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Noticias de john bercow

05-11-2019 | Fuente: abc.es
«Order!»
Durante más de seis siglos, el puesto de Speaker de la Cámara de los Comunes ha sido uno de los más relevantes en la historia política de Gran Bretaña. Su poder, básicamente, consiste en complicar la existencia del gobierno de turno hasta el punto de requerir constantes justificaciones ante el Parlamento. Una definición que se ajusta bastante bien al desempeño de John Bercow durante los últimos diez años como sheriff de Westminster, famoso por su riqueza de vocabulario a la hora de contener la increíble cacofonía de los debates parlamentarios británicos y reconocido en todo el mundo por sus demandas de «Order! Order! Order!». La responsabilidad de Speaker, que se remonta a 1377, originalmente se centraba en la misión casi imposible.. Ver Más
04-11-2019 | Fuente: abc.es
El laborista Hoyle sucede a Bercow como nuevo presidente de la Cámara de los Comunes
Durante diez años la voz de John Bercow fue la más escuchada en el parlamento británico, y su característico grito de «¡orden! ¡orden!» será difícil de olvidar. Pero su labor como presidente de la Cámara Baja llegó a su fin el pasado 31 de octubre, el mismo día que el Reino Unido debía salir de la Unión Europea, antes de que Bruselas concediera una nueva prórroga para el Brexit. Ayer, los diputados eligieron a su sucesor de entre siete candidatos y el ganador fue el que ya se perfilaba como favorito: el laborista Sir Lindsay Hoyle, para quien el nuevo puesto le es familiar ya que ha sido el vicepresidente durante nueve años, lo cual significa que ha tenido que ejercer como suplente desde la silla del orador durante dos o tres horas cada día. Su promesa a la hora de postularse como «speaker» fue proporcionar «la estabilidad y el liderazgo que la Cámara de los Comunes requiere para permanecer en el centro de nuestro sistema político». El favorito venció a Chris Bryant por 112 votos en la cuarta y última ronda, después de enfrentarse a Dame Eleanor Laing, Harriet Harman, y Dame Rosie Winterton, así como a Sir Edward Leigh y Meg Hillier en las rondas anteriores. En total, 540 diputados votaron en la ronda final y para ganar era necesario obtener más del 50% de los votos. Hoyle se caracteriza por hablar con voz suave y pausada, lo que sin duda contrastará con las formas teatrales de su predecesor. Ahora se ha convertido en una de las personas más importantes e influyentes en el Parlamento, cuyas reglas indican que el orador debe ser políticamente imparcial y que por ello, en las elecciones, debe renunciar a su partido político; aunque sin dejar de abordar como un parlamentario normal los problemas relativos a los votantes de su región. Sir Lindsay Hoyle, de 62 años, es miembro del Parlamento desde 1997. Está casado en segundas nupcias y tiene dos hijas. Es popular tanto entre los laboristas como entre los conservadores, lo cual aprovechó para posicionarse como un candidato equilibrado, especialmente en los turbulentos tiempos que corren en la política británica y que parecen no tener fin. Tan neutral parece ser, que, por ejemplo, nunca ha dado a conocer su posición con respecto al Brexit. Otro de sus objetivos para ejercer el nuevo cargo que se le ha encomendado es, según sus propias palabras, «domar el pozo de los osos» de lo que calificó como un «Parlamento tóxico» y en declaraciones a varios medios de comunicación afirmó que en caso de ganar tomaría medidas «enérgicas» contra «el lenguaje agresivo» en la Cámara. Dinero ruso Por otra parte, el primer ministro británico Boris Johnson ha provocado una nueva polémica al decidir bloquear la publicación de un informe sobre la injerencia rusa en el referéndum del Brexit celebrado en el 2016 así como en las elecciones del 2017. El documento, de 50 páginas, fue elaborado por el Comité Parlamentario de Inteligencia y Seguridad (ISC), que supervisa el trabajo de las agencias de inteligencia MI5, MI6 y GCHQ) y que tiene acceso a material de inteligencia altamente sensible. El proceso de investigación, llevado a cabo por un equipo durante 18 meses, estuvo a cargo del ex fiscal general Dominic Grieve, quien pidió al Gobierno que publique el informe, que analiza la influencia del dinero ruso en la política británica, particularmente en el partido conservador, así como las sospechas sobre una supuesta operación rusa a favor del Brexit durante la consulta celebrada hace tres años y medio. Pese a la importancia del documento, Johnson ha decidido aplazar su publicación hasta que pasen las elecciones del próximo 12 de diciembre. El portavoz de los liberal demócratas para asuntos exteriores, Chuka Umunna, reaccionó con contundencia a la decisión del premier: «Es inaceptable que Boris Johnson esté bloqueando la publicación de este informe hasta después de las elecciones. Socava nuestro proceso democrático», afirmó, ya que «puede contener información crucial que debería ser de dominio público antes de que el país vaya a las urnas».
