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Noticias de matteo renzi

06-09-2018 | Fuente: abc.es
Un tribunal de Génova ordena secuestrar 49 millones de euros a la Liga
La Liga del vicepresidente del gobierno y ministro del Interior, Matteo Salvini, sufre un varapalo judicial. Un tribunal de Génova ha decidido el secuestro de los fondos de la Liga por una estafa que ocasionó daños al Estado por valor de 49 millones de euros. La Liga obtuvo esa cantidad con reembolsos electorales desde el 2008 al 2010 falseando sus balances. Por ese delito fueron condenados en julio 2017 el entonces líder de la Liga Norte, Umberto Bossi, el extesorero Francesco Belsito y tres exrevisores de las cuentas. Por el momento, los fondos secuestrados son unos 3 millones de euros, y en las cajas del partido hay poco más de 5 millones de euros. Para los jueces, el secuestro de dinero de la Liga debe llegar a los 49 millones de euros, donde quiere que los mantenga tanto los presentes como los futuro, por lo cual se deben revisar todas las cuentas corrientes bancarias, cartillas y depósitos que hagan referencia a la Liga. La semana pasada, Giancarlo Giorgettiel, subsecretario de la Presidencia, en la práctica coordinador de las tareas de gobierno y brazo derecho de Matteo Salvini, hizo una sorprendente declaración: «Si el tribunal de Génova nos condena, el 6 de septiembre la Liga cierra. Si se decide que todos los futuros ingresos deben ser secuestrados, es evidente que nosotros como partido no podremos existir», comentó Giorgetti en televisión. Se especuló entonces que la Liga podría cambiar de nombre, para poner así un límite al futuro secuestro del dinero a la Liga. Pero Matteo Salvini ha desmentido esa hipótesis: «No hacemos política en base a las sentencias. Nuestro nombre no se toca». Dificultades para la Liga Los abogados de la Liga podrían ahora impugnar la decisión del tribunal de Génova y recurrir al Tribunal Supremo. Mientras, el líder liguista intenta quitar importancia a la sentencia: «Es un asunto del pasado, estoy tranquilo. Los abogados tomarán una decisión. Si nos quieren quitar todo, que lo hagan. Los italianos están con nosotros», ha dicho Salvini al conocer la sentencia. A pesar de la aparente tranquilidad del líder de la Liga, la decisión del Tribunal de Génova puede acarrear serias dificultades de financiación a la Liga, partido que según las encuestas sería hoy el primero del país, con un 32 por 100 en intención de voto. El primer ministro, Giuseppe Conte, ha reconocido que la sentencia tendrá repercusiones para el partido: «Es una medida que creará dificultades a la Liga», ha dicho Conte, pero ha descartado que tenga influencia directa en el ejecutivo: «Considero que no habrá repercusiones en el gobierno». Salvini ha recibido solidaridad de algunos políticos, sobre todo en la derecha. En cambio, lo ataca el Partido Democrático (PD) subrayando que se trata de una «batalla por la legalidad»: «Eran dineros de los ciudadanos y deben ser restituidos». En el reciente pasado, diversos líderes de la izquierda, como el exprimer ministro Matteo Renzi, han evocado la célebre frase de Umberto Bossi: «Roma ladrona», para destacar ahora el «robo» de la Liga y exigir la devolución de ese dinero obtenido ilegalmente. La Liga ha recibido ataques en ocasiones por falta de transparencia en sus cuentas. Se llegó a decir incluso que recibía dinero del presidente ruso, Vladimir Putin, con quien el líder de la Liga mantiene excelentes relaciones. Pero Matteo Salvini desmintió esa financiación.
06-09-2018 | Fuente: abc.es
Un tribunal de Génova ordena embargar 49 millones de euros a la Liga
La Liga del vicepresidente del gobierno y ministro del Interior, Matteo Salvini, sufre un varapalo judicial. Un tribunal de Génova ha decidido el embargo de los fondos de la Liga por una estafa que ocasionó daños al Estado por valor de 49 millones de euros. La Liga obtuvo esa cantidad con reembolsos electorales desde el 2008 al 2010 falseando sus balances. Por ese delito fueron condenados en julio 2017 el entonces líder de la Liga Norte, Umberto Bossi, el extesorero Francesco Belsito y tres exrevisores de las cuentas. Por el momento, los fondos embargados son unos 3 millones de euros, y en las cajas del partido hay poco más de 5 millones de euros. Para los jueces, el secuestro de dinero de la Liga debe llegar a los 49 millones de euros, donde quiere que los mantenga tanto los presentes como los futuro, por lo cual se deben revisar todas las cuentas corrientes bancarias, cartillas y depósitos que hagan referencia a la Liga. La semana pasada, Giancarlo Giorgettiel, subsecretario de la Presidencia, en la práctica coordinador de las tareas de gobierno y brazo derecho de Matteo Salvini, hizo una sorprendente declaración: «Si el tribunal de Génova nos condena, el 6 de septiembre la Liga cierra. Si se decide que todos los futuros ingresos deben ser secuestrados, es evidente que nosotros como partido no podremos existir», comentó Giorgetti en televisión. Se especuló entonces que la Liga podría cambiar de nombre, para poner así un límite al futuro embargo del dinero a la Liga. Pero Matteo Salvini ha desmentido esa hipótesis: «No hacemos política en base a las sentencias. Nuestro nombre no se toca». Dificultades para la Liga Los abogados de la Liga podrían ahora impugnar la decisión del tribunal de Génova y recurrir al Tribunal Supremo. Mientras, el líder liguista intenta quitar importancia a la sentencia: «Es un asunto del pasado, estoy tranquilo. Los abogados tomarán una decisión. Si nos quieren quitar todo, que lo hagan. Los italianos están con nosotros», ha dicho Salvini al conocer la sentencia. A pesar de la aparente tranquilidad del líder de la Liga, la decisión del Tribunal de Génova puede acarrear serias dificultades de financiación a la Liga, partido que según las encuestas sería hoy el primero del país, con un 32 por 100 en intención de voto. El primer ministro, Giuseppe Conte, ha reconocido que la sentencia tendrá repercusiones para el partido: «Es una medida que creará dificultades a la Liga», ha dicho Conte, pero ha descartado que tenga influencia directa en el ejecutivo: «Considero que no habrá repercusiones en el gobierno». Salvini ha recibido solidaridad de algunos políticos, sobre todo en la derecha. En cambio, lo ataca el Partido Democrático (PD) subrayando que se trata de una «batalla por la legalidad»: «Eran dineros de los ciudadanos y deben ser restituidos». En el reciente pasado, diversos líderes de la izquierda, como el exprimer ministro Matteo Renzi, han evocado la célebre frase de Umberto Bossi: «Roma ladrona», para destacar ahora el «robo» de la Liga y exigir la devolución de ese dinero obtenido ilegalmente. La Liga ha recibido ataques en ocasiones por falta de transparencia en sus cuentas. Se llegó a decir incluso que recibía dinero del presidente ruso, Vladimir Putin, con quien el líder de la Liga mantiene excelentes relaciones. Pero Matteo Salvini desmintió esa financiación.
