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Noticias de inundaciones

08-07-2018 | Fuente: elpais.com
Al menos 66 muertos y medio centenar de desaparecidos por inundaciones en Japón
Casi cinco millones de ciudadanos han recibido la orden de evacuar sus hogares
07-07-2018 | Fuente: abc.es
Buceo, túneles o bombas de agua, opciones para salvar a los niños de Tailandia
Entre grutas inundadas, a 600 metros bajo tierra y más de cinco kilómetros de la entrada, ¿cómo demonios sacar a los 12 niños atrapados junto a su entrenador de fútbol en una cueva de Tailandia? Desde que fueron encontrados el lunes, diez días después de perderse en la caverna de Tham Luang, esa es la pregunta que se hace todo el mundo, pendiente de un drama que tiene en vilo al planeta. A contrarreloj por la previsión de fuertes lluvias para estos días, que pueden volver a inundar las partes ya drenadas de la cueva, el equipo de rescate se devana los sesos para sacar a los muchachos lo antes posible. Estas son las opciones que barajan las autoridades tailandesas: Bucear Es la alternativa en la que más insiste el Gobierno, pero también la más arriesgada. Sin saber nadar apenas, los menores tendrían que hacer un recorrido de cinco horas a través de grutas estrechas y oscuras, buceando en algunas de ellas porque hay un tramo de 300 metros y otro de 170 que están anegados. Para colmo, algunos de estos pasadizos inundados son tan angostos que solo tienen un metro de ancho. El más peligroso es un hueco de 72 centímetros de ancho por 38 de alto en el que los buzos deben quitarse su bombona de aire para pasar de un lado a otro. Una operación que requiere mucha destreza y experiencia y en la que los niños podrían entrar en pánico, poniendo en riesgo sus vidas y las de los buzos que los ayuden. «Hay técnicos en el equipo de rescate que piensan que no podemos sacarlos buceando porque se pueden quedar atascados en las grutas y sin aire» , explica a ABC uno de los ingenieros del dispositivo de salvamento, que prefiere no decir su nombre. Para que eso no ocurra, se están colocando bombonas de aire en el trayecto. Eso es precisamente lo que estaba haciendo Saman Gunan, el buzo retirado de la Marina que falleció en la madrugada del viernes cuando se quedó sin oxígeno en una de estas inmersiones. Si un profesional ha perdido la vida, da miedo pensar en la odisea que sufrirán los niños. «Para ayudarlos, habrá dos buzos por cada chaval», explica el técnico de rescate Doytibet Duchanee, quien reconoce que el fallecimiento del submarinista «ha sido un golpe para nuestra moral». A pesar de los riesgos, el rescate podría empezar este domingo, según ha avanzado el sábado a ABC uno de los buzos extranjeros que participan en el dispositivo. «Ha bajado bastante el nivel del agua y los niños no tendrán que bucear mucho. Hemos de hacerlo ahora, antes de que vuelvan las lluvias en los próximos días», justificaba el experto, convencido de que los iban a sacar sin problemas. Túnel natural Desde la cima de la montaña, se han explorado un centenar de hendiduras que penetran en su interior. Entre ellas, destacan 18 que podrían descender hasta cerca de la gruta donde se han refugiado los niños. Una de estas cavidades tiene 400 metros de profundidad, pero no se sabe si podría conectarse con la caverna donde está el grupo. «Habría que abrir un túnel en la roca para llegar hasta los muchachos, pero llevará tiempo y no es seguro que se pueda acceder a ellos», analiza el ingeniero. Así se rescató a los 33 mineros que en 2010 se pasaron 70 días atrapados en un pozo de Chile, que fueron elevados a la superficie con una cápsula diseñada para estas tareas. Con el fin de localizar dichas cavidades, están colaborando los buscadores de nidos de golondrina de la zona, diestros en adentrarse entre las rocas de las montañas. Túnel de lona El ingeniero e inventor Elon Musk, fundador de la puntera compañía de coches eléctricos