30-10-2019 | Fuente: abc.es
La Cámara de los Comunes se despide del «speaker» Bercow y sus famosos «¡Orden, orden!»
El Parlamento británico se ha despedido este miércoles de su figura más carismática de los últimos tiempos, su presidente, John Bercow, que ha recibido elogios desde todas las bancadas por su arrolladora personalidad y servicio público. Con voz quebrada y visiblemente emocionado, Bercow ha rendido tributo a su equipo, su esposa Sally y sus tres hijos, que se encontraban en la galería dedicada al público y de los que ha dicho que han demostrado «apoyo, estoicismo y fortaleza en las buenas y en las malas» a lo largo de la última década. «Nunca lo olvidaré y siempre lo agradeceré», ha afirmado «Mr. Speaker» entre el aplauso de los diputados. Al anunciar su renuncia el pasado septiembre, Bercow, de 56 años, destacó que su objetivo es pasar más tiempo con su familia, a la que prometió que esta sería su última legislatura. El primer ministro, el conservador Boris Johnson, bromeó al compararle con un árbitro de tenis de Wimbledon por su forma de dar la palabra, mientras el líder de la oposición, el laborista Jeremy Corbyn, resaltó su labor para acercar la institución a la ciudadanía a través de las visitas al centenario Palacio de Westminster. Frente al Brexit Al ya famoso grito de «¡Orden, orden!», Bercow ha dirigido la Cámara de los Comunes durante diez años, en los que ha servido bajo los gobiernos de cuatro primeros ministros: el laborista Gordon Brown y los conservadores David Cameron, Theresa May y Johnson. Su dimisión prevista para el 31 de octubre debía coincidir con la salida del país de la Unión Europea, aunque finalmente la partida se ha retrasado hasta enero. Sin duda, el Brexit ha sido el gran caballo de batalla con el que el veterano político ha tenido que lidiar durante su última etapa al frente de la Cámara baja, en la que también ha afrontado denuncias de acoso por parte de su personal y críticas a la falta de imparcialidad en los procedimientos parlamentarios. Bercow, que votó a favor de permanecer en el club comunitario en el referéndum de 2016, ha sido acusado de favorecer al bando parlamentario contrario al Brexit, algo que él siempre ha desmentido. Aunque fue elegido como diputado conservador por la circunscripción inglesa de Buckingham en 1997, su llegada al cargo doce años después le obligó a mantener la imparcialidad para centrarse en las vicisitudes del procedimiento parlamentario y le privó del derecho al voto. Sin embargo, parte de la prensa local afirma que existe un serio descontento del Gobierno por su aparente imparcialidad, lo que podría poner en duda la posibilidad de que obtenga, como es tradición, el título de «caballero» una vez que deje los Comunes. De ser así, sería la primera vez que se rompe con una costumbre de más de 200 años de antigüedad que establece que a los expresidentes del Parlamento se les concede el título de «Lord» para que ocupen un escaño en la Cámara alta, cuyos miembros no son elegidos por los ciudadanos. Tres veces reelegido Bercow, que se graduó en Ciencias Políticas en la Universidad de Exeter en 1985, ha sido también el primer «speaker» judío y el único en ser reelegido tres veces desde la Segunda Guerra Mundial. Desde la silla más elevada de Westminster y ataviado con sus coloridas corbatas, Bercow ha popularizado los acalorados debates que tienen lugar en ese abarrotado Parlamento de bancadas verdes y ha atraído la curiosidad de los menos avezados a la política. En una entrevista concedida a Efe en abril pasado, confesó que lo que más ilusión le ha hecho en este tiempo ha sido ser testigo del momento en que se aprobó el matrimonio entre parejas del mismo sexo en 2013 y que disfrutó moderando un debate de 14 horas sobre el Brexit. Ahora será uno de los nueve aspirantes a relevarlo quien tome las riendas de Westminster, un apasionado escenario donde todavía quedan muchas horas reservadas al Brexit. Tras las elecciones previstas para el 12 de diciembre, se constituirá un nuevo Parlamento que deberá decidir, bajo la batuta de un nuevo director de orquesta, si lleva adelante la ruptura con la UE o toma un rumbo totalmente diferente.
