Infortelecom

Noticias de kim jong-un

01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump declara la guerra a Bannon, su trampolín populista a la presidencia
A dos semanas de que se cumpla un año de su investidura, Donald Trump se confirma como el peor enemigo de los guionistas de Hollywood: no hay ficción que llegue a la suela del zapato de la realidad de su presidencia. El último giro tragicómico del «trumpismo« lo ha provocado un libro sobre el presidente y uno de sus protagonistas, Steve Bannon. El que fuera mano derecha de Trump en la recta final de la campaña y en los primeros meses del multimillonario neoyorquino en la Casa Blanca ha atacado con dureza inusitada a su antiguo jefe en «Fire and Fury: Inside the Trump White House», un libro del periodista Michael Wolff. En sus páginas, Bannon califica de «traidor» y «antipatriota» al hijo del presidente por reunirse con agentes rusos -un asunto de la máxima sensibilidad en plena investigación del complot entre la campaña de Trump y Rusia-; insulta a su hija, Ivanka, y deja en mal lugar al propio Trump: lo describe como confundido, incrédulo y horrorizado tras conocer su victoria electoral y aporta detalles de su inconsistencia como presidente de EE.UU., como cuando decidió no nombrar al diplomático John Bolton como su asesor nacional de seguridad -el agraciado fue Michael Flynn, que tuvo que dimitir poco después por sus contactos con Rusia- porque tenía bigote. Trump ha reaccionado a la afrenta con más brío que cuando Kim Jong-un lanza un misil de larga distancia. «Steve Bannon no tiene nada que ver conmigo o ni con mi presidencia», aseguró el presidente en un comunicado lacerante, en el que degradaba a Bannon a la categoría de «empleado» de su campaña y de la Casa Blanca. Olvidaba el presidente de EE.UU. que Bannon fue director de su campaña, un cargo al que accedió a principios de agosto de 2016, en uno de los momentos más bajos de su carrera electoral, tras la convención demócrata y con su anterior director de campaña, Paul Manafort, tocado por revelaciones sobre sus trabajos en Ucrania y Rusia. Con Bannon -el gurú de la derecha ultranacionalista, protegido de Rebekah Mercer, una de las grandes donantes del partido republicano- al frente, Trump redobló el tono populista de su campaña y ganó unas elecciones contra todo pronóstico. No tardó en nombrarle estratega jefe de la Casa Blanca, con voz e influencia en todas sus políticas. Cambió la normativa para permitir que Bannon formara parte del Consejo Nacional de Seguridad. E impuso que su asesor tuviera el mismo poder que Reince Priebus, su jefe de Gabinete, lo que aseguró el caos y las reyertas internas (ambos fueron despedidos en agosto del año pasado). Batalla legal A Bannon se le atribuyó un papel clave en conectar a Trump -al fin y al cabo, un hijo multimillonario de Manhattan- con las bases de la clase media deteriorada en las que su ex asesor inoculó durante años la ideología antielitista y ultranacionalista. La lectura que ahora hace Trump es muy distinta: «Él no representa a mis bases, se ha metido por su propio interés», denunció en el comunicado, en el que también le acusa de filtrar información falsa a la prensa durante sus meses en la Casa Blanca. «Cuando le despedí, no solo perdió el trabajo, también la cabeza», disparó el presidente. Además de los ataques, Trump prepara una batalla legal contra Bannon. De momento, sus abogados le han mandado una carta de cese y desistimiento, en la que le exigen que deje de «difamar» al presidente, y amenazan con una demanda «inminente». La guerra abierta con Bannon será clave en las elecciones legislativas de este año: determinará la ascendencia del ex asesor y de sus plataformas mediáticas -como Breitbart- en las bases de Trump y el daño que el enfrentamiento puede suponer al presidente. Otra carta similar han enviado a la editorial y al autor del libro, con la que tratan de impedir que llegue a las librerías (se publica el 9 de enero). El efecto ha sido el contrario: es el número uno de pedidos en Amazon. El libro es el retrato más detallado hasta el momento de las interioridades de la Casa Blanca de Trump, a quien Wolff describe como un bufón incompetente, maniático e inseguro. La Casa Blanca aseguró que está lleno de relatos «falsos y engañosos».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Corea del Norte se reunirá con una delegación de Seúl después de más de dos años
