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Noticias de john bolton

21-02-2019 | Fuente: abc.es
EE.UU. y Colombia advierten a Maduro de que protegerán a la población civil
Dos de los militares de mayor rango de Colombia y Estados Unidos se reunieron este miércoles para coordinar su respuesta a la crisis de la ayuda humanitaria en Venezuela y lanzaron una dura advertencia al régimen de Nicolás Maduro: tienen planes de actuar si es necesario proteger a la población civil, haciéndose eco de una doctrina internacional aplicada por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en casos como los de Libia, Yemen, Sudán del Sur y Siria. El almirante que lidera el Comando Sur de Estados Unidos, Craig Faller, recibió en su cuartel general en Doral (Florida) al comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, general Luis Navarro, para coordinar su respuesta a la amenaza que representa el apoyo del Ejército venezolano al régimen de Maduro, considerado ilegítimo por la mayoría de la comunidad internacional. El almirante Faller se había reunido previamente con los mandos militares de Brasil y la isla antillana de Curazao. «Este es un mensaje para los militares venezolanos: se les considerará responsables de sus acciones. Hagan lo correcto. Salven a la gente en su país», dijo Faller durante la reunión. Ante la pregunta de qué planes tienen ambos ejércitos si el régimen chavista agrede a los civiles venezolanos que tratarán de introducir la ayuda humanitaria desde Colombia, Brasil y Curazao el sábado 23 de febrero, el general Navarro dijo: «Proteger a los civiles». Amenaza del chavismo El secretario general de la OEA, Luis Almagro, defendió en una entrevista con ABC la necesidad de aplicar la doctrina de la responsabilidad de proteger en Venezuela, ante el riesgo de muerte de 300.000 venezolanos que carecen de alimentos y medicinas. Si se llevara al Consejo de Seguridad de la ONU contaría con toda probabilidad con el veto de Rusia y China, que cuentan allí con asiento permanente y poder de veto, y apoyan a Maduro. El chavismo, por su parte, respondió con la amenaza de «la respuesta más terrible que ellos puedan imaginarse». «Si ellos creen que van a venir militares de otros países a asesinar a los chavistas, y nosotros nos vamos a quedar con los brazos cruzados, están muy equivocados, ya cada quien sabe lo que tiene que hacer, ya cada quien sabe dónde tiene que ir», dijo el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, informa Efe. La semana pasada, el almirante norteamericano Faller viajó a Brasil, donde coordinó planes de contingencia militar en apoyo de la ayuda humanitaria con el Jefe del Estado Mayor Conjunto de ese país, teniente brigadier Raul Botelho. Posteriormente, viajó a Curazao, donde se reunió con los líderes militares de la isla. Después de la visita de Faller, Brasil ha anunciado sus propios planes para la distribución de la ayuda humanitaria en Venezuela. «El Gobierno brasileño ha creado un grupo de trabajo interministerial para definir la logística de prestación de ayuda humanitaria al pueblo de Venezuela a partir del 23 de febrero», dijo a la prensa brasileña el portavoz del presidente Jair Bolsonaro, Otávio Régo Barros, aclarando que el operativo se está organizando en «cooperación con el gobierno de EE.UU.». La ayuda se trasladará a las localidades de Boa Vista y Pacaraima. El sábado, tres aviones militares de carga pesada C-17 Globemaster III fabricados por Boeing transportaron 180 toneladas de ayuda humanitaria al aeropuerto civil de Cúcuta, en Colombia, que fueron desembarcados por miembros del Sexto Escuadrón de Transporte Aéreo, cuya base está en Nueva Jersey. La recolección de ayuda fue coordinada por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés). Chile se moviliza Los aliados de la Casa Blanca en el continente americano se están sumando a esta iniciativa coordinada por el consejero de Seguridad Nacional de Donald Trump, John Bolton. El presidente de Chile, Sebastián Piñera, acudirá personalmente a Cúcuta el viernes a llevar la ayuda humanitaria donada por su país. Piñera, que ha sido duramente criticado por la oposición socialista, defendió ayer su decisión. «Uno de los principios más nobles y hermosos de la política exterior de Chile es su firme compromiso y defensa de la libertad, democracia y respeto a los derechos humanos», dijo en su cuenta de Twitter. El presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, ha marcado el 23 de febrero, sábado, como la fecha para la entrada de la ayuda humanitaria. El régimen de Maduro se ha negado a cooperar en su distribución y la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, ha acusado falsamente a EE.UU. de envenenar los alimentos. Los planes de Guaidó y sus aliados son que una red de voluntarios, grupos cristianos y ONG?s venezolanos introduzcan la ayuda que ya se amontona en la frontera y a la que sí que tienen acceso los tres millones de exiliados por la represión de Maduro. El director de Usaid, Mark Green, visitó Curazao el lunes y el martes para coordinar con las autoridades de la isla antillana la entrega de ayuda humanitaria a Venezuela a través de una flotilla de voluntarios. En previsión, las autoridades venezolanas ordenaron ayer el cierre de la frontera marítima y aérea con las Antillas Holandesas.
