Infortelecom

Noticias de keiko sofia fujimori

01-11-2018 | Fuente: abc.es
La entrada en la cárcel de Keiko Fujimori complica su aspiración a la presidencia en 2021
La líder del partido Fuerza Popular, Keiko Sofía Fujimori, se enfrenta a un destino incierto de cara a las elecciones presidenciales de 2021, después de que un juez peruano confirmara la petición de «prisión preventiva» durante tres años por el lavado de 1,2 millones de dólares recibidos de Odebrecht en 2011. La figura judicial de «prisión preventiva», que fue declarada favorable por el juez Richard Concepción Carhuancho y que significa la prisión inmediata de la hija mayor del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), se basa en que ella sería la líder de una organización criminal creada de facto en el interior de Fuerza Popular para lavar activos provenientes de Odebrecht. El fallo favorable a la detención preventiva contra Keiko Sofía es un proceso penal en el que se le investiga junto a diez personas, entre las que se encuentran sus colaboradores más cercanos, como Ana Herz de Vega, Pier Figari, Vicente Silva Cheza y Carmela Paucara, junto a los jefes de la campaña presidencial de 2011: Augusto Bedoya y Jaime Yoshiyama, y cinco personas más, a quienes se acusa de ser falsos donantes a su campaña. En 2011, Keiko Sofía era la candidata presidencial favorita de los empresarios peruanos frente al candidato apoyado por el chavismo y el entonces presidente de Brasil, Luis Inácio Lula da Silva: Ollanta Humala. Tras perder esa elección, Keiko Sofía se postuló en 2016 a la presidencia y perdió frente a Pedro Pablo Kuczynski por más de 40.000 votos. Actualmente, Keiko Sofía esperaba presentarse por tercera vez a la presidencia en el 2021. En medio de impresionantes medidas de seguridad, Keiko Fujimori, de 43 años, ingresó ayer al anexo de la cárcel de mujeres, Santa Mónica, ubicada en el distrito de Chorrillos. Antes que ella, también estuvo allí presa por nueve meses la ex primera dama, Nadine Heredia, quien junto a su esposo, el expresidente Ollanta Humala, han sido procesados bajo la acusación de lavado de activos al haber recibido tres millones de dólares de Odebrecht. En declaraciones a ABC, el catedrático de la Pontificia Universidad Católica, Iván Lanegra, aseguró que desde la cárcel «será casi imposible» que Keiko Fujimori dirija su partido, Fuerza Popular, y por ello prevé que en breve «renunciarán más congresistas que no querrán estar relacionados con alguien procesada por lavado de activos», explica. «Para Keiko Fujimori fue letal que el fiscal difunda las conversaciones en el servicio Telegram donde del mismo modo que con los ?vladivideos? se ve como manejaba a sus congresistas, a quienes les decía como aplaudir, saludar y votar. Ante la opinión pública se ve que no quieren trabajar por el país sino a favor de cubrirse las espaldas», señaló Iván Lanegra. «Los peruanos son capaces de tolerar cierto nivel de corrupción, pero no toleran que los que hacen política los olviden y dejen de lado», concluyó. Criminalizar la política En tanto, el presidente del Congreso, Daniel Salaverry, declaró que «en democracia no se puede criminalizar la política. La presunción de inocencia es un derecho constitucional que debe prevalecer». «El fujimorismo ha colaborado eficazmente en su propio deterioro, al no saber administrar su poder, abusando de él y llenándose de abultados apoyos e intereses ocasionales. El fujimorismo no morirá, pero si no lee cuidadosamente su terrible desempeño de estos años, solo podrá vivir como zombi caminando en la oscuridad», precisó el sociólogo Fernando Tuesta. Según la investigación del fiscal Pérez, el partido Fuerza Popular tuvo una contabilidad paralela donde lavó más de un millón de dólares que recibió de la constructora brasileña Odebrecht, y que luego imputó a asistentes «fantasmas» a reuniones para recaudar fondos. Además, se suplantó a 114 personas como donantes del partido fujimorista, cuyos aportaciones ascenderían a cerca de 650.000 dólares. Entre las pruebas que cito el juez peruano hay varios testimonios de «colaboradores eficaces», entre los que hay un congresista de Fuerza Popular, que ha entregado su teléfono móvil como prueba de que el partido de Keiko Sofía armó un complot para que los congresistas que dirige, y que son la bancada mayoritaria en el Parlamento, buscan acabar profesionalmente con el Fiscal que la investiga, José Domingo Pérez.