29-10-2019 | Fuente: abc.es
El Parlamento británico vota en favor de elecciones anticipadas en el Reino Unido el 12 de diciembre
El Reino Unido elegirá un nuevo Parlamento el 12 diciembre, cuando la noche cae a las 15.30 en la circunscripción de Caithness, la comarca más septentrional de Escocia, y en la región de Cumbria, en el noroeste de Inglaterra, azota invariablemente un viento fuerte y frío. La escena descrita por los diputados elegidos por esas regiones parece épica y el primer ministro, Boris Johnson, quiere que sea el telón de fondo para lograr la mayoría que le permitiese consumar su Brexit. Desde el primer día en el que fue elegido por miembros del Partido Conservador para sustituir a la primera ministra, Theresa May, las palabras de Johnson han tenido un doble eje. Por un lado, perseguía un acuerdo de retirada de la Unión Europea cambiando el pactado por May y bajo la amenaza de marcharse sin más. Por otro quería librarse de un Parlamento en el que los «tories» no tienen mayoría. Lo logró ayer, porque el Partido Nacional de Escocés (SNP) ha empujado desde hace semanas para la celebración de elecciones, en las que espera ganar casi todos los 59 escaños en la región. Porque los Liberal-Demócratas, a quienes los sondeos prometen un ascenso, se sumaron a la petición el fin de semana. Iban a presentar ambos partidos una ley para provocar los comicios. Johnson anunció en la noche del lunes que él presentaría la suya. Una mayoría simple bastaba. Pero este es un Gobierno de locos, el Gobierno con una mayoría de 30 escaños para tramitar el acuerdo de retirada que lo metió en un cajón porque le negaron su aprobación en 48 horas y por eso también su prometido Brexit el día 31. El lunes publicó su ley electoral pero dejó en la mesa de mociones, pasadas las diez de la noche, un solo ejemplar de la que estipulaba el calendario. La ley se iba a tramitar hoy sin aceptar enmiendas. Una diputada laborista, Stella Creasy, recordó que no era la primera vez en la que el Gobierno actúa así y añadió que «dejar que esta moción pase sin cumplir todas las reglas es como dejar que Lance Armstrong conservase sus medallas». Con los conservadores, los independentistas y los «lib-dems» dispuestos a votar en favor de unas elecciones inmediatas, qué podían hacer los encogidos laboristas de Jeremy Corbyn sino sumarse a la causa. Montaron eso sí un teatrillo de resistencia. Golpe gibraltareño Creasy convenció a una mayoría de diputados de votar para que la ley se sometiera a las reglas de un Parlamento democrático. Ganó la votación, 312 contra 295, y la noria comenzó de nuevo a girar. El Gobierno había fracaso en su intento de evitar que la oposición presentase enmiendas a la ley para incluir a votantes de 16 y 17 años o a residentes de la UE. Las enmiendas llegaron a la mesa del vicepresidente de los Comunes. Allí estaban: voto a los 16, voto de los residentes UE y elecciones el 9 en vez del 12. Se extendieron rumores de que el Gobierno estaba dispuesto a retirar la ley. El Rasputín de la Britannia del Brexit, Dominic Cummings, asesor de Johnnson, lo confirmó a un periodista en la calle: «Aprobarán el voto de residentes europeos y retiraremos la ley». El vicepresidente del Parlamento, Lindsay Hoyle, tenía que decidir qué enmiendas iban a someterse a votación. En la época de Tony Blair se distinguía entre nuevos laboristas y viejos laboristas. Hoyle es «Old Labour». Circunscripción en comarca industrial del norte, su padre era también diputado y es ahora lord, padre e hijo han sido baluartes de sucesivos Gobiernos de Gibraltar en el laborismo. Hoyle es uno de los candidatos a sustituir esta semana al presidente cesante de la Cámara, John Bercow. No es razonable reducir sin debate previo la edad del voto o dar a los residentes europeos un derecho de votar en elecciones generales que no tienen los británicos residentes en la UE, pero rechazar esas enmiendas le vino muy bien a Hoyle en su campaña electoral para ganarse las simpatías conservadoras. Desprovisto el Gobierno de más excusas para acuchillarse a sí mismo, la Cámara de los Comunes aprobó la ley sin necesidad de votación y se aburrió después discutiendo sobre si las elecciones serían el 9 o el 12. El resto de la tramitación culminará en los próximos días y los diputados partirán hacia una campaña definida por la división del Brexit y que se celebra, la última vez fue en 1923, en diciembre.
