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Noticias de medicina

01-01-1970 | Fuente: abc.es
«He visto caer la montaña sobre el hotel». Este es el testimonio dramático de Giampaolo Parete, de 38 años, que en la tarde del miércoles lanzó la alarma por el alud que sepultó al hotel Rigopiano. Él pudo salvarse en el coche, pero su mujer y sus dos hijos, Ludovica de 6 años y un niño de 8, quedaron atrapados. Una tragedia que Parete, cocinero de profesión, contó a los médicos del hospital de Pescara, donde fue trasladado con hipotermia: «Mi mujer tenía dolor de cabeza y necesitaba una medicina que estaba en el coche. Salí del hotel y fui a por las pastillas. Mientras regresaba al albergue, vi que la montaña caía sobre el edificio. Me arrastró también a mí, pero me pude agarrar a una rama y lograr escapar hacia el coche. Después encontré a un empleado del hotel y juntos dimos la alarma». Parete llamó entonces a Quintino Marcella, propietario del restaurante en el que trabaja, quien se puso en contacto con la policía. Pero al principio no le creyeron: «Una señora de la comisaría me respondió que ella había llamado a la zona un par de horas antes y que todo estaba en orden. Entonces le expliqué que mi cocinero era una persona seria, pero seguía sin creerme». Desesperado, Marcella llamó a otros números de urgencias: «Volví loco al todo el mundo. Y sólo a las ocho de la tarde me creyeron. Desgraciadamente, los equipos de socorro partieron con dos horas de retraso, mientras mi amigo seguía pidiéndome ayuda por mensajes de Whatsapp: «Lo he perdido todo. Están todos muertos», me decía. Parete explicó también que la mayoría de los clientes del hotel estaban en el vestíbulo después de haber pagado su cuenta, con las maletas preparadas y a la espera de que una máquina quitanieves les despejara el camino. Primero les dijeron que llegaría hacia las tres de la tarde, luego que a las siete. Pero las desgracias se acumulaban y la quitanieves se quedó sin gasóleo a un kilómetro del hotel. La fatalidad se cebó con las víctimas, como el matrimonio formado por Luciano Caporale, 54 años, y su mujer, Silvana Angeñucci, 46, peluqueros de Castel Frentano (Chieti). Su intención era dejar el hotel el martes, pero ante las constantes neviscas decidieron quedarse hasta el miércoles, día de la tragedia.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
«Escuchamos nuevas voces bajo la nieve del hotel», afirman los socorristas
La búsqueda de nuevos supervivientes continúa sin descanso en el hotel Rigopiano destruido por un alud el miércoles. En su lucha contrarreloj los socorristas se han cargado de esperanza y afirman que «se escuchan nuevas voces bajo la nieve». Por ahora son 10 los supervivientes, de ellos 4 niños. Cinco fueron salvados en la tarde de ayer, 48 horas después de la tragedia. Otros cinco habían sido también localizados, pero solo en la noche se pudo llegar hasta ellos porque estaban lejos de los primeros, aprisionados entre vigas de cemento, techos con riesgo de desmoronarse. Los médicos definen su estado de salud como «bueno». Todavía hay una veintena de desaparecidos. El balance de muertos es de cuatro: dos mujeres y dos camareros del hotel. Los socorristas señalan que han escuchado voces en la estructura, pero son muy complicadas las tareas de rescate, «porque se trabaja en un edificio que se ha derrumbado y se avanza con mucha cautela, en condiciones extremas, con el temor además de que haya nuevas avalanchas. En la búsqueda ayudan los perros capaces de olfatear olores hasta cinco metros de profundidad. La localización de los ya salvados se pudo hacer con la ayuda también de pequeñas telecámaras que se introducen siguiendo la planimetría en espacios donde se cree que se han podido refugiar las personas. «Los que se han recuperado se han salvado gracias a la especial ropa de abrigo que llevaban y al hecho de no haber estado en contacto con la nieve. La estructura, aunque se había derrumbado parcialmente, los ha protegido», ha afirmado Tullio Spina, médico de reanimación en el hospital de Pescara. Efecto iglú El efecto iglú ha sido también decisivo para la supervivencia: «La nieve tiene un gran poder de aislamiento, como bien saben las personas que viven en los iglú. Actúa como si fuera un jersey. La ropa se calienta porque crea un espacio de aire caliente alrededor de nuestro cuerpo, impidiendo a la piel sentir el contacto con el aire frio. Al interior del hotel se han podido crear condiciones smilares: Zonas aisladas del exterior en las que el aire ha permanecido menos fría», explica a Repubblica Gian Franco Gensini, profesor de medicina interna, añadiendo la importancia del oxígeno como un punto clave: «Difícilmente se puede sobrevivir largo tiempo sin una conexión con el exterior que lleve aire fresco. Una persona, en reposo, tiene necesidad cada dia del oxígeno contenido en dos metros cúbicos y medio de aire». Después de la conmoción que sintió