Infortelecom

Noticias de medicina

03-04-2020 | Fuente: abc.es
Cuba se enfrenta al coronavirus con escasez de medicamentos y brotes de dengue y escabiosis
A doce días de haberse declarado la emergencia nacional, ante la expansión del Covid-19 en la Isla, los habaneros coincidieron en que Cuba «vive una pandemia dentro de otra pandemia», en referencias que señalan el colapso de una política de gobierno sustentada por un régimen empeñado, a toda costa, en «administrar» los derechos y las libertades. Reportes anteriores al anuncio sobre el primer caso de contagio de Covid-19 habían indicado que en el país existía un brote de dengue y de escabiosis en medio de un déficit de medicamentos, agravado por la crisis financiera y económica que el régimen cubano ha insistido en catalogar de «situación coyuntural». Fuentes en las direcciones provinciales de Salud Pública habían asegurado que la cifra de medicamentos en déficit sobrepasaría los cientocincuenta en los próximos tres meses. Junto al azote del Covid-19, el dengue se expande en provincias como Camagüey donde las autoridades sanitarias confirmaron decenas de diagnósticos, pero no estaban hospitalizando «para reservar las camas hospitalarias para las personas con coronavirus». Brote alarmante El pasado año el brote por dengue en la Isla alcanzó niveles alarmantes, ante lo cual el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí organizó el curso internacional sobre esta enfermedad, el zika y otros arbovirus emergentes. Por su parte, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) urgió a tomar medidas para minimizar las consecuencias del dengue, señalándola como la peor epidemia en la historia del continente. Con un sistema de salud sostenido más sobre el discurso político del régimen que en la eficacia de sus estructuras, una crisis económica que afecta directamente medicamentos, alimentos, combustibles y artículos de primera necesidad, los cubanos temen que con el aumento de las temperaturas -propicio para el dengue- se complique el panorama bajo la pandemia del Covid-19. «Aunque un poco tarde, las fronteras se cerraron y se declaró la emergencia nacional, pero lo peor está por llegar y honestamente el Gobierno tiene que reconocer que no está preparado para enfrentar ninguna pandemia, y mucho menos la del coronavirus»; declaró una doctora que se negó a participar de las brigadas médicas que el régimen ha enviado a países extranjeros para enfrentar el Covid-19. «La falta de alimentos hace que las personas tengan que estar constantemente en las calles y aglomerados en colas. Las pesquisas para detectar sospechosos de contagio de coronavirus, realizadas por los estudiantes de medicina son ineficaces; las condiciones higiénico-sanitarias del país son deplorables y hay déficit de artículos de aseo personal. En ese cuadro, es muy difícil saber a ciencia cierta cuán extendido puede estar el coronavirus en el país»; añadió la doctora, quien además coincidió con un grupo de médicos cubanos que sugirieron que las cifras de Covid-19 en la Isla no son confiables. Quejas sobre los albergues La pasada semana el Dr. Manrique Uriarte, radicado en los Estados Unidos, opinó que las medidas tomadas en los últimos días por el Gobierno cubano llegaron tarde debido a una aplicación de los protocolos sanitarios que se utilizan para mitigar el impacto de la pandemia. Consideró este doctor un error relacionar las medidas tomadas para evitar la propagación del Covid-19 con el concepto de «transmisión comunitaria». «El concepto de lo que en epidemiología se llama transmisión comunitaria es válido al inicio de una potencial epidemia. Ante el nivel de pandemia existente, el hecho que exista transmisión comunitaria en Cuba es algo obvio, y la vía de transmisión es irrelevante»; declaró Uriarte a Radio Martí, quien también concordó en que haber esperado a confirmar contagios de cubano a cubano para intensificar las medidas puede considerarse una pérdida de tiempo. Tanto cubanos como extranjeros aislados en centros acondicionados para controlar a los pacientes sospechosos de Covid-19 en Cuba han reportado quejas sobre el estado de estos albergues. El propio ministro de Salud Pública, José Ángel Portal, admitió el pasado domingo que, «estas instituciones se han acondicionado con condiciones mínimas gracias al apoyo de un conjunto de instituciones, pues una epidemia así Cuba nunca la había enfrentado». Hasta este jueves, las cifras estatales en la Isla habían totalizado un total de 233 contagiados por Covid-19, y que solo las provincias Isla de la Juventud y Mayabeque no han reportado contagios hasta el momento.