23-10-2019 | Fuente: abc.es
Los laboristas amenazan con evitar nuevas elecciones hasta 2022
Tras el rechazo el martes por la Cámara de los Comunes del calendario draconiano propuesto por el Gobierno para la tramitación del proyecto de ley que traduce el Acuerdo de Retirada pactado con la Unión Europea, el presidente de la asamblea de diputados, John Bercow, afirmó que la legislación quedaba «técnicamente en el limbo». El ministro responsable para la gestión de los Comunes, Jacob Rees-Mogg, católico, puntualizó que el papa Benedicto XVI abolió el limbo y sugirió que el proyecto de ley «no está en el cielo de su aprobación ni en el infierno de su fracaso; está sufriendo más bien las penas de quienes se encuentran en el purgatorio». La incursión en la teología aterrizó bruscamente en la realidad material de un Gobierno sin mayoría, que espera dividido la decisión de la UE sobre la extensión que Boris Johnson se vio obligado a solicitar en la noche del sábado, en virtud de la ley promovida por la oposición para evitar una marcha abrupta el 31 de octubre. El ministro para Irlanda del Norte, Julian Smith, que calificó como «muy mala» para la región una marcha sin acuerdo, en una reunión del comité parlamentario que supervisa la política sobre la provincia, ha aconsejado al primer ministro que presente de nuevo al Parlamento el proyecto de ley. Correía el peligro de ser enmendado de tal modo que sea inaceptable para Johnson. Otros asesores quieren provocar unas elecciones. Johnson y el líder laborista, Jeremy Corbyn, se reunieron durante una hora pero no planean un nuevo encuentro. El conservador habría tanteado la disposición de su rival a apoyarle para convocar unas elecciones. Los laboristas condicionaban ese apoyo en la noche del martes a que la UE confirmase la extensión del Brexit hasta el 31 de enero. Pero han cambiado su posición, afirmando ahora que solo sumarán sus escaños a los dos tercios necesarios para la convocatoria de elecciones a que quede descartada la marcha abrupta. Significa que podrían retrasar su apoyo al fin del periodo de transición. Según el Acuerdo, Reino Unido y la UE decidirán en junio de 2020 si hay suficiente avance en la negociación de la futura relación como para cerrarla al final de ese año o la extienden dos años más.
22-10-2019 | Fuente: abc.es
Boris Johnson amenaza con convocar elecciones si el Parlamento rechaza su plan del Brexit
El Reino Unido puede empezar a curar sus heridas y unirse si los diputados aprueban la legislación para ratificar el acuerdo del Brexit al que llegó el Gobierno con la Unión Europea, ha dicho el primer ministro británico, Boris Johnson al comienzo de una nueva sesión en la Cámara de los Comunes en la que tratará de poner en marcha el trámite para sacar adelante su pacto con Bruselas. Johnson ha advertido de que, si el Parlamento rechaza su propuesta para acelerar el proceso de votaciones sobre el Brexit y la UE autoriza una nueva prórroga, pedirá la convocatoria de unas elecciones anticipadas antes de Navidad. El Parlamento prevé votar por primera vez el acuerdo del Brexi este martes, a partir de las 20.00 (hora peninsular española), y el Gobierno confía en que la legislación pueda pasar el jueves de la Cámara de los Comunes a la de los Lores. Este debate se produce al día siguiente de que el presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, impidiera a Johnson someter a votación el Acuerdo de Salida, al entender que la moción que la proponía tenía la misma sustancia que la que presentó el pasado sábado y que renunció a someter a votación ese día después que una mayoría de los Comunes la enmendase. «Si aprobamos el acuerdo y la legislación que lo activa podemos pasar la página y permitir que este Parlamento y este país empiecen a curar sus heridas y unirse», ha señalado Johnson al abrir el debate, recoge Reuters. El «premier» también ha señalado que si el acuerdo se aprueba, el Gobierno rebajaría los preparativos de un no acuerdo antes de la salida de la UE prevista para la próxima semana. Un trámite de urgencia de tres días Según reveló una fuente gubernamental a la cadena BBC, el Ejecutivo británico retirará el proyecto de ley del Brexit si los diputados votan hoy martes en contra del calendario fijado para su tramitación y la Unión Europea confirma la prórroga. El llamado WAB -Proyecto de la Unión Europea (Acuerdo de retirada)- es un documento de 110 folios presentado anoche y los diputados deberán votar este martes si están a favor o en contra del ajustado calendario -de tres días- establecido para tramitar de urgencia esa legislación, recoge Efe. Si la UE ofreciera un aplazamiento del Brexit más allá del 31 de octubre, como se espera, el Gobierno del primer ministro, Boris Johnson, intentará convocar elecciones generales y no tratará de aprobar más legislación sobre la salida del país de la Unión Europea, según pudo saber la BBC. «No vamos a malgastar más meses con este Parlamento», dijo la misma fuente al citado canal público.
