Infortelecom

Noticias de jose antonio meade

02-07-2018 | Fuente: abc.es
«Primero los pobres»: López Obrador celebra su victoria en Ciudad de México
Andrés Manuel López Obrador (AMLO) ha ganado las elecciones presidenciales de México de manera contudente ?ha obtenido entre el 53% y el 53,8% de los votos?. Y para celebrar la victoria, AMLO, tras conocer los primeros resultados, se dio un baño de masas en el Zócalo, la enorme plaza del centro de Ciudad de México, donde fue recibido por miles de sus fervientes seguidores que festejaban el giro a la izquierda que pegó el país norteamericano después de más de ocho décadas gobernado por la derecha. «Por el bien de todos, primero los pobres», dijo durante su discurso, en el que también quiso tranquilizar a aquellos que le ven con cierta desconfianza. «Este es un día histórico», que marcará el comienzo de un mandato para «erradicar» la corrupción, uno de los principales problemas del país. «Llamo a todos los mexicanos a la reconciliación y a poner por encima de los intereses personales, por legítimos que sean, el interés superior». «Llamo a todos los mexicanos a la reconciliación y a poner por encima de los intereses personales, por legítimos que sean, el interés superior» Primer gobierno socialista Las primeras palabras del ganador de los comicios fueron dedicadas a los 53,4 millones de personas que viven bajo el umbral de la pobreza en este país ?el 43,6% de la población?, que ven en el líder del partido Morena un político que por fin dará prioridad a sus problemas. Será la primera vez en décadas que México tendrá un gobierno de corte socialista, después de que diversos mandatarios de centro derecha, siempre militantes del PRI o del PAN, los dos partidos tradicionales, hayan gobernado durante décadas. Con el 66% de los votos escrutados, Obrador acumulaba hasta el momento un 53,5% de los apoyos, mientras que Ricardo Anaya (PAN) aglutina un 22,5% y José Antonio Meade (PRI) un pírrico 16%. Con la presidencia ya decidida, la clave será ver qué ocurre finalmente en el Senado y la Cámara de Diputados, donde Morena será el partido más votado, pero está por ver si conseguirá la mayoría absoluta en ambas cámaras. De sellar una mayoría absoluta, AMLO gozará de una plácida presidencia en la que no tendrá contrapesos importantes en la rama legislativa para llevar a cabo sus reformas. Morena ha obtenido un 55,2% de los senadores y un 70,7% de los diputados, con el 66% de las actas escrutadas. Obrador, de 64 años, ofrece un México nuevo, un cambio que el califica como la «cuarta transformación» del país. En otras palabras, quiere su mandato pase a ser el cuarto momento histórico clave en la historia de México después de la Independencia de España, primero, las Leyes de Reforma, segundo, y la a Revolución Mexicana, tercero. «Los cambios serán profundos» dijo AMLO a sus millones de electores que sueñan con un país libre de corrupción y de violencia, dos grandes problemas que el Ejecutivo del todavía presidente Enrique Peña Nieto no ha conseguido atajar. Cambios que «se darán con apego al orden legal establecido», quiso tranquilizar tras su victoria este domingo. No habrá expropiaciones «No actuaremos de manera arbitraria ni habrá confiscación o expropiación de bienes», fue otra de las frases importantes que Obrador pronunció durante su discurso. «El Peje», su mote, ha cargado durante años con la cruz de ser tildado como el Hugo Chávez mexicano, una comparativa que él mismo ha generado debido a cuatro factores. Primero, una retórica marcadamente antimperialista a lo largo de su carrera. Segundo, una defensa a ultranza de un monopolio público en sectores estratégicos, como el energético. Tercero, un discurso dirigido a las clases más desfavorecidas y, cuarto, ha reiterado repetidamente durante toda su campaña que la corrupción desaparecerá por arte de mafia una vez que sea presidente, promesa que catapultó a Chávez al Palacio de Miraflores en 1998. «No actuaremos de manera arbitraria ni habrá confiscación o expropiación de bienes», fue otra de las frases importantes que Obrador pronunció durante su discurso Los orígenes y la trayectoria de ambos personajes, sin embargo, no tiene absolutamente nada que ver. Chávez era un militar, mientras que AMLO lleva más de cuatro décadas en la primera línea de la política mexicana. De hecho, López Obrador ya fue alcalde de la Ciudad de México entre 2000 y 2005 y su mandato no se caracterizó por ataques a la propiedad privada, amenazas a la inversión extranjera ni un despilfarro en los presupuestos. Su logro más destacado fue una ayuda social que aprobó para las personas mayores y mujeres solteras que fue posteriormente replicado a nivel nacional, programa por el que fue galardonado como el segundo mejor alcalde del mundo en 2004 por la organización City Mayor.