20-02-2019 | Fuente: abc.es
Maduro cierra la frontera marítima y aérea con las islas holandesas para impedir que entre ayuda humanitaria
El régimen de Nicolás Maduro decidió ordenar el cierre de la frontera marítima y área desde el estado Falcón, noreste de Venezuela, con las islas holandesas de Aruba, Curazao y Bonaire, para impedir el paso de la ayuda humanitaria, cuyo centro de acopio se encuentra en la segunda isla. Esta es la respuesta que ha dado el régimen venezolano tras el anuncio que hizo la semana pasada el canciller de Holanda de instalar un centro de acopio de alimentos y medicinas como ayuda humanitaria para Venezuela en Curazao. En su comunicado reconoce a Juan Guaidó como el presidente encargado de Venezuela, con quien mantendrá «estrecha cooperación». El ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, emitió la orden de poner en «alerta temprana» al país para la defensa de la nación. Y en ese sentido, el vicealmirante Vladimir Quintero, comandante de la Zona de Defensa Integral (ZODI) del estado Falcón, ordenó el cierre fronterizo de su zona. En la península de Paraguaná, estado Falcón, trabajadores captaron un mensaje en el que se indica que «se deben suspender los zarpes y vuelos desde y hacia las vecinas islas de ABC (Aruba, Bonaire y Curazao)» y que los comandantes con responsabilidades en puertos y aeropuertos deben «proceder de inmediato». En consecuencia, el gobernador de Falcón, Víctor Clark, advirtió que la isla de Curazao «debería haber evaluado las consideraciones e implicaciones de haberse convertido otra vez en una triste base militar de una agenda y una arremetida contra el pueblo de Venezuela». El régimen de Maduro ha desplegado un conjunto de acciones militares, definidas como «despliegue de alertas permanentes», para impedir que entre la ayuda humanitaria por los tres puntos fronterizo s como Cúcuta, (Colombia), Roraima, (Brasil), Curazao (norte Caribe) el próximo sábado 23. El presidente interino, Juan Guaidó, anunció desde el parlamento que había enviado cartas a los diferentes comandantes regionales de las zonas fronterizas, exhortando su colaboración para permitir el ingreso de la ayuda humanitaria prevista para este sábado. Este martes los ministros de Defensa, Padrino López y el de Relaciones Interiores, Néstor Reverol, con integrantes del alto mando militar y de órganos de seguridad de la región capital, se reunieron para estudiar las alertas tempranas con el fin de «garantizar la seguridad de todo el territorio nacional, a través del monitoreo constante, además de analizar los factores que puedan generar una espiral de violencia». Reverol indicó que «se reforzará el patrullaje con el objetivo de velar por la paz del pueblo venezolano y paliar los intentos de generar terror en la población», dijo la agencia estatal AVN. El ministro para la Defensa, Vladimir Padrino López, calificó este martes como «una irresponsabilidad inédita», las declaraciones del presidente de EEUU, Donald Trump, quien pidió en Miami a los militares venezolanos elegir entre la «amnistía» o «perderlo todo». «Resulta insólito que violando flagrantemente las normas elementales del Derecho Internacional, se pretenda impartir órdenes a los militares venezolanos, promoviendo o alentando un enfrentamiento con sus connacionales bajo el pretexto de la «ayuda humanitaria», dice el comunicado emitido por la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), al que se refirió Padrino López. Pese a la creciente tensión por la «alerta y despliegue militar permanente» del régimen de Maduro, el presidente Guaidó aseguró que «no hay posibilidad de una guerra civil en Venezuela porque los soldados no quieren inmolarse por Maduro». Para tranquilidad de los venezolanos, el asesor de Seguridad Nacional de los EE.UU., John Bolton, afirmó que «no habrá uso de fuerzas militares en entrega de ayuda humanitaria» pero advirtió a los militares: «Cualquier acción contra civiles venezolanos en la frontera no será olvidada». Los jefes del Comando Sur de EE.UU. y del Ejército de Colombia se reúnen este miércoles para abordar la ayuda a Venezuela. El portavoz del Comando Sur, Armando Hernández, dijo que la reunión se estaba enfocando en completar la misión de ayuda. Para el sábado el presidente chileno, Sebastián Piñera, viajará a Cúcuta para entregar ayuda humanitaria. Piñera llama al Gobierno de Venezuela a dejar pasar la ayuda desde Colombia. También el Presidente de Paraguay viajará a Cúcuta para supervisar entrega de ayuda humanitaria a Venezuela. Sin embargo, Maduro acusa a Piñera y al presidente de Colombia, I ván Duque, de alentar un asalto a la frontera de Venezuela.
