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Noticias de malaria

15-11-2017 | Fuente: elpais.com
Maduro eleva la tensión con Colombia al culpar al país de la escasez de medicinas contra la malaria
El Gobierno de Santos rechaza las acusaciones y recuerda que nunca negó la venta de medicamentos a Venezuela
05-11-2017 | Fuente: abc.es
Alertan de que la epidemia de malaria avanza sin control en Venezuela
La epidemia de malaria avanza sin ningún control en Venezuela. En Bolívar, estado del sur del país donde la incidencia está siendo mayor, se han registrado unos 206.240 casos y existe el riesgo de que se propague porque escasean las medicinas para prevenirla o no hay suministro desde el pasado julio. Hasta el pasado 21 de octubre pasado se ha registrado un aumento de los casos del 42%, según datos extraoficiales de Sanidad, divulgados pese a la censura epidemiológica del régimen de Nicolás Maduro, que oculta las cifras para no alarmar a la población sobre la gravedad de la crisis sanitaria. También continúa la escasez de medicamentos. Se desconoce cuántos antimaláricos se han importado a través del Fondo Estratégico de la Organización Panamericana de la Salud, pese a que en octubre el organismo internacional informó de que habían entregado 1.100.000 tabletas de primaquina, tratamiento básico contra la malaria. Según el médico Marcos Lima, las últimas cifras oficiales son de 2016 cuando se registró un total de 240.637 casos de paludismo, lo que representó un incremento de 76% con respecto al número de casos de 2015. De esos 240.637 casos, 178.088 casos ocurrieron en el estado Bolívar. Enfermedades erradicadas La Alianza Venezolana por la Salud, integrada por expertos como el ex ministro de Salud José Felix Oletta, envió este viernes a Washington una carta abierta al Foro Malaria en las Américas 2017, convocado por la Organización Panamericana de Salud (OPS), en la expresan su preocupación por la incidencia de enfermedades erradicadas en Venezuela hace 60 años. La carta señala que Venezuela tiene los peores indicadores sobre incidencia de malaria en la región en el período 2000-2016: un aumento de casos de malaria del 709%, un aumento del 521% de muertes relacionadas con la malaria y un aumento del 540% en la incidencia parasitaria anual (IPA). También subrayan que la malaria se está extendiendo rápidamente por todo el país, donde ha habido casos en 17 estados y se está contagiando a países vecinos como Brasil y Colombia. Precisa que la mayoría de los casos se registran en los estados de Bolívar, Sucre y Amazonas. Además, se están produciendo movimientos migratorios dentro de Venezuela, de forma masiva y sin control, atraídos por la fiebre del oro hacia los focos de transmisión más activos de la enfermedad. Y denuncian que el Gobierno venezolano dejó de publicar datos en 2014 sobre esta y otras epidemias. Venezuela se enfrenta a su juicio a la situación política, económica y social más difícil de su historia, con escasez de alimentos y medicinas esenciales, con un sistema de salud que ha colapsado. Piden ayuda internacional a la OPS y alertan que Venezuela sufre una crisis humanitaria compleja, con varias epidemias en curso: malaria, VIH, tuberculosis, difteria, sarampión, sarna y otras.
