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Noticias de malestar social

12-03-2016 | Fuente: elpais.com
Un 'Donald Trump brasileño' capitaliza el malestar social
Jair Bolsonaro, un polémico diputado de extrema derecha, aumenta su popularidad en medio de la tensión política de Brasil
01-03-2016 | Fuente: abc.es
«Maduro está provocando un desenlace violento»
Jesús «Chúo» Torrealba, secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática, vuelve al ruedo pero no para buscar votos sino para ir casa por casa con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre la necesidad urgente de revocar el mandato de Nicolás Maduro de forma pacífica. En su entrevista con ABC, asegura querer repetir en esta tarea el éxito alcanzado por la oposición en las legislativas del pasado 6 de diciembre. -¿Se calienta la calle con la campaña para revocar a Maduro? -La campaña que emprendemos es para consultar a la gente sobre la necesidad urgente de revocar el mandato de Nicolás Maduro antes de su final en 2019. En ese sentido, la calle se calienta con un contacto directo con la gente, pero lo haremos recorriendo casa por casa como en las elecciones legislativas que tanto éxito nos dio. -¿Cuál es la estrategia? -Diseñar una hoja de ruta, un camino que nos garantice legalidad y legitimidad del cambio de gobierno con la participación de la población. Nos planteamos un tránsito político, pacífico, electoral, democrático, constitucional. Pasar del autoritarismo y totalitarismo a la democracia en paz. Vamos a crear un comando nacional y otros regionales. -¿Cuáles son las vías constitucionales más útiles para recortar el mandato presidencial? -Estamos estudiando cuatro vías: referéndum revocatorio, enmienda, reforma constitucional y asamblea constituyente. Pronto vamos a anunciar la más viable. -¿Es muy complicado el referéndum revocatorio? -Todavía no hay una ley y la tenemos que legislar. A Maduro se le cumple en abril la mitad de su mandato. Por ahora solo tenemos normas de la autoridad electoral que exige un 1% de las firmas auditadas y certificadas de unos 192.000 electores solicitantes con sus huellas dactilares para proponerlo, y luego para convocarlo el 20% del padrón electoral, de acuerdo con la experiencia pasada de Hugo Chávez. -¿Cuánto tiempo lleva el proceso para revocar el mandato de Maduro? -El tránsito más breve puede llevarnos año y medio. Producir un cambio institucional no es fácil y sencillo como soplaruna vela o beberse una botella. -¿Y la renuncia? -Es una salida constitucional sujeta a la voluntad del mandatario. Maduro no quiere renunciar y no podemos concentrarnos en esa opción sin probar otras más seguras aunque engorrosas. No se trata solo de vencer a Maduro, sino de garantizarnos la gobernabilidad tan rápido como sea necesario sin precipitarnos ni retrasarnos. -¿Hay una ruptura entre el Ejecutivo y el Legislativo después de que el Supremo falló a favor del decreto de emergencia económica de Maduro? -La decisión del Tribunal Supremo de Justicia el pasado 12 de febrero es la última de una larga escalada de provocaciones. El Ejecutivo acaba de decretar una dieta eléctrica a los centros comerciales y los hoteles. Esa es una provocación directa a la calidad de vida de los ciudadanos. Igual ocurre con el hampa que impera en las calles, la falta de alimentos y medicinas. -¿Qué hay detrás de los ataques a la oposición parlamentaria y el agravamiento de la crisis económica? -Están provocando al país pretendiendo que esta crisis termine en una especie de desenlace y de ruptura violenta como la intentona golpista de 1992 o un estallido como el «caracazo» de 1989. El gobierno cree que porque salió bien parado de la intentona golpista del 11 de abril de 2002 y el paro petrolero se pueden repetir esos escenarios. Pero se equivocaron porque las condiciones actuales son distintas. -¿Maduro ha perdido apoyo del chavismo? -Sí, a medida que se desarrolla y crece la crisis también crece el rechazo interno a Maduro. Hay muchos sectores que no le quieren, como Marea Socialista y los exministros chavistas. Por eso Maduro intenta pisar el acelerador de la crisis para impulsar un desenlace y no una solución a la crisis. -¿Y qué piensa hacer la Mesa de la Unidad Democrática (MUD)? -Perseverar en la construcción de la alternativa democrática electoral, porque está probada la vocación democrática del pueblo venezolano. El 6-D demostró que quería un cambio en paz y ante la magnitud de la crisis acelerar el recorte del mandato de Maduro. -¿Se ha convertido la MUD en un bombero apagafuegos de Maduro, al frenar un estallido social como se hizo con las elecciones del 6D según había afirmado Capriles? -Nosotros no hemos estado apagando nada. Maduro no se merece ni una gota de sangre más derramada de un venezolano. -¿Pero la gente está rabiosa, hay mucha ira en la calle a punto de estallar? -No se trata de apagar el descontento y evitar un estallido. Tenemos el pulso de lo que pasa en las colas de los mercados, en los barrios más pobres del país. Debo decir con absoluta certeza que el pueblo está profundamente molesto y disgustado contra este gobierno pero los ciudadanos saben que el gobierno busca una salida violenta a esta crisis. Eso lo aprendimos en el «caracazo». Estamos dándole cauce democrático al malestar social. -¿Tendremos en diciembre unas megaelecciones? -Lo más probable que ocurra son las elecciones regionales y que la MUD gane 17 o 19 de las 23 gobernaciones. Pero antes es posible que se celebre el referéndum revocatorio del mandato o una enmienda constitucional, todo eso pude ocurrir.