02-04-2020 | Fuente: as.com
Bárbara de las Heras, una sonrisa en urgencias de La Paz
Madrileña de 26 años, regresó la temporada anterior al WPT tras acabar medicina, y ahora está en la primera línea de lucha contra el coronavirus
02-04-2020 | Fuente: abc.es
Pesadilla en Guayaquil: cadáveres en las calles y servicios sanitarios desbordados
No pueden llorar a sus muertos porque toda su energía está volcada a suplicar para que los hospitales entreguen los restos de sus seres queridos. Otros han debido dejar los cuerpos en las calles luego de pedir, durante días, que vengan a recogerlos de sus casas. Guayaquil vive los momentos más dramáticos de su historia. Ecuador contiene el aliento. Y sufre. La pandemia del coronavirus trastocó los ritos más íntimos de un ser humano: despedir a sus seres queridos. Los servicios exequiales han colapsado en Guayaquil. Solo 20 de las 120 funerarias están abiertas. El miedo al contagio ha hecho que algunas funerarias cancelen sus servicios, a lo que se suma la falta de féretros, debido a que los artesanos no pueden llegar a sus trabajos por las restricciones ante el estado de excepción y el toque de queda. Por si fuera poco, conseguir un certificado de defunción se ha vuelto un tormento adicional para los deudos. Las autoridades han forzado a las funerarias, por lo que ayer ya se habrían recogido 78 fallecidos de casas, y enterrado a 100. «Ha habido inoperancia, falta de respuesta y apego excesivo a la burocracia», comentó Bernardo Sandoval, decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Internacional, quien dijo que debían tomar una fotografía al cadáver, a su cédula de identidad y tomarle una huella digital y proceder con el entierro o la cremación, extendiendo un certificado de defunción. Carencia de test Las escenas de dolor se multiplican en Guayaquil, donde el virus ataca con fuerza. En la ciudad, hay 1.520 contagiados, y, en la provincia de Guayas, 2.243, el 70,9% del total nacional, con 3.163 personas infectadas, según hizo público el viceministro de Atención Integral en Salud, Ernesto Carrasco. En Pichincha, cuya capital es Quito, hay 259 casos, y en Los Ríos, donde se ubicó la primera persona con coronavirus del país, hay 131 casos positivos. Pero se trata de un subregistro que ha sido reconocido por el propio presidente, Lenín Moreno, que dijo haber ordenado transparencia sobre el número de fallecidos «por más dolorosa que sea». Reveló que expertos han anticipado que solo en la provincia del Guayas, en los próximos meses, podría haber entre 2. 500 y 3.500 decesos por Covid-19. Uno de los mayores problemas es la carencia de test. Apenas se han hecho 9.000 a pacientes que podrían requerir hospitalización. Por si fuera poco, el sistema sanitario ha colapsado. Pese a contar con infraestructura moderna, la falta equipamiento, insumos y medicinas es atroz. Las enfermeras del hospital Teodoro Maldonado Carbo, del IESS (Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social) paralizaron sus actividades para pedir equipos de bioseguridad. Miembros del servicio sanitario se han contagiado y varios médicos han fallecidos. A la lista de víctimas de la pandemia, en Guayaquil se suman cuatro periodistas que murieron cumpliendo su trabajo. Las imágenes de Guayaquil también muestran a miles en las calles a pesar de las restricciones. El jueves la gente salió a los supermercados y mercados, luego de que el gobernador del Guayas anunciara que pedirá al Comité de Operaciones de Emergencia (COE), que el toque de queda sea las 24 horas. El COE negó el pedido, pero miles salieron a abastecerse haciendo interminables colas, en una ciudad donde el contagio del coronavirus es comunitario. Noticias falsas La desinformación es como un virus paralelo que azota en Ecuador con noticias falsas y rumores que están en las redes. En el exterior han tenido enorme repercusión. El portal La República publicó que el expresidente Rafael Correa compartió un vídeo falso de cadáveres en bolsas negras, en Guayaquil. El vídeo ha sido compartido cientos de veces. Pero se trata de fallecidos en Nueva York, en el hospital del 76 Park Avenue. «Esta imagen no fue tomada en Ecuador, sino en México durante una inhumación en 2018», publicó en su cuenta de Twitter AFP Factual. En redes se habló de fosas comunes en Guayaquil. En medio de la crisis humanitaria por el coronavirus, desde su exilio, Rafael Correa pidió al gobierno de Moreno «dar un paso al costado». Y dijo que al frente de la crisis debería estar Jorge Glas, su exvicepresidente, ahora preso por corrupción.
02-04-2020 | Fuente: as.com
Lidón, sin piscina ni hospital
La nadadora, que estudia Medicina, no puede entrenar ni tampoco acudir al hospital de Can Ruti a echar una mano a sus compañeras.
01-04-2020 | Fuente: as.com
Lidón, sin piscina ni hospital
La nadadora, que estudia Medicina, no puede entrenar ni tampoco acudir al hospital de Can Ruti a echar una mano a sus compañeras.
