Infortelecom

Noticias de ivan duque

13-10-2018 | Fuente: abc.es
El fruto de Lula da Silva
Tenemos reiteradamente sostenido en estas páginas que los resultados electorales son las más de las veces consecuencia de la gestión de los políticos salientes que han marcado la vida de un país a lo largo de años. Donald Trump ganó la Presidencia de los Estados Unidos contra las políticas de Barack Obama. Iván Duque ganó la Presidencia de Colombia contra las políticas de Juan Manuel Santos. Emmanuel Macron ganó la Presidencia de Francia contra las políticas de François Hollande. El doctor Sánchez simplemente no ganó nunca unas elecciones, dicho sea de paso. Lo que vimos el pasado domingo en Brasil fue la victoria arrolladora de un político indeseable que ha sido aupado al poder -porque nadie puede dudar de que el 28 de octubre será elegido presidente por amplia mayoría- por los infinitos casos de corrupción que acumuló el Partido de los Trabajadores (PT) de Luiz Inácio «Lula» da Silva en dos mandatos en el poder. El daño que ha hecho Lula a la democracia brasileña ha sido inmenso. Estaba condenado en dos instancias por un caso de corrupción y aún así se empeñó en ser el candidato de su partido a la Presidencia, saltándose una ley que hacía inviable su candidatura y que ¡él mismo había promulgado! Ha quedado claro para todos que Lula hacía las leyes para que las cumplieran otros porque él se creía por encima de la Ley. Y al creerse inmune a toda legislación, él mismo estaba engordando la candidatura de Bolsonaro al que se las ponían como a Fernando VII. La mejor prueba del desprestigio acumulado por el PT la dio el pasado domingo la expresidenta Dilma Rousseff, destituida el 31 de agosto de 2016 por corrupta. Ella intentó un regreso político al estilo del expresidente Fernando Collor de Mello, elegido en 1990 y destituido también por corrupción menos de tres años después. Pero Collor tuvo una pequeña reivindicación al ser elegido senador en 2006. Rousseff creía que podría hacer lo mismo y se presentó el domingo al Senado por el Estado de Minas Gerais, el segundo en población del Brasil tras Sao Paulo. Allí se elegían dos senadores. Ella quedó en cuarta posición con el 15,35 por ciento de los votos. La corrupción de Lula, Rousseff y el PT tuvo su momento de mayor exposición cuando el 16 de marzo de 2016 nombró a Lula jefe de la Casa Civil de la Presidencia (jefe de Gabinete) para intentar otorgarle una última inmunidad. Todo fue inútil: el nombramiento duró unas horas, Lula acabó en la cárcel y Dilma en su casa civil -sin mayúsculas. Las manifestaciones homófobas, de exaltación de la violencia y de la dictadura militar brasileña no dejan lugar a duda. ¿Quiere eso decir que el 46 por ciento de los brasileños las comparten? Yo estoy seguro de que no. Pero también creo que el rechazo a la tan jaleada en Occidente figura de Lula y su movimiento político ha hecho a muchos votantes acudir a lo que tenían, ideológicamente más cerca. Porque como ya se demostró en Francia con el auge del Frente Nacional a costa del Partido Comunista Francés, lo que más cerca está de la ultraizquierda de la que venía Lula es la llamada ultraderecha en la que está Jair Bolsonaro. Hay responsabilidades de las que es imposible escabullirse.
