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Noticias de mariano rajoy

25-09-2018 | Fuente: elpais.com
El Gobierno hará más guiños a la Generalitat con los presos
Sánchez es consciente de que la crisis catalana, que ya erosionó a Mariano Rajoy, puede hundir su proyecto
23-09-2018 | Fuente: abc.es
Manfred Weber: «En Europa está creciendo el nacionalismo y el egoísmo»
Cuando anunció su candidatura a la presidencia de la Comisión Europea a la vuelta de las vacaciones, Manfred Weber produjo un pequeño terremoto en Bruselas. El líder del principal grupo político europeo ha sido durante esos años un dirigente tan activo como discreto, siempe alejado de las gesticulaciones pero en la primera línea de las discusiones en la UE. Si lo logra, será el primer alemán que llega a dirigir el Ejecutivo comunitario y también el primero que lo hace sin haber sido primer ministro. Él niega ser una especie de heredero europeo de la canciller Angela Merkel y reivindica su propio bagaje político de más de una década trabajando en Bruselas, La entrevista tuvo lugar en Salzburgo, donde participaba en la reunión de líderes populares paralela a la cumbre informal de jefes de Estado y de Gobierno. Un escenario perfecto, al lado de su querida Baviera, que es su región de origen y a donde regresa a la menor ocasión. Tal vez en las elecciones que se celebran allí en octubre le van a dejar un sabor agridulce teniendo en cuenta que su partido (la Union Cristiano Social CSU) puede perder la mayoría absoluta a costa de los nacional populistas de Alternativa para Alemania (AfD). Como en Baviera, la emigración será una de las cuestiones de la campaña europea, lo que plantea un panorama complejo para el PPE teniendo en cuenta que es la primera vez que su hegemonía está siendo amenazada en el campo de la derecha por fuerzas radicales, populistas anti europeas y anti inmigración. Es verdad que es un momento histórico para la UE. Estamos siendo amenazados desde el exterior, ya ve lo que sucede con Putin o incluso con Donald Trump. No son iguales ideológicamente hablando, pero ambos desean debilitar a la UE. Y desde el interior, tenemos el extremismo y el populismo. Por eso creo que se necesita abrir un nuevo capítulo en Europa. Las elecciones europeas deben servir para mostrar a la gente en qué creemos, darles seguridad, defender lo que yo llamo el modo de vida europeo. Este es el marco en el que nos movemos. No podemos continuar como hasta ahora, necesitamos un debate democrático sobre el futuro de Europa. Y por eso me he presentado como posible candidato del PPE a la presidencia de la Comisión Europea, quiero presentar las ideas del PPE hablar con los líderes, recolectar ideas y democratizar a la UE, abrir la caja negra de Bruselas, llevarla más cerca de la gente y así estoy seguro de que Europa sobrevivirá. En realidad, vivimos el mayor periodo de paz en toda la historia. Seguimos siendo el espacio más próspero, socialmente inclusivo, etc..¿por qué cree que prosperan las fuerzas que quieren destruir el sistema? La gente sabe que estamos ante un periodo de incertidumbre. En el pasado las cosas se hicieron bien, pero es verdad que no hemos sabido aplacar esta incertidumbre. Imagínese un camionero que va por la autopista y escucha por la radio noticias sobre el desarrollo de los vehículos sin conductor ¿qué cree que va a pensar? La realidad es que tenemos ante nosotros una auténtica revolución del mundo globalizado y digitalizado y la gente no sabe qué va a suponer para ellos y nosotros no sabemos decirles si podremos mantener la vieja promesa del mundo occidental de que sus hijos vivirán mejor que ellos. Por eso creo que el centro de la campaña debe ser dar la seguridad a la gente de que Europa tiene un futuro y que puede proponer un nuevo contrato social. Debemos volver a dar certezas a la sociedad, especialmente a la clase media, y decirles que la UE puede estabilizar la situación y ofrecer la perspectiva de un futuro mejor y pare ello debemos