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Noticias de lluvias torrenciales

15-09-2018 | Fuente: elpais.com
Filipinas se prepara para la llegada del tifón Mangkhut, en imágenes
Miles de personas huyeron de sus casas en Filipinas ante la inminente llegada de un supertifón con ráfagas de hasta 255 kilómetros por hora, que amenaza con lluvias torrenciales.
14-09-2018 | Fuente: elpais.com
Filipinas se prepara para la llegada del tifón Mangkhut, en imágenes
Miles de personas huyeron de sus casas en Filipinas ante la inminente llegada de un supertifón con ráfagas de hasta 255 kilómetros por hora, que amenaza con lluvias torrenciales.
08-09-2018 | Fuente: as.com
El Tenerife visita al líder con Málaga en ?alerta naranja?
Riesgo severo de lluvias torrenciales en la Costa del Sol (18:00, LaLiga 1|2|3). Munir y N?Diaye serán sustituidos por Kieszek y Boulahroud.
20-08-2018 | Fuente: elpais.com
Kerala trata de evitar el brote de enfermedades tras las inundaciones
El Gobierno indio declara la situación de ?desastre de naturaleza grave? tras las lluvias torrenciales que han dejado más de 725.000 desplazados
17-08-2018 | Fuente: elpais.com
Al menos 324 muertos en Kerala tras las peores inundaciones desde hace un siglo
El Gobierno central envía efectivos por mar y aire para ayudar a las víctimas de las lluvias torrenciales, que han dejado a cerca de 223.000 personas sin hogar en el Estado del sur de India
12-07-2018 | Fuente: elpais.com
Al menos 199 muertos por las lluvias torrenciales en Japón
Se trata del desastre meteorológico más mortífero en el país asiático en 36 años
12-07-2018 | Fuente: abc.es
La cueva de Tham Luang donde se quedaron atrapados los niños tailandeses y su entrenador se convertirá en un museo
Las autoridades de Tailandia han anunciado este miércoles que el complejo de cuevas de Tham Luang, en el que estuvieron atrapados durante más de dos semanas doce menores y su entrenador de fútbol, será convertido en un museo para exponer el rescate. El gobernador de la provincia de Chiang Rai y jefe de las operaciones de rescate, Narongsak Osottanakorn, ha indicado que «las lecciones del incidente, cuando sean presentadas y aprendidas, serán útiles para la gente de todo el mundo». «La cueva de Tham Luang será desarrollada más como una atracción, y también como un museo», ha resaltado en rueda de prensa, según ha recogido el diario tailandés 'The Nation'. En este sentido, Narongsak ha indicado que «ya se han recopilado algunas de las herramientas (del rescate)», así como «la lista de buzos que hicieron importantes contribuciones». Los niños desaparecieron el 23 de junio en la cueva huyendo de las lluvias torrenciales, pero quedaron atrapados por la crecida de las aguas en una cavidad ubicada varios kilómetros adentro. Buzos británicos les localizaron el 2 de julio con vida. El rescate comenzó el domingo, cuando salieron cuatro, el lunes rescataron a otros cuatro y el martes a los cuatro restantes. Narongsak ha contado este miércoles que decidieron sacarles de la cueva porque los niveles de oxígeno empezaban a ser demasiado bajos. Los buzos tuvieron que enseñar a los niños a bucear, si bien fuentes del operativo de rescate consultadas por BBC han revelado que también fueron sedados antes de comenzar con las inmersiones para evitar que entraran en pánico por la oscuridad de las aguas. Para liberar a los niños y a su monitor, que quedó atrapado con ellos, fueron necesarios unos cien efectivos, tanto de Tailandia como de otros países. «Tampoco somos héroes. Es para lo que hemos sido entrenados. No abandonamos a la gente», ha subrayado Narongsak. «No vemos a los niños como héroes o como culpables. Son niños siendo niños, fue un accidente», ha dicho. El primer ministro, Prayuth Chan Ocha, ha insistido en que son solo niños y ha pedido respetar su «espacio personal». «Los mejor es no agobiarles, dejarles estudiar», ha zanjado.