Tesla, ha propuesto inflar dentro de la cueva un túnel de nailon irrompible que se adaptaría a sus recovecos y por el que los niños podrían pasar sin tener que bucear. En teoría, se supone que, al inflarse como un castillo de aire, esta lona especial empujaría el agua estancada en las grutas más estrechas y hondas hacia cavidades más amplias y ya secas, despejando así el paso al grupo atrapado. Con esa misma idea, este sábado llegó al campamento de la cueva el arquitecto tailandés Pairojana Toongtong, presidente de la empresa Baazar Ratchadaphisek. «Los funcionarios del Gobierno nos han llamado para hacer una prueba», contaba su secretaria, quien explicaba el funcionamiento de este sistema. «Con un diámetro de entre 40 y 70 centímetros, podemos unir tramos de cien metros para desplegar un túnel dentro de la caverna. Fabricado con un material especialmente resistente, no se rajaría con las rocas y es fácil de transportar porque, como es muy fino y flexible, cien metros se pueden doblar hasta quedar en 30 centímetros de largo por cinco de grosor», desgranaba tan innovador método. Bombear agua La forma más segura de sacar a los niños es drenar el agua con bombas, como se ha hecho hasta ahora, para que no tengan que bucear y puedan salir como entraron, por su propio pie. Pero es también el modo más lento y las nuevas lluvias pueden volver a inundar la caverna, echando al traste el trabajo de los últimos días. A un ritmo de 4.000 metros cúbicos por hora, se ha reducido considerablemente el nivel del agua, pero algunos tramos muy peligrosos siguen inundados y hay que sumergirse para atravesarlos. Para aumentar el bombeo del agua, ha acudido el mayor experto en la materia, el ingeniero holandés Jeroen van Heck, quien ha ayudado en drenajes tras grandes inundaciones en Europa. A su juicio, con las bombas que ya funcionan se podría drenar en poco tiempo el agua que anega algunas cavidades, pero no se sabe si será suficiente por la inminente amenaza de más lluvias. La noche del sábado cayó una tormenta sobre Mae Sai, la ciudad del norte de Tailandia donde se enclava la cueva de Tham Luang, y las precipitaciones seguirán toda la semana. Sin tiempo que perder, los niños podrían empezar a ser evacuados hoy de forma escalonada y buceando.
07-07-2018 | Fuente: elpais.com
51 muertos y medio centenar de desaparecidos por inundaciones en Japón
Casi 5 millones de ciudadanos han recibido la orden de evacuar sus hogares
07-07-2018 | Fuente: abc.es
Al menos 46 muertos y más de 50 desaparecidos por las lluvias torrenciales en Japón
Al menos 38 personas han muerto y otras 50 están desaparecidas debido a las lluvias torrenciales registradas en Japón, donde las inundaciones y los deslaves han causado estragos, según han informado las autoridades. En la provincia de Hiroshima se ha confirmado la muerte de cinco personas debido a deslizamientos de tierra y el desbordamiento de ríos, según ha informado la cadena NHK. Más de 5 millones de personas han sido evacuadas de sus hogares mientras la Agencia Meteorológica de Japón mantiene sus advertencias meteorológicas especiales en cuatro prefecturas al oeste de la isla principal de Honshu, Japón, instando a la vigilancia contra deslizamientos de tierra, ríos crecientes y fuertes vientos en medio de lluvias de alcance «histórico». Un hombre de 59 años en la provincia japonesa de Hyogo ha fallecido tras ser arrastrado por el río cuando estaba limpiando tuberías y otra mujer, de 52 años, se ha ahogado en la provincia de Osaka. Entre las personas desaparecidas hay varias que podrían haber sido arrastradas por ríos o canales y decenas de personas han desaparecido desde que los deslizamientos de tierra alcanzaron sus hogares. La Agencia Meteorológica de Japón ha levantado parcialmente las advertencias de emergencia por lluvias extremadamente fuertes en el oeste de Japón, pero permanecen en las provincias de Okayama, Tottori, Hyogo y Kyoto.