saber ser creativos también. Necesitamos un debate democrático sobre el futuro de Europa Creo que ante una situación como la actual, en otra época probablemente habríamos tenido una guerra en Europa. La sociedad parece haber perdido esa referencia tan terrible y las promesas sin fin de los políticos les hacen creer que todo debe mejorar sin cesar y constantemente, cuando no siempre es posible. La cuestión esencial es definir qué significa mejorar, porque si lo definimos solo en términos económicos no siempre es así. En nuestras sociedades debemos pensar en otros conceptos como la capacidad de cooperar, de ser solidarios, de que la gente participe, porque lo que está creciendo es precisamente el egoísmo, el nacionalismo. Dentro de las sociedades pero también en algunos dirigentes. La idea de Europa es precisamente que cada cual puede tener una posición firme, pero podemos sentarnos juntos y llegar a un compromiso. Y uno de los desafíos más importantes para Europa es precisamente cómo ayudar a África, porque si no les podemos ayudar a tener un futuro a ellos, nuestros problemas también crecerán. No es la primera vez que hay esta incertidumbre sobre el futuro. Antes del cambio de siglo también se vivió un tiempo en el que se pensaba que podía pasar cualquier cosa. Pero los europeos no eran tan pesimistas. La diferencia es la tecnología y sobre todo la velocidad. Antes era solo un fenómeno, la industrialización, ahora son varios a la vez, la globalización, el cambio climático, los desarrollos demográficos etc y evolucionan a toda velocidad. Los políticos probablemente deberíamos ser más rápidos a la hora de tomar decisiones y en Europa sobre todo. Pero lo que no deben varían son los principios, en eso, en el modo de respetar la igualdad y la solidaridad. Hay fuerzas políticas extremistas como Orban que tienen más éxito que los partidos tradicionales a la hora de dar esa certeza a los ciudadanos. ¿Cómo vive ese debate como lñider del PPE? En el PPE no hay ningún trato especial para nadie cuando se trata de los principios esenciales. Creemos que la sociedad moderna necesita a la sociedad civil. En el caso de Hungría, ya que lo menciona, el primer ministro Viktor Orban no mostró ninguna disposición al compromiso en el debate que hubo en Estrasburgo hace diez días y por eso la mayoría de diputados del PEE votaron en su contra, después de una discusión muy seria en el seno del grupo parlamentario. Rajoy hizo un gran trabajo por España y la Zona Euro Me refería también fuera del PPE. A casos como el de AfD en Alemania y tantos otros que están ocupando el escenario electoral en muchos paises. No necesitamos clarificar nada en este sentido. Como partidos de una base democrstiana, como los grandes fundadores de Europa, nosotros creemos en Europa. Hay un debate sobre la inmigración, por supuesto, pero no seremos nosotros los que hagamos campaña con los miedos de la sociedad. Lo que queremos es, al revés, ofrecer soluciones. Nosotros tenemos claro que hay que reforzar el control de las fronteras europeas, no me gusta que haya una valla en la frontera entre Bulgaria y Turquía, pero lo apoyo porque necesitamos controlar las fronteras. Igual que en Ceuta y Melilla. Pero cuando hemos tenido que afrontar la crisis en Siria también teníamos una responsabilidad como europeos. Decir que lo que estaba pasando con esa gente no nos importaba no es propio de los principios europeos. En este sentido me siento muy próximo al Papa Francisco. Y poner juntas estas dos cosas es lo que representa el PPE. Y es lo que espero que nos permitirá tener éxito en las elecciones, porque tratamos buscar una solución sin abandonar nuestros principios. Pasó igual en las pasadas elecciones en las que el tema era la política de austeridad y la crisis. El PPE se comprometió a salvar la economía y con gentes como Mariano Rajoy o Enda Kenny (el ex primer minsitro de Irlanda) y otros lo hicimos. Tenemos la economía creciendo al 2%, prácticamente todos los países con