17-02-2019 | Fuente: abc.es
EE.UU. ofrece una amnistía a altos mandos si rompen con Maduro
La esperanza en Venezuela encarnó en Juan Guaidó. El joven ingeniero, de 35 años, que ha conseguido en menos de un mes poner en apuros al Gobierno de Nicolás Maduro como nunca antes, entre otras cosas, gracias al abrumador apoyo internacional. Con un discurso inclusivo y alejado de la típica confrontación contra sus adversarios políticos, el presidente interino ha logrado remover conciencias. Aunque un hueso duro de roer han sido los uniformados castrenses que se siguen dudando si desobedencen a Maduro y al titular de la Defensa, Vladimir Padrino López o no. La entrada de la ayuda humanitaria en Venezuela el próximo 23 de febrero pondrá a prueba el respaldo de la Fuerza Armada al régimen de Caracas. Guaidó, insistente, ha puenteado a la familia militar con la creación de la Ley de Amnistía a la que se pueden acoger los funcionarios civiles y militares que colaboren en la restitución del orden constitucional en Venezuela. Tras las bambalinas, Estados Unidos seduce a los militares con sustanciosas ofertas. John Bolton, asesor de Seguridad Nacional, ofreció levantar las sanciones contra los jefes militares que decidan unirse a Guaidó. «Escúchalo bien, Bolton: ¡Leales siempre, traidores nunca!», reprochó Maduro en un mítin. El senador Marco Rubio también reiteró la propuesta y confirmó que si alguno de los seis líderes militares principales desertaba (se refería a Vladimir Padrino, Remigio Ceballos, Jesús Suárez Chourio, Giuseppe Alessandrello, Edgar Cruz y Antonio Benavidez, quienes a su juicio tienen la democracia del país en sus manos), EE.UU. garantizará su inmunidad. Los rumores de conspiración dentro de la Fuerza Armada van y vienen. Sin embargo, Nicolás Maduro ha tratado de reforzar su relación con el cuerpo a punta de privilegios económicos y poder. Los militares en Venezuela controlan las principales fuentes económicas del país: el petróleo, la minería y la energía, además de los puertos, el transporte, las telecomunicaciones y las empresas de distribución de alimentos, dicho control hizo proliferar la corrupción de los altos oficiales venezolanos. Cargos cruciales El Alto Mando Militar ?creado a semejanza del cubano? lo conforman nueve personas, incluyendo al presidente que ostenta el cargo de Comandante en Jefe. El mayor general Vladimir Padrino es el oficial con mayor rango dentro de la FANB y lleva la cartera de Defensa, que le concede poderes cuasi absolutos. En tercer nivel, está el almirante en jefe, Remigio Ceballos, comandante del Centro Estratégico Operacional (Ceofanb), donde opera el servicio de inteligencia cubano quien investiga y castiga a todo aquel que haya expresado su descontento. Seguidamente, El Jefe de Estado Mayor, José Ornella, el principal asesor militar del presidente, y los cinco comandantes de los diferentes componentes la armada, la aviación, el ejército, la Guardia Nacional y la milicia. Al menos 180 funcionarios de los distintos componentes están tras las rejas. Las ONGs Human Right Watch y el Foro Penal han documentado casi tres docenas de casos de torturas en respuesta del Gobierno a sospechosos de intentonas golpistas. El aparato represivo del régimen ?controlado por el G2 cubano? hasta el año pasado recaía en el Sebin, pero las desavenencias terminaron con el relevo de Gustavo Gonlález López por el general Cristopher Figuera. Ahora, los tratos crueles tienen lugar en el sótano de la Dirección de Contrainteligencia Militar (Dgcim), en manos de Iván Hernández Dala. El viernes pasado, el Tesoro de EE.UU. sancionó con la congelación de fondos a Figuera, Hernández Dala y otros cargos cruciales para la supervivencia del régimen como Hildemaro Rodríguez (Sebin), Manuel Quevedo (ministro de Petróleo y presidente de Pdvsa) y Rafael Bastardo (director de las Fuerzas de Acciones Especiales). La mayoría de estos militares que ejercen puestos de poder están acusados en la Corte Penal Internacional de La Haya por crímenes de lesa humanidad, bien sea por reprimir las protestas desde el año 2014, por matar sin escrúpulos en operaciones represivas en zonas populares o por torturar física y mentalmente a sus detenidos. Estas acusaciones, más los beneficios económicos que perciben de Maduro, hace muy difícil que apoyen a Guaidó, quien no les puede garantizar amnistía, como dice la Constitución chavista de 1999.
