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Noticias de magreb

08-12-2017 | Fuente: elpais.com
Decenas de estudiantes y profesionales se dan cita en Casablanca
26-11-2017 | Fuente: abc.es
Dos «monstruos» de la política que hundieron a la derecha gala
A los seis meses del hundimiento histórico de la derecha tradicional francesa, en la primera vuelta de la elección presidencial, el 23 de abril, dos documentos excepcionales cuentan por lo menudo la historia del suicidio político precipitado por la irresponsabilidad y el odio de sus líderes. Patrick Stefanini, fue el director de campaña de François Fillon, el candidato conservador eliminado en la primera vuelta de la elección presidencial, y ha publicado un libro titulado «Deflagración» contando con gran lujo de detalles la patética irresponsabilidad errabunda del candidato conservador elegido en las elecciones primarias del mes de noviembre de 2016, prometiendo una «ruptura» que había comenzando ocultando a su familia política las «cacerolas» que terminaron dinamitando una campaña fallida, el peor resultado de la derecha tradicional en la historia de unas elecciones presidenciales. Gérald Darmanin fue portavoz oficial de Nicolas Sarkozy y acaba de publicar un libro devastador, «Crónicas del Mundo antiguo, cuando la derecha se perdió», donde cuenta por lo menudo la cocinilla cainita de Sarkozy, Fillon, los líderes de su partido, Los Republicanos, y un largo rosario de aspirantes poniéndose zancadillas los unos a los otros con un impudor irresponsable y desastroso para la derecha tradicional. El mejor resumen de ambas obras es una frase de Nicolas Sarkozy, citada por Stefanini, donde le pregunta: «Pero, Patrick, ¿cómo has podido participar en el desastre? ¿Cómo has podido estar asociado a ese equipo que ha arruinado a la derecha?». Stefanini responde a la pregunta de Sarkozy con una crónica implacable, que comienza a los pocos días de la elección de François Fillon como candidato conservador a la presidencia de la República, a finales de noviembre del 2016. Durante dos meses cortos, Fillon fue el candidato favorito. Todos los sondeos lo daban como futuro presidente. Hasta que el semanario Le Canard Enchaïné comenzó a publicar, el 25 de enero pasado, sus primeras revelaciones sobre los empleos ficticios de los que se habían beneficiado Penelope Fillon y los hijos del candidato conservador, cobrando más de un millón de euros, por trabajos que nunca habían realizado como colaboradores parlamentarios del padre y esposo. El Penelopegate, como se llamó el escándalo, estalló como una bomba en un campo de una batalla que cambió de rumbo en pocos días. Stefanini descubre, con seis meses de retraso, que, en verdad, Fillon había ocultado a su partido, su equipo y sus amigos políticos, todo lo esencial que él sabía que Le Canard Enchaïné estaba investigando. Mintiendo, ocultando, callando, Fillon ató sus cacerolas personales a toda la derecha francesa. Falsa ruptura Semanas más tarde, el mismo semanario satírico descubrió que el mismo Fillon había recibido muchos regalos de un empresario de dudosa reputación, dispuesto a regalar trajes de lujo (de 5.000 a 10.000 euros) a un candidato que podía ser presidente de la República. Stefanini cuenta por lo menudo cómo Fillon estuvo tergiversando, mintiendo y maniobrando de mala manera para quitar importancia a unos regalos que manchaban su reputación con miserias de baja estofa. Peor que las revelaciones del Penelopegate y los trajes de lujo, cuenta Stefanini, fue el comportamiento irresponsable de Fillon: ocultando datos esenciales a su equipo; mintiendo a toda hora sobre la verdad, la mentira, lo que sabía y lo que callaba, con un cambio de estrategia política que terminó dinamitando a la derecha tradicional. El candidato Fillon había presentado un programa de ruptura política y económica en la gran tradición del conservadurismo clásico de Margaret Theatcher: recortar el gasto, sanear las cuentas públicas? Cuando los sondeos comenzaron a anunciar la catástrofe electoral, Fillon dio un giro hacia una derecha tradicionalista próxima a la extrema derecha de la familia Le Pen, en el legendario mitin de