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Noticias de mauricio macri

16-10-2018 | Fuente: elpais.com
Cristina Kirchner abre una grieta en el Gobierno de Mauricio Macri
La alianza oficialista se tensa ante los pedidos de prisión contra la expresidenta
08-10-2018 | Fuente: abc.es
La lucha contra la corrupción y la defensa de la seguridad, las grandes bazas de Bolsonaro
Brasil enfila el camino de la derecha a imagen y semejanza de su vecino de América del Norte. Los parecidos entre Jair Bolsonaro (63) y Donald Trump (72) no son pocos. En lo negativo coinciden en su racismo, desprecio a las mujeres y comentarios homófobos. En lo positivo, ambos hombres, abanderados del ordeno y mando, conquistaron a buena parte de su electorado con mensajes implacables de lucha contra la corrupción, defensa de la seguridad y promesas de un futuro mejor para la economía de Brasil y de sus ciudadanos. El excapitán Bolsonaro, entusiasta, al menos de boquilla, de la dictadura brasileña, está a un paso (unos cuatro puntos) de convertirse en presidente del país que podría formar, por sí mismo, un continente. Las elecciones, como los partidos de fútbol, hay que jugarlas pero resulta muy difícil imaginar un escenario, dentro de tres semanas, con Fernando Haddad victorioso y Bolsonaro hundido. El escrutinio final de la primera vuelta arrojó un saldo de 46 por ciento de los votos para el primero y de poco más del 29 por ciento para el elegido de Luiz Inacio Lula Da Silva. El balotaje del 28 de octubre parece que apuntaría a confirmar la debacle del Partido de los Trabajadores (PT). La caída del movimiento que logró mantenerse en el poder, cerca de quince años consecutivos, fue tan dura que hasta se cobró la cabeza de la expresidenta Dilma Rousseff, incapaz de lograr un escaño de senadora en Minas Gerais, su territorio. La monumental corrupción destapada con el escándalo Lava Jato, el deficit económico y el récord de asesinatos en el 2017 (más de 64.000) sumado a la sombra de Lula y su estrategia de manotazos de ahogado desde prisión, no ayudaron a levantar en las urnas a un hombre tratado, por lo suyos, primero como un pelele y al final, a la desesperada, como su último recurso. El atentado contra Bolsonaro, como era previsible, logró el efecto contrario al propuesto. Su imagen se disparó y los sondeos, una vez más, no lograron registrar hasta donde llegaría la nueva estrella de la política brasileña. Evo Morales, imprudente histórico a la hora de opinar en las elecciones de los países que tiene más cerca (de los otros también), supo en esta ocasión guardar la ropa y manifestarse con una diplomacia sin precedente. Anticipó para la segunda vuelta, «la victoria del pueblo brasileño» y omitió pronunciar una palabra en contra de Haddad. El presidente de Bolivia sabe que corren nuevos vientos y con Bolsonaro en Brasil las cosas serán ?si las urnas no lo remedian- muy distintas de cómo fueron con Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela, Lula y Dilma Rousseff en Brasil, Michel Bachelet en Chile, Rafael Correa en Ecuador y el matrimonio Kirchner en Argentina, sin olvidar a José «Pepe» Mujica en el pequeño y armonioso Uruguay. Todos ellos formaron un equipo dispuesto a cerrar los ojos o hacerse los distraídos ante los abusos de unos y otros, fueran estos en Caracas, Buenos Aires, Quito o Brasilia. La nueva Sudamérica tiene ya otros protagonistas de la historia. La Argentina de Mauricio Macri, la Colombia de Iván Duque, el Chile de Sebastián Piñera, el Paraguay de Mario Abdo o el Ecuador de Lenin Moreno y el Uruguay de Tabaré Vázquez, están lejos de ese modo de entender la democracia que tanto daño hizo a buena parte del continente. Aunque sus parecidos con Jair Bolsonaro no sean los de Trump, su llegada al Palacio de Planalto, en el fondo, no sería tan mala noticia.