16-02-2019 | Fuente: abc.es
Trump intenta forzar la marcha de Maduro con sanciones a su guardia pretoriana
En un último intento por asfixiar por la vía económica a Nicolás Maduro en Venezuela, la Casa Blanca ha aprobado una dura ronda de sanciones contra el presidente de la petrolera estatal Pdvsa, Manuel Quevedo; el jefe de los Servicios Bolivarianos de Inteligencia (Sebin), Manuel Ricardo Cristopher Figuera, y otros tres altos cargos que son cruciales para la pervivencia del régimen. «Estas sanciones se dirigen contra los funcionarios a cargo del aparato de seguridad e inteligencia de Maduro, que ha violado sistemáticamente los derechos humanos y ha suprimido la democracia, incluso mediante la tortura y otros usos de la fuerza bruta», dijo ayer el secretario del Tesoro norteamericano, Steven Mnuchin, al anunciar las sanciones a través de un comunicado. Contando la ronda de ayer, desde 2015 el Tesoro norteamericano ya ha aplicado sanciones contra 74 miembros del régimen, incluidos el propio Maduro y su mujer, Cilia Flores. Eso significa que estos no pueden hacer negocios ni transacciones financieras en EE.UU. Además se les congela cualquier bien o fondo del que dispongan en este país. El 28 de enero EE.UU. tomó la decisión sin precedentes de ordenar un embargo sobre la compra de crudo venezolano extraído por Pdvsa por parte de refinerías de EE.UU. Los pagos por ese petróleo sólo podrán ingresarse en cuentas bloqueadas y a disposición únicamente del gobierno del presidente encargado, Juan Guaidó. Los enviados del nuevo ejecutivo venezolano a Washington, con el embajador Carlos Vecchio a la cabeza, ya han iniciado las gestiones para apropiarse de unos bienes incautados que se estiman en 7.000 millones de dólares. Los sancionados, aparte del presidente de Pdvsa y el jefe de la inteligencia venezolana, son: Iván Rafael Hernández Dala, comandante de la Dirección General de Contrainteligencia Militar; Hildemaro José Múcura, primer comisario del Sebin, y Rafael Enrique Bastardo Mendoza, director de la Fuerza de Acciones Especiales de la Policía Nacional de Venezuela. La Casa Blanca les acusa de cooperar con los servicios de inteligencia cubanos para perpetuar a Maduro en el poder. Venezuela vive una grave crisis después de que el presidente Guaidó jurara el cargo. El nuevo presidente ha sido reconocido por el grueso de la comunidad internacional, liderada en este ámbito por EE.UU., pero Maduro, apoyado por Rusia y China, se aferra al poder a pesar de que las elecciones que ganó el año pasado estuvieron plagadas de irregularidades. EE.UU. y Canadá han enviado toneladas de ayuda humanitaria a la frontera de Colombia con Venezuela, pero Maduro se niega a dejar que entre en el país y mantiene, falsamente, que la comida está contaminada y produce cáncer. Guaidó ha avanzado que el 23 de febrero la ayuda entrará en Venezuela, sin dar más explicaciones. Proteger a los civiles La Organización de Estados Americanos, alarmada por el riesgo de desnutrición de 300.000 personas dentro de Venezuela, ha pedido a EE.UU. que inste al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a que sopese la responsabilidad de proteger a los civiles, algo que podría llevar a una misión militar de paz que sería vetada por Rusia y China, pero que posteriormente podría asumir una coalición de aliados como EE.UU., Brasil o Colombia. El consejero de Seguridad Nacional de Trump, John Bolton, está trabajando en planes de contingencia militar para Venezuela, pero ha aclarado que antes agotará todas las vías diplomáticas. Esta semana, el propio presidente norteamericano ha confirmado que se prepara para diversos escenarios en el caso de que Maduro se niegue a abandonar el poder a pesar de la gran presión internacional.
14-02-2019 | Fuente: abc.es
Trump mantiene «todas las opciones» sobre el envío de tropas a Venezuela
«Ya veremos». Esa fue la críptica respuesta que dio este miércoles Donald Trump a la posibilidad de que EE.UU. mande un contingente militar a Colombia para intervenir en la crisis política y humanitaria en Colombia. El presidente de EE.UU. reiteró que «todas las opciones» siguen abiertas para atajar la situación en Venezuela durante una reunión que se presumía clave para el país sudamericano: la visita a la Casa Blanca del presidente de Colombia, Iván Duque. Las especulaciones de que Trump aprovecharía la presencia de un actor decisivo en la región para anunciar un envío de tropas no se cumplieron, al cierre de esta edición. Duque, presidente de Colombia desde agosto del año pasado, ha dado un apoyo férreo al presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, y ha mostrado sintonía con la posición de EE.UU. sobre la crisis en su país vecino. «Hablamos en profundidad sobre la crisis en