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Noticias de inundaciones

07-07-2018 | Fuente: abc.es
Al menos 46 muertos y más de 50 desaparecidos por las lluvias torrenciales en Japón
Al menos 38 personas han muerto y otras 50 están desaparecidas debido a las lluvias torrenciales registradas en Japón, donde las inundaciones y los deslaves han causado estragos, según han informado las autoridades. En la provincia de Hiroshima se ha confirmado la muerte de cinco personas debido a deslizamientos de tierra y el desbordamiento de ríos, según ha informado la cadena NHK. Más de 5 millones de personas han sido evacuadas de sus hogares mientras la Agencia Meteorológica de Japón mantiene sus advertencias meteorológicas especiales en cuatro prefecturas al oeste de la isla principal de Honshu, Japón, instando a la vigilancia contra deslizamientos de tierra, ríos crecientes y fuertes vientos en medio de lluvias de alcance «histórico». Un hombre de 59 años en la provincia japonesa de Hyogo ha fallecido tras ser arrastrado por el río cuando estaba limpiando tuberías y otra mujer, de 52 años, se ha ahogado en la provincia de Osaka. Entre las personas desaparecidas hay varias que podrían haber sido arrastradas por ríos o canales y decenas de personas han desaparecido desde que los deslizamientos de tierra alcanzaron sus hogares. La Agencia Meteorológica de Japón ha levantado parcialmente las advertencias de emergencia por lluvias extremadamente fuertes en el oeste de Japón, pero permanecen en las provincias de Okayama, Tottori, Hyogo y Kyoto.
07-07-2018 | Fuente: elpais.com
Las inundaciones en Japón, en imágenes
Al menos 38 personas han muerto y 50 se encuentran desaparecidas en Japón por las lluvias torrenciales, que azotan la parte central y suroccidental del país
07-07-2018 | Fuente: elpais.com
46 muertos y medio centenar de desaparecidos por inundaciones en Japón
Casi 5 millones de ciudadanos han recibido la orden de evacuar sus hogares
06-07-2018 | Fuente: abc.es
Muere un buzo en el rescate de los niños atrapados en una cueva de Tailandia
El complicado rescate de los doce niños atrapados con su entrenador de fútbol en una cueva de Tailandia ya se ha cobrado su primera tragedia. Durante la madrugada de este viernes, ha muerto uno de los buzos que participan en el salvamento. Según ha explicado el vicegobernador de la provincia de Chiang Rai, Passakom Boonyaluck, el buzo, de 38 años, era un miembro retirado de la Marina que se había ofrecido voluntario para ayudar en el rescate. De madrugada, cuando llevaba bombonas de oxígeno al grupo atrapado a cuatro kilómetros de la entrada a la caverna, se quedó sin aire durante una inmersión en su regreso y perdió la conciencia. Como algunas grutas han quedado inundadas por las lluvias del monzón, la única manera de llegar a los niños es buceando. Esa es también la única forma de salir que tendrán los muchachos, que tienen entre 11 y 16 años y ya están aprendiendo a bucear para abandonar la caverna antes de que las nuevas lluvias del monzón traigan más inundaciones. Pero se trata de una operación de alto riesgo. Además, el tiempo corre en contra porque a los niños solo les queda un quince por ciento de oxígeno en la cueva, según ha explicado uno de los militares del dispositivo a los periodistas en la boca de la cueva. Para que puedan respirar, se está construyendo una tubería que les lleve oxígeno, lo que también resulta muy complejo porque hay que atravesar grutas angostas que han quedado anegadas. Mientras tanto, todo el mundo mira al cielo rezando para que no llueva. Con el monzón recién empezado, las nuevas lluvias previstas para estos días pueden inundar otra vez la cueva, echando al traste el drenado de las últimas jornadas. Antes de que eso ocurra, el equipo de rescate quiere reducir al máximo el nivel del agua para sacar a los niños teniendo que bucear lo menos posible. En un recorrido de cuatro kilómetros hasta la entrada a la caverna, donde algunos tramos han quedado inundados y hay una peligrosa gruta en forma de U, será difícil que los chicos no entren en pánico por su corta edad y las fuertes corrientes. Si un profesional ha fallecido en la inmersión, estremece pensar la odisea submarina que espera a los niños. Perdidos desde el pasado 23 de junio, cuando se quedaron atrapados en la cueva de Tham Luang, fueron encontrados el lunes por unos buzos británicos que se han unido al dispositivo de salvamento. Aunque se encuentran bien y están siendo alimentados y medicados, las autoridades quieren sacarlos cuanto antes porque les queda poco aire en la caverna.