la parisina plaza del Trocadero. Stefanini cuenta cómo aquel mitin abrió unas grietas definitivamente cainitas entre todas las familias de la derecha tradicional. Entre los antiguos fieles de la guardia pretoriana de Sarkozy, Gérald Darmanin, actual ministro del Presupuesto de Emmanuel Macron, ocupó un puesto privilegiado, como portavoz oficial del ex presidente. En sus «Crónicas del Mundo antiguo» Darmanin, hijo de una familia de inmigrantes magrebíes, describe la tristeza, alejamiento, melancolía y sentimiento de traición entre todos los antiguos líderes de una derecha difunta. Darmanin cuenta cómo Sarkozy despreciaba olímpicamente a Fillon y Juppé, sus rivales a la candidatura conservadora en las elecciones primarias de noviembre 2009. Asumida su derrota en aquellas primarias, Sarkozy se refugió?en un silencio hipócrita: nunca dejó de destilar frases asesinas contra Fillon, a quien intentó imponer sus propios amigos, en primera línea de combate, durante la campaña. Darmanin cuenta cómo decidió dimitir de sus cargos en el seno del partido de la derecha tradicional, tras el giro tradicionalista de Fillon. Su padre, un antiguo emigrante, comentó aquella decisión en estos términos: «Has hecho muy bien. Un hombre debe comportarse como un hombre. Fillon está hundiendo a la antigua derecha gaullista y popular».
20-11-2017 | Fuente: elpais.com
España deja para 2018 la recuperación de los viajes de Estado y cumbres bilaterales
El rey no tiene previsto ir a Cuba y el desplazamiento a Marruecos queda en espera para el próximo año como las reuniones del Gobierno con los países del Magreb
26-10-2017 | Fuente: elpais.com
Muere un hombre al caer de un camión mientras intentaba acceder al ferri que une Melilla con Motril
El inmigrante, de origen magrebí, ha fallecido cuando trataba de introducirse en el barco escondido
30-08-2017 | Fuente: elpais.com
Libia, un infierno para los migrantes
Las violaciones de derechos humanos son graves y sistemáticas en los centros de detención de migrantes en el país magrebí
03-08-2017 | Fuente: elpais.com
El Defensor del Pueblo denuncia a la fiscalía que hay 13 menores en un CIE
Marugán descubrió la irregularidad al visitar al centro de extranjeros de Aluche por la protesta de recluidos magrebíes
29-07-2017 | Fuente: abc.es
Un pueblo ecologista para contener a la ultraderecha en la cuenca minera de Francia
Es sábado por la tarde y llueve a cántaros en Loos-en-Gohelle, un particular pueblecito de la cuenca minera del norte de Francia. De pronto, en una plaza donde no se ve ni un alma, aparece el alcalde al trote para sortear las gotas y abrir las puertas de su ayuntamiento. Triatleta en sus ratos libres, Jean-François Caron, de 60 años, sube con agilidad las escaleras que conducen a su despacho. A diferencia de otros políticos en pueblos vecinos, Caron renunció a esperanzas cortoplacistas de devolver los trabajos de la mina por medio de masivo empleo público a cambio de un objetivo más lejano: su pequeño pueblo lucha por zafarse del colapso minero convirtiéndose en ejemplo de los Acuerdos de París contra el Cambio Climático, que hace dos meses rechazó Donald Trump. De antepasados mineros y padre también alcalde, Caron no solo ha cambiado la imagen de Loos, sino también su identidad frente a la vecina Hénin-Beaumont, epicentro del Frente Nacional de Marine Le Pen y a tan solo 10 minutos en coche, que vive aún de la nostalgia por los años dorados de la mina y los puestos de trabajo de las grandes factorías extranjeras. «Vale, aquí el Frente Nacional solo ganó en la primera vuelta de las presidenciales con el 39% de los votos, pero la ciudad de al lado hizo 52», responde Caron con un marcado acento norteño a la pregunta de por qué el mismo pueblo que le vota a él desde hace 16 años prefiere al Frente Nacional en las generales. Del perchero apostado a su espalda cuelga una banda con los colores franceses junto a una bufanda verde. «¿El símbolo de una Francia ecologista? No me había dado cuenta, qué casualidad», ríe al levantarse y ordenar los papeles que hablan de su particular revolución. Al día siguiente de hacerse la entrevista, Emmanuel Macron ganó a Marine Le