toda Italia por la tragedia del hotel, viendo que una treintena de personas había quedado sepultada, el país ha reaccionado con gran emoción ante las imágenes de los socorristas sacaban entre la nieve a los supervivientes. El primero en ser extraído fue el pequeño Gianfilippo, de ocho años, y a continuación entre gritos de «brava» lograron sacar a la madre, Adriana, quien gritaba y señalaba con un brazo: «Mi hija está ahí, en una habitación al lado», decía a los socorristas. Era Ludovica, de seis años. Los esperaba en el hospital de Pescara el padre, el cocinero Giampiero Parete, de 38 años, el primer superviviente de la avalancha, que pudo dar el aviso de la tragedia y que se salvó porque había salido del hotel y fue a su coche a coger una medicina para su mujer Adriana. La familia se abrazó entre lágrimas.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Mueren 40 yihadistas en un bombardeo de la coalición al oeste de Mosul
Al menos 40 miembros del grupo terrorista Daesh murieron en un bombardeo de la coalición internacional realizado en las últimas horas en la orilla occidental del río Tigris, que divide en dos la ciudad de Mosul, en el norte de Irak, informó hoy una fuente oficial. El jefe de seguridad de la provincia de Nínive -cuya capital es Mosul-, Mohamed al Bayati, dijo a Efe que el Daesh recuperó unos 40 cadáveres de sus miembros que se encontraban esparcidos en las orillas del Tigris y luego los trasladó al departamento de medicina forense en la mitad occidental de la ciudad. El intenso bombardeo de la coalición destruyó decenas de barcos pequeños y medianos, y supuso un «gran revés» para el grupo yihadista, que aún controla toda la mitad oeste de Mosul, según el jefe de seguridad. Además, un gran número de yihadistas murieron en bombardeos de la coalición en zonas ubicadas entre las comarcas de Telafar (unos 70 kilómetros al oeste de Mosul) y Al Baach (120 kilómetros de distancia), cuando trataban de huir hacia el territorio sirio, añadió Al Bayati. Las fuerzas iraquíes se preparan para la ofensiva sobre el oeste de Mosul, que aún controla el grupo extremista, después de haber concluido las operaciones en el este de la ciudad. La ofensiva para expulsar al Daesh de la provincia de Nínive comenzó el pasado 17 de octubre y en ella participan el Ejército y la Policía iraquíes, las tropas kurdas «peshmergas», milicias chiíes y suníes, y cuenta con el apoyo de los bombardeos de la coalición internacional liderada por EEUU.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
El sueño americano se rompe en pedazos
EE.UU. ha sido durante siglos la tierra de las oportunidades, el sueño de millones de personas que buscaban un lugar donde progresar o donde buscar cobijo de las guerras y de las persecuciones. Este fin de semana ese sueño se ha roto para miles de personas tras la firma de un decreto que prohíbe la entrada a ciudadanos de Somalia, Irak, Siria, Irán, Sudán, Libia y Yemén. El sábado entró en vigor el veto, cuando decenas de personas procedentes de algunos de estos países ya volaban a EE.UU. Los que lograron pisar suelo estadounidense (otros fueron devueltos a su lugar de procedencia antes de embarcar rumbo a EE.UU. o durante una escala) fueron detenidos en los aeropuertos y luego liberados. La decisión de Trump ha abierto un abismo de temor entre los ciudadanos de estos siete países vetados que querían viajar a EE.UU., pero también entre aquellos que, ya viviendo en América con los papeles en regla, tienen que salir por compromisos profesionales o familiares. Se exponen a no poder regresar. El mundo de la ciencia, el académico (miles de estudiantes extranjeros cursan estudios en EE.UU.) y numerosas empresas, principalmente tecnológicas, ha encendido las alarmas pues parte de su personal más cualificado procede de alguno de estos países. Pero el mayor drama lo viven aquellos separados de sus familias por un decreto que no entienden. Sir Mo Farah: «Tendré que decirle a mis hijo que no puedo ir a casa» Ayer trascendieron muchas de las historias personales de quienes se han visto afectados de manera directa y dramática por el decreto de Donald Trump. Es el caso del atleta olímpico Sir Mo Farah, de 33 años, que vive con su familia en Portland, Oregón, pero que estos días se encuentra concentrado en Etipía, entrenándose. Ganador de cuatro oros olímpicos, el pasado 1 de enero, Mo Farah vivió un sueño al recibir el título de Caballero de manos de la Reina Isabel. Sin embargo, tan solo 26 días después, le tocó sufrir una pesadilla: el veto de Trump le ha convertido «en un extraterretre», como el propio deportista confesó este fin de semana en su página de Facebook. «Soy un ciudadano británico que ha vivido los últimos seis años en América ?trabajando duro, contribuyendo a la sociedad, pagando mis impuestos y educando a mis cuatro hijos en un lugar que ellos consideran su hogar. Ahora, yo y otros muchos otros como yo no somos bienvenidos. Me