26-10-2017 | Fuente: abc.es
La fractura de la oposición en Venezuela hace temer el aumento del hambre y la pobreza
La fractura de la alianza opositora Mesa de la Unidad (MUD) aleja la posibilidad a corto plazo de sacar al chavismo del poder para resolver la grave crisis económica y social que agobia a la mayoría de los venezolanos. El hambre y la desesperanza predominan en un país a la deriva. Según un informe de Cáritas Venezuela, unos 4,5 millones de venezolanos comen solo una vez al día y a veces cada dos días. Y el 80 por ciento de los 30 millones de habitantes hace solo dos frugales comidas. La cantidad y calidad de los alimentos ha bajado por la la crónica escasez de los productos y la inflación. Otros dramas cotidianos son: Falta de efectivo El gobierno no surte de liquidez a los bancos, por lo que el retiro de efectivo por ventanilla está racionado a 15.000 bolívares (0,37 dólar) diarios por persona. El salario básico de un trabajador es de 350.000 bolívares (8,75 dólares) y debe perder entre siete y ocho días en el banco para retirar la paga. Precios inalcanzables Pero el salario básico no alcanza para cubrir los gastos de la cesta familiar, que cuesta tres millones de bolívares (75 dólares), cifra oficial del Centro De Documentación y Análisis Para Los Trabajadores (Cendas). Ahora se consigue carne y pollo en el mercado, pero sus precios suben semanalmente, con una inflación de 1.200% proyectada para este año. Sigue la escasez de harina de maíz, trigo, mantequilla, aceite, granos, leche, azúcar y café. Crece la mortalidad de niños y madres Los índices de mortalidad materna e infantil por desnutrición y hambre, que se incrementó un 65% en las madres y un 15% en los menores de cinco años son atroces, según Cáritas. Entre cinco y seis niños mueren a la semana por desnutrición y hay 300.000 niños en el umbral de la muerte. Además, las epidemias avanzan sin control sanitario. Enfermedades erradicadas hace 60 años, como la difteria, han vuelto aparecer. En Carabobo fallecieron ayer de este mal doce personas. La malaria y el sarampión también están diezmando a la población. Criminalidad disparada La inseguridad acecha a los venezolanos. Si no se mueren por desnutrición o enfermedad, hay altas posibilidades de hacerlo por la delincuencia, que se ha disparado a 29.000 asesinatos al año. Ocultación de problemas No hay manera de contrastar con cifras oficiales el deterioro social, económico y de las infraestructuras. Todo está en sombras y penumbra, sin que se permita la ayuda humanitaria.
25-10-2017 | Fuente: abc.es
Alrededor de 300.000 niños podrían morir por desnutrición en Venezuela, según Caritas
Antes que pagar la deuda externa, el gobierno venezolano debería atender las necesidades básicas de su población que está en el umbral de una hambruna y sometida a las epidemias que habían desaparecido hace 60 años, lo que ha llevado a Cáritas a declarar «la emergencia humanitaria» en Venezuela. Susana Rafalli, representante de Cáritas, una organización social de la iglesia católica, ofreció una rueda de prensa a los corresponsales extranjeros para alertar sobre la grave situación que viven los venezolanos que han escalado de la crisis de alimentos a la emergencia humanitaria. En el encuentro con la prensa extranjera también participó el médico infectólogo, Julio Castro, encargado de la Encuesta Nacional de Hospitales y miembro de «Médicos por la Salud», creado en el 2014. Ha presentado una radiografía de la crítica situación hospitalaria y el aumento de enfermedades y epidemias, que están diezmando a los venezolanos de manera silenciosa. Unos 4,5 millones de venezolanos comen una vez al día y a veces cada dos días, dicen los especialistas. Y el 80% de los 30 millones de habitantes solo come dos veces al día. La cantidad y calidad de los alimentos ha bajado debido a la crónica escasez de los productos y la inflación. Cáritas atiende a la población más pobre y vulnerable de cuatro estados: Distrito Capital (Caracas), Vargas, Miranda y Zulia, cuyo déficit nutricional es de 70% y el 8% de los niños presenta una desnutrición grave. Y va a incorporar en su estudio 10 estados más. Retardo en el crecimiento Semanalmente mueren entre 5 y 6 niños por desnutrición. La proyección de Susana Rafalli es que 280.000 niños pueden morirse por desnutrición. «La desnutrición infantil grave ha llegado al 15% en el mes de agosto pasado, por lo que declaramos