31-03-2020 | Fuente: abc.es
Aprovechar una buena epidemia
Demasiada gente lleva demasiado tiempo con el tantarantán de que la democracia liberal no funciona. Hasta la forma en que el régimen de China ha convertido su autoritarismo en la mejor medicina contra el coronavirus forma ya parte del casposo repertorio que cuestiona la libertad, la dignidad de las personas y los derechos humanos como si la democracia fuera el equivalente a un pacto de suicidio colectivo. No queriendo desaprovechar una buena pandemia, toda clase de inseguros líderes autoritarios ?desde dictadores consagrados a novedosos practicantes del nacional-populismo? aprovechan el momento para expandir todavía más sus poderes ejecutivos en cuestiones que poco o nada tienen que ver con la defensa de la salud pública. La creciente lista de sospechosos habituales está encabezada por China y Rusia, pero también incluye a Hungría, Israel, Chile, Singapur, Jordania, Filipinas, Azerbaiyán, Egipto, Tailandia, Gran Bretaña, Estados Unidos o Bolivia. La gran excusa compartida por estos gobiernos, que de forma tan oportunista han empezado a saltarse toda clase de líneas rojas dentro de su búsqueda permanente de chivos expiatorios, es que los tiempos extraordinarios que sufrimos requieren medidas extraordinarias. Con el agravante de que la angustia de los ciudadanos se traduce en una mínima resistencia ante este inquietante abandono de garantías constitucionales y demás consideraciones democráticas. Por supuesto que las autoridades necesitan poderes especiales para combatir la actual pandemia. El problema es cuando autócratas aprovechan el río revuelto del Covid-19 para asumir atribuciones que nada tienen que ver con el interés general. La velocidad viral con que se están aprobando estas medidas de emergencia y la tecnología disponible no favorecen precisamente ni controles para evitar abusos ni caducidad cuando el maldito virus sea finalmente sometido. El resultado más que previsible de este corrosivo brote autoritario va a ser una erosión adicional de instituciones democráticas, con todavía mayores facilidades para perseguir opositores y acallar voces disidentes.
29-03-2020 | Fuente: as.com
Macedo, de nadador a antídoto contra el Covid-19 en Brasil
El olímpico en Río 2016 y medallista mundial, licenciado en Medicina, trabaja 80 horas a la semana en varios hospitales para ayudar a los enfermos por coronavirus.
28-03-2020 | Fuente: abc.es
Se dispara la compra de armas en EE.UU. por temor al caos durante la pandemia de coronavirus
La ciudad de Los Ángeles vive en estado de pánico desde que se anunció la cuarentena por el coronavirus . Los residentes hacen acopio de alimentos, medicinas, productos sanitarios básicos.. Pero las armas parecen ser también un bien de primera necesidad por la enorme demanda de los últimos días. Numerosos angelinos, y estadounidenses a lo largo y ancho del país, se han lanzando a comprar fusiles y pistolas. Empleados de la armería «Burbank Ammo and Guns», en el norte de la ciudad californiana, aseguran a ABC que se están viendo inundados por clientes en busca de armas y munición, gente que hasta la semana pasada no poseía ni licencia para comprar. Esta misma semana, Connor Brandt, de 23 años, estuvo cinco horas haciendo cola para comprar una pistola. «Es mejor estar prevenido, no sé si voy a encontrarme en una situación en la que tengo que defenderme, o a mi madre. No quiero sentirme vulnerable», declaró a ABC. En todo Estados Unidos se ha incrementado la venta de armas más de un 58% durante la última semana. Hablamos de pistolas y fusiles de asalto tipo AR-15. Una máquina de guerra. La extensión de la pandemia en el país ha despertado el miedo ante un periodo de desobediencia civil y caos. «Estamos ante territorio desconocido, el mensaje de los dirigentes es ambiguo y no sabemos qué nos espera», confiesa Matt Deter, dueño de otra tienda de armas, «Gun Gallery». «Tengo una casa y una familia que necesitarán protección si las cosas empeoran», afirma un cliente Los distribuidores se han quedado ya sin munición para armas de 9 mm, 2 mm y 5,56 mm. En «Martín B. Rettig Gun Shop», uno de los mayores establecimientos de este tipo de California, situado en Culver City, la fila se extendía por la acera fuera del establecimiento, donde un camión de comida rápida también hacía su agosto sirviendo tentempiés a los pacientes compradores. El miedo a las consecuencias del coronavirus se ha convertido en un negocio inesperado para los distribuidores y vendedores de armas. Ray, un médico de 36 años, asegura a este diario que había acudido a comprar su primera pistola. «Quiero comprar una que llaman Glock. Tengo una casa y una familia que necesitarán protección si las cosas empeoran. Hay temor a que los servicios civiles se derrumben». Otro cliente, John, opina igual. «Los políticos y los antiarmas nos han estado diciendo durante mucho tiempo que no necesitamos armas. Pero en este momento, muchas personas están realmente asustadas y pueden tomar esa decisión por sí mismas». La prisa por comprar armas se ha extendido especialmente en comunidades con focos de coronavirus como Long Beach. Al alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, no le gusta esta situación y ha pedido a las armerías que cierren porque no son negocios esenciales. «Las tiendas de armas, los clubes de estriptis y los clubes nocturnos no son esenciales. Deben cerrar sus puertas», señaló el alguacil del condado de Los Ángeles, Alex Villanueva. Su departamento ha informando a cualquier negocio de armas de fuego que cierre inmediatamente. «Esta no es una decisión única de Los Ángeles. Otros condados del norte de California tampoco consideran las tiendas de armas como un negocio esencial, concluyó Villanueva. Dispensarios de marihuana Uno de los negocios que sí pueden abrir son los dispensarios de marihuana, al estar considerados como medicinales. Las colas para «Herbarium», en North La Brea, o «The Higher Path», en Ventura Boulevard, son de al menos una hora. En estas tiendas, conscientes de la paciencia de sus clientes, reparten mascarillas con la frase «free corona» (libre del coronavirus). «La gente trata de hacer acopio de lo que considera esencial. Lo mejor que podemos hacer es estar cómodos dentro de casa», comenta Carlota, una de las vendedoras de «The Higher Path». En EE.UU., mientras unos se quedan en casa viendo Netflix y fumando hierba, otros prefieren dormir tranquilos con un arsenal debajo de la almohada.