preocupa que tendré que decir a mis hijos que papa no podra volver a casa y explicarles por qué el presidente está realizando una política que viene desde la ignorancia y los prejuicios». Sir Mo Farah- REUTERS A continuación, Mo Farah explica cómo llegó a Reino Unido, desde su Somalia natal, cuanto tenía ocho años. Allí tuve la oportundidad «de cumplir mis sueños. Estaba orgulloso de representar a mi país, ganar medallas para los británicos y recibir el gran honor de ser Caballero. Mi historia es un ejemplo de lo que puede ocurrir cuando existen políticas de solidaridad y comprensión, y no de odio y aislamiento». Fuad Sharef Suleman: «Vendí todo para empezar una nueva vida en EE.UU.» A Fuad Sharef Suleman y a su familia se les rompió el sueño americano en el aeropuerto de El Cairo el pasado sábado, antes de embarcar camino a Nueva York. Después de dos años preparando el viaje de su vida, fueron retenidos en la capital egipcia durante horas, sus pasaportes confiscados, y finalmente devueltos, ayer por la noche, a su país de origen en un vuelo con destino a la ciudad iraquí de Erbil. El veto de Trump les pilló en pleno tránsito hacia una nueva vida. Para ello habían tenido que superar dos años de gestiones y comprobaciones de seguridad para lograr los papeles que les permitieran instalarse en EE.UU. Fuad Sharef Suleman,- REITERSe La familia vendió todas sus propiedades, dejaron sus trabajos y sacaron a los niños del colegio. «Nos trataron como narcotraficantes, escoltados por agentes de deportación», explica Sharef a Reuters. «Me siento culpable hacia mi mujer y mis hijos». Desmoralizado, y ya en Irak, se pregunta cómo Trump ha podido llevar adelante una decisión que ha destrozado sus sueños a pesar de haber cumplido con los requisitos. Sharef, que durante años trabajó en una empresa farmaceútica, también colaboró con organizaciones estadounidenses durante la invasión de Irak, lo que le hizo muy vulnerable frente a aquellos que le consideraban un «traidor». Esto, y la violencia continuada en el país con la presencia de Daesh, le animaron a solicitar en 2014 una visa especial creada por el Gobierno norteamericano hace varios años y que permitía acoger en suelo estadounidese a miles de ciudadanos iraquíes que habían ayudado a EE.UU. durante la invasión. «EE.UU. ha cometido un terrible error. Pensaba que ese país era una democracia, pero veo que es como una autocracia. Alguien firma algo y lo hace efectivo inmediatamente. Se parece a las decisiones que tomaba Sadam Husein, sin el respaldo del Congreso. No lo entiendo». Nadhim Zahawi: «Por primera vez me siento un ciudadano de segunda" El diputado tory Nadhim Zahawi, nacido en Bagdad, se cuenta también entre las víctimas de la nueva ley de Donald Trump. Aunque reside en el Reino Unido, su doble nacionalidad (británica e iraquí) le impide entar en EE.UU., según le informó su propio abogado. Nacido en la capital iraquí, Zahawi huyó de Irak y se instaló, con 9 años, en el Reino Unido en los años 70 gracias a su estatus de refugiado kurdo. Su mujer, nacida en Irak, tampoco podrá viajar a EE.UU. «Soy ciudadano británico y me siento muy orgulloso de haber sido bienvenido en este país. Estoy triste al oír que seré vetado en EE.UU. por mi lugar de nacimiento», escribía el sábado en su cuenta de Twitter, en la que reconocía sentirse «como un ciudadano de segunda clase. Por primera vez en mi vida me siento discriminado». Nadhim Zahawi- REUTERS En declaraciones a la prensa, Zahawi señaló que esto le impedirá visitar sus hijos, que actualmente estudian en la Universidad de Princenton, adonde recientemente tuvo que viajar para cuidar a uno de ellos que estaba enfermo. «Ahora no podría hacerlo», se lamentó. Entre la detención y la deportación La familia Assalis, formada por dos matrimonios y sus hijos, son cristianos ortodoxos, una de las minorías más perseguidas en Siria. Aterrizaron en el aeropuerto de Filadelfia el pasado sábado, tras volar desde Doha (Qatar), adonde llegaron procedentes del Líbano. Llevaban con ellos las visas que comenzaron a gestionar en 2003. En EE.UU. ya contaban con algunos parientes. Las autoridades les ofrecieron dos opciones: ser detenidos y retirarles la documentación o volar a Doha. La familia optó por la segunda opción. No podrá disfrutar de su beca en Harvard Seyed Soheil Saeedi Saravi es un joven científico iraní que no podrá disfrutar de su beca de medicina cardiovascular en la Universad de Harvard. Según el profesor Thomas Michel, que ha supervisado su trabajo, este joven iraní, que ya había sido investigado, tiene «un enorme potencial que podría contribuir a entender mejor las enfermedades del corazón», declaró a «The New York Times». La nueva ley de Trump ha provocado que tanto su visa como la de su mujer hayan sido suspendidas indefinidamente. «Si no vuelvo pronto lo perderé todo» Daria Zeynalia volvía de Irán, donde había pasado unos días de vacaciones, cuando fue desalojada del avión que estaba a punto de despegar del aeropuerto de Estambul. Todos los pasajeros habían embarcado cuando unos agentes entraron repitiendo su nombre. Con residencia en EE.UU., donde tiene casa y coche, en noviembre de este año sería apta para recibir la nacionalidad. Ahora no sabe cuándo podrá volver. «¿Qué pasará con mi trabajo? Si no regreso pronto lo perderé todo».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La muerte y la tragedia se ensañan con Colombia