01-11-2018 | Fuente: abc.es
Keiko Fujimori, condenada a tres años de cárcel
Keiko Sofía Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, ha sido condenada a tres años de cárcel por el juez Richard Concepción Carhuancho. El magistrado señaló en su auto que la condenada es «la líder de una organización criminal» que lavó dinero, amenazó a testigos y obstaculizó la acción de la Justicia en el denominado caso Odebrecht, que también ha salpicado a los expresidentes Alan García, Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski. El juez considera que existe «sospecha grave de la participación de Keiko Fujimori Higuchi en la organización formada dentro de Fuerza Popular para cometer lavado de activos», agregó en su fallo, que leyó durante más de siete horas. Keiko, que estuvo a punto de ser en 2016 presidenta de Perú por apenas un puñado de votos, ha pasado en apenas tres años de ser la mayor líder de la oposición del país a dormir en un calabozo, como primer destino rumbo a la cárcel, debido a la diligente labor del fiscal José Domingo Pérez. Este magistrado lleva investigando desde el pasado año a los políticos que recibieron dinero de la empresa constructora brasileña Odebrecht . A la salida del juzgado, Pérez declaró hoy que «lo único que voy a indicar el día de hoy es que lo que ha venido ocurriendo, lo que ustedes han presenciado, debe llamar a la reflexión sobre la continuidad de Pedro Chávarry (su jefe máximo) como fiscal de la nación». El pasado 10 de octubre, Keiko Sofía Fujimori, de 43 años, fue detenida de manera preventiva porque se alegaba que su entorno obstaculizaba la Justicia, al amedrentar a los testigos protegidos que han declarado ante la Fiscalía, entidad que la acusa de haber lavado 1,2 millones de dólares que recibió de la empresa brasileña, Odebrecht, en la campaña presidencial del 2011. Un semana después, la hija de Fujimori fue liberada, pero de manera casi inmediata la Fiscalía solicitó prisión preventiva para ella y para su círculo político más cercano. El comienzo del juicio comenzó hace una semana llamó la atención de los peruanos, que siguen los incidentes del juicio a Keiko Fujimori en los hogares e, incluso en los centros de trabajo. Según la investigación del fiscal Pérez, el partido Fuerza Popular presidido por Keiko, tuvo una contabilidad paralela donde lavó más de un millón de dólares que recibió de Odebrecht, y que luego imputó a una serie de asistentes «fantasmas» que acudían a supuestas reuniones para recaudar fondos. Además, se suplantó a 114 personas como donantes del partido fujimorista, cuyos aportes ascenderían a cerca de 650.000 dólares. Entre las pruebas que citó ayer el juez peruano figuran varios testimonios de «colaboradores eficaces» entre los que hay un congresista de Fuerza Popular, quien incluso entregó su teléfono móvil como prueba de que el partido de Keiko montó un complot para que los congresistas que dirige ?y que son la bancada mayoritaria en el Parlamento? intentaron acabar profesionalmente con el fiscal encargado de la investigación, José Domingo Pérez. Un referente en Perú En un país donde todos los expresidentes desde el 2001 hasta nuestros días han sido acusados de corrupción, los peruanos han entronizado entre sus personajes favoritos al fiscal José Domingo Pérez y al magistrado Richard Concepción Carhuancho, quienes ahora se han convertido en personajes populares, a quienes les dedican memes, poemas y canciones de amor. «No se está criminalizando a la formación política. Una cosa es el partido y otra la organización criminal de facto que se ha enquistado dentro de él», señaló el juez peruano. En este proceso, además de Fujimori, se investiga a diez personas, en el que se encuentran sus colaboradores más cercanos como Ana Herz de Vega, Pier Figari, Vicente Silva Cheza, y Carmela Paucara, junto a los jefes de la campaña presidencial del 2011: Augusto Bedoya y Jaime Yoshiyama y cinco personas más, a quienes se acusa de ser falsos aportantes a su campaña. Difícil relación con su padre En una entrevista con ABC, la periodista de «La república» Rosa María Palacios, cuenta que el ingreso de Keiko Sofía y Kenji Gerardo en la política se debió a un intento para liberar a su padre. «En Chile, su papá le dijo a Keiko, abandonas tus proyectos, la docencia y te dedicas a la política. Lo que no queda claro aún es que pasó entre padre e hija durante el 2009 y 2011, para que ella quiera ser presidenta y cortara con su padre, no solo en los delitos que se cometieron en su Gobierno sino en que dejo de visitarlo en la cárcel», indicó Palacios. En 2011, Keiko Sofía era la candidata presidencial favorita de los empresarios peruanos frente Ollanta Humala, el candidato apoyado por el chavismo y el entonces presidente de Brasil, Luis Inázio Lula da Silva. Tras ser derrotada, Fujimori, volvió a postularse en 2016 para la Presidencia y volvió a perder frente a Pedro Pablo Kuczynski por más de 40.000 votos. Pese a todo, obtuvo la mayoría en el Congreso, con 73 de los por 130 diputado. En marzo de este año, Kuczynski renuncia a la presidencia, al verse acorralado por las revelaciones de sus lazos con Odebrecht y de que buscaba manipular los votos de su segundo pedido de destitución en el Congreso a cambio de prebendas. La derrota del 2016, según Rosa María Palacios, nunca fue superada por Keiko Sofía quien «tuvo una pataleta olímpica por no ganar las elecciones y se dedicó a bombardear al entonces presidente, Pedro Pablo Kuczynski, y no se detuvo hasta que forzó su renuncia, para luego ordenar el retiro de su hermano Kenji Gerardo del congreso». Al estilo de la mejor serie de Netflix, la saga de los Fujimori, Alberto, el padre, y sus hijos Kenji Gerardo e hija Keiko Sofía, continuará sacudiendo a Perú. El desenlace aún es un enigma.