déficit por debajo del 3%, se han creado 13 millones de empleos y el BCE está pensando en cambiar ya la política de tipos de interés. Eso demuestra que la gente puede confiar en nosotros. Da la impresión de que su candidatura podría ser como una especie de prolongación europea de la herencia de Angela Merkel, ahora que teniendo en cuenta la situación en Alemania, su época puede estar en la recta final. Para nada. Yo soy Manfred Weber, el líder del grupo popular europeo y lo que ofrezco es mi propia experiencia europea para dirigir la Comisión. Y además, para mí es clave empezar una nueva era, insisto en que no podemos seguir igual, debemos abrir un nuevo capítulo en Europa. La canciller Merkel es también una mujer de consenso, siempre escucha las posiciones de los otros y apoya mi candidatura, por supuesto. ¿Qué le parece Pablo Casado, el sustituto de Mariano Rajoy en el PP español? Son generaciones diferentes. Admiro a Rajoy porque hizo un gran trabajo por España y por la Zona Euro. En la historia de España quedará como un capítulo muy positivo. Pablo Casado es otra generación, tiene otra manera de hacer política. Hay también algo en común entre los jóvenes dirigentes del PPE, como Casado, como el canciller Kurtz en Austria, Kiriakos en Grecia, que son activos y están abiertos a escuchar a la gente y darles respuestas claras. No se trata de cambiar nuestros fundamentos, pero sí de imprimirles un nuevo estilo más moderno para un mundo más moderno. ¿Le preocupa España ahora? Nos preocupa el presupuesto, la estabilidad política y la inmigración. Rajoy hizo un buen trabajo y pensamos que debería mantenerse el mismo rumbo en los próximos presupuestos. En la cuestión catalana, creo que en el conjunto de las fuerzas políticas en Madrid no hay ninguna duda de que España debe permanecer unida, como así lo pensamos nosotros. Yo estoy muy orgulloso de ser bávaro, lo que no es contradictorio con ser alemán y ser europeo. Es un error dejar ese debate a los nacionalistas como Le Pen o a los extremistas, populistas y egoístas.
16-09-2018 | Fuente: elpais.com
Mariano Rajoy: ?¡Que me ha fichado Florentino!?
El expresidente sigue en Santa Pola, informado sobre los avatares políticos y deportivos, a la espera de instalarse en octubre en su registro en Madrid
15-09-2018 | Fuente: elpais.com
Mariano Rajoy: ?¡Qué me ha fichado Florentino!?
El expresidente sigue en Santa Pola, informado sobre los avatares políticos y deportivos, a la espera de instalarse en octubre en su registro en Madrid
15-09-2018 | Fuente: abc.es
«Para acabar con la inmigración, primero hay que terminar con los conflictos armados»
Argelia es un socio estratégico de España por muy diversas razones. Con más de mil kilómetros de costa, y tras el cambio de ruta del éxodo migratorio debido al cierre de otras rutas, Argelia, al igual que Marruecos, se ha convertido en uno de los puertos principales desde el que salen cientos de pateras con destino a Europa, con una primera escala en España. Uno de los repunte de llegadas tuvo lugar en noviembre de 2017. El incremento del flujo de inmigrantes reforzó la colaboración de ambos países, que meses después, con Juan Ignacio Zoido todavía como ministro del Interior, en el Gobierno de Mariano Rajoy, se tradujo en la creación de un Equipo Conjunto de Investigación (ECI) para aumentar el control de tráfico de personas así como del terrorismo yihadista. Con la llegada de Pedro Sánchez a la presidencia, los contactos entre ambos países parecen haberse incrementado ?las entradas de inmigrantes a nuestro país también lo han hecho, hasta el punto que podría duplicarse la cifra en 2018?, con sendas visitas del actual ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, el pasado mes de julio; y la realizada hace tan solo unos días por el ministro de Exteriores, Josep Borrell, con el fin de abordar temas como la inmigración irregular y la seguridad en el Sahel, la crisis libia, además de hablar sobre temás energéticos (Argelia es el principal