27-09-2018 | Fuente: abc.es
El FMI se entrega a las exigencias de Macri
El Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a darle una buena noticia a Mauricio Macri. El principal organismo de financiación del mundo -y el más odiado por los argentinos- le adelantó, como el Gobierno pedía, la entrega del crédito de 50 mil millones de dólares concedido el pasado mes de junio. Por si fuera poco, Christine Lagarde le sumó una propina de siete mil millones. Más y mejor, imposible para un Gobierno presionado por sindicatos, buena parte de la oposición, sin mayoría en ninguna Cámara y con una inflación prevista para fin de año, por encima del 35 por ciento. El presidente de Argentina logra, con este préstamo ampliado, garantizarse un colchón con capacidad suficiente para amortiguar los embates de la zigzagueante economía y llegar a las elecciones del 2019 con los bolsillos, sino llenos, con reservas sobradas. El dato no es menor, después de que Macri confirmara en Nueva York, en entrevista con la agencia Bloomberg que se presentará a la reelección. «Esta vez los principales países del mundo han decidido apoyarnos», declaró el ministro de Economía, Nicolás Dujovne. Satisfecho con la renegociación del crédito, Dujovne se ha convertido en una especie de «super ministro» del Gabinete de Macri. Sus posiciones, leales al pie de la letra, a las líneas marcadas por el FMI se impusieron a las de Luis Caputo, el extitular del Banco Central que abandonó el barco del Gobierno en vísperas de que se hiciera oficial el nuevo acuerdo. De excelente relación con Christine Lagarde, con esta hizo público el nuevo acuerdo. En Nueva York, Dujovne concretó: «De 6.000 millones previstos para 2018 se pasa a 13.400 millones. En 2019 se pasa de 11.400 millones a 22.800 millones». Dichos fondos, ahora, «podrán ser utilizados como soporte presupuestario». La directora gerente del FMI reiteró su respaldo casi incondicional al Gobierno, se trata de «ayudar a Argentina a estabilizar su economía». Con Caputo fuera del BC, su reemplazo, Guido Sandleris, será el encargado de cumplir con la apuesta del FMI. El organismo que dirige Christine Lagarde prefiere la libre flotación de la moneda antes que la intervención selectiva que le costó a Argentina, el pasado mes de agosto, perder más de 4.000 millones de dólares de sus reservas. Las primeras declaraciones, quizás precipitadas de Sandleris ya pusieron techo al valor de la moneda, el BC intervendrá si supera los 44 pesos.
27-09-2018 | Fuente: abc.es
El FMI amplía hasta 57.100 millones el crédito a Argentina
El Fondo Monetario Internacional (FMI) y Argentina anunciaron este miércoles un acuerdo para un adelanto de 19.000 millonesde dólares entre 2018 y 2019 del crédito de 50.000 millones de dólares solicitado por ese país, a los que sumarán 7.100 millones de dólares adicionales. Así lo revelaron este miércoles la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, y el ministro argentino de Hacienda, Nicolás Dujovne, en una rueda de prensa de urgencia en el Consulado de Argentina en Nueva York. Este nuevo pacto pretende fortalecer el acuerdo «Stand-By» alcanzado entre ambas partes en junio, un programa habitual del Fondo que requiere de una fuerte intervención de la institución multilateral en las políticas económicas nacionales. Además de los 7.100 millones adicionales, el nuevo pacto contempla un anticipo de 19.000 millones -8.000 para este año y 11.000 para 2019- de los desembolsos previstos para 2020 y 2021 en el programa acordado hace tres meses. Otra de las novedades es que los fondos estarán disponibles para apoyar el presupuesto de las autoridades argentinas y no bajo la etiqueta de fondos «de precaución» como hasta ahora, de acuerdo a un comunicado del FMI divulgado este miércoles y tal como ha puesto énfasis el ministro argentino de Hacienda. La directora gerente de la institución, Christine Lagarde, señaló que el Gobierno argentino «ha desarrollado un plan económico fortalecido que apunta a reforzar la confianza y estabilizar la economía». «En el centro del nuevo plan se encuentra una política fiscal destinada a fortalecer su posición fiscal y contar con un presupuesto sostenible y adecuadamente financiado, una política monetaria fuerte centrada en la reducción de la inflación y una política de tipo de cambio flotante sin intervención», apuntó. El ministro Nicolás Dujovne expresó su confianza en que con este nuevo acuerdo, que tiene «pocos antecedentes», se devolverá la confianza a la economía argentina y a sus «planes de reforma económica» y ayude a una mejora en el apoyo a las personas más vulnerables, sobre todo porque calcula que Argentina no necesitará de una financiación extra para pagar su deuda exterior. El anuncio de este nuevo acuerdo llega un día después de que el presidente del Banco Central de Argentina (BCRA), Luis Caputo, dimitiera en medio de la crisis económica que vive el país y de las negociaciones con el FMI. Tras la abrupta devaluación del peso en abril y mayo pasados -que llevó a Argentina a pedir el crédito al FMI para acelerar las reformas encaminadas a reducir el alto déficit fiscal, que según el presidente argentino, Mauricio Macri, hace al país más vulnerable financieramente-, a mediados de agosto se agravó la situación con un nuevo ciclo de caídas de la moneda. Por ello, el presidente anunció la necesidad de acelerar los cobros del préstamo para asegurarse la financiación de sus compromisos de pago de deudas en 2019 y lograr el próximo año el «déficit cero» en sus cuentas públicas.