Una de las primeras imágenes que quienes llegan a Mocoa ven de la tragedia que vive esta ciudad del sur de Colombia es la de una multitud que espera pacientemente a las puertas de un cementerio información sobre familiares y amigos fallecidos en la avalancha que dejó más de 200 muertos. El cementerio antiguo, como lo llaman, es paso obligado de quienes llegan a Mocoa, capital del departamento del Putumayo, por la carretera que une la ciudad con la vecina localidad de Villagarzón, donde está el aeropuerto que la comunica por vía aérea con Bogotá. Como la morgue de Mocoa está saturada de cadáveres, las autoridades han trasladado a muchos de los fallecidos, envueltos en bolsas de plástico blancas, hasta el viejo cementerio donde esperan identificarlos y entregarlos a sus familiares. Alrededor de un centenar de personas espera a las puertas del camposanto en la más absoluta tranquilidad, como si estuvieran acostumbrados a la tragedia, para saber si a quienes buscan están entre los muertos o entre los desaparecidos, cuyo número no se ha establecido. Según datos de la Unidad Nacional de Riesgo de Desastres (UNGRD), de los 200 fallecidos ya confirmados oficialmente por la avalancha del río Mocoa y sus afluentes Sangoyaco y Mulatos, 54 han sido identificados plenamente. La Policía controla la entrada y no permite que la prensa se acerque demasiado por motivos de seguridad y de higiene, pues el olor fétido de la muerte se siente por momentos en medio del calor de la mañana según la dirección en la que corra el viento. Según relata a Efe el enfermero Cristóbal López, voluntario de la Defensa Civil, la noche del viernes, cuando el diluvio que cayó en la zona de Mocoa, ciudad de unos 45.000 habitantes, precipitó la tragedia, lo primero que hizo fue auxiliar a su familia y enseguida correr a ayudar a los demás. «Esto era muy crítico, vivir la experiencia fue muy duro. Observar cómo los árboles desaparecían como si fueran hechos de papel, todo se venía encima», recuerda. López cuenta que «las primeras horas fueron muy duras» pues todo el mundo corría despavorido, «sin mirar la avalancha», y «la gente, los carros desaparecían en el agua, y algunos pudieron salir (de la riada), pero otras personas no». «Se escuchaban gritos de todos lados, algunos te reconocían y decían,'vea mi familia está perdida, no sé donde está'», afirma. La magnitud de la tragedia se percibe también nada más llegar al pequeño aeropuerto de Villagarzón, que solo recibe vuelos comerciales de la aerolínea estatal Satena y de aviones y helicópteros militares y hoy es un hervidero de distintas aeronaves de las Fuerzas Armadas que llegan con socorristas, funcionarios del Gobierno, periodistas y toneladas de ayuda humanitaria. Toda la actividad se centra en ayuda para los damnificados por la avalancha precipitada por el fuerte aguacero que cayó en la zona el viernes por la noche, y los aviones que llegan con alimentos y medicinas regresan con heridos. En la carretera que conduce del aeródromo hacia Mocoa también hay un movimiento inusual de todo tipo de vehículos que trabajan en la emergencia. Por esta carretera de doble sentido hay un tráfico continuo de vehículos de emergencia, de bomberos de ambulancias y equipos de rescate pues por ser la que comunica con el aeropuerto, es la principal vía de comunicación de Mocoa con el resto del país. En medio de la devastación que se observa por donde quiera que se mire, hay quienes dan una muestra de entereza en medio de la tragedia, como José Noel Marcasú, propietario de una ferretería que lo perdió todo aunque salvó su vida porque a la hora de la avalancha, por ser de noche, estaba en su casa en otro sector de Mocoa. «Esto fue un desastre total, con la gente corriendo de un lado para otro y el río corría por la calles», relata. Marcasú muestra el local donde funcionaba la ferretería y dice que sólo le quedó «lo que dejó el agua». «Como lo puede ver, el local quedó totalmente destruido; son cosas de la naturaleza, pero mientras uno esté con vida se puede a salir adelante nuevamente», agrega con una entereza envidiable.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Los obispos venezolanos plantean la desobediencia civil