12-10-2018 | Fuente: abc.es
Maduro dice que la Casa Blanca «ordenó» al Gobierno de Colombia asesinarlo
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ha asegurado este viernes qu e «desde la Casa Blanca» se «ordenó» al Gobierno del mandatario colombiano, Iván Duque, asesinarlo, al mismo tiempo ha pedido a los trabajadores de su país «sacar sus garras» si llegara a sufrir algún ataque. «Han dado la orden desde la Casa Blanca de matar a Maduro (..), y le han dado la tarea a la oligarquía bogotana, al gobierno de Bogotá le han dado la tarea de matar a Maduro, lo denuncio mundialmente», ha dicho el presidente venezolano durante un acto con simpatizantes transmitido en la cadena obligatoria de radio y televisión. «Ni un pelo me van a tocar porque a mí me protegen Dios y el pueblo de Venezuela», ha añadido sin mostrar pruebas de su denuncia. Atentado fallido Maduro escapó ileso a principios de agosto a un atentado con explosivos mientras presidía un acto con militares en el centro de Caracas, por el que acusó entonces a la oposición, a la oligarquía bogotana y de su país así como al expresidente colombiano, Juan Manuel Santos. En septiembre mantuvo en duda hasta último momento su participación en el debate anual de la Asamblea General de la ONU porque, dijo, estaba «en la mira» de asesinos, aunque finalmente viajó a Nueva York. Desde 2013 Maduro ha alertado acerca de una veintena de planes para matarlo que, generalmente, incluyen la participación de dirigentes de Estados Unidos, Colombia y la oposición venezolana. «Política de subsidio» Este viernes, pese a su denuncia contra Duque, Maduro ha invitado a su homólogo a conversar sobre una «política de subsidio» de gasolina a la población colombiana de la extensa frontera que comparten ambos países, y por donde el Gobierno venezolano ha señalado se fugan en contrabando millones de litros de combustible cada año. «Yo le he propuesto al Gobierno de Colombia, al gobierno actual, que nombre un delegado, un representante para hablar sobre estos temas en función de una política de subsidio (de gasolina). Estoy listo», ha dicho, y ha agregado que está «esperando la respuesta» a esta petición.
08-10-2018 | Fuente: abc.es
La lucha contra la corrupción y la defensa de la seguridad, las grandes bazas de Bolsonaro
Brasil enfila el camino de la derecha a imagen y semejanza de su vecino de América del Norte. Los parecidos entre Jair Bolsonaro (63) y Donald Trump (72) no son pocos. En lo negativo coinciden en su racismo, desprecio a las mujeres y comentarios homófobos. En lo positivo, ambos hombres, abanderados del ordeno y mando, conquistaron a buena parte de su electorado con mensajes implacables de lucha contra la corrupción, defensa de la seguridad y promesas de un futuro mejor para la economía de Brasil y de sus ciudadanos. El excapitán Bolsonaro, entusiasta, al menos de boquilla, de la dictadura brasileña, está a un paso (unos cuatro puntos) de convertirse en presidente del país que podría formar, por sí mismo, un continente. Las elecciones, como los partidos de fútbol, hay que jugarlas pero resulta muy difícil imaginar un escenario, dentro de tres semanas, con Fernando Haddad victorioso y Bolsonaro hundido. El escrutinio final de la primera vuelta arrojó un saldo de 46 por ciento de los votos para el primero y de poco más del 29 por ciento para el elegido de Luiz Inacio Lula Da Silva. El balotaje del 28 de octubre parece que apuntaría a confirmar la debacle del Partido de los Trabajadores (PT). La caída del movimiento que logró mantenerse en el poder, cerca de quince años consecutivos, fue tan dura que hasta se cobró la cabeza de la expresidenta Dilma Rousseff, incapaz de lograr un escaño de senadora en Minas Gerais, su territorio. La monumental corrupción destapada con el escándalo Lava Jato, el deficit económico y el récord de asesinatos en el 2017 (más de 64.000) sumado a la sombra de Lula y su estrategia de manotazos de ahogado desde prisión, no ayudaron a levantar en las urnas a un hombre tratado, por lo suyos, primero como un pelele y al final, a la desesperada, como su último recurso. El atentado contra Bolsonaro, como era previsible, logró el efecto contrario al propuesto. Su imagen se disparó y los sondeos, una vez más, no lograron registrar hasta donde llegaría la nueva estrella de la política brasileña. Evo Morales, imprudente histórico a la hora de opinar en las elecciones de los países que tiene más cerca (de los otros también), supo en esta ocasión guardar la ropa y manifestarse con una diplomacia sin precedente. Anticipó para la segunda vuelta, «la victoria del pueblo brasileño» y omitió pronunciar una palabra en contra de Haddad. El presidente de Bolivia sabe que corren nuevos vientos y con Bolsonaro en Brasil las cosas serán ?si las urnas no lo remedian- muy distintas de cómo fueron con Hugo Chávez y Nicolás Maduro en Venezuela, Lula y Dilma Rousseff en Brasil, Michel Bachelet en Chile, Rafael Correa en Ecuador y el matrimonio Kirchner en Argentina, sin olvidar a José «Pepe» Mujica en el pequeño y armonioso Uruguay. Todos ellos formaron un equipo dispuesto a cerrar los ojos o hacerse los distraídos ante los abusos de unos y otros, fueran estos en Caracas, Buenos Aires, Quito o Brasilia. La nueva Sudamérica tiene ya otros protagonistas de la historia. La Argentina de Mauricio Macri, la Colombia de Iván Duque, el Chile de Sebastián Piñera, el Paraguay de Mario Abdo o el Ecuador de Lenin Moreno y el Uruguay de Tabaré Vázquez, están lejos de ese modo de entender la democracia que tanto daño hizo a buena parte del continente. Aunque sus parecidos con Jair Bolsonaro no sean los de Trump, su llegada al Palacio de Planalto, en el fondo, no sería tan mala noticia.
