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Noticias de mauricio macri

26-07-2018 | Fuente: abc.es
Un político kirchnerista dice que a Macri «habría que fusilarlo» ante toda Argentina
El político y dirigente social argentino Luis D'Elía, afín al kirchnerismo, aseguró que al presidente, Mauricio Macri, «habría que fusilarlo» delante de «todo el pueblo» en la plaza de Mayo de Buenos Aires, donde está la sede de Gobierno. «A Macri habría que fusilarlo en la Plaza de Mayo delante de todo el pueblo. Es un hijo de re mil putas», consideró D'Elía en una entrevista en Canal 22 con el periodista Santiago Cuneo, quien asentía con la cabeza a las expresiones de su invitado. Para el político, que fue subsecretario de Tierras para el Hábitat Social durante el Gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) y es actual dirigente del partido Miles, «está comprobado que los mismos tipos» que gobiernan ahora el país «mandaron 50.000 millones de dólares al extranjero, a cuentas off shore de ellos». «Son unos ladrones. Macri y todo el Gabinete son unos mafiosos y delincuentes», sentenció en su participación televisiva, emitida en la noche de este miércoles. Antes de desear la muerte del mandatario, D'Elía insistió en que no se trata de un «exabrupto», ya que asumió que algunos dirán que D'Elía «es un destemplado y dice boludeces». «No muchachos.. el que hace eso.. San Martín (libertador de Argentina), en la campaña libertadora, ¿a cuánto traidor fusiló? Belgrano, en la expedición del Norte, ¿a cuántos? Ninguno de los dos dio bola y ordenaban con mano firme», comparó. El dirigente social cuestionó duramente la política económica de Macri, marcada por la fuerte devaluación del peso de los últimos meses y el préstamo de 50.000 millones de dólares solicitado al Fondo Monetario Internacional. «Es una crisis autoinflingida. Generada a los efectos de instalar un modelo de saqueo. Vinieron a saquear la Argentina. Para mí, Macri es representante de una élite mundial que sueña con un planeta gobernado por las corporaciones, donde desaparezca no solo la democracia sino los estados-nación», opinó el político. D'Elía, de 61 años y fuerte defensor de la expresidenta y actual senadora Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015), fue condenado en noviembre pasado por la toma de una comisaría de Buenos Aires en 2004. Además, el 24 de marzo de este año fue liberado tras estar tres meses en prisión preventiva acusado, entre otros imputados -como la propia Fernández- del encubrimiento de los iraníes señalados como responsables del atentado a la mutua judía de Buenos Aires (AMIA) en 1994, que dejó 85 muertos y sigue impune.
10-07-2018 | Fuente: abc.es
El resultado en México, ¿retrasa o acelera la integración latinoamericana?
Tras su triunfo en las presidenciales mexicanas del pasado 1 de julio, Manuel Andrés López Obrador se estrenará en la escena internacional latinoamericana en la reunión que la Alianza del Pacífico y Mercosur celebrarán el próximo 24 de julio en la localidad mexicana de Puerto Vallarta. La actitud que Obrador adopte en relación al libre comercio va a ser determinante en la cuestión de si América Latina está realmente preparada para abordar un proyecto de integración que vaya de Río Bravo a Tierra de Fuego. Un reciente informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aseguraba que Latinoamérica se encuentra a estas alturas en condiciones de poder afrontar la creación de un área de libre comercio que englobe a toda la región. Ya hoy casi el 90% del comercio intrarregional se encuentre libre de aranceles, después del impulso dado desde la década de 1990 a acuerdos de comercio preferencial bilaterales y subregionales. La forma más lógica de alcanzar esa nueva dimensión es una convergencia entre las dos mayores asociaciones comerciales de Latinoamérica: la Alianza del Pacífico (México, Colombia, Perú y Chile) y Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), que conjuntamente equivalen al 81% del PIB de América Latina y el Caribe. En su informe, el BID indica que «no hay ninguna necesidad de que participen todos los gobiernos de la región en las primeras etapas de la negociación. Lo único que se necesita es una masa crítica de países con la suficiente fuerza gravitatoria y, en este sentido, Argentina, Brasil y México están en una posición inigualable para lograr que la iniciativa se haga realidad». La revitalización dada a Mercosur por Mauricio Macri y por Michel Temer (la suspensión del estatus de nuevo miembro de Venezuela es una muestra de que Mercosur ha vuelto a sus