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Noticias de jair bolsonaro

21-10-2018 | Fuente: abc.es
Fernando Cutz: «Trump está dispuesto a una intervención multilateral en Venezuela»
Cualquier posibilidad de intervención militar de EE.UU. en Venezuela debe discutirse previamente en el Consejo de Seguridad Nacional, que asesora al presidente en materia de política exterior y seguridad. Fernando Cutz prestó servicio en ese organismo tanto con Barack Obama como con Donald Trump, bajo quien hasta abril fue director para Sudamérica. Revela ahora que, ante la gravedad de la crisis humanitaria en Venezuela, la Casa Blanca comenzó a trabajar en una serie de planes de transición nacional. ¿Está EE.UU. preparado para un cambio de régimen en Venezuela? Depende de qué tipo de cambio se produzca. Si es un golpe de Estado no creo que se diera un apoyo decisivo. Creo que lo importante es estar preparados para acabar favoreciendo la transición a la democracia. ¿Basta con las leyes propuestas en el Senado o con sanciones? Desgraciadamente creo que el tiempo para ese tipo de iniciativas ha pasado. Y no lo digo con ligereza. Pero la situación no es la misma que hace dos años. Las cosas han empeorado mucho. Ya hay más de dos millones de refugiados. Esa cifra se puede duplicar o triplicar en un año. ¿Qué otras medidas se pueden tomar? O bien los países vecinos de Venezuela erigen un muro para que los venezolanos sigan muriendo en las calles de Caracas o bien se da el paso para derrocar a Maduro. Y esto último puede hacerse de tres modos: un golpe, una revolución o una intervención militar. Desde luego, lo menos sangriento sería una intervención militar, a nivel internacional, con cooperación de varios países de la zona. ¿Está el presidente Trump dispuesto a una intervención multilateral de ese tipo? Si otros países de la zona lo consideran necesario, creo que sí, Trump está dispuesto a ese tipo de misión. Pero no creo que estemos en ese punto todavía. ¿Qué debería suceder para que EE.UU. considere que Venezuela es un problema propio? El problema será bilateral si el régimen ataca nuestra embajada o si agrede a ciudadanos norteamericanos. Pero de todos modos no hay que olvidar que a fecha de hoy en Venezuela hay una tragedia humanitaria de enormes dimensiones, y eso a EE.UU. le importa. El presidente ha dicho que la opción militar está sobre la mesa. Es que lo está. Es una opción. No quiere decir que sea un plan seguro, pero existe. Y puede que ahora se den las condiciones para llevarlo adelante. Por ejemplo, si Jair Bolsonaro gana las elecciones en Brasil, eso puede cambiar la dinámica en la zona. ¿Cuál es la alternativa? ¿No hacer nada? No hacer nada es también una opción, con consecuencias que ya se han visto en Ruanda y Siria. En la Asamblea General de la ONU Trump y Maduro dijeron que podrían verse. ¿Habrá un encuentro? Si el régimen tomara medidas para ello, tal vez. El presidente se ha reunido incluso con Kim Jong-un. Ha habido avances. Pero si se escucha al presidente Maduro me temo que ese encuentro no se va a producir en un futurocercano.
20-10-2018 | Fuente: elpais.com
El Brasil que da la espalda al duelo más polarizado
Incluso en una campaña como la que enfrenta a Jair Bolsonaro y Fernando Haddad, una parte del electorado insiste en abstenerse o votar nulo
20-10-2018 | Fuente: abc.es
Los seguidores de Bolsonaro acosan a una periodista por denunciar corrupción en su campaña