26-09-2018 | Fuente: abc.es
Macri desayuna en Nueva York con la dimisión del presidente del Banco Central
Tranquilidad es un término que, en lo que va de año, parece estar enemistado con Mauricio Macri. El presidente de Argentina se desayunó -o atragantó- en Nueva York (Asamblea General de la ONU) con dos malas noticias. La dimisión de Luis Caputo, hasta ahora presidente del Banco Central y la cuarta huelga general con la que el sindicalismo castiga a su Gobierno. Guido Sandleris, reemplazo de Caputo, ocupará un puesto de máxima sensibilidad en Argentina donde, cualquier señal de desconcierto, duda o incertidumbre se paga, como sucedió de inmediato, con un dólar al alza. El don de la inoportunidad marca una decisión que se interpreta como una derrota de Caputo, en el pulso que mantenía con el ministro de Economía, Nicolás Dujovne y el Fondo Monetario Internacional por su forma de «domar» al dólar. El Gobierno de Macri renegocia estos días (están pendientes flecos) un acuerdo con el FMI que le permitirá disponer de liquidez suficiente hasta fines del 2019 para evitar «corridas» con el peso. La decisión de Caputo, un golpe bajo para algunos, al anunciarla con Macri en Nueva York, se traduce en mayor peso específico para el ministro de Economía, Nicolás Dujovne. Aunque era una crónica anunciada, también las movilizaciones sindicales y la cuarta huelga general al Gobierno de Mauricio Macri, sorprendieron al presidente argentino en Nueva York mientras recibía un importante premio internacional (Global Citizen Award), compartía mesa con la directora gerente del FMI, Christine Lagarde y anunciaba en Bloomberg TV la noticia que el mundo de las finanzas quería oír: el año próximo se presentará a la reelección. En el exterior se celebra a Macri pero en casa el sindicalismo, los movimientos sociales y los sectores más extremos de la oposición tratan de arrinconarle cuando, prácticamente, falta un año para que termine la legislatura. Las movilizaciones que comenzaron el lunes y la huelga general, en protesta por la política de ajuste, logran poner patas arriba un país cansado de apretarse el cinturón y, en simultáneo, indignado por la red de corrupción sin escrúpulos que se tejió durante los años de régimen kirchnerista (2003-2015) y dejó secas las arcas de un Estado que no levanta cabeza. Las víctimas, en ambos casos, son los argentinos. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca salió a defender la gestión con un ataque al sindicalismo: «Deben dejar de lado la política electoral para alcanzar acuerdos que le sirvan a los argentinos». Las declaraciones de Triaca siguieron a otras anteriores del líder de la CTA, Pablo Micheli que dijo: «No alcanza con un paro, o se cae este modelo económico o estos tipos dejan el Gobierno». Jorge Triaca, en declaraciones a Infobae.com, insistió. «El paro nacional no resuelve nada en la Argentina». La CGT (Confederación General del Trabajo), además de la CTA y los denominados movimientos sociales, no piensan lo mismo y sueñan con cambios después de una jornada de huelga que tiene garantizado el éxito y desde primeras horas se siente en el país con la parálisis del transporte público. Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, el triunvirato que conduce la CGT, exige la reapertura de las «paritarias» (convenios laborales) como consecuencia del alza de la inflación que podría acercarse, a fin de año, al 40 por ciento. Asimismo, quieren frenar los despidos y que el Gobierno, entre otras medidas, declare la «emergencia alimentaria». Los efectos inmediatos que percibe la población es la ausencia de los camiones de retirada de basura, los bloqueos de acceso de las principales vías a la ciudad de Buenos Aires y a las del interior, aeropuertos cerrados, suspensión de ferrocarriles así como gasolineras sin funcionar, bancos con la persiana echada, centros escolares y universitarios cerrados y comercios con el candado puesto.