02-07-2018 | Fuente: elpais.com
Elecciones en México, en vivo y en directo
Los sondeos de salida dan la victoria a Andrés Manuel López Obrador. Los otros dos principales candidatos, Ricardo Anaya y José Antonio Meade, ya han reconocido su derrota
02-07-2018 | Fuente: elpais.com
La victoria de López Obrador lleva al poder a la izquierda en México
El líder de Morena obtiene un 53% de los votos, según el conteo rápido, 30 puntos más que Ricardo Anaya y José Antonio Meade, que reconocen su derrota antes de conocer los datos oficiales
02-07-2018 | Fuente: abc.es
López Obrador gana las elecciones presidenciales de México
El líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador, del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), declaró este domingo su victoria como presidente de México y agradeció a sus oponentes que hayan reconocido su triunfo electoral. «Expreso mi respeto a quienes votaron por otros candidatos y a partidos, y lo mismo manifiesto para los tres candidatos a la Presidencia de la República de las distintas organizaciones que el día de hoy han reconocido nuestro triunfo y victoria», dijo López Obrador en un mensaje. Desde el Hotel Hilton, en el centro histórico de la capital, afirmó que este es un «día histórico», después de que el Instituto Nacional Electoral (INE) le atribuyera más del 50% de los sufragios en el llamado «conteo rápido», efectuado sobre una muestra de 7.700 actas de votación. «Llamo a todos los mexicanos a la reconciliación y a poner por encima de los intereses personales, por legítimos que sean, el interés superior», apuntó López Obrador, que asumirá la Presidencia el próximo 1 de diciembre. Aseguró que su proyecto de nación buscará establecer una «auténtica democracia» y los cambios «serán profundos». Asimismo, indicó que habrá libertad intelectual y empresarial, y aseveró que habrá disciplina fiscal y financiera. Todo ello con el fin de «erradicar» la corrupción, uno de los principales problemas que corroe al país. Finalmente, aseguró que su gobierno representará a «ricos y pobres», a mexicanos de todas las corrientes intelectuales y de todas las preferencias sexuales. De acuerdo con la muestra de 7.700 actas de votación elaborada por el órgano electoral, López Obrador obtuvo entre el 53% y el 53,8% de los votos, según anunció en un mensaje el presidente del INE, Lorenzo Córdova. En segundo lugar quedó Ricardo Anaya, del conservador Partido Acción Nacional con alrededor del 22% de los sufragios, seguido de José Antonio Meade, del oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI) con cerca del 16%, y el independiente Jaime Rodríguez, el Bronco, con el 5,5%. Los sondeos a pie de urna ya daban una holgada victoria de López Obrador, lo que motivó que sus oponentes reconocieran la derrota en estos comicios poco después del cierre de urnas. Trump felicita a López Obrador por su triunfo El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha felicitado este domingo al candidato izquierdista a la Presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador, que se habría hecho con la victoria, según los resultados preliminares, y ha asegurado que aún hay mucho que hacer por ambos países. «Felicidades a Andrés Manuel López Obrador por convertirse en el próximo presidente de México. Estoy deseando trabajar con él. ¡Aún hay mucho que hacer en beneficio de ambos, Estados Unidos y México!», ha manifestado el magnate neoyorquino en su cuenta de Twitter. La tensión entre el actual dirigente mexicano, Enrique Peña Nieto, y Trump había aumentado en los últimos meses debido la política migratoria de la Administración estadounidense, que tiene intención de construir un muro en la frontera sur para frenar el narcotráfico y el flujo migratorio desde México y Centroamérica.
