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Noticias de kim jong-un

24-07-2018 | Fuente: elpais.com
Corea del Norte inicia el desmantelamiento de su mayor base de desarrollo de misiles
El análisis de imágenes por satélite muestra avances en uno de los compromisos que Kim Jong-un adquirió con Trump en la cumbre de Singapur
24-07-2018 | Fuente: elpais.com
Corea del Norte inicia a desmantelar su mayor base de desarrollo de misiles
El análisis de imágenes por satélite muestra avances en uno de los compromisos que Kim Jong-un adquirió con Trump en Singapur
24-07-2018 | Fuente: abc.es
Trump y Rohaní se enzarzan en una escalada de amenazas con la «guerra económica» de fondo
A gritos. Por escrito, pero a gritos. Esa es la interpretación que se hace en Twitter de un mensaje redactado en mayúsculas. Donald Trump se dirigió de esa forma al presidente iraní Hasán Rohaní: «No vuelvas nunca a amenazar a Estados Unidos o sufrirás consecuencias que muy pocos han sufrido antes a lo largo de la historia. Ya no somos un país que soporte tus palabras dementes de violencia y muerte. ¡Ten cuidado!». El tuit del presidente estadounidense llegaba horas después de que Rohaní hubiera declarado que «América debe entender que la paz con Irán es la madre de todas las paces y que la guerra con Irán es la madre de todas las guerras». Pocos en Irán y EE.UU. creen que este calentón de amenazas recíprocas sea el preludio de una próxima guerra entre ambos países, y hay quien compara la batalla dialética con el tipo de mensajes que hace un año enviaba Trump al dictador norcoreano, hoy «presidente», Kim Jong-un. Pero hasta ahí las semejanzas. Detrás de estos escarceos retóricos se encuentra el impacto en Irán del regreso de Estados Unidos a la política de sanciones económicas promovida por Trump tras anunciar en mayo el abandono del acuerdo nuclear con el país asiático, en el que se mantienen Rusia, China, Reino Unido, Francia y Alemania. El fundamento de este pacto está en el levantamiento de sanciones económicas al régimen iraní si éste, tal y como ha certificado hasta la fecha la OIEA, la agencia nuclear de la ONU, limita su programa atómico a fines civiles. Asfixia económica El estrangulamiento económico de Irán es la clave con la que se leen desde EE.UU. las palabras de Rohaní, que calificó las decisiones de Trump de «guerra económica». En ese sentido, el presidente iraní amenazó veladamente hace unas semanas con el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde circula a diario alrededor del 20% del petróleo mundial, si Estados Unidos sigue intentando bloquear sus exportaciones de crudo. Según señaló Trump a principios de mes, «llegará un momento en el que me llamarán y me diran ?hagamos un acuerdo?, y lo haremos». «Trump me dijo que si Irán hace algo negativo, pagará un precio que pocos países han pagado antes», señaló ayer John Bolton, consejero de Seguridad Nacional. Bolton es uno de los miembros de la administración Trump que ha mostrado en más ocasiones su interés por cambiar el régimen iraní, hasta el punto de haber dado apoyo a lo largo de los años a un grupo disidente iraní que, entre 1997 y 2012, estuvo incluido en la lista de grupos terroristas del Departamento de Estado.