objetivos económicos, tras años de prioridades ideológicas) deja la pelota en el tejado de México. Aunque se plantean dudas sobre la orientación del próximo gobierno de Brasil (hay elecciones en octubre), la principal incógnita la constituye hoy la política que acabará adoptando López Obrador. Depende del acuerdo con EE.UU. El líder del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) se ha mostrado cauto en relación al libre comercio. No es un entusiasta del libre mercado, pero defiende posiciones más centradas que muchos otros de sus correligionarios. La cuestión principal para México en esta materia es la renegociación en marcha del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Cualquier pacto para la renovación del acuerdo con Estados Unidos y Canadá tiene que pasar por concesiones de todas las partes, y las que pueda hacer México probablemente agoten las disposiciones de la izquierda de Morena a realizar ciertas liberalizaciones. Así que puede aventurarse que si la renegociación del TLCAN llega a buen puerto, difícilmente México se embarque de momento en promover un Tratado de Libre Comercio para América Latina y el Caribe (TLC-ALC). Un ruptura del pacto comercial en Norteamérica, en cambio, podría llevar a México a intentar liderar un proceso de integración de esas características con el resto de Latinoamérica. Para ello, no obstante, haría falta una convicción sobre el libre mercado que López Obrador no parece tener. Esa falta de convicción del nuevo presidente de México también podría lastrar la energía de la Alianza del Pacífico misma, que en los últimos años ha demostrado ser la más dinámica de las asociaciones comerciales en la región. Además, la invocación de la Doctrina Estrada en política exterior por parte del futuro Gobierno (esa doctrina ha llevado tradicionalmente a México a quedar al margen de los bloques políticos regionales) parece indicar que López Obrador no tiene deseo de un especial liderazgo latinoamericano. Aspiración de un acuerdo panregional El deseo de una integración comercial de todo el ámbito latinoamericano llevó en 1960 a la creación de la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC), que en 1980 dio lugar a la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI). Aunque muchas veces los ojos han estado puestos en el proceso de integración de la Unión Europea, lo cierto es que esas estructuras apenas han servido para estrechar relaciones, que en realidad han sido postergadas por organizaciones subregionales de mayor efectividad, como el Mercado Común Centroamericano, la Comunidad Andina de Naciones, Mercosur y Caricom. Los cambios de política económica en la región durante la década de 1990 permitieron albergar la idea de un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), propuesta por Bill Clinton en 1994. Ese año había entrado en vigor el Tratado entre EE.UU., México y Canadá y el ALCA suponía extender el acuerdo al resto del hemisferio occidental. El proyecto quedó enterrado en 2005, ante la proliferación de regímenes 'bolivarianos'. Con todo, el contacto económico entre los vecinos del continente ha ido incrementando. En la actualidad, de acuerdo con el BID, entre los países latinoamericanos (individualmente o como parte de entidades subregionales) existen 33 acuerdos preferenciales de comercio que cubren más del 80% de los productos y dan cuenta de aproximadamente el 85% del valor del comercio interregional. Además, a medida que se ha ido avanzando en el calendario de reducción de tarifas, hoy los aranceles aduaneras se aplican a menos del 10% del comercio interregional. Esta situación debería facilitar dar el salto a un TLC-ALC, como defiende el BID. Si la creación de acuerdos subregionales permitieron incrementar el comercio entre los específicos países en un 64% de promedio (los pactos norte-sur fueron más efectivos que los sur-sur), un acuerdo que cubriera a toda América Latina y el Caribe (ALC) supondría hoy un incremento extra del comercio interregional del 3,5% de promedio (11.300 millones adicionales). Según el BID, ante una guerra comercial que pueda estallar internacionalmente ?ahí están los roces entre EE.UU. y China?, «un TLC panregional mitigaría los efectos negativos sobre las exportaciones de ALC en hasta un 40%». La orientación ideológica de los países latinoamericanos, sin embargo, hace difícil la convergencia, lo que obstaculiza cualquier proceso de integración, aunque este se limite al ámbito económico. Dado el contexto político regional, no parece que el triunfo de López Obrador vaya a facilitar el camino.