la emergencia humanitaria. Y el 33% de la población infantil ya presenta retardo en el crecimiento. Este daño tanto físico como mental les acompañará toda su vida, es irreversible ya. Están condenados a ser retardados». Por su lado el médico infectólogo, Julio Castro, corrobora las cifras de Rafalli y señala que la mortalidad materna entre 2006 y 2016 presenta un incremento interanual de 10% pero en el último año se disparó un 65%, debido al hambre y a la falta de medicinas y atención médica. Y la mortalidad infantil ha crecido en un 25% cada año debido principalmente a la desnutrición. El doctor Julio Castro aseguró que en Venezuela el déficit de medicamentos básicos como las vacunas, antibióticos, anxiolíticos, antivirales supera el 98%. Y el 63% de los hospitales públicos no tiene agua potable, el 51% no tiene camas para operaciones, el 64 % no tiene fórmulas lácteas para los bebés, y el 71% de los hospitales se encuentran cerrados por falta de materiales. Un retroceso de 60 años En 1945 Venezuela se daba el lujo de haber erradicado las principales epidemias que azotaban al mundo. Pero ahora han vuelto a aparecer lo que significa un retroceso de más de 60 años. La chikungulla afectó a 3,5 millones de venezolanos entre 2014 y 2015, el 10% de la población también fue afectada por el zika y el dengue. La malaria estaba controlada pero repuntó en el 2016 afectando a 246.000 personas y para 2017 será el doble 500.000 afectados. La epidemia comenzó en el estado Bolívar en la zona selvática de extracción de oro y diamantes en el Arco Minero del Orinoco (el nuevo Dorado) y se extendido a otros 13 estados llegando a Caracas. «Es difícil controlar los focos de malaria, estamos perdiendo terreno», afirma el médico Castro. El problema es que el régimen de Nicolás Maduro mantiene oculta la información oficial del Ministerio de Salud para no reconocer que la crisis pica y se extiende.
12-05-2017 | Fuente: abc.es
Maduro destituye a la ministra de Salud tras difundirse unos informes epidemiológicos
El Gobierno de Venezuela destituyó a la que hasta este jueves era ministra de Salud, Antonieta Caporale, informaron hoy medios oficialistas. La destitución se produce horas después de que se empezaran a difundir en la página web del Ministerio para la Salud informes epidemiológicos que desde hace tres años no eran publicados por el Gobierno de Nicolás Maduro y que son de difusión obligatoria. Las fuentes indicaron que para sustituir a Caporale ha sido designado como nuevo ministro el farmacéutico Luis López, según publica la Gaceta Oficial 41.147. El medio oficialista Correo del Orinoco informó de que el licenciado en Farmacia Luis Salerfi López Chejade es el nuevo ministro de Salud, «con las competencias inherentes al referido cargo, de conformidad con el ordenamiento jurídico vigente, sustituyendo a la doctora Antonieta Caporale». La ministra destituida, que antes de formar parte del Gobierno era la directora del Hospital Clínico Universitario, permaneció en el cargo poco más de cuatro meses, tras su designación el pasado 4 de enero junto a los nuevos responsables de otras carteras. Aunque los boletines recientemente difundidos por el Ministerio de Salud solo registran datos hasta 2016, son los datos epidemiológicos oficiales más novedosos desde 2014. El miércoles se dio a conocer que un total de 11.466 neonatos murieron en Venezuela durante 2016, un 30,12 % más que el año anterior. Entre las causas más frecuentes de esas muertes el informe señala la sepsis neonatal, la neumonía, la enfermedad de membrana hialina y el nacimiento prematuro. Asimismo, revela el acumulado anual hasta la semana 52 de mortalidad materna con 756 casos, lo que supone un incremento de defunciones del 65,79 % en comparación con el año anterior. Gran parte de estos casos corresponden al estado occidental de Zulia (107). Según el informe oficial, en 2016 hubo en Venezuela 29.263 casos de dengue y un aumento en los casos de malaria, que hasta la semana 52 de 2016 eran 240.613, lo que representa un incremento del 76,4 % con respecto al mismo período del año anterior, en el que se registraron 136.402 casos. La Sociedad Venezolana de Infectología (SVI) ha venido exigiendo que el Gobierno informe a médicos y población en general sobre los cuadros infecciosos existentes en el país, especialmente durante los últimos dos años a raíz del deterioro del sistema sanitario nacional.