suministrador de gas de España). «Hay una continuidad en la cooperación entre ambos países. Nuestra cooperación es estratégica frente a problemas que son de carácter trasnacional», explica a ABC la embajadora de Argelia en España, Taous Feroukhi. Golpeada por una crisis económica, como consecuencia de la caída del precio del petróleo, Argelia busca también diversificar su industria, y en eso ha encontrado en nuestro país una referencia: «España ha realizado con éxito la diversificación de su economía, algo de lo que queremos aprender, en el terreno de la construcción, el transporte, turismo, el turismo, sin olvidar la cultura y la formación. La diversificación es ahora la prioridad de Argelia. Sin olvidar, claro, el campo de la energía». Entre los problemas prioritarios que comparten España y Argelia se encuentra la inmigración. ¿Qué medidas han tomado para frenarla? Tenemos un acuerdo, que funciona muy bien, de readmisión de inmigración irregular de argelinos, que son transferidos a Argelia. Tuvimos un pico en noviembre, pero se ha resuelto dentro del marco legal. Argelia se ha convertido además en un país de tránsito de inmigrantes que huyen de zonas en conflicto.. El cambio climático, la sequía también repercuten en los flujos de inmigrantes. Nosotros recibimos muchos del África subsahariana. A esto se suma la existencia de dos focos de inestabilidad en la región: Libia y Mali. Este último provoca inestabilidad en la zona del Sahel. De ahí, que lo principal sea acabar con los conflictos. Esa es la urgencia. Además, me gustaría destacar que según un estudio recientemente publicado, solo el 2,4% de la inmigración africana va a Europa, el 70% se queda en el continente. La Unión Europea propuso hace unos meses crear centros de refugiados fuera de ella, a lo que Argelia, junto a Egipto, Túnez, Marruecos y Libia, se negó. Lo rechazamos por coherencia. Un país que optó por liberarse de la colonización, por desarrollarse, por el bienestar de su población cuyo nivel de vida ha crecido de manera significativa, y que es un pilar de estabilidad en la región cómo va a aceptar acoger un centro de refugiados. Eso no coincide con los valores que defendemos y el recorrido histórico que tenemos. Se ha referido antes a Libia, un país dividido desde hace siete años.. ¿Cómo le ha afectado esto a Argelia? ¿Dónde está la solución? Hay muchas interferencias extranjeras que lo impiden. Cada una tiene su agenda y no coinciden. Que dejen a los libios, con ayuda de las Naciones Unidas, llegar a un acuerdo. Es un tema urgente, sobre todo para nosotros que tenemos con Libia una frontera de mil kilómetros. Su situación impacta en Argelia por los flujos, y no me refiero solo a la inmigración. Están interconectados con otros problemas como el terrorismo y el tráfico de drogas, porque es de ahí donde obtienen el dinero para financiar sus actividades criminales, incluidas las redes de tráfico de seres humanos. Para asegurar la frontera se requiere de recursos humanos y medios de Defensa. Una inversión que normalmente estaría destinada al desarrollo del país. Lo mismo sucede con Mali, con el que tenemos también frontera, en la que está nuestro Ejército. Tenemos que invertir nuestro presupuesto en asegurar nuestras fronteras, en lugar de hacerlo en nuestro desarrollo. El presidente Abdelaziz Buteflika, en el poder desde 1999, acaba de cesar a varios altos cargos del Ejército argelino, ¿no provoca este tipo de medidas cierto malestar dentro de las fuerzas armadas? Hay un programa de profesionalización y modernización de las fuerzas armadas que lleva cinco años funcionando. Los cambios no responden a ningún otro motivo. No creo que exista ningún malestar en el Ejército, porque tampoco podemos permitirnos ese lujo con las fronteras que tenemos, donde se requiere profesionalidad, modernidad y estabilidad. Sería una contradicción. «Para Francia la guerra de Argelia es una parte sombría de su historia» Para Argelia el jueves fue un día «histórico» pues