En su primer encuentro desde diciembre de 2015, las dos Coreas se reunirán el próximo martes para discutir la participación del Norte en los Juegos Olímpicos de invierno, que se celebrarán en el Sur en febrero. Según informa la agencia Yonhap, el régimen del joven dictador Kim Jong-un aceptó este viernes la propuesta del Gobierno de Seúl para que el encuentro tenga lugar en su frontera de Panmunjom, en plena Zona Desmilitarizada del Paralelo 38. A nadie se le escapa que este acuerdo ha sido posible, en gran medida, por el retraso de las maniobras militares conjuntas entre Estados Unidos y Corea del Sur que tienen lugar cada mes de febrero, anunciado un día antes y planteado como una condición por el régimen estalinista de Pyongyang. Así lo sugirió en su discurso de Año Nuevo Kim Jong-un, quien considera que dichos ejercicios militares son un simulacro de invasión. En su alocución ante la televisión estatal, el caudillo norcoreano tendió la mano al Sur para mejorar sus relaciones, pero recordó a EE.UU. que tiene un «botón nuclear» en su despacho. Tras años de tensión por los continuos lanzamientos de misiles y ensayos nucleares norcoreanos, parece que llega el deshielo con el Sur gracias a las Olimpiadas invernales. Celebradas en la ciudad surcoreana de PyeongChang, que se está escribiendo así para diferenciarla de la capital del Norte, durarán del 9 al 25 de febrero y supondrán una oportunidad para aplacar el clima bélico que se vive en esta zona del nordeste de Asia. «Los asuntos de la agenda principal incluirán cómo mejorar las relaciones entre las dos Coreas, destacando la participación del Norte en los Juegos de Invierno», anunció el portavoz del Ministerio para la Unificación del Sur, Baik Tae-hyun, informa Yonhap. ¿Desfile bajo una sola bandera? Tras este primer paso, Seúl y Pyongyang acordarán la composición de ambas delegaciones para la reunión del martes. En caso de que prosperen las negociaciones, las Olimpiadas de Invierno contarán con la asistencia de una pareja de patinadores norcoreanos, Ryom Tae-ok y Kim Ju-sik, junto a una delegación oficial y pueden servir para romper el hielo entre ambos países. A pesar de su pequeña representación, se trataría de un hecho histórico porque el régimen estalinista de Pyongyang boicoteó los Juegos Olímpicos que tuvieron lugar en Seúl en 1988, que eran mucho más relevantes y donde habría tenido una delegación con más atletas. Entre los detalles a discutir destacan si las dos Coreas desfilarán bajo una misma bandera en la ceremonia de inauguración o clausura y la composición de la delegación enviada por Pyongyang. Para el presidente surcoreano, Moon Jae-in, se trata de su primer éxito político, ya que ha intentado rebajar la tensión con el Norte desde que tomó posesión en mayo. A pesar de este deshielo, el portavoz del Ministerio de Unificación aseguró que Seúl y Washington no han cambiado su postura de ejercer la máxima presión sobre el régimen de Kim Jong-un para frenar su programa nuclear. A tenor de algunos expertos, Corea del Norte intenta con esta distensión debilitar las sanciones internacionales endurecidas por la ONU tras sus últimas provocaciones, que empezarán a castigar su economía a partir de este año.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Donald Trump: «Soy un genio muy estable»
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha definido este sábado como «un genio muy estable» en un intento de zanjar las especulaciones sobre su capacidad y estabilidad mental que han circulado por Washington a raíz de la publicación de un libro sobre su Presidencia. «Realmente, a lo largo de mi vida, mis dos grandes activos han sido la estabilidad mental y ser, como, realmente listo (sic)», aseguró Trump en la red social Twitter. ..to President of the United States (on my first try). I think that would qualify as not smart, but genius..and a very stable genius at that!? Donald J. Trump (@realDonaldTrump) 6 de enero de 2018Trump mostraba así su indignación por los rumores que ha despertado la publicación este viernes del libro «Fire and Fury» («Furia y fuego»), cuyo autor, Michael Wolff, asegura que los funcionarios de la Casa Blanca cuestionan las dotes del mandatario para gobernar. Según Wolff, «el cien por cien» de los asesores del presidente «le ven como un niño» y le llaman «idiota», y su antiguo estratega jefe, Steve Bannon, cree que el mandatario ha «perdido» la cabeza. «Es como un pinball» «Este hombre no lee, no escucha. Es como un 'pinball', virando a todas partes», dijo Wolff este viernes en una entrevista a la cadena NBC News. Ese rumor sobre el entorno del presidente se sumó a la revelación de que, hace un mes, un grupo de legisladores -la mayoría demócratas- convocaron a una profesora de psiquiatría en la Universidad de Yale, Bandy X. Lee, para que les hablara sobre lo que el comportamiento de Trump revela sobre su estado mental. «(Trump) Va a perder el control, y estamos viendo las señales», dijo Lee a los legisladores, según relató en una entrevista con el diario Politico el miércoles. El presidente dio más razones a quienes le acusan de padecer un trastorno narcisista este martes, cuando se jactó en Twitter de que, igual que el líder norcoreano Kim Jong-un, él también tiene acceso a un «botón nuclear», pero