01-07-2018 | Fuente: abc.es
«Los mexicanos hemos votado por el cambio»: a la espera del resultado de unas elecciones históricas
«Los mexicanos hemos votado votamos por el cambio», dice Jaime a la salida de la casilla electoral en la que ha depositado su papeleta para apoyar a Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el gran favorito para ganar las elecciones presidenciales celebradas este domingo 1 de julio en México. De 54 años, Jaime acudió a votar a las 8:30 de la mañana -hora en la que arrancaron los comicios hasta las seis de la tarde (una de la madrugada en España)- y asegura que nunca había visto unas elecciones con tanta participación en su vida. «Estaba lleno, esta vez sí estoy seguro de que va a ser una victoria de Obrador. Por primera vez en muchas décadas, México va a tener un presidente honesto», concluye. AMLO, quien participa por tercera vez en una elección presidencial, tras perder en 2006 y 2012, parte como el gran favorito para convertirse en el próximo presidente del país hasta 2024. De acuerdo con diferentes encuestas, Obrador goza de una ventaja de alrededor de 20 puntos porcentuales sobre Ricardo Anaya, por el PAN, y José Antonio Meade, por el PRI, candidatos que representan a los dos únicos partidos que han gobernado el país por los últimos 80 años. Cansados de la corrupción, la impunidad y de sufrir un elevado índice de violencia durante las últimas décadas, por lo que millones de mexicanos han decidido otorgar su confianza al izquierdista López Obrador conformando el «voto de castigo» contra PRI y PAN. Sin embargo, muchos electores ven en AMLO, un político carismático cargado de una fuerte retórica anticapitalista, una amenaza que pone fin a la tradición de gobiernos de centro derecha que han gobernado México durante décadas. «Voté por Anaya, no porque me guste, sino porque no quiero que gane López Obrador», dice Carlos tras haber entregado su apoyo al candidato del derechista PAN. A pesar de haber entregado su voto a Anaya, Carlos cree que López Obrador ganará las elecciones debido a la enorme ventaja que goza en los sondeos. «Es una lástima que Meade y Anaya no se hayan unido en una misma candidatura para aglutinar el "voto útil" contra Obrador», agrega Carlos, quien a la salida de la casilla electoral muestra su dedo pulgar marcado en negro con un rotulador indeleble, método que se utiliza para garantizar que un ciudadano no vote dos veces. Son 89 millones de electores los que están convocados a las urnas para participar en una de las jornadas más tensas que ha vivido México en los últimos años. Además del nuevo presidente, los electores deben de elegir a la totalidad de los miembros del Senado (128 senadores) y de la Cámara de Diputados (500 cargos). Asimismo, votarán a 1.586 nuevos presidentes municipales (alcaldes), ocho gobernadores y al nuevo jefe de gobierno de la Ciudad de México, una super jornada en la que las autoridades electorales han manifestado que prevé tener escrutado el 82% de los votos a las ocho de la mañana del lunes (tres de la tarde en España). La tensión ante un posible giro a la izquierda en las urnas se ha sentido desde la víspera electoral. Un día antes de la elección, el sábado, tres personas fallecieron durante un enfrentamiento entre militantes del PRI y del PRD en el municipio de Nocupétaro, en el occidental estado de Michoacán. Asimismo, los comicios se suspendieron en un distrito de Huajuapan de León, una pequeña población de en Oaxaca, después de que dos personas fueron asesinadas tras un ataque de un comando armado contra un grupo de habitantes de esta área electoral. El INE, no obstante, emitió un comunicado por la mañana en México (noche en España) indicando que la jornada estaba trascurriendo sin incidentes mayores en los más de 156.000 centros de votación que se han instalado. De hecho, el instituto que garantiza la transparencia del proceso electoral espera una participación por encima del 70%, un porcentaje que sería superior al 63,14% registrado en 2012 y al 58,55% de 2006. «Sí hay candados contra boletas robadas, la participación llegará a 70%», dijo Pamela San Martin consejera del INE, durante una entrevista con la periodista Carmen Aristegui, declaraciones en las que se refiere a la práctica de sustraer las papeletas de algunos candidatos para evitar que los electores voten a un determinado partido. Evitar el fraude electoral será uno de los principales retos a los que se enfrentarán los funcionarios del INE en un país donde la compra de votos por parte de los partidos es una práctica habitual. Así uno de cada tres mexicanos asegura haber recibido ofertas económicas, que varían entre los 40 y los 500 euros, para vender su voto en estos comicios, de acuerdo con la Encuesta Nacional Democracia sin Pobreza, un estudio que realizan tres organizaciones ciudadanas. Hasta el momento, las autoridades han detenido a tres personas en Ciudad Juárez, Chihuhahua, que estaban ofreciendo dinero a cambio de votos, informó la Comisión Estatal de Seguridad. A pesar de la posible compra de votos, San Martín consideró, durante una entrevista con el diario El Universal, «improbable» que ocurra un fraude electoral.