el presidente Emmanuel Macron reconoció la responsabilidad de Francia en el asesinato del activista comunista Maurice Audin, en 1957, durante la guerra de la Independencia, que terminó proclamándose en 1962. «Fue torturado y después ejecutado o torturado hasta la muerte por los militares que le arrestaron en su domicilio», reconoció el mandatario. Para Taous Feroukhi esta declaración respresenta «un paso muy importante en la historia de Francia durante la colonización de Argelia. Antes se hablaba de ?acontecimientos? y no de guerra de liberación. Algo que no cambió hasta que llegó Chirac al poder. Para nosotros Audin es un héroe de la guerra de liberación, de la que no le gusta hablar a Francia porque representa una parte sombría de su historia ?afirma la embajadora?. Ahora se ha dado un paso importante para cerrar heridas, porque la gente que participó en ella aún está viva»
14-09-2018 | Fuente: abc.es
Mentira, poder y odio en Venezuela
Mentira y poder se han fusionado en Venezuela, a unos extremos que sobrepasan cualquier previsión. La mentira y el ejercicio del poder se han vuelto indisociables en nuestro país. Mentir equivale a respirar: es uno de los dos mecanismos -el otro es reprimir-, que permite al régimen seguir con vida. Mentir ya no tiene un carácter instrumental, es decir, Maduro y su Gobierno no mienten de forma esporádica o en unas determinadas ocasiones. Tampoco mienten de forma parcial, sacando provecho a medias verdades. No exagero cuando digo que mienten sin límite de tiempo y espacio: el poder venezolano es una fábrica de falsedades que trabaja los 365 días del año, las 24 horas. Mienten en todas partes. No se detiene nunca. Mienten ante las pequeñas cosas y, también, ante las más evidentes e inocultables realidades. El poder venezolano ha escenificado la vieja premisa de que la mentira tiene una capacidad de mutar que no se agota nunca. Mienten con tanta recurrencia e intensidad, que la mentira se ha vuelto constitutiva. Se ha convertido en la naturaleza del régimen. Mentir es su modo de pensar, su lenguaje, su modo de relacionarse entre ellos y con los demás. Mentir es su modo de percibir y entender el mundo real. Y, como ya sugerí antes, es uno de sus dos modos primordiales de actuar: u ordenan reprimir -insultar, amenazar, golpear, gasear, detener, secuestrar, torturar, herir, enjuiciar o matar-, o lanzan y repiten mentiras, de forma específica o bajo la modalidad de campañas. Veamos. Algunas de los usos más reiterados de la mentira son los siguientes. Uno: mienten sobre sus objetivos. Quizás el más emblemático ejemplo sea el de «Ahora Pdvsa es de todos», que generó una cantidad incalculable de discursos que ocultaban lo que debe ser el más cuantioso robo de los recursos de una corporación, que se haya producido en la historia mundial de las empresas. Dos: Estas prácticas demagógicas, de eslóganes y campañas sistemáticas se han prodigado en la totalidad de las áreas y las organizaciones del Estado: en las empresas básicas, en la salud, en la educación, en puertos y aeropuertos, en el Saime, en el Seniat, en las instituciones culturales, en la FANB y donde se quiera. Todo ese palabrerío conquistó las expectativas y la necesidad de creer, durante algún tiempo, de una parte de la sociedad venezolana. Hasta que, una a una, todas las mentiras cayeron aplastadas por el poderío de los hechos, por lo incontestable del fracaso y de la destrucción. Tres: Sistemáticas han sido las mentiras sobre los resultados de la gestión. El poder venezolano no logró nunca resolver los dramas sociales, no logró mejorar la productividad de Pdvsa, no logró operar los servicios públicos -hoy, inoperantes, en ruinas o a punto de colapso-, no logró ni un solo beneficio de las fincas y empresas que expropió -hoy devenidas en tierras y galpones sin valor-, no logró cambiar el destino de las familias pobres de Venezuela, ni bajar los índices de la delincuencia, ni reducir las tasas de mortalidad y morbilidad, ni mejorar la