01-11-2018 | Fuente: abc.es
Un juez ordena que Keiko Fujimori vaya a prisión preventiva durante 36 meses
Keiko Sofía Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, ha sido condenada a tres años de cárcel por el juez Richard Concepción Carhuancho. El magistrado señaló en su auto que la condenada es «la líder de una organización criminal» que lavó dinero, amenazó a testigos y obstaculizó la acción de la Justicia en el denominado caso Odebrecht, que también ha salpicado a los expresidentes Alan García, Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski. El juez considera que existe «sospecha grave de la participación de Keiko Fujimori Higuchi en la organización formada dentro de Fuerza Popular para cometer lavado de activos», agregó en su fallo, que leyó durante más de siete horas. Keiko, que estuvo a punto de ser en 2016 presidenta de Perú por apenas un puñado de votos, ha pasado en apenas tres años de ser la mayor líder de la oposición del país a dormir en un calabozo, como primer destino rumbo a la cárcel, debido a la diligente labor del fiscal José Domingo Pérez. Este magistrado lleva investigando desde el pasado año a los políticos que recibieron dinero de la empresa constructora brasileña Odebrecht . A la salida del juzgado, Pérez declaró hoy que «lo único que voy a indicar el día de hoy es que lo que ha venido ocurriendo, lo que ustedes han presenciado, debe llamar a la reflexión sobre la continuidad de Pedro Chávarry (su jefe máximo) como fiscal de la nación». El pasado 10 de octubre, Keiko Sofía Fujimori, de 43 años, fue detenida de manera preventiva porque se alegaba que su entorno obstaculizaba la Justicia, al amedrentar a los testigos protegidos que han declarado ante la Fiscalía, entidad que la acusa de haber lavado 1,2 millones de dólares que recibió de la empresa brasileña, Odebrecht, en la campaña presidencial del 2011. Un semana después, la hija de Fujimori fue liberada, pero de manera casi inmediata la Fiscalía solicitó prisión preventiva para ella y para su círculo político más cercano. El comienzo del juicio comenzó hace una semana llamó la atención de los peruanos, que siguen los incidentes del juicio a Keiko Fujimori en los hogares e, incluso en los centros de trabajo. Según la investigación del fiscal Pérez, el partido Fuerza Popular presidido por Keiko, tuvo una contabilidad paralela donde lavó más de un millón de dólares que recibió de Odebrecht, y que luego imputó a una serie de asistentes «fantasmas» que acudían a supuestas reuniones para recaudar fondos. Además, se suplantó a 114 personas como donantes del partido fujimorista, cuyos aportes ascenderían a cerca de 650.000 dólares. Entre las pruebas que citó ayer el juez peruano figuran varios testimonios de «colaboradores eficaces» entre los que hay un congresista de Fuerza Popular, quien incluso entregó su teléfono móvil como prueba de que el partido de Keiko montó un complot para que los congresistas que dirige ?y que son la bancada mayoritaria en el Parlamento? intentaron acabar profesionalmente con el fiscal encargado de la investigación, José Domingo Pérez. Un referente en Perú En un país donde todos los expresidentes desde el 2001 hasta nuestros días han sido acusados de corrupción, los peruanos han entronizado entre sus personajes favoritos al fiscal José Domingo Pérez y al magistrado Richard Concepción Carhuancho, quienes ahora se han convertido en personajes populares, a quienes les dedican memes, poemas y canciones de amor. «No se está criminalizando a la formación política. Una cosa es el partido y otra la organización criminal de facto que se ha enquistado dentro de él», señaló el juez peruano. En este proceso, además de Fujimori, se investiga a diez personas, en el que se encuentran sus colaboradores más cercanos como Ana Herz de Vega, Pier Figari, Vicente Silva Cheza, y Carmela Paucara, junto a los jefes de la campaña presidencial del 2011: Augusto Bedoya y Jaime Yoshiyama y cinco personas más, a quienes se acusa de ser falsos aportantes a su campaña. Difícil relación con su padre En una entrevista con ABC, la periodista de «La república» Rosa María Palacios, cuenta que el ingreso de Keiko Sofía y Kenji Gerardo en la política se debió a un intento para liberar a su padre. «En Chile, su papá le dijo a Keiko, abandonas tus proyectos, la docencia y te dedicas a la política. Lo que no queda claro aún es que pasó entre padre e hija durante el 2009 y 2011, para que ella quiera ser presidenta y cortara con su padre, no solo en los delitos que se cometieron en su Gobierno sino en que dejo de visitarlo en la cárcel», indicó Palacios. En 2011, Keiko Sofía era la candidata presidencial favorita de los empresarios peruanos frente Ollanta Humala, el candidato apoyado por el chavismo y el entonces presidente de Brasil, Luis Inázio Lula da Silva. Tras ser derrotada, Fujimori, volvió a postularse en 2016 para la Presidencia y volvió a perder frente a Pedro Pablo Kuczynski por más de 40.000 votos. Pese a todo, obtuvo la mayoría en el Congreso, con 73 de los por 130 diputado. En marzo de este año, Kuczynski renuncia a la presidencia, al verse acorralado por las revelaciones de sus lazos con Odebrecht y de que buscaba manipular los votos de su segundo pedido de destitución en el Congreso a cambio de prebendas. La derrota del 2016, según Rosa María Palacios, nunca fue superada por Keiko Sofía quien «tuvo una pataleta olímpica por no ganar las elecciones y se dedicó a bombardear al entonces presidente, Pedro Pablo Kuczynski, y no se detuvo hasta que forzó su renuncia, para luego ordenar el retiro de su hermano Kenji Gerardo del congreso». Al estilo de la mejor serie de Netflix, la saga de los Fujimori, Alberto, el padre, y sus hijos Kenji Gerardo e hija Keiko Sofía, continuará sacudiendo a Perú. El desenlace aún es un enigma.