31-07-2018 | Fuente: abc.es
Los asaltos racistas en Italia llegan a una atleta de élite
Crea cierta alarma la agresión sufrida por la atleta italiana Daisy Osakue cuando se dirigía a su casa de Moncalieri, una ciudad de 55.000 habitantes en la provincia de Turín. Desde un coche en marcha, en torno a la 1.30 horas de la madrugada, dos hombres le lanzaron huevos dañándole un ojo. La atleta, nacida en Turín de padres nigerianos y promesa italiana en el lanzamiento de disco, ha tenido que ser operada de una lesión en la córnea, que podría poner en riesgo su participación en los Europeos de atletismo de Berlín, el 6 de agosto. Se sospecha que se ha tratado de un acto de racismo, teniendo en cuenta el clima que se está viviendo en Italia en algunos sectores de la extrema derecha contra los inmigrantes. Los carabineros intentan mostrar cautela, excluyendo que la motivación sea racista. Los investigadores explican que hace algunos días el mismo coche había sido señalada por episodios análogos de lanzamiento de huevos a peatones. Pero al tratarse del enésimo caso grave que se produce en las últimas semanas muchos piensan que se trata de racismo. Así lo cree la propia atleta, que, con una llamativa venda en el ojo izquierdo, ha declarado: «Ha sido un ataque estúpido y gratuito. Un ataque racista. Me gustaría hablar con esos jóvenes, comprender por qué han hecho semejante cosa. No querían agredirme a mi como Daisy, sino que deseaban atacarme como chica negra. En esa zona hay varias prostitutas, me habrán confundido con una de ellas. Ya me había sucedido el ser víctima de episodios de racismo, pero solo verbales. Pero cuando de la palabra se pasa a los hechos significa que se ha superado otro muro». Después de la agresión, la foto de la joven con un ojo cerrado y en lágrimas fue publicada en Instagram por Luca Paladini, un activista de derechos del colectivo LGTB (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales). Al poco se convirtió en viral, dando paso a un abierto enfrentamiento político sobre los numerosos episodios de violencia contra personas extranjeras o negras que se han sucedido en Italia en los últimos meses, y con mayor continuidad en las últimas semanas. El ex primer ministro, Matteo Renzi, se expresó con gran indignación, hablando de situación de emergencia: «Los ataques contra personas de distinto color de piel son una emergencia. Esto es ya una evidencia que ninguno puede negar, sobre todo si se sienta en el gobierno de Italia». «Invención de la izquierda» El vicepresidente del gobierno y ministro del Interior, Matteo Salvini, ha respondido con cierto desprecio a Renzi, mostrando su línea dura contra la inmigración: «¿Alerta racismo en Italia? No digamos tonterías. Recuerdo que solo en los últimos tres días, en medio del silencio general, la policía ha detenido a 95 inmigrantes, mientras otros 414 han sido denunciados». Salvini termina, como siempre, echando las culpas a la izquierda de la situación: «Toda agresión va castigada y condenada, pero ciertamente la inmigración de masas permitida por la izquierda en los últimos años no ha ayudado». Hoy en amplios sectores, en la derecha y en la izquierda, se critica la política migratoria que realizó el Gobierno Renzi, pero no es menos cierto que el ministro del Interior Salvini suele calentar casi a diario el clima xenófobo, con el riesgo que ello comporta. De hecho, cada día es más fuerte el debate sobre el racismo en Italia. Los periódicos y comentaristas más serios destacan hoy que el peligro del racismo en Italia existe y que no es, como dice Matteo Salvini, «una invención de la izquierda». El líder de la Liga reduce todo a casos aislados: «Acusar de racismo a todos los italianos y al gobierno, después de algunos episodios limitados, es una locura. Recuerdo que los delitos cometidos cada día en Italia por inmigrantes son unos 700, casi una tercera parte del total. Esta es la única alarma real contra la que yo como ministro estoy combatiendo». Salvini se está viendo beneficiado del clima contra la inmigración que crece en el país. Las encuestas le dan alrededor de un 30 % en intención de voto, muy por encima del 17,5 % que obtuvo en las pasadas elecciones del 4 de marzo. Pero, al mismo tiempo, Salvini sigue recibiendo muchas críticas por su radical y agresiva política. Por ejemplo, se le echa en cara que considere un simple delito lo ocurrido hace un par de días en Partinico (Palermo), donde un grupo de jóvenes propinó una paliza a un joven senegalés de 19 años, que servía como camarero en un bar, al tiempo que le gritaban: «Vete de aquí, sucio negro». Es decir, a Salvini se le dice desde muchos sectores del país que no se puede cerrar los ojos o infravalorar el hecho de que se dispare desde un balón a una niña gitana de 13 años o a un obrero de color que trabaja sobre un andamio. Cansado de este tipo de críticas, el líder de la Liga ha publicado en Twitter una frase que ha levantado gran escándalo: «Tantos enemigos, tanto honor». Se trata de una conocida frase que formó parte del armamento verbal del dictador Benito Mussolini. Pocos dudan de la existencia de una espiral racista en Italia. Y lo que es peor: aumenta el número de quienes creen que puede usar la violencia contra quien le ocasione molestias. Es un debate que domina también buena parte de la actualidad. De ello se lamentan sobre todo los empresarios, porque consideran que ese debate le sirve al gobierno como cortina para cubrir su incapacidad a la hora de afrontar otros problemas graves del país, como el crecimiento y el trabajo, entre otros muchos.