Pen, nueva lideresa de la ultraderecha patria y con quien Caron se ha topado varias veces en su carrera política. Le Pen, diputada por el Paso de Calais en la Asamblea Nacional, «hace todo por destruirte en el debate, con muy malas formas». De cara a sus votantes lo hace muy bien. «Con un modelo contrario al que yo propongo, ella les dice: ?voy a estar muy atenta a vuestros problemas y os protegeré de los inmigrantes que os quitan los trabajos?. El pueblo obrero de mina tiene poca costumbre de crear empresas, ha vivido durante décadas de un sistema clientelar promovido por los comunistas y socialistas, acostumbrados a un poder fuerte y autoritario y a tejer un sistema clientelista con los vecinos», apunta. El alcalde de Loos-en-Gohelle, Jean-François Caron, en la entrevista con ABC- F. J. C. En los últimos coletazos de la crisis económica, Caron, que ha sido reelegido hasta con el 82% de los votos, cree que el mundo se encamina hacia su tercera revolución industrial con el abandono de las energías fósiles frente a la economía de las renovables gracias a la transformación tecnológica. «El alcalde de Loos-en-Gohelle lo gestiona muy bien. Aunque en las elecciones municipales Caron gana fácilmente, en las nacionales los verdes no ganan nada, esto demuestra que los retos locales son muy diferentes que los nacionales. Tiene una visión de futuro que es buena, pero está muy solo», asegura Gilles Huchette, coordinador de Euralens, una asociación creada en 2009 para fomentar el trabajo por medio de la cultura. Su objetivo: emular el ejemplo vasco con el museo Guggenheim en Bilbao, pero en la cuenca minera francesa y con Louvre Lens. En España, hace cinco años 200 mineros de Asturias, León y Aragón entraron entre vítores en Madrid tras 20 días de «marcha negra» hacia la capital para demandar la supervivencia de la minería de carbón al Ministerio de Industria, que «había decidido» recortar el 63% de los fondos a un sector abocado a su extinción. La Unión Europea fijó el 31 de diciembre de 2018 como fin de la continuidad de las ayudas públicas a las minas de carbón. «Esta es la región más afectada de Francia: no hay trabajo, no hay nada. Y los inmigrantes con sus peleas y todo lo que han traído han dañado mucho a los comercios», asegura a ABC Laurine, una joven de 24 años oriunda de Nord Pas de Calais que votó por el Frente Nacional. Para ella, Francia debería tener el derecho de a cerrar su frontera y rechazar a los que han entrado ilegalmente, más aún si la UE no respeta los acuerdos de reparto. «Loos es una buena idea en el futuro, pero no a corto plazo, con la desesperanza y el paro que hay, la gente necesita ya empleos de forma urgente. Es difícil que la gente, tal como está, pueda seguir esperando más». La decisión del Gobierno socialista de Mitterrand hace treinta años de cortar la vía minera por no ser rentable frente al carbón importado significó el fin de 220.000 empleos en la región. Desigualdad Francia Infogram El carbón construyó todo: escuelas, hospitales.. Han venido gente de Bélgica, Polonia, del Magreb, Italia y hasta 30 nacionalidades distintas. Así puedes ver jóvenes con apellidos polacos votando por el Frente NacionalColor pizarra, la central de producción de electricidad fotovoltaica demuestra la oportunidad de desarrollar las energías renovables sin alterar el paisaje. El principal pilar de la transición ecológica de Loos, dice Caron, no es la revolución tecnológica sino una verdadera democracia participativa. El paro de la región supera con creces la media nacional, sin embargo, en Loos, el desempleo se encuentra 4 puntos por debajo de Lens-Hénin (18%). «El carbón construyó todo: escuelas, hospitales.. Han venido gente de Bélgica, Polonia, del Magreb, Italia y hasta 30 nacionalidades distintas. Así puedes ver jóvenes con apellidos polacos votando por el Frente Nacional», dice Huchette sobre la región. La decepción con los partidos tradicionales y la falta de credibilidad de un alcalde, socialista, que les ha fallado (Gérard Dalongeville) les ha llevado a votar al FN, especialmente en Hénin-Beaumont», sostiene la concejal ecologista en Hénin-Beaumont, Marine Tondelier, que acaba