusa al régimen comunista de Pyongyang, uno de los más brutales y represivos del mundo. Además de adoctrinar a su pueblo con un bombardeo de propaganda y culto al líder propio de una secta, se calcula que entre 80.000 y 120.000 prisioneros se pudren por motivos políticos en campos de trabajos forzados (kwan li-so) sacados del horror nazi. Pero Trump, movido por el pragmatismo, prefirió no mencionar esta infamia para no arruinar su esperada cita con Kim Jong-un, con quien intenta iniciar un diálogo para que renuncie a sus armas atómicas y abra finalmente su régimen.
18-06-2018 | Fuente: abc.es
Triunfo histórico del conservador Iván Duque
El conteo fue rápido y efectivo. A las 4:45 de la tarde Colombia ya conocía el nombre del nuevo presidente del país. Iván Duque, candidato del Centro Democrático, ganó con el 54% de la votación y a partir del próximo 7 de agosto será el nuevo mandatario de los colombianos, como también el más joven en ocupar el cargo. Fue una jornada electoral marcada por hitos. Aunque perdedor con el 42% de los votos, Gustavo Petro también fue ganador al convertirse en la figura de la izquierda más votada en la historia del país, con más de ocho millones de votos, lo que lo convierte en el indiscutible líder de la oposición al próximo gobierno. Por eso, sus seguidores celebraban en medio del guayabo de la derrota, pronosticando un mayor crecimiento para las elecciones regionales de 2019, cuando el país elija alcaldes y gobernadores, un paso a mitad de camino de las próximas presidenciales de 2022, que hoy la izquierda se ha puesto como nuevo derrotero. El triunfo del candidato del Centro Democrático marca otro hito pues llega a la Casa de Nariño con la mayor votación recibida por un candidato en la historia, cercana a los 10 millones cuatrocientos mil votos, y acompañado por una mujer como fórmula, lo que hace de Marta Lucía Ramírez la primera vicepresidenta del país. Además, contrario a las predicciones, los colombianos salieron a votar y con un 52% de participación derrotaron la altísima abstención que suele acompañar a estas segundas vueltas presidenciales. A esto se suma una jornada electoral en total calma, una eficiente labor de la Registraduría, el acompañamiento de veedores internacionales y miles de testigos electorales dispuestos por las dos campañas en todo el país, lo que refuerza la legitimidad de los resultados de este proceso. Lo que sigue Pasadas las cinco de la tarde el presidente Juan Manuel Santos llamó al presidente electo para felicitarle y ofrecer todo su concurso en el proceso de empalme que debe iniciar esta misma semana. Se espera que Duque anuncie cuanto antes su equipo de gobierno, en especial aquellas personas encargadas de las carteras económicas, donde varios analistas y calificadoras internacionales han definido estará el principal reto del gobierno entrante. Otro tema que tendrá relevancia es el de los ajustes a la implementación de los Acuerdos de paz con las Farc. Al respecto, ayer mismo y luego de votar el propio Rodrigo Londoño, más conocido como Timochenko y reconocido como líder del partido de la Farc, anotó que considera blindados los acuerdos. Días antes había señalado que su grupo político no es refractario a mirar algunos ajustes. Empieza así una nueva fase para este proceso que todo el país reconoce como crucial para su futuro. Economía, paz y seguridad serán tres ejes de trabajo del presidente Duque. Para ello cuenta con un 70% del Congreso a su favor a partir de alianzas de bancadas de centro y derecha, lo que le da un margen de gobernabilidad que aprovechará en su primer año de gobierno para presentar y sancionar, apoyado por la bancada mayoritaria del Centro Democrático que lidera el expresidente Álvaro Uribe, proyectos de ley que representen los cambios que prometió durante la campaña. Sin embargo, Duque también sabe que tendrá una dura oposición liderada por Gustavo Petro y apoyada por partidos de centro izquierda, además de un 42% de los electores que se declararon en las urnas contrarios a las banderas de campaña del Centro Democrático. Generar consensos y buscar unidad a favor de Colombia es la tarea urgente que también tiene entre manos, pues será difícil que el país avance de profundizar el desencuentro nacional. Así se lo confirmó Gustavo Petro, pasadas las seis de la tarde y durante su discurso de reconocimiento de los resultados y cierre de campaña: «Aceptamos su triunfo, es el Presidente de la República de Colombia; no le vamos a pedir ministerios, embajadas ni nada. Hoy somos la oposición al gobierno que va a conformar. Y no porque queramos ser oposición ?nos preparamos para gobernar, había dicho minutos antes- sino porque no coincidimos con su programa». Empieza una nueva etapa para la política de Colombia. Un hombre joven y carismático, liderando las fuerzas tradicionales de la política nacional, es el nuevo presidente de un país en el que la izquierda se ha alzado como una real opción de gobierno, dispuesta al pulso del modelo de gobierno-oposición, fortalecida y dispuesta a morder poder en las elecciones regionales del 2019, marcando así un nuevo panorama para este país que espera dejar atrás 50 años de guerra y conflictos para iniciar, de manera amplia e incluyente, una verdadera época de prosperidad para todos. Ahora Iván Duque tiene la palabra.
