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Noticias de migracion

09-01-2020 | Fuente: elpais.com
La población española alcanza su máximo histórico gracias a la inmigración
La entrada de extranjeros compensó la caída de nacimientos y el número de habitantes se sitúa en 47,1 millones
09-01-2020 | Fuente: elmundo.es
"Europa es una historia de inmigración constante e imparable"
El polémico dramaturgo y director suizo Milo Rau presenta en las Naves de Matadero 'Empire', cierre de su trilogía del viejo continente 
09-01-2020 | Fuente: abc.es
Las deportaciones reducen la afluencia de refugiados a Alemania
Un total de 111.094 personas solicitaron asilo en Alemania en 2019, un 14,3% menos que el año anterior y tercera caída consecutiva de la cifra que el Ministerio alemán de Interior atribuye directamente a las medidas implementadas para reducir el efecto llamada, entre las que destacan las deportaciones. «Esto demuestra que las numerosas medidas emprendidas en los últimos años contra la inmigración descontrolada han surtido efecto», señala el ministro Horst Seehofer, según el cual las principales nacionalidades entre los solicitantes de asilo siguen siendo la siria, la iraquí y la turca, con 26.453, 10.894 y 10.275 personas respectivamente. De enero a octubre de 2019, las autoridades alemanas llevaron a cabo un total de 20.996 deportaciones por parte esencialmente de los Bundesländer, aunque la Policía federal acompaña los vuelos que llevan a los solicitantes de asilo rechazados a terceros países. Para ello, la policía ha tenido que aumentar significativamente la cantidad de oficiales adjudicados a los vuelos mencionados, duplicándolos en los últimos cuatro años. El jefe de la policía federal, Dieter Romann, se queja de que el proceso no llega a cumplir adecuadamente los plazos debido a la falta de instalaciones previas a la deportación. Alemania, que conserva el primer lugar en el número de solicitudes de asilo en toda la UE, «tiene muy pocos centros de detención», ha señalado, especificando que para los 248.000 extranjeros pendientes de deportación hay solamente 577 centros de alojamiento temporal, en los que residen a la espera de su vuelo de vuelta después de que su petición de asilo haya sido denegada. Esta escasez de alojamiento es citada por las autoridades locales como la razón por la cual a unos 119.000 se les ha otorgado un permiso temporal para quedarse. Estas estadísticas sólo incluyen solicitudes presentadas en suelo alemán tras atravesar la frontera, pero a ellas habría que sumar las correspondientes a los nacidos en Alemania (31.415) o personas que ya hubiesen demandado protección en otros países (23.429). A lo largo de 2019, las autoridades alemanas resolvieron las solicitudes de asilo de 183.954 personas, un 15,2% menos que el año anterior. En un 24,5% de los casos, es decir a 45.053 personas, les fue conferido el estatus de refugiados de acuerdo con la Convención de Ginebra, que da derecho a un permiso de residencia de tres años prorrogable y a solicitar la reunificación familiar. Un 10,6% de los demandantes (19.419 personas) recibieron, por el contrario, protección humanitaria, según los datos del Ministerio de Interior, un permiso de residencia de un año prorrogable. En el caso de 5.857 individuos, la Oficina Federal de Asilo determinó que deportarlos a sus países de origen sería contrario a derecho por diversos motivos. Las demandas de asilo de 54.034 personas fueron rechazadas durante los primeros nueve meses de 2019, un 29,4%, mientras que el resto de los casos, un 32,3% del total, fueron resueltos de otro modo, como la redirección de la solicitud a otro país europeo al que llegaron primero. Pagarse la propia deportación El ministro Seehofer atribuye también gran poder de desincentivo a otras medidas tomadas por su departamento, como el hecho de que los solicitantes de asilo y delincuentes de origen extranjero deban pagar ahora pagar sus deportaciones ellos mismos. De conformidad con la Ley de residencia, las personas deportadas de Alemania deben pagar sus propios gastos. Los costes actuales asociados con la deportación de los solicitantes de asilo que fueron denegados y los extranjeros que cometieron delitos de enero a septiembre de 2019 alcanzan alrededor de seis millones euros. La Policía alemana desembolsa parte de los costes, incluidos los gastos de las autoridades de los países que causaron el servicio de deportación, y las autoridades exigen la devolución del dinero a los deportados. Las notificaciones de gastos son enviadas al extranjero, si es necesario, y en caso de impago la ley permite medidas coercitivas que hasta ahora solo han aparecido sobre el papel. En agosto, sin embargo, las deportaciones hubieron de ser interrumpidas debido a la creciente resistencia violenta de los afectados y al gran rechazo social que estas prácticas policiales cosechaban. El uso de inmovilizadores por parte de la Policía, como esposas de manos y pies, había aumentado casi diez veces, de 135 casos en 2015 a 1.231 en 2018. En el primer semestre de 2019, los pilotos de aerolíneas alemanas o extranjeras se negaron a realizar vuelos de deportación de 335 personas, cifra revelada por una investigación parlamentaria. La mayoría de las deportaciones que sí tuvieron lugar hicieron uso de la aerolínea alemana Lufthansa, que transportó a 87 individuos, seguida por Eurowings e Iberia. Algunos de los rechazados consiguen bloquear su traslado en los tribunales o se recluyen en iglesias que les prestan protección, aunque son solamente casos puntuales, de modo que entre los refugiados que pisan Europa ha corrido la voz de que el proceso de petición de asilo en Alemania es a menudo un callejón sin salida.