18-10-2018 | Fuente: abc.es
Un juzgado peruano pone en libertad a Keiko Fujimori tras una semana en prisión preventiva
Siete días después de ser detenida por lavado de activos, Keiko Sofía Fujimori fue liberada este jueves tras la anulación de la detención preliminar de 10 días por la Sala Nacional de Apelaciones. Al conocer el fallo de su libertad, la líder de Fuerza Popular, el mayor partido de oposición en el Congreso, de 43 años, rompió a llorar y se abrazó con sus abogados y su esposo, el estadounidense Mark Vito Villanela, con quien tiene dos hijas, Kiara y Kaori. La liberación de Keiko Sofía se da junto a la de los jefes de su campaña presidencial en 2011, Jaime Yoshiyama y Augusto Bedoya, y 17 personas más sindicadas como falsos «aportantes» por la Fiscalía. Tras la detención de Keiko Sofía, se detuvo el lunes pasado a su equipo de más cercanos colaboradores y asesores: Pier Figari, Ana Vega, Vicente Silva Checa y Carmela Paucará, su secretaria personal. Ellos seguirán con detención preliminar, que durará diez días. La Fiscalía peruana investiga a Keiko Fujimori por haber formado dentro de Fuerza Popular, «una organización criminal que tenía entre sus fines obtener poder político, recibiendo para ello aportes ilícitos provenientes de (..) Odebrecht», sostiene. Además, según el documento de la Fiscalía, la donación de Odebrecht serviría para que luego, al ser Gobierno, se retribuyeran los aportes ilícitos mediante el otorgamiento de obras sobrevaloradas, beneficios legislativos y/o favorecimiento judicial, continuando así como «un mecanismo de corrupción empresarial y estatal». Las declaraciones de uno de los dueños de la constructora brasileña, Marcelo Odebrecht, sumada al testimonio del jefe de la compañía en Perú, Jorge Barata, confirmaron que en la campaña presidencial de 2011 se le entregó 1,2 millones de dólares a Fuerza Popular. Durante la detención de Keiko Fujimori, sus hermanos Hiro Alberto y Sachi Marcela se prodigaron en diversas entrevistas en las que clamaron contra la injusticia que, a su juicio, supone la detención de la líder de oposición. «Son momentos muy duros. Le han anulado el indulto a mi padre. Veo a mi hermana afrontar la pérdida de su libertad. Pero, ¿cómo le explicó a sus hijas lo que pasa con su mamá y su abuelo?», refirió Sachi Marcela. Telenovela Fujimori La historia de la familia Fujimori es una telenovela por capítulos para los peruanos desde que su hija Keiko Sofía se enfrentó al patriarca, Alberto Kenya, quien gobernó con mano de hierro durante diez años en Perú, y a su hermano menor, Kenji Gerardo. La disputa se enervó en diciembre pasado, cuando el entonces presidente, Pedro Pablo Kuczynski, otorgó el indulto humanitario a Alberto Kenya; dos días después de que el benjamín de los Fujimori lo salvara de la destitución. Keiko Sofía, quien lidera el partido mayoritario en el Congreso, respondió acusando de corrupción a Kuczynski, lo que forzó su renuncia y luego expulsó a su hermano y parte de su grupo político del Congreso. Todo era color de rosa para la líder de la oposición hasta que en julio pasado se reveló que una organización criminal (los cuellos blancos) con lazos en todos los poderes dirigida por el prófugo juez supremo, César Hinostroza, contó en una de sus conversaciones grabadas legalmente que mantenía reuniones con la «señora K» de la «fuerza número 1 en el Congreso». A partir de ahí todo empezó a adquirir tintes negros para Keiko Sofía, porque el actual presidente, Martin Vizcarra, declaró la lucha contra la corrupción y pidió un referéndum para hacer cambios profundos en un tema crucial en la política peruana: la financiación de los partidos durante las elecciones. La anulación del indulto humanitario al patriarca mostró los pliegues de la división de los Fujimori, y puso una vez más contra las cuerdas a Keiko Sofía que tiene más de 80 por ciento de desaprobación y afronta una investigación por lavado de activos de la que aún no se ha librado.