11-05-2017 | Fuente: abc.es
La mortalidad infantil aumentó un 30% en Venezuela en 2016
Un total de 11.466 neonatos murieron en Venezuela durante 2016, un 30,12 % más que el año anterior, reveló hoy el informe epidemiológico del Ministerio de Salud, después de tres años sin conocerse datos oficiales. El mayor número de muertes se registró en el estado de Zulia (noroeste) con 1.409 casos; seguido de Carabobo (centro), con 928; Aragua (centro), 888; Bolívar (sureste), 802, y Distrito Capital (centro), con 735. Entre las causas más frecuentes de estas muertes el informe señala la sepsis neonatal, la neumonía, la enfermedad de membrana hialina y el nacimiento prematuro. Asimismo, revela el acumulado anual hasta la semana 52 de mortalidad materna con 756 casos, lo que supone un incremento de defunciones del 65,79 % en comparación con el año anterior. Gran parte de estos casos corresponden a Zulia (107). El Ministerio de Salud venezolano registró además 324 casos de difteria, una enfermedad infecciosa aguda que afecta a las vías respiratorias, y 59.348 de zika. Según el informe oficial, en 2016 hubo en Venezuela 29.263 casos de dengue, de los que un 78,89 % «son dengue sin signo de alarma» (23.086 casos), el 20,72 % «dengue con signo de alarma» (6.064) y un 0,39 % corresponden a dengue grave (113). También se registró el año pasado un aumento en los casos de malaria, que hasta la semana 52 de 2016 eran 240.613, «lo que representa un incremento del 76,4% con respecto al mismo período del año anterior, en el que se registraron 136.402 casos. La Sociedad Venezolana de Infectología (SVI) ha venido exigiendo que el Gobierno informe a médicos y población en general sobre los cuadros infecciosos existentes en el país, especialmente durante los últimos dos años a raíz del deterioro del sistema sanitario nacional.
25-03-2017 | Fuente: abc.es
Maduro pide ayuda a la ONU para paliar la escasez de medicinas
En un gesto desesperado por la situación de Venezuela, el presidente Nicolás Maduro ha pedido ayuda a Naciones Unidas para «regularizar» de forma permanente la distribución de medicinas y, para atender el sistema sanitario y la crisis económica que padece este país rico en petróleo que ahora debe importar gasolina. El anuncio, que no está vinculado con la ayuda humanitaria que exige la oposición, lo hizo este viernes durante una retransmisión obligatoria por radio y televisión. «La ONU cuenta con los planes más avanzados en el mundo para recuperar la capacidad productiva de la industria farmacéutica. Confío en ustedes para seguir avanzando en el fortalecimiento de (?) los motores productivos de la Agenda Económica Bolivariana», manifestó Maduro. El mandatario se reunió el viernes en Caracas con la subsecretaria general de la ONU y directora del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo Humano (PNUD), Jessica Faieta, y recibió el informe de este organismo. Para el mandatario, el país caribeño supera a otros que, como México, Brasil, Colombia y Perú poseen una «economía fuerte» en la región, a pesar de la presunta «guerra económica» que asegura que sufre el chavismo desde hace cuatro años. «Venezuela está en el grupo de países con desarrollo humano alto (71). Ha valido la pena resistir, luchar para proteger a nuestro pueblo», afirmó el presidente venezolano. El jefe de Estado ordenó a Elías Jaua, actual ministro de Educación, que atienda las recomendaciones del ranking global del Índice de Desarrollo Humano (IDH) para mejorar las medidas económicas y sociales que se han aplicado en el país. Estas últimas, a su juicio, se han visto afectadas por la supuesta «guerra económica» y la caída de los precios del petróleo. La Asamblea Nacional, de mayoría opositora, declaró esta semana la emergencia alimentaria y sanitaria, y exhortó al Ejecutivo a permitir la llegada de ayuda humanitaria del exterior para paliar la severa crisis que afecta al 82% de la población. El exministro de Salud José Félix Oletta denuncia por su parte que Venezuela sufre un retroceso de cien años en las epidemias por la reaparición de enfermedades erradicadas como la malaria, dengue, difteria o la tuberculosis. También han aumentado la desnutrición y la mortalidad infantil. La ayuda humanitaria forma parte de las cuatro exigencias que pide la oposición al régimen de Maduro, junto con la convocatoria de elecciones, el respeto a la autonomía del Parlamento y la liberación de presos políticos. Las exigencias de la oposición han sido secundadas esta semana por 14 países de la región, en la petición de que se aplique la Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos (OEA), cuyo Consejo Permanente se reunirá el próximo martes en Washington para estudiar el caso de Venezuela.