11-07-2018 | Fuente: abc.es
Al menos 179 muertos por las inundaciones de Japón
Japón sigue tratando de contener este miércoles los devastadores efectos de las lluvias torrenciales registradas desde el pasado jueves, que han dejado al menos 179 muertos, mientras que el primer ministro nipón, Shinzo Abe, ha visitado las zonas afectadas. El desastre natural es ya el más mortífero causado por un fenómeno meteorológico en el país asiático en 36 años, y su balance de fallecidos aumenta por horas, conforme avanzan las tareas de búsqueda y rescate de las decenas de personas que continúan desaparecidas. Estos trabajos se ven dificultados por la amplitud de las inundaciones provocadas por las lluvias y por los daños en infraestructuras como puentes y carreteras, así como por el riesgo persistente de que se produzcan nuevos aludes de fango y rocas o derrumbamientos de tierra, y de que se registren más tormentas. La última cifra de fallecidos asciende a 179, ha dicho este miércoles en rueda de prensa el ministro portavoz del Ejecutivo, Yoshihide Suga, mientras que los medios nacionales sitúan el número de desaparecidos entre los 39 y el medio centenar, a partir de los datos ofrecidos por las diferentes regiones afectadas. El primer ministro nipón, Shinzo Abe, se ha desplazado a Okayama (sudoeste), una de las zonas más castigadas por el desastre, a bordo de un helicóptero de las Fuerzas de Autodefensa (Ejército) para observar sobre el terreno las tareas de rescate y de asistencia a las decenas de miles de afectados por la catástrofe. El líder conservador nipón viajará a continuación a Hiroshima (oeste) y Ehime (sudoeste), después de cancelar su gira prevista para esta semana por Europa y Oriente Medio. Abe ha visitado varios centros de evacuados en la localidad de Kurashiki (Okayama), donde ha hablado con personas que habían perdido sus hogares y les ha prometido que el Gobierno «hará todos los esfuerzos posibles» para que puedan reconstruir sus vidas, según la agencia nipona Kyodo. Solo en Kurashiki hay más de 2.300 refugiados en centros temporales como colegios, templos u otros edificios públicos, donde reciben alimentos y otros servicios básicos de manos de las autoridades locales y de voluntarios, pese a obstáculos como los cortes constantes de agua y de electricidad y a las alteraciones del transporte. «Tenemos experiencia a la hora de lidiar con tifones y lluvias torrenciales, pero nunca habíamos experimentado una catástrofe a esta escala, por lo que nos enfrentamos a ciertas dificultades y confusión», ha explicado a Efe el responsable de desastres naturales del ayuntamiento de Kurashiki. Unas 7.200 personas siguen hoy evacuadas en refugios temporales en 15 prefecturas del país, mientras que 244.000 viviendas continúan sin suministro de agua corriente, informó la cadena estatal NHK. Al mismo tiempo, unos 75.000 miembros del Ejército, la policía y los bomberos prosiguen con las tareas de búsqueda y rescate de desaparecidos, para las que se han desplegado 83 helicópteros y decenas de embarcaciones. En el municipio de Fukuyama (Hiroshima), las autoridades locales han ordenado evacuar medio centenar de viviendas ante el riesgo de desborde de dos embalses, mientras que se han desplegado camiones de bombeo para extraer el agua de otras localidades que quedaron totalmente inundadas. El fenómeno meteorológico también ha perjudicado a las grandes empresas niponas que cuentan con plantas de producción en las zonas más afectadas, y que se han visto obligadas a detener su producción. Entre ellas están los fabricantes de vehículos Mitsubishi Motors y Mazda Motor o el conglomerado tecnológico Panasonic, que decidieron mantener hoy cerradas sus plantas en el sudoeste del país debido a las inundaciones registradas en dichas instalaciones o en los domicilios de muchos de sus trabajadores.