11-10-2018 | Fuente: abc.es
La detención de Keiko Fujimori causa un terremoto político en Perú
La lideresa de oposición peruana, Keiko Sofía Fujimori, fue detenida ayer por diez días de manera preventiva por el caso de lavado de activos que se investiga por los fondos que recibió en la campaña presidencial del 2011. «Es una medida arbitraria y abusiva esta detención contra mi patrocinada, Keiko Fujimori», declaró su abogada, Giuliana Loza. La sorpresiva detención contra Keiko Fujimori se realizó cuando fue a declarar a la fiscalía de lavado de activos, en el centro de Lima. El titular del Primer Juzgado de investigación preparatoria, Richard Concepción Carhuancho, autorizó el pedido de detención preliminar del fiscal peruano, José Domingo Pérez. Riesgo de fuga El fiscal peruano, José Domingo Pérez, justificó la detención por el «grave peligro de fuga de parte de Keiko Sofía Fujimori Higuchi, porque ha constituido una organización criminal en el interior del partido político Fuerza 2011 (hoy Fuerza Popular), que tenía entre sus fines obtener el poder político y, por consecuencia, tiene un nivel de influencia e interferencia en el Poder Legislativo y Poder Judicial». También se ordenó la detención de otras diecinueve personas, entre ellas los ex jefes de la campaña presidencial de Fuerza Popular en 2011. Alcohol y bocatas El caso de Keiko Fujimori, de su esposo, Mark Vito Villanella, y de su partido, Fuerza Popular, es conocido como el caso «cócteles», porque los líderes de la formación recibieron los ingresos de la campaña de 2011 en reuniones donde cobraban unos 300 dólares por persona, y donde se les entregaban bocatas y bebidas con alcohol. De acuerdo a la investigación del fiscal Pérez, el partido Fuerza Popular tuvo una contabilidad paralela donde lavó más de un millón de dólares que recibió de la constructora brasileña Odebrecht, y que luego imputó a asistentes «fantasmas» a reuniones para recaudar fondos. Además, se suplantó a 114 personas como donantes del partido fujimorista, cuyos aportes ascenderían a cerca de 650 mil dólares. A inicios de año, el ex jefe regional de Odebrecht en Perú, Jorge Barata, confirmó la entrega en 2011 de fondos al partido que dirige Keiko Fujimori. Barata también admitió haber dicho la frase «subir a Keiko a 500 y hacer una visita». Una anotación encontrada en la agenda del celular del dueño de la constructora, Marcelo Odebrecht, donde se precisan los aportes: 500 mil dólares en una primera remesa, y 500 mil dólares en la última. La detención de Keiko Sofía Fujimori ocurre una semana después de que el Poder Judicial anulara el indulto humanitario y su inmediata captura a su padre Alberto Fujimori Fujimori, otorgado en la nochebuena de 2017 por el expresidente Pedro Pablo Kuczynski. Keiko Sofía es la hija mayor del expresidente Alberto Fujimori Fujimori (1990-2000), y se postuló sin éxito a la presidencia de Perú en los años 2011 y 2016.
10-10-2018 | Fuente: abc.es
Keiko Fujimori, detenida por orden de la Fiscalía de Lavado de Activos
La líder del partido opositor Fuerza Popular, Keiko Fujimori, ha sido detenida este miércoles por orden de la Fiscalía de Lavado de Activos de Perú, informaron medios locales. Según imágenes difundidas por el Canal N de televisión, Keiko fue detenida tras acudir a un tribunal para ser interrogada por la investigación por presunto lavado de activos junto a su esposo, el norteamericano Mark Vito. En el acto, la fiscalía ordenó una «detención preliminar» durante diez días junto a otras 19 personas, entre ellas los ex ministros Jaime Yoshiyama y Augusto Bedoya. La resolución judicial detalló que la decisión se tomó por la «evidencia grave (de) peligro de fuga de parte de Keiko Sofía Fujimori Higuchi porque ha constituido una organización criminal en el interior del partido político Fuerza 2011 (hoy Fuerza Popular)». Agregó que esa presunta organización criminal «tenía entre sus fines obtener el poder político y, por consecuencia, tiene un nivel de influencia e interferencia en el Poder Legislativo y Poder Judicial». La abogada de la política, Giuliana Loza, confirmó la detención de la líder opositora y dijo que se trata de «una resolución arbitraria y abusiva», porque su defendida había acudido al tribunal en "«estricto cumplimiento» de las órdenes judiciales. «Es una resolución que no tiene sustento alguno, sin argumento alguno», enfatizó en declaraciones al Canal N, antes de agregar que es «una medida sin fundamento» porque se basa en que Keiko es la líder del partido Fuerza Popular.
15-09-2017 | Fuente: abc.es
El choque de Kuczynski y Fujimori hace caer al Gobierno
El presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski perdió ayer a su gabinete ministerial tras perder la «cuestión de confianza» en el Congreso, de mayoría fujimorista, por petición del saliente primer ministro, Fernando Zavala. Kuczynski decidió tensar la relación con la lider opositora, Keiko Sofía Fujimori, que en lo que va de gobierno le ha censurado al ministro de Educación, Jaime Saavedra; al de Economía, Alfredo Thorne y ha forzado también la salida del ministro de Transportes y Comunicaciones, Martín Vizcarra. La figura constitucional llamada «cuestión de confianza» fue solicitada por el Gobierno de Kuczynski para evitar la censura a la ministra de Educación, Marilu Martens, que había anunciado el grupo en el Congreso de Keiko Fujimori. Según la Constitución peruana, si el Congreso le niega dos veces la «cuestión de confianza» al presidente, este tiene la facultad de disolver el Congreso y pedir nuevas elecciones al Parlamento. El voto de los 71 congresistas que dirige Keiko Fujimori negándole la confianza al Gabinete de Zavala reveló además las diferencias que existen entre la ex candidata presidencial con su hermano menor Kenji Gerardo Fujimori, quien también es congresista, y que voto a favor de otorgarle la confianza a Zavala. «El gobierno ha ganado limpiamente usando las armas que le da la Constitución en el Congreso. Ayer Zavala logró con su sacrificio que el Congreso lo piense dos veces antes de no aprobar el nuevo gabinete ministerial que nombre Kuczynski», refirió la periodista de «La República», Rosa María Palacios. «La relación entre Keiko Fujimori y Kuczynski que se caracterizó por obstruir su gobierno y obligar al presidente a arrodillarse frente a Keiko Fujimori se acabó. El gobierno tiene la oportunidad de oro de replantear las condiciones y salir airoso de la crisis política», concluyó la analista Mientras tanto, a través de su cuenta de Twitter el presidente Kuczynski afirmó que «no cederemos en la reforma educativa».