06-07-2018 | Fuente: abc.es
Los niveles de oxígeno descienden en la cueva donde un grupo de niños está atrapado
El complicado rescate de los doce niños atrapados con su entrenador de fútbol en una cueva de Tailandia ya se ha cobrado su primera tragedia. Durante la madrugada de este viernes, ha muerto uno de los buzos que participan en el salvamento. Según ha explicado el vicegobernador de la provincia de Chiang Rai, Passakom Boonyaluck, el buzo, de 38 años, era un miembro retirado de la Marina que se había ofrecido voluntario para ayudar en el rescate. De madrugada, cuando llevaba bombonas de oxígeno al grupo atrapado a cuatro kilómetros de la entrada a la caverna, se quedó sin aire durante una inmersión en su regreso y perdió la conciencia. Como algunas grutas han quedado inundadas por las lluvias del monzón, la única manera de llegar a los niños es buceando. Esa es también la única forma de salir que tendrán los muchachos, que tienen entre 11 y 16 años y ya están aprendiendo a bucear para abandonar la caverna antes de que las nuevas lluvias del monzón traigan más inundaciones. Pero se trata de una operación de alto riesgo. Además, el tiempo corre en contra porque a los niños solo les queda un quince por ciento de oxígeno en la cueva, según ha explicado uno de los militares del dispositivo a los periodistas en la boca de la cueva. Para que puedan respirar, se está construyendo una tubería que les lleve oxígeno, lo que también resulta muy complejo porque hay que atravesar grutas angostas que han quedado anegadas. Mientras tanto, todo el mundo mira al cielo rezando para que no llueva. Con el monzón recién empezado, las nuevas lluvias previstas para estos días pueden inundar otra vez la cueva, echando al traste el drenado de las últimas jornadas. Antes de que eso ocurra, el equipo de rescate quiere reducir al máximo el nivel del agua para sacar a los niños teniendo que bucear lo menos posible. En un recorrido de cuatro kilómetros hasta la entrada a la caverna, donde algunos tramos han quedado inundados y hay una peligrosa gruta en forma de U, será difícil que los chicos no entren en pánico por su corta edad y las fuertes corrientes. Si un profesional ha fallecido en la inmersión, estremece pensar la odisea submarina que espera a los niños. Perdidos desde el pasado 23 de junio, cuando se quedaron atrapados en la cueva de Tham Luang, fueron encontrados el lunes por unos buzos británicos que se han unido al dispositivo de salvamento. Aunque se encuentran bien y están siendo alimentados y medicados, las autoridades quieren sacarlos cuanto antes porque les queda poco aire en la caverna.
05-07-2018 | Fuente: abc.es
Seis horas de ida y cinco de vuelta, lo que dura el viaje para llegar hasta los niños atrapados en la cueva
Los equipos de salvamento evalúan este jueves el descenso de los niveles de agua en la cueva de Tailandia donde doce menores y un adulto llevan atrapados desde el 23 de junio, lo que podría adelantar el rescate. «No podemos confirmar cuándo tendrá lugar. Pero nos aseguraremos de que los niños estén al 100 por 100 seguros» durante la misión, declaró en rueda de prensa Narongsak Osotthanakorn, gobernador de la norteña provincia de Chiang Rai, donde se encuentra la gruta. «Si el riesgo es menor que el 10 por ciento, iremos hacia adelante», señaló a su vez uno de los líderes del operativo de extracción. Por su parte, la cadena «CNN» ha explicado que el trayecto que realizan los buzos para llegar hasta los menores es de seis horas, y de cinco el de regreso; en total, once horas para llegar hasta el lugar donde los niños se han refugiado, una nueva evidencia de las dificultades que entraña su rescate. La misión se llevaría a cabo de manera gradual, sacando primero a los niños con mejores condiciones tanto físicas como psicológicas. Las autoridades estudian con detenimiento las proyecciones meteorológicas con miedo a que entre un temporal de lluvia, que según los expertos podría llegar mañana a la región. De comenzar las precipitaciones parte del duro trabajo realizado por los miembros de salvamento para drenar los pasadizos quedaría anulado. «Luchábamos contra el tiempo cuando los encontramos. Ahora, luchamos contra las aguas (..) No podemos arriesgarnos a nuevas inundaciones», dijo Narongsak, al afirmar que a pesar de nuevas crecidas los equipos de salvamento podrán llegar hasta los menores. Unas 20 bombas de extracción funcionan sin descanso y drenan unos 10.000 litros a la hora, lo que se traduce en la disminución aproximada de un centímetro