25-06-2018 | Fuente: abc.es
Los sindicatos paralizan el país en su tercera huelga contra Macri
«El paro no contribuye a nada. No suma». La frase pertenece al presidente Mauricio Macri y la pronunció frente a la huelga general, convocada por la CGT (Confederación General del Trabajo), que convirtió el lunes de Buenos Aires y buena parte de Argentina en un domingo cualquiera. Más de 25 cortes de acceso a las principales ciudades, el transporte público sin funcionar y bancos, colegios, puertos y aeropuertos cerrados garantizaron el éxito del tercer paro en tres años de Gobierno de la coalición Cambiemos. En el Obelisco, punto neurálgico de la capital, poco antes del mediodía ya se habían concentrado trabajadores y representantes de organizaciones políticas y hasta algunas en defensa de la despenalización del aborto (pendiente de ratificación en el Senado). Con el transcurrir de las horas la multitud iría en aumento y los puestos de «choripan» (bollo preñado o relleno de chorizo), hamburguesas y bocadillos (a un dólar y medio) calmarían el estómago y ayudarían a pasar el frío del invierno austral. Disgustados con una huelga general que significa la pérdida de unos mil millones de dólares, ministros como Jorge Triaca insistieron en tender la mano al diálogo. Triaca advirtió que buscan «debilitar al Gobierno» y «generar inestabilidad». Carlos Acuña, del triunvirato que dirige la CGT, respondió: «Claro que los paros no solucionan. Lo que soluciona los problemas de la gente son las respuestas del Gobierno que el Gobierno no les da». Otro dirigente sindical, Juan Carlos Smith, celebró «el nivel de acatamiento». Tal vez, añadió, «el más importante de los últimos años, debido a la situación de agravamiento de la economía y lo que esto significa para el pueblo trabajador». En cuanto a los flamantes cambios de la pasada semana de varios ministros del Ejecutivo, del ámbito financiero y económico, el sindicalista histórico se mostró moderadamente satisfecho con la designación de Dante Sica al frente de Producción. «Es un hombre que tiene una mirada de la industria más aguda que el resto», pero, añadió, «el plan económico es el que mueve todo el cuadrilátero en el que se mueve la gestión».
25-06-2018 | Fuente: abc.es
Tercera huelga general del Gobierno de Macri
Argentina amanecerá desierta este lunes. La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó una huelga general (la tercera) como gesto de rechazó a la política económica del Presidente del Gobierno, Mauricio Macri. El éxito del paro está garantizado con la adhesión de los sindicatos de camioneros y transporte. Héctor Daer, miembro del triunvirato que conduce la CGT, justificó la medida porque, «los datos económicos y de empleo, los que tienen que ver con todo lo que afecta a los sectores más vulnerables, cada vez son más alarmantes». El Ejecutivo intentó, sin éxito, que las organizaciones sindicales desistieran de paralizar el país justo cuando Argentina comienza a recibir fondos frescos del FMI. El principal organismo financiero del mundo le concedió una línea de crédito de 50 mil millones de dólares (unos 42.000 millones de euros) y desembolsó ya 15 quince mil. La mayor central sindical de Argentina advirtió que no habrá trenes, metro, autouses de líneas ni taxis. Los vuelos nacionales estarán suspendidos y los internacionales con severos problemas para operar. En la misma línea, la actividad marítima en los puertos de Argentina queda suspendida y las gasolineras echarán el cierre. Como es habitual en estas convocatorias los piquetes se encargarán de interrumpir los accesos a Buenos Aires. Partidos y grupos de izquierda aprovecharon la coyuntura para convocar concentraciones y que el paro «no sea dominguero». El Obelisco, emblema de la capital argentina será el centro de reunión. Los movimientossociales, en abierto enfrentamiento con Mauricio Macri, desde el mismo día de su investidura, anunciaron a su vez protestas callejeras con la promesa de extenderlas durante el mes de julio. La Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP) repudió el acuerdo con el FMI y anunció: «Nos unimos al paro de la CGT para luchar en la unidad por los derechos de los trabajadores y las trabajadoras (sic) de todo el país». El titular de la organización, Esteban Castro, fue el autor de, posiblemente, las declaraciones más surrealistas de estos años: «El acuerdo con el FMI abre la puerta a un posible genocidio». Dicho esto, añadió «nuestras compañeras y compañeros están dando una enorme pelea para poder comer». Su organización exige aumentos salariales y subvenciones más cuantiosas en las ayudas por hijos y el resto de los «planes sociales» que distribuye el Gobierno. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, observó, «la huelga no sirve para nada porque no arregla los problemas de los argentinos» y tendió la mano al sincialismo para sentar a negociar, «el mismo día, al día siguiente, mañana mismo» para ver «cómo resolvemos el problema». El problema más grave que afecta al bolsillo de los ciudadanos es un clásico en la historia de Argentina: la inflación que, para diciembre, está previsto que alcance el 30 por ciento.