06-06-2016 | Fuente: abc.es
La dinastía de los Fujimori
La vida del clan Fujimori cambió de la noche a la mañana en el momento en que Alberto Fujimori llegó al poder en junio de 1990, tras derrotar en las urnas al escritor Mario Vargas Llosa. Entonces la candidata a las presidenciales de este domingo en Perú, Keiko Sofía, tenía 15 años. La política transformó la vida familiar como un torbellino porque tres años más tarde la ahora aspirante a la presidencia asumiría el cargo de primera dama en sustitución de su madre, Susana Higuchi, tras la ruptura del matrimonio. Fujimori e Higuchi tuvieron cuatro hijos: Hiro Alberto, Keiko Sofía, Sachi Marcela y Kenji Gerardo. En marzo de 1992, la exprimera dama denunció a la prensa que sus cuñadas Clorinda de Fujimori y Rosa Fujimori traficaban con la ropa donada que llegaba desde Japón y la vendían como nueva en una de sus tiendas. El 5 de abril de este año, Fujimori realizó un «autogolpe» contra el Congreso y el Poder Judicial. Higuchi denunció presiones para que se retractase de la denuncia contra sus cuñadas, hasta que se separó de su esposo. Desde el principio los cuatro hermanos de Fujimori, Santiago, Rosa, Juana (y su esposo Victor Aritomi, que llegó a ser embajador en Japón) y Pedro participaron de forma activa en el gobierno. En la actualidad todos, salvo Santiago que vive en Lima, son prófugos de la Justicia. Firmó la petición de un reférendum para que su padre no se presentase por tercera vez a la presidencia Como primera dama Keiko tuvo un perfil bastante bueno ante los peruanos. Aunque no participó de forma directa en el gobierno, se recuerda que en 1998 firmó la petición de un reférendum promovido por la oposición para que su padre no se presentase por tercera vez a la presidencia en el año 2000. La crisis de la corrupción llevó a Alberto Fujimori a renunciar a la presidencia por fax desde Japón ese mismo año. Desde que en 2009 el expresidente fue condenado a 25 años de cárcel por corrupción y delitos de lesa humanidad, Keiko y sus hermanos han pedido sin éxito el indulto para su padre a los presidentes Alan García y Ollanta Humala. Kenji Gerardo es otro de los hijos de Fujimori que se dedica a la política. En 2011 fue el congresista más votado y ahora vuelve a competir por un escaño. Kenji, el benjamín de los Fujimori, representa la esencia del fujimorismo más duro y es la voz de su padre,que no puede hablar ante los medios por encontrarse en prisión. A veces critica medidas tomadas por su hermana en el partido Fuerza Popular. La sombra sobre Keiko Fujimori no se remite solo a los delitos cometidos durante el gobierno de su padre (1990-2000) sino a la investigación judicial sobre el dinero que se utilizó para pagar sus estudios y los de sus hermanos fuera del país. Dinero oscuro En una entrevista con ABC, el exprocurador Julio Arbizu señaló que Keiko Sofía y sus hermanos deberían responder ante la Justicia por el presunto dinero oscuro que recibieron de Vladimiro Montesinos -el controvertido exasesor de Alberto Fujimori, conocido como el «Rasputín peruano»- para pagar sus estudios en Estados Unidos. Arbizu afirmó en este sentido que «el peritaje elaborado por la fiscal Gladys Echaiz arroja que Keiko Fujimori comete el delito de receptación, es decir, recibir dinero de proveniencia indebida, pero este delito ya prescribió. Keiko Fujimori tiene maestría en administración y estaba absolutamente capacitada para saber que el dinero tenía origen ilegal». De acuerdo con diversos analistas, en el país andino solo existen dos partidos políticos: el fujimorismo y el antifujimorismo. Por ello el pasado 5 de abril, en el 24 aniversario del autogolpe de Fujimori contra el Congreso y Poder Judicial, se manifestaron unas 300.000 personas en 20 ciudades a nivel nacional contra su candidatura. En 2011, Keiko Sofia Fujimori perdió las elecciones porque Ollanta Humala apeló con éxito al voto antifujimorista. Este hecho ha forzado a la política a realizar gestos que hagan descender el voto contrario a su candidatura, como no criticar a la Comisión de la Verdad y la Reconciliación. «Para bien y para mal, Keiko Fujimori es heredera política del padre. Llegó a donde está gracias a ser hija de Alberto Fujimori, pero quizá, por lo mismo, tendrá dificultad para llegar a la presidencia. Y recordar el 5 de abril, como ocurrió el pasado martes, es un exocet en la línea de flotación de su nave, no del próximo domingo sino de la segunda vuelta», señaló el analista de «La república», Augusto Alvarez Rodrich.