del nivel de agua. Según la estimación del gobernador, el nivel de las aguas ha cedido cerca de un 40 por ciento desde el inicio de las operaciones. El grupo -compuesto por doce niños de entre 11 y 16 años y un adulto de 26- fue encontrado la noche del lunes en una isla de terreno seco a unos 4 kilómetros dentro de la caverna y tras nueve días de intensa búsqueda en la que han participado más de 1.300 personas. Una decena de militares -entre ellos un médico y un psicólogo- cuidan con complementos vitamínicos y atención sanitaria de los chavales, visiblemente delgados, pero en buen estado de salud. Poco a poco el grupo recupera las fuerzas de cara a la segunda fase de la misión: la salida de la cueva situada en el parque natural Tham Luang-Khun Nam Nang Non, cerca de la frontera entre Tailandia y Birmania. Según los expertos, el único camino es buceando a través de los túneles subterráneos inundados, aunque todavía se escruta la montaña en busca de una cavidad por la que ascender al grupo. Los 13 se internaron en las galerías el pasado sábado 23 de junio tras un entrenamiento de fútbol cuando una súbita tormenta comenzó a inundar la cavidad y les cortó la salida. Los guardabosques que dieron la alerta encontraron sus bicicletas, calzado y otros enseres de los desaparecidos en la entrada de la caverna. Cuerpos de élite del Ejército, efectivos de salvamento y voluntarios, además de expertos de Estados Unidos, Japón, China y Australia, han participado en las operaciones de búsqueda y rescate.
04-07-2018 | Fuente: elpais.com
Inundaciones en el campamento rohingyá de Kutupalong, en imágenes
Las fuertes lluvias han provocado inundaciones en el campamento en el que viven miles de refugiados rohingyás cerca de Cox's Bazar (Bangladés)
04-07-2018 | Fuente: abc.es
La pesadilla está lejos de acabar para los doce niños atrapados en una cueva de Tailandia junto a su entrenador de fútbol, quien los había llevado de excursión y se perdió con ellos el pasado 23 de junio. Tras nueve días desaparecidos, los trece fueron hallados con vida el lunes. Pero no podrán salir de la cueva en varios meses porque las lluvias torrenciales del monzón la han inundado. Para su desgracia, la otra opción que les queda es mucho más terrorífica: bucear a través de oscuras y sinuosas grutas enfangadas por donde ya les cuesta orientarse a los equipos de rescate que los han encontrado. Debido al alto riesgo que entraña dicha evacuación, lo más sensato es suministrar con buzos comida y medicinas a los niños, que están bien y aguantan sobre una roca a un kilómetro de profundidad y a dos y medio de la entrada a la cueva. Para drenar el agua que les rodea, los equipos de emergencia están bombeando miles de litros cada hora. Los monzones, gran peligro El problema es que se esperan fuertes lluvias para esta semana, lo que podría precipitar el rescate antes de que el agua vuelva a inundar la caverna y ponga en peligro a los menores. «Como la predicción meteorológica es que llueva, la evacuación debe acelerarse. Se usarán equipos de buceo. Si el nivel del agua sube, la tarea será más difícil todavía. Debemos sacar a los chicos antes», explicó el ministro del Interior, Anupong Paojinda, según informa el periódico «Bangkok Post». Sin eludir el riesgo que correrán los niños, que apenas saben nadar, advirtió de que «bucear no es fácil. Aquellos que nunca lo han hecho lo encontrarán difícil, ya que hay pasajes estrechos en la cueva. Deben ser capaces de usar un equipo de buceo. Si lo pierden, puede ser mortalmente peligroso». Dejando caer que esta posibilidad es inminente, el Ejército tailandés ha pedido máscaras submarinas completas para niños, ya que las utilizadas por sus hombres rana son grandes para ellos. Pero expertos como Anmar Mirza, coordinador de la Comisión de Rescates en Cuevas de EE.UU., alertan del grave riesgo que corren no solo los menores, sino también los rescatadores que los guíen bajo el agua a través de unas claustrofóbicas grutas con visibilidad prácticamente nula. «Bucear en una cueva requiere habilidades muy técnicas y es extremadamente peligroso, especialmente para quien no está entrenado. Lo mejor es que se queden en la caverna con suministros hasta que se les pueda sacar de otra forma», aconsejó, según informa la agencia France Presse. Para ello, el millar de personas desplegadas en torno a la cueva están buscando alguna otra entrada que les permita acceder a los niños sin tener que bucear. Los chavales, que tienen entre 11 y 16 años, ya han sido alimentados y medicados