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Noticias de migracion

18-02-2018 | Fuente: elpais.com
El síndrome de Lampedusa
La isla, convertida en símbolo universal de la acogida, se hartó de la situación y eligió a un alcalde que refleja el clima de rechazo a la inmigración que recorre toda Italia
18-02-2018 | Fuente: elpais.com
Viaje a los grandes escenarios de la Italia que vota
EL PAÍS recorre varias regiones de Italia para explicar los grandes fenómenos que marcarán los comicios del 4 de marzo como la inmigración, la crisis de la industria o la brecha entre norte y sur
17-02-2018 | Fuente: elpais.com
Viaje a los grandes escenarios de la Italia que vota
EL PAÍS recorre varias regiones de Italia para explicar los grandes fenómenos que marcarán los comicios del 4 de marzo como la inmigración, la crisis de la industria o la brecha entre norte y sur
16-02-2018 | Fuente: abc.es
La suspensión del acuerdo pesquero UE-Marruecos, pone en riesgo la seguridad de Europa
La cancelación, por parte del Tribunal de Justicia de Luxemburgo, del acuerdo pesquero entre la Unión Europea y Marruecos tendrá consecuencias políticas para la seguridad de Europa, en aspectos como la lucha contra el terrorismo, la inmigración o el tráfico de drogas. A esta conclusión llegaron ayer representantes del sector pesquero español y marroquí que celebraron una reunión de la comisión mixta de pesca, en la ciudad de Dakhla en el Sáhara Occidental. La mayoría de las intervenciones incidieron ayer en los graves perjuicios que puede tener no solo para la economía de la zona, sino también para las relaciones diplomáticas entre el Reino alauí y la Unión Europea. A la espera de que el próximo día 27 de diciembre se pronuncie este tribunal europea, tras la querella interpuesta por la organización británica Westerns Sahara Compaign, Marruecos está elevando la presión y la tensión para que se favorable a sus intereses. Una tensión que se ha incrementado, despues de que el abogado general, el belga Melchor Wachelet, asegurara que el acuerdo de 2007 es «inválido» porque este convenio pesquero no puede firmarse sin el consentimiento de los saharauis, ya que Marruecos no ostenta la soberanía de esta zona. Hay que recordar que el acuerdo afecta a las aguas del Sahara Occidental. «Paz y prosperidad» Representantes del sector pesquero marroquí abrieron esta cumbre destacando el «ambiente de paz y prosperidad» que ha aportado el convenio, pero quisieron advertir sobre «los riesgos y temores que esta suspensión podría acarrear». Desde España, el secretario general de Cepesca y copresidente de la comisión mixta España-Marruecos, Javier Garat, afirmó que es un «momento crucial» y se mostró confiado en que la sentencia sea «postiva». Sin embargo, no ocultó su preocupación por lo que supondría la suspensión de este acuerdo, ya que «debilitaría la relación y sería un error. Tendría consecuencias y yo preveo una crisis diplomática muy importante porque sería una ofensa para el Gobierno de Marruecos». Igualmente, Pedro Maza, secretario de la FAPE, la federación pesquera andaluza, coincidió con Garat en que «habrá más problemas, políticos y de otra cosa». Hay que recordar que ayer, en un encuentro con periodistas internacionales, el presidente el presidente del Consejo Provincial de Dakhla, Sidi Ahmed, llegó a afirmar que la vigencia del convenio pesquero es una cuestión de «vida o muerte» y advirtió de que «la seguridad de Europa y de otros países depende de Marruecos». Al margen de las consecuencias políticas, en España también son importantes las económicas, ya que la activiad pesquera vinculada a este convenio genera un volumen de negocio de 14 millones de euros al año, con la pesca de 7.400 toneladas.