17-06-2018 | Fuente: abc.es
Macri ajusta su Gabinete económico y cesa a los ministros de Producción y Energía
Mauricio Macri dio un paso más en la remodelación de su Gabinete económico y destituyó a los ministros de Producción y Energía. Las Carteras de Franciscos Cabrera y Juan José, Aranguren, pasan, respectivamente, a manos del economista Dante Sica y el ingeniero Javier Iguacel. La crisis y las turbulencias cambiarias que sufre Argentina desde hace dos meses, sumado al rescate «preventivo» del FMI, lograron convencer al presidente de Argentina de que había llegado el momento de renovar, al menos, parte de su Gabinete. Desde distintos sectores le pedían un cambio de nombres y de rumbo pero Macri, poco amigo de responder frente a las presiones, dilató hasta esta semana los remplazos. El primer nombre de peso en caer fuer el del presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger reemplazado por Luis Caputo, ex ministró de Finanzas y hombre del círculo íntimo de Mauricio Macri. En simultáneo, Nicolás Caputo, ministro de Economía absorbió la Cartera de Finanzas. Los cambios de nombres, previsiblemente, irán acompañados con un plan más ambicioso para equilibrar las cuentas públicas, tratar de bajar una inflación prevista para diciembre en torno al 30 por ciento y, posiblemente, lo más importante, recuperar la confianza en los mercados y los argentinos.
08-06-2018 | Fuente: abc.es
El FMI insufla un balón de óxigeno de largo aliento a Argentina
El Gobierno de Mauricio Macri superó todas las expectativas y logró una linea de crédito del FMI de 50.000 millones de dólares (unos 42.000 millones de euros), en tres años. De este modo, Argentina despeja cualquier posible fantasma de cesación de pagos y dispone de liquidez suficiente para frenar nuevas «corridas» cambiarias. El ministro de Economía, Nicolás Dujovne, y el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger, hicieron el anuncio. El 20 de junio es la fecha estimada de acceso a la primera partida de los fondos. Se trataría de un 30 por ciento del monto total (unos 15 mil millones de dólares). «El resto ?anunció Dujovne? estará disponible según las necesidades». Argentina respiró hondo al conocer los detalles de un rescate preventivo del FMI que supone, a efectos reales, un cambio de política económica. Una de las novedades de este acuerdo, concretado en tiempo récord, es que los fondos no irán directos al Banco Central sino a las arcas del Tesoro. Esto es, que será el Ejecutivo el que dispondrá cómo, cuándo y cómo utilizará ese parachoques frente a escenarios de turbulencias como los registrados el pasado mes de mayo. Esta inyección o sobre dosis de financiamiento del FMI no significa que Argentina tenga que «gastar» todo. El recurso es con carácter preventivo y el acceso se hará en función de las necesidades. Entre éstas, recuperar el equilibrio fiscal, bajar la inflación y empezar a barrer las Lebac, Letras del Banco Central que se renuevan mensualmente a tasas incluso superiores al 40 por ciento. El Fondo permite cierta flexibilidad en el acuerdo en función de las necesidades sociales. Terror a los ajustes El terror a un ajuste brutal a cambio de financiamiento por parte del FMI se quedó reducido a exigencias razonables como la obligada reducción del deficit y, en palabras de Sturzenegger, el fin «de la maquinita», un invento argentino para referirse a la emisión monetaria descontrolada. El plan de infraestructuras y desarrollo de obras públicas, una de las grandes apuestas de Macri, se verá afectado con los recortes así como las provincias. Los gobernadores podrían generar tensiones o roces con el Gobierno pero será el próximo año cuando se pongan las cartas sobre la mesa de las elecciones presidenciales. La idea de poner «palos en la rueda» al acuerdo y tratar de que pase el filtro del Congreso donde la coalición de Gobierno no tiene mayoría parece no tener futuro. El Ejecutivo de Macri tiene como fecha límite el 2021 para transformar el déficit en superavit, de forma paulatina. Un gran acuerdo, según Macri El rescate del FMI equivale al 10 por ciento del PIB argentino y supone un espaldarazo de la comunidad internacional, convencida de que Argentina tiene que salir adelante. Macri escenificará este acuerdo con la directora gerente del FMI, en la cumbre del G-7 de Canadá este fin de semana. El presidente, que evitó emitir un mensaje a la Nación, posiblemente para restarle gravedad al asunto pese al acierto, dijo en un encuentro con la prensa acreditada en Casa Rosada: «Va a ser un gran acuerdo para los argentinos, para ayudar a la gente. Va a generar más oportunidades de desarrollo, ayudará a fortalecer el desarrollo y la creación de empleo». Christine Lagarde, en un comunicado matizó: «Si las condiciones sociales empeoran, la economía se desacelera o el desempleo sube más rápido de lo previsto actualmente, existen disposiones para incrementar más la asignación presupuestaria dedicada a las prioridades sociales». La observación de Lagarde tiene en cuenta el contexto y malestar social que genera la mención de las siglas que dirige y los efectos que podría tener apretar más el cinturón en una sociedad que tiene un índice de pobreza en torno al 28 por ciento. Éste punto es la asignatura pendiente que difícilmente podrá aprobar Macri cuando termine su mandato y la vara con la que pidió que midieran su gestión.