25-09-2018 | Fuente: abc.es
El sindicalismo castiga a Macri con una cuarta huelga general
Las movilizaciones sindicales y la cuarta huelga general al Gobierno de Mauricio Macri, sorprendió al presidente argentino en Nueva York, mientras recibía un importante premio internacional (Global Citizen Award), compartía mesa con la directora gerente del FMI, Christine Lagarde y anunciaba en Bloomberg TV la noticia que el mundo de las finanzas quería oír, el año próximo se presentará a la reelección. En el exterior se celebra a Macri pero en casa el sindicalismo, los movimientos sociales y los sectores más extremos de la oposición tratan de arrinconarle cuando, prácticamente, falta un año para que termine la legislatura. Las movilizaciones que comenzaron el lunes y la huelga general de hoy, en protesta por la política de ajuste, logran poner patas arriba un país cansado de apretarse el cinturón y, en simultáneo, indignado por la red de corrupción sin escrúpulos que se tejió durante los años de régimen kirchnerista (2003-2015) y dejó secas las arcas de un Estado que no levanta cabeza. Las víctimas, en ambos casos, son los argentinos. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca salió a defender la gestión con un ataque al sindicalismo: «Deben dejar de lado la política electoral para alcanzar acuerdos que le sirvan a los argentinos». Las declaraciones de Triaca siguieron a otras anteriores del líder de la CTA, Pablo Micheli que dijo: «No alcanza con un paro, o se cae este modelo económico o estos tipos dejan el Gobierno». Jorge Triaca, por cuarta vez en los tres años de Administración, insistió, en declaraciones a Infobae.com en descalificar la huelga. «El paro nacional ?reiteró- no resuelve nada en la Argentina». La CGT (Confederación General del Trabajo), además de la CTA y los denominados movimientos sociales, no piensan lo mismo y sueñan con cambios después de una jornada de huelga que tiene garantizado el éxito y desde primeras horas, se siente en el país con la parálisis del transporte público. Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, el triunvirato que conduce la CGT exige la reapertura de las «paritarias» (convenios laborales) como consecuencia del alza de la inflación que podría acercarse, a fin de año, al 40 por ciento. Asimismo, quieren frenar los despidos y que el Gobierno, entre otras medidas, declare la «emergencia alimentaria». Los efectos inmediatos que percibe la población con el paro es la ausencia de los camiones de retirada de basura, bloqueos a las principales vías de acceso a la ciudad de Buenos Aires (y a las del interior), aeropuertos cerrados, suspensión de ferrocarriles así como gasolineras sin funcionar, bancos con la persiana echada y centros escolares y comercios con el candado puesto.