29-02-2016 | Fuente: abc.es
«Maduro está provocando un desenlace violento»
Jesús «Chúo» Torrealba, secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática, vuelve al ruedo pero no para buscar votos sino para ir casa por casa con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre la necesidad urgente de revocar el mandato de Nicolás Maduro de forma pacífica. En su entrevista con ABC, asegura querer repetir en esta tarea el éxito alcanzado por la oposición en las legislativas del pasado 6 de diciembre. -¿Se calienta la calle con la campaña para revocar a Maduro? -La campaña que emprendemos es para consultar a la gente sobre la necesidad urgente de revocar el mandato de Nicolás Maduro antes de su final en 2019. En ese sentido, la calle se calienta con un contacto directo con la gente, pero lo haremos recorriendo casa por casa como en las elecciones legislativas que tanto éxito nos dio. -¿Cuál es la estrategia? -Diseñar una hoja de ruta, un camino que nos garantice legalidad y legitimidad del cambio de gobierno con la participación de la población. Nos planteamos un tránsito político, pacífico, electoral, democrático, constitucional. Pasar del autoritarismo y totalitarismo a la democracia en paz. Vamos a crear un comando nacional y otros regionales. -¿Cuáles son las vías constitucionales más útiles para recortar el mandato presidencial? -Estamos estudiando cuatro vías: referéndum revocatorio, enmienda, reforma constitucional y asamblea constituyente. Pronto vamos a anunciar la más viable. -¿Es muy complicado el referéndum revocatorio? -Todavía no hay una ley y la tenemos que legislar. A Maduro se le cumple en abril la mitad de su mandato. Por ahora solo tenemos normas de la autoridad electoral que exige un 1% de las firmas auditadas y certificadas de unos 192.000 electores solicitantes con sus huellas dactilares para proponerlo, y luego para convocarlo el 20% del padrón electoral, de acuerdo con la experiencia pasada de Hugo Chávez. -¿Cuánto tiempo lleva el proceso para revocar el mandato de Maduro? -El tránsito más breve puede llevarnos año y medio. Producir un cambio institucional no es fácil y sencillo como soplaruna vela o beberse una botella. -¿Y la renuncia? -Es una salida constitucional sujeta a la voluntad del mandatario. Maduro no quiere renunciar y no podemos concentrarnos en esa opción sin probar otras más seguras aunque engorrosas. No se trata solo de vencer a Maduro, sino de garantizarnos la gobernabilidad tan rápido como sea necesario sin precipitarnos ni retrasarnos. -¿Hay una ruptura entre el Ejecutivo y el Legislativo después de que el Supremo falló a favor del decreto de emergencia económica de Maduro? -La decisión del Tribunal Supremo de Justicia el pasado 12 de febrero es la última de una larga escalada de provocaciones. El Ejecutivo acaba de decretar una dieta eléctrica a los centros comerciales y los hoteles. Esa es una provocación directa a la calidad de vida de los ciudadanos. Igual ocurre con el hampa que impera en las calles, la falta de alimentos y medicinas. -¿Qué hay detrás de los ataques a la oposición parlamentaria y el agravamiento de la crisis económica? -Están provocando al país pretendiendo que esta crisis termine en una especie de desenlace y de ruptura violenta como la intentona golpista de 1992 o un estallido como el «caracazo» de 1989. El gobierno cree que porque salió bien parado de la intentona golpista del 11 de abril de 2002 y el paro petrolero se pueden repetir esos escenarios. Pero se equivocaron porque las condiciones actuales son distintas. -¿Maduro ha perdido apoyo del chavismo? -Sí, a medida que se desarrolla y crece la crisis también crece el rechazo interno a Maduro. Hay muchos sectores que no le quieren, como Marea Socialista y los exministros chavistas. Por eso Maduro intenta pisar el acelerador de la crisis para impulsar un desenlace y no una solución a la crisis. -¿Y qué piensa hacer la Mesa de la Unidad Democrática (MUD)? -Perseverar en la construcción de la alternativa democrática electoral, porque está probada la vocación democrática del pueblo venezolano. El 6-D demostró que quería un cambio en paz y ante la magnitud de la crisis acelerar el recorte del mandato de Maduro. -¿Se ha convertido la MUD en un bombero apagafuegos de Maduro, al frenar un estallido social como se hizo con las elecciones del 6D según había afirmado Capriles? -Nosotros