La periodista brasileña Patrícia Campos Mello, ganadora del Premio Rey de España, está siendo víctima de una persecución digital de militantes del candidato ultraderechista, Jair Bolsonaro, tras desvelar una trama de malversación de fondos de campaña para propagar noticias falsas contra el opositor Partido de los Trabajadores (PT) a través de la red WhatsApp. Según el reportaje, publicado en el diario «Folha de São Paulo», empresarios vinculados a Bolsonaro, favorito en las encuestas, pagaban unos 3 millones de euros, por empresa, para lanzar mensajes en masa contra el PT y su candidato, Fernando Haddad, que no despega en las encuestas. El artículo, que ha tenido fuerte repercusión en la recta final de la elección, los pagos serían reforzados la próxima semana, cuando debe terminar la campaña. «Cientos de usuarios hacen comentarios despectivos y ofensivos, además de amenazas en las redes de la periodista», denunció la Asociación Brasileña de Periodistas Investigativos (Abraji), que condenó la persecución a Campos Mello como un daño a la sociedad, con el hashtag #marqueteirosdebolsonaro (publicistas de Bolsonaro). En febrero, Campos Mello ganó por unanimidad el Premio de Periodismo Digital Rey de España por el reportaje «Un mundo sin muros», en el que denuncia el aumento de las barreras físicas que separan sociedades en diferentes lugares del mundo y sus consecuencias, especialmente entre pobres, emigrantes y refugiados. Es una de las periodistas brasileñas más importantes de su generación, con reportajes en zonas de conflicto tanto en Oriente Medio como en Sierra Leona, donde cubrió la epidemia de ébola. Los desvíos de campaña El candidato del PT, Fernando Haddad acusó a Bolsonaro de «crear una organización criminal» para mentiras contra él en Whatsapp y llevó una denuncia ante el Tribunal Superior Electoral (TSE), para pedir la impugnación de su contrincante a diez días del pleito. Según la última encuesta, Bolsonaro y Haddad llegarán a las urnas el 28 de octubre, con un 59% y 41% de los votos, respectivamente. Haddad y su partido se aferran a esta noticia como una de las últimas posibilidades para remontar, pues la práctica denunciada, de donaciones no declaradas, es considerada ilegal. «El periódico comprueba que mi adversario creó una organización criminal de empresarios, que, mediante fondos en negro, están patrocinando mensajes por Whatsapp mentirosos», aseguró el exalcalde de São Paulo. El reportaje menciona la participación de varias empresas, entre ellas, la cadena de magazines Havan, cuyo dueño, Luciano Hang, apoya abiertamente a Bolsonaro. El empresario fue amonestado recientemente por el tribunal electoral, por obligar a sus empleados a votar en su candidato, bajo la amenaza de despedirlos. En un vídeo contra «Folha de São Paulo», el empresario usó las páginas del diario, uno de los más respetados de Brasil, para envolver pescado y dijo que servía también para limpiar excrementos de perro. Ataques a la prensa La prensa ha sido, en general, uno de los principales blancos de Bolsonaro y sus militantes, que han desatado una campaña incontrolable en redes sociales, como Twitter, facebook y especialmente WhatsApp, donde se propalan con más fuerza las Fake News. La Abraji ha denunciado un aumento de los números de acoso y agresiones contra periodistas, como fruto de las elecciones más tensas y polarizadas que vive Brasil. Por lo menos 140 periodistas han sido atacados en lo que va del año, inclusive por figuras públicas vinculadas a Bolsonaro, como su hijo Eduardo, que acaba de elegirse al Congreso. La periodista Joice Hasselman, también cercana a Bolsonaro y también electa al parlamento, es otra de las citadas por Abraji, por perseguir y censurar colegas. El Movimiento Brasil Libre (MBL), grupo conservador nacido en las protestas de 2014 contra el PT, emitió un expediente con una lista de periodistas que considera de «izquierda» o de «extrema izquierda», informa la dirección de Abraji en un documento. «El caso más reciente es el de una periodista pernambucana, agredida y amenazada de violación por parte de partidarios del candidato a la presidencia Jair Bolsonaro», dice la nota sobre uno de los ataques físicos a periodistas el mismo día de la elección. Sobre los casos de violencia y la compra de mensajes en WhatsApp, el candidato Bolsonaro se ha limitado a comentar que no tiene cómo controlar a su militancia.
19-10-2018 | Fuente: elpais.com
Brasil: ¿contagio filipino?