que el suyo es «mucho más grande y más poderoso». Esa amenaza de un ataque nuclear, sumada a las revelaciones del libro y la reunión en el Congreso, reavivó las especulaciones sobre la posibilidad de que Trump pudiera ser apartado del poder mediante la activación de la 25ª enmienda de la Constitución estadounidense. Ese artículo, aprobado en 1967, establece la posibilidad de apartar al presidente del poder si se le considera «incapaz de ocuparse de los deberes del cargo». No obstante, los expertos consultados por Efe coinciden en que es «altamente improbable» que esa enmienda pueda aplicarse. «La enmienda no se diseñó para afrontar el temperamento y la salud mental, sino la incapacitación, como en el caso de que el presidente sufriera un derrame cerebral o alguna discapacidad grave que le impidiera hacer su trabajo», explicó un historiador y politólogo en la Universidad de George Washington, Matthew Dallek. Su aplicación «requeriría que muchos miembros del gabinete y su propio vicepresidente declararan que es incapaz, y si Trump desafiara ese análisis, dos tercios del Congreso» tendrían que votar en su contra para poder expulsarle del cargo, apuntó Dallek. «Figuras débiles» Con él coincidió Patrick Maney, un historiador presidencial en la universidad Boston College, quien opinó que «ni la vigésima quinta enmienda ni otro proceso de destitución son remotamente posibles» dada la composición del gabinete ejecutivo y el Congreso actuales. «Con la excepción de sus asesores militares, (Trump) ha llenado su gabinete de figuras débiles que difícilmente le retarán», indicó. Precisamente porque valora enormemente la lealtad de quienes le rodean, a Trump le ha sentado especialmente mal la publicación de «Fire and Fury», un embarazoso retrato sobre la Casa Blanca trazado con el testimonio anónimo de varios funcionarios. «El presidente Trump se siente traicionado, sin duda. Esta es la acusación más cáustica que ha habido nunca contra un mandatario de Estados Unidos por parte de la gente que le rodea», afirmó Maney. Aunque Trump ha dirigido la mayoría de sus reproches a Bannon por criticar en el libro al hijo del mandatario, Donald Jr., parece estar dolido también por la opinión negativa que tienen sus «asesores cercanos» sobre él, recalcó Dallek. Según Maney, esos comentarios sobre Trump «son, indudablemente, la principal explicación para la furiosa reacción» de un mandatario que a menudo parece actuar guiado por su ego.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Las dos Coreas inician su primera reunión en más de dos años
Las dos Coreas han iniciado su primera reunión en más de dos años, un encuentro centrado en facilitar la participación norcoreana en los Juegos Olímpicos de Invierno pero en el que también se va a tratar de apaciguar la tensión regional, informó a Efe el Ministerio de Unificación del Sur. El encuentro, que arrancó puntual a las 10.00 hora surcoreana (1.00 GMT) en la aldea de Panmunjom, en la militarizada frontera intercoreana, es el primero de alto nivel desde diciembre de 2015 entre ambos países, que técnicamente siguen en guerra desde hace más de 65 años y no mantienen oficialmente relaciones diplomáticas. Tras los discursos inaugurales, ambas delegaciones -cada una compuesta por cinco miembros- han realizado una primera sesión de una hora de duración y tras un receso de media hora han comenzado una segunda ronda de conversaciones, explicó a Efe una portavoz del Ministerio de Unificación. Al frente de la delegación norcoreana está Ri Son-gwon, que dirige el Comité para la Reunificación Pacífica de Corea, mientras que la del Sur está encabezada por el ministro de Unificación, Cho Myoung-gyon, al que acompañan dos de sus viceministros y otros dos vice titulares de Deportes. En su alocución inicial, cuyo texto ha facilitado Unificación, Ri consideró que las relaciones intercoreanas están «más heladas incluso que el tiempo de estos días», en referencia al invierno excepcionalmente frío que está viviendo la península coreana. «Sin embargo, pese al frío, el deseo del pueblo de mejorar relaciones permanece intacto», añadió. El Norte ha dicho al inicio de la reunión que dada «la gran atención nacional e internacional» puesta sobre el evento sería apropiado que el encuentro fuera grabado y retransmitido de manera íntegra por las cámaras de televisión, opción que ha rechazado el Sur. En ese sentido, Cho argumentó que es mejor tener la reunión en privado y «hablar con los medios cuando sea necesario» ya que «las conversaciones se han estancado durante un período de tiempo muy prolongado y hay mucho que decir». El presidente surcoreano, Moon Jae-in, está siguiendo por vídeo la reunión, que se desarrolla en la Peace house (Pabellón de la Paz), en el lado sur de Panmunjom, y dispone de una línea de fax para dar instrucciones a la delegación del Sur, según detalló