22-10-2019 | Fuente: abc.es
Johnson confía en someter a voto el Brexit esta semana pese al nuevo varapalo en los Comunes
El presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, impidió ayer a Boris Johnson provocar una nueva votación sobre el Acuerdo de Salida de la Unión Europea(UE), porque la moción que la proponía tiene la misma sustancia que la que presentó el sábado y que renunció a someter a votación después de que una mayoría de los Comunes la enmendase. Bercow también consideró que no habían cambiado desde el sábado las circunstancias que llevaron a la mayoría a decidir que para que el acuerdo se dé por aprobado debe completarse la ratificación del proyecto de ley que lo traduce. La negativa del presidente se basa en que las reglas del Parlamento dicen que no se puede someter a voto la misma moción o enmienda en una misma sesión. El Gobierno publicó el proyecto de ley el sábado, lo presentó ayer en los Comunes y someterá hoy a votación el calendario para su tramitación, que ha de terminar el jueves. Para que se cumpla ese plan el Gobierno necesita una mayoría que probablemente tiene para aprobar el calendario y rechazar las enmiendas. El proyecto de ley pasaría a los lores y recibiría el sello real antes del 31 de octubre. Johnson quiere abandonar la UE ese día -como una cuestión de vida o muerte, según sus palabras- para poner fin a las divisiones en el país y en el Parlamento que ha fomentado la negociación de esta fase del Brexit. Necesita también consumar la marcha de la UE para agrupar votos en una campaña electoral, marginando al Partido del Brexit de Nigel Farage a la posición de prometer una marcha de la UE más limpia. Los partidos de la oposición quieren enmendar la ley, pero no están unidos para derribar a este Gobierno minoritario, que sería la manera más eficaz de acabar con su proyecto. Los laboristas quieren cambiar el Brexit de Johnson por un Brexit más parecido al de Theresa May, que contemplaba una relación más estrecha con la UE para todo Reino Unido, basada en unión aduanera y alineamiento dinámico de normas comunitarias y reglas de competencia al menos temporalmente. Los diez diputados del Partido Democrático Unionista(DUP) podrían ser tentados a votar por ese tipo de Brexit, que rechazaron tres veces al igual que los laboristas. Ayer tuvieron otra prueba de la ligereza del Gobierno sobre sus asuntos. El ministro de la marcha de la UE, Stephen Barclay, afirmó a un comité de lores que los bienes desde Irlanda del Norte a resto de Reino Unido no tendrán que ir acompañados de una declaración de salida, y más tarde reconoció que sí. El ministro de Hacienda, Sajid Javid, explicó por carta oficial a la presidenta del Comité parlamentario que supervisa la gestión del Tesoro, Catherine McKinnell, que no va a publicar ningún análisis del impacto del Brexit pactado por el Gobierno, ?porque es evidente que favorece nuestros intereses económicos?. El alto funcionariado británico ha pasado meses perfeccionando un modelo de evaluación de los impactos de diferentes modalidades de la marcha de la UE.