08-01-2020 | Fuente: elpais.com
La población española alcanza su máximo histórico gracias a la inmigración
La entrada de extranjeros compensó la caída de nacimientos y el número de habitantes se sitúa en 47,1 millones
08-01-2020 | Fuente: abc.es
Kurz promete que su Gobierno con los Verdes «protegerá el clima»
Lucha contra la inmigración y contra las emisiones de CO2, estos son los dos ejes del programa en torno al cual ha cuajado la coalición de gobierno entre conservadores y verdes que ayer prestó juramento en Viena, bajo la dirección del joven popular austriaco Sebastian Kurz. «Protegeremos el clima y las fronteras», dijo Kurz tras jurar el cargo junto a diez ministros del conservador ÖVP y otros cuatro ante el jefe de Estado, Alexander Van der Bellen. «Es bueno poder continuar nuestro trabajo para Austria», declaró en referencia a su anterior legislatura, en la que formó fallida coalición con la extrema derecha del FPÖ, protagonista de un sonado caso de corrupción, y sobre la que ofrece una línea de continuidad. «Nuestra democracia está viva», celebró el presidente de Austria, el también verde Van der Bellen. «Esto fue demostrado el año pasado. Juntos hemos logrado regenerarla a pesar de las dificultades». Kurz desea imitar el éxito de la coalición entre conservadores y verdes que gobierna desde 2011 en el vecino Bundesland alemán de Baden-Württemberg a la vez que restablece la estabilidad y devuelve a su país a un mayor grado de sintonía con las autoridades europeas. El líder de los Verdes, Werner Kogler, de 58 años, es ya vicecanciller. Se trata de un político de trayectoria de más de tres décadas en las filas ecologistas y de una legendaria capacidad parlamentaria. En 2010 fijó récord en la historia con su discurso en el Parlamento de 12 horas y 42 minutos de duración, durante un debate sobre el presupuesto. Por lo demás, la mayoría de los ministros tiene entre treinta y cuarenta años y las mujeres son mayoría en el nuevo gabinete, nueve sobre ocho hombres incluyendo a Kurz, que recupera para su partico las carteras de Exteriores e Interior, que estuvieron dirigidas por los nacionalistas hasta mayo para disgusto de gobiernos y servicios de inteligencia de varias potencias occidentales. «Una osadía» Tanto Kurz como Kogler declararon que, pese a que gobernar juntos es «una osadía», ambos están a favor de llevar adelante el experimento. «Desde Europa nos miran», advirtió el nuevo vicecanciller, al considerar que este gobierno puede ser un precedente para otros países, como Alemania. En ese sentido, el presidente del PP europeo, Donald Tusk, ha reconocido que esta coalición es una directriz para los conservadores porque la protección del planeta «es para los cristianos el undécimo mandamiento». En las negociaciones, los populares lograron imponer la línea dura de prohibición del velo islámico en guarderías y colegios, así como una controvertida prisión para solicitantes de asilo considerados peligrosos, aún sin cometar delito alguno. El nuevo gobierno mantiene el «rechazo al acuerdo de libre comercio con el Mercosur en su forma actual» y buscará aliados en Europa para imponer «tasas aduaneras ecológicas, las únicas que tienen sentido». «Una mayor protección climática tiene su precio», declaró el jefe de los Verdes en el Tirol, Geebi Mair admitiendo que resulta doloroso aceptar muchas de las políticas derechistas de los populares. Los Verdes obtienen a cambio un gran ministerio, encargado de Infraestructuras y Medio Ambiente, y prometen una introducción paulatina de medidas para encarecer las emisiones de CO2, entre ellas un impuesto adicional a los billetes de avión. El objetivo es que «volar sea más caro y el tren más barato», comentaba ayer Kogler. Un paquete de medidas para aumentar la transparencia en la administración, que entre otros amplía las competencias del Tribunal de Cuentas para controlar las finanzas de los partidos políticos y las empresas con participación estatal, es otra de las promesas de los Verdes que forma parte del programa. «No fue un camino sencillo, pues los dos partidos tienen posturas muy diferentes», reconoció Kurz en la presentación del programa ante la prensa, aunque aseguró que ambos partidos lograron incluir en el documento de 300 páginas las principales promesas electorales. El nuevo gobierno tendrá que demostrar, de todas formas, que la economía y la ecología pueden conciliarse y que el liberalismo en cuestiones sociales de los Verdes es compatible con la firmeza de Kurz con la inmigración, la integración y el islam.