el Ministerio de Unificación. Aunque es incapaz de confirmarlo, Unificación cree que el líder norcoreano, Kim Jong-un, dispone de un sistema similar. La reunión llega después de que Kim agradeciera en Año Nuevo la predisposición dialogante mostrada por Moon desde su llegada al poder en mayo y expresara su deseo de mejorar lazos con el Sur y enviar una delegación a los Juegos de PyeongChang. La participación norcoreana en los Juegos Olímpicos de Invierno que tendrán lugar en febrero en el condado surcoreano de PyeongChang podría rebajar la tensión regional después de un 2017 marcado por las continuas pruebas de armas norcoreanas y el tono beligerante con el que ha respondido al régimen el presidente de EE.UU., Donald Trump.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Corea del Norte pide participar en los Juegos Olímpicos de invierno en el Sur
Corea del Norte pide participar en los Juegos Olímpicos de invierno, que se celebrarán en el Sur en febrero. Según informa la agencia de noticias Yonhap, así lo ha propuesto el régimen del joven dictador Kim Jong-un en la reunión con representantes del Gobierno de Seúl este martes (durante la madrugada en España). Dicho encuentro, celebrado en su frontera de Panmunjom, dentro de la Zona Desmilitarizada del Paralelo 38, es fruto del deshielo que han traído estas Olimpiadas, ya que ambas partes no se reunían desde 2015 y habían cortado sus comunicaciones directas. Tras dos años de ensayos nucleares y lanzamientos de misiles que han disparado la tensión militar, el régimen estalinista de Pyongyang intenta ahora el acercamiento con Corea del Sur dentro de su habitual estrategia diplomática del palo y la zanahoria. Para ello, enviará una delegación de alto nivel a los Juegos Olímpicos que tendrán lugar del 9 al 25 de febrero en la ciudad surcoreana de PyeongChang, que se escribe así para distinguirla de la capital del Norte. Además de una pareja de patinadores, los únicos deportistas norcoreanos que se han clasificado para dichas Olimpiadas, la delegación incluirá a representantes del régimen, un conjunto de animadoras, un grupo artístico y un equipo de taekwondo para hacer una demostración de este deporte nacional. Por su parte, Corea del Sur quiere aprovechar la ocasión en pos de la distensión. «Hemos manifestado la necesidad de acabar con los actos que puedan elevar la tensión en la Península Coreana para retomar el diálogo sobre la desnuclearización del Norte y traer la paz», explicó el viceministro del Sur para la Unificación, Chun Hae-sung, informa Yonhap. El clima del encuentro es bastante bueno porque, según señaló, «Corea del Norte ha propuesto resolver los asuntos relacionados con los lazos intercoreanos a través del diálogo y las negociaciones por la paz y la unidad de la Península». Como gesto de buena voluntad, el Ejecutivo de Seúl ha propuesto que ambos equipos desfilen juntos bajo una misma bandera en las ceremonias de inauguración y clausura. Además, Corea del Sur quiere que se vuelvan a celebrar los encuentros de familias separadas por la guerra coincidiendo con estos Juegos Olímpicos. La fecha propuesta sería a mediados de febrero, coincidiendo con el Año Nuevo Lunar. «He venido aquí con esperanzas en que las dos Coreas hablen con una sincera y fiel actitud para dar resultados preciosos al pueblo coreano, que tiene altas expectativas en este encuentro como el primer regalo de año nuevo», destacó el jefe de la delegación del Norte, Ri Son-gwon, quien dirige el Comité para la Reunificación Pacífica de la Patria. Minutos antes, los emisarios de Pyongyang habían cruzado la línea del Paralelo 38 que separa a las dos Coreas en el denominado «Pueblo de la Paz» en Panmunjom, justo el mismo lugar donde los soldados del Norte tirotearon a un compañero que logró desertar malherido en noviembre. A pesar de la tensión militar constante durante los dos últimos años, este nuevo ambiente de diálogo forma parte de la estrategia habitual de Corea del Norte. Dentro de su «diplomacia atómica», el régimen de Pyongyang sabe manejar perfectamente los tiempos para poner al mundo al borde de una guerra nuclear y luego mostrarse dispuesto a hablar para obtener concesiones en la mesa de negociaciones. Siguiendo el ejemplo de su abuelo y su padre, anteriores caudillos de Corea del Norte, así lo hizo la semana pasada Kim Jong-un en su discurso de Año Nuevo. En este cambio de actitud parecen haber influido las sanciones internacionales sobre el régimen, que la ONU ha endurecido tras su ensayo nuclear de septiembre y están ya dañando la economía nacional. Además, Estados Unidos ha reforzado su retórica belicista desde la llegada del presidente Trump al poder, haciendo temer una intervención militar que desataría una desastrosa guerra con armas nucleares en el nordeste de Asia. Junto al baño de sangre que provocaría, sería una catástrofe para toda la economía mundial porque afectaría también a China, Japón y Rusia. Intentando evitar este escenario, en el que su única opción sería morir matando, Kim Jong-un tiende la mano al presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, quien lleva abogando por la distensión desde que ganó las elecciones en mayo. Como primera concesión, Pyongyang ya ha conseguido que Seúl y Washington retrasen sus maniobras militares conjuntas de febrero, que suelen avivar la tensión porque el Norte las considera un simulacro de invasión. Y, para cuando vuelva a la mesa de negociaciones, Kim Jong-un ya tendrá en su poder bombas atómicas y misiles capaces de llegar a territorio estadounidense.