28-06-2018 | Fuente: abc.es
La alianza de partidos europeos que prepara el presidente francés, Emmanuel Macron, romperá con las tradicionales familias políticas europeas. Está decidido a trasladar la transversalidad de su partido, La República en Marcha, a las elecciones al Parlamento Europeo. De momento ya ha sumado a Ciudadanos a su causa, y están avanzadas las negociaciones con el socialdemócrata Partido Democrático del ex primer ministro italiano Matteo Renzi. Los socialdemócratas, actual segundo grupo en número de escaños en la Eurocámara, podrían ser los más perjudicados en las europeas de 2019 por el movimiento de En Marcha, unido al auge de los populismos. Además de la debacle general del socialismo en todos los parlamentos nacionales, habría que sumar la fagotización del partido de Macron de los votos de los socialistas franceses. Y, por si fuera poco, podrían perder al Partido Democrático, la marca de los socialistas italianos, en negociaciones para confluir en la marca que prepara el partido del presidente francés. El movimiento transversal de Macron también absorberá partidos de otros grupos. Ciudadanos actualmente forma parte del grupo liberal en el Parlamento de Estrasburgo, al que En Marcha ya ha anunciado que no pretende sumarse. Hasta las próximas elecciones europeas, en mayo de 2019, el partido de Albert Rivera no abandonará a sus socios de la Alianza de los Demócratas y Liberales por Europa, el cuarto grupo en número de escaños. Allí se sientan junto a partidos afines europeos, como el partido liberal alemán o el británico. Macron y Rivera - ABC En el grupo liberal europeo, sin embargo, Cs también comparte hoy espacio con unos socios improbables en el terreno nacional. Allí están los nacionalistas vascos del PNV y los independentistas catalanes del PDCat. El partido atrapalotodo de Macron no las descarta para su plataforma europea, a pesar de que el presidente francés se ha mostrado muy crítico con los movimientos independentistas. Nacionalistas repartidos La ubicación de los partidos independentistas, nacionalistas y regionalistas es un puzle en el Parlamento Europeo, muy repartidos en los diferentes grupos. A pesar del nexo común del nacionalismo, solo una minoría de ellos forma parte del grupo más netamente nacionalista, Europa de las Naciones y las Libertades (ENF), también marcado por su populismo y eurofobia. Allí están alojados los diputados del ultraderechista Frente Nacional francés de Marine Le Pen, ahora renombrado Reagrupación Nacional. También los anti europeístas italianos de La Liga de Matteo Salvini, y los no menos extremistas holandeses del PVV de Geert Wilders. En ese grupo de partidos nacionalistas no están, sin embargo, los ultraderechistas de Alternativa por Alemania, metidos en otro de marcado carácter populista, Europa de la Libertad. Allí comparten espacio con los británicos de UKIP, los promotores del «Brexit». Los populistas italianos del Movimiento 5 Estrellas siguen en este grupo, a pesar de su intento de abandonarlo y sumarse al liberal, que los rechazó por no encontrar afinidad política con ellos. El partido de Beppe Grillo, pese a haber realizado el año pasado ese movimiento de distanciamiento de los euroescépticos, no ha tenido problemas en aliarse con La Liga para gobernar Italia. El grupo de los ecologistas en la Eurocámara también recoge a numerosos partidos independentistas, nacionalistas o regionalistas. Allí están los catalanes de ERC y los gallegos del BNG. También está el Partido Nacional Escocés y el Partido de Gales. Los nacionalistas irlandeses del Sinn Féin forman parte de otro grupo, el situado más a la izquierda ideológica de la cámara, donde también habitán Podemos e Izquierda Unida. Ni demócrata-cristianos ni socialdemócratas, los principales grupos de la Eurocámara, tienen entre sus filas partidos nacionalistas. Los demócrata-cristianos, donde se alojan el PP, la CDU de Angela Merkel o Forza Italia de Silvio Berlusconi, son el grupo mayoritario. Los conservadores británicos no están ubicados junto a ellos, sino en el grupo de los conservadores, el tercero en tamaño en Estrasburgo. Ellos sí tienen separatismo dentro: los nacionalistas flamencos, que tanto han apoyado al expresidente catalán Carles Puigdemont durante su huida en Bélgica. Eurófobos y ultraderechistas a favor de la independencia de Cataluña El independentismo catalán ha recibido su apoyo en Europa de partidos euroescépticos y ultraderechistas. Matteo Salvini ha mostrado su entusiasmo con el proceso independentista catalán. La Liga, ahora en el Gobierno, nació como un partido que pretendía separar al rico norte de Italia del resto del país. El ultraderechista holandés Wilders también ha manifestado su simpatía. No así Le Pen, contraria a un proceso catalán que podría amenazar con extenderse a parte del sureste de Francia. El UKIP también ha hecho público su apoyo al independentismo catalán. El Partido Nacional Escocés, por su parte, siempre ha mantenido distancia para evitar el paralelismo con su causa, que no consideran equiparable. Están a favor de un proceso democrático pero siempre negociado. El Partido de Gales sí se ha manifestado a favor de los independentistas catalanes, al igual que el Sinn Féin irlandés. Los ultraderechistas de Alternativa por Alemania no apoyan formalmente el «procés» aunque sus dirigentes han realizado declaraciones en favor suyo y, especialmente, en defensa del expresidente catalán Carles Puigdemont, huido de la justicia española en Berlín. En Alemania, Die Linke (La Izquierda) sí se ha mostrado explícitamente a favor del «derecho a decidir» y de Puigdemont. El partido europeo que más se ha significado con el expresidente fugado han sido los nacionalistas flamencos, que le han dado cobijo político durante su periodo en Bruselas.