de publicar un libro «Nouvelles du Front», sobre la vida en el pueblo tras la llegada al poder del actual alcalde frentista, Steeve Briois. «El caso de Dalongeville es vergonzoso, increíble, pillaba el avión para pasearse, gastaba una barbaridad para una ciudad tan pequeña como Henin-Beaumont», critica el alcalde de Loos. El orgullo de ser minero pesa tanto como la desilusión, hasta rozar la vergüenza de haber sido las víctimas de una industria en clara decadencia desde los años sesenta. «Pese a los avances técnicos, hombres y niños son explotados», narra el periodista francés Philippe Chibani-Jacquot en el libro «El pueblo piloto del desarrollo sostenible». La región logró sus avances sociales a fuerza de violentas huelgas tras escándalos como el de 1906, cuando una explosión de grisú -gas metano en más de un 90% y se forma a la vez que el carbón- causó la muerte de 1.100 mineros en Courrieres, a unos 15 kilómetros. En España, murieron seis mineros a finales de 2013 por este mismo gas en el Pozo Emilio del Valle en La Pola de Gordón (León). Francia, Abril de 1906. Los supervivientes de la Catástrofe de Courrières, en la cuenca minera de Pas de Calais, después de ser visitados por el Ministro de Obras Públicas Mr. Barthou- Charles Chusseau Flaviens Pas de Calais alberga la única cuenca minera en el mundo patrimonio de la Humanidad, la misma que inspiró a Émile Zola para escribir «Germinal». El flamante ministro de la Transición Ecológica, Nicolas Hulot, quiere acabar con la vida de la mina, el infame oficio al que se dedica la familia Maheu, protagonista del libro, por el que desde el abuelo hasta la nieta de 15 años se matan inundando sus pulmones de hollín por unos míseros francos pagados por la Compañía y la burguesía vividora de las rentas en la Francia post revolucionaria. Caron presume de carácter atípico en política, incluso ante sus colegas de partido. «No entro en los estándares clásicos. Mis raíces familiares han tenido un gran papel en la zona, con un pedigrí muy social. Mi bisabuelo fue delegado minero y un revolucionario más o menos de la época de «Germinal», promotor de varias huelgas contra las pésimas condiciones de la mina. Además llamó a sus hijos con los nombres de la revolución francesa: Juvenal, Danton, Rosa, Eglantine, Louis Michel, Ferrer y Voltaire», describe. Los mineros de la novela de Zola se granjearon fama de borrachos entre los burgueses. «En vez de ahorrar unos ?sous? (antigua moneda francesa que de 5 céntimos) como nuestros campesinos, los mineros beben, contraen deudas y terminan por no tener nada con qué alimentar a su familia», le espetaron en casa de los burgueses cuando la señora de la familia protagonista mendigaba por unas monedas para dar de comer a su numerosa y pobre familia, en la que hasta los niños trabajaban picando piedra. Con dignidad ella negó la mayor: «Mi marido no bebe». Francia, 10/03/1906. La catástrofe de Courrières donde murieron mil cien mineros. En la imagen, el pueblo esperando noticias delante de la entrada a los pozos- M. Rol; A los hombres les repugnaba un trabajo que no les permitía siquiera saldar sus deudas, escribe Zola, en un tiempo en el que los salarios de los mineros se reducían a lo estrictamente necesario para que permitiera al obrero subsistir y reproducirse. «Además, había que entender las cosas: un minero necesitaba una jarra para limpiar el polvo de los pulmones». De ese clasismo de Germinal adolece el nuevo presidente francés Emmanuel Macron, según sus detractores. En un viaje a Noeux les mines (Pas de Calais) del pasado enero, el hoy presidente «jupiteriano» -como él mismo se define- denunció la falta de «salubridad y los problemas sociales» en la cuenca minera y un exceso de «tabaco y alcohol» en las últimas décadas tras el colapso del sector. Con las escombreras más altas de Europa, a simple vista, poco se diferencia la piel de Loos con la de sus pueblos vecinos. Pero, por ejemplo, el ayuntamiento es de los primeros edificios oficiales de alta calidad medioambiental -autónomo energéticamente- y varios paneles solares recubren el techo de la iglesia de Saint Vaast. Desde el consistorio aprovecharon que las