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Corea del Norte participará en los Juegos Olímpicos de invierno en el Sur
Corea del Norte participará en los Juegos Olímpicos de invierno, que se celebrarán en el Sur en febrero. Según informa la agencia de noticias Yonhap, así lo ha acordado el régimen del joven dictador Kim Jong-un en la reunión con representantes del Gobierno de Seúl este martes (durante la madrugada en España). Dicho encuentro, celebrado en su frontera de Panmunjom, dentro de la Zona Desmilitarizada del Paralelo 38, es fruto del deshielo que han traído estas Olimpiadas, ya que ambas partes no se reunían desde 2015 y habían cortado sus comunicaciones directas. Tras dos años de ensayos nucleares y lanzamientos de misiles que han disparado la tensión militar, el régimen estalinista de Pyongyang intenta ahora el acercamiento con Corea del Sur dentro de su habitual estrategia diplomática del palo y la zanahoria. Para ello, enviará una delegación de alto nivel a los Juegos Olímpicos que tendrán lugar del 9 al 25 de febrero en la ciudad surcoreana de PyeongChang, que se escribe así para distinguirla de la capital del Norte. Además de una pareja de patinadores, los únicos deportistas norcoreanos que se han clasificado para dichas Olimpiadas, la delegación incluirá a representantes del régimen, un conjunto de animadoras, un grupo artístico y un equipo de taekwondo para hacer una demostración de este deporte nacional. Por su parte, Corea del Sur quiere aprovechar la ocasión en pos de la distensión. «Hemos manifestado la necesidad de acabar con los actos que puedan elevar la tensión en la Península Coreana para retomar el diálogo sobre la desnuclearización del Norte y traer la paz», explicó el viceministro del Sur para la Unificación, Chun Hae-sung, informa Yonhap. El clima del encuentro ha sido bastante bueno porque, según señaló, «Corea del Norte ha propuesto resolver los asuntos relacionados con los lazos intercoreanos a través del diálogo y las negociaciones por la paz y la unidad de la Península». Con este objetivo, ambas partes retomarán sus contactos militares. Como gesto de buena voluntad, el Ejecutivo de Seúl ha propuesto que ambos equipos desfilen juntos bajo una misma bandera en las ceremonias de inauguración y clausura. Además, Corea del Sur quiere que se vuelvan a celebrar los encuentros de familias separadas por la guerra coincidiendo con estos Juegos Olímpicos. La fecha propuesta sería a mediados de febrero, coincidiendo con el Año Nuevo Lunar. «He venido aquí con esperanzas en que las dos Coreas hablen con una sincera y fiel actitud para dar resultados preciosos al pueblo coreano, que tiene altas expectativas en este encuentro como el primer regalo de año nuevo», destacó el jefe de la delegación del Norte, Ri Son-gwon, quien dirige el Comité para la Reunificación Pacífica de la Patria. Minutos antes, los emisarios de Pyongyang habían cruzado la línea del Paralelo 38 que separa a las dos Coreas en el denominado «Pueblo de la Paz» en Panmunjom, justo el mismo lugar donde los soldados del Norte tirotearon a un compañero que logró desertar malherido en noviembre. A pesar de la tensión militar constante durante los dos últimos años, este nuevo ambiente de diálogo forma parte de la estrategia habitual de Corea del Norte. Dentro de su «diplomacia atómica», el régimen de Pyongyang sabe manejar perfectamente los tiempos para poner al mundo al borde de una guerra nuclear y luego mostrarse dispuesto a hablar para obtener concesiones en la mesa de negociaciones. Siguiendo el ejemplo de su abuelo y su padre, anteriores caudillos de Corea del Norte, así lo hizo la semana pasada Kim Jong-un en su discurso de Año Nuevo. En este cambio de actitud parecen haber influido las sanciones internacionales sobre el régimen, que la ONU ha endurecido tras su ensayo nuclear de septiembre y están ya dañando la economía nacional. Además, Estados Unidos ha reforzado su retórica belicista desde la llegada del presidente Trump al poder, haciendo temer una intervención militar que desataría una desastrosa guerra con armas nucleares en el nordeste de Asia. Junto al baño de sangre que provocaría, sería una catástrofe para toda la economía mundial porque afectaría también a China, Japón y Rusia. Intentando evitar este escenario, en el que su única opción sería morir matando, Kim Jong-un tiende la mano al presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, quien lleva abogando por la distensión desde que ganó las elecciones en mayo. Como primera concesión, Pyongyang ya ha conseguido que Seúl y Washington retrasen sus maniobras militares conjuntas de febrero, que suelen avivar la tensión porque el Norte las considera un simulacro de invasión. Y, para cuando vuelva a la mesa de negociaciones, Kim Jong-un ya tendrá en su poder bombas atómicas y misiles capaces de llegar a territorio estadounidense.