16-07-2018 | Fuente: abc.es
Entre los recelos de Europa y las expectativas ocultas de Putin
Los presidentes de Rusia y Estados Unidos, Vladímir Putin y Donald Trump, mantendrán hoy por fin la cumbre bilateral que tanto ansiaban en Moscú desde que Barack Obama dejó la Casa Blanca. Putin creyó desde el principio que con Trump mejorarían las relaciones, pero, pese a los frecuentes elogios que le dispensa, con él las cosas han ido a peor, como nunca antes tras la desintegración de la URSS. Incluso en el plano militar la situación es más beligerante y peligrosa que en los tiempos de la «Guerra Fría». Putin amenazó en marzo a Estados Unidos con un nueva generación de armas nucleares. Washington ha recrudecido las sanciones a Rusia en los últimos meses y ha intercambiado con Moscú expulsiones de diplomáticos a causa del envenenamiento del ex agente Serguéi Skripal y su hija. El Departamento de Estado no cesa además de criticar el lamentable estado en el que se encuentran las libertades en Rusia. Pesa también el "dossier ruso", las investigaciones sobre las injerencias en las presidenciales norteamericanas, cuya vinculación Putin niega categóricamente. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, reconoce que «la mayoría de los canales de comunicación establecidos en los últimos siete o nueve años están congelados, incluidos los relacionados con asuntos tan importantes como la lucha contra el terrorismo, la energía, el tráfico de drogas, la ciberseguridad, o conflictos regionales como el de Afganistán». Para Lavrov, el solo hecho de que esos vínculos se restablecieran «haría de la cumbre todo un éxito». Los dos jefes de Estado ya se vieron el año pasado, en la reunión del G-20 en Hamburgo y en la de la APEC en Danang (Vietnam), pero Putin debió considerar que no hubo tiempo de hablar en profundidad de los problemas acumulados. De ahí, que pusiera a toda su Diplomacia en acción para conseguir que Trump aceptara mantener con él una primera reunión bilateral en toda regla, no las conversaciones ocasionales y de pasillo que tuvieron en Hamburgo, Danang o durante los múltiples contactos telefónicos habidos entre los dos. Una propuesta oculta Hay analistas que creen que el afán de Putin de reunirse con Trump responde al deseo de proponerle algo que, de momento, mantiene oculto. Tal vez relacionado con Ucrania, Siria, el programa nuclear iraní, el gaseoducto ruso North Stream-2 o alguna gran iniciativa de carácter global. Por ahora, de lo que más se habla, tanto en Moscú como en Washington, es de retomar el desarme atómico, algo con lo que podrían salvar la cumbre a poco que firmen o anuncien algo al respecto. Sin embargo, casi nadie en Rusia espera nada sensacional en Helsinki. Un reciente sondeo indica que el 56 por ciento de los rusos no espera avances importantes en la cumbre de Putin y Trump y solo un 33 por ciento se muestran optimistas. En declaraciones al diario «Moskovski Komsomólets», el politólogo ruso, Valeri Solovéi, sostiene que en Helsinki "nadie hará concesiones (..) no habrá reconocimiento de la incorporación de Crimea a Rusia ni habrá levantamiento de sanciones" por parte de Trump. «Por lo que sé, nadie ni en Moscú ni en Washington espera grandes resultados» del encuentro, asegura Solovéi. El economista y político liberal ruso, Grigori Yavlinski, por su parte, destaca que «al estar los contactos entre Rusia y Estados Unidos cercenados, no ha habido oportunidad de preparar adecuadamente esta cumbre, no hay proyectos ni iniciativas y menos una perspectiva de normalización de relaciones». Yavlinski cree que Trump está atado de pies y manos y no podrá hacer nada de lo que desearía su interlocutor ruso a propósito de las sanciones y la anexión de Crimea. El economista piensa que la foto es lo que realmente persiguen tanto Putin como Trump, el primer a nivel interno y el segundo para apuntarse un nuevo tanto en política internacional como hizo en Singapur reuniéndose con el déspota norcoreano, Kim Jong-un.