28-03-2020 | Fuente: as.com
"Los deportes de hielo son la mejor medicina antivirus"
Alexander Lukashenko, presidente de Bielorrusia desde 1994, presume de que su país sólo se han producido 88 positivos por las bajas temperaturas del país.
27-03-2020 | Fuente: abc.es
Venezuela, Rusia e Irán aprovechan el coronavirus para exigir en la ONU el levantamiento de sanciones
La pandemia del coronavirus ha servido de justificación para que Venezuela, Rusia, Irán y cinco de sus países aliados exijan a Naciones Unidas que presione para que se levanten las sanciones internacionales que soportan. En una carta conjunta enviada esta semana al secretario general de la organización internacional, Antonio Guterres, le instan a que «solicite el levantamiento completo e inmediato de esas medidas ilegales, coercitivas y arbitrarias de presión económica» con el objetivo de «garantizar la respuesta plena, eficaz y eficiente» a la pandemia. Los ocho países que participan de la comunicación, firmada por sus embajadores ante la ONU, son China, Cuba, Corea del Norte, Irán, Nicaragua, Rusia, Siria y Venezuela. La base de su exigencia es que el coronavirus es un «enemigo común» que exige «solidaridad, cooperación y colaboración mutua», algo que es «difícil, si no imposible, para los países que actualmente se enfrentan a la aplicación de medidas coercitivas». Asegura la carta que «todos nuestros gobiernos nacionales han actuado de manera responsable, mediante la adopción de las medidas de precaución necesarias» y que han avanzado «en planes de contingencia para asegurar el funcionamiento de los servicios básicos y los sistemas de respuesta de emergencia», a pesar de que entre los países firmantes hay sistemas sanitarios colapsados antes de la epidemia, como el de Venezuela. La misiva se produjo poco antes de que EE.UU. presentara cargos contra el líder del régimen chavista, Nicolás Maduro, y su círculo íntimo y ofreciera 15 millones de dólares por información que permita su captura. Llamamiento de Guterres Esta semana, el propio Guterres hizo un llamamiento para suspender las sanciones para «asegurar el acceso a comida, abastecimiento médico esencial y apoyo frente al coronavirus», dijo esta semana, en la que también pidió a la comunidad internacional 2.000 millones de dólares para ayudar a los países más vulnerables a enfrentar la crisis. «Es el momento de la solidaridad, no de la exclusión», dijo. La alta comisionada para los derechos humanos de la ONU, Michelle Bachelet, también defendió que «las sanciones sectoriales se minimicen o suspendan». Entre los países más castigados por el coronavirus está Irán, con más de 30.000 contagios y casi 2.500 fallecidos, sujeto a sanciones estrictas por parte de EE.UU. Desde Washington, el secretario de Estado, Mike Pompeo, defendió esta semana que las sanciones de EE.UU. no afectan a comida, medicina, material médico o cualquier otro bien humanitario y que Irán «ha importado test para el diagnóstico sin obstáculo de las sanciones de EE.UU. desde enero». Sin embargo, recordó que «se ha gastado desde 2012 16.000 millones de dólares en terrorismo en el extranjero». La exigencia de cancelación generalizada de sanciones por parte de los ocho países no tiene visos de conseguir ningún impacto en Naciones Unidas, donde el juego de fuerzas y vetos en el Consejo de Seguridad lo hacen irrealizable.
...
6
...