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump, dispuesto a entablar conversaciones con el régimen norcoreano
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha trasladado este miércoles a su homólogo de Corea del Sur, Moon Jae-in, la posibilidad de que la participación norcoreana en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno pueda derivar en «conversaciones» entre Estados Unidos y Corea del Norte sobre la desnuclerización de la península. Un día después de la reanudación de los contactos entre Seúl y Pyongyang, Trump y Moon han analizado este diálogo y han reconocido que sus resultados «podrían ir más allá» de la participación norcoreana en los Juegos. «Podrían en un momento dado llevar a conversaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte sobre la desnuclearización», ha informado la Presidencia surcoreana en un comunicado. También la Casa Blanca ha incidido en el enfoque del diálogo en su nota: «El presidente Trump expresó su disposición a que haya conversaciones entre Estados Unidos y Corea del Norte en el momento apropiado y bajo las circunstancias adecuadas». El portavoz de Moon, Yoon Young Chan, ha asegurado que Trump garantizó igualmente a su homólogo que su Gobierno no llevará a cabo ninguna acción militar mientras se mantenga el diálogo intercoreano. En este sentido, ha descartado una acción inminente, según la agencia de noticias oficial Yonhap. Segúnda conversación en esta semana La conversación telefónica de este miércoles es la segunda que mantienen Trump y Moon en menos de una semana y pone de manifiesto su alianza de cara a una inminente cita deportiva que ha adquirido un marcado matiz político. Corea del Norte enviará su propia delegación a los Juegos de Pyeongchang, a los que también se sumará una delegación norteamericana encabezada por el vicepresidente, Mike Pence. Trump y el líder norcoreano, Kim Jong-un, intercambiaron amenazas e insultos durante el último año, lo que provocó el temor de una nueva guerra en la península. Corea del Sur y Estados Unidos aún están técnicamente en guerra con Corea del Norte ya que el conflicto de Corea de 1950-1953 terminó con una tregua, no con un tratado de paz.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Trump acusa al WSJ de falsear sus palabras sobre su «buena relación» con Kim Jong-un
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha negado haber dicho que tiene una «buena relación» con el líder norcoreano, Kim Jong-un, en una entrevista con el diario The Wall Street Journal, al que acusó de «falsear» esa cita. «The Wall Street Journal publicó falsamente que les dije 'Tengo una buena relación con Kim Jong-un' (de Corea del Norte)», escribió este domingo Trump en su cuenta de Twitter, donde aseguró que «obviamente» no había manifestado eso al diario. «Dije: 'Tendría una buena relación con Kim Jong-un', una gran diferencia», matizó el mandatario, quien acusó al WSJ de crear «noticias falsas» y «simplemente buscar una historia». Según la entrevista publicada por el periódico neoyorquino, que versaba sobre su primer año de presidencia y se realizó en el Despacho Oval, Trump declaró: «Probablemente tengo una muy buena relación con Kim Jong-un». «Afortunadamente ahora grabamos conversaciones con periodistas, y ellos sabían exactamente lo que dije y quería decir», agregó. En este sentido, el WSJ aseguró que mantenía la cita y, tras la disputa acerca de la precisión de su transcripción, divulgó el texto de la entrevista y la grabación en la que Trump se refiere a su relación con el líder norcoreano. La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, ya había tuiteado el sábado por la noche que el WSJ había «falseado» la cita, alegando que Trump utiliza el condicional en lugar del presente, y divulgó otro documento de audio con el segmento de la entrevista. Desde entonces, se ha desencadenado un debate sobre si Trump pronuncia «I have» (Yo tengo) o «I'd have» (Yo tendría). Por su parte, el WSJ señala que su transcripción de la entrevista, creada por un «servicio independiente» identifica «Yo tengo», lo que contradice la versión de la Casa Blanca.