16-02-2018 | Fuente: abc.es
Marruecos tensa las relaciones con la UE ante la posible cancelación del convenio pesquero
El inminente pronunciamiento del Tribunal de Justicia de Luxemburgo sobre la legalidad o no del convenio pesquero con Marruecos, que está en vigor desde 2007 y ha sido prorrogado en dos ocasiones, ha tensado las relaciones entre el reino alauí y la UE. El hecho de que el abogado general de la causa, el francés Giles Devers, afirmara que no es válido por aplicarse también en el Sáhara Occidental y sus aguas, abre las puertas a que este acuerdo sea declarado ilegal, con las consecuencias económicas y políticas que podrían derivarse. Una sentencia que se espera para el próximo día 27, aunque podría demorarse. Esta cuestión va a hoy la cumbre hispano-marroquí de pesca, que se celebra en la ciudad de Dakhla, una de las zonas que puede resultar más perjudicadas si este acuerdo es declarado nulo. Tanto el sector pesquero como dirigentes políticos dejaron ayer patente su malestar, en varios encuentros que han mantenido con medios de comunicación internacionales, desplazados a esta ciudad del Sáhara Occidental. El más vehemente ha sido el presidente del Consejo Provincial de Dakhla, Sidi Ahmed, que ha llegado a afirmar que la vigencia de este convenio pesquero es una cuestión de "vida o muerte? e incluso ha llegado a dejar entrever que la seguridad de la Unión Europea puede verse perjudicada si este acuerdo es declarado nulo. ?La seguridad de Europa y de otros países, depende de Marruecos?, subrayó este dirigente político local, a la vez que advertía de que ?no vamos a permitir? que este convenio finalice. A su juicio, sin el acuerdo, la zona ?puede vivir, pero malamente?, y sería ?una catástrofe? su supresión. En este sentido añadió que ?el papel que juega Marruecos en cuanto a seguridad no lo puede jugar nadie?. El sector pesquero centró su preocupación en el aspecto económico del acuerdo, que tiene una compensación para Marruecos de 40 millones de euros, de los que el 75 por ciento se invierten en la zona de Dakhla. Un dinero que dejaría de invertirse en una zona en la que se podrían llegar a perder 20.000 puestos de trabajo y el cierre de más de 60 empresas vinculadas directa o indirectamente a la pesca. Los empresarios marroquíes recordaron que, si finaliza el acuerdo, los productos de la zona del Sahara tendrían que pagar un 15 por ciento de arancel para entrar en la Unión Europea, por lo que se encarecería el producto. Esto afectaría fundamentalmente a los pelágicos: sardina, caballa y jurel. Este sector también aludió a los perjuicios que podría tener en la inmigración, ya que la pesca da trabajo a mucha gente que, si no encuentra sustento, podría desplazarse a Europa. Una de las zonas afectadas también sería la flota de Canarias, que mueve un volumen económico de 3,5 millones de euros en logística para los nueve barcos europeos que desembarcan 55.000 toneladas de pescado en las islas, beneficiando su dinamización.
14-02-2018 | Fuente: abc.es
Los republicanos aceptan salvar a los «dreamers» si hay muro
La dirección republicana acepta la propuesta de Trump de legalizar a 1,8 millones de «dreamers», a cambio de aprobar una partida de 25.000 millones de dólares para la construcción de su ansiado muro en la frontera con México. El principio de acuerdo no garantiza nada, pero es un primer paso en el laberíntico tránsito que recorrerán las negociaciones iniciadas ayer en el Congreso. En la cuenta atrás hacia el 5 de marzo, el último día de protección para los 800.000 hijos de indocumentados que entraron en EE.UU. como menores y que se acogieron al programa DACA, la cúpula conservadora estableció ayer un punto de partida. El consenso inicial supone incorporar a un millón de inmigrantes más, aquellos que pese a ser «dreamers» no se apuntaron a la protección que ofrecía la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia. Es el señuelo con el que Trump, en su redoblada apuesta, pretende seducir a los demócratas y asegurarse el dinero para el muro. El presidente-Twitter contribuyó ayer al inicio de las conversaciones con su particular presión a los congresistas: «¡Esta es nuestra última oportunidad para resolver el puzle del DACA después de tantos años! ¡No habrá más! ¡5 de marzo!». Nadie oculta que el proceso negociador sobre inmigración que comenzaron ayer republicanos y demócratas en el Congreso se enfrenta a innumerables recovecos. Los que obligaron a los legisladores a desvincular su contenido de la ley presupuestaria para poder acabar con la amenaza de cierre del Gobierno Federal. La complejidad se acrecienta ahora por las tres semanas escasas de plazo y por la exigencia de una mayoría reforzada en el Senado (sesenta de cien). Esto se traduce en que la ley de inmigración sólo saldrá adelante con un pacto bipartidista, de los líderes de la mayoría y la minoría. Y puede que ni eso sea suficiente. En un país donde la disciplina de voto no se exige, los trepidantes episodios vividos últimamente en el Congreso han alimentado la creación de un caucus compuesto por decenas de legisladores de ambos partidos, que, bajo el apelativo «Sentido Común», intentan erigirse en árbitros en la tramitación de las leyes. Amnistía A ello ha contribuido la caótica atomización en cada partido, que volverá a surgir con la ley de inmigración como un nuevo reto. Entre los republicanos, los más conservadores rechazan la legalización de los «dreamers», que tachan de «amnistía». También entre ellos han surgido críticos con la construcción del muro, especialmente quienes recuerdan la promesa de Trump de que no iba costar «ni un dólar a los estadounidenses». Los moderados reniegan de un proyecto que creen disparatado en presupuesto y en complejidad. Y se apoyan en la opinión de numerosos expertos de la zona de la frontera con México, que advierten las numerosas reservas naturales que pueden verse afectadas al levantar un muro de cinco o seis metros de hormigón, en un ancho de terreno de cientos de metros y a lo largo de 1.900 kilómetros. Esta teoría es compartida por los demócratas, que ya por principio se niegan a respaldar una versión tan agresiva del cierre de las fronteras. A cambio, insisten en la combinación de vallas de metal con un refuerzo de la vigilancia, tanto en recursos humanos como técnicos. Aunque la minoría en el Congreso muestra también discrepancias internas que deberá solventar.