Venezuela», dijo Duque sobre su encuentro con Trump, con quien coincidió en la «urgente necesidad de permitir el acceso de ayuda humanitaria». La ayuda enviada por países como EE.UU., Canadá y la propia Colombia ha sido bloqueada por el régimen de Nicolás Maduro en la frontera. Esta misma semana, Guaidó se comprometió a que la ayuda pase la frontera «sí o sí» como muy tarde el 23 de febrero. «Colombia ha ofrecido y seguirá ofreciendo su territorio para la llegada de ayuda humanitaria y hacemos una llamada clara de que impedir el acceso de ayuda humanitaria es un crimen de lesa humanidad por parte del dictador Nicolás Maduro», dijo ayer Duque, que hoy participará en una conferencia convocada por Guaidó en Washington para tratar la crisis humanitaria en Venezuela. Antes del encuentro con Trump, Duque se reunió con un grupo de legisladores demócratas y republicanos y con el embajador nombrado por Guaidó para Washington, Carlos Vecchio. Colombia seguirá trabajando «para que el cerco diplomático sea cada día más efectivo» frente al régimen de Maduro, dijo Duque tras ese último encuentro. Planes alternativos Los rumores sobre el envío de tropas a la frontera de Colombia con Venezuela se dispararon a finales del mes pasado cuando el asesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, apareció en una reunión en la Casa Blanca con un cuaderno de notas donde se podía leer la frase «5.000 soldados a Colombia». Trump reiteró ayer desde el Despacho Oval que «nunca» habla sobre planes militares, aunque reconoció su preocupación por la situación en Venezuela: «No me gusta lo que está pasando, no estoy contento», dijo sobre la crisis en el país. «La gente está siendo tratada muy mal», agregó. El presidente de EE.UU. hizo además sus primeras declaraciones públicas sobre Guaidó, aunque sin mencionar su hombre: «Tengo un gran respeto por el hombre que la mayoría de la gente, mucha gente, cree que es el presidente de Venezuela. Es muy valiente». Al preguntársele si tiene un plan alternativo ante la posibilidad de que la transición democrática no se produzca en Venezuela y Maduro siga en el poder de forma indefinida, Trump aseguró que tiene «un plan B, y un C, y un D». Ante la posibilidad concreta de una amnistía para facilitar la salida de Maduro, el presidente de EE.UU. respondió que «es algo que no hemos considerado». Trump no fue claro sobre un envío de tropas, mientras que la oposición demócrata en el Congreso sí lo fue sobre lo contrario. «La intervención militar de EE.UU. no es una opción», aseguró Elliot Engel, presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata. «Es el Congreso el que decide dónde, cuándo y cómo se usa el ejército de EE.UU. en el mundo y el Congreso no apoyará una intervención militar en Venezuela».
13-02-2019 | Fuente: abc.es
Trump, sobre el envío de tropas a Venezuela: «Ya veremos»
Donald Trump insistió este miércoles que mantiene abiertas «todas las opciones» respecto a una posible intervención militar en la crisis política y humanitaria de Venezuela. Lo hizo durante un encuentro clave para el futuro de la región: la visita a la Casa Blanca del presidente de Colombia, Iván Duque. El Gobierno de Duque es un defensor férreo del presidente encargado Juan Guaidó y está desde ayer de viaje oficial en EE.UU. para recabar apoyos en su favor y frente al régimen de Nicolás Maduro. «Yo nunca habló sobre eso», dijo ante los rumores del envío de tropas. Durante semanas se ha especulado la posibilidad de una intervención militar de EE.UU. en Venezuela. Una de las opciones más realistas es el envío de tropas a la frontera con Colombia para facilitar la entrada de ayuda humanitaria en el país vecino. De momento, el Gobierno de Maduro ha bloqueado la entrada de ayuda humanitaria en la frontera. EE.UU., Colombia y la mayoría de países occidentales han reconocido como legítimo al Gobierno de Guaidó, han exigido una transición política con la convocatoria de elecciones libres y han aprobado el envío de ayuda humanitaria. Los rumores sobre el envío de tropas a la frontera se dispararon la semana pasada cuando el asesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, apareció en una reunión en la Casa Blanca con un cuaderno de notas donde se podía leer la frase «5.000 soldados a Colombia». «No me gusta ver lo que está pasando, no estoy contento», dijo Trump sobre Venezuela, sentado junto a Duque en el Despacho Oval. «La gente está siendo tratada muy mal». Sobre Guaidó, Trump aseguró que siente «un gran respeto por el hombre que la mayoría de la gente cree que es el verdadero presidente». Sobre la posibilidad de que, a pesar de la presión internacional, Maduro no deje el poder en Venezuela y dé el relevo al Guaidó, Trump aseguró que «siempre» tiene «un plan B, un C y un D».