tormentas volaron todo el techo de pizarra de la iglesia para renovar las instalaciones e instalar 200 metros cuadrados de paneles, que permiten a la ciudad ganar 5.000 euros al año, según un reportaje de «Le Monde» sobre la «revolución» ecológica de Loos. En veinte años se han construido más de 150 nuevas viviendas ecológicas aspirando a cumplir las normas ambientales del proyecto Horizon 2050, auspiciado por la Unión Europea. «Fascismo del siglo XXI» Pas de Calais es la región con el peor nivel de idiomas extranjeros de Francia. El desfase en educación entre zonas del país es exagerado«Pas de Calais es la región con el peor nivel de idiomas extranjeros de Francia. El desfase en educación entre zonas del país es exagerado», comenta Caron. Aquí la gente moría a los 40 por silicosis, los paisajes estaban destruidos, teníamos una imagen catastrófica? La cuenca minera es una vergüenza para el país porque aquí no tienen estudios, son nulos..», continúa. Aunque los indicadores económicos sitúan a la localidad por debajo de la media nacional, el indicador de desarrollo humano la sitúa arriba de la región, al mismo nivel que la próspera Lille, la gran ciudad del norte. «Soy muy pesimista. No creo que vuelva la industria. Soy originaria de la cuenca minera y he visto el desarrollo de Lens y los alrededores de la mano de los socialistas y comunistas, y en tantos años en el poder no buscaron un futuro más allá del carbón y la fábrica. El alcalde de Loos está muy solo», asegura Carine, mediadora cultural de la región. Desde Jacques Chirac, ningún otro presidente de la V República había perdido tanta valoración como Emmanuel Macron en los primeros cien días en el Elíseo. Proyectó en campaña un gran cambio para su país, una catarsis en pro de la vanguardia tecnológica; atraer con la economía colaborativa a los jóvenes desheredados de los suburbios de mayoría musulmana o a los hijos de mineros que votan por la nueva ultraderecha del Frente Nacional. Tras la retirada de Trump del Acuerdo de París, Macron dio un golpe de efecto con su campaña «Make our planet great again» (Hacer nuestro planeta grande de nuevo), para atraer científicos y académicos a Francia. «Yo voto a Macron porque cuando está en juego la democracia, ni me lo pienso. Pero luego tiene que cumplir, tengo profundos desacuerdos con él», dice Caron, que rechaza lo que llama «modelo Mélenchon» o cualquier otro de extrema izquierda: «Decretar la verdad no funciona, necesitas implicar a la gente». La importancia del modelo Loos llegó a la Cumbre del Clima en París a finales de 2015, en la que líderes mundiales como Obama planeaban visitar este pequeño pueblo del norte. Los atentados del Bataclan cancelaron la cita. En las elecciones de 2007, los verdes hicieron su peor marca, cinco años después apenas ganaron 200,000 votos más pero sin llegar al millón de votos, en 2002 cosecharon casi millón y medio, y en estas últimas se integraron en la candidatura del socialista Benoît Hamon, que consiguió el peor resultado de la historia de su partido. «He rechazado siempre el círculo parisino a diferencia de otros miembros de los verdes como Marine Tondalier? Para ganar en un partido político hay que pasar más tiempo en ?compadreos? antes de una Asamblea que luchando por cosas concretas. Así, el ecologismo se ha alejado del terreno y nunca ha tenido unos resultados tan malos. Yo he ganado por ser independiente y no sectario». Caron confía en la personalidad del ministro ecologista para en las discusiones de gobierno y acelerar la aplicación de la ley de transición energética. «Proponemos de aquí a 2022 el cese de toda la producción de electricidad a partir del carbón», anunció el ministro de la Transición Ecológica, Nicolas Hulot, a principios de este mes. Curtido en el show televisivo, Hulot procede del frío y lejano norte, de Lille, capital «roja» de una región que dominó en las últimas elecciones presidenciales el Frente Nacional. Caron alerta al nuevo presidente: «Tenemos que evitar que la cuenca minera sea el laboratorio del fascismo del siglo XXI. Ese es uno de sus grandes retos». La catástrofe minera de Courrieres. El obrero Augusto Berthon, último superviviente sacado de l amina después de estar 25 días bajo tierra- Valerian Gribayedoff;