No es arbitrario trazar paralelos entre el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, y Jair Bolsonaro
16-10-2018 | Fuente: elpais.com
A doce días del poder
El ascenso de Jair Bolsonaro no se explica sin el impresionante fracaso del sistema que rigió a Brasil desde su redemocratización
13-10-2018 | Fuente: abc.es
El fruto de Lula da Silva
Tenemos reiteradamente sostenido en estas páginas que los resultados electorales son las más de las veces consecuencia de la gestión de los políticos salientes que han marcado la vida de un país a lo largo de años. Donald Trump ganó la Presidencia de los Estados Unidos contra las políticas de Barack Obama. Iván Duque ganó la Presidencia de Colombia contra las políticas de Juan Manuel Santos. Emmanuel Macron ganó la Presidencia de Francia contra las políticas de François Hollande. El doctor Sánchez simplemente no ganó nunca unas elecciones, dicho sea de paso. Lo que vimos el pasado domingo en Brasil fue la victoria arrolladora de un político indeseable que ha sido aupado al poder -porque nadie puede dudar de que el 28 de octubre será elegido presidente por amplia mayoría- por los infinitos casos de corrupción que acumuló el Partido de los Trabajadores (PT) de Luiz Inácio «Lula» da Silva en dos mandatos en el poder. El daño que ha hecho Lula a la democracia brasileña ha sido inmenso. Estaba condenado en dos instancias por un caso de corrupción y aún así se empeñó en ser el candidato de su partido a la Presidencia, saltándose una ley que hacía inviable su candidatura y que ¡él mismo había promulgado! Ha quedado claro para todos que Lula hacía las leyes para que las cumplieran otros porque él se creía por encima de la Ley. Y al creerse inmune a toda legislación, él mismo estaba engordando la candidatura de Bolsonaro al que se las ponían como a Fernando VII. La mejor prueba del desprestigio acumulado por el PT la dio el pasado domingo la expresidenta Dilma Rousseff, destituida el 31 de agosto de 2016 por corrupta. Ella intentó un regreso político al estilo del expresidente Fernando Collor de Mello, elegido en 1990 y destituido también por corrupción menos de tres años después. Pero Collor tuvo una pequeña reivindicación al ser elegido senador en 2006. Rousseff creía que podría hacer lo mismo y se presentó el domingo al Senado por el Estado de Minas Gerais, el segundo en población del Brasil tras Sao Paulo. Allí se elegían dos senadores. Ella quedó en cuarta posición con el 15,35 por ciento de los votos. La corrupción de Lula, Rousseff y el PT tuvo su momento de mayor exposición cuando el 16 de marzo de 2016 nombró a Lula jefe de la Casa Civil de la Presidencia (jefe de Gabinete) para intentar otorgarle una última inmunidad. Todo fue inútil: el nombramiento duró unas horas, Lula acabó en la cárcel y Dilma en su casa civil -sin mayúsculas. Las manifestaciones homófobas, de exaltación de la violencia y de la dictadura militar brasileña no dejan lugar a duda. ¿Quiere eso decir que el 46 por ciento de los brasileños las comparten? Yo estoy seguro de que no. Pero también creo que el rechazo a la tan jaleada en Occidente figura de Lula y su movimiento político ha hecho a muchos votantes acudir a lo que tenían, ideológicamente más cerca. Porque como ya se demostró en Francia con el auge del Frente Nacional a costa del Partido Comunista Francés, lo que más cerca está de la ultraizquierda de la que venía Lula es la llamada ultraderecha en la que está Jair Bolsonaro. Hay responsabilidades de las que es imposible escabullirse.
13-10-2018 | Fuente: elpais.com
Los atletas brasileños se suman a la ola ultra de Jair Bolsonaro
Ronaldinho, Cafú, Rivaldo, Fittipaldi y otros deportistas se declaran a favor del candidato favorito a presidir el país
13-10-2018 | Fuente: elpais.com
Los deportistas brasileños se suman a la ola ultra de Jair Bolsonaro
Ronaldinho, Cafú, Rivaldo y Fittipaldi, entre otros, se declaran a favor del candidato favorito a presidir el país
12-10-2018 | Fuente: abc.es
Bolsonaro aventaja en 16 puntos al candidato de Lula
El primer sondeo tras la primera vuelta electoral muestra una fuerte ventaja para el ultraderechista Jair Bolsonaro de cara a la segunda vuelta. Según la encuesta de Datafolha, el excapitán parte en la disputa con un 58% de las intenciones de voto, 16 puntos al frente del filósofo, heredero de Luiz Inácio Lula da Silva, que inicia su campaña con el 42%. Para el director de Datafolha, Mauro Paulino, es muy difícil que el petista Fernando Haddad consiga remontar tanta ventaja en las tres semanas que tiene hasta el 28 de octubre, fecha de la segunda vuelta. «Una ventaja tan grande nunca fue revertida a favor del segundo lugar en una segunda vuelta», explica el especialista en sondeos. Haddad tiene dos importantes desafíos por delante. El primero, librarse de la imagen de corrupción de su partido y de Lula, responsable por transferirle los votos en primera ronda, pero que ahora se ha vuelto un peso, preso desde abril en una celda. La «furia bolsonarista» El otro reto es enfrentarse a un candidato convaleciente que se recupera de una puñalada que casi le quitó la vida el pasado 6 de septiembre. El último informe médico prohíbe a Bolsonaro presentarse a los dos primeros debates, dejando la primera confrontación para el 18 de octubre, diez días antes de la votación. Mientras tanto, el favorito a sentarse en la silla presidencial, famoso por frases intolerantes y metidas de pata, sigue protegido por declaraciones escritas en redes sociales. En los últimos días, Bolsonaro ha pedido el fin de la violencia vía internet. Desde el domingo, cuando se confirmó su paso a la segunda vuelta, jóvenes bolsonaristas han iniciado una cacería contra opositores en redes sociales, y en las calles. «Prescindimos del voto y cualquier aproximación de quien practica violencia contra electores que no votan por mí, (?) que las autoridades tomen las debidas medidas», señaló Bolsonaro en un publicación colgada en su perfil de Facebook, corrigiendo su comentario anterior, donde lamentaba los sucesos y excusaba a su militancia. El mismo domingo de la elección, el famoso capoerista Romualdo Rosário da Costa, de 63 años, fue asesinado con doce puñaladas por defender a Haddad en un bar de Salvador, Bahía, al norte de Brasil. En Porto Alegre, en la otra punta del país, una joven no identificada fue atacada por un grupo por vestir una camiseta con la frase «Ele Não» (Él no), usada por opositores de Bolsonaro. Los hombres le dieron una paliza y le marcaron una esvástica en el torso con una navaja. Los periodistas también están siendo atacados. La prestigiosa periodista de economía del grupo Globo, Miriam Leitão, ha sufrido una campaña de acoso después de decir que el candidato construyó su trayectoria defendiendo la dictadura y la tortura.