13-06-2018 | Fuente: abc.es
Los socialdemócratas alemanes bajan del 10% en las encuestas
Inmersos en una nueva gran coalición con Merkel, los socialdemócratas alemanes ven como su perfil político sigue desdibujándose y corren incluso el peligro de desaparecer de la primera liga de la política alemana. Una encuesta Insa realizada en el primero de los Bundesländer, Sajonia, muestra que solamente el 9% de los votantes sigue optando por el SPD. En esa misma encuesta, el partido más radical de izquierda, Die Linke, obtiene el 19% mientras que el partido anti europeo y anti extranjeros Alternativa para Alemania (AfD) se hace con el 24%. El descalabro para el SPD es evidente y se traslada incluso al bastión irrefutable de Bremen, donde ha sido sobrepasado por la CDU de Merkel, que obtiene el 24% frente al 22% del SPD. Si hoy hubiera elecciones en toda Alemania, sondeos afines como el de Forsa calculan que el solo 18% de los votos serían para el SPD, quedando incluso en tercer puesto y también por detrás de Die Linke, con el 20%, mientras que Merkel sigue anclada en el 32%. La legislatura no hecho más que empezar y los síntomas son ya de situación difícilmente recuperable. La escisión no declarada entre quienes dentro del partido no querían la gran coalición y entre quienes terminaron imponiéndola ha llevado a la formación política a una guerra interna que bloquea su actividad política. Dentro del gobierno, apenas presentan diferencias decisivas con las políticas de la canciller Merkel, mientras que a iniciativa propia solo lograr trasladar a la opinión pública cuestiones de tan poco alcance como la de la pornografía femenina. En el congreso estatal del pasado fin de semana, el partido dio luz verde a la financiación y apoyo público del cine pornográfico igualitario, una medida con la que se pretende mejorar la educación sexual y concienciar a la ciudadanía sobre la desigualdad de género con la que la directiva pretende presentar una concesión a los Jusos, las juventudes que tan férreamente se opusieron a la gran coalición y que habían propuesto financiar las películas eróticas feministas, un género incipiente en el que por lo visto se respeta la imagen de la mujer delante y detrás de la cámara, de forma que la igualdad de sexos está presente tanto en los actos sexuales explícitos del metraje como en unas condiciones laborales y de producción más justas e igualitarias. Dentro del partido, todas las esperanzas están puestas en su nueva presidenta, Andrea Nahles, sin duda la única figura del partido capaz de aunar voluntades, pero la causa última del problema es vista en el conjunto de Europa. Fuentes internas del SPD apuntan que la dimisión del ex primer ministro italiano, Matteo Renzi, tras la debacle del gubernamental Partido Demócrata (PD) en las elecciones italianas, ahonda en la crisis que la socialdemocracia europea comenzó a sufrir hace ya casi una década y de la que el SPD alemán es una víctima más. Si a finales de los 90 ganaba elecciones con un 40 % de los apoyos y 20 millones de votos, el declive ha llevado a la formación política a batir reiteradamente sus propios récords a la baja hasta las elecciones de 2017, en las que obtuvo menos de 10 millones de votos y un porcentaje del 20,5 %. El punto de arranque de esa constante caída, desde 1998, fue la introducción de los recortes sociales de la Agenda 2010 , diseñada por el ex canciller Gerhard Schröder, y ha progresado paralelamente con el ascenso de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), que habría arrebatado cerca de medio millón de votos a los socialistas solamente en los últimos comicios. «De alguna manera los trabajadores han entendido que los socialdemócratas ya no defienden sus intereses y se marchan a un partido populista que sí dirige su mensaje hacia ellos, aunque sea un mensaje que después no podrá realizarse», señala el politólogo Klaus Dieter Wolf. El hundimiento de la socialdemocracia alemana estuvo precedido del desplome de sus colegas políticos en la otra gran potencia europea, Francia, donde su catástrofe en las presidenciales fue clave también para el ascenso de la nueva formación de Emmanuel Macron, que toma elementos de la izquierda. Los primeros síntomas de una crisis que ya ha alcanzado una dimensión continental se percibieron en Grecia en 2010, cuando los socialdemócratas iniciaron su caída estrepitosa con la firma del primer rescate del país, a lo que siguió el ascenso de Syriza, formación hasta entonces marginal que supo aunar el descontento por las medidas de austeridad con una política crítica hacia la UE. En el este de Europa, los socialistas de Hungría, en las elecciones de 2010 y tras ocho años en el Gobierno, cayeron marcados por la crisis económica y los escándalos, de forma que terminaron arrollados por el conservador Fidesz y no han conseguido recuperar el apoyo de los votantes ni tampoco construir una alianza de izquierdas con aspiraciones de formar Gobierno o de contrarrestar el discurso euroescéptico, nacionalista y anti inmigración del Fidesz. En la República Checa, el Partido Socialdemócrata pasó en las elecciones del pasado octubre de ser el partido del Gobierno y el más votado a la sexta posición, y en Austria, el SPÖ está estancado desde 2013 en el 26,8 % de los votos, el peor resultado de su historia. La socialdemocracia sigue siendo una de las fuerzas más votadas en los países escandinavos, pero ha retrocedido de forma notable en parte por el ascenso de fuerzas de corte xenófobo que se han ido consolidando hasta formar gobiernos (Noruega) o apoyarlos desde fuera (Dinamarca).