A través de una homilía leída ayer en las parroquias, la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV) planteó la desobediencia civil y las manifestaciones y protestas pacíficas, por la «crisis moral» creada por el intento de clausura del Parlamento. Pese a que el sábado el Tribunal Supremo devolvió las competencias y la inmunidad parlamentaria a la Asamblea Nacional ?tres días después de habérselas quitado, en un abierto golpe de Estado contra la democracia?, los obispos distribuyeron su comunicado alertando contra la deriva totalitaria que sufre el país. La carta está suscrita por el presidente de la CEV, el arzobispo de Cumaná, Diego Padrón, además de su directiva: los monseñores José Luis Azuaje Ayala, Mario Moronta, Víctor Hugo Basabe, y los cardenales Jorge Urosa Savino y Baltazar Porras. Los obispos consideran que las sentencias del Supremo Tribunal «son decisiones moralmente inaceptables y, por tanto, reprobables». Las dos sentencias, producto de unas medidas que sobrepasan el ejercicio equitativo del poder, han provocado reacciones de numerosos países y pueden generar en Venezuela, a su juicio, una escalada de violencia. También denuncian que existe una distorsión en el ejercicio del poder en Venezuela. «Parece que todo gira en torno a lo político, entendido como conquista del poder, olvidando que las necesidades reales de la gente reclaman otra visión del poder». La incapacidad para dar solución a la escasez y carestía de los alimentos y medicinas, la creciente violencia, la incitación al odio y el desconocimiento de las normas elementales para una convivencia en paz, son, entre otras, las causas que nos tienen «sumidos en un marasmo que entorpece el entendimiento y el progreso». La jerarquía venezolana sostiene en su carta que «una nación sin Parlamento es como un cuerpo sin alma. Está muerto y desaparece toda posibilidad de opinión divergente o contraria a quienes están en el poder». Se abre así la puerta a la arbitrariedad, la corrupción y la persecución, «un despeñadero hacia la dictadura siendo, como siempre, los más débiles y pobres de la sociedad los más perjudicados». Frente común civil «Estamos muy cerca de la Semana Santa. Para los católicos la conmemoración de los atropellos contra Nuestro Señor Jesucristo es una urgente llamada a tomar conciencia y a actuar de manera pacífica pero contundente ante la arremetida del poder». A lo largo de la jornada de ayer, un total de 51 organizaciones civiles de gremios profesionales, estudiantes, trabajadores, universitarios y empleados se reunieron con la directiva de la Asamblea Nacional en el palacio legislativo para constituir un frente común «de lucha contra la dictadura». La ciudadanía se organiza en un contragolpe, dijo a ABC el ex secretario ejecutivo de la Unidad Democrática, Jesús «Chúo» Torrealba.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Colombia busca a centenares de desaparecidos por las riadas
Colombia sigue intentando recuperarse de los estragos provocados por las riadas en la ciudad de Mocoa. Ayer, casi dos días después de la tragedia, el balance provisional de víctimas mortales alcanzaba las 207 personas, entre las que habría al menos 43 niños. Estas eran las cifras que hizo públicas el presidente, Juan Manuel Santos, que volvió a viajar a la zona afectada, pero la Cruz Roja elevó el número de muertos hasta los 234. Horas más tarde, el propio presidente confirmó que la cifra ascendía a 254. El presidente viajó de nuevo a la ciudad de Mocoa, zona cero de la tragedia, acompañado por cinco de sus ministros. «Hoy he venido a resolver los cuellos de botella que están presentes para que la parte humanitaria fluya con más facilidad y desde ahora comenzar la etapa de la reconstrucción», añadió. El jefe del Estado confirmó que se inició el proceso de identificación de cadáveres y calculó que unas 85 víctimas ya han sido reconocidas, cifra que consideró alta «frente a las circunstancias». En la ciudad, las imágenes son de total desolación. Una de las primeras cosas que quienes llegan a Mocoa ven de la tragedia que vive esta ciudad del sur de Colombia es una multitud que espera pacientemente a las puertas de un cementerio información sobre familiares y amigos fallecidos en la avalancha. El cementerio antiguo, como lo llaman, es paso obligado de quienes llegan a Mocoa, capital del departamento del Putumayo, por la carretera que une la ciudad con la vecina localidad de Villagarzón, donde está el aeropuerto que la comunica por vía aérea con Bogotá. Como la morgue de Mocoa está saturada de cadáveres, las autoridades han trasladado a muchos de los fallecidos, envueltos en bolsas de plástico blancas, hasta el viejo cementerio donde esperan identificarlos y entregarlos a sus familiares. Alrededor de un centenar de personas esperan a las puertas del camposanto en la más absoluta tranquilidad, como si estuvieran acostumbrados a la tragedia, para saber si a quienes buscan están entre los muertos o entre los desaparecidos, cuyo número no se ha establecido. Según datos de la Unidad Nacional de Riesgo de Desastres (UNGRD), de los fallecidos ya confirmados, 54 han sido identificados plenamente. La Policía controla la entrada y no permite que