04-10-2018 | Fuente: elpais.com
Rivera retoma su agenda exterior para reforzar su perfil presidenciable
El líder de Ciudadanos viaja a Colombia, donde se reunirá con el presidente Iván Duque y participará en un foro junto a Felipe González
02-10-2018 | Fuente: abc.es
Momento crítico ante el riesgo de una vuelta atrás de parte de las FARC
El proceso de paz colombiano se encuentra en su momento más crítico. Con nueve dirigentes de la antigua guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ocultados, en paradero desconocido, entre ellos Iván Márquez, portavoz del nuevo partido creado, el riesgo de que el grupo terrorista se reconstituya ?en una versión más reducida, pero igualmente destructora de la paz? está intranquilizando a la sociedad colombiana. -Por un lado, ha pasado suficiente tiempo desde la firma de los Acuerdos de Paz, que entraron en vigor en diciembre de 2016, como para poder constatar que la integración de los excombatientes está siendo más problemática de lo previsto. Por lentitud del Gobierno en implementar sus promesas, pero también por el rotundo fracaso electoral de quienes ahora se han convertido en irrelevantes políticamente. -Por otro, no han pasado tantos meses como para que muchos guerrilleros que dejaron las armas hayan roto mentalmente con su anterior modo de vida, por lo que ante esas dificultades pueden decidir echarse de nuevo al monte. Disidencia De hecho, el reenganche de excombatientes ha ido en aumento. Las últimos cifras del Gobierno hablan de 1.100 disidentes, algunos de los cuales no llegaron a dejar las armas y otros han vuelto a ellas (la entrega de armamento no fue completa, por más que oficialmente quiso darse por tal). La Fundación Ideas para la Paz eleva ligeramente la cifra a entre 1.200 y 1.400. Otras estimaciones incluso doblan esa cuantía, al considerar la captación de nuevos reclutas y tener en cuenta las fusiones que se están dando entre unidades de la vieja guerrilla y otros grupos de crimen organizado. Al perder el nombre de las FARC, esos grupos ya no cuentan con una bandera política a modo de justificación y se dedican abiertamente a los negocios ilícitos que ya venía realizando la guerrilla marxista (sobre todo narcotráfico, pero también minería ilegal y contrabando). Si Iván Márquez y algunos de los otros dirigentes «ausentes» (como el Paisa, Edison Romaña, el Loco Iván, Zarco Aldinéver, Enrique Marulanda y Fabián Ramírez) volvieran a las armas, otorgarían de nuevo un propósito político a parte de esa actividad criminal. Las nuevas FARC no recuperarían la fuerza que tuvieron, pero podrían mantener cierto poder de fuego, como las otras dos guerrillas no desarticuladas que siguen operando en territorio colombiano, el ELN y el EPL. De todos modos, los resultados de las elecciones presidenciales de este año han demostrado la nula aceptación ciudadana de los postulados políticos de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común (nuevo significado de las mismas siglas) y de sus candidatos, que es lo peor que le puede pasar a una guerrilla que decía combatir como Ejército del Pueblo (unía esa expresión a su propio nombre). Retraso en la reinserción La humillación de recibir solo el voto del 0,28% del electorado censado y de los abucheos sufridos en la calle por parte del candidato a presidente ?el máximo dirigente guerrillero, Rodrigo Londoño?, ha hecho que las dificultades que está habiendo en el proceso de reinserción se acojan aún con mayor pesimismo por parte de los excombatientes. El presidente colombiano, Iván Duque, reconoce que el Gobierno no está cumpliendo con la puesta en marcha de suficientes «proyectos productivos» que acojan laboralmente a los antiguos guerrilleros. Esos programas «debían incorporar a más de 10.000 personas y no superan las 100», admitió Duque a mediados de septiembre ante la Misión de la ONU que vela por la implementación de los acuerdos de paz. La falta de trabajo para la mayor parte de los más de 8.000 personas desmovilizadas, de las cuales aún 3.500 siguen aguardando en «zonas de recuperación», y la violencia o muerte que han sufrido varios de ellos deja a la cúpula exguerrillera la duda sobre cómo responder ante los incumplimientos. Parar los plazos Sin apenas capacidad de presión política, con la imagen dañada por la actividad ilícita que algunos de ellos presuntamente han seguido