calidad de la educación, ni mucho menos proteger las fronteras venezolanas, ya que escogió aliarse con grupos narco guerrilleros y bandas de delincuentes que controlan la frontera. Cuatro: Una de las especialidades -práctica que tiene en Stalin y en Mao sus dos figuras más inspiradoras- ha sido y es la de inventar expedientes, conspiraciones y supuestos planes en contra del Gobierno o de sus jefes. Estas acusaciones son, en sí mismas, temerarias: no les importa que carezcan de lógica, de viabilidad, de sentido o de conexión alguna con la realidad. Se formulan, aunque su credibilidad sea igual a cero, para así abrir el cauce a las acciones represivas de entidades como el Sebin, Dgcim, FAES y otras. Cinco: Asociada a lo anterior, otra de las corrientes predilectas del régimen: culpar a terceros -a los escuálidos, a la burguesía, al imperialismo, a Álvaro Uribe, a Mariano Rajoy, a Donald Trump, a los medios de comunicación, a Julio Borges, a los dirigentes opositores, a Luis Almagro, a la Iglesia, a Fedecámaras, a Cáritas, a las universidades o a quien sea, de sus errores y omisiones, de la absoluta e indiscutible responsabilidad que tienen en el diseño y ejecución de la inmensa crisis que vive Venezuela. Seis: Que mentir es un sistema, que se opera con lineamientos y métodos de propaganda, lo revela el que el régimen no reconoce la realidad. Habla, con desparpajo inconmovible, para negar los hechos, para negar las más terribles y dolorosas realidades del país. Dicen: no hay un éxodo masivo, no hay presos políticos, no hay torturados, no hay hambre, no hay epidemias, no hay una catástrofe sanitaria, no hay represión, no hay contrabando de gasolina, no hay escasez de alimentos, no hay impunidad, no hubo fraude electoral, la ANC es legítima, etcétera. Todos son inventos de los enemigos de la revolución, como los listados en el punto 5. Podría seguir añadiendo más y más variantes de los modos de mentir de Maduro, Cabello y demás jerarcas del régimen (una variante que merece un estudio es la de ?hacerse el loco? con respecto a lo que ocurre en el país, que es la modalidad preferida de Padrino López: mientras el país se hunde en la miseria, él publica tuits dedicados a las más inútiles efemérides patrioteras). Pero antes de cerrar este artículo quiero referirme a una cuestión de fondo: la mentira como método para encubrir el verdadero vínculo que el poder venezolano tiene con la sociedad. Sostengo lo siguiente: la vastedad, la recurrencia y la diversidad del sistema de mentiras que Gobierna a Venezuela, tiene un propósito fundamental: ocultar en qué consiste el sentimiento, la visión que el poder tiene de la sociedad venezolana. Lo medular es que Maduro y su banda odian al país, odian a los venezolanos, odian a las familias, odian a las instituciones, odian a las leyes. En síntesis: odian la vida. Nicolás Maduro, Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez, Delsy Rodríguez, Mario Silva, Pedro Carreño y tantos otros voceros del odio, no son excepcionales: son la medida, el promedio, la expresión neta de un poder que, mientras más arrinconado está, más odia. A medida que se van quedando solos -son miles y miles los funcionarios y supuestos dirigentes del PSUV que han huido del país en los últimos meses-, a medida que crece el consenso mundial de que el régimen debe acabarse, a medida que los expedientes crecen y las denuncias se multiplican, el odio crece. Porque, al igual que ocurre con las personas, de tanto y tanto mentir, en el régimen no queda sino esa materia oscura e insaciable que es el odio. Ese es el odio que no se detiene en la destrucción del país, es el odio que los venezolanos estamos en la obligación política y moral de vencer lo más pronto que sea posible.
28-07-2018 | Fuente: as.com
El cargo lo seguía ostentando, con profesionalidad, el saliente Jaime González Castaño, una persona muy cercana a Mariano Rajoy. Su presencia en el CSD ya desentonaba.
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