la prensa se acerque demasiado por motivos de seguridad y de higiene, pues el olor fétido de la muerte se siente por momentos en medio del calor de la mañana según la dirección en la que corra el viento. Según relató a Efe el enfermero Cristóbal López, voluntario de la Defensa Civil, la noche del viernes, cuando el diluvio que cayó en la zona de Mocoa, ciudad de unos 45.000 habitantes, precipitó la tragedia, lo primero que hizo fue auxiliar a su familia y enseguida correr a ayudar a los demás. Esto era muy crítico, vivir la experiencia fue muy duro. Observar cómo los árboles desaparecían como si fueran hechos de papel, todo se venía encima», recuerda. López cuenta que «las primeras horas fueron muy duras» pues todo el mundo corría despavorido, «sin mirar la avalancha», y «la gente, los carros desaparecían en el agua, y algunos pudieron salir, pero no todo el mundo lo conseguía». Su estremecedor relato continúa: «Se escuchaban gritos de todos lados, algunos te reconocían y decían, «vea mi familia está perdida, no sé donde está». Mensaje del Papa Sobre el terreno, los equipos de emergencia continúan la búsqueda de los desaparecidos. La Fuerza Aérea Colombiana reportó que desplegó 26 rescatadores y dos toneladas de carga tenían prevista su llegada en las próximas horas. También se preveía que durante la noche se entregaran medicinas y otros artículos de primera necesidad. Para las operaciones del día de hoy se tiene un equipo de casi 1.300 personas del SNGRD entre Ejército, Policía, Fuerza Aérea, Armada, Defensa Civil, Bomberos, Cruz Roja, UNGRD, Gobernación, Alcaldía, CTI, Medicina Legal, y Corpoamazonía. Desde el exterior, se sucedían las muestras de solidaridad con Colombia. La más destacada la del Papa Francisco, que se mostró desde Roma «profundamente apenado» y dijo rezar por las víctimas y sus familiares.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Maduro oculta 400.000 minas antipersona y 150.000 fusiles comprados a Cuba
Hugo Chávez adquirió en secreto 400.000 minas antitanque y antipersona, a pesar de que estas últimas están prohibidas por el Tratado de Ottawa, firmado por 144 países, entre ellos Venezuela. Fueron vendidas por Cuba entre 2009 y 2010, junto con unos 150.000 fusiles destinados a la Milicia Bolivariana. La posibilidad de que este armamento, así como cinco mil misiles portátiles iglas comprados a Rusia, queden fuera de control en caso de un colapso institucional de Venezuela preocupa a Estados Unidos y otros países de la región. La compra de las minas ha sido confirmada por fuentes militares venezolanas, que indican que el alto mando se refiere a ellas como «libros» para no tener que admitir su existencia. El Tratado de Ottawa de 1997, conocido también como Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersona, prohíbe el empleo, almacenamiento, producción y transferencia de ese tipo de armamento, y obliga a su destrucción en caso de ya disponer de un arsenal. Venezuela se sumó a ese consenso internacional poco antes de la llegada de Hugo Chávez a la presidencia, pero luego el régimen chavista lo ha vulnerado. Cuba no es firmante del Tratado, como tampoco lo son Estados Unidos, China y otros pocos países, pero quiso reducir el número de minas heredadas de la Guerra Fría ?se estima que tenía alrededor de un millón de ellas? vendiendo una buena parte a Venezuela, donde fueron distribuidas por el ministro de Defensa Carlos Mata Figueroa, hoy gobernador de Nueva Esparta. Antipersona «Chávez las compró porque desde 2004 había creado un nueva doctrina militar, que incluía la hipótesis de un conflicto con Estados Unidos o una guerra popular prolongada», afirma uno de los militares que recibió las minas cuando estas llegaron a Venezuela desde Cuba. Esa persona no sabe precisar cuántas de las 400.000 minas eran antipersona, pero estima que se trataba de un buen número de ellas. Indica que en el marco de ese concepto de guerra popular también se compraron en ese momento a La Habana 150.000 fusiles para uso de la Milicia Nacional Bolivariana, cuerpo creado en 2007. También se acordó entonces financiar un proyecto de fabricación de minas antisubmarinas en Cuba. La posibilidad de que ese material quede descontrolado si la grave crisis venezolana deriva en un completo caos, con riesgo de guerra civil e implicación de fuerzas no regulares, como es el caso de los colectivos o grupos callejeros armados alineados con el Gobierno, ha creado inquietud en Washington, según testifican personas que trataron de este asunto con el Pentágono en los últimos meses de la Administración Obama. Misil tierra-aire portátil También se ha tratado del riesgo de descontrol de los cinco mil iglas que Venezuela adquirió a Rusia en 2010. El igla es un misil tierra-aire portátil, que se dispara sostenido sobre el hombro y tiene un alcance de entre cuatro y seis kilómetros. En el momento de su compra, Washington expresó su preocupación de que parte de los