28-05-2018 | Fuente: abc.es
Mattarella encarga a Cottarelli formar gobierno para llevar a Italia a elecciones a principios de 2019
El presidente de Italia, Sergio Mattarella, ha encargado al economista Carlo Cotarelli, 64 años, exfuncionario del Fondo Monetario Internacional, la formación de un gobierno neutral para llevar el país a las elecciones. En una breve declaración, Cotarelli ha manifestado que aceptaba con reservas, según la fórmula tradicional. Ha destacado que llevará muy pronto al presidente una lista con los ministros del gobierno y que se presentará al parlamento para obtener la confianza. Si la obtuviera, el gobierno Cotarelli aprobaría los presupuestos del Estado para el año próximo y se convocarían elecciones para el 2019. Si no obtiene la confianza del parlamento, cosa muy probable porque votarán en contra Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas, Cotarelli ha declarado que se convocarían elecciones para después del mes de agosto. Ha prometido la neutralidad del gobierno, subrayando que él no se presentará a las elecciones ni tampoco los ministros de su gobierno. Cotarelli ha hecho una declaración también en su condición de economista, intentando dar una esperanza al país y tranquilidad a los mercados, al subrayar que tendrá el control del gasto público y realizará una gestión prudente. Prometió igualmente diálogo con Europa, destacando que es esencial para Italia formar parte del euro. Matarella se impone El encargo a Cotarelli se produce después de que el jefe del Estado rechazara ayer domingo nombrar al economista Paolo Savona, 82 años, para el ministerio clave de Economía. El antisistema Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte, de extrema derecha, trataron por todos los medios, con arrogancia y amenazas, imponer a Mattarella el nombre de Savona. Pero el presidente de la República, que tiene la prerrogativa constitucional de dar el visto bueno a los ministros, no cedió a las presiones y amenazas de los populistas y puso el veto. Mattarella considera que el nombramiento de Savona como ministro del Tesoro, a pesar de su indiscutible competencia como economista, podía perjudicar a Italia, teniendo en cuenta su posición antieuro y contra Alemania, país al que Savona considera el gran beneficiado de la moneda única. La reacción de los populistas al veto de Savona fue furiosa, con durísimos ataques al presidente Matarella. El líder del M5E, Luigi Di Maio, pidió el empeachment de Mattarella. Cotarelli, crítico con los populistas En cierta forma, Cotarelli ha jugado un papel durante la campaña para las elecciones generales del pasado 4 de marzo, así como durante las negociaciones sobre el programa de gobierno del antisistema Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte, de extrema derecha. Por medio de su Observatorio sobre las cuentas públicas analizó todos los programas de los partidos políticos, desde el punto de vista económico, poniendo en relación los gastos y los ingresos para reflejar si era suficiente la cobertura. Especialmente crítico se mostró con el programa del M5E y Liga Norte, que los populistas denominaron «contrato para el gobierno del cambio». Según Cotarelli, el coste del programa estaba entre 108 y 125.000 millones de euros, para lo que en absoluto se detallaba la cobertura, lo que supone, en su opinión, suponía un grave riesgo para las cuentas del Estado. Un prestigioso economista Cotarelli es director desde octubre 2017 del Observatorio sobre las cuentas públicas de la Universidad Católica de Milán. Él mismo lo fundó. Fue nombrado en noviembre 2013 por el gobierno de Enrico Letta comisario extraordinario p ara los gastos de la administración pública y de las sociedades controladas directa o indirectamente por las administraciones públicas. No llegó a estar ni siquiera un año en el cargo, porque encontró un muro prácticamente infranqueable en el sistema burocrático italiano, que según Cotarelli es extremadamente impermeable a cualquier acción que pretenda modernizar su actividad. Cotarelli, ante la imposibilidad de gestionar como él pretendía, el gasto público realizando los recortes oportunos, terminó por dar un portazo al gobierno de Matteo Renzi (el exalcade Florencia sustituyó a Letta en febrero 2014), con el que no llegó a congeniar. Las propuestas de Cotarelli chocaban a veces con Renzi, que, siempre buscando el consenso de la gente, recelaba del impacto negativo que para el gobierno podían tener algunos recortes. Tras su dimisión, el economista volvió en noviembre del 2014 al Fondo Monetario Internacional como director ejecutivo. Carlo Cotarelli se marchó harto de luchar contra una burocracia y un sistema público fosilizado, lleno de privilegios y derechos adquiridos. A este respecto, cuando se le preguntó cuál era la ley más absurda de la complicada burocracia italiana, Cotarelli respondió con este ejemplo significativo: «Al discutir con el ministerio de Defensa la oportunidad de que algunos altos oficiales renunciaran al coche oficial, descubrí que existe un reglamento del ejército de Tierra y de la Marina, pero no en la Aviación, que impide a esos altos militares ir por la calle con paraguas. Al no poderse mojar con la lluvia, deben disponer de coche oficial», explicó el economista. Carlo Cotarelli es muy conocido a nivel internacional, tanto en Europa como Washington, donde pasó buena parte de su experiencia profesional con encargos de responsabilidad en el Fondo Monetario Internacional. Tiene, por tanto, credibilidad, y es muy conocido dentro y fuera de Italia, a diferencia de lo que ocurría con Giuseppe Conte, un perfecto desconocido, propuesto como primer ministro por la Liga y el M5E y que tuvo que renunciar el domingo al encargo que le dio el pasado miércoles el presidente de la República para la formación de gobierno.
28-05-2018 | Fuente: abc.es
Mattarella encarga a un técnico formar gobierno para llevar a Italia a elecciones a principios de 2019