23-03-2017 | Fuente: abc.es
La ONU alerta de que dos de cada cinco norcoreanos sufren desnutrición
Mientras el joven dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, se sigue gastando una millonada en misiles y bombas atómicas, su sufrido pueblo apenas tiene para comer. A tenor de un informe de la ONU, dos de cada cinco norcoreanos están desnutridos y uno de ellos carece de agua y acceso a las más elementales condiciones sanitarias. De los 25 millones de habitantes con que cuenta este país, el más hermético y aislado del mundo, 18 millones dependen del Sistema Público de Distribución de Alimentos que el anacrónico régimen de Pyongyang gestiona al más puro estilo comunista. Debido a la escasez de las raciones, que fluctúan entre los 300 y 400 gramos de arroz por persona y día, la desnutrición afecta a 10,5 millones de norcoreanos, el 41% de la población. «Para atender este año a 13 millones de personas con serias necesidades de seguridad alimentaria, sanidad, nutrición, agua e higiene, el país necesita 114 millones de dólares (105 millones de euros)», explica el coordinador residente de Naciones Unidas en Pyongyang, Tapan Mishra, en el informe «República Democrática Popular de Corea: necesidades y prioridades». La mayor parte de ese dinero (39 millones de dólares / 36 millones de euros) se destinará a cubrir las necesidades de nutrición de 2,5 millones de personas, mientras que otros 37 millones de dólares (34 millones de euros) servirán para mejorar la salud de 12,8 millones de norcoreanos. Por su parte, la seguridad alimentaria requiere 30 millones de dólares (27 millones de euros) para beneficiar a 4,2 millones de personas y la partida en agua e higiene otros ocho millones de dólares (7,4 millones de euros) para atender a medio millón más de norcoreanos. Con el fin de recaudar este dinero, la ONU ya ha abierto una campaña pública de donaciones en la que se puede participar a través de estos enlaces de internet: http://reliefweb.int/country/prk y www.unocha.org/cerf/our-donors/how-donate. El objetivo es seguir ayudando a la población de Corea del Norte, que depende en gran medida de la ayuda humanitaria mientras Kim Jong-un dedica la mayor parte de sus escasos recursos económicos a su loca carrera armamentística para perpetuarse en el poder. Cartilla de racionamiento Con el país cerrado al exterior para preservar su arcaico sistema estalinista, la subsistencia de sus habitantes se basa en su también atrasada agricultura, claramente insuficiente para alimentar debidamente a toda la población. La mayoría de la comida procede de las 3.900 cooperativas que opera el régimen, donde destacan un centenar de granjas estatales especializadas en gallinas y cerdos. Con un modelo de economía planificada, dichas cooperativas surten al Sistema Público de Distribución de Alimentos, que reparte la comida a través de una cartilla de racionamiento. Básicamente se trata de arroz, maíz y algún que otro cereal como cebada, así como legumbres y aceite para cocinar. Los campesinos norcoreanos aran con bueyes por la falta de tractores y gasolina.- PABLO M. DÍEZ Dependiendo de las cosechas, las raciones empezaron el año pasado por 380 gramos por persona y día y entre julio y septiembre se redujeron a 300 gramos, la mitad de las calorías que necesita un adulto cada jornada. Aunque en enero volvieron a subir a 400 gramos diarios por persona, aún están lejos del objetivo de las autoridades: 573 gramos. Salvo para los cereales, suministrados por el Estado, cada vez son más los norcoreanos que acuden a los mercados privados para comprar comida. En un todavía incipiente modelo de economía capitalista, a los campesinos se les permite cultivar verduras y criar gallinas en los patios de sus casas para venderlas luego en los mercados de los pueblos y ciudades. Pero, al igual que las cooperativas estatales, la suerte de estos agricultores privados depende de la benevolencia del tiempo con sus diminutas parcelas, que no suelen tener más de 30 metros cuadrados. A la adversa orografía del terreno, tan montañoso que solo el 17% del territorio es cultivable, se suma la falta de maquinaria agrícola y de semillas y fertilizantes de calidad. Además, Corea del Norte sufre frecuentes desastres naturales, como sequías e inundaciones en un mismo año, que arrasan sus cultivos y sus ya de por sí precarias infraestructuras, poniendo a su población al borde de la hambruna. Así ocurrió durante la «Ardua Marcha» a mediados de los 90, cuando las malas cosechas se aliaron con el desmoronamiento en la Europa del Este del bloque comunista que mantenía al régimen y unos dos millones de personas perecieron de hambre (300.000 según reconoce la propaganda oficial). La ONU calcula que casi un tercio de los niños norcoreanos están desnutridos.