17-09-2018 | Fuente: abc.es
El juez procesa y pide prisión preventiva para Cristina Kirchner por soborno
Era la crónica de una decisión anunciada y ella, lo sabía. El juez federal, Claudio Bonadío, procesó a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner por considerarla jefa de una asociación ilícita destinada a exigir y cobrar sobornos de empresarios vinculados a las obras públicas. Asimismo, le dictó un embargo multimillonario (más de cien millones de euros) y prisión preventiva aunque no solicitará su desafuero, en el Senado, hasta que su resolución sea ratificada por la Cámara Federal, una instancia superior. Se trata del sexto procesamiento de la actual senadora y el que tiene más posibilidades de lograr poner a la sombra a la viuda de Nestor Kirchner. En este caso, el juez procede en el marco de la causa de los denominados «Cuadernos de la corrupción», diario de Oscar Centeno (chófer del poder), donde recogió con minuciosidad el circuito de cobro de «coimas», las fechas y los nombres de los involucrados, tanto de los miembros de los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner (2003-2015) como de una decena de empresarios, entre otros, Angelo Calcaterra, primo hermano del presidente, Mauricio Macri. Bolsones con millones El juez procesó, en simultáneo, a Óscar Parrilli, exjefe de los servicios de Inteligencia de Cristina Fernández, a su exministro de Planificación, ahora en prisión, Julio De Vido, a Roberto Baratta, ex número dos del Ministerio de Planificación y jefe del chófer Centeno que, en argot callejero, también «cayó en la volteada», y al exjuez Norberto Oyarbide (el que dió carpetazo en tiempo récord a la acusación de enriquecimiento ilícito al matrimonio Kirchner). Bonadío observa que exime de procesamiento, por defunción, al expresidente Néstor Kirchner y a su exsecretario privado, Daniel Muñoz, señalado en «los cuadernos» y en diferentes testimonios como el personaje más recurrente a la hora de recibir los bolsones con millones de dólares en sobornos. Uno de los lugares favoritos de Muñoz, para recibir personalmente «la plata» de la corrupción, era el piso del matrimonio Kirchner del barrio de la Recoleta de donde, periódicamente, saldrían con destino a la vivienda familiar de El Calafate, en el entorno del majestuoso glaciar Perito Moreno. A las riendas de la red El juez considera en su resolución, que la viuda de Néstor Kirchner, una vez muerto éste, se hizo con las riendas de la organización criminal. En concreto, se refiere a ella como la «jefa de una asociación ilícita» responsable de haber recibido dádivas en «22 hechos» y por cohecho pasivo en otros cinco. A lo largo de quinientas páginas, Claudio Bonadío describe el modus operandi de la asociación ilícita que, a su juicio, dirigía la viuda de Kirchner al hacer funcionar, «una maquinaria que le sacaba, con procedimientos amañados, dinero al Estado Nacional en detrimento de la educación, la salud, los jubilados, la seguridad» mientras «dejaba al pueblo más humilde sin cloacas, sin agua corriente, sin servicios, sin transporte seguro, etc, etc, etc». El magistrado añade que, «todo esto se hizo para distribuir coimas a funcionarios corruptos» que actuaron «por avaricia y codicia». Los mismo motivos que atribuye a, «ese selecto grupo de empresarios» a los que no perdona que también, «se llenaron los bolsillos mediante su participación en licitaciones o concesiones, sosteniendo a posterior un discurso acomodaticio y cobarde». Bonadío, que establece los hechos, entre el 2003, año de la investidura de Néstor Kirchner y el 2015, fin del doble mandato de su viuda, habla directamente del enriquecimiento ilícito de «funcionarios y empresarios corruptos» Y considera probado que «los sobornos eran utilizados para sufragar de manera ilegal actividades de naturaleza electoral», para «comprar voluntades de Poder Judicial» o realizar «tareas de inteligencia política» pero que, «el grueso de esos fondos fueron destinados a engrosar de manera espuria e ilegal, el patrimonio personal» del matrimonio Kirchner.
12-09-2018 | Fuente: abc.es
Lorenzetti, «El señor de la Corte» argentina da un paso al costado
Victoria relativa, pero victoria. Esa es la sensación del Gobierno de Mauricio Macri , tras lograr la dimisión del polémico presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti. A partir del 1 de octubre, será Carlos Rosenkrantz, actual magistrado de la máxima instancia judicial, su titular. Lorenzetti se va pero se queda. El juez que decidió la última década, qué, cuándo y cómo se ponían sobre la mesa las causas que estaban en lista de espera, se despide del trono de la Corte pero conservará una silla como magistrado. Lo hará como uno más, su voto no podrá inclinar la balanza, ni las causas estar sometidas, según sus críticos, «a tarifa». Tampoco podrá meter mano en el presupuesto del Poder Judicial ni volver a publicar una sentencia como arma arrojadiza