07-07-2018 | Fuente: elpais.com
Las inundaciones en Japón, en imágenes
Al menos 38 personas han muerto y 50 se encuentran desaparecidas en Japón por las lluvias torrenciales, que azotan la parte central y suroccidental del país
07-07-2018 | Fuente: elpais.com
46 muertos y medio centenar de desaparecidos por inundaciones en Japón
Casi 5 millones de ciudadanos han recibido la orden de evacuar sus hogares
06-07-2018 | Fuente: abc.es
Muere un buzo en el rescate de los niños atrapados en una cueva de Tailandia
El complicado rescate de los doce niños atrapados con su entrenador de fútbol en una cueva de Tailandia ya se ha cobrado su primera tragedia. Durante la madrugada de este viernes, ha muerto uno de los buzos que participan en el salvamento. Según ha explicado el vicegobernador de la provincia de Chiang Rai, Passakom Boonyaluck, el buzo, de 38 años, era un miembro retirado de la Marina que se había ofrecido voluntario para ayudar en el rescate. De madrugada, cuando llevaba bombonas de oxígeno al grupo atrapado a cuatro kilómetros de la entrada a la caverna, se quedó sin aire durante una inmersión en su regreso y perdió la conciencia. Como algunas grutas han quedado inundadas por las lluvias del monzón, la única manera de llegar a los niños es buceando. Esa es también la única forma de salir que tendrán los muchachos, que tienen entre 11 y 16 años y ya están aprendiendo a bucear para abandonar la caverna antes de que las nuevas lluvias del monzón traigan más inundaciones. Pero se trata de una operación de alto riesgo. Además, el tiempo corre en contra porque a los niños solo les queda un quince por ciento de oxígeno en la cueva, según ha explicado uno de los militares del dispositivo a los periodistas en la boca de la cueva. Para que puedan respirar, se está construyendo una tubería que les lleve oxígeno, lo que también resulta muy complejo porque hay que atravesar grutas angostas que han quedado anegadas. Mientras tanto, todo el mundo mira al cielo rezando para que no llueva. Con el monzón recién empezado, las nuevas lluvias previstas para estos días pueden inundar otra vez la cueva, echando al traste el drenado de las últimas jornadas. Antes de que eso ocurra, el equipo de rescate quiere reducir al máximo el nivel del agua para sacar a los niños teniendo que bucear lo menos posible. En un recorrido de cuatro kilómetros hasta la entrada a la caverna, donde algunos tramos han quedado inundados y hay una peligrosa gruta en forma de U, será difícil que los chicos no entren en pánico por su corta edad y las fuertes corrientes. Si un profesional ha fallecido en la inmersión, estremece pensar la odisea submarina que espera a los niños. Perdidos desde el pasado 23 de junio, cuando se quedaron atrapados en la cueva de Tham Luang, fueron encontrados el lunes por unos buzos británicos que se han unido al dispositivo de salvamento. Aunque se encuentran bien y están siendo alimentados y medicados, las autoridades quieren sacarlos cuanto antes porque les queda poco aire en la caverna.
06-07-2018 | Fuente: abc.es
Los niveles de oxígeno descienden en la cueva donde un grupo de niños está atrapado
El complicado rescate de los doce niños atrapados con su entrenador de fútbol en una cueva de Tailandia ya se ha cobrado su primera tragedia. Durante la madrugada de este viernes, ha muerto uno de los buzos que participan en el salvamento. Según ha explicado el vicegobernador de la provincia de Chiang Rai, Passakom Boonyaluck, el buzo, de 38 años, era un miembro retirado de la Marina que se había ofrecido voluntario para ayudar en el rescate. De madrugada, cuando llevaba bombonas de oxígeno al grupo atrapado a cuatro kilómetros de la entrada a la caverna, se quedó sin aire durante una inmersión en su regreso y perdió la conciencia. Como algunas grutas han quedado inundadas por las lluvias del monzón, la única manera de llegar a los niños es buceando. Esa es también la única forma de salir que tendrán los muchachos, que tienen entre 11 y 16 años y ya están aprendiendo a bucear para abandonar la caverna antes de que las nuevas lluvias del monzón traigan más inundaciones. Pero se trata de una operación de alto riesgo. Además, el tiempo corre en contra porque a los niños solo les queda un quince por ciento de oxígeno en la cueva, según ha explicado uno de los militares del dispositivo a los periodistas en la boca de la cueva. Para que puedan respirar, se está construyendo una tubería que les lleve oxígeno, lo que también resulta muy complejo porque hay que atravesar grutas angostas que han quedado anegadas. Mientras tanto, todo el mundo mira al cielo rezando para que no llueva. Con el monzón recién empezado, las nuevas lluvias previstas para estos días pueden inundar otra vez la cueva, echando al traste el drenado de las últimas jornadas. Antes de que eso ocurra, el equipo de rescate quiere reducir al máximo el nivel del agua para sacar a los niños teniendo que bucear lo menos posible. En un recorrido de cuatro kilómetros hasta la entrada a la caverna, donde algunos tramos han quedado inundados y hay una peligrosa gruta en forma de U, será difícil que los chicos no entren en pánico por su corta edad y las fuertes corrientes. Si un profesional ha fallecido en la inmersión, estremece pensar la odisea submarina que espera a los niños. Perdidos desde el pasado 23 de junio, cuando se quedaron atrapados en la cueva de Tham Luang, fueron encontrados el lunes por unos buzos británicos que se han unido al dispositivo de salvamento. Aunque se encuentran bien y están siendo alimentados y medicados, las autoridades quieren sacarlos cuanto antes porque les queda poco aire en la caverna.