01-07-2018 | Fuente: abc.es
Abren las urnas en una jornada histórica para México, que podría dar el poder a la izquierda populista
Los colegios electorales de México han abierto a partir de las 8.00 hora local de hoy (13.00 GMT) en el inicio de una jornada histórica para el país por el gran número de cargos que se disputan y en la que están llamados a votar más de 89 millones de ciudadanos. Los mexicanos van a elegir 3.400 cargos públicos, entre ellos el de presidente del país, 128 senadores, 500 diputados, ocho gobernadores y el jefe de Gobierno de la Ciudad de México. Los centros de votación han comenzado a operar ya en la capital y en la parte central de México, y la apertura de las urnas se hará progresivamente una y dos horas después en las regiones occidentales del país, ya que México tiene tres husos horarios. Las urnas estarán abiertas durante diez horas, hasta las 18.00 hora local (23.00 GMT). El censo electoral de México es de 89,1 millones de personas, que votarán en las 157.000 mesas electorales instaladas. López Obrador: ¿A la tercera va la vencida? El favorito en todas las encuestas es Andrés Manuel López Obrador, quien encabeza una coalición de izquierdas formada por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el Partido del Trabajo (PT) y Encuentro Social. En segunda posición se encuentra el conservador Ricardo Anaya, abanderado de la alianza entre el Partido Acción Nacional (PAN), el de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano. Le sigue el oficialista José Antonio Meade, candidato de la coalición entre el ahora gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), el Verde Ecologista de México y Nueva Alianza. El lugar más rezagado en las encuestas lo ocupa Jaime Rodríguez Calderón, conocido como «el Bronco», y el primer candidato independiente en participar en unas elecciones presidenciales, gracias a la reforma político-electoral de 2014. López Obrador llegó media hora antes de la apertura del colegio electoral a las oficinas de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), ubicadas en el sur de la Ciudad de México, para emitir su voto. Anaya emitirá el sufragio en la tierra en que creció, el estado de Querétaro. Alrededor de las 9.30 hora local (14.30 GMT) acudirá a una mesa electoral de la capital homónima para hacerlo. Por otra parte, Meade votará en Coyoacán, en el sur de la capital, entre las 9.00 y 10.00 hora local (14.00-15.00 GMT). Rodríguez será el último en acudir a las urnas, dado que planea hacerlo al mediodía (17.00 GMT) en una escuela del municipio de García, en Nuevo León, estado del que es gobernador con licencia. Para vigilar el desarrollo de los comicios, en la jornada de hoy participan 907 observadores extranjeros de 60 países. Entre ellos destaca la misión de observación por parte de la Organización de los Estados Americanos (OEA), encabezada por el expresidente de República Dominicana Leonel Fernández.