desarrollando (el dirigente Jesús Santrich está detenido, a la espera de que se decida su extradición a EE.UU. por una operación de narcotráfico desarrollada tras los acuerdos de paz), la única palanca que les queda es la amenaza de la vuelta a las armas. Pero hasta en eso están divididos. En la asamblea del partido FARC, celebrada en septiembre, Londoño siguió apostando por ajustarse a las pautas del proceso de paz. Una vía intermedia ha sido recurrir a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que adopte medidas cautelares que permitan parar los plazos que está aplicando la Justicia Especial para la Paz (JEP). Márquez y Santrich también podrían pedir amparo a la CIDH por no haber podido asumir dos de los diez puestos en el Congreso de Colombia establecidos por los acuerdos de paz. La JEP, igualmente prevista en los acuerdos de La Habana, está exigiendo a los 31 máximos dirigentes de las FARC que hagan las confesiones oportunas en relación al primer caso que esta institución está examinando, referida a secuestros, causa en la que hay màs de 8.100 víctimas. Los dirigentes desaparecidos podrían ser declarados en rebeldía si no cooperan.
30-09-2018 | Fuente: elpais.com
Jugando con candela
Algunos en el círculo más cercano del presidente Iván Duque juegan a despertar los fusiles silenciados
29-09-2018 | Fuente: elpais.com
Jugando con candela
Algunos en el círculo más cercano del presidente Iván Duque juegan a despertar los fusiles silenciados
26-09-2018 | Fuente: abc.es
Maduro cambia de idea y acude finalmente a la Asamblea General de la ONU
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha mostrado este miércoles por primera vez su disposición a reunirse con su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, si un encuentro bilateral sirve para «salvar vidas y ayudar a la ciudadanía». La oferta llegó un día después de que la Casa Blanca aprobara una nueva ronda de sanciones al entorno más cercano de Maduro, incluida su mujer, Cilia Flores, y la vicepresidenta, Delcy Rodríguez. «Sí que estoy abierto a esa posibilidad, estoy dispuesto a reunirme con quien sea», dijo Trump a su llegada a la sede de Naciones Unidas, donde esta semana se celebra el plenario de la Asamblea General. «Nos vamos a ocupar de Venezuela. Si (Maduro) está aquí y quiere reunirse, no es algo que tuviera planeado, no lo tenía sobre la mesa, pero si puedo ayudar a la ciudadanía, estoy aquí para eso». A última hora, Maduro decidió acudir a la Asamblea para intervenir en la noche de ayer (madrugada en España), a pesar de que había negado su asistencia previamente por un supuesto riesgo a su seguridad. A su llegada a EE.UU., Maduro expresó a través de su gabinete su voluntad de verse cara a cara con Trump. No se produce un encuentro bilateral de estas características desde 2015, cuando Maduro se vio con Barack Obama en Panamá. El año pasado, tras llegar a la Casa Blanca, Trump pidió que sus asesores en materia de relaciones internacionales y defensa le presentaran planes para intervenir militarmente en Venezuela si la crisis humanitaria sigue incontrolada. «No descarto la opción militar en Venezuela», dijo Trump en una comparecencia pública en agosto de 2017. De momento, las medidas de presión de EE.UU. contra el régimen de Maduro han sido únicamente sanciones económicas. Burlas de Trump Desde su llegada al poder en 2013, Maduro ha encarcelado a más de 400 opositores políticos, según la organización no gubernamental Foro Penal Venezolano. Cuando la oposición ganó las elecciones de diciembre de 2015, Maduro le recortó poderes a la Asamblea Nacional y creó una cámara legislativa paralela con poderes prácticamente ilimitados y supeditada a sus intereses. La crisis que padece el país no tiene precedentes, con una inflación que supera el 200.000% y la carestía de los bienes más básicos. Más de tres millones de venezolanos han abandonado ya un país de 31 millones de habitantes. En una reunión bilateral con el presidente colombiano, Iván Duque, Trump dijo que el régimen de Maduro «podría caer muy rápidamente con una acción militar». El presidente de EE.UU. se burló luego de la reacción del ejército venezolano durante un fallido ataque con drones contra Maduro en agosto: «Ya vimos cómo el Ejército se dispersó cuando vieron una bomba volando muy por encima de sus cabezas, ese ejército se retiró. Eso no es algo bueno».