15-07-2018 | Fuente: abc.es
Un encuentro histórico con más riesgos que oportunidades para Trump
El mes pasado, en plenas tensiones comerciales, Donald Trump evidenció su distanciamiento de sus socios estratégicos del G-7. Incendió el final de la cumbre en Canadá con su decisión de no firmar el acuerdo final, cuando ya estaba volando a la cita que le importaba: el encuentro histórico en Singapur con el dictador norcoreano Kim Jong-un. La situación esta semana es comparable: después de los roces en la cumbre de la OTAN en Bruselas y en su visita oficial a Reino Unido de la semana pasada, llega hoy a Helsinki para un encuentro con su homólogo ruso, Vladimir Putin, tan impredecible como arriesgado. La historicidad de una cumbre con Corea del Norte, algo que ningún presidente estadounidense había intentado en el pasado, era suficiente como para realzar la imagen de Trump, aunque del encuentro no saliera ningún acuerdo y la desnuclearización del régimen comunista esté tan lejos de hacerse realidad como hace un mes. Con Rusia, sin embargo, los desencuentros con EE.UU. son tantos que no es factible cerrar una cumbre con buenas palabras y que se considere un éxito. En realidad, Trump tiene más riesgo de aparentar que hace concesiones a Putin que de extraer compromisos de un tahúr de las intrigas internacionales, fabricado por la KGB de los años previos a la caída del Muro. Ayer, Trump buscaba anticiparse a la sensación en EE.UU. de que volverá de Finlandia con las manos vacías: «No importa lo bien que nos vaya en la cumbre, si me llegan a dar la gran ciudad de Moscú como compensación a todos los pecados cometidos por los rusos, se me criticará que no es suficiente, que también tendría que haber conseguido San Petersburgo», escribió en Twitter. La cumbre viene calentada por una noticia del pasado viernes: la imputación de doce miembros de la inteligencia rusa como parte de la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre el supuesto complot entre la campaña de Trump. Los imputados «hackearon» al partido demócrata y a la campaña de su candidata, Hillary Clinton, para influir en las elecciones, según la fiscalía. Negación constantes Desde su llegada a la presidencia, Trump ha negado hasta la saciedad que hubiese complot con Moscú y ha evitado, contra la opinión consistente de la inteligencia estadounidense, reconocer abiertamente que Rusia interfiriera en las elecciones, lo que podría cuestionar la legitimidad de su victoria. Al contrario, ha preferido airear la posición de Moscú al respecto. El verano pasado, tras verse con Putin en la reunión del G-20 en Hamburgo, aseguró que su homólogo le aseguró que no hubo tal interferencia. Lo volvió a hacer a finales del mes pasado, en un mensaje en Twitter en el que insistía en que Rusia aseguraba que no tuvo nada que ver con esos esfuerzos. Pero la imputación de los agentes rusos le ha estallado en la antesala de su encuentro con Putin y no podrá evitar referirse al asunto. El mismo día en que se conoció la imputación, aseguró desde Londres que sacaría el tema con Putin. Pero este fin de semana ya trataba de enturbiar el asunto, con acusaciones en Twitter que el responsable de todo es su antecesor Barack Obama.
07-07-2018 | Fuente: abc.es
Corea del Norte critica la «lamentable» actitud de Pompeo durante su visita a Pyongyang
El Gobierno norcoreano ha criticado duramente la actitud exhibida por el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, durante su visita a Pyongyang, donde ha intentado «presionar de manera unilateral» al país para que abandone su programa nuclear. El rechazo a la visita de Pompeo, considerada el segundo gran paso de las conversaciones tras la cumbre del 12 de junio en Singapur entre el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, ha llegado por partida doble: primero, a través de una fuente anónima del Ministerio de Exteriores recogida por la agencia norcoreana KCNA, y después a través de comentarios atribuidos por la agencia de noticias surcoreana Yonhap al portavoz del Ministerio, Yi Sung Lim. Según la primera fuente, el resultado de las conversaciones ha sido, «muy preocupante» porque ha conducido a una «fase peligrosa que podría sacudir nuestra, hasta ahora firme, voluntad de desnuclearizar la península». «Estados Unidos ha traicionado el espíritu de la cumbre del mes pasado», ha añadido. Después, el portavoz de Exteriores ha tachado las conversaciones directamente de «lamentables». «Pensábamos que iba a ser un encuentro constructivo», ha explicado el portavoz en una declaración recogida por la agencia surcoreana. Pompeo, optimista Pompeo, por contra, había considerado hace unas horas que su visita ha arrojado progresos a la hora de establecer un calendario para que las autoridades norcoreanas den por cancelado su programa nuclear. «Me he pasado un buen rato discutiendo este calendario», ha declarado Pompeo ante la prensa antes de abandonar Corea del Norte, donde llegó ayer para entrevistarse con las autoridades, y continuando el acercamiento originado con la cumbre del pasado 12 de junio en Singapur entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong Un. «Creo que hemos progresado en cada aspecto de nuestras discusiones», informó el secretario, antes de dirigirse a Japón para explicar a su aliado los resultados de su viaje. De momento, funcionarios de Estados Unidos y Corea del Norte han establecido grupos de trabajo para lidiar con «aspectos esenciales», incluida la validación de los esfuerzos para lograr la desnuclearización. Las conversaciones entre Pompeo con los funcionarios norcoreanos incluyen la repatriación de los restos de estadounidenses que murieron en la guerra de Corea en la década de 1950, además de los problemas desnuclearización.