no hemos estado apagando nada. Maduro no se merece ni una gota de sangre más derramada de un venezolano. -¿Pero la gente está rabiosa, hay mucha ira en la calle a punto de estallar? -No se trata de apagar el descontento y evitar un estallido. Tenemos el pulso de lo que pasa en las colas de los mercados, en los barrios más pobres del país. Debo decir con absoluta certeza que el pueblo está profundamente molesto y disgustado contra este gobierno pero los ciudadanos saben que el gobierno busca una salida violenta a esta crisis. Eso lo aprendimos en el «caracazo». Estamos dándole cauce democrático al malestar social. -¿Tendremos en diciembre unas megaelecciones? -Lo más probable que ocurra son las elecciones regionales y que la MUD gane 17 o 19 de las 23 gobernaciones. Pero antes es posible que se celebre el referéndum revocatorio del mandato o una enmienda constitucional, todo eso pude ocurrir.
26-01-2016 | Fuente: abc.es
Incendio en Dresde durante la manifestación de Pegida
La manifestación que cada lunes celebra el grupo anti extranjeros Pegida (Patriotas alemanes contra la islamización de Occidente) terminó anoche en llamas. El incendio intencionado en un aparcamiento en el que habitualmente dejan sus coches los simpatizantes de Pegida que viajan a Dresde desde localidades cercanas para asistir a la manifestación destruyó por completo once vehículos, además de dañar seriamente otros tantos. La Policía no puede todavía determinar la autoría del incendio, aunque las sospechas recaen sobre algunos de los entre 250 y 350 contra manifestantes de organizaciones de izquierda que se concentraban anoche también en Dresde para protestar contra la presencia de Pegida en las calles. A la altura de la plaza Postplatz ambas manifestaciones se encontraron y el dispositivo policial de 280 agentes resolvió con botes de humo, pero no pudo evitar algunos enfrentamientos en la Calle Praga que tuvieron lugar, sin embargo, entre alemanes y extranjeros. La Policía tomó los datos a seis hombres alemanes de entre 31 y 53 años. Ninguno de los extranjeros pudo ser identificado. Tras constatar la existencia de una resistencia violenta en las calles, la organización de Pegida ha decidido primera hora de este martes desconvocar la marcha prevista para el próximo lunes. No convocará más manifestaciones hasta el 6 de febrero y se debatirá todavía si Dresde seguirá siendo la habitual sede de sus protestas. «Estaba claro que, tarde o temprano, algo así tenía que suceder. Y por lo menos no nos han violado a ninguna», declaraba a los medios locales Marios, un profesora de 53 años que había acudido anoche a la marcha de Pegida y cuyo coche había resultado dañado en el incendio. «Tengo un seguro y espero que se haga cargo, pero han conseguido hacerme sentir miedo, que es lo que pretendían. Eso es lo que quieren, amedrentarnos, que no salgamos a la calle a decir lo que pensamos. Eso es lo mismo que querían también con las violaciones masivas en Colonia», explicaba, «hay que estar ciego para no verlo, Europa está siendo islamizada. Ni esta gente quiere integrarse ni aceptarán de buen grado cualquier muestra de resistencia». «Necesitamos señales claras y una valla sería una señal», reaccionaba anoche el diputado socialcristiano Hans-Peter Friedrich, que fue ministro de Interior durante la anterior legislatura de Merkel y que pidió levantar una valla en la frontera para detener el flujo de refugiados en declaraciones al canal Phoenix, de la televisión pública alemana. Su partido, la CSU, se ha distanciado de Merkel y exige una política más restrictiva, posición a la que se suman más discretamente los sectores más conservadores de la CDU. Hans Vorländer, politólogo y director del Centro de Estudios Constitucionales y Democracia de la Universidad Técnica de Dresde, lleva meses estudiando el movimiento ciudadano anti extranjeros y aclara que «una parte de los manifestantes, alrededor de un tercio del total, son nacional-conservadores e islamófobos, mientras que otra gran parte está con ellos pese a esas opiniones racistas». El partido político que cosecha este malestar social es el controvertido Alternativa para Alemania (AfD) cuyos índices de popularidad siguen subiendo en los sondeos de opinión: con un 10% de intención de voto a escala federal se han convertido ya en la tercera fuerza política del país, por delante de Los Verdes y La Izquierda.