01-07-2018 | Fuente: abc.es
Un sexenio marcado por la violencia y la inseguridad
Una de las principales promesas de Enrique Peña Nieto en la campaña de 2012 era poner fin a la ola de inseguridad y violencia que asolaba el país. El anterior presidente, Felipe Calderón (2006-2012), había dado inicio a la llamada guerra contra el narco. Es decir, comenzó una agresiva ofensiva contra los cárteles de la droga que operaban impunemente en México. Desplegó miles de efectivos del Ejército mexicano por varios estados para enfrentar una lucha encarnizada entre eñ Estado y el crimen organizado. El resultado fue una espiral de violencia que llevó a México a alcanzar en 2011 por primera vez la cifra de 27.000 homicidios en un año, ya que cuanto mayor era la presión de las fuerzas del orden, mayor era la violencia empleada por los criminales contra la población civil. Peña Nieto, sin embargo, llegaba en 2012 con una propuesta distinta. Su idea pasaba sacar poco a poco al Ejército de las calles para dejar las tareas de seguridad a la policía y centrarse, sobre todo, en los objetivos prioritarios de los cárteles. Así, México ha logrado eliminar o meter entre rejas a 107 de los 122 líderes del narcotráfico durante el sexenio de Peña Nieto, entre ellos está la extradición del célebre Joaquín «El Chapo» Guzmán, jefe del Cártel de Sinaloa, a Estados Unidos en 2017. Guerras por el poder Pero la estrategia de descabezar a las bandas de crimen organizado ha tenido unas consecuencias funestas para la población. Al eliminar a los cabecillas, las diferentes organizaciones han vivido procesos de luchas internas entre diferentes aspirantes por hacerse con el control del cartel. Mientras que antes había un puñado de agrupaciones ilícitas que manejaban el negocio, ahora hay cientos de pequeños grupos que combaten entre ellos por dominar las diferentes «plazas», o territorios, una guerra entre narcotraficantes que ha provocado que este sexenio cierre como el más sangriento de la historia. Con más de 114.583 homicidios contabilizados entre diciembre de 2012 y marzo de 2018, los seis años de Peña Nieto cerrarán como el mandato presidencial más violento de México, ya que la media ronda los 2.000 homicidios al mes y falta por añadir a esa cifra el periodo (abril-noviembre), por lo que muy seguramente quedará por encima de los 120.935 asesinatos dolosos que tuvieron lugar con Felipe Calderón. Entre los dos sexenios suman más de 234.996 homicidios, unas elevadas cifras para un país que no está oficialmente en un conflicto bélico como Siria, donde se estima que han fallecido unas 500.000 personas desde 2011. Ante estos altísimos niveles de violencia, la inseguridad y la delincuencia han pasado a ser el mayor problema que preocupa a los mexicanos. De acuerdo con una encuesta publicada por el Inegi -el INE mexicano-, la inseguridad preocupaba a un 73,7 % de la población en 2017, una subida de 8,6 puntos porcentuales comparado con los datos de 2015. Ciertamente, el fallo de su política de seguridad de Peña Nieto queda como uno de los principales errores de su presidencia que, además, lastran notablemente la campaña de José Antonio Meade, candidato del su partido, el PRI, en los comicios. Asesinato de candidatos Y es que la violencia ha sido desgraciadamente uno de los principales protagonistas de la campaña. Unos 50 candidatos en las elecciones han sido asesinados a lo largo de la campaña electoral, según cálculos de la Asociación Nacional de Alcaldes. Todos ellos eran políticos locales que se presentaban a las elecciones que además tendrán lugar mañana en la mayoría de los municipios del país. Asimismo, más de 120 políticos han sido asesinados durante la campaña, cifras entre las que se encontraban alcaldes, exalcaldes y concejales cuyos homicidios, en la mayoría de los casos, han quedado impunes.
01-07-2018 | Fuente: abc.es
México se inclina por el populismo para cortar de modo radical con el PRI