- PABLO M. DÍEZ Desde el año 2000, la situación de Corea del Norte ha mejorado notablemente gracias a la ayuda humanitaria. Pero las precariedades continúan porque 5,6 millones de personas se han visto afectadas por las catástrofes naturales entre 2004 y 2015. Tras la peor sequía en un siglo, las inundaciones del año pasado en la provincia de Hamgyong del Norte dejaron 600.000 damnificados, de los que 69.000 tuvieron que ser evacuados, al anegar tierras de cultivo, sistemas de riego, clínicas y colegios. Niños y embarazadas, los más castigados Como siempre, los más castigados fueron los sectores de población más sensibles, entre los que destacan los niños, las mujeres embarazadas y los ancianos. Tal y como detalla el informe de la ONU, el 21% de la población norcoreana son menores de 15 años, de los que 1,3 millones tienen menos de cinco años. Su situación es especialmente delicada porque la desnutrición crónica afecta al 27,9% de estos niños y la aguda al 4%. Debido a dicha desnutrición y a la falta de adecuadas condiciones higiénicas, las diarreas y la neumonía son las principales causas de mortalidad infantil. Por falta de agua corriente, mujeres norcoreanas lavan la ropa en el río Tumen, en la frontera con China.- PABLO M. DÍEZ Con graves carencias de hierro, zinc, vitamina A y yodo, el 23,3% de las embarazadas y parturientas también sufre malnutrición. Según un informe del Ministerio de Salud Pública elaborado en 2014, un tercio de las embarazadas padecía anemia y el 5% de sus bebés nacía por debajo del peso ideal. Por culpa de estas deficiencias estructurales, Corea del Norte presenta un alto índice de mortalidad materna en el parto: 65,9 por cada 100.000 nacimientos. Con grandes diferencias entre las zonas urbanas y las rurales, dos tercios de la población no tienen acceso a equipamientos médicos adecuados y el 9% de las embarazadas da a luz en sus propias casas, donde se registra el 67% de la mortalidad materna por las hemorragias post-parto y la falta de higiene. Aunque, en teoría, el 82% de la población tiene agua corriente, sus cortes de suministro son tan frecuentes como los de luz y 3,5 millones de personas no pueden abrir sus grifos por la falta de mantenimiento de las tuberías. A todo ello hay que añadir las sanciones internacionales impuestas por la ONU contra el régimen de Kim Jong-un por sus ensayos nucleares y de misiles. Dichas sanciones no apuntan a la ayuda humanitaria, pero el informe de Naciones Unidas alerta de que la colaboración internacional ha «caído radicalmente desde 2012» por las trabas puestas a los bancos para enviar fondos a Corea del Norte y por los recelos con este país. En la actualidad, solo operan en Pyongyang 13 organismos mundiales y ONG que, además, están muy controlados por el régimen. Con el acceso restringido a buena parte del país, hay provincias enteras completamente cerradas a los extranjeros, como Jagang. A pesar de todas estas dificultades, el informe de la ONU recuerda los logros obtenidos el año pasado, cuando el 90% de los menores de cinco años fueron tratados contra la desnutrición, 1,2 millones de niños y embarazadas tuvieron acceso a mejores alimentos, se redujo en un 31% la malaria y 130.000 parturientas fueron atendidas por nuevos equipos de emergencia en 223 hospitales. Todo ello, y pese a las constantes amenazas de Kim Jong-un, gracias a la solidaridad internacional.
15-12-2016 | Fuente: elpais.com
Cómo puedes atacar al parásito de la malaria con tu móvil
La historia del juego colaborativo español para luchar contra el paludismo narrada en quince imágenes
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