contra el Gobierno. Esto fue lo que el Ejecutivo de Macri interpretó cuando, un par de semanas antes de su investidura, publicó un fallo que obligó al Estado (después de 20 años de disputa) a asumir una deuda de 45 mil millones de pesos (unos cuatro mil quinientos millones de dólares de la fecha). Lorenzetti (de 62 años), presionado por su propia historia, las denuncias del libro «El señor de la Corte», de Natalia Aguiar, y el azote sin descanso de la diputada oficialista Elisa Carrió, negoció su permanencia en una segunda fila de la Corte que le garantiza todavía inmunidad y cierto grado de la poder. Designado por Néstor Kirchner en el 2007, en un amago de ofrecer una imagen limpia de una institución que arrastraba un pasado de corrupción sin tapujos y sometimiento al poder de turno, Lorenzetti se supo adaptar a los nuevos tiempos y dar un paso atrás cuando el kirchnerismo, con sus manotazos de ahogado, amenazaba con poder en riesgo la democracia. Con ambiciones políticas, su carrera a la Presidencia del Gobierno (nunca confesada) quedó truncada al destaparse un pasado de negocios de dudosa trasparencia y un presente, como magistrado, bajo sospecha. Jurista de gran formación e intelectualmente brillante, la oratoria de «El señor de la Corte», título del libro que destapó el rostro más oscuro del magistrado, resulta difícil de superar. Hábil con el poder entre bambalinas su resignación a la Presidencia de la Corte también se puede leer como una victoria a medias. A fin de cuentas, se va pero se queda. Su sucesor, Carlos Rosenkrantz, de 59 años, es un jurista y académico de reconocido prestigio nacional e internacional. Fue asesor del expresidente de la UCR (Unión Cívica Radical), Raúl Alfonsín, trabajó en un despacho de abogados que defendió al grupo Clarín y abogó para que la Comunidad Homosexual Argentina lograse personalidad jurídica, en contra de la opinión de la Corte.
05-09-2018 | Fuente: abc.es
Macri rinde cuentas al FMI para lograr anticipos del crédito
Después de la tempestad no vino la calma aunque sí algo parecido a una tregua. El día después de los anuncios de ajuste de Mauricio Macri, Argentina se mantiene atenta a la renegociación del acuerdo con el FMI. La previsión era que, la pareja peor avenida de la Administración, Nicolás Dujovne (Ministro de Economía) y Luis Caputo (Presidente del Banco Central) fueran de la mano a ver a Christine Lagarde pero Caputo dio marcha atrás a última hora y se quedó en Buenos Aires, oficialmente, «para monitorear el dólar» que ayer se mantenía por debajo de los 40 pesos. Lagarde está dispuesta a facilitar los anticipos solicitados del crédito de 50.000 millones de dólares concedido, a cambio de garantías de un plan riguroso de equilibrio fiscal. También entiende la necesidad de colocar un colchón, en forma de subvenciones como anunció Macri, que amortigüe el impacto de la devaluación y la inflación (en torno al 35%) en las clases más desfavorecidas. Lo que no parece entusiasmar a la directora del FMI es que esos fondos terminen destinados a frenar la escalada del dólar. En ausencia de Caputo en Washington, los encargados de convencer al FMI de la necesidad de poder recurrir a «esa plata», si los mercados vuelven a forzar la subida de la divisa estadounidense, serán el vicepresidente del BC Gustavo Cañonero y el director de la entidad, Pablo Quirno. Aunque, la batuta la llevará Nicolás Dujovne, el hombre que se ocupó de explicar el plan del Gobierno y de lograr el acuerdo con el FMI que hoy renegocia. Cambios sin concretar De excelente relación con Christine Lagarde, su figura quedó tocada, el pasado fin de semana, cuando se filtró que el presidente buscaba un reemplazo suyo. Para Lagarde no parecía buena idea cambiar de caballo a mitad de una carrera clave para Argentina. A Macri le reprochan desde diferentes flancos su debilidad y «desprolijidad» para gestionar algunos cambios de titularidad de ministerios importantes que, no pudo concretar. Fue el caso del de Asuntos Exteriores, ofrecido a Alfonso Prat Gay quien, al menos por ahora, le dijo no. Como Dujovne, el actual canciller, Jorge Faurie quedó más hundido que tocado. El anuncio de Macri, desarrollado posteriormente por Dujovne, de imponer un impuesto previo a las exportaciones a la totalidad de los sectores de la economía tuvo respuestas desiguales. Matías Velazco, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y de La Pampa, reflexionó: «se está gravando al sector exportador. Nos gustaría ver poner el hombro a otros que son muy poderosos y se manejan en el mercado interno como la obra pública». El Gobierno espera recaudar con las retenciones más de siete mil millones de dólares en lo que queda de año y el 2019. Según el decreto publicado este martes en el BOE, esos impuestos tendrán fecha límite en diciembre del 2020 y no podrán exceder «de 4 pesos por cada dólar estadounidense» y de 3 entre los países miembros del Mercosur.