05-06-2016 | Fuente: abc.es
Keiko Fujimori espera ganar hoy y limpiar así el nombre de su padre
Keiko Sofía Fujimori podría lograr hoy su sueño: limpiar el nombre de su padre y el apellido que heredó de él hace 41 años. La candidata de Fuerza Popular cruza los dedos para que la remontada, en la recta final de la campaña del liberal Pedro Pablo Kuczynski (Peruanos por el Kambio) no le arruine su carrera a la Presidencia y, aunque no es muy probable, termine dejándola en la cuneta de los perdedores por segunda vez consecutiva (la anterior fue en el 2011 con Ollanta Humala). Las urnas, aunque favorecen a Keiko, anticipan un empate técnico y nadie descarta que Perú asista a un recuento agónico. La hija mayor del expresidente condenado a 25 años por corrupción y delitos de lesa humanidad, se ha preparado a fondo los últimos cinco años para volver al Palacio de Pizarro (sede del Ejecutivo). Lo conoce bien por fuera y por dentro. Con 19 años se convirtió en una activa Primera Dama en remplazo de su madre, Susana Higuchi. La exesposa de «el chino», como se presentaba en campaña el hombre que gobernó Perú entre 1990 y el 2000, tras denunciar el contrabando de donaciones de sus cuñados, fue repudiada, aislada, torturada y sometida a suplicios con descargas eléctricas que le dejaron secuelas irrecuperables. Keiko, el ojo derecho de Alberto Fujimori, ocupó su puesto sin rechistar y desde allí aprendió todo lo bueno y lo malo que hizo su padre. Esa herencia ha sido su mejor aliada para consolidarse como una candidata fuerte, pero también su principal obstáculo para volver a entrar en la casa de Gobierno. «Mano dura» La hija de Fujimori es el espejo en el que se mira su padre y el reflejo que buscan los nostálgicos de un régimen autoritario que hizo uso y abuso de lo que hoy Keiko propone: «mano dura», «pena de muerte para los pederastas», «ley seca», «Fuerzas Armadas en la calle para combatir la delincuencia» y la construcción de prisiones «a más de cuatro mil metros de altura» para que los presos no pueden siquiera «hablar por celular» (donde no haya acceso a la señal). Pero Keiko también es la hija del hombre que sentenció la guerrilla terrorista de Sendero Luminoso, modernizó el país y logró que Perú enfilara la senda del crecimiento. El lado oscuro del régimen de su padre es la sombra que la persigue. Negocios con el narcotráfico, desapariciones, esterilizaciones forzadas, torturas en los sótanos de la central de Inteligencia, maletas repletas de dinero de la corrupción y hasta tráfico de armas con la guerrilla terrorista de las Farc (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) forman parte de una silueta siniestra de la que Keiko nunca ha renegado en términos absolutos. Estas fueron prácticas habituales de una red criminal organizada desde el Estado entre «el doctor», nombre por el que se conocía al monje negro del régimen, Vladimiro Montesinos, Alberto Fujimori y el jefe del Ejército, Nicolás de Bari Hermoza. Esa parte del legado es la que explota a última hora Pedro Pablo Kuczkinski para tratar de adelantar en las urnas a Keiko, una mujer tenaz que hace malabares para sortear las balas de un adversario que, sin duda, empezó a disparar tarde. Pero la imagen de Keiko también esta «identificada con la corrupción», como advierte la consultora Urpi Torrado, por méritos propios. Su candidato a vicepresidente, José Chlimper, está acusado de entregar una grabación adulterada a la prensa para desprestigiar la acusación de que la DEA investiga al secretario general de su partido, Joaquín Ramírez, por lavar 15 millones de dólares que presuntamente le había entregado a ella. Steven Leviysky, profesor de Harvard y experto en Perú, se preguntaba hace poco: «Keiko puede ser demócrata. No lo sé pero ¿Han visto quién va con ella?». Todo Perú parece tener claro quién va con ella. Entre otros, muchos de los antiguos colaboradores del Gobierno de su padre que hoy, prácticamente, se meten debajo de la alfombra para no perjudicarla. A todos ellos les conviene su victoria. La candidata que puede convertirse en la primera mujer en llegar a la Presidencia de Perú, es la única que puede ?y quiere? reivindicar aquel Gobierno, el nombre de su padre y, de paso, el suyo. La irrupción de «La Reina del Sur» C. D. C Sandra Avila Beltrán es conocida como «La Reina del Sur» y «La Reina del Pacífico», títulos de las respectivas novelas de Arturo Pérez Reverte y Julio Scherer. Sobrina de Miguel Ángel Felix Gallardo, «El padrino», capo de la droga de México en los años 90, Sandra ha movido más aún el avispero electoral de Perú al advertir: «Si sale presidenta Keiko Fujimori probablemente vuelva a anidar el auge del narcotráfico» en Perú. Buena amiga del «Chapo» Guzmán, la mujer que hacía hasta su detención de puente de la cocaína entre Sudamérica y EE.UU., se sorprende: «Me parece increíble» que «una hija del expresidente esté compitiendo por la presidencia» de Perú. Avila Beltrán, que ahora reniega de los cárteles, recuerda que el Gobierno de Fujimori «facilitaba el trasiego de la droga». Sin miedo a equivocarse recomienda: «Pienso que a ese país (Perú) no le convendría tener una dinastía Fujimori» ya que, a su juicio, «probablemente seguirá el mismo sistema (con el narcotráfico) que el padre».