05-07-2018 | Fuente: abc.es
Seis horas de ida y cinco de vuelta, lo que dura el viaje para llegar hasta los niños atrapados en la cueva
Los equipos de salvamento evalúan este jueves el descenso de los niveles de agua en la cueva de Tailandia donde doce menores y un adulto llevan atrapados desde el 23 de junio, lo que podría adelantar el rescate. «No podemos confirmar cuándo tendrá lugar. Pero nos aseguraremos de que los niños estén al 100 por 100 seguros» durante la misión, declaró en rueda de prensa Narongsak Osotthanakorn, gobernador de la norteña provincia de Chiang Rai, donde se encuentra la gruta. «Si el riesgo es menor que el 10 por ciento, iremos hacia adelante», señaló a su vez uno de los líderes del operativo de extracción. Por su parte, la cadena «CNN» ha explicado que el trayecto que realizan los buzos para llegar hasta los menores es de seis horas, y de cinco el de regreso; en total, once horas para llegar hasta el lugar donde los niños se han refugiado, una nueva evidencia de las dificultades que entraña su rescate. La misión se llevaría a cabo de manera gradual, sacando primero a los niños con mejores condiciones tanto físicas como psicológicas. Las autoridades estudian con detenimiento las proyecciones meteorológicas con miedo a que entre un temporal de lluvia, que según los expertos podría llegar mañana a la región. De comenzar las precipitaciones parte del duro trabajo realizado por los miembros de salvamento para drenar los pasadizos quedaría anulado. «Luchábamos contra el tiempo cuando los encontramos. Ahora, luchamos contra las aguas (..) No podemos arriesgarnos a nuevas inundaciones», dijo Narongsak, al afirmar que a pesar de nuevas crecidas los equipos de salvamento podrán llegar hasta los menores. Unas 20 bombas de extracción funcionan sin descanso y drenan unos 10.000 litros a la hora, lo que se traduce en la disminución aproximada de un centímetro del nivel de agua. Según la estimación del gobernador, el nivel de las aguas ha cedido cerca de un 40 por ciento desde el inicio de las operaciones. El grupo -compuesto por doce niños de entre 11 y 16 años y un adulto de 26- fue encontrado la noche del lunes en una isla de terreno seco a unos 4 kilómetros dentro de la caverna y tras nueve días de intensa búsqueda en la que han participado más de 1.300 personas. Una decena de militares -entre ellos un médico y un psicólogo- cuidan con complementos vitamínicos y atención sanitaria de los chavales, visiblemente delgados, pero en buen estado de salud. Poco a poco el grupo recupera las fuerzas de cara a la segunda fase de la misión: la salida de la cueva situada en el parque natural Tham Luang-Khun Nam Nang Non, cerca de la frontera entre Tailandia y Birmania. Según los expertos, el único camino es buceando a través de los túneles subterráneos inundados, aunque todavía se escruta la montaña en busca de una cavidad por la que ascender al grupo. Los 13 se internaron en las galerías el pasado sábado 23 de junio tras un entrenamiento de fútbol cuando una súbita tormenta comenzó a inundar la cavidad y les cortó la salida. Los guardabosques que dieron la alerta encontraron sus bicicletas, calzado y otros enseres de los desaparecidos en la entrada de la caverna. Cuerpos de élite del Ejército, efectivos de salvamento y voluntarios, además de expertos de Estados Unidos, Japón, China y Australia, han participado en las operaciones de búsqueda y rescate.
04-07-2018 | Fuente: elpais.com
Inundaciones en el campamento rohingyá de Kutupalong, en imágenes
Las fuertes lluvias han provocado inundaciones en el campamento en el que viven miles de refugiados rohingyás cerca de Cox's Bazar (Bangladés)