12-02-2018 | Fuente: elpais.com
Interior ha gastado 135 millones para contener la inmigración en Mauritania y Senegal
El viaje del ministro Juan Ignacio Zoido a ambos países pretende consolidar las ayudas y subvenciones para mantener sellada esa frontera
12-02-2018 | Fuente: abc.es
«Jamás pensé que sería un refugiado, los venezolanos 
no emigramos»
Silencio. Casi todos pasan la frontera en silencio, caminando con un racimo de bolsos encima y empujando una maleta llena de pasado. Lo que sí se oye son las ruedas de las maletas sobre el cemento del puente, apuradas por terminar de pasar. Nadie empuja, a pesar de la impaciencia. Es fácil distinguir a los que cruzan para quedarse. Vienen cargados, el pasaporte en la boca y en la mano libre, la Tarjeta de Movilidad Fronteriza (TMF). Todos cargan algo y miran hacia delante tratando de adivinar qué les depara el camino. Es un momento difícil, muy duro, que se vive en silencio. El paso fronterizo es lento por el volumen de gente, pero no es complicado. Las autoridades colombianas también guardan silencio, atentas a atajar a quienes entran por el día con carne, limones o aguacates camuflados en el morral, ese pequeño contrabando que trae riesgos fitosanitarios, además del desorden de vendedores que se ve en las esquinas de Cúcuta, la ciudad más afectada por la llegada masiva de venezolanos a territorio colombiano. ¿Cuántos se han quedado en Colombia? Nadie lo sabe. Carlos Luna, director de la Cámara de Comercio de Cúcuta, calcula que habrá en Colombia uno s tres millones de venezolanos, sumadas las diferentes olas de migración de los últimos 10 años, las dos primeras de ejecutivos del petróleo, del sector inmobiliario y profesionales. «Y ahora, en el último año, la población con menos recursos y educación, pero con más problemas», afirma Luna, e insiste en que la situación merece una política de fronteras consistente, sin oportunismos electorales porque «esto desbordó a Colombia; ningún país está preparado para semejante situación». Recientes informes oficiales hablan de 37.000 venezolanos que cruzan la frontera cada día para conseguir comida, medicinas o un trabajillo informal para reunir algo de dinero y regresar. De esos, unos 2.000 se quedan en el país. En Cúcuta están entre 15 y 18 días para reunir el dinero del billete a otro destino, aunque muchos prefieren ahorrárselo y cruzar a pie el páramo de Berlín (a 3.200 metros sobre el nivel del mar para ir a Bucaramanga. Es la nueva gesta bolivariana. Recientes informes oficiales hablan de 37.000 venezolanos que cruzan la frontera cada día para conseguir comida, medicinas o un trabajillo informal Pasado el puente todo vuelve a ser ruido y desorden. Familias desorientadas tratan de entender adónde ir; otros buscan sombra para descargar. Sin información ni quién los guíe, se ven acosados por autobuses, vendedores de tarjetas SIM, pasajes a Cúcuta, Guayaquil, Lima o Bogotá. Todo se convierte en una plaza de mercado improvisada, agobiada por el calor y rodeada de una mezcla de tristeza y esperanza. Esta es La Parada donde todo termina y vuelve a empezar. «Se compra pelo? se compra pelo», grita un joven venezolano mientras se acerca a las mujeres que llegan con su melena escurrida después de horas de viaje. Este es un lucrativo negocio con el que muchas consiguen dinero para vivir unos días: las melenas de pelo sano, sin teñir y largos son oro para los fabricantes de extensiones, esos postizos por los que en Colombia o Europa pagan una fortuna. Pero aquí no hay tiempo para la vanidad: son 150.000 pesos (40 euros) por una buena coleta. Cortar con el pasado no es fácil. Otros prefieren ir hasta el local de compraventa de joyas a ver qué logran. José Alvarado, venezolano de Maracay instalado en Colombia desde hace dos años, sabe cuánto les cuesta. «Aquí muchos lloran cuando venden sus prendas», dice mientras limpia una argolla sobre una mesa con lupas, disolventes y lijas para comprobar la calidad de lo que tiene en sus manos. Es rápido con la calculadora, pero la mujer se toma un tiempo antes de decidir. Finalmente acepta 100.000 pesos por su anillo de oro salpicado de piedras semipreciosas, 30 euros en total. Afuera, detrás de la puerta blindada, otros esperan para poder entrar. Atrapados en la ciudad Los que se quedan en Cúcuta aprenden rápidamente el coste de la vida. Si van de paso, hay albergues para 48 horas, con cama limpia, baño y comida, como el Centro Transitorio que administra la Cruz Roja. Pero otros quedan atrapados en la ciudad: 1.000 pesos por una ducha, otros 10.000 por noche en habitación