12-02-2019 | Fuente: abc.es
Irán celebra el 40 aniversario de la revolución bajo la creciente presión de Trump
Frío, lluvia y una enorme mancha negra cubriendo la interminable calle Azadi (libertad, en farsi) hasta desembocar en la plaza del mismo nombre en Teherán. Esa fue la imagen panorámica que los medios oficiales iraníes ofrecieron de la celebración del 40 aniversario del triunfo de la revolución islámica. «Millones de iraníes», según esos mismos medios, respondieron a la llamada de las autoridades islámicas en un aniversario marcado por la grave crisis económica, la escalada de tensión con Estados Unidos y la cumbre que arrancará mañana en Varsovia sobre «estabilidad y paz» en Oriente Medio, convocada por el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, para contrarrestar el peso creciente de la república islámica en la región. Esta cumbre es un paso más de la Administración que lidera Donald Trump para presionar a Irán tras su retirada unilateral del pacto nuclear. «La presencia del pueblo en las calles significa que el enemigo no alcanzará nunca sus objetivos diabólicos», proclamó el presidente Hasán Rohani en un discurso en el que denunció un «complot» orquestado por Washington, los «sionistas» y Estados «reaccionarios» de la región contra su país. El clérigo moderado también transmitió al público presente que «no hemos pedido y no pediremos permiso para desarrollar diferentes tipos de misiles. Continuaremos nuestro camino y con nuestras capacidades militares», otro mensaje directo a la Casa Blanca. Las marchas conmemorativas del derrocamiento del régimen del sah Mohamad Reza Pahlavi echaron por tierra el pronóstico del asesor de seguridad nacional de Trump, John Bolton, quien señaló hace un año que Irán no llegaría a celebrar este 40 aniversario. Lo celebró y en sus calles se volvieron a escuchar eslóganes clásicos como «Muerte a Estados Unidos», «Abajo Inglaterra» o «Muerte a Israel». Esta vez también se vieron carteles que rezaban «No a la malversación» o «No a la corrupción», mensajes en clave interna dirigidos a unos mandatarios acusados de no gestionar correctamente los recursos de una de las mayores potencias mundiales en hidrocarburos. Mensaje de EE.UU. a Israel Entre los gritos, los carteles y el discurso del cada vez más cuestionado Rohani, que ganó las dos últimas elecciones con la promesa de que el pacto nuclear traería grandes beneficios que nunca han llegado, el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución aprovechó para exhibir en la capital los misiles Qadr, con un alcance de 2.000 kilómetros, Ghiam, de 700 kilómetros, y Zolfeghar, de 800. Sardar Yadolá Javani, uno de los responsables de este cuerpo paramilitar de élite, declaró en medio del fervor revolucionario que «con todas sus capacidades defensivas y militares, Estados Unidos no se atreve a disparar ni una sola bala contra nosotros. Estados Unidos sabe que si nos atacan, Tel Aviv y Haifa quedarán reducidos a polvo», recogió la agencia oficial IRNA. «En estas cuatro décadas Irán no exportado su sistema de gobierno teocrático a otros países, pero sí ha logrado expandir su influencia», destacó la analista Ariane Tabatabai en un artículo publicado por el centro de estudios estratégicos Atlantic Council en el que señaló que la actual política exterior del país «tiene como objetivo asegurar sus intereses y maximizar su poder». Invasiones de Estados Unidos como la de Irak han ayudado a reforzar la expansión iraní en la región, a base de apoyar a grupos chiíes, y Teherán ya cuenta con gobiernos aliados en Bagdad, Beirut o Damasco. El apoyo de la república islámica al presidente sirio, Bashar Al Assad, ha sido firme desde el comienzo de la guerra y el Ejército de Israel ha llevado a cabo miles de operaciones en el país árabe, según el ex jefe de Estado Mayor, Gadi Eisenkot, argumentando que actúa para evitar el establecimiento de bases iraníes en el país. Después de 40 años de revolución, Siria se ha convertido en el último campo de batalla entre los dos grandes enemigos de la región.
10-02-2019 | Fuente: abc.es
Trump se alía con Centroeuropa en detrimento de París y Berlín
No es casualidad que la primera parada de la gira europea que hoy comienza el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, sea en Hungría, un país centroeuropeo que gobierna quien se ha convertido en uno de los más firmes aliados de Donald Trump en la Unión Europea y en la OTAN. Que Víktor Orban sea un paria en Europa por sus políticas extremistas, sus pronunciamientos xenófobos y su cercanía a Rusia no influye sobre el presidente norteamericano, quien suele poner a Hungría como ejemplo de que los muros como el que quiere construir en la frontera con México funcionan. La diplomacia norteamericana lleva meses cultivando a Orban. El 22 de enero el presidente húngaro habló por teléfono con Pompeo y ambos acordaron «estrechar los lazos de defensa bilateral», según dijo entonces el portavoz de Pompeo, Robert Palladino. El ministro húngaro de Exteriores, Péter Szijjártó, visitó la Casa Blanca dos veces en el pasado año. En la primera ocasión dijo claramente que su Gobierno prefiere a Trump antes que a Barack Obama o la Unión Europea. En el segundo viaje, el miércoles, Szijjártó se reunió