22-10-2019 | Fuente: abc.es
De la farsa a la ópera bufa
Cada vez resulta más evidente que el objetivo de los contrarios al acuerdo del Gobierno británico con la Comisión Europea no es ni supervisar su cumplimiento, como dicen unos, ni impedir su descarrilamiento, como aseguran otros. De lo que se trata aquí es de impedir el acuerdo para ver si así el Reino Unido se queda en la Unión Europea. Porque hemos llegado a un punto en que el que cumple los pactos con la Unión Europea es Boris Johnson y quien los incumple son los que llamaban remainers, los supuestamente partidarios de Europa. El Gobierno quiso que ayer se debatiese el acuerdo firmado la pasada semana. El sábado se empezó a debatir sobre él al hilo de la enmienda Letwin, pero la aprobación de ésta interrumpió el debate. El Gobierno pretendía que eso se terminase ayer. Pero el speaker John Bercow no permitió que se hiciese invocando una antigua norma del Parlamento que impide que se debata dos veces la misma moción en una sesión. Lo que retrasa una vez más la aprobación. Bercow se puso tan estupendo que afirmó que, según el reglamento, el Gobierno podría volver a presentar la misma moción si las circunstancias fueran diferentes. Y el Gobierno argumenta que lo son porque Johnson ha pedido una prórroga. Pero para él eso no es una circunstancia diferente, sino un simple desarrollo del proceso, mientras que las circunstancias son las mismas. Así que otro día perdido sin avanzar en el proceso de salida. Lo sucedido ayer en el Parlamento es una prueba más de la crisis constitucional del Reino Unido. Éste es un país en el que el Gabinete gobierna con el Parlamento. No es el Parlamento el que gobierna. El speaker de la Cámara, John Bercow, ha subvertido esa parte de la Constitución y hasta ahora le ha salido bastante bien. Ayer estuvo largo tiempo negando la palabra al líder de la Cámara, Jacob Rees-Mogg, que es quien en verdad debe decidir el orden del día y Bercow ejecutarlo. Y en un gesto que demostró un partidismo nunca antes visto en una persona en su cargo, desveló una carta privada que le había enviado Rees-Mogg cuando era diputado raso felicitándole por haber hecho algo similar a lo que hizo ayer negando al Gobierno el debate de su ley. Esto ya no es una farsa de Shakespeare. Es una opereta bufa. Como las italianas que tanto desprecian los británicos estirados.
21-10-2019 | Fuente: abc.es
El presidente de la Cámara británica rechaza votar hoy el acuerdo del Brexit de Boris Johnson
El presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, ha rechazado este lunes votar hoy el acuerdo para el Brexit al que llegó el primer ministro, Boris Johnson, con Bruselas. Bercow ha asegurado que las mociones presentada por el Gobierno hoy ante el Parlamento y la que se debatió el pasado sábado (aunque no se llegó a votar) son «en sustancia las mismas» y el asunto ha sido decidido hace 48 horas, en referencia a la llamada enmienda Letwin que obligaba al primer ministro a pedir una nueva prórroga. Según el «speaker» de la Cámara, sería «repetitivo» y «desordenado» votar hoy la moción del acuerdo. En consecuencia, y esgrimiendo una convención parlamentaria de 1604, Bercow impidió que se sometiera a votación. El Gobierno británico confirmó horas antes que presentaría este lunes ante la Cámara de los Comunes la ley para regular la salida de la Unión Europea, requisito imprescindible para que los diputados den el visto bueno al plan negociado la semana pasada por el «premier» Boris Johnson. El primer ministro se encuentra decepcionado por la negativa del Parlamento a permitir que se vote su acuerdo, según un portavoz, que considera que la decisión del presidente de la Cámara priva al pueblo británico de la oportunidad de cumplir su voluntad. La enmienda Letwin La enmienda Letwin aprobada el sábado en la Cámara Baja del Parlamento británico condiciona cualquier aprobación de dicho plan a la tramitación de la Ley del Acuerdo de Retirada, lo que obligó a Johnson a solicitar a regañadientes una prórroga del divorcio -sería ya la tercera- a la Unión Europea. El ministerio responsable del Brexit ha confirmado que este mismo lunes intentaría que la Cámara de los Comunes se pronuncie sobre la ley, a la espera de ver si el presidente del órgano legislativo, John Bercow, autorizaba o no dicha votación. Bercow ya tumbó en su día una iniciativa del Gobierno de Theresa May por entender que no se podía someter a votación el mismo contenido varias veces. «Los diputados tendrán hoy ante ellos una ley que permitirá que el Brexit sea una realidad el 31 de octubre, que protege el empleo y la integridad de Reino Unido y nos permite avanzar en las prioridades de la ciudadanía como sanidad, educación y delincuencia», ha destacado en la nota el ministro para la salida de la UE, Steve Barclay, según informa «The Guardian». El Ejecutivo, que no tiene aún una mayoría clara en el Parlamento para sacar adelante el texto, tiene como principal argumento que el nuevo acuerdo «elimina el "backstop"», el plan de emergencia planteado en un principio para evitar una «frontera dura» en la isla de Irlanda. El Ministerio de Barclay ha abogado por «respetar los resultados del referéndum» de junio de 2016 y zanjar de una vez por todas los trámites parlamentarios, de tal forma que Reino Unido pueda abandonar el bloque comunitario a finales de mes de forma «ordenada y amistosa», informa Ep.