13-04-2016 | Fuente: abc.es
La carrera hacia la presidencia de Perú pasa por la cocina
La primera vuelta electoral de Perú reveló además del giro a la derecha donde ganó Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski cuán obsesionados están los peruanos con la gastronomía, quienes ni aún en esos momentos cruciales dejan de hablar de comida, comida, y más comida. El día de la votación todas las cadenas de televisión tuvieron en vivo a los principales candidatos acompañados de sus familiares en el desayuno electoral, tradición en la que sentados en una mesa larga se les observa comer, reír y hacer una gracia ante la cámara en busca del voto perdido. La ganadora de la primera vuelta, Keiko Fujimori, cocinó tortilla con salchicha ataviada con un mandil rosado; mientras que Pedro Pablo Kuczynski visitó un comedor popular y bailó con las cocineras del lugar. En tanto, la izquierdista Veronika Mendoza desde la casa de uno de sus familiares en Cuzco, antigua capital del Imperio de los incas, mostró las costumbres andinas a la hora del desayuno: lechón cocido en horno de piedra, jugo de tumbo (fruta de los Andes) y dulce de calabaza. En el último mes, el restaurante María Pastor se preparó platos que aludían a los candidatos y se resaltaban sus rasgos mas llamativos como por ejemplo, el pescado en salsa de Keiko que se sirve bañado en salsa de naranja (color de su partido); luego viene el plato «fish and chips PPK» en alusión a la segunda nacionalidad del economista; el «tacu tacu a lo Vero», frijoles con huevo, carne, plátano frito y salsa de rocoto (ají de los Andes). Platos a los candidatos No solo en los restaurantes se combinó el fervor electoral con la gastronomía sino también en las redes sociales donde se vivió la veda de los sondeos de opinión en los últimos siete días antes de los comicios usando símiles gasttronómicos: Keiko Fujimori era Mimpao, PPK era una hamburguesa; Veronika Mendoza un plato que tenga cuy y rocoto de los Andes y así con los demás candidatos. Los candidatos presidenciales no solo tienen que posar y hacerse fotos con niños sino comer todo lo que se les ponga enfrente frío o caliente, dulce o salado, le guste o no porque corre el riesgo de perder simpatías ante los peruanos. Durante la corta pero intensa campaña electoral, se critico mucho al candidato de centro, Alfredo Barnechea, por rechazar un chicharrón (carne frita de cerdo) a una señora que se encontró durante un acto electoral. Este incidente de acuerdo a algunos causó que Barnechea descendiera en los sondeos de opinión. Al respecto, el crítico gastronómico, Ignacio Medina señaló que «no sé si les preocupa el chicharrón. Lo evidente es que la corrupción no les preocupa mucho (a los peruanos). La sufren y la toleran en cada momento de su vida. Ya es parte de su normalidad». Ahora, ¿por qué los peruanos están obsesionados con la cocina? De acuerdo a Medina, «la cocina ha sido el vehículo sobre el que se ha construido la recuperación del orgullo patrio. Es lógica esa devoción. Por otro, en el despertar de las clases medias -aquí y en cualquier lugar- la comida es uno de los primeros elementos que reivindican el nuevo status social junto al vestuario y el auto». En tanto, el autor de «Dios es peruano», Daniel Titínger le dijo al ABC que «un país necesita de ídolos, al no tenerlos en el fútbol o en otro deporte; han sido reemplazados por los chefs quienes se han vuelto en nuestros referentes». «El tema gastronómico nos persigue hasta en nuestra jerga: no te hagas paltas (no te líes), tirar arroz (ser indiferente) ó que buenas yucas (que buenas piernas). Y en elecciones, es obligatorio el desayuno electoral donde pobre de aquel candidato que coma un ?croissant? en vez de pan peruano», agregó Titingrt. En Perú, de acuerdo a los investigadores de ciencias sociales como el sociólogo Gonzalo Portocarrero y Nelson Manrique, hay racismo y desprecio a las personas con rasgos indígenas y a los afrodescendientes pero paradójicamente, el boom de la gastronomía peruana se alza sobre la mezcla de la tradición española, indígena, africana, japonesa y china. Para la recientemente fallecida historiadora María Rostworoski, uno de los aportes más valiosos del mestizaje hacia el mundo es la gastronomía porque «demuestra que los peruanos sabemos apropiarnos de la influencia mora, negra, china, española y prehispánica, para elaborar platos que son un verdadero homenaje al paladar». «La sociedad peruana vive todavía la discriminación como un ejercicio cotidiano. Se discrimina a las personas por el color de su piel, su condición social y su origen, pero la cocina no tiene raza ni entiende de clases sociales. Desde esta perspectiva, comer se convierte en una demostración (a menudo falsa; un lavado de cara) de tolerancia», explica Medina. Por último, el autor de Eden.pe junto a la colaboración de Ferrán Adriá y Gastón Acurio aconsejo a los candidatos del próximo balotaje en Perú que «no pierdan de vista la comida -cocina, producción, productor, industria de transformación, turismo, conservación del medio ambiente, exportación - porque es el motor sobre el que se asienta el futuro del país». El próximo 5 de junio se disputarán la presidencia Keiko Sofía Fujimori, hija del expresidente preso Alberto Kenya, con el economista Pedro Pablo Kuczynski.