compartida con tres personas más. Por eso se instalan en plazas y parques, generando rechazo y sensación de inseguridad. El padre José David Caña conoce bien las necesidades de los que llegan a Cúcuta. Hace un año, «a lo gamín, sin pedir permisos», dice riendo, abrió el albergue Divina Providencia, famoso por dar desayuno y almuerzo a los venezolanos. El día en que sirvió 3.000 raciones en una sola jornada entendió que la crisis en la frontera estaba desbordada y tomó la decisión de poner orden en la casa. Hoy atiende prioritariamente a mil personas, entre niños, mujeres embarazadas y ancianos. «Tres millones de pesos (840 euros) al día nos cuestan los mil almuerzos que servimos y el pan con café o chocolate que damos de desayuno», dice el padre Caña, acompañado por su amigo Timoteo, patriarca de la Iglesia Ortodoxa. Caritas dona 200 platos y el resto es un milagro diario aquí y en otras parroquias más pequeñas. «Si sumáramos todo -calcula Timoteo- las iglesias estamos alimentando aquí a unos 6.000 venezolanos». ¿Y qué pide la Divina Providencia? «Alguien que construya 10 baños completos para que puedan ducharse, hacer de cuerpo y guardar su dignidad», dice el padre Caña. Mano de obra sobra, empezando por la de los venezolanos que rondan la casa. «Voy para Chile, pero estos días puedo ayudar», dice Danny Márquez mientras termina su plato de pasta con pollo. Este milenial venezolano hace un alto y sentencia: «Los venezolanos no estamos acostumbrados a emigrar, queremos a nuestro país. ¡Pero mírenme aquí! Jamás pensé en ser un refugiado».
09-02-2018 | Fuente: elpais.com
Las solicitudes de asilo venezolanas en EE UU se multiplican por 37 desde 2013
El departamento de Inmigración endurece el proceso ante la ola de peticiones de amparo
09-02-2018 | Fuente: abc.es
Santos ordena desplegar más de 3.000 efectivos en la frontera por el éxodo masivo de venezolanos
El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, ha anunciado este jueves el despliegue de más de 3.000 efectivos de la Fuerza Pública -militares y policías- en la frontera con Venezuela para atajar la crisis que se ha desatado por la masiva afluencia de venezolanos a territorio colombiano para escapar de la situación económica en su país. Santos se ha trasladado a la ciudad fronteriza de Cúcuta para celebrar una reunión en la que se han debatido medidas concretas para aliviar la presión migratoria en la linde con Venezuela, que está empezando a causar problemas «serios» en el lado colombiano. «Colombia nunca había vivido una situación como la que estamos viviendo hoy», ha dicho a su llegada a Cúcuta. Miles de venezolanos cruzan a diario la frontera para trabajar o adquirir bienes de primera necesidad, si bien muchos, debido al agravamiento de la crisis económica en su país, han optado por quedarse, desbordando a las localidades fronterizas. Santos ha explicado que, aunque en el último año «se han venido tomando medidas» para aliviar la presión migratoria, «es un problema que está creciendo, un problema serio», que el Gobierno ha decidido afrontar «con pragmatismo, con objetividad y con efectividad». Así, como medida de choque, ha ordenado desplegar un total de 2.120 militares y policías que llegarán al departamento de Norte de Santander en los próximos días para garantizar la seguridad en la línea limítrofe. Los municipios fronterizos se han quejado de que la delincuencia se ha disparado con la ola migratoria. A ellos se sumarán los efectivos del Grupo Especial Migratorio, «que garantizará el respeto al espacio público» para «prevenir alteraciones», sancionará la inmigración ilegal y el contrabando y orientará también a los venezolanos. La 'Operación Esparta', por su parte, se ocupará del crimen organizado en la frontera. De forma paralela, se reforzará el «control migratorio». Así, los venezolanos que ya están en Colombia tendrán un plazo de dos meses para notificarlo, con el fin de legalizar su estatus, y no se expedirán más tarjetas de movilidad fronteriza, de modo que «solo ingresarán quienes tengan pasaporte y tarjeta migratoria». «La entrada de venezolanos debe tener características controladas, ordenadas y dentro de la legalidad», ha argumentado. Aquellos venezolanos que legalicen su situación en Colombia, ha recalcado Santos, podrán acceder a servicios sociales de salud y educación. «Por eso la importancia de ese registro en las personerías y defensorías», ha incidido. «Desde el principio hemos sido solidarios con los venezolanos y lo vamos a seguir siendo», ha afirmado.
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