iglas pudieran ser entregados a la guerrilla colombiana. Hoy el temor es que puedan caer en manos de elementos radicales, como es el caso de Hizbolá, grupo extremista chií acogido por el chavismo. El Pentágono habría elaborado planes de contingencia para suministrar ayuda en caso de emergencia humanitariaCualquier reacción de Estados Unidos ante una emergencia humanitaria en Venezuela debe ser coordinada por el Comando Sur, los cuarteles de las Fuerzas Armadas estadounidenses ubicados en Miami para atender la seguridad en Centroamérica, Caribe y Suramérica, que además tienen como especial misión garantizar el tránsito a través del Canal de Panamá. Un contratista del Comando Sur confirma que este ha elaborado planes de contingencia para el caso de ser necesario el traslado de alimentos y medicinas a gran escala a Venezuela, si así fuera solicitado. «Hermetismo» sobre armas Por otra parte, el último informe de la asociación civil venezolana Control Ciudadano sobre compra gubernamental de armas pone de manifiesto el «hermetismo» con que actúa el Ejecutivo de Nicolás Maduro. «La falta de transparencia en las negociaciones del sector Defensa ha imposibilitado precisar la cantidad, modelo y costo de los sistemas de armas y equipos militares adquiridos por Venezuela entre los años 2013-2016», señala el informe, publicado en enero de este año. A eso se suma «la existencia de acuerdos militares secretos suscritos con varios países, en particular con Rusia y Bielorrusia, que la Asamblea Nacional en su momento (periodo 2011-2015) autorizó realizar». De forma que «el hermetismo en torno al cumplimiento de contratos militares en Venezuela se ha acrecentado». Según Control Ciudadano, Venezuela redujo sus adquisiciones militares en un 90 por ciento en 2015 en comparación con el año anterior, debido seguramente a la difícil situación económica y presupuestaria del país. Sin embargo, aunque esa mala situación se siguió pronunciando, probables objetivos políticos llevaron a un aumento del 5 por ciento de las compras en 2016. En los últimos años, China ha desbancado a Rusia como principal proveedor de equipos militares a Venezuela.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Maduro oculta 400.000 minas compradas a Cuba
Hugo Chávez adquirió en secreto 400.000 minas antitanque y antipersona, a pesar de que estas últimas están prohibidas por el Tratado de Ottawa, firmado por 144 países, entre ellos Venezuela. Fueron vendidas por Cuba entre 2009 y 2010, junto con unos 150.000 fusiles destinados a la Milicia Bolivariana. La posibilidad de que este armamento, así como cinco mil misiles portátiles iglas comprados a Rusia, queden fuera de control en caso de un colapso institucional de Venezuela preocupa a Estados Unidos y otros países de la región. La compra de las minas ha sido confirmada por fuentes militares venezolanas, que indican que el alto mando se refiere a ellas como «libros» para no tener que admitir su existencia. El Tratado de Ottawa de 1997, conocido también como Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersona, prohíbe el empleo, almacenamiento, producción y transferencia de ese tipo de armamento, y obliga a su destrucción en caso de ya disponer de un arsenal. Venezuela se sumó a ese consenso internacional poco antes de la llegada de Hugo Chávez a la presidencia, pero luego el régimen chavista lo ha vulnerado. Cuba no es firmante del Tratado, como tampoco lo son Estados Unidos, China y otros pocos países, pero quiso reducir el número de minas heredadas de la Guerra Fría ?se estima que tenía alrededor de un millón de ellas? vendiendo una buena parte a Venezuela, donde fueron distribuidas por el ministro de Defensa Carlos Mata Figueroa, hoy gobernador de Nueva Esparta. Antipersona «Chávez las compró porque desde 2004 había creado un nueva doctrina militar, que incluía la hipótesis de un conflicto con Estados Unidos o una guerra popular prolongada», afirma uno de los militares que recibió las minas cuando estas llegaron a Venezuela desde Cuba. Esa persona no sabe precisar cuántas de las 400.000 minas eran antipersona, pero estima que se trataba de un buen número de ellas. Indica que en el marco de ese concepto de guerra popular también se compraron en ese momento a La Habana 150.000 fusiles para uso de la Milicia Nacional Bolivariana, cuerpo creado en 2007. También se acordó entonces financiar un proyecto de fabricación de minas antisubmarinas en Cuba. La posibilidad de que ese material quede descontrolado si la grave crisis venezolana deriva en un completo caos, con riesgo de guerra civil e implicación de fuerzas no regulares, como es el caso de los colectivos o grupos callejeros armados alineados con el Gobierno, ha creado inquietud en Washington, según testifican personas que trataron de este asunto con el Pentágono en los últimos meses de la Administración Obama. Misil tierra-aire portátil También se ha tratado del riesgo de descontrol de