con el consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, para debatir sobre la defensa común en Europa. Tras Hungría, Pompeo visitará Eslovaquia y Polonia. Hacía una década que un jefe de la diplomacia norteamericana no hacía un viaje de ese tipo por esas latitudes, y el momento elegido es crucial, justo una semana después de que EE.UU. se haya retirado unilateralmente del acuerdo de desarme nuclear de misiles de rango medio firmado con Rusia al término de la Guerra Fría. Los aliados tradicionales de EE.UU. en Europa -el Reino Unido, Alemania y Francia- temen que la ruptura de ese tratado precipite al continente hacia el rearme nuclear, algo que la Casa Blanca dice que tratará de impedir con entendimientos bilaterales como los que persigue en Hungría y Polonia. Orban y Trump tienen, aparte de su preferencia por los muros, muchos otros puntos en común: una admiración más o menos manifiesta por Vladímir Putin y una profunda animosidad hacia el millonario y filántropo George Soros. Nacido en Hungría, huido del holocausto y asentado en EE.UU., Soros ha dedicado una buena parte de su fortuna a proyectos para reforzar la democracia en el centro de Europa y a candidatos en la órbita del Partido Demócrata, como Hillary Clinton. Sus organizaciones humanitarias han sido expulsadas de Hungría, sin que el actual Gobierno norteamericano haya salido a defenderle a pesar de que es ciudadano de EE.UU. Es revelador que en esta visita Pompeo viaje a tres países de la OTAN que hasta la caída del telón de acero estaban bajo el control de la Unión Soviética. Trump ha aumentado notablemente la presión sobre los miembros de la alianza para que se inviertan el 2% del gasto público en defensa, algo que Polonia ya hace y a lo que se han comprometido firmemente Hungría y Eslovaquia. Los tres países participan en las misiones de la OTAN en Kosovo y en Afganistán. Un ojo en Rusia Los analistas temen que un repliegue aislacionista de EE.UU. acabe facilitando un aumento de la influencia de Rusia y China en el centro de Europa. Según el veterano diplomático y analista del Atlantic Council Daniel Fried, EE.UU. debe convencer «a Centroeuropa, a ambas partes de lo que era el telón de acero, de que la política americana hacia Rusia va en serio y que los lazos con Europa son fuertes». Fried, que fue embajador en Polonia, mantiene que la política de «criticar y apuntar con el dedo» no funciona en Centroeuropa y que el acercamiento actual de la Administración de Trump es «la decisión correcta». El miércoles Pompeo se reunirá en Bruselas con la Alta Representante de Política Exterior de la UE, Federica Mogherini.
05-02-2019 | Fuente: abc.es
La Asamblea de Guaidó frena un desvío de 1.200 millones de fondos venezolanos
El Parlamento de Venezuela logró parar ayer el desvío de 1.200 millones de dólares a Uruguay, urdido por varios miembros del régimen de Nicolás Maduro, para que el gobierno «no siga robando el dinero de los venezolanos», según anunció el diputado Carlos Paparoni en la sesión plenaria. La reunión de la Asamblea nacional estuvo presidida por Juan Guaidó, también presidente interino de la República, quien el día anterior había denunciado el caso. En menos de 24 horas entre la denuncia y el freno de la cuestionada operación financiera, Carlos Paparoni, también presidente de la comisión de finanzas parlamentaria, explicó que el lunes «el general Lucas Rincón Romero e Iván Orellana (representantes diplomáticos chavistas) intentaron hacer movimientos financieros de activos de Venezuela en Portugal con el Novo Bank por valor de 1.200 millones de dólares en dirección a la banca de Uruguay y la sucursal del venezolano Bandes en Montevideo». «Pero detuvimos la transacción basándonos en la ley de Protección de Activos aprobada por el Parlamento», dijo Paparoni. El diputado opositor dijo que gracias a la movilización de los legisladores venezolanos, el Banco Central de Uruguay notificó al Banco República y a toda la banca de Uruguay la aplicación del sistema antilavado «para evitar que se cometan delitos como lavado de activos, corrupción, o robo que podría perjudicar al sistema financiero uruguayo, al ser calificado como país cooperante» con un delito. Uruguay -al igual que México- no ha reconocido todavía a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, pero no ha cerrado tampoco la puerta a dar ese paso. Por otro lado, la Asamblea Nacional aprobó ayer en la sesión plenaria la designación de tres nuevos representantes diplomáticos para la región, los que suman ya 14 con los once anteriores. Son María Teresa Romero para Guatemala, María Teresa Velandia para Brasil y David Olsen para Paraguay. El diputado y expresidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, denunció por su parte que la paralela Asamblea Nacional Constituyente, cuestionada por su ilegitimidad, acaba de recibir «órdenes de Nicolás Maduro», en el contexto de los planes de este de convocar elecciones legislativas para disolver el actual parlamento. La Asamblea Nacional fue elegida por voto popular en 2015, ocasión en la que votaron 14 millones de electores. La oposición ganó aquellos comicios con una mayoría absoluta de los votos. Desde ese entonces el régimen ha intentado torpedear el poder legislativo, con