El presidente de Italia, Sergio Mattarella, ha encargado al economista Carlo Cotarelli, 64 años, exfuncionario del Fondo Monetario Internacional, la formación de un gobierno neutral para llevar el país a las elecciones. En una breve declaración, Cotarelli ha manifestado que aceptaba con reservas, según la fórmula tradicional. Ha destacado que llevará muy pronto al presidente una lista con los ministros del gobierno y que se presentará al parlamento para obtener la confianza. Si la obtuviera, el gobierno Cotarelli aprobaría los presupuestos del Estado para el año próximo y se convocarían elecciones para el 2019. Si no obtiene la confianza del parlamento, cosa muy probable porque votarán en contra Liga Norte y el Movimiento 5 Estrellas, Cotarelli ha declarado que se convocarían elecciones para después del mes de agosto. Ha prometido la neutralidad del gobierno, subrayando que él no se presentará a las elecciones ni tampoco los ministros de su gobierno. Cotarelli ha hecho una declaración también en su condición de economista, intentando dar una esperanza al país y tranquilidad a los mercados, al subrayar que tendrá el control del gasto público y realizará una gestión prudente. Prometió igualmente diálogo con Europa, destacando que es esencial para Italia formar parte del euro. Matarella se impone El encargo a Cotarelli se produce después de que el jefe del Estado rechazara ayer domingo nombrar al economista Paolo Savona, 82 años, para el ministerio clave de Economía. El antisistema Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte, de extrema derecha, trataron por todos los medios, con arrogancia y amenazas, imponer a Mattarella el nombre de Savona. Pero el presidente de la República, que tiene la prerrogativa constitucional de dar el visto bueno a los ministros, no cedió a las presiones y amenazas de los populistas y puso el veto. Mattarella considera que el nombramiento de Savona como ministro del Tesoro, a pesar de su indiscutible competencia como economista, podía perjudicar a Italia, teniendo en cuenta su posición antieuro y contra Alemania, país al que Savona considera el gran beneficiado de la moneda única. La reacción de los populistas al veto de Savona fue furiosa, con durísimos ataques al presidente Matarella. El líder del M5E, Luigi Di Maio, pidió el empeachment de Mattarella. Cotarelli, crítico con los populistas En cierta forma, Cotarelli ha jugado un papel durante la campaña para las elecciones generales del pasado 4 de marzo, así como durante las negociaciones sobre el programa de gobierno del antisistema Movimiento 5 Estrellas y la Liga Norte, de extrema derecha. Por medio de su Observatorio sobre las cuentas públicas analizó todos los programas de los partidos políticos, desde el punto de vista económico, poniendo en relación los gastos y los ingresos para reflejar si era suficiente la cobertura. Especialmente crítico se mostró con el programa del M5E y Liga Norte, que los populistas denominaron «contrato para el gobierno del cambio». Según Cotarelli, el coste del programa estaba entre 108 y 125.000 millones de euros, para lo que en absoluto se detallaba la cobertura, lo que supone, en su opinión, suponía un grave riesgo para las cuentas del Estado. Un prestigioso economista Cotarelli es director desde octubre 2017 del Observatorio sobre las cuentas públicas de la Universidad Católica de Milán. Él mismo lo fundó. Fue nombrado en noviembre 2013 por el gobierno de Enrico Letta comisario extraordinario p ara los gastos de la administración pública y de las sociedades controladas directa o indirectamente por las administraciones públicas. No llegó a estar ni siquiera un año en el cargo, porque encontró un muro prácticamente infranqueable en el sistema burocrático italiano, que según Cotarelli es extremadamente impermeable a cualquier acción que pretenda modernizar su actividad. Cotarelli, ante la imposibilidad de gestionar como él pretendía, el gasto público realizando los recortes oportunos, terminó por dar un portazo al gobierno de Matteo Renzi (el exalcade Florencia sustituyó a Letta en febrero 2014), con el que no llegó a congeniar. Las propuestas de Cotarelli chocaban a veces con Renzi, que, siempre buscando el consenso de la gente, recelaba del impacto negativo que para el gobierno podían tener algunos recortes. Tras su dimisión, el economista volvió en noviembre del 2014 al Fondo Monetario Internacional como director ejecutivo. Carlo Cotarelli se marchó harto de luchar contra una burocracia y un sistema público fosilizado, lleno de privilegios y derechos adquiridos. A este respecto, cuando se le preguntó cuál era la ley más absurda de la complicada burocracia italiana, Cotarelli respondió con este ejemplo significativo: «Al discutir con el ministerio de Defensa la oportunidad de que algunos altos oficiales renunciaran al coche oficial, descubrí que existe un reglamento del ejército de Tierra y de la Marina, pero no en la Aviación, que impide a esos altos militares ir por la calle con paraguas. Al no poderse mojar con la lluvia, deben disponer de coche oficial», explicó el economista. Carlo Cotarelli es muy conocido a nivel internacional, tanto en Europa como Washington, donde pasó buena parte de su experiencia profesional con encargos de responsabilidad en el Fondo Monetario Internacional. Tiene, por tanto, credibilidad, y es muy conocido dentro y fuera de Italia, a diferencia de lo que ocurría con Giuseppe Conte, un perfecto desconocido, propuesto como primer ministro por la Liga y el M5E y que tuvo que renunciar el domingo al encargo que le dio el pasado miércoles el presidente de la República para la formación de gobierno.
23-05-2018 | Fuente: abc.es
Italia ya tiene primer ministro: «Giuseppe Conte es prácticamente un desconocido»
Cuando el agudo guionista y escritor italiano Ennio Flaiano se refirió a la situación política de su país como algo grave, pero no serio, captó en una frase la esencia de la actitud que sus conciudadanos suelen adoptar ante la vida pública. Giuseppe Conte, elegido como nuevo primer ministro por el presidente Sergio Mattarella, ha sido propuesto para el cargo por Matteo Salvini, líder de la formación de extrema derecha Liga Norte, y por Luigi Di Maio, del antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5E). El M5E nació hace años por iniciativa de un cómico, Beppe Grillo, para acaparar el descontento de una sociedad agotada por la corrupción y la crisis. No es el único elemento de comicidad en una nación que parece esgrimir el humor como arma contra los problemas que la carcomen. Hace años, en 2013, la elección a la jefatura de Estado dejó una anécdota divertida: los electores propusieron los nombres de la actriz Sophia Loren o del actor porno Rocco Siffredi para ostentar el puesto. También apareció el de Valeria Marini, la exesposa de Silvio Berlusconi. Berlusconi, un antiguo cantante de cruceros reciclado en empresario, ascendió a la primera línea de la política italiana tras la crisis que hizo saltar por los aires a los grandes partidos tradicionales. Los casos de corrupción se llevaron por delante a la Democracia Cristiana y al Partido Socialista, y la caída de la Unión Soviética hizo lo propio con el Partido Comunista Italiano. «Il cavaliere» se elevó sobre esas ruinas y su partido, Forza Italia, de centro derecha, gestionó el país hasta noviembre de 2011, cuando dimitió del cargo. Al año siguiente, el mandatario fue condenado a cuatro años de cárcel, y a su declive público, azuzado