10-07-2018 | Fuente: abc.es
Los buzos esperan rescatar entre martes y miércoles a los últimos cinco atrapados en la cueva de Tailandia
El milagro que, hace solo una semana, parecía imposible va a hacerse realidad. Superando los más funestos presagios, este lunes fueron rescatados otros cuatro niños atrapados en la ya famosa cueva de Tham Luang, en el norte de Tailandia. Tras sumarse a los cuatro rescatados el domingo, ya solo quedan cinco en dicha caverna, que los equipos de salvamento tratan de sacar este martes a la superficie. «La operación ha ido más rápida y mejor que antes», se congratuló el gobernador provincial de Chiang Rai, Narongsak Osottanakorn, al anunciar el éxito de la misión, que duró desde las once de la mañana hasta las ocho de la tarde (de cinco de la madrugada a tres de la tarde, hora peninsular española). Tardando dos horas menos que el día anterior, el mismo equipo de 13 buzos extranjeros y cinco tailandeses que había sacado a los cuatro primeros niños repitió la proeza. Gracias al conocimiento de la cueva que han adquirido durante los últimos días, su destreza está resultando decisiva para recorrer los cinco kilómetros de grutas, algunas estrechísimas e inundadas, que separan al grupo atrapado a 600 metros de profundidad de la luz al final de las tinieblas. A la pericia del equipo de salvamento se unió este lunes la suerte. A pesar de las previsiones de lluvias torrenciales por el monzón, que podrían volver a inundar la caverna y complicar aún más el dificilísimo rescate, no cayó ni una sola gota en todo el día. «Lo único que le pido al cielo es que me siga dando un poco más de tregua», rogó el gobernador entre los aplausos y gritos de ánimo de algunos periodistas tailandeses. Pero, demostrando una vez más que no siempre llueve a gusto de todos, después de la medianoche empezó a descargar una fuerte tormenta que amenaza con perpetuarse esta semana. A pesar de este contratiempo, las autoridades han mejorado el drenado de la cueva para bombear el agua que sigue anegando algunos tramos. Parece que así se ha logrado reducir el número de inmersiones al que deben someterse los niños para atravesar las grutas y pasar de una cavidad a otra, en ocasiones a través de huecos que apenas tienen un metro de ancho. Sin apenas visibilidad por el fango y con fuertes corrientes, se trata de la parte más peligrosa de esta claustrofóbica odisea para unos niños que solo tienen entre 11 y 16 años y han aprendido a bucear en un par de días. En cuarentena Haciendo un alarde de madurez y serenidad, ocho de ellos ya han salido de esta cueva de pesadilla y se recuperan en el hospital de la capital provincial, a 60 kilómetros de Mae Sai. Con los síntomas propios de haberse pasado demasiado tiempo bajo tierra, están en cuarentena y todavía no han podido reunirse con sus familias. Desmintiendo algunas informaciones que aseguran que el Gobierno no había dicho a los padres qué niños estaba sacando para no generar tensiones por el orden del rescate, el gobernador indicó a ABC que «sí estamos avisando a los familiares de los evacuados». Debido al hermetismo de las autoridades, también hay bastante confusión sobre quiénes están siendo rescatados primero: los que estaban en mejores condiciones o peores. Al no revelarse los nombres de los evacuados, no se sabe si el monitor de los chicos, de 25 años, sigue todavía en la cueva. Como es el responsable del grupo, se supone que debería ser el último en salir. Pero parece que es el que se encuentra más débil porque, hasta que fueron encontrados al cabo de diez días, le dio a los niños lo poco que tenían de comer. Cien buzos El pasado 23 de junio, y tras un entrenamiento de su equipo de fútbol, llamado «Jabalíes», el entrenador y los doce muchachos se adentraron en la cueva, un popular destino turístico de la zona. Haciendo caso omiso a los carteles que advertían del peligro de inundaciones durante el monzón, que dura de junio a octubre, allí pretendían celebrar el cumpleaños de uno de ellos. Pero una fuerte tormenta les impidió la salida y, al inundar la lluvia varias grutas, tuvieron que ir retrocediendo hasta cobijarse en una cavidad a cinco kilómetros de la entrada. Tras haber sacado ya a más de la mitad, un dispositivo de un centenar de buzos internacionales y tailandeses intenta hoy el último milagro.
09-07-2018 | Fuente: elpais.com
Las inundaciones en Japón, en imágenes
El número de muertos por las lluvias torrenciales en Japón ha ascendido a al menos 110 y otras 79 personas continúan desaparecidas después de que las inundaciones forzaran a varios millones de personas a abandonar sus hogares, la cifra más alta desde 1983, cuando las lluvias acabaron con la vida de 117 personas
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