Más de 89 millones de mexicanos están llamados a las urnas hoy para elegir a su nuevo presidente para el periodo 2018-2024, unos comicios en los que los electores deberán decantarse por uno de los cuatro candidatos: el izquierdista Andrés Manuel López Obrador (AMLO), que participa por tercera vez consecutiva a las elecciones; Ricardo Anaya, del derechista PAN; José Antonio Meade por el institucional PRI; y Jaime Rodríguez Calderón, alias «El Bronco», gobernador del estado de Nuevo León y que acude como candidato independiente a estos comicios. Desde las 8 de la mañana en México (las tres de la tarde en España) hasta las 6 de la tarde, los casi 90 millones de votantes podrán aproximarse a las diversas casillas para depositar su voto en estas importantes elecciones en las que AMLO llega como gran favorito, de acuerdo con los últimos sondeos publicados. Si se materializa la más que probable victoria de López Obrador, sería la primera vez que en casi 90 años que un presidente de México no pertenece ni al PRI ni al PAN, los dos principales partidos políticos en el país. Y es que las diversas encuestas que se han publicado vaticinan una enorme ventaja para AMLO, un candidato tildado de chavista por sus detractores y socialista por sus seguidores más fieles. Según el último sondeo publicado por la empresa Parametría, López Obrador será el ganador con un 53% de los votos. Anaya se llevará un 22% de los apoyos y Meade un 18%, mientras que «El Bronco» se quedará solo con un 7%. Todas las encuestas, en general, dan una ventaja a Obrador de hasta 20 puntos sobre el segundo favorito, una distancia tan abismal que hacen poco probable que se produzca un error en los sondeos similar al del referéndum del Bréxit o la elección de Donald Trump. Campaña de insultos En ambas ocasiones, las encuestas erraron el resultado. Sin embargo, la diferencia entre el resultado y los sondeos fue de apenas tres o cuatro puntos porcentuales. En el caso de México, las encuestas deberían cometer un fallo de más de 20 puntos, algo inusual. Con la votación del hoy domingo, México pone fin a una ardua campaña electoral plagada de insultos y acusaciones de corrupción entre los tres principales candidatos (AMLO, Anaya y Meade). Ha sido una campaña plagada de populismo y carente de propuestas detalladas para solucionar los problemas que afrontan los mexicanos, principalmente tres: corrupción, impunidad y violencia. Los tres candidatos, en cambio, se han dedicado a dividir a la población entre los buenos (cada uno de ellos) y los malos (los demás), pidiendo a sus electores el voto y apelando a la profunda honestidad que habita en cada uno de sus corazones. López Obrador, por ejemplo, ha dedicado su campaña a atacar al duopolio PRI-PAN como los representantes de «La Mafia del Poder», un término similar al que utilizaba Podemos para definir a PP y PSOE como «la casta». Cómo acabará con dicha «Mafia del Poder» es algo que el candidato afirma que logrará mediante ingenuas propuestas. Por ejemplo, su método para acabar con la corrupción se basa en que él será un presidente honesto, motivo por el cuál el resto de los funcionarios mágicamente dejarán de cometer actos de corrupción. «Si el presidente es honesto, todos los demás serán honestos», ha repetido hasta la saciedad en mítines y debates. Pero Anaya y Meade tampoco se han quedado atrás y han repartido también sus buenas dosis de populismo. Ambos han entrado en el juego de López Obrador y se han dedicado a dividir al electorado jugando la carta del chavismo. En vez de ofrecer originales y novedosas propuestas, han preferido centrar su campaña en repetir al unísono que López Obrador es un peligro para la propiedad privada y que provocará un retroceso económico para el país. «Amenaza a todos, amenaza nuestros empleos, a nuestros hijos y amenaza con sacar a tigres y diablos», dijo Meade durante su cierre de campaña. «Sí, López Obrador es el espanta inversiones», ha dicho una y otra vez Anaya. Cantos de sirena Pero a pesar de las advertencias lanzadas por Anaya y Meade, el hartazgo de los mexicanos con los partidos tradicionales es tan elevado que se ha convertido en la gasolina que alimenta la candidatura de AMLO, un político que fue segundo en las elecciones de 2006 y 2012. Tras un sexenio de Enrique Peña Nieto (PRI) plagado de casos de corrupción y de un aumento considerable de la violencia (casi 30.000 asesinatos en 2017), miles de mexicanos otorgarán su voto a López Obrador no por que les guste el candidato, sino porque aglutina el voto de castigo contra al PRI y el PAN. Al igual que ha ocurrido en varias elecciones alrededor del mundo, México es el nuevo escenario en el que los electores se debatirán entre si seguir votando a los partidos tradicionales o si, por el contrario, se dejarán seducir por los cantos de sirena del candidato anti-establishment. «Las grandes empresas gozan de privilegios fiscales y casi no pagan impuestos», dice uno de los principales puntos del programa económico de Morena, el partido de AMLO, quien favorece fortalecer el campo y defender la titularidad pública de empresas como Pemex, la petrolera estatal, antes que seguir fomentando la industrialización de México.