08-01-2020 | Fuente: abc.es
La emigración de Venezuela puede llegar a los 10 millones en tres años
Los acontecimientos en Venezuela no hacen más que agravar una situación que no encuentra arreglo, lo que seguirá provocando la salida de millones de personas del país. Las Naciones Unidas estiman que hasta finales de 2019 unos 4,5 millones de venezolanos han marchado de Venezuela. Esa cifra puede doblarse en los próximos tres años de acuerdo con las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI). En su último informe sobre la región («Perspectivas Económicas: las Américas», octubre de 2019), el FMI estima que a finales de 2023 un total de diez millones de venezolanos pueden encontrarse en el exterior. En 2015, la nación caribeña contaba con 30 millones de habitantes. Esa masiva migración está suponiendo un sobrecoste en los servicios sociales ?alimentación, sanidad, escolarización? que ofrecen los países de acogida, cuyo gasto público se verá sometido a un notable estrés en los próximos años. Según el FMI, en el corto plazo se espera que la migración venezolana «ponga presión a la provisión de servicios públicos y a los mercados laborales». Así, de acuerdo con los cálculos del FMI, en 2023 la migración venezolana tendrá un impacto en el gasto público de Colombia algo superior al 0,6% del PIB, y se situará por encima del 0,3% en el caso de Ecuador y Perú. Un impacto entre el 0,1% y el 0,2% ocurrirá en Panamá y Chile, mientras que por debajo del 0,1% se dará en Costa Rica, República Dominicana y Argentina. En los países de mayor acogida, la migración está suponiendo un incremento del sector económico informal, lo que se deriva en la falta de generación de impuestos, con menores ingresos para el Estado de los debidos, a pesar de que tiene que prestar mayores servicios. Oportunidad de crecimiento El FMI también prevé, no obstante, que a medio plazo ese aumento de la población en los países de acogida genere también un aumento de la actividad económica, ya que debiera «subir el potencial de crecimiento al expandirse el tamaño y las habilidades de la fuerza laboral y al aumentar la inversión». El país que más debiera notar ese mayor dinamismo es Colombia, que hasta la fecha ha recibido millón y medio de venezolanos; esa migración y la que aún debe llegar de la nación vecina podría suponer un potencial de crecimiento del PIB de casi un 0,3% de media entre 2017 y 2030. El siguiente país beneficiado sería Panamá, con un 0,25% del PIB, seguido de Perú y Chile, con valores próximos a ese cuarto de punto, y Perú, con algo más del 0,2%. Por detrás quedarían Costa Rica, cerca del 0,1%, y sin llegar a él estarían República Dominicana, Uruguay y Argentina. De todos modos, el organismo internacional advierte que si esa migración no se integra «de manera ordenada» o lleva a «dislocaciones sociales» supondrá mayores riesgos para la economía que la oportunidad que representa. Ayudas internacionales Para hacer frente al gasto que supone la atención a los migrantes venezolanos que llegan, los gobiernos de la región están recibiendo algunas ayudas internacionales. La mayor cifra corresponde a Colombia, donde se está quedando de modo permanente un tercio de los venezolanos que marchan al exterior. A lo largo de 2018 y 2019 el Gobierno colombiano ha recibido una ayuda internacional de 300 millones de dólares, de los cuales casi el 60% proceden de Estados Unidos y el resto de países de la Unión Europea. España ha donado hasta la fecha 14 millones de euros y se ha comprometido a aportar 50 millones de euros en los próximos tres años.