03-09-2018 | Fuente: abc.es
El Gobierno argentino anuncia medidas para alcanzar el «equilibrio fiscal» en 2019
El ministro de Economía argentino, Nicolás Dujovne, ha anunciado una nueva política económica para alcanzar el «equilibrio fiscal» en 2019, con mayores ajustes del gasto público, el «único camino real al desarrollo», así como un nuevo impuesto a las exportaciones. «Vamos a ahorrar 6.000 millones de dólares más que no necesitamos financiar en los mercados y en el 2020 vamos a tener superávit fiscal primario de un 1 % del producto interior bruto, algo que nos va a permitir ahorrar otros 5.200 millones de dólares», ha asegurado Dujovne justo después de un mensaje del presidente argentino, Mauricio Macri, en el que adelantaba las medidas. El titular de economía ha detallado un nuevo impuesto generalizado a las exportaciones «transitorio» ?que se aplicará en 2019 y 2020? y que será de cuatro pesos por cada dólar exportado en actividades primarias y servicios y de tres pesos por dólar para el resto de las exportaciones. Con el tributo, que el presidente ha calificado de «malísimo», pero necesario, el Gobierno pretende reducir un 1,1% el Producto Bruto Interior (PBI) y aumentar la recaudación adicional hasta 68.000 millones de dólares en 2018 y a 280.000 millones en 2019. «Bajando el déficit, bajamos nuestra necesidad de emitir deuda y de esa manera dependemos menos de lo que pasa en el resto del mundo», ha recalcado Dujovne, que ha reconocido «errores» del Ejecutivo pero ha reafirmado su apoyo al presidente, al que ha dicho que no abandonará a no ser que Macri lo decida así. El ministro ha confirmado que este lunes viajará a Washington para renegociar el acuerdo al que llegó Argentina con el Fondo Monetario Internacional en junio y «modificar los desembolsos que estaban programados para 2020 y 2021». «Queremos despejar las dudas que haya sobre Argentina en 2019. Con la combinación de un menor déficit y un mayor financiamiento, estaremos totalmente protegidos ante un cambio en las condiciones internacionales», ha explicado. Preguntado por las negociaciones con el FMI, Dujovne ha preferido no dar cifras del adelanto de crédito hasta discutirlo con los representantes de esa institución, pero adelantó que pretende que sea «suficiente para que no haya ninguna duda acerca del crecimiento». «Es crucial que el riesgo país vuelva a bajar», ha señalado, al tiempo que ha asumido que «la recesión de este año va a ser más pronunciada» de lo que pensaban. Este plan de contención llega tras una semana en la que la moneda del país sudamericano cayó un 21% frente al dólar y acumuló un desplome del 34% en agosto y del 98% en el año. Durante el fin de semana, Macri tuvo largas reuniones con su equipo y decidió reducir los ministerios de 19 a 10, a lo que se unieron una serie de medidas para alcanzar el llamado «equilibrio fiscal», entre las que se encuentran una redefinición de las metas fiscales del Gobierno. Hasta el momento, el objetivo de déficit primario para 2019 era del -1,3%, mientras que a partir de ahora pasa a ser del 0,0%, con un ahorro de 6.000 millones de dólares, según el ministro. Ese equilibrio estaba previsto para 2020, un año en el que, de cumplirse con las nuevas metas, habrá un superávit fiscal primario del 1%, algo que permitiría ahorrar 5.200 millones de dólares. «Tenemos que enfrentar esta situación y superarla. La Argentina arrastra desde hace 70 años un déficit fiscal crónico que nos ha llevado al aislamiento y a la inflación, de las cuales tenemos que salir definitivamente», ha insistido Dujovne. En esa línea, ha afirmado que toman las medidas que consideran «mejores» para los argentinos, aunque haya gente que piense que son «un grupo de sádicos que quieren hacer experimentos». El máximo responsable de la economía argentina ha señalado que ahorrarán un 0,7% del PBI, un 0,5% en subsidios económicos, un 0,2% en gastos operativos y transferirán los gastos por subsidios de transporte a las provincias argentinas (0,5%). Por el contrario, según lo anunciado por Macri y el ministro de Economía, aumentará un 0,3 el gasto en prestaciones sociales.
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