por escándalos como el «caso Ruby», se unió el personal, con una operación de corazón que sacó a la luz su debilidad física. En los últimos comicios, los celebrados en febrero, su formación tuvo que conformarse con un 14% de los votos o, lo que es lo mismo, con la irrelevancia. Las cosas tampoco fueron mucho mejor para el Partido Democrático, de centro izquierda, y para su candidato, Matteo Renzi, el frenético exalcalde de Florencia, que obtuvo un modesto 18,7%. En ese contexto, la victoria fue para la extrema derecha de la Liga Norte y para los antisistema del M5E. Ambos, que se tiraron los trastos a la cabeza las semanas posteriores a las elecciones, han logrado pactar un programa de gobierno de última hora ?programa de 57 páginas, que entre sus medidas más llamativas incluye un subsidio para el desempleo de 780 euros o la expulsión de 500.000 inmigrantes ilegales? y proponer de forma conjunta a un candidato a primer ministro, el profesor de Derecho Giuseppe Conte. Nuevo panorama político «Creo que al Movimiento 5 Estrellas no lo podemos encuadrar en el eje clásico izquierda-derecha. El propio nombre lo dice: es un movimiento que se ha servido de las nuevas tecnologías, y las políticas que tiene interés en llevar a cabo tienen más que ver con las preocupaciones del día a día de los italianos», explica Salvador Llaude, analista del Real Instito Elcano. «Si miramos al ámbito económico, su posición es más de centro izquierda. Si miramos a los temas relativos a la inmigración irregular, su enfoque es más duro que el de la izquierda», añade. En cuanto a la Liga, el especialista señala: «En los últimos años, se ha posicionado como un actor clave en el sistema de partidos. Antes, la Liga se consideraba más como un partido regional». La aparición de Matteo Salvini supuso un punto de inflexión para la historia de la formación: «Lo que ha hecho Salvini es tratar de convertirlo en la formación hegemónica del centro derecha, aunque su planteamiento a veces sea de extrema derecha. Lo ha conseguido con el descrédito de los grandes partidos, con una gran crítica a las élites y a la corrupción». «El problema con el programa es cuáles van a ser las prioridades, es muy amplio y ambicioso», explica Luca Bisaschi, un joven italiano de 27 años que trabaja como consultor en Economía Aplicada y Políticas Públicas. «Tendrán que hacer una lista y poner primero unas reformas u otras. Ahí es donde pueden aparecer los primeros problemas, el primer punto de falta de acuerdo», señala, sobre las posibles diferencias que pueden deteriorar la alianza entre el M5E y la Liga. Precisamente, recuerda, la elección de Conte como candidato a primer ministro se hizo con el propósito de evitar las disensiones, de que una formación se sinitiese ganadora y perdedora la otra. «Fue sorprendente ?añade?, porque los dos partidos siempre han hecho una campaña bastante fuerte contra la tecnocracia, contra los profesores, por no tener contacto con la realidad». Además, «hay que decir que Conte es prácticamente un desconocido». El profesor, confirmado el pasado lunes como la opción elegida por la Liga y el M5E, ha sido designado por el jefe de Estado, Sergio Matarella, para el puesto. Conte posee una carrera brillante pero un poco deslucida después de que este martes el diario «The New York Times» publicara una información escandalosa: al parecer, su estancia académcia en la New York University, de la que farda en su currículum de 19 páginas, es falsa.
22-05-2018 | Fuente: abc.es
Claves para comprender el caos político en Italia
Cuando el agudo guionista y escritor italiano Ennio Flaiano se refirió a la situación política de su país como algo grave, pero no serio, captó en una frase la esencia de la actitud que sus conciudadanos suelen adoptar ante la vida pública. Giuseppe Conte, que probablemente sea elegido este martes como nuevo primer ministro por el presidente Sergio Mattarella, ha sido propuesto para el cargo por Matteo Salvini, líder de la formación de extrema derecha Liga Norte, y por Luigi di Maio, del antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5E). El M5E nació hace años por iniciativa de un cómico, Beppe Grillo, para acaparar el descontento de una sociedad agotada por la corrupción y la crisis. No es el único elemento de comicidad en una nación que parece esgrimir el humor como arma contra los problemas que la carcomen. Hace años, en 2013, la elección a la jefatura de Estado dejó una anécdota divertida: los electores propusieron los nombres de la actriz Sophia Loren o del actor porno Rocco Siffredi para ostentar el puesto. También apareció el de Valeria Marini, la exesposa de Silvio Berlusconi. Berlusconi, un antiguo cantante de cruceros reciclado en empresario, ascendió a la primera línea de la política italiana tras la crisis que hizo saltar por los aires a los grandes partidos tradicionales. Los casos de corrupción se llevaron por delante a la Democracia Cristiana y al Partido Socialista, y la caída de la Unión Soviética hizo lo propio con el Partido Comunista Italiano. «Il cavaliere» se elevó sobre esas ruinas y su partido, Forza Italia, de centro-derecha, gestionó el país hasta noviembre de 2011, cuando dimitió del cargo. Al año siguiente, el mandatario fue condenado a cuatro años de cárcel, y a su declive público, azuzado por escándalos como el «caso Ruby», se unió el personal, con una operación de corazón que sacó a la luz su debilidad física. En los últimos comicios, los celebrados en febrero, su formación tuvo que conformarse con un 14% de los votos o, lo que es lo mismo, con la irrelevancia. Las cosas tampoco fueron mucho mejor para el Partido Democrático, de centro izquierda, y para su candidato, Matteo Renzi, el exalcalde de Florencia, que obtuvo un modesto 18,7%. En ese contexto, la victoria fue para la extrema derecha de la Liga Norte y para los antisistema del M5E. Ambos, que se tiraron los trastos a la cabeza en los meses posteriores a las elecciones, han logrado pactar un programa de gobierno de última hora ?programa de 57 páginas, que entre sus medidas más llamativas incluye un subsidio para el desempleo de 780 euros o la expulsión de 500.000 inmigrantes ilegales? y proponer de forma conjunta a un candidato a primer ministro, el profesor de Derecho Giuseppe Conte. El profesor, confirmado ayer lunes como la opción elegida por la Liga y el M5E, está a la espera de ser designado por el jefe de Estado, Sergio Matarella, para el puesto. Conte posee una carrera brillante un poco deslucida después de que este martes el diario «The New York Times» publicara una información escandalosa: al parecer, la estancia de Conte en la New York University, de la que farda en su currículum de 19 páginas, es falsa.