02-01-2020 | Fuente: abc.es
Importantes sumas de dinero de la UE para Libia terminan en manos de las mafias de la inmigración
Nueve años después del derrocamiento del rais Muamar el Gadafi, Libia continúa siendo el principal avispero de caos y violencia al otro lado del Mar Mediterráneo. Las mafias de la inmigración campan a sus anchas por el país magrebí, que sin un gobierno en funcionamiento se ha erigido en corredor principal de inmigrantes hacia Europa en esta década, para luego terminar en Lampedusa. Roma y Bruselas han buscado detener y regularizar de algún modo las entradas destinando fondos a las autoridades locales. Sin embargo, una reciente investigación de la agencia Associated Press apunta a que la UE pagó 327 millones de euros a Libia para frenar la inmigración, financiando indirectamente a milicias y traficantes de personas. La UE ha enviado más de 327,9 millones de euros a Libia, con 41 millones adicionales aprobados a principios de diciembre, en gran parte canalizados a través de varias agencias de la ONU. AP ha hallado desvíos de importantes sumas de dinero europeo a redes entrelazadas de milicianos, traficantes y miembros de la guardia costera que explotan a los migrantes. En algunos casos, los funcionarios de la ONU sabían que el dinero se destinaría a las redes de milicias, según correos internos. En los últimos años la prensa internacional ha documentado las torturas, extorsiones y abusos de las milicias para con los migrantes con el objetivo de obtener pagos por rescates en centros de detención regados con dinero europeo -según esta investigación de AP- y bajo la atenta mirada de la ONU. Muchos migrantes simplemente desaparecen de los centros de detención, vendidos a traficantes u otros centros. En el tráfico ilegal de personas, las mismas milicias colaboran von con algunos miembros de las unidades de la guardia costera libia, que desde hace años participa en cursos de capacitación organizados por la UE con el objetivo de mantener a los inmigrantes alejados de sus costas. Según AP, los miembros de la guardia costera devuelven a algunos inmigrantes a los centros de detención en virtud de acuerdos con las milicias, mediatne sobornos para permitir que otros pasen a Europa. Las milicias involucradas en el abuso y el tráfico también roban fondos europeos otorgados a través de la ONU para alimentar y ayudar a los migrantes que pasan hambre. AP aborda también el entramado de lavado de dinero en muchas de estas operaciones: el dinero va a la vecina Túnez para ser lavado antes de ser devuelto a las milicias libias.
31-12-2019 | Fuente: elmundo.es
Representantes de la sociedad leonesa se solidarizan con el alcalde con un manifiesto en favor de la autonomía de León
Denuncian la decadencia a la que se han visto obligados a vivir los habitantes de esta "región histórica de España" y que se encuentra "envejecida, sin inversiones y con emigración de jóvenes". 