los cinco mil iglas que Venezuela adquirió a Rusia en 2010. El igla es un misil tierra-aire portátil, que se dispara sostenido sobre el hombro y tiene un alcance de entre cuatro y seis kilómetros. En el momento de su compra, Washington expresó su preocupación de que parte de los iglas pudieran ser entregados a la guerrilla colombiana. Hoy el temor es que puedan caer en manos de elementos radicales, como es el caso de Hizbolá, grupo extremista chií acogido por el chavismo. El Pentágono habría elaborado planes de contingencia para suministrar ayuda en caso de emergencia humanitariaCualquier reacción de Estados Unidos ante una emergencia humanitaria en Venezuela debe ser coordinada por el Comando Sur, los cuarteles de las Fuerzas Armadas estadounidenses ubicados en Miami para atender la seguridad en Centroamérica, Caribe y Suramérica, que además tienen como especial misión garantizar el tránsito a través del Canal de Panamá. Un contratista del Comando Sur confirma que este ha elaborado planes de contingencia para el caso de ser necesario el traslado de alimentos y medicinas a gran escala a Venezuela, si así fuera solicitado. «Hermetismo» sobre armas Por otra parte, el último informe de la asociación civil venezolana Control Ciudadano sobre compra gubernamental de armas pone de manifiesto el «hermetismo» con que actúa el Ejecutivo de Nicolás Maduro. «La falta de transparencia en las negociaciones del sector Defensa ha imposibilitado precisar la cantidad, modelo y costo de los sistemas de armas y equipos militares adquiridos por Venezuela entre los años 2013-2016», señala el informe, publicado en enero de este año. A eso se suma «la existencia de acuerdos militares secretos suscritos con varios países, en particular con Rusia y Bielorrusia, que la Asamblea Nacional en su momento (periodo 2011-2015) autorizó realizar». De forma que «el hermetismo en torno al cumplimiento de contratos militares en Venezuela se ha acrecentado». Según Control Ciudadano, Venezuela redujo sus adquisiciones militares en un 90 por ciento en 2015 en comparación con el año anterior, debido seguramente a la difícil situación económica y presupuestaria del país. Sin embargo, aunque esa mala situación se siguió pronunciando, probables objetivos políticos llevaron a un aumento del 5 por ciento de las compras en 2016. En los últimos años, China ha desbancado a Rusia como principal proveedor de equipos militares a Venezuela.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
La Asamblea venezolana activa el proceso para destituir a los magistrados del Supremo
La Asamblea Nacional venezolana, de mayoría opositora, acordó en el pleno celebrado este miércoles activar formalmente el procedimiento para destituir a los siete magistrados de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo que la semana pasada intentaron quitarle todos los poderes al Parlamento. Muchos de los diputados se presentaron en el Legislativo a las 5 de la mañana, como es el caso de Juan Requesens, a quien tuvieron que ponerle numerosos puntos de sutura en la frente por los golpes que le propinaron en la marcha opositora del martes. A pesar de las lesiones que muchos sufrieron en los choques con las fuerzas de seguridad, los diputados lograron cumplir con su agenda. En primer lugar debatieron sobre la ruptura del orden constitucional ?admitida incluso por la fiscal general, Luisa Ortega Díaz? y la situación de «golpe de Estado continuado contra la democracia» desde hace 15 meses. A pesar de las nuevas sentencias de la Sala Constitucional, que restituían las competencias del Parlamento, la oposición considera que no le exime del delito cometido. El expresidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, señaló que los magistrados «no pueden modificar las sentencias anteriores ya emitidas», por las que deben ser penalizados. El debate se centró en estudiar el procedimiento formal que se aplicará para destituir a los magistrados, que tiene dos fases. El primero es que del delito debe ser denunciado por dos pronunciamientos del llamado Poder Moral. Ya se pronunció fiscal Ortega y falta el Defensor del Pueblo, Tareck William Saab. La segunda parte de la destitución corresponde a la Asamblea Nacional. Una vez agotados los plazos reglamentarios de 5 y 10 días y, si faltase otro pronunciamiento del poder público, entonces la Asamblea recurrirá a la sociedad civil. En este caso, unas 105 organizaciones civiles solicitarán la destitución de los magistrados. Nueva marcha este jueves Los diputados además acordaron declararse en lucha permanente y con los ciudadanos en la calle «hasta que se restituya el orden constitucional». El combate a lo que llaman «golpe de Estado continuado» incluye la exigencia de liberar a los presos políticos y la apertura de un canal humanitario que permita la distrubución de alimentos y medicinas. Julio Borges, presidente de la Asamblea Nacional, convocó una nueva marcha para este jueves.