11-03-2018 | Fuente: abc.es
«O tiramos Gobiernos o ponemos Gobiernos que no puedan gobernar»
El basurero de la historia estaba hasta ahora completo: allí fueron a parar el nazismo, el estalinismo, los nacionalismos y las guerras mundiales. Sin embargo, la crisis económica ha sacado del contenedor a nacionalismos y populismos, que pululan por Europa como Pedro por su casa. El auge de estos movimientos ha troceado el voto en los países europeos, como recientemente en Italia, hasta convertir sus Parlamentos en quesos cortados en miniporciones. Donde en España el queso se lo repartían dos partidos hoy hay cuatro a la mesa; en Austria se ha pasado de tres a cinco comensales; en Irlanda de tres a seis; en Francia, los cuatro tradicionales han de repartirlo con cinco y así sucesivamente. Hasta la crisis, la democracia era entendida como un modo de legitimar Gobiernos a través de la ciudadanía; ahora la democracia se entiende como «un ejercicio de bloquear al que gobierna, el ciudadano cree que el que le manda es su enemigo y por eso el ideal de toda barra de bar es bloquear la acción del político, ponerle coto. O tiramos Gobiernos o ponemos Gobiernos que no puedan gobernar», mantiene José Luis Barreiro, doctor en Ciencias Políticas y Sociología. Esa fragmentación del voto europeo se debe, a juicio del economista e historiador Gabriel Tortella, al «anquilosamiento de los partidos tradicionales que no logran adaptarse a los cambios sociales». Es decir, cuando la gente ve en peligro su nivel de vida «busca soluciones radicales y simplistas». O dicho en otras palabras: la sociedad evoluciona, y las viejas ideologías que atraían a trabajadores y burgueses se van quedando anticuadas ante una sociedad más fluida, donde las distinciones de clase se diluyen y resurgen grupos de interés: pensionistas, mujeres, desempleados, micronacionalistas..». Como si volviéramos a los gremios de la Inglaterra de Ken Follet en «Los pilares de la tierra». Por eso, nuevos gobernantes como el presidente francés, Emmanuel Macron, han hecho suyas banderas «de gremio», como la del feminismo, que, a la vista de lo ocurrido el jueves pasado, reporta muchos más beneficios electorales que defender este o aquel sesgo ideológico. Por eso el paradigma del inmovilismo, Mariano Rajoy, tumbó como un resorte las reticencias contra la movilización femenina de algunas de sus compañeras de partido para colocarse desde primera hora el lazo morado en defensa de la igualdad. Macron, Rajoy y el feminismo Macron y Rajoy, no en vano dos de los gobernantes europeos con mayor estabilidad, saben que ese es el camino para resistir. Para Tortella, si los partidos tradicionales no quieren morir «deben mostrar flexibilidad» y dependerá mucho su supervivencia «de su capacidad para resolver los problemas que se van presentando». El de las mujeres es uno de los más importantes. Cristina, Santamarina, doctora en Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense, dirige su mirada a las instituciones: «Hay una radicalización de la tendencia de voto que da cuenta de la falta de consenso de las opciones más centrales, de la debilidad de predicamento y de la autoridad de las instituciones». Esto es, la sociedad desconfía de las instituciones primero por causas tan graves como la corrupción pero también porque, según Santamarina, las instituciones «no han sido capaces de comunicar la importancia de su existencia a la ciudadanía». De ahí que el Movimiento Cinco Estrellas italiano junto a La Liga Norte hayan mordido la mitad del queso. Y por eso ese país se ha estrenado como el primero de la UE en que el voto de protesta, el voto contra el establishment político, se alza con la mayoría absoluta. O de ahí también que la mismísima Alemania, a pesar de que ha logrado frenar a los partidos eurófobos y antisistema, haya estado inopinadamente cinco meses sin Gobierno. Por no hablar de España, cuya parálisis durante casi un año pasará a los libros de texto. La consecuencia de ello es, en palabras de Barreiro, que «mientras antes la pluralidad era tener varias opciones para gobernar, como ha ocurrido desde la transición en España, ahora la pluralidad es que haya muchos partidos pero para no gobernar». El catedrático de Sociología de la UNED, Juan Jesús González, apunta a la gravísima crisis de la socialdemocracia y a la ruptura del pacto social en Europa como hilo conductor de la división del voto. Ese pacto de posguerra que establecía que amplios sectores tendrían una sólida cobertura social, se ha roto. «Las políticas de austeridad ?sostiene González?, que tienen más repercusión en la periferia de Europa que en el centro, han fragmentado social y políticamente al continente». Por ello, no es tanto la crisis económica reciente como la manera en que se afronta ese problema el causante del troceamiento. Los ejes políticos también han variado: en España donde había bipartidismo fundamentado en la rivalidad entre izquierda y derecha, desde 2015 se reformula entre vieja y nueva política. Por eso los 11 millones de votos de Zapatero se dividen casi por la mitad en 2015 con la entrada de Podemos y, por eso también, Ciudadanos emerge para sustraerle votos a Rajoy, como referente de las nuevas clases medias convirtiendo al PP «en el partido de los mayores», con menos empuje que las clases urbanas. Adiós a la socialdemocracia Es el mismo fenómeno que ya había experimentado el PSOE. Y en Europa partidos socialdemócratas como el PS francés, el Pasok griego o hace unos días el PD italiano del efímero Matteo Renzi. Barreiro también señala al ocaso de la socialdemocracia. «Esto no pasó durante treinta años y ahora pasa porque la socialdemocracia europea es incapaz de colaborar en la estabilidad». El caso español es de libro, según el politólogo gallego. «Mientras Pedro Sánchez, que atiende a intereses electorales cortoplacistas, da manotazos de ciego sobre el sistema para arañar votos, otros socialistas, fuera ya de la visión de la inmediatez, como Felipe González o Alfonso Guerra, tienen clarísimo que hay que hacer justo lo contrario». Lo más preocupante de estos procesos de descomposición política es la estela de debilidad sistémica que dejan. Barreiro sostiene que «con Gobiernos tan difíciles e inestables, los sistemas no funcionan. Eran como una maquinaria de reloj suizo, pero cuando se toca el Código Penal, las Autonomías, la ley electoral? pues el sistema se bloquea». Cataluña es un ejemplo. A falta de capacidad de pactar entre los partidos antes de que estallara la crisis, ahora el problema es casi irresoluble. Así lo describe: «Cuando al Gobierno se le tildaba de fábrica de nacionalistas el problema se podía haber arreglado con un acuerdo entre partidos en una mañana. Ahora ya no se arregla ni con 200 acuerdos en 200 mañanas». Ni siquiera la UE es ya la solución. Primero porque, como apunta la profesora Santamarina, «un caso como el italiano debilita aún más la importancia del proyecto europeo y por ello los Estados nacionales y las instituciones supraeuropeas deben volver a convocar pactos de confianza con los ciudadanos, más allá incluso de los partidos políticos tradicionales». Más Europa, sí, pero «con un nuevo pacto social», reclama Juan Jesús González.
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