06-07-2017 | Fuente: abc.es
El mariscal Hafter anuncia la liberación de Bengasi tras tres años de asedio
El general Jalifa Hafter, hombre fuerte del este de Libia, ha anunciado la liberación de la ciudad de Bengasi, capital de alzamiento contra Muamar al Gadafi, que él mismo asediaba desde mayo de 2014. En un discurso a la nación divulgado a través de la televisión regional, el militar aseguró que sus hombres lograron romper las líneas en el barrio de Sabri y expulsaron a las fuerzas afines al antiguo gobierno islamista en Trípoli, declarado rebelde en la misma fecha. «Las Fuerzas Armadas que os protegen os informan de que se ha liberado la ciudad de Bengasi del terrorismo, una victoria completa que es fruto de la dignidad», nombre con el que bautizó su ofensiva, afirmó. «A partir de Ahora, Bengasi entrará en una era de paz y de estabilidad», agregó el militar, ex miembro de la cúpula militar que aupó al poder a Al Gadafi, que hoy vestía un elegante uniforme blanco de gala. Horas antes, un portavoz castrense ya había adelantado a Efe que las fuerzas de Hafter habían logrado esta mañana conquistar el hospital Al Ghomhuriya y el hotel «Regency», los dos edificios en el que resistían los islamistas. «Hemos tenido algunas bajas y quedan algunos edificios aún por limpiar, pero se puede decir que la ciudad ha sido tomada», agregó la fuente antes de indicar que los dos edificios tomados «había decenas de cadáveres». Esos presuntos remanentes se sitúan en una zona de viviendas del distrito de Sidi Akribesh, donde aún se escucha de forma dispersa el sonido de las balas y los morteros, admitió. Bengasi, segunda ciudad en importancia de Libia y capital del alzamiento contra la larga dictadura de Al Gadafi en el este del país, estaba bajo asedio de las fuerzas de Hafter desde mayo de 2014. En su interior, resistían milicias afines al antiguo gobierno islamista de Trípoli, considerado rebelde ese mismo año, además de yihadistas vinculados a la Organización del Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI), el grupo tunecino Ansar al Sharia y la rama libia del Estado Islámico. Los tres años que ha durado el cerco y los combates han segado la vida de cientos de personas, obligado a miles más a huir y convertirse en desplazados internos y causado una tragedia humanitaria similar a la que sufrió la ciudad siria de Alepo. Esta misma tarde, los medios de comunicación del este de Libia han comenzado a difundir imágenes de soldados que bailaban y cantaban para celebrar la victoria entre montones de cascotes y edificios destruidos por la guerra. La supuesta victoria, favorecida por la intervención desde hace dos semanas de las fuerzas aéreas de Emiratos Árabes Unidos (EAU) y de Egipto -junto a Arabia Saudí los principales apoyos del mariscal- supone un espaldarazo para las ambiciones políticas de Hafter, que aspira ha controlar todo el país. El militar, que en la década de los ochenta fue reclutado por la CIA y se convirtió en su principal opositor a Al Gadafi en el exilio, controla ya el este del país y la mayor parte de los recursos petroleros. Además, en las últimas semanas ha puesto cerca a la ciudad de Sebha, capital del sur, donde se ha topado con la oposición de las milicias de la ciudad estado de Misrata (norte), que le consideran un criminal de guerra. Asimismo, hombres de Hafter negocian desde hace meses la enmienda del pacto nacional de reconciliación libio con el llamado gobierno de unidad sostenido por la ONU en Trípoli, cuya autoridad el mariscal no reconoce. Libia es un estado fallido, víctima del caos y de la guerra civil, desde que en 2011 la OTAN contribuyera a la victoria de los rebeldes frente a la larga dictadura de Al Gadafi. En la actualidad, dos gobiernos se disputan el poder apoyados por distintas milicias: uno sostenido por la ONU en Trípoli y otro en el este bajo la ascendencia militar de Hafter, que domina cerca del 60 por ciento del territorio nacional. De la anarquía sacan beneficio los grupos yihadistas y las mafias dedicadas al contrabando de combustible, armas y personas.