08-06-2018 | Fuente: elpais.com
Argentina acuerda un rescate con el FMI de 50.000 millones de dólares
El Gobierno de Mauricio Macri se compromete a alcanzar el equilibrio fiscal en 2020
31-05-2018 | Fuente: as.com
Macri despidió a la Selección
El presidente argentino, Mauricio Macri, despidió hoy a la selección de fútbol que viajará hacia Barcelona para continuar sus entrenamientos para el Mundial de Rusia 2018.
25-05-2018 | Fuente: abc.es
Cristina Kirchner tilda a Macri de «traidor a la patria» tras haber pedido un crédito al FMI
Parecía que estaba ausente pero sólo esperaba su turno. La expresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, una vez que el temporal de la crisis cambiaria amainó, saltó a la arena mediática con un extenso texto de censura contra el presidente Mauricio Macri. «Traición a la patria» es la figura que, a su modo, le adjudica por pedir un crédito al Fondo Monetario Internacional. Ironía kirchnerista, ese delito es el mismo que la justicia le atribuye a ella por su papel de presunta cabecilla y encubridora de los responsables del atentado terrorista a las sedes de la AMIA y la DAIA. El 25 de mayo, aniversario de investidura en el 2003 de Néstor Kirchner y fiesta nacional en Argentina (se conmemora la Revolución que da pie a la independencia de España), fue la fecha elegida por la viuda de Kirchner para arremeter contra Macri. En algo parecido a un ensayo, se refiere a «la catástrofe financiera y cambiaria» argentina que, a su juicio, adquiere, «ribetes de tragedia» por, «volver al FMI a pedir préstamos». Tras asegurar que «el discurso de la pesada herencia fue una verdadera mentira», en alusión a su propio legado, la expresidenta con más procesamientos y embargos de la historia, considera: «Es esencial entender el verdadero rol del FMI como prestamista de última instancia que, cuando lo hace, impone programas económicos de ajuste bajo el eufemismo de condicionalidades, que impactan negativamente en el desarrollo económico y social de los países». De acuerdo a su particular repaso e interpretación de la historia asevera: «No se conoce un sólo país en el mundo que haya aplicado programas de este organismo y que haya mejorado su situación económica y social. Por el contrario, el resultado ha sido siempre marcadamente negativo». Verdad con matices, Fernández observa, «hasta la actualidad, los únicos dos ciclos de gobierno que nunca sometieron sus políticas al FMI fueron los gobiernos del General Perón (Juan Domingo) y y los de Néstor y Cristina Kirchner». En el caso de su difunto marido, decidió saldar la deuda, de casi diez mil millones de dólares, con el FMI para evitar que el organismo fiscalizara las cuentas. En simultáneo, se endeudó con la Venezuela de Chávez a tasas del 16 por ciento, un interés sin precedente que perjudicó notablemente las finanzas del país. Cristina Fernández insiste en identificar la coalición de Gobierno de Macri con la fracasada Alianza de Fernando De la Rúa y defiende su legado del siguiente modo: «Raya en lo ridículo y viola el más elemental sentido común, pretender que un país que estaba fundido logre obtener más de 100.000 millones de dólares de los mercados internacionales», escribe. La expresidenta dejó Argentina aislada del mundo y técnicamente, en cesación de pagos. En su línea de intentar explicar la historia, se refiere a la caída de Lehman Brother y la crisis de EE. UU y le pregunta al Gobierno: «Del actual contexto internacional, ¿ignoran? que el proteccionismo comercial de las grandes potencias ha recrudecido, con inusitada fuerza, después de la crisis global del 2008 y ya ni siquiera se preocupan en disimularlo». A renglón seguido, la actual senadora, se venga de su sucesor, el mismo al que se negó a entregar la banda presidencia y el bastón de mando y le manda el mensaje que la justicia le remitió a ella: «Los signos de interrogación obedecen al beneficio de la duda, ya que de lo contrario no serían ignorantes, sino cínicos o, lo que es peor aún, traidores a la Patria».