la formación de una «asamblea constituyente» chavista, y su anunciado propósito de adelantar el final del mandato del Parlamento legítimo, que no concluye hasta diciembre de 2020. Corredores humanitarios Paralelamente, el Gobierno de Estados Unidos comenzó ayer una ronda de negociaciones bilaterales con Colombia y Brasil para acordar cómo se hará la entrega de los cientos de toneladas de alimentos de primera necesidad que ya comienzan a llegar a la frontera de Venezuela. Según ha dicho la agencia de asistencia humanitaria estadounidense, USAID, esa ayuda no es sólo para los casi cuatro millones de refugiados en países vecinos sino también para quienes se encuentran en riesgo de desnutrición dentro de Venezuela. Desde ayer están en Washington los cancilleres de Colombia, Carlos Holmes Trujillo, y Brasil, Ernesto Henrique Fraga Araújo. Tras reunirse ayer con el secretario de Estado, Mike Pompeo, hoy tienen previsto verse en la Casa Blanca con John Bolton, el asesor de Seguridad Nacional de Donald Trump. Tal y como avanzó ABC, EE.UU. está diseñando la apertura de corredores humanitarios para los que necesariamente debería movilizar tropas propias o de sus aliados, si es que, como parece, el régimen de Maduro va a mantener cerradas las fronteras. En un principio, Trump quería verse con los presidentes de Brasil y Colombia antes de anunciar ninguna decisión respecto a Venezuela. Sin embargo, el jefe de gobierno brasileño, Jair Bolsonaro, se encuentra en la unidad de cuidados semi-intensivos por una aparente infección contraída por las secuelas del apuñalamiento que sufrió el pasado año. La semana que viene sí visitará Washington el presidente Colombiano, Iván Duque. La cumbre bilateral prevista entre Trump y Duque, de la que primero informó radio Caracol, coincidirá con la conferencia de donantes que se celebrará en la Organización de Estados Americanos y con la que el nuevo Gobierno interino de Venezuela, al que reconoce ya la inmensa mayoría de países democráticos, espera recaudar cientos de millones para alimentos y medicinas. De momento, EE.UU. ha donado 17 millones de euros y Canadá, 35. Uno de los puntos de debate con los aliados es que, en virtud del presupuesto de Defensa aprobado para 2019, el Pentágono dispone de margen financiero para «seguir trabajando con el Gobierno de Colombia y otros socios regionales para ayudar a los refugiados de Venezuela y solucionar esta crisis». EE.UU. cuenta con que cualquier misión humanitaria en Venezuela sería vetada en el Consejo de Seguridad de la ONU por Rusia y China, informa Reuters, por lo que cualquier acción debe ser acordada de forma bilateral.
04-02-2019 | Fuente: abc.es
EE.UU. enviará militares a Brasil y Colombia para que llegue la ayuda a Venezuela
El Gobierno de Estados Unidos se dispone a poner a prueba el apoyo del que realmente dispone Nicolás Maduro entre el ejército venezolano con el envío de cientos de toneladas de paquetes de alimentos preparados listos para su consumo, que pretende distribuir a Venezuela a través de corredores humanitarios a través de tres puntos en la frontera con Colombia, Brasil y el mar Caribe. Esa ayuda ya se está cargando en tráilers que en los próximos días serán transportados por mar hasta las fronteras de Venezuela, según dijo ayer a este diario un portavoz de USAID, la agencia para la cooperación del Gobierno norteamericano. La Casa Blanca trabaja ya en planes de contingencia por si el régimen de Nicolás Maduro, que aún retiene el control de las fronteras de Venezuela, niega el paso a los convoyes de ayuda humanitaria estos días. Lo han dicho el presidente, Donald Trump; el vicepresidente, Mike Pence; el consejero de Seguridad Nacional, John Bolton, y el secretario de Estado, Mike Pompeo: «Todas las opciones están sobre la mesa». Si Maduro persiste en impedir el acceso de esos convoyes con alimentos preparados, EE.UU. planea proponer una misión militar de ayuda humanitaria a Colombia y Brasil, según han revelado a este diario fuentes del Consejo de Seguridad Nacional, una contingencia para la que ya se prepara USAID. La Casa Blanca negocia también para que se le una Canadá. El director de esa agencia de ayuda humanitaria, Mark Green, estuvo el año pasado en la localidad fronteriza de Cúcuta, en Colombia, para hablar con refugiados y supervisar los planes para abrir un corredor humanitario. Green habló el miércoles con el presidente interino de Venezuela, Juan Guaidó, para coordinar esfuerzos y avanzarle sus planes. Según el portavoz de USAID Tom Babington «EE.UU, está preparado para brindar asistencia de emergencia en toda Venezuela». Es decir, no sólo en la frontera o a los refugiados fuera del país. EE.UU. ya cuenta con un millar de soldados en bases colombianas pero si debe abrir los corredores humanitarios con el ejército, debería movilizar una cantidad mayor. De ahí que Bolton, el asesor de Trump, compareciera la semana pasada en la Casa Blanca con una libreta en la que se leía la frase «5.000 soldados a Colombia», según explican esas mismas fuentes en el Consejo de Seguridad Nacional. Ya en octubre, ABC avanzó que Bolton estudiaba estos planes de ayuda humanitaria a través de una coalición de aliados.
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