17-06-2018 | Fuente: elpais.com
Austria exige a Alemania que aclare si espió masivamente sus comunicaciones
Dos publicaciones aseguran que los servicios secretos alemanes habrían investigado ministerios, empresas, embajadas y organismos internacionales entre 1999 y 2006
17-06-2018 | Fuente: abc.es
El agua ya no llega al grifo de los hogares venezolanos
Caracas está seca y no es precisamente por la sequía como lo justifica el Gobierno de Nicolás Maduro. El agua tiene meses que ya no llega a los grifos de los hogares venezolanos y la poca que sí llega sale sucia. De este a oeste la ciudad está sometida a un severo racionamiento porque la falta de mantenimiento de los embalses y la poca inversión en Hidrocapital ha llevado a la empresa estatal al colapso y la ruina. «En el Junquito el agua no llega desde el 6 de marzo. Tenemos que ir a otros sectores a llenar los bidones para por lo menos cocinar. Hasta los bomberos han tenido que venir con sus camiones cisternas a suministrarnos agua», comenta Nelly Jiménez, desde esta parroquia al oeste de la ciudad. Ciudadanos hacen fila para llenar los bidones en la fábrica de hielo - Mariana Navas De acuerdo a un informe realizado por el portal digital «Prodavinci», 9,8 millones de venezolanos, un tercio de la población, vivió bajo racionamiento formal de agua corriente en 2016 y 2017. Asimismo, indicó que el suministro promedio fue de dos días de agua por tubería a la semana. Carlos Reina, vive en Propatria, una zona popular ubicada en el centro de la ciudad, asegura que las tareas domésticas como lavar la ropa o limpiar la casa ya no se pueden realizar porque no se puede desperdiciar el agua. «Nuestros hábitos cambiaron, tenemos que hacer fila desde las 4 de la mañana para llenar los bidones en una fuente que está en una zona urbanizada», comenta Reina. Las protestas por el racionamiento de agua son cada vez más frecuentes en todo el país. Las personas almacenan el líquido en tanques, tobos y botellas e intentan reciclarla para otras actividades del hogar. Cavar la montaña La desesperación de los venezolanos ha llevado a las personas a cavar huecos en El Ávila, la montaña que bordea Caracas, en busca de manantiales y riachuelos para abastecerse del líquido. Carlos Acosta, vive en Guarenas y va hasta tres veces al día a llenar los envases de agua a ese lugar improvisado. «Llenar cada botellón de 5 litros puede demorar 30 minutos. Hoy llegué a las 2 de la tarde y salí a las 7 por la cantidad de personas que estaban en la fila», dice. Por su parte, María Rodríguez, va todos los días al manantial a buscar agua junto a sus tres nietas Nazarena (11), Jesimae (8) y María (4), como ninguna puede con el peso de los potes, realizan varios viajes y los trasladan en los bolsos del colegio. Dos mujeres esperan a que se llenes sus botellones en El Ávila - M. Navas Para el expresidente de Hidrocapital, José María de Viana, la crisis tiene que ver con cómo el Gobierno maneja las empresas del estado. «El sistema distribuye agua a una inmensa congregación de estados Vargas, Caracas, y Miranda que juntos suman alrededor de 5 millones de personas», afirma. De Viana asegura que Caracas está recibiendo 5.000 litros metros que en 1999, cuando el suministro total era de 20.000 litros diarios, porque no hay capacidad de transporte.    Camiones cisternas Para los vecinos del urbanismo San Martín ya no es una opción comprar camiones cisternas para llenar los tanques de los edificios. El precio del servicio varía entre 20 a 40 millones de bolívares dependiendo de la zona, lo que equivale a 16 salarios mínimos. Jesús Armas, concejal de Caracas, asegura a ABC que hace dos meses se agravó la situación: «Los ciclos de racionamiento duran hasta 15 días en zonas urbanas, pero en los sectores populares la escasez es más intensa y puede durar hasta un mes». Otras de las formas de abastecimiento que han surgido es utilizar las fábricas de hielo como medio de suministro. Nelson Altuve, es el encargado de una venta de hielo ubicada en la entrada del barrio popular el Guarataro, cuando comenzó la crisis, hace un par de meses, decidió voluntariamente regalar a los vecinos de su comunidad el líquido que se obtiene del deshielo. Sin embargo, con el tiempo se comenzó a correr la voz y fueron llegando más personas de otros sectores. «Actualmente pedimos una colaboración de 100.000 bolívares para llenar el bidón de 5 litros para el mantenimiento de las máquinas. En cambio, los camiones que la venden por la calle cobran entre 300.000 a 500.000 bolívares cada uno», señala Altuve.  A pesar de que la fábrica se encuentra en el oeste de Caracas, el negocio beneficia a toda la ciudad atendiendo diariamente a casi 3.000 personas. Además, ayuda a surtir agua a ministerios, centros de salud, alcaldías, colegios y sedes policiales.
16-06-2018 | Fuente: elpais.com
Austria exige a Alemania que aclare si espió masivamente sus comunicaciones
Dos publicaciones aseguran que los servicios secretos alemanes habrían investigado ministerios, empresas, embajadas y organismos internacionales entre 1999 y 2006