31-12-2019 | Fuente: abc.es
Los venezolanos en el exterior envían remesas por casi 4.000 millones de dólares
Muchos venezolanos logran sobrevivir en medio de la crisis humanitaria que atraviesa su país gracias a las remesas que envían quienes han salido de sus fronteras. Los alrededor de 3,4 millones de venezolanos en el exilio enviaron a Venezuela en 2019 cerca de 4.000 millones de dólares, además de contribuir con importantes aportes en medicinas, comida y ropa. De acentuarse la crisis, las remesas podrían acercarse en 2020 al 6% del PIB, teniendo en cuenta que este puede retroceder otro 35% según la última previsión del FMI. También en Nicaragua, el exilio y la caída económica derivadas de la situación política han llevado a un salto en el peso de las remesas, que en 2018 superaron el 11% del PIB. Un estudio publicado por Diálogo Interamericano, un think tank de Washington, calculaba en 3.470 millones de dólares las remesas recibidas en Venezuela en 2018. El estudio indicaba que el 75% de los emigrantes venezolanos remitieron entre el 20% y el 25% de sus ingresos. De Estados Unidos salieron 1.518 millones de dólares, 614.000 dólares de Perú, 226.482 de Colombia, 252.924 de Chile, 112. 845 de Panamá y 60.075 de Ecuador. Estas cifras no siguen la proporción de venezolanos en cada uno de esos países, pues entran en juego otras variables, como el nivel social de los emigrantes o el nivel económico del país de acogida. Por ejemplo, Colombia se ha nutrido especialmente de una migración que sale a pie, de baja cualificación profesional, por eso el millón de venezolanos que residen allí envían menos dinero que el casi medio millón que se encuentra en Estados Unidos, con acceso a mejores salarios. Debido a la desconfianza hacia lo canales oficiales, por la corrupción y el control político que realiza el régimen, hay venezolanos que envían los fondos no a través de bancos o agencias, sino de mecanismos no formales o cuentas de terceros. Eso es mayoritario en el caso de Chile y Costa Rica, donde el 72-74% de los venezolanos residentes que mandan remesas lo hacen buscando modos alternativos y en ocasiones triangulando con otros países o personas, de acuerdo con Diálogo Interamericano. Esto explica que los datos del Banco Central de Chile, por ejemplo, sitúen en primer lugar las remesas de colombianos y peruanos, cuando los venezolanos se han convertido en la primera comunidad extranjera en el país. El 40% recibe ayudas del extranjero En un parecido volumen de remesas se mueve también la estimación de la consultora venezolana Ecoanalítica, que destaca el fuerte incremento de las sumas remitidas a medida que se disparaba en los últimos años el número de exiliados y empeoraban las condiciones de vida en Venezuela. De los 78.000 millones de dólares en 2016 se pasó a 1.138 millones en 2017 y 2.500 en 2.500, según las encuestas realizadas. Para 2019 se esperaban 3.700 millones de dólares. Otra encuesta, de Consultores 21, registra que el 40% de quienes viven en Venezuela han recibido dinero del exterior, y el 32% lo recibe de modo regular. Los impulsores de una aplicación para la recepción directa de dinero, Cash Remesa, calculan que de agravarse aún más la crisis humanitaria en el país y seguir la hemorragia de población que marcha a otros países, las remesas podrían llegar a ser en 2020 el 6% de un PIB cada vez más achicado por el encogimiento de la economía. Sin credibilidad las cifras oficiales del PIB, que este año el Banco Central de Venezuela volvió a dar tras cuatro de «apagón» de datos, las estimaciones indican que el volumen de la economía venezolana podría rondar los 75.000 millones de dólares Dependencia creciente en Nicaragua Las economías de los países del Triángulo Norte centroamericano ?Guatemala, El Salvador y Honduras?, que cuentan con una gran cantidad de emigrantes en Estados Unidos, dependen aún más de las remesas que envían esos expatriados (hasta un 20% del PIB en el caso hondureño), pero se trata de países más pobres, sin la riqueza petrolera de Venezuela. El fenómeno migratorio de Nicaragua ha sido distinto de sus vecinos del Triángulo Norte. Aunque también ha habido emigración hacia Estados Unidos, el mayor desarrollo de su vecina Costa Rica ha atraído a algo más de la mitad de los casi 700.000 nicaragüenses viviendo en el exterior. La crisis económica provocada por la violenta represión de protestas llevada a cabo por el gobierno de Daniel Ortega ?el PIB de Nicaragua cayó un 3,8% en 2018 y se espera que haya caído otro 5% en 2019? ha acentuado la necesidad de las remesas, a las que contribuye también las personas que han debido salir del país por la presión política. De los países latinoamericanos que más remesas reciben, Venezuela y Nicaragua son los únicos con economías en contracción. Si entre 2014 y 2017 las remesas enviadas por los emigrantes nicaragüenses estaban estabilizada entre el 9,6% y el 10% del PIB, en 2018 subió al 11,2%. Según las cifras del Banco Central de Nicaragua, en la primera mitad de 2019 se había recibido ya la mitad del volumen de remesas del año anterior, que fue de 1.501 millones de dólares.
29-12-2019 | Fuente: elpais.com
Política migratoria: la década perdida
La acción pública en materia de migraciones no puede basarse solo en el control de fronteras