25-09-2018 | Fuente: abc.es
Borges no será extraditado a Venezuela, afirma el presidente Iván Duque
«Sería absurdo que estuviéramos pensando en que una persona que está luchando por la libertad de un pueblo se le pida en extradición y nosotros hiciéramos un despropósito de esa naturaleza», sentenció ayer el presidente colombiano Iván Duque, a propósito de la solicitud de extradición del diputado Julio Borges Juyent que presentó a las autoridades colombianas el gobierno venezolano, el pasado 8 de agosto. El parlamentario venezolano, hoy en Nueva York denunciado al gobierno del presidente venezolano, es un reconocido opositor del régimen de Maduro. Como expresidente de la Asamblea procuró un acuerdo político con el mandatario para adelantar las elecciones presidenciales y darle salida a la crisis venezolana. Pero fracasó y a cambio empezó a ser perseguido. Borges Juyent es acusado por el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela -para muchos un tribunal de bolsillo del régimen- de participar el pasado 4 de agosto en el supuesto atentado con drones en contra del mandatario. Logró escabullirse por la frontera el pasado mes de febrero y desde entonces reside en Colombia, país que tiene una larga y reconocida tradición como garante de asilo político, medida de protección que inauguró el país en 1949 con el asilo concedido al líder político peruano Víctor Raúl Haya de la Torre, opositor al régimen militar de Manuel Odría. Si bien entre Colombia y Venezuela existe un acuerdo de extradición que en varias ocasiones ha sido efectivo, especialmente con narcotraficantes o delincuentes venezolanos que han buscado refugio en la frontera, como sucedió hace siete años con la extradición de Walid Makled por parte del entonces presidente Juan Manuel Santos, también ha sido cuestionado: Laurent Gómez, joven líder opositor al régimen de Maduro fue extraditado por el gobierno colombiano en 2014, que alegó motivos de seguridad nacional e irregularidades en sus actividades en el país. La decisión desató un gran debate político en Colombia, liderado por el Centro Democrático, entonces partido opositor a Santos y hoy en el poder con Iván Duque. Ahora el turno de decidir fue del presidente Duque, quien aprovechó el escenario multilateral a donde se ha movido la tensión diplomática entre Colombia y Venezuela, para negar la extradición. Así, en el contexto de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Colombia abre otro frente para denunciar a Venezuela por violación a los derechos humanos y procurar sumar fuerzas políticas y acciones diplomáticas en contra del régimen del presidente Nicolás Maduro.
25-09-2018 | Fuente: abc.es
Trump: «Un golpe militar en Venezuela triunfaría muy rápido»
El presidente de EE.UU., Donald Trump, aprovechó su paso por la ONU para atacar nuevamente al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y augurar que un golpe militar en su contra podría triunfar «rápidamente». «Es un régimen que francamente, podría ser derrotado muy rápidamente si los militares deciden hacer eso», aseguró Trump al reunirse con el presidente de Colombia, Iván Duque, en los márgenes de la Asamblea General de Naciones Unidas. La respuesta venezolana no tardó en llegar, con el canciller, Jorge Arreaza, denunciando las palabras del mandatario estadounidense y avisando de que, si hay una «intervención» contra el Gobierno de Maduro, el país se defenderá. «El ejemplo de Vietnam tal vez se quedaría corto ante lo que es capaz el pueblo de Venezuela cuando se decide, como ha hecho desde hace 200 años, a ser libre», insistió. Trump también pidió ayuda internacional para «restaurar la democracia en Venezuela», donde a su juicio un «régimen represivo» guiado por el «socialismo» ha declarado en bancarrota la nación y ha sumergido a su pueblo en la pobreza. «Pedimos la restauración de la democracia en Venezuela», dijo.
1
...