10-12-2015 | Fuente: abc.es
Trump reabre el temor republicano a que concurra de independiente
Donald Trump siempre ha ido por libre. Nunca ha querido entenderse con el Partido Republicano, ni siquiera cuando se comprometió públicamente a renunciar a una candidatura independiente a la Presidencia de Estados Unidos si no resultaba nominado. Como muchos predijeron, era papel mojado. La polémica llamada del magnate a cerrar la frontera a los musulmanes ha reabierto la caja de los fantasmas. Por primera vez, todo el establishment conservador ha rechazado una propuesta del millonario, y muchos con un contundente mensaje de distanciamiento: eso no es el Partido Republicano. Ayer, como en un continuo juego de toma y daca, sabedor de que podría ser decisivo en la derrota de otro nominado republicano frente a los demócratas llevándose parte del voto, Trump volvió a amenazar con su autonominación. El millonario se apoya en un sondeo de la Universidad de Suffolk según el cual un 68% de sus correligionarios le apoyaría. Salvo que se haga con la nominación republicana, la ruptura es cuestión de tiempo. Sabe lo que hace Donald Trump sabe lo que hace. Con instinto para conectar con los más desencantados, ha avanzado a golpe de encuestas. Y lo de golpe es literal. Se encaramó proponiendo un muro en toda la frontera con México, en un momento de amplio malestar social. Sabiendo que la mayoría demanda un líder fuerte, sometió a Jeb Bush con una caricatura de su «falta de energía». Cuando Ben Carson le superó en noviembre, le acusó de una biografía «llena de mentiras». Ahora, con Ted Cruz pisándole los talones, se apoya en el miedo al terrorismo para proponer el cierre de fronteras a los musulmanes. Ayer, un sondeo de Associated Press avalaba su perversa estrategia: tres cuartos de los votantes republicanos considera que entran demasiados miembros de esta minoría. A mes y medio de los caucuses de Iowa, cuya carrera también lidera, Steve Schleffler, del Comité Nacional Republicano, reconocía que Trump se está llevando a muchos votantes: «Cualquiera que lea el Corán sabe que no es una religión de paz; Obama tiene la cabeza en las nubes, y Trump se está aprovechando de la frustración». Cruce de acusaciones Pero para muchos es peor la división que genera en el partido. Como reflejaba el cruce de acusaciones entre una integrante del establishment en New Hampshire, Jennifer Horn, que tachaba a Trump de «antirepublicano, anticonstitucional y antiamericano», y un miembro del partido que apoya al millonario, Al Baldasaro, quien replicaba: «Trump no os gusta porque habla como es, sin prejuicios contra los musulmanes».
04-08-2015 | Fuente: elpais.com
Revuelo en el club de los dictadores
La crítica de Obama a los presidentes eternos pone al descubierto uno de los principales motivos de malestar social en África
17-08-2014 | Fuente: elmundo.es
IU se plantea fundirse en los 'Ganemos'
La idea de la activista Ada Colau, fundadora y ex portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, de convertir en un proyecto político el malestar social de los últimos años ha generado réplicas por toda España. 
21-07-2014 | Fuente: elpais.com
Rivero fracasa en el intento de que Repsol deje los sondeos en Canarias
El presidente canario avierte a Brufau y al Gobierno de que el asunto de las propecciones genera malestar social en las islas
15-05-2014 | Fuente: elpais.com
Una huelga general encona la protesta en Turquía
La catástrofe de la mina donde 282 personas perdieron la vida dispara el malestar social y la impopularidad del Gobierno
10-11-2013 | Fuente: elpais.com
Erdogan marca el paso a los turcos
Crece el malestar social en Turquía por las intromisiones en la vida privada del Gobierno, que pretende vetar que chicos y chicas vivan en pisos de estudiantes