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Lavrov apunta a Trump como el causante de las  tensiones que hay en el mundo
A juicio del ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, la actual política de Estados Unidos en el mundo es la causa de las «tensiones» que sufre el planeta. Washington «rechaza reconocer la realidad de un mundo multipolar (..) se niega a escuchar las opiniones de otros centros de la política internacional», afirmó este lunes Lavrov durante la gran rueda de prensa que ofrece cada año a periodistas rusos y extranjeros. El jefe de la Diplomacia rusa denunció los «métodos» empleados por EE.UU., «desde el despliegue de un sistema integral de defensa antimisiles hasta las sanciones unilaterales, pasando por la extraterritorialidad de su propia legislación y las amenazas para resolver cualquier problema internacional por la fuerza y únicamente según su propio punto de vista». Resumiendo los sucesos de ámbito internacional acaecidos en 2017, Lavrov enumeró los «focos de tensión» en los que, según él, Washington no cesa de echar leña al fuego. En primer lugar Irán, cuyo pacto nuclear ha sido cuestionado por el presidente norteamericano, Donald Trump, que exige su revisión bajo la amenaza de retirarse del acuerdo en cuatro meses. «EE.UU. intenta modificar el texto del documento para incluir aspectos inaceptables para Irán y nosotros no lo vamos a apoyar», advirtió el ministro de Exteriores ruso, refiriéndose a las nuevas demandas de Washington de agilizar las inspecciones de la OIEA en las instalaciones atómicas iraníes y la exigencia de que Teherán renuncie a desarrollar su programa de misiles balísticos. Moscú cree que, si Trump cumple su amenaza de abandonar el JCPOA (el pacto alcanzado en 2015 entre Irán y EE.UU., Rusia, China, Francia, Reino Unido y Alemania), Teherán -aseguró Lavrov- «dejará también de sentirse vinculado (..) lo que puede acarrear consecuencias imprevisibles». El ministro ruso, no obstante, dijo tener confianza en que los europeos respeten el acuerdo con Irán y «no se dejen llevar al terreno de EE.UU.». Según sus palabras, el fracaso del pacto con Irán influiría negativamente sobre el dictador norcoreano, Kim Jong-un, «quien comprendería que no se puede confiar en Estados Unidos». Rusia sostiene que Corea del Norte es otra de sus preocupaciones y, pese a que está habiendo avances y Trump se muestra proclive a una negociación, Lavrov criticó la convocatoria para este martes y miércoles en Vancouver de una conferencia de ministros de Exteriores para «la seguridad y la estabilidad en la península de Corea». El evento ha sido organizado por EE.UU. y Canadá, pero Rusia y China no han sido invitadas. «No espero ningún avance de esa reunión, me conformaría con que por lo menos no sea contraproducente», aseguró el jefe de la Diplomacia rusa. Siria En relación con Siria, Lavrov cree que Estados Unidos quiere provocar su desintegración con la iniciativa de desplegar una fuerza bajo su mando, aunque liderada por unidades kurdas, para controlar las fronteras. «Se trata de crear un enorme territorio separado en las fronteras con Turquía e Irak y al este de río Éufrates (..) esto nos hace temer una división de Siria», afirmó. Según su opinión, «Estados unidos no busca la paz en Siria, sino cambiar el régimen». Las sanciones estadounidenses contra Rusia, por la anexión de Crimea y la ayuda a los separatistas del este de Ucrania, también fueron objeto de las críticas del titular de Exteriores ruso, quien opina que el objetivo real consiste en «apartar a Rusia» de los mercados de la energía y las armas. Lavrov considera que se trata de una forma de «competencia desleal». El ministro arremetió incluso contra el sistema de defensa antimisiles Aegis, que Japón ha comprado a Estados Unidos, señalando que «puede ser también utilizado para atacar». Advirtió que esta decisión de Tokio «ensombrece la relación con Rusia».