para recuperar fuerzas porque estaban hambrientos. Así lo reconocen en el vídeo grabado por los buzos británicos que los hallaron. Su entrenador de fútbol, de 25 años, podría ser acusado por meterlos en la cueva, ya que había señales de peligro de inundaciones debido a las lluvias del monzón, que dura de junio hasta octubre. Desoyendo las advertencias, entraron en la gigantesca cueva de Tham Luang, popular entre los turistas que visitan la provincia de Chiang Rai, al norte de Tailandia. Tras hallarlos con vida, los padres de los niños esperan otro milagro: sacarlos de las tinieblas de esa maldita cueva inundada. Aprender a bucear es la solución más factible Un grupo de diez soldados liderados por un médico militar acompaña a los doce niños y su monitor atrapados en una cueva parcialmente inundada en el norte de Tailandia, informaron hoy fuentes oficiales. Ruetaiwan Patisen, la portavoz de los equipos de rescate, señaló a Efe que los niños se encuentran bien, a pesar de haber estado diez días sin comer, y que los soldados permanecerán con ellos hasta que sean rescatados de la gruta, situada en la provincia de Chiang Rai. En cuanto recuperen las fuerzas, los niños empezarán a aprender a bucear con bombonas de oxígeno para salir de la cueva en la que se internaron el 23 de junio. «No hay prisa», subrayó Ruetaiwan, al asegurar que los niños y su monitor saldrán cuando estén listos y sea seguro para ellos bucear a lo largo de estrechas grutas inundadas hasta la salida, situada a unos tres kilómetros. De momento, los escolares, de entre 11 y 16 años y su entrenador de fútbol, de 26, están siendo alimentados con suplementos energéticos y vitaminas y las autoridades creen que las tareas de salvamento pueden durar desde una semana a algunos meses. Según Ruetaiwan, los equipos tardan entre 3 y 4 horas en recorrer los tres kilómetros entre la entrada y el lugar donde se encuentra el grupo a través de pasajes inundados y pasadizos que están por encima del agua. Algunos empezaban a perder las esperanzas cuando el pasado lunes por la noche una avanzadilla de dos expertos buzos británicos llegó a la gruta de los niños y su entrenador, quienes preguntaron por el día de la semana y pidieron comida.
03-07-2018 | Fuente: elpais.com
Hallados con vida los 12 niños atrapados hace nueve días en una cueva de Tailandia
El rescate podrá durar meses, hasta que retrocedan las inundaciones o bien hasta que los adolescentes aprendan a bucear
03-07-2018 | Fuente: abc.es
Los 12 niños atrapados en una cueva podrían pasar meses en su interior si no aprenden a bucear
El Ejército de Tailandia ha indicado que los doce miembros de un equipo de fútbol amateur, todos ellos menores de edad, y su entrenador, que se encuentran atrapados en una cueva en el norte del país, podrían pasar meses dentro de la gruta si no aprender a bucear para salir. Los equipos de rescate, que se encuentran trazando un plan para sacar al grupo de la cueva, han entregado alimentos, agua y material sanitario a los miembros del equipo, que llevan ya diez días atrapados, según ha informado la cadena de noticias BBC. Los trece desaparecidos, que podrían pasar hasta cuatro meses en el interior de la cueva, fueron hallados con vida después de que los buzos lograran reducir la entrada de agua en la cueva. Todos ellos se encuentran a unos 4 kilómetros de la entrada de la gruta. El gobernador de la región de Chiang Rai, Narongsak Osathananakorn, había indicado con anterioridad que por el momento no podían ser rescatados. Los buzos británicos John Volanthen y Rick Stanton, que colaboraban con los equipos tailandeses, han sido los primeros en llegar al lugar en el que se encontraban los menores, que estaban subidos a una roca de grandes dimensiones. Los miembros del equipo, doce niños de entre 11 y 16 años, y su entrenador, un joven de 25, quedaron atrapados en la cueva -situada en el bosque de Tham Luang Khunnam Nang Non, ubicado en el distrito de Mae Sai- debido a las inundaciones registradas en la zona a causa de las lluvias torrenciales. Los equipos médicos han atendido al grupo, según ha explicado Narongsak, que ha indicado que los menores únicamente presentan pequeñas heridas. «Solemos clasificar su condición médica como roja, amarilla o verde. Ayer, de forma no oficial, los clasificamos a casi todos como verdes», ha manifestado Narongsak. Generalmente, los visitantes sólo pueden aventurarse unos 700 metros en el interior de la cueva. Las autoridades estiman que el grupo habría avanzado más allá de lo permitido.