01-07-2018 | Fuente: elpais.com
José Antonio Meade, el candidato más preparado del partido más golpeado
El lastre del Gobierno de Peña Nieto y la reputación del PRI pesan en la campaña del tecnócrata
29-06-2018 | Fuente: abc.es
López Obrador desata la euforia en un triunfalista cierre de campaña
Como una estrella de rock y proclamándose ganador ante 80.000 personas, el líder izquierdista Andrés Manuel López Obrador cerró hoy su campaña electoral rumbo a las presidenciales en un abarrotado Estadio Azteca de Ciudad de México. Favorito en todos los sondeos, López Obrador -abanderado de una alianza de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), Partido del Trabajo (PT) y Partido Encuentro Social (PES)- aseguró que ganará las elecciones este 1 de julio y llevará a México a una nueva «transformación», donde corrupción e injusticia no tendrán cabida. Un discurso conocido pero altamente efectivo, pues los militantes y simpatizantes que inundaron el recinto, celebraron con aplausos y ovaciones cada frase del puntero en las encuestas. «No habrá represalias, buscaremos la unidad», aseguró. A lo largo de unos 45 minutos, desgranó sus planes de gobierno, y aunque sonó conciliador, arremetió contra la «mafia del poder» y los grupos que, asegura, ponen al «gobierno al servicio de una minoría». También afirmó que México no será «piñata» de ningún país, en referencia a la compleja relación bilateral con Estados Unidos desde que Donald Trump llegó a la Casa Blanca. El evento fue una auténtica fiesta, como si ya hubiera ganado. El mismo nombre del evento lo presagiaba, el «AMLOfest». «No les voy a fallar, soy un hombre de convicciones y principios», dijo arrancando gritos de «presidente» desde las gradas. Desde horas antes de su llegada, el Estadio Azteca y sus alrededores eran un hervidero de militantes y simpatizantes arribados desde distintos puntos del país. «¡Es un honor, estar con Obrador!», entonaban en este magno recinto propiedad de Televisa que López Obrador alquiló para la ocasión, y que ha acogido dos Copas del Mundo de fútbol y conciertos de artistas como Michael Jackson. Pero hoy la estrella era él, acompañado de varias cantantes de la talla de Belinda o Margarita, la diosa de la cumbia, que amenizaron la velada previamente. La esperanza de México Muchas, muchísimas camisetas y prendas de ropa vestidas por gente de todas las edades y con el eslogan de «Morena, la esperanza de México» daban fe de ello, que se sumaban a pancartas y pantallas con la imagen del líder izquierdista. Pero más allá de la propaganda política que ha acompañado esta larga campaña electoral de casi tres meses, en el ambiente se respiraba un emblema que trascendía al partido. Era la ilusión de un verdadero cambio en un país para muchos en llamas tras la ola de violencia y corrupción que han marcado el mandato de Enrique Peña Nieto (2012-2018). «Creo por convicción política en el movimiento y en su honestidad», dijo a Efe Dayana De Sousa, una capitalina que llevaba en la mejilla una simpática calcomanía con un dibujo del líder izquierdista. Dayana se definió como una «AMLOver» convencida, que votará por el líder de Morena por tercera vez en unas presidenciales, como ya hizo en 2006 y 2012. Aclaró que no forma parte de Morena, pero sí de «un México de gente que quiere un cambio». Tampoco le teme al fraude electoral, al que López Obrador atribuye sus derrotas anteriores, porque «la gente está harta del Partido Revolucionario Institucional (PRI), del Partido Acción Nacional (PAN) y de la corrupción». Para David Irigoyen, López Obrador es la «única alternativa» para el país. «Todas estas personas desgraciadamente son corruptas, para mí», dijo a Efe sobre los otros aspirantes a la Presidencia, José Antonio Meade, del oficialista PRI, Ricardo Anaya, del conservador PAN y el independiente Jaime Rodríguez. A sus 23 años, la universitaria Estefanía Cruz acudió al estadio para vivir un momento histórico. «Queremos un cambio, todos sabemos que el PRI gobernó mucho tiempo, y dos sexenios estuvo el PAN. Y realmente lo que vimos fue un atraso general», comentó esta joven, que votará por primera vez en unas presidenciales. Y se mostró confiada en los resultados a tenor de unos sondeos que colocan a López Obrador con una holgada ventaja. Con la misma ilusión, pero varias décadas más a sus espaldas, Francisco Muñoz visitó el Azteca con la palabra «cambio» en la boca. A sus 72 años y con la camiseta de la Selección Mexicana de fútbol, que hoy pasó a octavos de final en el Mundial de Rusia, consideró que el líder de Morena es el único que puede devolver la tranquilidad al pueblo mexicano. Y, como no podía ser de otra manera, comparó al país, al líder político y al equipo nacional. «La selección está demostrando que queremos un cambio. Son una nueva generación de jóvenes que luchan por un México nuevo», apuntó.