09-10-2018 | Fuente: abc.es
Cuando Bolsonaro admiraba a Hugo Chávez: «Es la esperanza de América Latina»
Cuando percibió que su popularidad aumentaba y que tenía verdaderas posibilidades de volverse presidente, el ultraderechista Jair Bolsonaro dio un giro en sus pensamientos estatistas, nacionalistas e incluso chavistas, que formaron su trayectoria política. La memoria de internet ha traído a la luz pensamientos contradictorios del líder, que pese a ser un «outsider» para muchos, tiene un largo camino de casi tres décadas en la política nacional. «Es la esperanza para América Latina y me encantaría que esta filosofía llegase a Brasil», declaró Bolsonaro sobre nada más y nada menos que el entonces candidato a la presidencia, Hugo Chávez. En una entrevista al diario O Estado de São Paulo, en 1999, Bolsonaro comparó a Chávez al mariscal Humberto Castelo Branco, primer presidente de la dictadura militar (1964-85), régimen que aún defiende. «Creo que él (Chávez) hará lo que los militares hicieron en Brasil en 1964, con mucho más fuerza», resaltó, negando que fuese contra el comunismo. «Él no es anticomunista y yo tampoco. En verdad, no hay nada más cercano al comunismo que el medio militar», explicó el entonces diputado. Otro político venido a menos, muy admirado por Bolsonaro, es el peruano Alberto Fujimori, que cerró el congreso de su país con apoyo de las Fuerzas Armadas, en 1992, y acusado dentro y fuera del país por violaciones de derechos humanos. «Por su coraje, quiero alabar ahora al excelentísimo Sr. Presidente del Perú, Alberto Fujimori, que implantó en su país como forma de contener la explosión demográfica, la esterilización voluntaria», dijo en 1998. Fujimori, que fue presidente entre 1990 y 2000, fue denunciado por torturas, asesinatos y por esterilizar, sin consentimiento, a más de 300.000 mujeres. Aliado de Lula La prensa ha revivido los momentos en los que Bolsonaro fue hasta favorable a su actual enemigo, el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva. En 2003, cuando el gobierno Lula comenzaba, el actual candidato defendió el nombramiento de un ministro comunista al ministerio de Defensa. «Las cosas cambiaron. Hoy los comunistas beben whisky, viven bien y van a la piscina», dijo a Folha de São Paulo sobre el cargo concedido a Aldo Rebelo, presidente del Partido Comunista de Brasil. Otro tema que le asombra es que pese a valerse de la democracia, postulando a cargos desde 1990, Bolsonaro siempre fue explícito en decir que no cree en el sistema y que el único camino posible sería una guerra civil. «Solo cambiará, lamentablemente, cuando partamos a una guerra civil, y haciendo un trabajo que el régimen militar no hizo, matando unos 30 mil, comenzando por FHC (el entonces presidente Fernando Henrique Cardoso)», afirmó en una entrevista de 1999 que se ha vuelto viral en youtube. En esos tiempos, Bolsonaro fue aliado de Lula, a quien apoyó en tres candidaturas presidenciales, hasta 2002. «Quiero alabar la posición de Lula en la comisión de relaciones exteriores. Informaré a mis veinte mil militares, que tienen internet, la propuesta del presidenciable para que cada uno decida su voto», dijo en 2002, en apoyo a Lula. Con la rapidez de las redes y los efectos que eso puede tener en su campaña, Bolsonaro ha usado videos para desmentir sus simpatías contra la izquierda y el comunismo, diciendo que es normal que las personas cambien. Sobre sus propuestas nacionalistas y estatizantes, Bolsonaro dice que ahora es un liberal en la economía, conservador en las costumbres.