07-07-2018 | Fuente: abc.es
Corea del Norte acusa a EE.UU. de «gangsterismo» en las negociaciones nucleares
Corea del Norte y EE.UU. están armados con un palo y una zanahoria en sus negociaciones para la desnuclearización del régimen comunista. Ayer, después de que el secretario de Estado, Mike Pompeo, cerrara una visita al país asiático para avanzar en las conversaciones, Pyongyang empuñó el primero. «Las actitudes y las exigencias del lado estadounidense en las conversaciones de alto nivel fueron profundamente lamentables», criticó el Ministerio de Asuntos Exteriores en un comunicado, que lamentó la «unilateralida» y el «gangsterismo» en sus demandas de desnuclearización. También acusó al secretario de Estado y su equipo de tratar de destruir el acuerdo alcanzado entre el líder norcoreano Kim Jong-un y el presidente de EE.UU., Donald Trump, en la cumbre del mes pasado en Singapur. La reacción dejó descolorado a Pompeo, que solo unas horas antes, de camino a Tokio, aseguraba que su delegación había conseguido «hacer progresos en casi todas las cuestiones centrales» y había calificado los encuentros como «productivos». Ello a pesar de que no dio ninguna muestra de haber arrancado compromisos o acciones claros y comprobables de Pyongyang. La intención de Pompeo era volver de Pyongyang con algo más que las buenas intenciones mostradas por Kim en Singapur: información sobre localización de arsenales, calendario para la destrucción de sitios nucleares o un consenso sobre qué acciones implica la desnuclearización. Corea del Norte dejó asomar la zanahoria para asegurar que Kim todavía quiere seguir «construyendo la relación de amistad y confianza» que empezó con Trump. Es la tónica que ha marcado la relación entre ambos países desde la llegada a la Casa Blanca del multimillonario neoyorquino. Trump prometió «furia y fuego» contra Corea del Norte el verano pasado, para después abrir una negociación histórica. Ha insultado a Kim en Twitter y le ha elogiado en persona. Ha cancelado la cumbre de Singapur para reflotarla poco después porque Kim le envío «una carta muy amable». Más allá del espectáculo del gato y el ratón, el fondo de la cuestión no ha cambiado demasiado, como se ha podido ver tras el último viaje de Pompeo. Corea del Norte exige pasos recíprocos de EE.UU. a cada uno de sus avances, y Washington asegura que solo ofrecerá recompensas significativas cuando se demuestre que desmantela de verdad su capacidad nuclear. En otras contraprestaciones -Corea del Norte quiere que EE.UU. relaje sus intercambios comerciales y anuncie de forma oficial el fin de la Guerra de Corea a cambio del desmantelamiento de un centro de pruebas y la repatriación de los restos de soldados estadounidenses fallecidos en aquel conflicto- tampoco hay acuerdo. Mientras tanto, la inteligencia estadounidense cree que Pyongyang sigue trabajando en su programa nuclear y lo oculta a Washington.