27-06-2017 | Fuente: abc.es
Protesta multitudinaria en Alhucemas pese a la fuerte represión de las fuerzas de seguridad de Marruecos
La fiesta del Eid al-Fitr, con la que el mundo musulmán celebra el fin del mes del ramadán, se presentaba este lunes cargada de tensión en el Rif. El movimiento popular «Hirak», que desde hace ocho meses viene demandando mejoras sociales y económicas para esta región del norte de Marruecos, había convocado esta tarde una gran manifestación en la ciudad costera de Alhucemas para reclamar la liberación de los más de cien manifestantes arrestados en las últimas semanas. Entre ellos, Nasser Zafzafi, considerado líder de «Hirak», que fue detenido el pasado 29 de mayo y permanece encarcelado en Casablanca. Las protestas se desataron el pasado octubre, después de que un vendedor de pescado de Alhucemas muriera triturado por un camión de la basura al tratar de impedir que se le confiscara su mercancía. La Policía, que en las últimas semanas ya había desplegado un fuerte dispositivo, tenía este lunes prácticamente tomada Alhucemas, mientras que en los accesos a esta ciudad y a localidades próximas había controles de la Gendarmería, según información de periodistas sobre el terreno. Medios locales mostraban a cientos de personas, tal vez miles, marchando por las calles de Alhucemas. Sin embargo, la manifestación fue dispersada por la Policía, que empleó gases lacrimógenos. Según «Alyaoum24», hubo al menos 15 detenciones y a cualquiera con un teléfono móvil en la mano se le consideraba sospechoso. Si le hallaban fotos o vídeos, se le llevaba a comisaría para interrogarlo. La situación en el Rif inquieta al Rey de Marruecos, Mohamed VI, que este domingo abroncó de forma sonora a los miembros del Gobierno por el retraso en las actuaciones previstas en la región. Según un comunicado emitido tras el Consejo de Ministros celebrado en Casablanca, el monarca expresó al comienzo de la reunión su «decepción, descontento y preocupación» por la demora en la puesta en práctica de un programa para Alhucemas, conocido como «Faro del Mediterráneo», que prevé infraestructuras por cerca de 600 millones de euros para el periodo 2015-2019. Se trataba de la primera reunión del Rey con el nuevo gobierno encabezado por Saadedín Otmani (del islamista PJD), nombrado el pasado abril después de que el ganador de las elecciones seis meses antes, Abdelilá Benkirán, no lograse un acuerdo para formar el Ejecutivo. El rapapolvo de Mohamed VI a los ministros es de «una dureza poco habitual», destacaba ayer la web de información «Le360». El Rey, que en el sistema marroquí cuenta con amplios poderes sobre la vida política del país, encargó a los ministros de Interior y de Finanzas, Abdeluafi Laftit y Mohamed Busaid, respectivamente, llevar a cabo investigaciones sobre la «no realización» de los proyectos, depurar responsabilidades y presentar un informe en el plazo más breve posible. Más aún, el Rey ha decidido dejar sin vacaciones a los ministros afectados para garantizar el seguimiento de los proyectos de Alhucemas, según señalaba el comunicado. Choque diplomático con Holanda Entre tanto, la revuelta en el Rif han dado lugar a una encontronazo diplomático entre Marruecos y los Países Bajos, donde residen gran cantidad de inmigrantes del Rif. Rabat ha llamado a consultas a su embajador en La Haya tras acusar a las autoridades holandesas de no emprender acciones contra Said Chaou, un marroquí residente en los Países Bajos que, según el país magrebí, es un «notorio» narcotraficante que promueve y financia las protestas. Chaou, antiguo parlamentario de la zona del Rif, ha sido objeto de dos órdenes de arresto marroquíes por supuesta organización criminal y tráfico internacional de drogas. Sin embargo, Holanda se niega a extraditarlo por entender que no se dan las condiciones ni las garantías suficientes y que el requerimiento marroquí tiene carácter político. La llamada a consultas del Embajador es «incomprensible e inútil», según una nota conjunta de los ministros holandeses de Asuntos Exteriores, Seguridad y Justicia.
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