01-01-1970 | Fuente: abc.es
Las dos Coreas desfilarán juntas en los Juegos Olímpicos de Invierno en PyeongChang
En un gesto de enorme simbolismo impensable hace solo un mes, las dos Coreas desfilarán juntas en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebrarán en febrero en el Sur. Según informa la agencia de noticias Yonhap, así lo han acordado este miércoles las delegaciones de ambos países, que se han vuelto a reunir en su frontera cerrada de Panmunjom, en pleno Paralelo 38, para seguir su deshielo olímpico. Tras el encuentro de la semana pasada, el primero que mantenían desde diciembre de 2015, las dos Coreas han concretado la participación del Norte en estas Olimpiadas invernales, que tendrán lugar en la ciudad surcoreana de PyeongChang del 9 al 25 de febrero. Un evento que está sirviendo para acercar a estos dos países hermanos, que siguen técnicamente en armas porque la guerra que les enfrentó entre 1950 y 1953 terminó con un armisticio, pero nunca llegaron a firmar un acuerdo de paz. Dejando a un lado aquella herida de la Guerra Fría, que sigue abierta por la división de la Península Coreana en el Paralelo 38, el régimen del joven dictador Kim Jong-un y el Gobierno del presidente Moon Jae-in intentan un acercamiento después de dos años de tensión militar. Recurriendo de nuevo a su «diplomacia atómica», el régimen estalinista de Pyongyang aboga ahora por la distensión tras sus continuos lanzamientos de misiles y sus dos ensayos nucleares de los dos últimos años. Además de desfilar bajo una misma bandera, jugadoras norcoreanas se integrarán en el equipo femenino del Sur de hockey sobre hielo, lo que no ha sentado nada bien a su entrenadora porque tendrá que renunciar a algunas de sus figuras. Al margen de esta polémica que mezcla lo deportivo y lo político, Corea del Norte podrá lucir ampliamente su presencia en PyeongChang. Para esta cita, solo se ha calificado una pareja de patinadores norcoreanos, cuyo plazo para registrarse en los Juegos expiró en octubre. Pero el régimen de Kim Jong-un enviará una amplia delegación que contará con altos representantes políticos, hinchas, periodistas y un grupo de 230 animadoras, así como un equipo de 30 luchadores de taekwondo para hacer una demostración de este deporte nacional. Corea del Norte también quería mandar un conjunto artístico para mostrar la cara amable del régimen de Kim Jong-un. Por la ruta de Kaesong Dicha delegación cruzará al Sur por la frontera oeste del Paralelo 38, en concreto por la carretera que pasa por el polígono industrial de Kaesong, clausurado desde 2016. Aunque la frontera entre ambos países está cerrada y cortada por la Zona Desmilitarizada, una tierra de nadie plagada de alambradas y minas, la ruta de Kaesong será reabierta de nuevo para permitir la llegada de la comitiva olímpica norcoreana. El sábado, delegaciones de ambos países se reunirán con el Comité Olímpico Internacional (COI) en la ciudad suiza de Lausana para cerrar los detalles de esta participación. Como Corea del Norte boicoteó los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988, será la primera vez que acuda a unas Olimpiadas en el país vecino. Pero no la primera ocasión que las dos Coreas marchen bajo una misma bandera, pues ya lo hicieron en los Juegos Olímpicos de Verano de Sidney 2000 y Atenas 2004, así como en los de Invierno de Torino en 2006. Enarbolando una bandera blanca donde aparece la Península Coreana en azul, ambos países también han desfilado conjuntamente en dos Juegos Asiáticos de Verano, otros dos de Invierno, una Universiada y unos Juegos de Asia Oriental. La última vez que lo hicieron fue en 2007, durante los Juegos Asiáticos de Invierno de Changchun, en China. Once años después, llega otra oportunidad para que sus deportistas vuelvan a desfilar cogidas de la mano, y además en Corea del Sur.