03-07-2018 | Fuente: elpais.com
Corea del Norte: de infierno a paraíso para invertir
Las promesas de ayuda económica de EE UU explican la luna de miel con Kim Jong-un
30-06-2018 | Fuente: abc.es
Corea del Norte sigue enriqueciendo uranio en secreto, según la Inteligencia estadounidense
Corea del Norte ha incrementado su producción de uranio enriquecido para armas nucleares en sitios secretos en los últimos meses, contrario a las afirmaciones de Donald Trump de que «ya no es una amenaza nuclear», según un nuevo informe realizado por funcionarios de las agencias de Inteligencia de Estados Unidos. La NBC News ha citado a cinco funcionarios de alto rango del Pentágono, según los cuales Corea del Norte habría aumentado su producción de uranio enriquecido para producir armas nucleares, a pesar de haber mejorado sus relaciones diplomáticas con Estados Unidos y las promesas alcanzadas entre ambos líderes. Esto dificultará que Trump afirme que su cumbre con Kim Jong-un en Singapur este mes fue un éxito. Ninguna de las concesiones que el presidente de los EE.UU. logró con Kim se han puesto en marcha, ni la destrucción de un sitio de prueba de un motor de misiles, ni la repatriación de los restos de soldados estadounidenses muertos en la guerra de Corea. Las agencias de Inteligencia estadounidenses creen que Corea del Norte ha aumentado su producción de los combustibles e intenta esconderlas en plenas negociaciones con Estados Unidos sobre una posible desnuclearización completa de la península coreana. De acuerdo con las fuentes de la cadena, Corea del Norte contaría con más de una instalación de producción de armas nucleares además de la conocida en Yongbyon. «Existen pruebas inequívocas de que están intentando engañar a Estados Unidos», ha alegado uno de los citados por NBC. La CIA no ha querido comentar las informaciones publicadas por la cadena de televisión. El Departamento de Estado, por su parte, tampoco ha querido confirmarlo, al igual que la Casa Blanca.
27-06-2018 | Fuente: abc.es
Imágenes satélite revelan que Corea del Norte todavía mejora su centro de investigación nuclear
Corea del Norte ha realizado obras de mejora en su centro de investigación atómica tras la firma de la declaración de Singapur en la que se compromete a desnuclearizarse si Washington garantiza la supervivencia del régimen, según revelan imágenes por satélite. Fotografías tomadas por satélite el pasado 21 de junio y analizadas por la web especializada «38north» destacan que las abundantes obras de mejora de infraestructura en Yongbyon (unos 80 kilómetros al norte de Pyongyang) han proseguido tras la histórica cita de Singapur. En esta histórica cita del pasado 12 de junio el presidente de EE.UU., Donald Trump, y el líder norcoreano, Kim Jong-un, firmaron una declaración que inaugura una nueva etapa de relaciones y abre las puertas a la «total desnuclearización» del régimen norcoreano a cambio de que Washington conceda garantías para su supervivencia. Sin embargo el documento no especifica mecanismos ni plazos de ningún tipo para la consecución de los objetivos. Precisamente por eso, los analistas de «38north» consideran que estas obras «no deberían analizarse en relación al compromiso de Corea del Norte para desnuclearizarse». «Se puede considerar que la cúpula del programa nuclear norcoreano seguirá con su actividad habitual hasta que se emitan órdenes específicas desde Pyongyang», añade el análisis de la web. Entre las obras de mejora detectadas hay modificaciones en el sistema de refrigeración del reactor de 5 megavatios de Yongbyon (fuente del plutonio que Pyongyang ha usado para sus pruebas nucleares), aunque por las imágenes resulta«difícil» determinar si la unidad está o no actualmente operativa. También se han levantado nuevos edificios en torno al laboratorio radioquímico, usado para separar el plutonio de las barras de uranio gastadas, o al reactor experimental de agua ligera. Yongbyon, complejo que consta de más de 600 edificios, es el epicentro del programa nuclear norcoreano y su cierre y desmantelamiento serían imprescindibles para que Pyongyang cumpliera con su compromiso desnuclearizador. Se cree que el secretario de Estado, Mike Pompeo, podría visitar Pyongyang la semana que viene para empezar a presentar una serie de plazos y condiciones concretas para que el régimen desmantele su programa atómico, según han dicho fuentes del Pentágono.