17-05-2018 | Fuente: abc.es
Tras la tempestad del dólar llega la lucha de los piquetes en Argentina
Superado con nota el «supermartes», como se bautizo el día de vencimiento del equivalente a unos 21.000 millones de euros en Lebac (Letras del Banco Central), la calle se animó a recuperar, sin grandes multitudes, el pulso desafiante al Gobierno. Piqueteros, algunas agrupaciones sindicales minoritarias y dirigentes de organizaciones sociales, que viven de los subsidios del Estado desde principios de siglo, desplegaron su estrategia de cortes de calle, manifestaciones y acampadas en Buenos Aires. Expertos en este trabajo, el único que muchos jóvenes han visto desempeñar en sus familias desde su nacimiento, protestaban por el alza de tarifas de servicios público, el acuerdo con el FMI (sin conocerse los detalles y sin firmar) y las dificultades que atraviesan los trabajadores de una avícola histórica, la vieja Cresta Roja. El caso puntual de Cresta Roja, empresa expoliada, pasada de mano en mano y en proceso de recuperación, se arrastra desde hace tiempo. Pueblitos enteros de la provincia de Buenos Aires viven gracias a todo lo que genera la avícola que, recientemente, logró el acuerdo con la nueva patronal y los sindicatos. Aún así -y con la política de telón de fondo-, el gremio de la alimentación insiste en las protestas callejeras y hasta trata de impedir a los empleados que, como el miércoles, ingresaran libremente en las instalaciones. Subsidios Salvo este caso de Cresta Roja, el resto de las protestas, con corte a accesos como a la autopista 25 de mayo y hasta tiendas de campañas en la avenida 9 de julio (equivalente a la Castellana en Madrid), atacaban el acuerdo con el FMI y pedían la reatroactividad de las tarifas de servicios públicos. La copiosa lluvia disolvió este jueves a los grupos que armaban ollas populares frente al Obelisco. Ironías de la historia, se trata de los que, en rigor, menos padecen los aumentos ya que se benefician de subsidios que la clase media ve pasar de lejos. Comparadas con las movilizaciones a las que Argentina está acostumbrada, lo sucedió el miércoles y hoy es apenas un gesto. El presidente Mauricio Macri puede decir que salió airoso tras dos semanas de incertidumbre y el resto de Argentina puede advertir que reaccionó, contra reloj pero a tiempo. «No hay una situación comparable de crisis», reiteró para tranquilar a los que todavía tienen dudas, en la primera rueda de prensa tras los vaivenes del dólar (depreciado más del 20 por ciento). En la misma intervención, el presidente, como hicieran sus ministros antes, reconoció que las metas de la inflación habían sido demasiado optimistas. Dicho esto, amplió la autocrítica y defendió la independencia extraviada del Banco Central, al observar. «Hemos tenido problemas de coordinación entre el gabinete económico y el Banco Central. Esa coordinación debe ser sin vulnerar la independencia del Banco Central». Macri, pese al discurso de que todo sigue igual en el Gobierno y en el modelo, dio giro en los últimos días en dirección al diálogo político original, dentro y fuera de su coalición con la que, por cierto, no tiene mayoría en ninguna Cámara. El Presidente recuperó dos políticos de raza, Emilio Monzó, titular del Congreso y conocido por su muñeza política (es de los peronistas del Gobierno) y Rogelio Frigerio, el Ministro que volvió a salir en la foto y hace de puente con las provincias. Sin el apoyo del peronismo y de los caudillos peronistas Macri dificílmente podrá dar un paso en dirección al inevitable ajuste que se avecina para bajar el déficit. Dicho en sus palabras: «Hablé con gobernadores de distintos espacios y senadores y los convoqué a todos a sentarnos alrededor de una mesa y hacer un gran acuerdo para equilibrar, algo que la Argentina no logra hacer desde hace más de 70 años».
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