21-10-2019 | Fuente: abc.es
El «speaker» de la Cámara rechaza votar hoy el acuerdo del Brexit y el Gobierno prevé que sea el jueves
El presidente de la Cámara de los Comunes, John Bercow, ha impedido a Boris Johnson provocar una nueva votación sobre el Acuerdo de Salida de la Unión Europea (UE), porque la moción que la proponía tiene la misma sustancia que la que presentó el sábado y que renunció a someter a votación después que una mayoría de los Comunes la enmendase. Bercow también consideró que no han cambiado desde el sábado las circunstancias que llevaron a la mayoría a decidir que debe completarse la ratificación del proyecto de ley que convierte el Acuerdo en legislación para que se considere aprobado. La negativa del presidente se basa en la norma del Parlamento que dicta que no se pueden someter las mismas mociones o enmiendas en las misma sesión. Tras la negativa de Bercow, el Gobierno de Johnson anunció que planea que el Parlamento debata y vote el Acuerdo de Retirada esta misma semana. Según el líder de la Cámara, Jacob Rees-Mogg, el voto final se produciría este jueves, el último paso antes de que la propuesta de ley sea enviada a la Cámara de los Lores. Previamente, este martes, se produciría una segunda lectura de la propuesta para dar tiempo a los diputados a proponer cambios en la legislación, explicó Rees-Mogg. El primer ministro se encuentra decepcionado por la negativa del Parlamento a permitir que se vote su acuerdo, según un portavoz, que considera que la decisión del presidente de la Cámara priva al pueblo británico de la oportunidad de cumplir su voluntad. La enmienda Letwin La enmienda Letwin aprobada el sábado en la Cámara Baja del Parlamento británico condiciona cualquier aprobación de dicho plan a la tramitación de la Ley del Acuerdo de Retirada, lo que obligó a Johnson a solicitar a regañadientes una prórroga del divorcio -sería ya la tercera- a la Unión Europea. El ministerio responsable del Brexit ha confirmado que este mismo lunes intentaría que la Cámara de los Comunes se pronuncie sobre la ley, a la espera de ver si el presidente del órgano legislativo, John Bercow, autorizaba o no dicha votación. Bercow ya tumbó en su día una iniciativa del Gobierno de Theresa May por entender que no se podía someter a votación el mismo contenido varias veces. «Los diputados tendrán hoy ante ellos una ley que permitirá que el Brexit sea una realidad el 31 de octubre, que protege el empleo y la integridad de Reino Unido y nos permite avanzar en las prioridades de la ciudadanía como sanidad, educación y delincuencia», ha destacado en la nota el ministro para la salida de la UE, Steve Barclay, según informa «The Guardian». El Ejecutivo, que no tiene aún una mayoría clara en el Parlamento para sacar adelante el texto, tiene como principal argumento que el nuevo acuerdo «elimina el "backstop"», el plan de emergencia planteado en un principio para evitar una «frontera dura» en la isla de Irlanda. El Ministerio de Barclay ha abogado por «respetar los resultados del referéndum» de junio de 2016 y zanjar de una vez por todas los trámites parlamentarios, de tal forma que Reino Unido pueda abandonar el bloque comunitario a finales de mes de forma «ordenada y amistosa», informa Ep. El tribunal escocés aplaza su decisión Entre tanto, un tribunal de Edimburgo ha decidido aplazar su decisión sobre el posible incumplimiento estricto por Johnson de la ley que le obligó a enviar el sábado a Donald Tusk una carta solicitando al Consejo Europeo una extensión del Brexit. El primer ministro la acompañó de otra, personal, en el que sugería que el Consejo no se apresure. Y habló telefónicamente con líderes europeos. El juez quiere observar el efecto de la carta antes de tomar una decisión.
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